Fanfic gironatsu ep. 10

Tras la charla de lso dos hermanos Giroro volvió donde estaban esperándole Natsumi, Koyuki y Dororo; pero por su expresión notaron que algo había pasado…

D: maese Giroro… que ha acontecido?

Nats: Giroro…. Estas bien?

G: yo… yo… -miro a Dororo como si lo recordara por primera vez después de muchos años. – Dororo…. Has sido tu todo este tiempo… yo…

D: ¿un servidor? ¿a que os referis? –Giroro titubeo y le agarro por los hombros, con una sonrisa, pero con los ojos tristes.

G: no te acuerdas de nada? – al ver a Dororo vio que no sabia nada. – no…no pasa nada. Cuando llegue el momento hablaremos de esto. ¿vale? Koyuki, cuidale.

Ko: Claro Giroro, pero a que te refieres?

G: todo a su debido tiempo…. Todo a su tiempo. – solto a Dororo y se dirigió hacia Natsumi. – asi que vas a ser mi primera invitada.

Nats: ¿primera invitada?

G: veras… desde que me compre la casa… nadie se ha quedado como mi invitado. Tú seras la primera. – Natsumi se ruborizo un poco sin saber porque y Giroro se puso en marcha. – Bueno chicos os vere mas tarde. Dale saludos a tu madre Dororo. Vamos Natsumi.

Nats: voy! Koyuki, si averiguo algo te lo contare vale? Ten cuidado.

Koyu: no te preocupes por mi Natsumi. Jeje. Vamos Dororo!

Empezaron a caminar hasta lelgar a la casa, Natsumi tenia una extraña sensación de familiaridad con aquel lugar, no era muy diferente a su planeta, todos parecía amables, nada de lo que ella se imaginaba. Giroro al notar que Natsumi estaba observando cada detalle aminoro la marcha para que pudiera disfrutar del paseo. Al llegar a la casa de Giroro Natsumi se detuvo a observar los detalles de la entrada, ya que en la ocasión anterior no estaban para tonterías. Sonrio al ver que el buzon estaba hecho a mano con un arma forjados con los trozos para que pueda albergar als cartas y lo s paquetes, vio también el emblema de Giroro sobre la fachada blanca. El tejado era como de teja pero con una forma un tanto extraña, y en el jardín delantero abundaban mil especies que no conocía pero que le parecieron hermosas, unas como enredaderas con hojas verdes y lilas oscuras y otras en rojo y ámbar. Cuando se dio cuenta, Giroro la esperaba con la puesta (que era de color rojo) abierta.

G: ¿entras?

Nats: claro jajaja, aún no me acostumbro a tener las piernas tan cortas.

G: jaja me imagino. A nosotros al principio con los trajes de pokopense nos costó acostumbrarnos pero le cogimos el tranquillo rápido. Pasa, y siéntate, etngo que limpiar la habiatacion de invitados de cinco años de polvo.

Natsu: quien diría que pasaríais tanto tiempo en Pokopen eh? Parece que fue ayer cuando lenaste la casa de trampas. Jajajajja.

G: cierto, por entonces eras una niña, pero ya eso ha cambiado.

Natsu: seria una niña pero esquive tus trampas. Jajajaja.

G: reconozco mi derrota, pero un soldado nunca se rinde no lo olvides. Siéntate en la sala, como si estuvieras en tu casa, ahora vengo. –Giroro subió al piso de arriba a poner un poco en orden el cuarto de invitados como buen anfitrión. Natsumi, se fijo en que tenia muchas fotos en la pared, cuando vió la foto de Giroro el día de su ascenso a Caporal (según un pie de foto que tenia) con su lustrosa gorra sintió que no le conocía casi nada. Siguió mirando fotos y vio otra junto con su hermano Garuru haciendo el saludo militar para la cámara, sonrió levemente pensando que a pesar de todo lo ocurrido eran hermanos y él habría dado su vida por él como hacia casi siempre. Luego en la pared de enfrente pudo ver un montón de medallas enmarcadas y tres cinturones abiertos como el que tiene siempre Giroro pero con la diferencia de que tenia muchos emblemas colgados de ellos como si fueran chapas. Se preguntaba qué seria aquello, ¿serian medallas también? ¿tantas tenia? Pudo contar hasta quince en uno de los cinturones, unos con emblemas mas detallados y otro mas sencillos, era otro de sus misterios pensó.

G: ya esta listo.

Nats: Giroro, me has asustado.

G: ¿interrumpo algo? –dijo mientras ella se apartaba de los cinturones.

Nats: esto… no.. nada… bueno solo tenia curiosidad.

G:curiosidad? Sobre qué? Adelante dímelo, se supone que tienes que aprenderlo todo sobre mi aunque no me guste mucho hablar de mi. – ella señalo a los cintos y su caar cambio a nostalgia, ella pensó que era estúpida al preguntar porque seguramente le traia recuerdos dolorosos, a veces olvidaba que él era militar. – los cintos verdad? – se sento en el sillón, y ella le imito. – veras, eso es una costumbre familiar, cuando un compañero de batalla muere, cogemos sus emblemas, le damos uno a su familia y otro nos lo quedamos en este caso yo, en el cinturón, para honrar su memoria y no olvidarnos de ellos y de por que murieron. Por eso nunca me quito el cinturón, como puedes ver… muchos han caído algunos incluso han muerto en mis brazos… - hizo una pausa como si los recuerdos le pincharan, y Natsumi le miraba conmovida, y sin saber cómo le cogió una mano en señal de apoyo. - … nuca olvidare lo que esos hombres hicieron, aunque sean una simple muesca en la pared de la comandancia, ese rincón les honrara. Cuando se llena el cinto lo cambio por otro y este se cuelga, como podrás ver alguno aun contiene sangre, pero me ha parecido respetuoso no tocarlos más. Y así, saber que la guerra no es un juego, en la guerra matas y mueren o mueres. Tienes que luchar por volver a casa con el menor número de bajas posibles y no siempre es sencillo. – en ese instante se dio cuenta de la mano de Natsumi y aparto su mirada d e la de ella avergonzado por permitir que le viera débil. Aparto su mano y se levantó;- pero bueno, no es momento para deprimirse, ¿no quieres ver tu cuarto? –dijo con una sonrisa algo forzada, Natsumi entendió lo que pretendía y asintió. Le sitio hasta el segundo piso. – esta puerta es mi dormitorio, lo notaras por el emblema en la puerta, este es el servicio, y ese de ahí es tu habitación. No es gran cosa, pero espero que puedas sentirte cómoda en tu estancia. –abrió la puerta y dejo ver un cuarto luminoso con unas cortinas blancas moviéndose por el viento, con un agradable olor que subía por el jardín el cual podía ver por la ventana. La cama era bastante grande y las sabanas y la colcha eran lilas. Tenia un gran armario y un tocador. – la decoración fue sugerencia de mi madre, decía que le faltaba un toque femenino, espero que no te incomode mucho. – ella sonrio a l ver un rifle encima de la cabecera.

Nats: Giroro , es precioso, es mas grande que mi cuarto.. y ese aroma.. ¿Qué es?

G: deben de ser las flores que planté el año pasado cuando volvimos al reconocimiento médico. No tuve tiempo de nada más pero… parece que ha valido la pena. – Natsumi se asomo y vio las flores de color naranja y amarillas que parecían flores de liz y decidió que eran las flores mas bonitas que había visto.

Nats: y lo del rifle supongo que ha sido idea tuy verdad?

G: esto..yo… bueno hay que ser precavidos…-se puso tan rojo que ella no pudo aguantarse.

Nats: jajajajajajajjaja, tranquilo hombre, jaajaj que era broma. – al verla sonreir Giroro sintió una paz interior que no notaba desde hacia mucho tiempo, pero su mente aun estaba con las palabras de su hermano…