Disclaimer: ninguno de los personajes me pertenece son obra de Hajime Isayama.
Advertencias: muerte de varios personajes.
Notas al final.
- Su majestad, tengo un plan para hacer que todo vuelva a la normalidad y así no tenga que casarse a la fuerza con Mikasa – expreso el rubio.
- ¿Enserio? – se levanto rápidamente de su trono y abrazo a Armin sonriendo de felicidad, cosa que al más bajo le causo un leve sonrojo – eres el mejor.
- No digas eso, sabes que yo haría lo que fuera por ti – bajo la mirada intentando cubrir su sonrojo.
- ¿Y qué es lo que tienes planeado? – se volvió a sentar en su trono, esperando ansioso la respuesta de su consejero.
- Bueno, esto no es algo fácil de explicar, pero… – hizo una pausa intentando encontrar las palabras correctas – he estado investigando desde hace mucho y me enteré que en el reino de la luna llena, la reina Ymir practica lo que es la magia oscura – volvió a hacer una pausa, realmente no se había planteado como decirle esto a Eren, ya que era casi como una declaración de guerra; el rey era alguien que amaba la paz y además no le gustaba hacerle daño a nadie – me entere de buena fuente, mejor dicho yo mismo fui a corroborar la información y realmente es así, no se los motivos que ella haya tenido, pero al parecer exactamente hace 5 años cuando la lluvia al fin paro, ella practico un hechizo muy poderoso, el cual le otorgo un amuleto muy poderoso, con el cual puede controlar el clima – Eren escuchaba muy atento esa historia, le parecía fascinante que alguien pudiera hacer todo eso que su pequeño amigo le estaba explicando.
- ¿Y qué planeas hacer? ¿Le pedirás que nos lo preste? – pregunto con su cara de ingenuo.
- Eren, al parecer aún no lo entiendes, tendré que ir por el amuleto yo mismo y traerlo a toda costa.
- ¿A qué te refieres con que a toda costa? – realmente a sus 20 años seguía teniendo mente de niño pensó el rubio, y eso era algo que le encantaba.
- Esa reina bruja nos ha maldecido, iré por el amuleto y lo traeré aquí.
- ¿Pero cómo le harás? – volvió a insistir.
- Hay cosas que incluso un rey no debe saber, tu solo confía en mí como lo hacía tu difunto padre, yo siempre pensare en el bienestar de nuestro pueblo y nuestro amado rey – la verdad Armin no mentía, haría lo que fuera por proteger a su rey, a su Eren.
- No sé Armin, tengo que pensarlo bien – contesto dudoso.
- No hay mucho que pensar, ella nos ha traído la desgracia al reino, no sé por qué motivos; además no tenemos mucho tiempo, nuestro pueblo sufre mientras pasa el tiempo, sí seguimos así nuestra gente comenzara a morir. Eso es algo que debemos evitar a toda costa, y también – hizo una pausa – esa persona, la que usted amo – Eren volteo a ver a Armin ¿Cómo es que el rubio sabia de eso si nunca le había comentado nada al respecto? ¿Qué sabia él de su Levi? – él siempre amo la lluvia, ¿esa fue su marca no?
- No quiero hablar de eso – su rostro se oscureció un poco.
- Eren ¿y si ella fue la culpable de lo que paso aquella noche? ¿Qué tal si ella fue quien asesino a ese joven?
- No, eso no puede ser él, él me dijo el porqué de lo que paso… - hizo una pausa – déjame ir a mí a negociar con ella, sé que no es una persona fácil de tratar, pero haré mi mejor esfuerzo.
- Esta bien, pero debemos ir preparados para todo – acepto puesto que conocía perfectamente a Eren, y sabia que no se rendiría fácilmente; entonces tendría que planear bien su próximo movimiento antes de que Eren fuera a hablar con Ymir – me retiro a preparar todo lo que necesitaremos para el viaje – salió de la habitación y llamo al comandante Smith.
(っ◕‿◕)っ
Era una hermosa noche de luna llena, realmente parecía una noche mágica, Ymir observaba con amor y nostalgia a su pequeño hijo que se encontraba en el jardín secreto que había dentro del palacio, ese jardín se encontraba exactamente en el centro, entrar ahí solo era posible desde el cuarto de la reina y del príncipe. Ese jardín fue construido por la misma Historia Reiss cuando conoció a Ymir. Ahora ese lugar era secreto para ella y Levi. Él jugaba bajo esa hermosa luz que les proporcionaba la luna, su madre le dijo una vez que ocultara sus alas y que ese era el único lugar donde podía mostrarlas, que solo ahí podía ser libre de ser como es.
Levi a sus 5 años había aprendido mucho de Ymir, en especial a ocultar sus emociones de los demás, siempre con un rostro tranquilo y apacible; aunque por la expresión de ambos se parecían, ya que el único sentimiento que parecían mostrar era el de enojo. Como dijo Ymir, ese era el único lugar donde podía mostrarse realmente como era, ella siempre le observaba atentamente su Levi era realmente hermoso, su cabello negro y su piel blanca como la porcelana brillaba con la luz de la luna, y sus alas, sus hermosas alas solo tenían comparación con su linda y tierna sonrisa sin olvidar esos ojos plateados y afilados, no había espectáculo más bello que ese, y era solo para ella.
- Levi, ya es tiempo de que duermas – dijo en tono autoritario.
- Bien, ¿mañana puedo venir de nuevo?
- Si, pero ahora ya es tarde y tienes que dormir.
Sin decir más ambos volvieron a sus respectivas habitaciones. Levi quedo dormido al poco tiempo en que se recostó. Ymir por su parte miraba por el balcón de su ventana, la luna parecía presagiar algo malo de lo cual no estaba muy equivocada. Paso como una hora y ella seguía fuera pendiente de todo, buscando que era ese mal presentimiento. Un fuerte destello en el jardín llamo su atención y vio como aparecían unas sombras deformes, no eran humanas, solo eran sombras.
- Su alteza, tenemos intrusos – Annie entro corriendo a su habitación, ella era su guardaespaldas personal así que podía tomarse tal atrevimiento.
- Lo sé, cuida de mi hijo, solo en ti puedo confiar para eso – dijo con su semblante serio.
- Pero su majestad…
- Es una orden, yo iré con los demás guardias y veré que es lo que pasa – interrumpió a la rubia con su semblante serio, más que serio enojado.
Ambas salieron de la habitación, Annie se dirigió al cuarto del príncipe y Ymir cogió su espada y bajo por las escaleras encontrándose con varios de sus hombres mutilados y siendo devorados por esas cosas deformes. Se quedo congelada al ver esa aterradora escena, ¿Qué eran esas cosas? Más importante ¿Qué hacían ahí? Sin pensarlo mucho corrió y con su espada corto una de esas sombras, la cual desapareció al instante e hizo retroceder a la segunda. La espada era mágica, había pertenecido a la familia real desde hace mucho tiempo y con ella podía combatir fuerzas oscuras. Su familia si practicaba la magia desde tiempos remotos, esa espada tenía el poder de la luna, ella era su guardiana y por eso mismo el reino tenía ese nombre.
La segunda bestia rugió lanzando todo lo que había a su alrededor incluyendo a los pocos guardias que se encontraban en pie.
- He traído un mensaje para ti – gruño con una voz siniestra tendiéndole un pergamino a Ymir.
- ¿Pero qué demonios? – Salto nuevamente contra esa cosa partiéndolo en dos de igual forma que había hecho anteriormente – Muere maldita bestia.
- Su majestad, se encuentra bien – dijeron los presentes.
- Si, lamento no haberles protegido correctamente – bajo la mirada, estaba enojada y triste a la vez por ver así a sus subordinados.
- Nosotros nos encargaremos de limpiar esto y darles un entierro digno su alteza.
- Gracias – se dirigió a su habitación no sin antes verificar que su hijo se encontrara bien. Le dijo a Annie que lo vigilara de ahora en adelante.
Al llegar a su habitación abrió el pergamino para ver de qué se trataba todo eso.
En el próximo eclipse lunar el rey Eren Jaeger irá con un ejército,
invadirá su reino y tomaremos su joya más preciada, para traerla con nosotros,
lo de hoy fue solo una muestra de todo lo que somos capaces de hacer por lograr nuestro objetivo.
No importa dónde lo escondas, tu hijo será nuestro.
Ya estás advertida.
¿Pero qué demonios? Obviamente no lo permitiría. Fue con Reyner Braun que era su comandante, el que estaba a cargo de su ejército. También llamo a Bertholdt Fubar, que era el consejero real, les informo a ambos de la situación y ordeno tener todo preparado para un posible ataque. A partir de ese día se instalaron guardias en todas las fronteras, todos los caminos hacia el reino fueron vigilados. El reino de Ymir estaba rodeado de unas enormes murallas, las cuales solo contaban con 4 rutas de escape por si algo malo llegase a pasar. Los ciudadanos fueron alertados y les explicaron que en caso de algún ataque enemigo ellos tendrían que ir a un refugio subterráneo donde se encontrarían a salvo.
Faltaba una semana para el próximo eclipse lunar, así que no tenían mucho tiempo que perder.
(っ◕‿◕)っ
- Su majestad, ya tenemos todo listo.
- Armin, ¿Cuántas veces te tengo que decir que me llames por mi nombre?
- Esta bien, pero eres mi rey.
- Antes que tu rey soy tu amigo, siempre lo seremos así que no tienes que ser tan formal conmigo – hizo una pausa – bien, es hora de irnos.
Cuando partieron de su reino a Eren le resulto extraño ir acompañado del capitán Smith, puesto que era el mejor de sus guerreros, además los acompañaba Mike, que era uno de sus sargentos, mano derecha e inseparable del rubio. No le dio mucha importancia, conociendo a Armin de seguro estaba muy preocupado por su seguridad y por eso se tomaba medidas tan extremistas ya que a parte de esos dos iban con varios militares rodeándolo. Lo que Eren ignoraba era que días antes su consejero había enviado varias tropas hacia el reino de la luna llena, los cuales ya se encontraban a las afueras de la frontera esperando la orden para la emboscada. El reino de la luna llena era fuerte, pero el reino de Eren era mucho más fuerte en cuanto a fuerzas militares, su ejército era enorme y fácilmente podría aplastarlos.
Armin era un especialista en trampas y haría lo que fuera necesario para llevar a cabo sus planes, por lo que contrato varios mercenarios ordenándoles que mataran a los soldados del reino enemigo, tomaran sus uniformes y los mataran al escuadrón de Erwin donde iba el rey. Los mercenarios no sabían que realmente ellos no tenían ninguna oportunidad y que lo que el rubio realmente quería era empezar una guerra.
El plan salió a la perfección, los mercenarios vestidos con los uniformes del ejército de Ymir los atacaron y también les dijeron que no los dejarían pasar, por ordenes de su reina debían asesinar a Eren, se desencadeno una lucha contra ellos, al final se deshicieron de esos mercenarios, pero hubo algunas bajas lo cual hizo enojar a Eren. Armin le dijo que seguir adelante era peligroso, que Eren debería volver y que él mismo se encargaría de hacer las negociaciones; idea que al instante fue desechada por el joven rey. Sí, realmente era muy obstinado.
Armin había hecho el mismo truco para el lado opuesto, había enviado un pequeño ejército a atacar a Ymir, ellos habían sido encarcelados en el calabozo y ahora eran interrogados, el rubio les dio órdenes de decir que el rey Eren planeaba la guerra y ahora estaba en camino. Ymir al saber eso movilizo sus tropas, a su hijo le dijo que se encerrara en aquel jardín y que obedeciera lo que le dijera Annie. Las tropas de posicionaron en la entrado por donde llegarían los invasores. Ymir se encontraba en su trono, con Bertholdt a su lado y Reiner haciendo guardia en la entrada de esa habitación. Los ciudadanos eran evacuados hacia el refugio.
(っ◕‿◕)っ
- ¿Qué hacen ustedes aquí? – exclamo uno de los soldados al escuadrón que se encontraba frente a la entrada al reino.
- He venido a hablar con la reina Ymir – salió una voz desde la parte de atrás.
- Nuestra reina no tiene nada que hablar con unos cobardes como ustedes – dijo furioso el soldado.
- Hablaremos con ella así tengamos que usar la fuerza – ahora hablo el consejero real.
- No lo permitiremos, ustedes no tienen ningún derecho a presentarse aquí y exigir algo como eso después de todo lo que han hecho – gruño.
- Si es lo que quieren que así sea – ahora hablo Erwin desenvainando su espada haciéndole señas a su escuadrón y al ejército que se encontraba escondido.
- Así que tenían todo preparado para una invasión – también desenvaino su espada y ordeno que atacaran a sus soldados – que así sea entonces.
La batalla comenzó, las puertas se cerraron. El ejercito de Eren rápidamente termino con el enemigo, ahora se hallaban tratando de tirar las puertas. No tardaron mucho en lograr entrar y siguieron avanzando peleando contra los soldados enemigos, eso era una real masacre, a pesar de encontrarse en territorio enemigo tenían una enorme ventaja en cuanto a personal. Eren no se esperaba eso, todo había sido planeado por su amigo, vaya, si que aun tenía mucho que aprender pensó; debía dejar de ser tan ingenuo. Entraron al castillo y más guardias a la vista, Armin le ordeno a Gunter y Erd que escoltaran a su alteza a un lugar más seguro. Eren acepto después de que el rubio le insistiera mucho, no quería pero al final accedió en confiar en su amigo.
(っ◕‿◕)っ
Armin, Erwin, Mike y unos cuantos soldados más se adentraron en el palacio, ya no había más guardias al parecer. Al entrar a donde se encontraba Ymir, Mike peleo contra Reiner saliendo victorioso, luego vino Bertholdt obteniendo el mismo resultado. Armin ordeno que buscaran a un chico de 5 años, blanco y de cabello negro en el castillo. Una explosión atrás del trono real derrumbo esa pared dejando expuesto al joven príncipe. Ymir al darse cuenta de ello lucho con todas sus fuerzas, Levi observaba atento esa escena, no sabía qué hacer, Annie había quedado atrapada bajo los escombros de la pared. El pelinegro observó como una espada atravesó el cuerpo de su madre; ese era el fin pensó Ymir. No pudo hacer nada por proteger a su hijo, al final había fallado, le había fallado a Levi y a Historia, ahora nunca más la volvería a ver. Sus ojos que regularmente eran inexpresivos ahora lloraban, de su boca salía sangre. El asesino había sido Mike, el cual ahora estaba dándole vuelta a la espada para que la herida no pudiera ser curada por nadie.
- Levi, te amo – fue lo último que pudo decir, agarro firmemente la espada en su vientre como para que no la pudiera sacar y finalmente cerró sus ojos.
Levi salió corriendo de donde se encontraba llorando y llego hasta donde su madre, la abrazo fuertemente y miro con coraje a Mike, que no se había movido de su lugar. El pelinegro lo vio con odio y empezó a gritar con lágrimas en sus ojos, una extraña luz salió de su cuerpo y de repente todo se comenzó a congelar. Armin le ordeno a todos que salieran de ahí; Mike no tuvo oportunidad de escapar puesto que inmediatamente fue alcanzado por esa luz y quedo congelado, varios soldados corrieron la misma suerte; solo algunos lograron salir de aquel palacio entre ellos Armin y Erwin, una vez que voltearon a ver el castillo se encontraba cubierto por un cristal frio, se veía hermoso. Intentaron romper el hielo, pero al parecer sería imposible, la única opción que tenían era encontrar alguna entrada o escalar. A lo lejos Eren pudo observar el espectáculo, había sido impresionante.
Armin ordeno a Eren que volviera al castillo, que todo había salido bien, que solo faltaba encontrar ese tesoro por el cual habían venido, y con la excusa de que un rey como él tenía muchas obligaciones que cumplir. Eren acepto, total, ya había pasado todo lo que no quería, ya no podría hablar las cosas; así que sin más se dirigió de vuelta a su reino.
Después que Eren se fuera, Armin hizo que los soldados fueran por la gente que se encontraba refugiada, él se encargaría de esclavizarlos. Por otra parte procedió a la búsqueda de ese chiquillo tan problemático con la ayuda de Erwin. Pasaron días y no encontraban forma de entrar, y escalar ese enorme castillo no era realmente una opción. Paso una semana y aun no había forma de entrar ¿y si ya no se encontraba dentro? ¿Qué tal si aprovecho la situación para escapar? Era lo que se cuestionaba Erwin, pero por su parte Armin aseguraba que se encontraba dentro aun ¿Cómo podía estar tan seguro de ello?
La luna llena salió y la luz se reflejaba en aquel hermoso castillo cubierto de aquel frio hielo, y entonces una pequeña entrada fue revelada. Armin aprovechó la oportunidad e ingreso al palacio, siendo seguido muy de cerca por Erwin. Al final pudieron llegar al centro donde se encontraba aun el pequeño Levi, tenía la mirada perdida; ambos quedaron impresionados con su belleza, el espectáculo que solo había sido admirado por Ymir, ahora ellos pudieron apreciarlo, aunque ahora no mostraba sus alas, ni su hermosa sonrisa; en cambio su rostro estaba lleno de dolor, ira, impotencia y demasiada tristeza. Algo dentro de Erwin se rompió al ver esa mirada, tanto que se olvido del propio dolor que tenía al haber perdido a Mike; ahora quería abrazar a ese pequeño y decirle que todo estaría bien.
- Hola, Levi hemos venido a ayudarte – expreso el rubio.
- ¿Quiénes son ustedes? – retrocedió un poco temeroso.
- Somos amigos de tu mama – hizo una pausa – ella nos encomendó cuidarte si algo le pasaba – dijo mientras le tendía una mano.
- Yo soy Erwin Smith, y prometo cuidarte siempre - se arrodillo ante Levi.
- Espera, ¿Qué haces? – pregunto Armin.
- Solo le juro lealtad a este joven que ha perdido todo lo que tenia – Erwin no era tonto, sabía que algo aquí no cuadraba, inclusive se dio cuenta de que los tipos que los atacaron en un comienzo no eran realmente soldados de Ymir, el logro reconocer a uno de esos mercenarios, también se entero que por ordenes del consejero real varios soldados habían ido a atacar el reino contrario. Algo no estaba bien, y el descubriría que era; pero ahora algo le decía que tenía que proteger ese chico.
- Está bien, es hora de irnos, nosotros te protegeremos – expreso Armin, ellos dos se podría decir que tenían el mismo nivel en cuanto a rango, por lo tanto él no debía ponerse en contra, además de que Erwin era el capitán, todos los soldados le eran fieles.
- Vamos – y cargo al hermoso chico de cabellera oscura y ojos plateados, el cual estaba vestido como un príncipe, lleno de joyas y con una corona que era símbolo de su herencia.
Salieron del castillo, y con las tropas se dirigieron hacia donde su rey, algunos soldados se quedaron ahí para obedecer las órdenes que fueron dadas por Armin de hacer trabajar a la gente de ese lugar. Erwin llevaba con él a Levi, en su caballo; al parecer no se quería separar del chico, lo que implicaba un pequeño problema para Armin. Ya vería la forma de separarlos una vez que llegaran.
Una vez que llegaron al castillo Armin le ordeno a Erwin que le entregara a Levi, que él se encargaría de acomodarlo e informarle todo a su majestad. Erwin accedió entregándole al pequeño.
Levi fue confinado a una de las torres del castillo, la cual se encontraba en la parte más alejada. Le explico a Erwin que esas habían sido las ordenes explicitas de Eren y que solo 4 personas podían tener acceso a ese lugar. La primera persona que podía tener acceso era obviamente Eren, por ser el rey, pero eso nunca pasaría puesto que el castaño no estaba enterado de nada. La segunda persona era Armin; la tercera era Erwin, ya que sabía que no podría detenerlo, además no quería se pusiese en su contra. Y la última persona era Isabel Magnolia, ella sería la encargada de alimentarle y darle la educación necesaria. Su plan marchaba a la perfección; en cuanto a Eren le había dicho que el amuleto había sido encontrado y ahora estaba en su poder, pero que no se lo podía mostrar ya que era un poco peligroso. Eren no pregunto mucho del asunto, ya que aun se encontraba un poco triste y frustrado por lo que había pasado hace días.
(っ◕‿◕)っ
Cinco años pasaron y Armin se había encargado de decirle a Levi que todo lo que había pasado era culpa de Eren, que él había movilizado sus tropas con la intención de apoderarse de su reino. Por lo cual creció odiando a ese rey que aun ni conocía; lo cual era plan de Armin. El pelinegro creció en la torre, solo conocía a 3 personas las cuales estimaba mucho. Vivía recluido según porque si era encontrado por Eren sería asesinado por ser quien era.
El problema de las lluvias se arreglo una vez que Levi llego ahí, por lo que Eren creyó en las palabras de Armin, todo ahora era pacifico.
Eren se convirtió en un mujeriego, todas las noches una mujer diferente entraba a su habitación. Inclusive a veces chicos muy bellos entraban, Armin se moría del coraje con eso, pero no podía hacer nada. El castaño podía tener sexo con muchas personas, pero nunca las besaba en los labios, su primer beso era para su primer amor y como eso no había podido ser entonces simplemente no besaría a nadie.
Todos tenían prohibido acercarse a la torre donde se encontraba Levi, siempre había dos guardias vigilando la entrada. Isabel siempre le hacía compañía al niño, ella tenía 20 años ahora y le encantaba pasar sus días ahí. La torre se había convertido en un hermoso jardín, parecía todo irreal, había mucho espacio ahí arriba, parecía otra dimensión, había muchas flores, plantas, inclusive había un pequeño río y un lago. Las mariposas y los pájaros siempre le hacían compañía. Eso era todo un cuento de hadas para la joven Isabel.
Un día ella se quedo dormida mientras admiraba las flores, entonces Levi que sentía curiosidad por el exterior salió de prisa, al llegar abajo se fijo que no hubiera nadie ahí y para su suerte estaba solo. Salió corriendo sin dirección, al parecer era libre, al menos así se sentía él. Corría emocionado por esos enormes pasillos, aunque no tenía ni idea de a donde se dirigía, eso parecía un enorme laberinto, ese lugar simplemente no tenía salida. Vio lo que parecía una puerta al exterior y corrió con más fuerza cuando de repente apareció un hombre, como iba muy rápido no se pudo detener chocando con esa figura tan alta, cayendo inmediatamente al suelo.
- Ten más cuidado – enfocó su mirada turquesa en ese pequeño niño que corría por su castillo – ¿Quién eres? – lo observo atentamente, estaba vestido con lo que parecía una bata blanca, y varias joyas, pero lo que más llamo su atención fueron sus ojos, esos ojos plateados con pequeños destellos azules, esa mirada fría que se le hacía tan familiar. Tal vez estaba delirando, o imaginando cosas. Ese niño se parecía tanto a su amado Levi -¿Estás bien? ¿Cómo te llamas? – sonrió como hace mucho no lo hacía.
Notas:
Aquí está la continuación :v
La verdad creo no me quedo bien la parte de la guerra u.u bueno ni una xD
Ya se acerca el reencuentro de Eren con Levi? :3
