N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
Capítulo 10: Cita Medica
Kunimitsu se había marchado, supuestamente se hospedaría en la casa donde solía vivir sus padres que estaría rodeada de seguridad, Sakuno termino de lavar los trastes y limpio sus manos con cuidado, odiaba la sensación pegajosa que se quedaba en estas gracias al detergente, acomodo las cosas y camino hacía la habitación donde Kazuya se estaba dando un baño, abrio la puerta y camino a la cama, se sentía demasiado cansada de verdad, quizo recostarse en esta pero antes de ello la puerta del baño se abiro y observo a su pareja con tan solo una toalla alrededor de su cintura mientras unas gotas caían sobre su cabello.
- ¿Te daras una ducha? - pregunto con calma pero ella nego con la cabeza, no le apetecía nada que no fuera dormir por el momento - No, solo quiero dormir - aseguro mientras se despojaba de la ropa de casa para colocarse una pijama, una vez estuvo lista subio a la cama para descubrir la misma y acomodarse escuchando a su pareja buscando ropa, después de la cena este había ido a su casa para traer nuevamente sus cosas - Buenas noches - le dijo este mientras besaba su frente para acomodarse a su lado.
Sakuno le sonrió en respuesta para acomodarse sobre su pecho y cerrar los ojos, lo quería demasiado, lo increíble del asunto es que aún después de que la hubiera lastimado, la hubiera dejado ella seguía queriendolo, no le molestaba en lo absoluto pero algo no le quitaba esa sensación de ser la otra porque después de que la tal Nanami se fuera él había vuelto a sus brazos, quiza Tezuka tenía razón cuando dijo que ¿cómo podía permitirle pisar su casa de nueva cuenta?, puesto que se suponía que este nunca la había amado, él mismo se lo había dicho o al menos ella había entendido eso.
Se separo de pronto algo brusco del agarre de su cintura para sentarse en la cama y lo miro fijamente, él le devolvio la mirada - ¿Sucede algo? - pregunto alarmado él y ella desvío la mirada, odiaba no ser fuerte en estos momentos - ¿T-Tú... qué sientes por mí? - pregunto con la vista en un lugar de la habitación, no quería mirarlo porque si lo hacía entonces le creería sus mentiras y no quería darse es elujo, no necesitaba sufrir de nueva cuenta, de verdad que no, escucho una leve risa de parte de su pareja y quizo golpearlo con lo primero que encontrara.
- Te quiero... no puedo amarte porque amaba a Nanami, es por eso que te pedí tiempo, necesito de tiempo para aprender a amarte - aseguro este mientras la tomaba del mentón para que lo mirara, necesitaba que ella confiara en él, claro que sabía que no tenía porque hacerlo puesto que después de todo la había abandonado, la había lastimado, en pocas palabras no debería de confiar en su persona pero lo hacía y en verdad que apreciaba eso, sonrió un poco para juntar sus labios suavemente.
Era un beso cargado de sentimientos dulces, ambos lo sentían, no eran necesarias más palabras puesto que con ese beso se hacía una promesa en silencio, intentarían formar una relación por el bien de su pequeño bebé.
- ¿Cómo es qué el presidente de China esta aquí? - le preguntaron a Nanami que se encontraba sentada cerca de una ventana con aire de cansancio a su alrededor, no era para menos, le hacía costado llegar a la casa de seguridad de su jefe como para que este le preguntara cosas como esas cuando no tenía humor para contestarle - No lo sé, solo lo vi con Sakuno - aseguro como si nada escuchando un suspiro de cansancio por parte de su jefe quien solo salio de esa habitción, lo unico que podían hacer ahora era seguir con el plan desde lejos, todo tenía que salir bien más que nunca.
Sakuno se estiro en la cama con calma, le dolía todo el cuerpo por culpa de su novio puesto que eran novios, al menos eso él le había dicho, este parecía que no podía dormir en paz porque se había estado moviendo toda la noche en la cama, se levanto para buscar las pantuflas con calma cuando lo sintio moverse de nueva cuenta, quiza es que tuviera pesadillas por lo que camino descalza hasta el lado de la cama donde se encontraba y lo removio un poco, este tan solo apreto más los ojos.
¿Qué soñaba?, lo removio de nueva cuenta pero este tan solo decía cosas que ella no entendía, bueno de todas ellas solo entendio una "Nanami", quizo levantarlo con la sartén o lanzarle agua al rostro pero se contuvo porque en verdad parecía que estaba sufriendo, lo removio por quinta vez y este tan solo jalo la sábana para cubrirse, cansada dio media vuelta pero este la sujeto por la muñeca y ella se dio cuenta que ya estaba sentado sobre la cama con una expresión cansada.
La cobriza lo miro fijamente, estaba sudoroso lo que significaba que en verdad estaba teniendo un sueño desagradable - ¿Me dirás qué soñaste? - pregunto ladeando un poco la cabeza notando que este negaba con la cabeza, al parecer no le apetecía en lo absoluto hablar del tema por lo que con delicadeza se solto de su agarre pero antes de dar un paso más sintio que este la abrazaba por la cintura colocando su mentón en el hueco de su cuello - Cuando ella "murió" sus padres me culparon de ello, la escena de ver a su madre llorando junto al cuerpo inerte de su hija se quedo en mi mente, nunca la he logrado sacar... tengo pesadillas con ese día cada noche - murmuro apretando un poco más su cuerpo contra el suyo.
- Todo esta bien - aseguro ella dando media vuelta para besarlo suavemente, lo amaba, al menos eso le parecía, este correspondio el beso con deseo y Sakuno fue camiando con él hasta llegar a la cama donde cayo él, se besaban como si no hubiera un mañana, como si no importara que no del todo él la amaba, no importaba nada en este momento, la cobriza devoro su cuello con calma, ella no era la clase de persona que se dejaba llevar por esas acciones pero es que con Kazuya era diferente, se sentía capaz de hacer todo.
Este la coloco debajo de su cuerpo y la beso de nueva cuenta, la había extrañado demasiado, no quería hacerle daño a su bebé pero ella ya le había explicado que no pasaba nada, así que confiaba en ella, lo único que quería hacer era besarla, estar con ella, hacerla suya y vaya que lo haría porque la necesitaba, aunque quisiera mentirse y decir cualquier cosa quería estar con ella, se separo del beso y le sonrió con calma - Cásate conmigo - murmuro sobre sus labios notando que ella abría los ojos ante esas palabras.
- ¿Q-Qué? - pregunto con un hilo de voz, se sentía feliz, llena de vida - Di que sí - pidio este mientras besaba su frente - N-Necesito pensarlo - él asintió para besarla de nueva cuenta con calma, sabía que ella le diría que si.
Ambos se encontraban en el auto puesto que ella le había dicho que tenía cita medica y este como su pareja se había ofrecido a ir con ella al hospital, estaciono el auto y bajo mientras ella tomaba su bolso, lo vio rodear el auto para abrirle la puerta como todo un caballero, ella tomo su mano con suavidad y comenzaron a caminar a la entrada del hospital con calma, algunos de sus colegas la miraban con sonrisas en su rostro, claro que sabía que estas se debían a que siempre había demostrado no tener sentimientos pero ahora si que quería que todo el mundo se enterara que se casaría con ese hombre.
- ¡Sakuno! - Marui grito donde ella para abrazarla con fuerza mientras besaba su mejilla ante la mirada desconcertante de su pareja - ¿Cómo has estado? Bueno, olvida eso, vamos al consultorio - este camino por delante de ellos con paso calmado hasta dar a la puerta de su consultorio, dejo que ambos pasaran hasta tomar asiento - Primero te hare una preguntas - ella asintió y antes de decir algo más el celular de Kazuya sonó, este lo miro y la miro como disculpandose - Es mi padre - ella asintió y lo vio salir de la estancia con paso calmado.
La cobriza volteo para observar a su amigo que la miraba con una enorme sonrisa en el rostro - Esta lindo tu galán - aseguro este con una sonrisa traviesa que a ella la hizo sonreir más de lo normal - Si - contesto como si nada para que este se dispusiera a hacerle unas preguntas rutinarias puesto que después tendría que hacerle un ultrasonido aunque no llevaba ni un mes pero era necesario puesto que el hospital siempre hacía esos exámenes durante la consulta medica de la futura madre.
- ¿Qué quieres? - pregunto Kazuya con un tono casi frío al observar el número de Nanami en su celular, escucho una risa más o menos infantil de la otra línea lo que lo saco de quicio más de lo normal - Jugar un poco... ¿cómo esta Sakuno-san? - el nombre de su futura esposa le había sonado como pronunciado con voz venenosa lo que lo desconcerto en verdad - Ese no es tu asunto, te marchaste de nueva cuenta - siseo molesto mientras tomaba asiento notando a las personas que pasaban demasiado ocupadas en sus vidas.
- Vamos a jugar Kazuya, tú no vas a casarte con ella o de lo contrario bien desde donde me encuentro podría dispararle a su mejor amigo, la bala le haría daño también a ella - de inmediato se levanto de su asiento para bajar de prisa las escaleras, quería saber donde estaba esa maldita que se atrevía a amenazar a la mujer de sus sueños, abrio la puerta principal del hospital y se detuvo, para empezar... ¿por qué Nanami diría algo como eso?, que él supiera ella no tenía entrenamiento con armas, por Dios si las odiaba con todo.
- ¿Qué eres? - pregunto después de unos instantes escuchando una risa leve pero había algo diferente, algo malo, algo que le produjo demasiado miedo - Fuiste mi pareja durante seis años, soy una mujer pero para satisfacer tu curiosidad, te dire que soy una niña que fue rescatada por alguien bondadoso cuando mis padres me abandonaron, la niña crecio y se enamoro pero su pareja estaba demasiado ocupada jugando al tenis, ganando trofeos, la niña enfurecio y decidio jugar a algo, así que ahora la niña es algo así como una asesina a sueldo que trabaja con un grupo muy poderoso - contesto y Kazuya logro oler el humo de un cigarro del otro lado de la línea.
- E-Es una broma ¿verdad? - pregunto un poco tenso porque de verdad que no creía eso, escucho un bufido del otro lado y miro hacía arriba en busca de una señal de ella - No, no es una broma, escuche que quieres casarte con ella, al menos así lo predije, no lo hagas sino quieres que la lastime, no te enamores de ella, no te pido que la abandones pero no la trates como lo harías conmigo, se frío, cruel con ella, de esa manera la dejare con vida al igual que a ese bebé, te conviene porque si no haces lo que te pido, te juro que ella las pagara - se tenso cuando escucho todo eso.
- N-No puedo... - aseguro con un hilo de voz - Solo hazlo, si no lo haces me asegurare de que ella muera - aseguro colgando el teléfono, Nanami no tenía porque decir eso porque después de todo sus órdenes habían sido que esperaran los nueve meses pero ella estaba celosa de Sakuno porque estaba al lado del único hombre que amaba, no quería verlos juntos por eso había hecho eso, ni siquiera estaba enel hospital, solo sabía por sus contactos que estarían allí, no quería ver a Kazuya con alguien que no fuera ella.
Kazuya se quedo de pie ahí un tiempo más y sonrió, tenía que proteger a Sakuno, haría lo que ella le había pedido para que no lastimara a la cobriza, no quería que nada malo le pasara.
Sakuno observo a Kazuya de pie fuera del hospital y camino donde él con una enorme sonrisa, tenía una expresión de estar pensado lo que se le hizo gracioso, caminaba con el sobre del ultrasonido, era obvio que no se veía nada pero quería enseñarle que había un pequeño punto en su interior, sin embargo, guardo el sobre en su enorme bolso - Amor - lo llamo para besarlo pero este volteo la cara, eso la desconcerto demasiado pero no dijo nada - ¿Terminaste? - pregunto con la mirada en otra parte más no en ella lo que le dolio un poco.
Asintió con la cabeza y este comenzo a caminar con dirección al estacionamiento por lo que ella lo siguio con calma - Kazuya - lo llamo pero este tan solo apreto el paso - Date prisa, tengo cosas que hacer - ordeno este y ella se detuvo por completo, ¡era un estúpido!, ¿por qué la estaba tratando así? - ¿Por qué estas haciendo esto? - pregunto apretando los puños mientras se mordía el labio, todo estaba bien antes de la llamada de su padre, es que de verdad no podía creer que le estaba pasando, era bipolar o más que eso.
- No estoy haciendo nada, a diferencia de ti yo si tengo cosas que hacer, date prisa - contesto sin siquiera mirarla y ella camino mejor dicho corrio a donde se encontraba para golpearlo en la espalda con los puños, estaba harta, primero todo estaba bien pero después todo estaba mal - ¡Te odio! ¡Te odio, te odio! - le grito y esta vez si que Kazuya se dio media vuelta para mirarla y sujetarle las muñecas, claro que sabía que elal sufría pero lo hacía por su bien aunque ella no estuviera enterada de nada.
- ¡Te calmas, eso le puede hacer daño al bebé! - le grito este molesto pero tambien preocupado aunque su rostro no dio paso a ese sentimiento para que ella lo notara - ¡Como si te importara el bebé! ¡Solo te preocupas por ti, creí que estabamos en buenos terminos y vienes y me haces esto! ¡Te odio! - no se había dado cuenta cuando sus lágrimas comenzaron a salir de sus ojos y menos de que sus manos temblaban demasiado, Kazuya la tomo de la cintura mientras le decía algo pero ella ya no escuchaba... solo tenía demasiado sueño.
- ¡Eres un estúpido! ¡Si no te he matado es por ella, pero donde vuelvas a hacerle daño a mi Sakuno me encargare de que termines en la morgue! ¡Su condición cardíaca no es buena por si no sabías imbécil, su embarazo es de riesgo, lo menos que necesita es alterarse por tu culpa! - le grito Marui dentro de su consultorio, Sakuno estaba en una habitación dormida, su pulso se había acelerado demasiado además de que había tenido un ataque de ansiedad por lo que había terminado desmayada, gracias al cielo nada le había sucedido al feto.
- Con todo respeto doctor no creo que ese asunto le incumba, ella no es nada de usted - contesto un poco frío Kazuya escuchando la suave risa del pelicereza que lo fulmino con la mirada - Es mi prima, por supuesto que es mi asunto - aseguro este colocandose de pie, tenía que ver si su niña adorada ya había despertado, no dejaría que ese cretino la llevara a su casa, antes muerto que permitirlo, no quería ver sufrir de nueva cuenta a Sakuno, le había costado sacarla del bache de Echizen como para dejarla caer de nuevo.
Por su parte Kazuya tan solo se quedo sentado en el consultorio, estaba haciendo todo por su bien, algún día ella se lo agradecería, no pensaba dejar que le hicieran daño a Sakuno... era por su bien.
Se removio en la cama y sintio un leve dolor en la cabeza, estaba odiando al imbécil ese, de verdad que no entendía porque se comportaba así, había pensado que todo estaba bien pero al parecer no era así puesto que este la estaba tratando mal de nueva cuenta, la puerta se abrio y observo a Marui - ¿Cómo estas? - pregunto su primo con una expresión seria pero preocupada - Bien - contesto levantandose de la cama, quería dormir pero lo haría en la suya - El bebé se encuentra bien pero necesito que no te estreses - le comento este mientras caminaba donde ella para ayudarla a levantarse con cuidado.
- Siento preocuparte - se disculpo la cobriza, se suponía que sería una consulta medica calmada al lado de su futuro esposo porque pensaba casarse con este pero había acabado en esto - Eres mi familia, no digas que no puedo preocuparme por ti - contesto este mientras la abrazaba suavemente, siempre había cuidado de ella y no pensaba permitir que alguien le hicera daño, era la niña de sus ojos, pensaba decirle más verdades al imbécil ese pero por el momento era mejor dejarlo así, sabía que eso a ella no le haría bien en lo absoluto.
- Gracias, debo ir a casa, quiero descansar - dice Sakuno separandose suavemente y Marui asiente con la cabeza para salir con ella de la habitación, si Seiichi supiera que ella ha estado en una sala debido al estrés lo más seguro es que ya hubiera bajado de su oficina para romperle cada uno de los huesos a quien se ha atrevido a hacerle daño a la cobriza, claro que sabe que su relación no ha terminado del todo bien pero él siempre estara al pendiente de ella pero decide dejar de divagar para acompañarla hasta donde esta el padre del bebé.
Sakuno baja del auto con calma para caminar a la casa, siente que él la esta siguiendo, no han dicho nada durante el transcurso a casa, ella solo quiere descansar, no puede más, le molesta demasiado lo bipolar que es - Sakuno - la llama antes de que comience a subir las escaleras y ella se detiene, espera que se disculpe por su estúpido comportamiento - No me quiero casar contigo, lo estuve pensando y lo mejor es que no nos comprometamos o algo así, me hare cargo del bebé, me quedare contigo para cuidarte, dormire en otra habitación... no quiero tener sentimientos hacía ti Sakuno - asegura este pasando de ella.
Escucha el sonido de puertas abriendose pero no puede escuchar más porque siente que su corazón esta doliendo pero se obliga a pensar que no pasa nada, que todo esta bien, que tampoco lo amara más de lo que ya hace, esta bien que se quede en casa y la cuide, es su deber después de todo pero no sentira más cosas por él, se obliga a pensar que no le duele el corazón y solo camina hacía la puerta cuando el timbre suena, no quiere ver a nadie, solo quiere subir y descansar y quiza llorar.
Abre la puerta y se queda de piedra, frente a ella se encuentra Kuranosuke con una enorme sonrisa, hombres vestidos de negro en su patio, al igual que autos y ella lo único que puede hacer es lanzarse a sus brazos y aferrarse a su espalda porque el mundo se le esta cayendo, se le esta destrozando y no quiere entrar de nueva cuenta a esa casa pero tiene que hacerlo porque piensa demostrarle a ese imbécil que esta bien, que no importa que él haya dicho que no quiere tener sentimientos por ella porque ella no piensa tener sentimientos por él.
Kuranosuke ríe suavemente para abrazarla con suavidad - Tranquila - le susurra con calma y ella aprieta más su saco porque teme caerse - Me quedare contigo a no ser que quieras que me quede en una casa de seguridad - ella niega con la cabeza, le haría bien que su amigo se quede en la misma casa que ella para así no tener que soportar tanto al tarado de arriba - Quédate conmigo - su amigo asiente con la cabeza y aprieta un poco más el agarre con su cintura.
Escucho de Kunimitsu que vive con el padre del bebé y que ayer lo amaba o algo así pero el día de hoy escucho de Marui que habían discutido y que eso había causado que ella estuviera en una habitación de hospital, también este le había dicho que ella con la mirada le había dicho que no quería estar tanto tiempo a solas con él lo que quiere decir que es su oportunidad de luchar por ella aunque sabe que no sera fácil porque Ootori, Kunimitsu y el tal Kazuya la quieren pero en su diccionario no existe la palabra vencido.
Además en nueve meses ella puede enamorarse de él y apuesta a que así sera.
N/A
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
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