Un poco de libertad (Ya la necesitaba), bueno, últimamente el tiempo no me ha permitido seguir con mis proyectos pero estoy seguro que en estas vacaciones no hará que me interrumpa nada, si es lo que pienso yo.
Bueno, sin más que decir, les dejo el siguiente cap y que disfruten de la lectura
"El lado bueno"
La noche finalmente llego, para algunos había sido un largo día, lleno de felicidad y de tristeza, con mucho que desear y deber, con mucho que enfrentar y defender, pero para muchos, la mayoría parecía ser buena, mientras Perla y sus amigos se encargaban se organizaban para preparar la noche, lejos de ellos Blu ya había llegado a su mansión, no se veía muy bien, no parecía estar con ansias para salir o ver a sus amigos, aun después con los sucesos días anteriores, ¿cómo poder superar algo como esto después de la tragedia?
"Blu…"- llamo alguien.
"Hola Tía…"
"No había escuchado tu voz, ni siquiera sentí que habías llegado, ¿está todo bien?"- pregunto.
"Si, no te preocupes, solo, solo quería despejarme un poco, no es nada malo"- dijo sin mencionar que había salido de la escuela.
"No has podido pensar en eso, ¿cierto?- dijo Mary refiriéndose al tío Omar.
"Nada lo puede remplazar, no sé cómo, pero no puedo olvidarlo"- dijo Blu en un tono tranquilo.
"Hay cosas que no podemos olvidar fácilmente, pero tampoco podemos saber qué cosas vendrán, no esperaba esto de la balacera, ¿o tú lo sabias?- dijo sentándose a su lado.
"Tampoco yo, solo, solo no quería que le pasara nada, a veces siento que esto es mi culpa, debí haberlo ayudado durante la balacera, pero no podía, algo me lo estaba impidiendo, es como si, si algo estuviera por atacarme, que tal si…ese guacamayo rojo al que encontré fue…"
"Tranquilo Blu, no tienes por qué sentirte así, nada de lo que dices recae en ti"- Mary trato de hacer que olvidara el pasado.
"No, en todo esto mi tío tenía razón, debí mantener mis actos y ser lo más responsable, por eso le fallaba, a pesar de tener problemas en la escuela, el quería que mantuviera firme"
"Blu…"- Mary se acercó para abrazarlo con su ala derecha –"Escucha, nada de esto es tu culpa, puedo asegurarte que hasta se pasaba mucho de la raya, pero recuerda que a veces era algo neurótico como para comprender las cosas, no debes dejar que esto te perjudique"- Mary trataba de entrarle en razón, pero era cierto, ¿cuál culpa podía tener Blu o quizá la tía Mary por la muerte de Omar?, después de todo aun seguía en misterio por el extraño guacamayo rojo que Blu mencionaba.
"Bueno Blu…yo estoy a punto de irme"
"¿A donde?"
"Bueno, quede de verme con unas viejas amigas que no veo desde muchos años, claro, antes y después de la guerra cuando aún no estabas, iremos a comer en un viejo restaurante que solíamos ir durante las noches, ya sabes, cosas de chicas, aunque a decir verdad, cosas de viejas chicas"- decía en una mezcla de felicidad y orgullo.
"Ya veo, entonces, diviértete"- aunque Mary sentía alegría por ver su pasado no quería ver a su sobrino sin hacer nada, estando encerrado en la mansión es aburrido.
"Sabes, si puedes cambiar de opinión, te sugería que también hicieras lo mismo, no me gustaría verte aquí todo el tiempo, me gustaría que salgas un rato, ve a ver a tus amigos, la noche es muy joven para ti, porque no dejas eso para atrás y disfrutas de la vida, ¿un poco de aire no es algo para ti?"- bromeo Mary lista para irse, sin antes de despedirse de Blu, dejando en mucho que pensar.
Mientras tanto, en la playa de Copacabana, Pablo se encontraba preparando el lugar para lo que sería la reservación en el restaurante "Beef the befes", donde Perla se preparaba para llevar a este mismo lugar a Blu y sacar todo su pasado semanas pasadas, por su parte sentía nervios y un poco de rencor, ya que esta sería la primera vez que tendría una cita un poco más diferente, a diferencia de las anteriores con Roberto nada se compararía a la que tendría ahora.
"¿Estas segura de lo que haces?"- pregunto Perla bastante nerviosa.
"Desde luego que sí, aun cuando estaba en secundaria convencía a mis amigas de ayudarlas en este tipo de situaciones"- contestaba Lucy sin dejar de arreglar a Perla por todas partes.
"Solo espero que esto pueda salir bien"
"Descuida, todo saldrá a la perfección, ahora no muevas una sola pluma, o esto te dolerá"- dijo Lucy usando su garra como peine mientras peinaba con sumo cuidado a Perla, desde la cresta hasta su espalda.
"Sabes, a veces pienso en muchas cosas, pero nose, tu crees que alguna vez Blu y yo, bueno, tengamos algo como…!auch!"- decía Perla después de ser interrumpida por un ligero dolor.
"Te dije que no te movieras"- dijo soltando una breve risa sin dejar de peinar a Perla.
"!Vamos amigos!, ¡no nos queda mucho tiempo, tenemos 10 minutos para terminar!"- gritaba Pablo haciendo que terminaran sus empleados.
"Es importante tener hasta el restaurante aun cuando se trata de una sola reservación"- dudaron uno de sus empleados.
"Es más que esto, lo hago por un amigo, por eso quiero terminar con esta mala racha". Dijo Pablo haciendo entender a los demás.
"Lista Perla, creo que ya termine"- dijo Lucy.
"Valla"- Perla estaba maravillada por lo que había hecho su amiga, definitivamente se veía muy diferente, estaba arreglada al 100%, las plumas bien peinadas, el brillo de su rostro se iluminaba sobre la luz, tenía un contraste perfecto con el azul turquesa y un tono de amarillo brilloso entre sus piernas y plumas de su cabello, las cejas bien pintadas de azul y las mejillas bien mezcladas entre el azul turquesa y un tono más fuerte de blanco, a final de cuentas, era una nueva Perla, mucho más nueva que la que conocemos recientemente.
"Y bien…tienes alguna pregunta"
"No…no hay nada que decir"- dijo Perla al verse en el espejo, maravillada por los cambios nuevos que Lucy le dio.
"Espero que te haya gustado, me costó un poco de trabajo combinar los colores, pero parece que eres otra"
"A sí parece, muchas gracias"
"No hay nada que agradecer, pero recuerda, necesitas salir un poco mientras se te seca un poco la pintura, ahora ve por Blu"
"Tú crees que le gustara los cambios"- dijo dándose una vuelta.
"Amiga, ya verás que esto le agradara, nunca dudes eso, a un macho le gusta los cambios que una hembra lleva consigo misma, te aseguro que Blu no se quedara atrás, ahora ve por él, Pablo está a punto de terminar los arreglos del restaurante"- dijo Lucy.
Perla salió volando de la recepción y se dirigió hacia la mansión, con la esperanza de encontrar a Blu antes de que llegue tarde, hablando de él se encontraba en el patio trasero de su mansión, observando como la luna llena llegaba a su punto alto, distrayéndose un poco mientras divulgaba algunas cosas en su mente.
"Tal vez mi tía tenga razón, tal vez lo que necesito es algo de distracción, quizá si debería salir, pero nose, no quiero volver a meterme en problemas, que tal si esos tontos vuelven a hacer de las suyas al momento de sorprenderme, ¿esperen?, ¿y si están esperándome para otra paliza?, no lo creo, por como los deje están demasiado inconscientes como para atacarme otra vez, no sé qué hacer, debería pensar en algo más emotivo, tal vez como…"
Un pequeño ruido llamo la atención de Blu, de la nada una pequeña sombra negra apareció entre las ramas del jardín, como si se tratara de un intruso, Blu se preparó para atacar y acercarse lentamente.
"!Quien eres y que es lo que quieres!"- exclamo Blu al extraño de sombra negra, por su parte la sombra solo se acercaba lentamente hasta quedar un poco más cerca de Blu, y justo en el momento en que Blu lanzaría el primer ataque…
"¿Serias capas de golpear a una chica Blu?- pregunto la sombra negra.
"¿Qué…?"- Blu reconoció esa voz.
"!Sorpresa!"- de la nada Perla lo sorprendió con un abrazo.
"¿Perla?, pero, ¿qué haces aquí?"- pregunto por su esperada visita.
"Tú qué crees tontito, vine para buscarte, y aquí te encuentro"
"Jeje, yo también me alegro de ver…te"- dijo Blu regresando la atención hacia Perla, pero al verla completamente noto que se había hecho unos cambios nuevos, lo que antes parecía ser como la Perla típica de la escuela y en la vida normal terminado evolucionando a una Perla radiante y hermosa, los colores y el brillo que resalta por todas las partes de su cuerpo dejaban con el pico abierto a Blu, ¿Cuándo fue la última vez que vio de esa manera a Perla?, parecía pertenecer a la lista de los populares, o eso se pensaba semanas después antes de entrar al colegio.
"Amm, ¿está todo bien?"- pregunto Perla un poco ruborizada al ver que Blu lo miraba diferente.
"No, no es nada, quiero decir, tu…tu"- no lograba articular alguna palabra.
"Vamos, solo dilo"- dijo Perla mostrando su bella sonrisa.
"Quería decir que tu…estas…puntual"- dijo de manera tonta.
"¿Puntual?"- pregunto confundida.
"!Hay!, quiero decir, hermosa, si eso, esta hermosa"- reacciono irónicamente.
"Jeje, me gusta que me digan eso"- dijo Perla al notar el rubor de Blu, definitivamente le gusto el cambio que se hizo Perla.
"Ya veo, aunque no esperaba una reacción como esta, supongo"- aunque Blu estuviera sin ánimo de salir, se alegró de ver a Perla.
"Bueno Blu, no hay mucho que comentar, pero tenemos que irnos"
"¿Irnos?"
"Claro Blu, tenemos que ir al restaurante"
"Pero, ¿de qué hablas?"
"Tenemos un lugar reservado, ¿no lo recuerdas?"- dijo Perla
"¿lugar?, ¿en el restaurante?, Que yo recuerde no, ni siquiera sé si reserve un lugar"- Blu se veía más confundido por lo que escuchaba y decía Perla,
"Obviamente no, pero yo reserve nuestro lugar para poder estar juntos y hacer poder diver…"- en ese momento Perla se tapó el pico por lo último que dijo mientras el rubor iba aumentando lentamente.
"Espera, ¿tú fuiste quien reservo un lugar?"- pregunto Blu incrédulo, Perla no podía creer lo que ha hecho, la sorpresa que mantenía en secreto por si sola termino revelando lo que sería un alivio para sanar a Blu de todos los días que han pasado últimamente durante el periodo escolar y en tareas normales, la vergüenza no dejaba de invadirla y el rubor era demasiado, un golpe muy duro para ella.
"Demonios, porque Perla, ¡que es lo que acabas de hacer!"- se decía una y mil veces la misma palabra mentalmente.
"¿Perla?"- pregunto Blu sacándola de su pensamiento.
"¿Qué?...¿qué sucede?"
"Jeje no escuchaste lo que dije, ¿verdad?"- dijo Blu con una pequeña sonrisa.
"Amm, no, ¿qué fue lo que dijiste?"
"Te decía que, no importa lo que hayas dicho, después de todo, lo he estado pensando muchas veces antes de que mi tía Mary se fuera de viaje, y la verdad si me gustaría salir un poco, supongo que estar encerrado en tu propio hogar no sería más que aburrimiento puro, y que mejor forma de hacerlo estando a tu lado, ¿no te gustaría?"
"Bueno…yo, amm"- los nervios de punta no dejaban de molestar a Perla, pero no negaría una petición de Blu.
"Jeje, sabes, no es necesario que contestes, lo tomare como un sí, solo dime en donde será y yo te llevo"- dijo Blu aceptando salir con Perla
"Bueno, no estuvo tan mal después de todo"- dijo Perla alivianándose por lo que hizo, al menos no fue de mal en peor como parecía.
Blu por su parte solo se encargó de subir hacia su habitación para limpiarse un poco, arreglándose detalle tras detalle, pensando en una y mil cosas lo que sería su primera cita a lado del ave más hermosa del mundo, pero para Blu a pesar de los momentos que ha vivido a su lado, tanto el cómo Perla solo eran amigos, por el momento ninguno de ellos querían declarar su amor el uno con el otro, aunque por otro lado podían hacer cosas divertidas y salidas amistosas como los que son ellos, después de todo, muchas cosas pueden suceder estando dos personas juntas.
Y mientras Blu se preparaba para salir, comenzaba a murmurar mil y un preguntas de su salida con Perla y como terminara su noche, puede ser bueno, o malo.
"Valla, jamás creí en llegar a esto, tendré una cita con Perla, no me esperaba algo como esto, aunque sigo pensando si reserve algún lugar para nosotros, pero en fin, eso no es lo de menos"- a pesar de mostrar una vez más esa felicidad que tanto había dejado hubo un pequeño desacuerdo que lo dejo en duda.
"Pero, y si me encuentro con esos inútiles, todo se arruinara en cuestión de segundos, no dejaran de seguirme hasta aniquilarme, pero no permitiré que lastimen a Perla, eso mucho menos, en fin, tarde o temprano tendré que saber la verdad"
Al final de meditarlo, ya estaba listo para su salida, tal como lo dicho la tía Mary, vale más salir que estar en la cárcel, en esta ocasión en su mansión.
"Ya estoy listo"
"Valla, en verdad cambiaste"- dijo Perla al verlo, aunque con algunos cambios un poco cómicos.
"Amm, ¿está todo bien?"- pregunto al notar su risa.
"No es nada, es solo que, te vez gracioso usando esa corbata, es solo una salida, no es para ir a una boda de tu abuela"- dijo entre risas.
"!QUE!...!pequeña mal educada porque!, como te atreves en decir eso mi abuelita es una mujer muy hermosa"
" , eso no cambia nada, pero aun así…"- dijo cortándole la corbata mientras lo arreglaba un poco más –"ahora si te vez mejor"
"Bueno, no puedo decir que no"- dijo Blu sintiéndose como semi nuevo.
Sin otra cosa que los detuviera, Blu y Perla se encontraban listos para lo que sería su primera noche, ya nada podía arruinar el momento más deseado, ahora que Blu ya se veía más calmado podía volver a la vida con sus amigos, pero no todo era felicidad como lo albergaban ellos, muy lejos de ellos, entre las fronteras que conectaban con todos los países de Sudamérica, a excepción de Chile y Venezuela, se encontraba una cárcel de máxima seguridad, un lugar en la que los delincuentes estaban presos de por vida, donde no tendrían la mínima posibilidad de volver a la libertad si se tratara de una condena dura más los delitos cometidos, entre todos los delincuentes, Roberto estaba ahí, serio, meditabundo, mirando todo lo que veía a su alrededor, un montonal de presos en la cárcel de máxima de seguridad de Sudamérica, cientos y cientos de presos, ya sean procedentes al vandalismo, asesinatos, violadores, narcos, entre otras cosas.
"Como pudo pasarme esto, como es que me llevaron hasta este lugar, yo no pertenezco aquí, no pertenezco en este lugar tan miserable, tengo que buscar la manera de salir de aquí, tratar de contactarme con mis colegas, ¿pero cómo?, con lo que he escuchado son muy fuertes la seguridad, un solo movimiento falso y estoy acabado"- durante su celda, Roberto medito por unos minutos mientras buscaba culpables, si bien solo conocía a uno que él solo lo señala como responsable.
"Ese…ese bastardo me las va a pagar, como fue posible que la policía me señalara como responsable de un supuesto homicidio, no tuve nada que ver con él, pero esto no se quedara así, en cuando salga de aquí, volveré por ti Perla, pero eso va para ti Blu, aun no sabes como soy realmente"- Roberto estaba dispuesto a vengarse, habrá que esperar, por ahora la seguridad lo mantiene seguro en la cárcel hasta nuevo aviso.
Mientras tanto, el restaurante beef the befes se mostraba como nuevo, listo para atender a la pareja azul, mientras que Lucy se encargaba de dar los últimos toques para la parte final Pablo buscaba nuevos toques a la música para dar un espectáculo un poco más divertido, pero había un pequeño problema.
"¿Como que no vendrán!"- respondió alteradamente.
"Lo siento señor, pero parece que es verdad"- dijo uno de los empleados del restaurante.
"Maldición, no podemos quedarnos así, tenemos que encontrar a una nueva banda musical, pero solo tenemos pocos minutos para pensar"- decía alocadamente Pablo.
"Descuida jefe, si no es asi, nosotros nos encargaremos del resto, solo necesitamos aprender todas las canciones posibles y no equivocarnos en ninguna parte"- aunque los empleados parecían mostrar su valentía Pablo en el fondo sabía que era insuficiente, mas por el tiempo que faltaba antes de que llegaran Blu y Perla, todo parecía estar perdido.
"¿Disculpen?"- una voz se escuchó detrás.
"Amm…¿hola?"
"No quisiera meterme en muchas cosas, pero, mis amigos y yo estábamos recorriendo todo el valle y escuchamos que no tienen nada de música"- dijo el extraño, un tucan tuco.
"Nosotros somos expertos de toda la samba"- replico un cardenal rojo.
"Y a veces un poco de música latina"- finalizo un canario amarillo.
"¿Estan seguros?, jamas los he visto por aquí"- dijo Pablo.
"Nosotros venimos de un lugar secreto, pero te contaremos mas adelante, por ahora te mostraremos un poco de nuestro ritmo"- las tres extrañas aves fueron directamente al escenario, usando cada uno de los instrumentos mientras ensayaban las primeras canciones que ya conocían, desde las típicas brasileñas hasta las latinas del mundo, bastaron menos de 10 minutos para mostrar el talento, al final, Pablo se sentía casi salvado, solo faltaba lo mejor.
"Chicos…están contratados"
"Continuara…"
Bueno, este fue el cap de hoy, valla, últimamente he tenido cambios en casi lo que va de este año, la razón por la cual no pude actualizar la semana pasada fue debido por la culpa de mis hermanas traviesas, ya que por su insistencia me obligaron a ver películas típicas y algunas internacionales, pero claro, no diría que no a eso, por algo es así la convivencia familiar.
Pero en fin, espero y poder subir también en 2 días el siguiente cap de Volando a Casa, por mi parte esto es todo.
Saludos desde Guadalajara, nos vemos la próxima!
Chau.
