Infielmente Tuyo
Por: Red Crayon Princess
Red Crayon Princess: dios! Me tarde dos días!... ne no fue mucho!... espero… ya cuando escuche los grillos entonces si me voy a preocupar, asi que como me tarde un par de días lo alargue un poco… espero y les guste!
PARA:
Arielle Uzumaki: gracias por escribir! De hecho… mas delante te vas a dar cuenta de para quien trabaja Shino y te aseguro que te vas a quedar con los ojos cuadrados… conforme a las preguntas de Kiba… quise que Kiba desperdiciara las preguntas para que se quedara con la espinita de preguntar mas… y el juego no existe realmente, fue algo que invente, pero si salió bueno el juego de las preguntas… Y espero que te guste este capitulo! Nos leemos!
Aerumna: que bien que te haya gustado! Ves que esta vez no tarde?... eso espero… y shino no trabaja exactamente con Shikamaru, pero mas delante te vas a dar cuenta para quien trabaja… y voy a dejar que Kiba sufra un poco (creo que soy mala) y las musas me abandonaron por varios días… pero que bien y espero que te guste este capitulo!
Kkshi-lover: que bien que te gusto.. y por los ojos que escribiste creo que te quedaste muy picad... Esta bien… no tendre ningún puente mas… solo por que kkshi-lover lo menciona… y aquí esta la continuación espero que te guste!
Skyrus no Danna: Shino no trabaja exactamente con Shikamaru… bueno… mas tarde lo vas a saber y recuerda que la voz que se escucho cuando Kiba fue a visitar a Shino para que le curara las heridas fue de una mujer…gracias por leer mi historia y me halagas mucho en el review… ya me sonroje… y aquí esta el próximo! Espero que te guste!
Red Crayon Princess: y en este capitulo vamos a ver alguna clase de iniciación y nuestro desaliñado se va a encargar de llevarla a cabo asi que aviso que este capitulo tiene SHOTA!... sobre aviso no hay engaño! Espero que les guste!
Cap. 10 La Iniciación
-Conoces a Shikamaru?
Esa era la pregunta por la que el chico misterioso dio por terminado el juego y la última pregunta en el mundo que se le pudo ocurrir a Kiba que sea mencionada por alguien. ¿Cómo es que el pálido chico conocía al bastardo de Shikamaru? O tal vez ya se había convertido en algún tipo de leyenda mientras el desaliñado estaba ignorando todo lo relacionado a él. Cualquiera que fuera el motivo por el que Shino le preguntó ya no tenía importancia ahora; ya que Kiba se levanto de encima del chico misterioso y corrió lo más que sus piernas poco entrenadas le permitían.
Aun no sabía dónde estaba exactamente pero eso le importo muy poco, volteo un momento hacia atrás a donde el carro negro aun seguía varado al lado de la calle y con las luces encendidas. Detuvo su marcha en parte la curiosidad ¿Qué le habría pasado a Shino que no lo seguía? Espera… ¿quería que lo siguiera? Tal vez en algún lugar remoto quisiera que el pálido lo detuviese como toda telenovela mediocre; pero la segunda razón por la que no siguió corriendo fue porque sus pulmones no estaban acostumbrados a respirar de lleno la brisa congelante de la madrugada.
-ven…- escucho como un susurro la voz de Shino, quien estaba a menos de tres metros
¿Cómo le hizo para correr tan sigilosamente? Lo peor fue que no se miraba cansado ni abrumado por la larga caminata. Mientras Kiba respiraba sonoramente por la boca y se recargo sobre sus rodillas con ambas manos; el misterioso chico solo se mantenía de pie, aunque era poco notorio el alzar y bajar de su pecho solo se podía observar cómo salía cierto humo de su boca, producto de lo caliente de su aliento al exponerse a la fría madrugada.
-no…- respondió jadeante el desaliñado, el miedo aun recorría sus venas
Obligo a sus piernas a correr por segunda vez, pero ya estaba más que cansado por lo que trotar parecía una mejor idea ahora, pero Shino estaba caminando justo detrás y sintió cuando le jalo la camisa por el cuello y lo arrojo al suelo. Kiba cerró los ojos y espero el inevitable golpe de su trasero con el frio pavimento y así fue; después esperaba que el chico misterioso le golpeara por desobedecerlo, pero no fue así. Abrió los ojos para encontrarse con Shino frente suyo de cuclillas a muy poca distancia del, vio su frente la cual estaba algo arrugada eso daba a entender dos cosas, o estaba preocupado o estaba demasiado enojado.
-cuando te diga que vengas… no corras…- puso su mano derecha en el cabello lleno de nudos de Kiba y lo hizo hacia atrás, como si lo estuviera regañando, pero después deslizo su mano por la cabeza del desaliñado hasta quedarse en su mejilla –regresa al auto…- se puso de pie y camino con dirección al auto.
En parte podría darle la razón al pálido y volver al carro ¿pero quién le diría que no era una trampa? Pero tampoco se podía quedar a la intemperie, podría resfriarse o peor aún, le podrían robar lo el mísero dinero que cargaba en la bolsa trasera de su pantalón. Así que opto por seguirlo en su caminata, sabía que tarde o temprano iba a lamentar ese día, pero ahora necesitaba que lo llevaran al bar.
El camino al bar fue exactamente o más silencioso que el del principio, Kiba realmente no se atrevía a iniciar una conversación y menos sabiendo que conocía a Shikamaru ¿y qué tal si fue Shino quien lo ayudo a salir? O si tal vez, solo tal vez, fue su abogado y le ayudo a que la condena no fuera muy larga. Ahora se sentía como un estúpido haciendo preguntas en su mente sin la intención de exteriorizarlas para al menos sentirse con menos peso.
El vehículo se detuvo justo frente al bar donde Kiba laboraba y este ultimo sabia que por más preguntas que le hiciera ese día no contestaría alguna; así que solo se bajo del auto, no sin antes recoger las gafas que había tirado en el suelo falso del carro del pálido. Cerró la puerta tras suyo y espero que quizás el chico misterioso bajara la ventanilla del asiento del copiloto y le explicara algunas de las cosas locas que habían sucedido ese día, pero apenas y puso ambos pies fuera de la distancia algo permitida del vehículo y Shino piso muy fuerte el acelerador haciendo que las llantas chillasen en el pavimento. Tal vez esa era la última vez que lo vería y lo sabía muy bien.
Kiba decidió olvidar ese mal rato acostándose, o más bien dicho tumbándose en su cama a decir verdad ya no esperaba nada de la vida si esta se empeñaba en hacer añicos las cosas buenas que te da, tal vez debería tirar todo por la borda y empezar desde cero ¿pero cómo hacerle cuando el fantasma de tu ex te persigue a donde sea que vas? Y así empezó la noche en vela el desaliñado, para cuando el sol se asomo por su ventana no pegado los ojos en ningún momento. Y la tranquilidad seguiría en su habitación, hasta que cierto rubio se empeño en arruinarla.
-Kiba despierta, ¡te tengo buenas noticias!- llego el rubio gritando "en toda la extensión de la palabra" al cuarto de Kiba al tiempo que lo movía del hombro
-dime…- mencionaba un poco modorro, a decir verdad no había hablado desde el incidente con Shino.
-tenemos una iniciación… y te necesitamos afuera
-por dio Naruto… ¿tienes idea de la hora que es?- cubría su rostro con ambas manos, no es que tuviera sueño, pero si algo de flojera
-son como las…12 del medio día- volteo el blondo hacia un reloj de mesa olvidado
-¡las doce!
-¿tiene algo de malo?
La verdad no tenía nada de malo, pero eso quería decir que se había pasado toda la madrugada y parte del día en estado vegetativo en su cama, hasta podría correr el riesgo que le salieran llagas de donde no se movía de lugar. Eso en verdad amenazaba con ser algo malo
-no… nada…
-está bien… ¿quieres venir afuera?
Naruto emprendió la caminata desde el desordenado cuarto del desaliñado hasta las escaleras donde se solían reunir para atraer a los clientes, pero había algo raro ese día ya que todos los "vendedores de caricias" se reunieron en una improvisada rueda, dejando en el centro a un niño que no sobrepasaba a simple vista los 13 años. Kiba ya sabía lo que seguía después; era esa clase de iniciación que justo también tuvo el desaliñado y su rubio amigo para poder entrar a trabajar en ese ámbito, pero lo que no terminaba de entender era el "porque" le habían interrumpido de su intensa cavilación.
-¿quieren que yo haga la iniciación, cierto?- menciono Kiba apuntándose así mismo con el dedo índice
-veras Kiba…- intentaba hablar Rock Lee, quien formaba parte del circulo
-sí, queremos que tú hagas la iniciación- le corto el rubio de una manera tan seria que nadie pensaría que ese chico se la pasaba molestando a todo el mundo
Kiba se acerco al chico y al llegar al círculo todos se hicieron a un lado, dejando al desaliñado en compañía del infante, quien volteo su rostro hacia arriba para poder observar mejor al recién llegado; aunque los chicos seguían llegando a los bares en busca de trabajo a casi nadie se le otorgaba el trabajo ya que no completaban parte de su "entrenamiento" el cual era impartido por sus superiores, y en este momento el superior era Kiba. Ser el superior tenía sus ventajas, como el de ser el que más cobraba, pero también era el que más pedían las personas al llegar al bar y el mas recomendado. Por dar el mejor servicio en el bar el castaño fue el elegido para ocupar ese puesto.
-¿Cuál es tu nombre?- pregunto al fin Kiba, dirigiéndose al menor
-Konohamaru, señor
-ven Konohamaru – Kiba hizo una seña para que el niño lo siguiera al interior de su casa
La idea de la iniciación le perturbaba a veces, ya que él no era de estarse cogiendo a niños, pero era lo que tenía que hacer casi por obligación; y hasta podía creer cual fue la verdadera razón por la cual lo habían escogido a él, aparte de ser el primero de los que estaban en el circulo anterior en entrar al negocio, era que Kiba sea lo que fuera demostraba ser compasivo y hasta un poco dulce con las iniciaciones.
Ahora entraba a su cuarto y volteo a ver al pequeño, quien lo seguía de cerca justo detrás suyo y cuando Kiba se detuvo frente a su cama se dio la vuelta para encarar al niño. El infante apenas y le llegaba a la altura del pecho, no pudo describir realmente lo que sintió el desaliñado cuando el pequeño lo miro desde abajo y creía entender un poco a los pedófilos cuando un pequeño se les presentaba frente, el chiquillo tenía unos ojos muy expresivos hasta que decidió pasar a otra cosa antes.
-¿sabes besar?- pregunto Kiba viendo como los labios del pequeño eran escondidos y relamidos por su lengua
-no he besado a alguien… pero no ha de ser difícil…- el chico respondió con coraje, la actitud del pequeño le comenzaba a gustar a Kiba
-bésame…
Se acerco al chico agarrándolo primero por los hombros por si se arrepentía el menor a último momento, pero el menor agarro la camisa del desaliñado por el cuello y besaba de una manera muy torpe a Kiba, hasta que este ultimo lo hizo hacia atrás.
-usa menos la lengua- espeto el mayor –fíjate como lo hago yo… dame tu lengua- y ahora se acercaba otra vez al pequeño y estaba esperando porque metiera su lengua en su boca mientras lo besaba, cuando la tuvo la succiono rápidamente con los labios emitiendo un sonido muy extraño y a la vez excitador.
El menor se separo de golpe, abrió los ojos demasiado y se tapo la boca con ambas manos. Ese comportamiento era demasiado infantil hasta para Kiba ¿como pretendía tener clientes si le avergonzaba un beso bien plantado? Pero luego vio como el niño bajaba ambas manos y sonreía de una forma muy comprometedora.
-eso fue genial…- susurro el menor -¿lo podemos repetir?
-en un momento más… ahora te voy a enseñar a conquistar a los clientes- Kiba le hizo una seña de que se esperara justo donde lo había dejado, mientras caminaba hacia el respaldo de su cama y se sentó en el colchón recargándose sobre la pared –primero mírame como si fuera lo ultimo a lo que te aferrarías a vivir
El chico parecía no entender muy bien, así que solo miro a Kiba directamente a los ojos y su respiración entrecortada daba a entender que el menor ya estaba muy excitado con solo un beso. Le tendría que enseñar a contenerse sino el pobre chiquillo acabaría viniéndose en la primera caricia o peor aún, se podrían aprovechar los clientes de la situación. Todo iba muy bien hasta que el chico ya no supo qué hacer y se quedo justo en el lado de la cama donde Kiba lo había dejado, por lo que el desaliñado volvió a hablar:
-gatea hasta mi…- una sonrisa se le había dibujado al mayor después de pronunciar ciertas palabras, cuando lo tuvo a la altura apropiada le agarro ahora por el rostro –ahora bésame como lo hicimos antes…
Kiba agarraba el rostro del menor como si se fuera a quebrar o despedazar al momento de soltarlo, pero aun así se limitaba a poder sentir algo por el pequeño demonio ya que su cabeza estaba demasiado atareada como para poder dejarse sentir algo. Pero aun así cambio de lugar con el menor por lo que dio como resultado que el cuerpo del pequeño estaba arrinconado entre el desaliñado y el colchón. Ahora si se estaba dejando llevar pensando que era otra persona quien estaba bajo de él cuando cerraba los ojos, pero los débiles gemidos del chico lo hacían regresar a la normalidad.
-¿es tu primera vez…?- se atrevió a cuestionar el mayor, a lo que el niño negó notoriamente –se que mientes… así que seré gentil- Kiba sabía que el pequeño mentía por la forma de mirarlo, se veía claramente el pánico mezclado con nerviosismo en su mirar.
Se separo para poder admirar el diminuto cuero debajo de él y a partir de ahí comenzó por quitarle los pantalones primero, seguido de su camisa, dejando al último las ropas interiores del pequeño. Cuando se tomo un tiempo para mirarlo de nuevo, observo claramente como el chico ya estaba muy excitado como para seguir con juegos preliminares; estaba completamente listo para que empezara la función.
-Solo… por favor… - pedía como una súplica el menor agarrándole las ropas a Kiba
El desaliñado metió el dedo índice y el medio en su boca para preparar al chico, sabía que el menor estaba en su límite y comenzaría a pedirle que lo penetrara lo antes posible, pero tenía que ser cuidadoso con el pequeño, ya que la primera vez suele ser dolorosa e inolvidable. Humedeció lo más que pudo sus dedos y por fin lo inserto en la estrechez del menor, quien no resistió más y dio un gran gemido al abrazarse del mayor.
-voy a entrar…- sentencio claramente el desaliñado –solo espera…- se retiro un poco para masturbarse, lo del pedofilismo no se le daba.
Kiba se dio masajes lo mas que pudo, pero era algo difícil hacerlo por su propia cuenta, y menos si no tenia inspiración para que su "herramienta" se ponga a trabajar; estaba bien que el chico estuviera bajo suyo contorsionándose con cada girada que le daba a sus dedos dentro de él, pero no le parecía nada excitante, no entendía como a ciertas personas les volvía locas tener a un chico menor retorciéndose.
Cuando por fin entro dentro del menor no pudo evitar gemir de la estrechez a donde se había logrado meter, no podía creer que los dedos que anteriormente había penetrado al pequeño no fueron suficientes para dilatarlo; por parte del menor grito a más no poder cuando Kiba termino de introducirse y hasta se abrazo lo mas que pudo de él, dejando que sus uñas se clavaran en la espalda del desaliñado.
-Espera… ¡duele!- grito el chico enterrándole más las uñas al mayor
-Estas muy… pinche… estrecho… - las palabras se le cortaban al desaliñado entre cada embestida
Los minutos pasaron muy lento para Kiba, quería terminar para poder salir del chico. Escuchaba los gemidos del menor que se aceleraban de ritmo cada vez más, eso significaba que ya estaba cerca de llegar y el mayor estaba también al límite; trato de hacer que pasara rápido, pero debía de tener cuidado con la piel sensible del niño, así que no podía embestirlo ni muy rápido ni muy profundo. La mente en blanco de Kiba fue la clave para poder llegar conforme al orgasmo, pero no se atrevería a eyacular dentro del menor; así que cuando sintió que se "venia" se salió repentinamente del pequeño.
El menor se desparramo sobre la cama de Kiba, tenía los ojos cerrados y la respiración agitada; el desaliñado contemplo al menor desde la cara hasta la cintura, vio como un liquido blanco se escurría de torso así que volteo a verse el estomago y verifico que también estaba manchado del mismo liquido ¿en qué momento se había "venido" el menor, que Kiba ni enterado estaba? O quizás estaba tan metido en sus pensamientos que solo se concentro en penetrar al chico y salir de dentro. Volteo la vista al niño pero noto que estaba dormido, se acomodo al lado del menor y paso un brazo sobre su cuerpo.
-y yo que apenas te iba a comentar del letargo…
.Continuara…
Red Crayon Princess: como leyeron el shota?... por mas que trate de imaginarme a Kiba con Konohamaru... nomas no podia!... las musas de la inspiracion del yaoi me abandonaron a ultimo momento las muy méndigas!... y apartir de aqui... se va a saber un poco mas de Kiba, Naruto y los demas sexoservidores... OM MY! quien se hubiera imaginado en su sano juicio a Gaara como sexoservidor?!... bueno... yo me lo imaginaba como gigoló...
gracias por leer!
xoxo~
