El gruñido por parte de mi estomago me demandaba comida pero lo ignore, sin embargo lo que no ignore fue el potente olor a tabaco que consiguió que me despertara, odio esa costumbre que últimamente ha adquirido, se lo he dicho muchas veces que me fastidia que lo haga porque me irrita la nariz y de paso era todo una odisea quitar el olor a tabaco a mi ropa.

Talle suavemente mis ojos antes de posar la mira sobre de ella, se veía radiante, ella recargada sobre el ventanal, observando detenidamente el amanecer que estaba haciendo acto de presciencia.

- ¿Alguna vez te han dicho que fumar a nuestra edad es malo?- ella giro lentamente para verme y camino a mi dirección.

Soltó lentamente el humo que guardaba celosamente en su boca para echármelo en cara – Tu siempre me lo dices –

Agite las manos a la altura de mi rostro para alejar esa fumarada - No es muy educado de tu parte soltar el humo en el rostro de las personas–

Sonrió malvadamente - Que delicado eres – le dio una gran calada y a pesar de ese sutil insulto no me ofendí ni tampoco perdí detalle de lo tan sensual que estaba con su ropa interior negro y de encaje, pase la mano por la barbilla para limpiar algún rastro de saliva, que por cierto es mi reacción habitual cada vez que veo tal escena sensual que ella me regala – Sera mejor prepararnos para ir a la escuela – sin nada que más que decir apago su puro y se fue de la habitación.

Mis ojos viajaron a su hermosa cadencia de esas caderas, ella sí que es mi perdición, solté un sonoro suspiro antes de sentarme a la orilla de la cama, respire profundamente para relajarme antes que ese arrebato de calentura me invadiera.

Al recordar semejante noche que tuve sonreí gustosamente ante esa pura pasión que experimentamos, y ante tal recuerdo cierta parte de mi anatomía me incitaba a que lo volviera a repetir pero lastimosamente no había tiempo para eso así que deje de tontear y busque con la mirada mi ropa para luego recogerla, me coloque la ropa interior y pantalones, salí al pasillo con la camisa entre mis manos.

Observe a detalle este elegante departamento, que ciertamente, no es la última vez que estoy en este sitio pero es la primera vez que me doy el lujo de inspeccionar sin la pesada mirada de Anna que al parecer no le gusta que ande de curioso en este lugar pero no entiendo el porqué de esa actitud de disgusto que ande de curioso en el departamento.

La última vez que estuve aquí encontré un par de camisas de hombre, pesas ocultas en la esquita de la sala, colonia, la rasuradora eléctrica que he encontrado en el baño y uno que otra revista de play boy. Con esas evidencia está claro que este departamento es de un chico porque dudo que sea de Anna y lo digo no solo por esos objetos sino también por la decoración que lo clasificaría: muy masculino; me gustaría saber quién es el dueño pero más me enfoco el saber qué tipo de relación tiene con Anna, si es solamente amistad o es como la nuestra, no sé qué haría si me entero que con él también se acuesta, genial, me estoy poniendo celoso.

Debería de preguntarle sin embargo recuerdo que ella se negara y me dirá su típica frase "que te importa", ya la conozco.

El gruñir de mi estomago me recordó el porque me levante temprano, a pesar del frio suelo seguí hasta la cocina, busque comida pero solamente había comida congelado o dañada pero al momento de observar en la puerta fue un alivio encontrar leche, tendría que conformarme con eso; una vez que cerré la puerta fui a buscar un vaso, esta cocina era una gran decepción porque ni había fruta.

En el proceso de buscar el vaso encontré algo realmente sumamente delicioso… unas galletas que irían perfectamente para acompañar mi leche, rápidamente me serví la leche y abrí el recipiente de las galletas que a mirar detalladamente eran caseras.

Al morder la galleta fue la gloria al saborear semejante sabrosura, seguí comiendo hasta que recordar que debería dejar algunas para mi acompañante y con esfuerzo deje unas seis para ella, el dejarlas fue lo más difícil porque eran tan deliciosas, había una disputa mental pero que no duro mucho por como soy débil así que gano el partido de "comer otra mas no me haría daño".

Relamí mis labios ante la anticipación del agradable sabor, estaba a unos centímetros hasta que -¿Qué haces? – gire lentamente el rostro hasta ver una húmeda visión y de inmediatamente ya no tenía hambre por la comida sino por otra cosa.

El ver a Anna cubierta con esa toalla color violeta, el cabello húmedo, las gotas escurriendo sobre su cuerpo y algunas de ellas traviesamente descendía por sus senos hasta caer por ese pasillo que se forma entre esas dos linduras que no canso de tocarla, la humedad de su cuerpo la hacía ver tan apetecible, si no fuéramos a la escuela me echaría otra ronda con ella ¡Maldita escuela!

Deje de examinar su exquisito cuerpo y con todo mi esfuerzo la mire a los ojos – Est... Estoy De… desayunando – maldita voz temblorosa, soy el hombre no una gallina.

- Eso veo – se cruzo de brazos por debajo de sus senos, no lo hubiera hecho porque resaltaba más su suculenta delantera. ¡Diablos, esa mujer me quiere matar del deseo! - Te iba a invitar a la cafetería de la esquina para desayunar pero ya desayunaste, será para la… – se acerco a la mesa, note como apretaba la mano y mordía su labio inferior - Esas galletas –

- ¿Qué? – no comprendía porqué de repente ella se quedo callada y mantenía la mirada en ese plato, por su actitud me hace pensar que tal vez cree que esas galletas me las voy a comer por eso rápidamente le dije - Te deje estas para ti, por cierto, están deliciosa – otra vez mis ojos me jugaron mal porque comenzaron a viajar sobre ese cuerpo, ese hombro desnudo y ese cuello, su piel se veía tan suave y que efectivamente lo es.

- Diablos – murmuro ella a la hora de tomar una galleta, la observo detenidamente, no era fácil tener semejante tentación enfrente de mí, así que tome la decisión de dejar que mi instinto tomara control de mi cuerpo - Sera mejor que te duches – ignore lo que me pedía y seguí caminando hasta estar a su lado, le di un beso en el hombro, la verdad yo no estaba de humor para bañarme sino para otra cosa, estaba planeando como decirle eso pero primero debería hacer que me mirara, no soporto que no me mire y por ese motivo alce la barbilla pero inmediatamente me arrepentí de hacerlo, su mirada me quito mi calentura y me genero miedo porque ella parecía que me mataría en cualquier momento – Vete a bañar ahora mismo – camine hacia atrás, debería tener espacio para escapar de su ira que inexplicablemente no comprendía porque ahora estaba enojada, camine hasta el pasillo a pesar de la distancia escuche claramente su lamento - Me lo va a reprochar cuando se entere – pegue mi cuerpo a la pared del pasillo, asome lo suficiente para no ser notado, vi como ella estaba inclinada sobre la mesa, vi como la galleta que aun mantenía lo llevaba a sus labios - Al diablo, si me va a regañar que valga la pena – fue muy sensual verla degustar ese bocadillo, deje que ella siguiera comiendo para obseder su petición.

En el baño fue con agua fría para bajar mi calentura, también recordaba cosas que me dieran asco para que surtiera mejor el efecto de aplacar las hormonas.

Una vez terminado el baño regrese a la habitación para cambiarme pero fue una mala idea porque ella también lo estaba haciendo – Lo siento pensé que estaba sola la habitación – ya me iba a retirar pero su voz me detuvo.

- Quédate, falta poco para que termine – y era verdad porque ya tenía la falda como también la blusa escolar, en esos momentos estaba subiendo sus calcetas escolares de uno en uno, que le llegaron hasta por debajo de su rodillas, no sé porque cada cosa que ella hace tiene un toque de sensualidad – Sera mejor que te cambies de en vez de verme como un pervertido –

- Lo siento – prácticamente me di un cachetada antes de abrir mi mochila, cada prenda que sacaba me lo ponía, solamente me falta colocarme el saco y hacer el nudo de la corbata.

Coloque la corbata en el cuello fui hasta el espejo, estaba batallando con el nudo, miraba de reojo como Anna se colocaba sus zapatos, se ponía el saco y empezaba a cepillarse el cabello; deje de batallar con mi corbata para tener mi total atención en ella, se movía de un lado a otro con tanta eficiencia, en uno de esos movimiento la hizo quedarse enfrente de ese mueble, abrió el cajón y saco algo de ahí, no me fije muy que era porque se lo guardo rápidamente en el bolsillo, luego ella me miro y camino hasta estar delante de mí, agarro mi corbata para hacer el nudo y una vez que termino, siguió avanzando hasta quedar en el marco de la puerta.

- Hay que irnos - agarre mis cosas de la habitación y la seguí.


Ese maldito sonido del teléfono me despertó, maldita sea ¿Quién demonios llamaba a esta hora?, estaba claro que mataría al idiota que me despertó, sin delicadeza conteste – Diga –

- Buenos días, joven – esa sexy voz cambio mi pésimo humor - Este es el servicio de despertador que solicito –

- ¿Solicite? – con mi mejor tono sensual le respondí y que causo en ella una melodiosa risa.

- Así es, se solicito este servicio desde que se realizo la reservación - Ohh…Anna, ella es una maniática del tiempo, diablos, ella detesta que sea impuntual – Que tenga un excelente día – esa frase fue lo que me volvió a mi realidad.

- Gracias, lindura - otra risa encantadora, le iba a pedir su nombre pero sería mucho desespero de mi parte.

Cuando termine de colgar me levante de la cama, realice mis ejercicios de estiramiento, camine hasta la ventana para abrir la cortina, aun estaba oscuro y es normal porque son las 5:30 am.

Como de costumbre abrí un poco la ventana para respirar la frescura de ese nuevo día, cerré los ojos e inevitablemente una cabellera peli celeste y unos hermosos ojos invadieron mi mente y como consecuencia cierta nostalgia me envolvió, ¿Qué estará haciendo ella? ¿Aun pensara en mí como yo lo hago? ¿Por qué hizo eso? ¿Realmente era un juego?… ¡Mierda! Debo de dejar de pensar en ella, esa chica no vale la pena, me destrozo el corazón.

El amor apesta.


Genial, genial, malditamente genial… no pude dormir en toda la noche, la agitada voz de Chocolove y esos gemidos se me grabaron en el cerebro. ¿Por qué tiene que ser tan pervertido? ¿Dios, porque me diste un amigo con esa manía?

Al verme en el espejo notaba mis ojera, parecía mapache y esto no es nada atractivo pero Soy Hao Asakura y todo en mi es atractivo. ¡Maldito ego que tengo y que enamora a mis admiradoras! Caray, si no tuviera que fingir ser gay ya tendría el doble de admiradoras pero no debería quejarme porque tengo un buen numero de seguidores de mi mismo sexo, muchas cartas de amor que alimenta mi ego, tiene su lado bueno el fingir ser gay.

Ahora que lo analizo, el lado bueno de ser gay, las mujeres sin temor de ser miradas lujuriosamente se desvisten enfrente de mí, me abrazan cuando tiene poca ropa o incluso sin ella, en esos casos tengo que amarrar mis hormonas, actuar desinteresadamente y concentrarme en la plática que tengo con ellas; es un maldito record el no ver esas curvas, esos apetecible senos y esas piernas. Uffff!... nuevamente doy gracias a mis clases de actuación que tuve en ese verano.

El lado malo, es lo inverso de lo anterior, a la hora de cambiarme en los vestidores de los hombres siento esas miradas perversas que se devoran mi sexy cuerpo luego esas insinuaciones y la coquetería barata ¡No lo soporto! Y por eso le pido de favor a Chocolove que me acompañe a las regaderas, él es mi protector porque aleja a todo galán que quiera conquistarme; y por ese motivo se rumora que él es mi pareja ¿Quién puede pensar que ese pelmazo sea mi pareja?, es una ofensa a mis gustos.

Respecto a ese rumor lo he platicado con él y no le molesta ni tampoco está a favor, prácticamente le vale lo que piensen lo demás de él, eso es muy extraño en él, realmente ha cambiado desde que esa tipa le rompió el corazón, ya no ha sido el mismo Chocolove que golpeaba a quien hablaba mal de él o de sus amigos, el irreverente, al que se ponía al tú por tú con cualquiera, el arriesgado a la hora de conducir y que andaba coqueteando de forma juguetona a sus amigas, realmente extraño al viejo Choco.

Debo hacer algo para recuperarlo y para hacerlo necesito reunirme con sus principales amigos, entre esos amigos esta esa pesada de Anna, para una buena causa hay que hacer sacrificios, hablar con ella será un enorme sacrificio.

Al salir de los sanitarios ahí se encontraba mi amigo o como dice Peyote "mi compadre", que curiosamente traía muchas cosas - Ey, pervertido, ¿Por qué traes esas dos mochilas? –

Chocolove miro sus mochilas y después a mi –Lo que pasa es que…- se quedo unos minutos analizando lo siguiente que me diría - Voy a mandar a lavar mi ropa –

- Que bien porque ya apestaba mucho tus prendas – reí burlonamente.

- Me alegra que te diviertas con algo tan simple – comenzó avanzar para el salón.

El antiguo Chocolove no me hubiera dicho eso sino me hubiera dado un golpe con sus mochilas o seguirme la corriente - No te pongas sensible con mi burla, discúlpame – lo detuve en medio del pasillo, me percate que llamamos la atención y como a mí no me molesta ser el centro de la atención aproveche para hacer una gran actuación. – Amor, no era mi intención el molestarte –con mi mejor tono meloso le hable, coloque mi mano sobre su mejilla para después abrazarlo sin importarme que tenia esas mochilas – Perdóname, cielo – roce mi nariz con la de él, me aguante las ganas de reír al verlo rojo por mi acciones.

- Te disculpo – contesto tímidamente, sonreí encantadoramente, él se arreglo las mochilas, si pensaba que termine con mi escena pues era al revés porque apenas era el comienzo.

Continúe con mi actuación con el hecho de abrazarlo del brazo, me le pegue mucho al cuerpo de mi cuerpo como si fuéramos enamorados, todos nos miraban con la boca abierta también me percate como mi amigo claramente bufaba molestamente- Awww, que lindo – escuche ese tipo de comentario conforme avanzábamos hasta llegar al salón.

Una vez que llegamos al solitario salón Chocolove me aventó a mi asiento, tenía una mirada enfurecida – No vuelvas hacer eso – dejo caer sus mochilas y se sentó en el pupitre.

- Admite que fue divertido lo que hice – dije entre risa, me había aguantando mucho esta alegría.

Él sonrió – Es verdad, fue muy divertido verte hacer el ridículo –

- No es ridículo es actuación –

- Como sea – reímos como locos ante el recuerdo de hace unos minutos atrás, tan divertidos estábamos que no le hacíamos caso de como se estaba llenando el salón.

Deje de reír para ponerme serio - Necesito que ahora si me ayudes con todo lo que puedas respecto a Lyserg –

- Pero ya te ayude, te di una gran idea y te aliente para que hablaras con él – se cruzo de brazos - Al final lo arruinaste y lo hiciste enojar –

- Esta vez será diferente, lo hare tal como me lo digas –

Me dirigió una mirada examinadora - ¿Me lo prometes? –

- Si –

- ¿Con el corazón? -

- Si -

- ¿Como buen boy scout? –

- ¡Chocolove! – ya estaba harto de su jueguito.

- Respóndeme –

Alce la mano derecha y coloque la izquierda en el corazón - Como buen boy scout te lo prometo - mi amigo se levanto de su asiento y me ofreció su mano que gustosamente le correspondí efusivamente – Sabes que no soy boy scout –

- Yo tampoco lo soy – ese maldito, la verdad había pensado que si lo era y mas porque es muy conocido que en EU la mayoría de los niños se convierten en boy scout y también porque estaba muy efusivo con eso de las promesas pero estaba equivocado, ahora era mi turno de vengarme.

Le pique duramente el pecho - Ahora tú prométeme que harás todo lo que tengas al alcance para ayudarme con este nuevo problema –

- Lo prometo, señor Asakura –

- Muy bien, señor McDonell – era tradición entre nosotros a la hora de pactar un trato decirnos de esa modo formal - ¿Y ahora qué hacemos? –

- Tu déjamelo a mí – Chocolove tenía esa sonrisa socarrona que saca a relucir cuando tiene un buen plan, le iba a preguntar de que trataba pero en esos momentos la chicharra se oyó y era el inicio de las clases, así apresuradamente le pude decir con gran preocupación.

- No te pases de la raya, Amigo –

Él me miro traviesamente - Tú confía en mí – y alzo el dedo pulgar.


Aquí tienen otro capítulo, disculpen la demoras pero estaba relajándome y escribiendo un capítulo que lo he dejado algo abandonado (sip, así es, en esta semana actualizo mi otro bebe "si fuéramos" es tanta la emoción que ando encerrada terminando de editar el capítulo).

Sobre el capítulo, no sé que piensen ustedes pero para mi es sumamente sensual ver a una mujer fumar un puro porque le da ese toque de domino que enamora, jajajajaja Son mis gusto.

¬¬ He cumplido, días después pero aquí tienen, espero que les guste.

Si ven un error ortográfico una disculpa pero es que entenderán que a veces se nos escapan de mi vista.

Gracias por sus comentarios.

¡Saludos a todos y nos vemos a la otra!