Disclaimer: Naruto junto con todos sus personajes no me pertenecen, son propiedad del excelso maestro Kishimoto-Sama

Capitulo 10: Noche cuatro- Luna rosa

Matsuri permanecía sentada en el techo de su casa.

Pensaba todo lo que había sucedido. Muchas cosas habían cambiado y ahora que lo pensaba todas habían ocurrido desde la partida de Tsunade.

"Una absurda coincidencia" Pensó la castaña, quitando de inmediato aquello de su mente

Recordó cada una de las lunas pasadas. La luna azul: donde descubrió que bebe jamás seria lo suyo y termino aspirando el dulce aroma de su sensei estando sobre su espalda. La luna morada: donde le había dado la flor principal. La luna amarilla: donde...donde..¿Que había pasado aquella luna?

"El dijo que no seria capas de llegar a nada mas con Hynao Anakae" Recordó, perdiendo su mirada en el cielo

Que no podría llegar a nada mas

-No soy tan fea...¿o si?.-Cuestionó ella, levantándose del techo y entrando por una ventana al cuarto principal, donde dormía.

Se paro frente al espejo de cuerpo completo.

-No soy nada especial.-Se aseguro-. Soy una mas..del montón..sin nada singlar ni nada importante.

Suspiro

-Gaara-sensei tiene toda la razón. No podría llegar a nada mas. nunca, ni con Hynao Anakae ni con...

Guardo silencio y contuvo la respiración

Hoy era la Luna rosa. La diosa del amor.

Aunque una vez, Gaara le había dicho que el no podía amar a nadie, solo a si mismo.

• • •

¿La luna del amor? Seguro, que conveniente.

El pelirrojo suspiro. Estaba en su oficina, lleno de papeleo como siempre, pensando en lo que lo había vuelto loco durante casi un mes

La apuesta

Debía cumplirla, no tenia duda de ello. Pero había algo con lo que no había contado antes:

No quería dañar a Matsuri

Ella fue la primera en aceptarlo ¿no?

-Hmp.-Dejo salir, aun sin comprender.

Pero tenia que cumplir y todo se acabaría. Si. Definitivamente eso haría.

Entonces alguien toco la puerta

-Adelante.-Contesto con voz desinteresada

-Buen día Kazekage-Sama.-Saludo una voz muy alegre

Concia aquella rechinante y molesta voz

-Hynao Anakae.-Susurró levantando la mirada

-¿Cómo se encuentra Kazekage?

-Mal.-respondió frío, cortante

El joven dio u paso hacia tras. La mirada de Gaara aun lo acongojaba

Ambos se sumieron en el silencio.

-¿Algo que necesite?.-Pregunto el pelirrojo, perdiendo la paciencia

-Si, solo una cosa

Gaara espero, quería que se largara de su oficina

-No vaya hoy a la celebración de la cuarta luna.-Dijo en tono serio

-¿Por qué?.-Pregunto, aun sabiendo la respuesta

-Usted sabe muy bien que lo que mejor uniría a Mizuhi y a Suna seria una boda...

"Boda" Repitió Gaara "¿Acaso quiere que lo aniquile?"

-Una boda entre alguien de alto rango y una bella señorita.-Continuo Hynao, con su discurso-. Así que necesito tiempo a solas con Matsuri

-¿Le pedirá matrimonio?.-Pregunto el Kage, con toda la sorna que fue capaz de reunir

-Claro.-Respondió Hynao, ofendido por el tono utilizado

-Lo siento pero eso no será posible.-Dijo Gaara-. Yo asistiré al festival

-Pero...

El pelirrojo se cruzo de brazos. Era el final, el iba a ir al festival y no tenia discusión

El Anakae dio una reverencia y salio de la oficina echando humos

Gaara rechino sus dientes y frunció el entrecejo: ¿Casarse?...¡Ese pelmazos quería casarse con Matsuri!

"No, claro que no"

• • •

Ocho de la noche.

¿Ocho de la noche?

-Se me hizo tarde.-Susurró Matsuri, mientras salía por su ventana y empezaba a correr hacia la torre de su sensei.

Se había quedado dormida y ahora iba media hora tarde con Hynao Anakae, debía darse prisa

Acelero un poco mas, tratando de no chocar contra nadie. Tenia que llegar a tiempo..tenia que llegar a tiempo, cerro los ojos mientras corría aun mas, podía sentir como sus músculos empezaban a quejar...necesitaba correr mas...

Un golpe seco y conciso. Había chocado contra algo...

-No debes correr con los ojos cerrados.-Dijo una conocida voz

...O contra alguien

-Gaara-sensei.-Dijo alterada, abriendo los ojos y viendo al Kage a escasos cinco centímetros de ella

-Matsuri.-Respondió el tranquilamente

Todos los nervios de la chuunin se alteraron, había dicho su nombre, justo en su oído. Se mordió los labios con fuerza

-¿Qué pasa?.-Pregunto, al verla en tal grado de nerviosismo

-Nada.-Su voz solo salio como un tenue susurro

-Matsuri.-Repitió Gaara, pero en tono de recriminación al darse cuanta que no le estaba diciendo la verdad

La aludida cerro los ojos, se sentía tan bien tener a su sensei bajo ella y que al mismo tiempo dijera su nombre. El subconsciente la traiciono, causando que unas imágenes bastante inapropiadas se plasmaran en su mente.

"Eso no ayuda" Pensó con desesperación mientras cerraba los ojos con fuerza, no quería cometer una deliciosa locura teniendo al pelirrojo bajo ella

El Sabaku No puedo entender entonces lo que el ocurria. Sonrio con arrogancia. Había escuchado que habían hombres que causaban eso en las mujeres pero nunca le había pasado a el.

Con algo de malicia, suspiro lentamente dentro del oído de su alumna, causando que esta cerrara los puños, clavándose las uñas sobre las palmas de sus manos

La arrogante sonrisa fue aun mas grande, incluso dejo salir una lenta y acompasada risa.

Matsuri mordió mas sus labios hasta que sintió algo caliente resbalar de ellos. Abrió los ojos sorprendida, separándose levente de Gaara.

El pelirrojo miro a Matsuri, sus labios sangraban.

La chuunin se paso rápidamente los dedos sobre sus labios, quitándose la sangre de ellos

Gaara miro la sangre sobre los dedos de su alumna y para sorpresa de ambos, de forma inconciente, tomo la mano teñida de rojo y lentamente introdujo uno de los dedos en su boca. Había hecho eso solo con una persona: su tío. No entendía muy bien porque lo había hecho, pero quizás era por el hecho de que cuando estaba con Matsuri sentía lo que alguna vez experimento estando en compañía de Yashamaru.

La alumna le miro sorprendida, viendo a su sensei son comprender bien.

Ambos se quedaron en silencio, hasta que Gaara bario levemente la boca y Matsuri retiro su dedo de los labios de el.

-Lo siento.-Se disculpo ella, sin saber que mas decir

-No lo hagas.-Le corrigió el, entonces pudo escuchar pasos de alguien que se acercaba.

Se incorporo rápidamente, levantando a una aturdida Matsuri consigo

-¿Qué pasa?.-Pregunto ella

-Alguien se acerco.-Comento-. Vámonos, el festival comienza

-Oh claro claro.-Dijo Matsrui, habiendo olvidado por completo el festival.

Ambos caminaron en silencio hacia el festival de la cuarta luna, recordando lo que había pasado hace tan solo unos segundos.

Rosado.

Esa palabra retumbo en la mente del Kage al llegar al centro de Suna, donde estaba el festival, todo era rosado.

-Vaya.-Susurró Matsuri-. Ver ese color por todas partes resulta...

-Molesto.-Concluyo el

-Muy molesto.-Acoto la alumna

Ambos empezaron a recorrer el lugar, sintiéndose menos tensos. Pasaron por un local de comidas. Al principio Gaara se negaba rotundamente, recordando aquella porquería que tubo que comer en la primera Luna. Matsuri le prometió que solo ella comería así que ambos entraron.

-Buenas noches.-Saludo la encargada-. Kazekage-Sama ¿Qué desa comer?

-Nada.-Respondió de inmediato

-Yo quisiera probar algo.-Pidió Matsuri, sonriendo

-Bien, te traeré algo enseguida pero ¿Kazekage-Sama esta seguro de que no desea nada?

-No.-Repitió en tono frío

La encargada asintió y desapareció tras una cortina color rosa

"Que sorpresa" Pensó Gaara, algo molesto

Unos segundos después la señora regreso, llevando consigo un algodón de azúcar

-¡Gracias!.-Exclamo Matsuri, saliendo con Gaara del local

Podía observar como comía lentamente aquel copo color rosa pálido, lo hacia lentamente, llevando un poco a su boca y dejando que se derritiese. Incluso podía notar sus labios mas rojos de lo normal.

-¿Quieres un poco, Gaara-sensei?.-Cuestiono al ver como llevaba casi diez minutos observándola comer

-No

-Vamos, sabe muy bien.-Insistió sonriendo

-No.-Repitió sin mirarla

-Como quieras.- Dijo comiendo un poco mas, comiéndose el algodón aún mas lento solo para intentar provocarlo de un trozo.

Logro provocarlo, pero no exactamente del algodón de azúcar y para completar empezaba a hacer un calor de los mil demonios, no importaba que fuera de noche, el clima quería perjudicar al pelirrojo

"Solo dos bocados y se acaba" Pensó con algo de frustración, sintiendo el azotador calor de esa noche y el azotador calor que le producía ver comer aquel dulce con tanta devoción a Matsuri

Matsuri se introdujo un poco mas en su boca, chapándose los dedos al terminar. Ya no le preocupaba antojar a su sensei de un poco de dulce, siempre había tenido debilidad por los lo dulce así que acabaría de comerlo sola.

Gaara observó lentamente como introducía aquel pequeño pedazo en su boca, y pasando su lengua para quitar lo que se había pegado a sus dedos.

Sintió la extraña necesidad de buscar un baño con agua fría

¡¡Y todavía le faltaba mas de esa cosa!!

No lo soportaría

-Matsuri.-Llamo en un intento desesperado, antes de que se comiera el ultimo pedazo-. Uhm, quisiera...

Antes de terminar la frase, la castaña le ofrecía el último trozo del dulce rosa.

Matsuri pensaba que lo tomaría pero para su sorpresa el lo mordió directamente de sus dedos

Y llego su turno de sufrir.

Siempre creyó que la simple acción de comer era algo que todos hacían igual. Cuan equivocada estaba. Definitivamente su sensei incluso comía perfecto

La palabra violable regreso a su mente zumbando con estrépito

Cuando regreso de su ensimismamiento Gaara ya se había alejado de ella, y seguían caminando por el festival

El pelirrojo no lo negaría, el dulce sabia bien. Recordaba que alguna vez Temari le ofreció o mejor dicho le obligo a probar el tal algodón de azúcar, supo algo bien en ese entonces pero al parecer esta vez tenia un mejor sabor.

Quizás su piel halla intervenido Hablo una extraña voz en su cabeza Aceptémoslo Matsuti debe saberse deliciosa

-¡Kyyyyyaaaa!

El sonoro grito de Matsuri lo hizo dejar de pensar estupideces, o al menos así les llamaba el, vio como su alumna corría hacia un local

Al llegar a su lado vio como sostenía entre sus manos un pequeño collar. El dije era un media luna, color rosa.

-¿Te gusta?.-Pregunto el anciano, dueño del lugar

Matsuri asintió, sin dejar de observar aquel collar

-Tienes buen gusto. Una leyenda que corre alrededor de la diosa que celebramos hoy, La Diosa del amor.

Gaara negó levente con la cabeza

¿Cuántas leyendas fantasiosas y ridículas odian existir?

Al parecer Matsuri no creía que fueran ridículas o fantasiosas ya que dejo de observar el dije para observar al anciano

-La leyenda dice que antes el Dios de la Pasión era solitario, sin saber porque, nadie deseaba estar con el. E las noches la luna era su única compañía, para el, su única amiga. Pero un día conoció a la Diosa del amor. Y a ella le agrado el, por lo que se volvieron grandes amigos. Al poco tiempo el desarrollo un sentimiento mas fuerte por ella pero no sabia como expresarlo. Por eso le regalo un collar, se dice que era idéntico a ese.-Agrego señalando el dije que sostenía Matsuri-. Así que le regalo un collar, forjado por sus propias manos, era rosado puesto que era el color que mas apreciaba ella. Además tenia una inscripción detrás del mismo...

El anciano giró el dije y en la parte posterior decía claramente

La luna era mi única compañía, ya que nadie mas que ella me comprendía. Te regalo esta luna porque es lo que mas significaba para mi, pero ahora es tuya porque en realidad siento algo mas fuerte hacia ti

-Vaya.-Susurró la castaña-. Es tan...

No pudo terminar cuando alguien la llamo, se giro y vio a Kumiko sonriéndole

Se disculpo con el anciano y dejo el collar. Cuando se giro Gaara ya no estaba. Algo decepcionada y fue para hablar co Kumiko

• • •

Se dejo caer en el frío asfalto. Había terminado de hablar con Kumiko hacia mas de una hora y había tratado de encontrar el pelirrojo.

Nada

Literalmente se había desaparecido.

-Quizás simplemente no le agrado el festival.-Dijo en voz alta mientras cerraba los ojos.

Pasados solo unos segados sintió algo frío y metálico contra su piel. Abrió los ojos y vio a Gaara sentado, muy cerca de ella

-Gaara-sensei.-Hablo, sorprendida por su repentina aparición

Se llevo la mano al cuello, donde sentía aun el frío contacto metálico.

Se sorprendió al encontrar aquel dije en forma de media luna color rosa colgando en su cuello.

¿El..le estaba regalando..aquel collar?

-Te vi mirándolo.-Dijo el pelirrojo en tono cortante

-Gracias.-Respondió aun sorprendida

-Y no so lo compré por eso.-Declaro sin mirarla

-¿Entonces por..?

Los gélidos ojos aguamarina del el se clavaron como dagas sobre los de ella

-Matusri, siempre te enseñe que debías prestar atención a lo que te rodeaba, es algo básico para ser un shinobi.-Dijo en tono represivo

Esta solo asintió, incapaz de emitir sonido alguno

-Tienes ojos. Úsalos.-Fue todo lo que ella lo oyó decir antes de sentir unos fríos labios presionados contra los de ella

Sintió a su alumna temblar bajo el cuando sus labios hicieron contacto. Por fin seria lo que era: una persona, no un monstruo. Había tenido la necesidad de besarla. Al carajo todo. No importaba que fuera su sensei, no importaba que fuera menor, no importaba la apuesta. Por fin podría ser lo que siempre oculto ser.

Matsuri abrió tímidamente los labios e inmediatamente la lengua del pelirrojo entro en su boca, juntándose con la de ella. Gaara besaba como si tuviera amplia experiencia, mientras ella solo se dejaba llevar. Pasados unos momentos empezó a corresponder. Paso sus brazos detrás de su cuello mientras empujaba su lengua para entrar ella en la boca del Kage

Se separaron en busca de aire y el hablo contra sus labios

-Siempre aprendiste rápido.-Jadeo intentando respirar-. Eres buena alumna, aunque no mejor que el maestro

-Fanfarrón.-Le recrimino con diversión, intentando respirar

Sus labios se entrelazaron una vez mas, con mas avidez que la vez anterior.

Gaara rompió el contacto, unos segundo. Matsuri protesto contra sus labios

-Crei que estabas preocupada por Hynao Anakae, después de todo el otro día pensabas en el..

-No pensaba en el.-Protesto

-Lo se.-Sonrío con sarcasmo e ironía-. Lo hacías en mi

-Fanfarrón.-Le dijo unas vez mas antes de jalarlo contra si misma, cayendo ambos al suelo, sin dejar de probar el dulce néctar que suponía besar al otro sin siquiera respirar.

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¡Hola!, perdon por no publicar ayer pero mi internet es una reverenda porqueria, ¡se murio!. Y ahora ando desde un café, como odio publicar desde un café ¬¬', pero bueno...Espero que hayan disfrutado el capitulo tanto como yo disfrute escribiendolo. ¿Y el Lemmon? Jojo ya veran xD, espero sus comentarios.

¡Besos, Sayo!

Posdata: si odian a Hyano Anakaeo, pues ni se imaginan cuanto lo odiaran despues