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Al abrir mis ojos no podía creer lo que veía, estaba rodeado por grandes árboles sus ramas eran nudosas y se alzaban varios metros sobre nosotros, podía ver que era de día pero parecía ser de noche gracias a las ramas y las hojas que funcionar como techo. Comencé a sentir un calor húmedo, bajo mis pies sentí la tierra húmeda, escuchaba sonidos de aves y animales que nunca antes había escuchado, me sentía encerrado y al mismo tiempo sentía que tenía demasiado espacio. Vi a mi alrededor todo lo que veía eran más árboles, lianas que colgaba de ellos y niebla, una niebla que cubría tanto como las copas de los arboles como el suelo.
-¿Chicos dónde estamos?- dijo Mikey viendo por todos lados al igual que yo.
-Es increíble, estamos en una jungla-dijo Donni tocando una liana que estaba cerca de él.
-¿! Qué cómo que estamos en una maldita jungla!?- grito Raph enojado y nervioso
Tome una bocanada de aire sentí que estaba tomando agua envés de aire, de algún modo me sentía cómodo con este ambiente húmedo pero cálido.
-No se separen solo recuerden lo que dijo Isa-dije tranquilizando la situación y recordando la instrucciones que nos dio Isa.
-No se separen, recuerden lo que es real y no se alteren- dijo Mikey y asentí.
¿Cómo era posible que si recordara las instrucciones de Isa pero no las mías?, en fin, este lugar parecía real, mire una liana que colgaba cerca de mí, la toque sentí la textura rugosa y delgada, muy real.
Voltee a ver que hacían los demás pude ver que tanto Donni como Mikey exploraban tocando los árboles, lianas y plantas, mientras Raph estaba recargado en un árbol con los brazos cruzados sobre el pecho, bien no estamos separados, estuve a punto de tocar una planta que estaba cerca de mi cuando sentí una presencia seguido del chasquido de una rama que rompió el silencio.
Todos no congelamos y sin decir una palabra rápidamente juntamos nuestro caparazones formando un circulo.
-¿Qué fue eso?-dijo Mikey.
Estuve a punto de contestarle cuando lo pude sentir de nuevo esa presencia, que se deslizaba, era fría y silenciosa.
¿Están solos?
Una voz suave corto el silencio, era la voz de Isa, mire a todos lados pero no la encontré, la niebla me impedía ver algo solo podía ver siluetas de ramas.
¿Por qué están en lo más profundo de la jungla?
No contestamos extrañamente mirábamos en todas direcciones buscando, pero no la encontramos parecía que su voz venia de ningún lugar, la presencia se hizo más fuerte como si se acercara, sentí un nudo en mi garganta.
¿No saben dónde están?
Volvió a preguntar su tono parecía preocupado, dulce, suave, era tranquilizador.
Yo sé dónde están.
Respondió alegre, Raph sacudió su cabeza como si algo lo estuviera molestando.
Yo sé de donde vienen
Volvió a decir, comencé a sentir una sensación de seguridad al escucharla.
Pobres pequeñas tortugas
Una alarma se disparó en mi cabeza, pero no entendía porque estaba tan relajado, no tenía miedo, esa voz no me permitía sentirme asustado de hecho ¿Por qué debería?
Los mantendré cerca
Dijo arrastrándola suavemente las palabras como el siseo de una…
-Serpiente-susurre y sacudi mi cabeza despertando mis sentidos, mire a Donni que estaba sonriendo con los ojos casi cerrados, mientras Mikey yo los tenía cerrados mientras sonreía solo Raph sacudía su cabeza una y otra vez tratando de no dejarse llevar.
Dejen de tener miedo
Volvió a hablar como si nos estuviera leyendo la mente, vi que algo se movía entre las ramas de los arboles a nuestro alrededor lentamente.
Y confíen en mí
De la niebla, una rama se movió, tomo forma y una cabeza salió era una enorme serpiente, su cuerpo movía lentamente se un lado a otro solo su cabeza permanecía quieta, la mire sus escamas oscuras tenían un brillo húmedo, y sus grandes ojos violetas como los de…
-Ahora despierta-dijo al estar a pocos centímetros de mi cara, escuche un chasquido y cerré los ojos, al abrirlos de nuevo la luz me lastimo los ojos.
-Bienvenido de vuelta a la realidad- la misma voz suave me dio la bienvenida, una vez que mi visión se aclaró en vez de ver una gran serpiente negra vi a la verdadera Isa, era como las dos caras de una retorcida moneda, ella me sonrió al mismo tiempo que me tendía un vaso de agua y una pastilla blanca.
-Es una aspirina para el dolor de cabeza- respondió sin que yo le preguntara y justo en ese momento sentí una punzada en mi cabeza, tome el vaso junto con la aspirina y la tome de un trago.
Vi como siguió el mismo proceso con Raph, con Donni y al final con un especial cuidado a Mikey cuando termino se posición junto a sensei que nos miraba pacientemente a que todos nos hiciera efecto la aspirina.
-Parece ser que tu don es más efectivo de lo que pensaba-le dijo sensei a Isa, ella asintió aceptando el cumplido.
-Si eh tenido bastante tiempo para perfeccionarlo-respondió restándole importancia, cuando sentí que las punzadas en mi cabeza se calmaban mi atención volvió a ellos, Isa nos miró esperando a que todos volviéramos en sí.
-Antes que nada perdón por los dolores de cabeza es un efecto secundario, debido a que forcé a sus mentes a ver, escuchar y sentir cosas que no estaban ahí y al volver a la realidad su mente se descompensa tratando de enfocarse a lo que ahora es real - nos explicó lentamente pero hábilmente.
-¡Wow, eso fue increíble! yo hubiera jurado que estaba en un jungla es sorprendente ¿puedes hacerlo con cualquier persona?-pregunto Donni, ella asintió.
-Incluso con animales, es aún más sencillo y…-nos miró por un momento cortando la frase, sus labios formaron una línea parecía que estaba dudosa sobre que decirnos hasta que volvió a retomar el hilo.
-Yo no volveré a hacerlo sin su permiso, claro que con el tiempo si deciden intentarlo otra vez sus mentes se acostumbrarán y ya no tendrán dolores de cabeza- dijo dándonos una pequeña sonrisa de disculpa, vi como sus ojos violetas se suavizaron ahora parecían dos pares de caramelos, me recordaron a los frijoles dulces que de pequeños un día habíamos encontrados en la alcantarilla.
-¡Oh yo quiero intentar otra vez!- grito Mikey dando un salto de alegría todos lo miramos sorprendidos de reojo mire la expresión de Isa su rostro era la viva imagen de la sorpresa, pero en un segundo recompuso su expresión y sonrió.
-¿Estás seguro Mikey? Deberías esperar un día por lo menos para evitar que los dolores de cabeza se vuelvan migraña, pero antes que todo hay una noticia que sensei desea darles- respondió y le dio la palabra a sensei dando un paso atrás.
¿Noticia? ¿Qué noticia?
-Gracias Isabel, hijos míos como saben estamos en guerra no solo con Destructor si no también con el Kraang, hemos enfrentado muchas cosas en muy poco tiempo y ahora que Isabel se ha vuelto nuestra aliada en esta lucha eh decidió enseñarle ninjutsu y espero con esto que tanto ella aprenda de ustedes como ustedes de ella- dijo con un tono calmado.
-Estaré bajo su cuidado- dijo Isa una vez que termino sensei mientras se inclinaba dando una reverencia con una hermosa sonrisa en su rostro y un brillo en sus ojos.
-¡Isa entrenara con nosotros!- grito Mikey de alegría y le levanto para darle un abrazo a lo que ella le respondió alegremente.
-¿Vaya así que quieres ser una kunoichi?- pregunto Donni levantándose también, escuche como Isa dio una pequeña risa, una suave, clara, autentica, ahora más que nunca me hubiera gustado congelar el tiempo para poder seguir viéndola reír, desde el problema con las ardillas ella parecía más relajada como si se hubiera quitado un peso de encima.
-Sí, para ser sincera las técnicas ninjas siempre han despertado curiosidad y cuando sensei me ofreció enseñarme no pude decir que no- respondió.
-Vaya, las cosas van a ponerse interesantes aquí- susurro Raph de modo que solo yo pude escucharlo y asentí dándole la razón.
-¿Entonces qué te parece una ronda rápida de entrenamiento? Tu sabes para darte la bienvenida-dijo Raph dando una sonrisa malvada, oh no.
Mire a Isa, mostro un pequeño signo de sorpresa pero su respuesta fue inesperada.
-Sería una placer, claro si sensei le parece bien-dijo Isa con un suave ronroneo captando las intenciones de Raph dándole una sonrisa igual de malvada, sentí un escalofrió subir por mi caparazón ahora ella parecía más un león que había encontrado un desafío en su presa, esta era una nueva faceta de ella y me alegraba no estar en el lugar de Raph.
-Mmmm… no veo inconveniente y sería una gran oportunidad para practicar- dijo sensei asintiendo.
Isa y Raph asintieron mientras el resto de nosotros nos movimos a una orilla del dojo para ver la pelea.
-Bien, entonces en esta ronda seré tu oponente, si no recuerdo mal alguien me dijo que aceptaría una pelea si se lo pedía-dijo Raph mientras se estiraba sin dejar de sonreí conocía a Raph lo suficiente como para saber que era una sonrisa de venganza.
-Por supuesto yo siempre cumplo mi palabra- respondió ella aun dando una pequeña sonrisa, mientras se ató su cabello en una cola de caballo con movimientos rápidos y agiles.
-Oye Donni graba esto-susurro Mikey a Donni mientras sonreía.
-¿Como estas tan tranquilo? Raph no se lo va a dejar fácil a Isa, no después nuestro primer encuentro- respondió Donni susurrando.
-Viejo mi sentido ninja me dice que Raph va a caer otra vez - respondió Mikey, una parte de mi estaba con Donni, Isa no tendría fácil en especial cuando Raph se empeñaría en vencerla, pero… también Mikey tenía razón presentía que Isa no había mostrado lo que podía hacer en verdad.
-Bien te apuesto una pizza a que Isa ganara-dijo Mikey y no pude más que suspirar mientras negaba.
-Bien pero si Raph gana tu…no comerás pizza durante una semana- sentencio Donni y vi como Mikey palideció pero asintió serio, vaya sí que tenía mucha esperanza en la victoria de Isa.
-Echo-dijo Mikey
-Y Leo tu serás testigo de esta apuesta y no le digas a Raph que aposte en su contra-dijo susurrando lo último mientras le daba una mirada nerviosa a Raph que estaba terminando de calentar.
-Espero por tu bien que tengas razón Mikey- respondí y mire a Isa evaluándola, era más alta que Raph pero eso no garantizaba una victoria, tenía una postura firme pero relajada eso mostraba que un combate para ella no era algo nuevo y considerando su trabajo debía de tener experiencia, usando solo un short y una camiseta gris revelaba su piel pálida sin marca alguna o cicatriz a excepción de su tatuaje en su brazo no había nada más, lo cual me pareció raro siendo ella alguien que estaba en constante riesgo no tenía marca alguna, suspire bien solo había una forma de saber cómo acabaría esto.
-¿Estás listo?- dijo Isa tomando una posición de ataque.
-Más que listo- respondió Raph haciendo crujir su cuello.
-Bien, comencemos- dijo sensei poniendo sus manos detrás de sus espalda, Isa y Raph asintieron.
Sensei dio la señal y Raph fue el primero en atacar, Isa esquivo su golpe ágilmente, Raph volvió a atacar y ella esquivo, de esa forma comenzó una serie de golpes y patadas que Raph daba y que Isa esquivaba casi parecía una coreografía de algún baile, ella daba giros y movía sus brazos que si bien eran para desviar los golpes de Raph parecía más una bailarina se mostraba serena, graciosa y ligera como el viento mientras que a su lado Raph era su contraparte tosca y violenta, después de un rato de esquivar y atacar Raph se detuvo con su respiración agitada.
-¿Dime a eso llamas pelear? Solo esquivas ¡vamos atácame!- dijo con un tono enojado.
Isa levanto su ceja y sonrió recordándome a un gato.
-Si eso quieres- respondió ella si parecer en lo más mínimo cansada o agitada.
Raph dio un grito y ataco justo cuando su puño parecía haberla alcanzado ella esquivo, rápidamente tomo la muñeca de Raph y giro rápidamente provocando un chasquido de huesos, con rápido giro que solo pude ver como un borrón atrapo entre sus piernas la cabeza de Raph y lo tiro contra el suelo con un duro golpe mientras que Isa tenía su brazo atrapado en una llave inmovilizándolo.
Mikey había tenido razón.
-No me lo creo-dije asombrado la historia se había vuelto a repetir Isa había ganado y mientras que Raph trataba de liberarse sin éxito alguno.
-¡Oh sí! ¡Gane!- grito Mikey como si él fuera quien tenía a Raph inmovilizado contra el suelo en una contundente victoria.
-Increíble-susurro Donni, Isa lo libero y rápidamente tanto ella como Raph se levantaron, mientras Raph sobaba su cuello.
-¡No esto no acabo! ¡De nuevo!- dijo ahora furioso, Isa se encogió los hombros.
-Bien-respondió y tomo nuevamente una posición de ataque.
La pelea comenzó de nuevo, pero de la misma forma que antes Isa termino ganando, inmovilizando a Raph contra en suelo y supe que Raph debía rendirse esta era una pelea inútil pero claro su orgullo y temperamento no lo dejarían detenerse hasta que el ganara. La pelea siguió otra vez con el mismo resultado hasta que en su cuarto intento por ganar comenzó a cansarse, Isa no mostraba signos de fatiga pero no bajo su guardia ni un momento lista para tacarlo de nuevo y Raph al dar su golpe, ella lo tomo por su brazo y lo lanzo contra el árbol su concha golpeo el árbol y su cabeza golpeo el suelo.
Con un quejido Raph no se levantó, mientras las hoja del árbol caían Isa dio una reverencia a su adversario.
-Con eso cumplo mi palabra-dijo ella sonriente, una vez que se enderezo, camino hacia Raph y le tendió su mano.
-Tengo que reconocerlo Raph eres el primero que ha durado más de dos rondas sin rendirse- dijo con una sonrisa, Raph se enderezo mirándola por un momento y sonrió, tomo su mano aceptando su ayuda.
-No te emociones hermana, porque algún día te prometo que serás tú la que muerda el polvo- contesto Raph levantándose mientras tronaba su hombro.
-Estaré esperando ese día con ansias y creo que también sería bueno tener un compañero de entrenamiento que no se rinda fácilmente- respondió poniendo su mano en la cadera dándole a Raph una miraba que lo desafiaba.
-Cuenta con ello- respondió Raph aceptando el desafío.
-¡Isa eso fue increíble!- grito Mikey y la abrazo alzándola.
-Gracias Mikey- respondió ella.
-Bien echo Isabel, ahora ¿quién será el siguiente?- dijo sensei con una sonrisa mientras nos dio una mirada, de inmediato todos nos paralizamos, oh no.
-Eh, yo digo que….-comenzó Mikey mirando a Donni.
-Leo debe seguir- dijo Donni rápidamente mirándome, los mire sorprendido se habían unido para que yo fuera la siguiente víctima, suspire derrotado.
Vi como Raph tomo su lugar al lado de Donni mientras me daba una sonrisa con el mensaje: buena suerte con ella hermano.
Sentí la mirada de Isa, ahora se veía tranquila y me sonrió no pude evitar sonrojarme, me levante poniéndome frente a ella y saque con un movimiento rápido una de mis katanas.
-¿Te parecería bien una pela con armas?- pregunte algo nervioso, vi un brillo en sus ojos y ella asintió.
-Claro ha pasado un tiempo desde que pele con alguien que use un par de Katanas-respondió sonriente como una niña entusiasmada, ella se giró y pude ver en una esquina su par de Katanas descansando contra la pared, las tomo abrochando el cinturón a su cintura, tomo una de ellas con cuidado y cierto cariño, con un movimiento rápido la saco de su funda el metal silbo contra el aire como si lo cortara, la brillante hoja delgada apunto en mi dirección con sus dos manos tomo el mango firmemente.
-¡Vamos valiente líder, haz que muerda el polvo!- dijo Raph alentándome, pude ver como Isa ligeramente reía.
-¿Listo?-me pregunto ella con una sonrisa que logro tranquilizarme.
-Si tú lo estas-respondí rápidamente ella asintió, miro a sensei y el dio la señal, ella a comparación de la pelea con Raph fue la primera en atacar, con un movimiento rápido logre esquivar su hoja por poco.
Es rápida.
Ella volvió a atacar y desvíe su ataque, nuestro metal choco, con un movimiento la empuje mientras retrocedí dándome espacio entre ella y yo, ella giro su katana en el aire y esta cayo en su mano, incrédulo la mire confundido, ¿acababa de girar su katana como si de un cuchillo se tratara?, sacudí mi cabeza y tome de nuevo mi posición, tome una respiración debía de cuidarme, ella era más rápida en sus ataques y sabia manejar bien su katana, saque mi otra katana para nivelar mi cuerpo, ella me miro y ladeo su cabeza como un pájaro pero no saco su otra katana.
-¿Entonces subimos la intensidad?-pregunto ella.
-¿Qué? ¡Whoa!- no pude completar la frase cuando ella volvió a atacar con ambas armas detuve su ataque, ella empujaba su katana entre mis hojas y pude ver que su hoja era ¿oscura? Mire con más atención la hoja tenia grabado en plata un dragón recordando que eran los mismos tipos de dragones que aprecian en el libro de leyendas japonesas que sensei nos leía cuando éramos niños.
Ella se dio cuenta que miraba su katana y me empujo volviendo a nuestro punto inicial.
-¿Qué pasa Leo viste algo interesante?- pregunto, girando su katana mostrándome la hoja negra para que pudiera ver al dragón en toda su gloria en la brillante superficie.
-Tu Katana es oscura-exclame, que yo recordara no existían katanas así, ella asintió.
-Si lo es- respondió y volvió a atacar y esta vez por poco no pude detener su ataque, la hoja estaba muy cerca de mi cara tanto que pude ver una firma en la base de la hoja era un tigre, era la firma del creador y mis ojos se abrieron de sorpresa eso era imposible, la empuje pero ella no se movió y en su lugar volvió a atacarme y volví a detener su ataque.
-¿Tu katana quien la hizo?-dijo mientras con esfuerzo seguía deteniendo su ataque, ella rio y me empujo, dándome tiempo de respirar.
-¡Oh! al parecer descubriste algo, dime ¿quién crees que hizo mis katanas?-pregunto ella con un toque de misterio en su voz, mire a sensei que me miraba algo confundido y luego la mire a ella, si de algo sabía con certeza era que esa firma solo podía ser de uno de los más famosos maestros de la historia si no el más famoso.
-Hottori Hanzo- respondí vi como sensei abrió sus ojos sorprendido sabiendo de quien se trataba, la mire y ella asintió.
-Sí, acertaste, estas katanas son hermanas, esta representa al dragón del viento del sur y la otra al dragón del viento del norte- mire el mango de katana ella tenía razón el mango de su katana tenía cintas verdes mientras que la otra que estaba guardada tenia las cintas azules.
-Se dice que quien posea ambas será el dios del viento, pero claro son solo especulaciones- respondió ella restándole importancia.
Abrí mis ojos, esas katanas eran únicas en su tipo, si su creador era Hottori Hanzo entonces eran invaluables considerando que ya estaba retirado y que según sensei para conseguir una de ellas debías de derrotar al mismo Hanzo cosa imposible ya que él nunca había perdido un solo combate.
-¿Cómo las conseguiste? ¿Cómo lograste que él forjara tus katanas?- pregunte con una mezcla de emoción y curiosidad.
-No las conseguí, me fueron entregadas-respondió mirando su Katana con cariño mientras daba un suspiro.
-Hottori Hanzo fue mi maestro-respondió, abrí mis ojos sorprendido entonces ella….
Antes si quiera pusiera procesar su respuesta ella ataco, se agacho y barrio su pierna golpeándome haciéndome caer, mi caparazón golpeo el suelo haciendo que soltara mis katanas, cuando abrí mis ojos, su katana apuntaba a mi cara, la hoja oscura brillaba con alegría como si supiera que su portador había ganado.
Ella me sonrió y bajo su espada, con un movimiento rápido volvió a guardarla en su funda.
-Creo que te deje sorprendido-dijo tendiéndome su mano, la tome aceptando su ayuda aunque no era la primera vez que tomaba la mano de una chica al tocarla sentí un pequeño toque de electricidad, era cálido y su mano suave, pequeña parecía delicada en comparación de la mía, que la cubría totalmente, al levantarme solté su mano pero sentí un picor al ya no sentirla.
-Bueno si me sorprendiste-respondí algo apenado me había dejado llevar por la sorpresa que había olvidado el combate, ella levanto mis katanas y me las dio.
-En ese caso lo lamento-respondió y tome mis Katanas guardándolas.
-Gracias-
-No gracias a ti por el combate-respondió ella y ambos nos inclinamos, dando por terminado el combate.
-¡Vaya líder que eres Leo pierdes y en la primera ronda!- exclamo Raph a mis espaldas con una sonrisa de superioridad, escuche como los chicos reirán, suspire y estuve a punto de contraatacar cuando mi estómago gruño.
¡Oh rayos! , sentí como la sangre subía a mi cara y solté una risa nerviosa.
-Creo que hay que dar por terminada la sesión de hoy- dijo sensei salvándome y todos asentimos.
-Sensei…yo… si no es mucha molestia me gustaría prepararles la comida, como agradecimiento por todo, claro solo si ustedes quieren- dijo Isa con un ligero toque de timidez en su voz, ese cambio me desconcertó, como podía verse tan segura y orgullosa en una pelea pero tan insegura y tímida al tratarse de nosotros, sensei la miro y sonrió.
-Por supuesto será un placer Isabel- respondió e Isa pareció aliviada, asintió mientras centro ahora su atención en nosotros.
-¿Entonces les parece bien?- nos preguntó y Raph fue el primero en contestar para mi gran sorpresa.
-Si sabe igual de bien que los omelettes que nos preparaste, entonces tienes toda mi aprobación- dijo sonriendo y saliendo del Dojo.
-Por mi está bien será un alivio que alguien cocine sin el riesgo de una intoxicación- respondió Donni dando su aprobación a lo que Isa lo miro algo desconcertada pero alegre, mientras Donni salía del dojo.
-¡Oye! ¿Isa puedo ayudarte?- pregunto Mikey haciendo sus ojos de perrito triste y ella asintió.
-Claro será un alivio tener un ayudante- respondió dándole una sonrisa cálida y posando su mano cariñosamente sobre la mejilla de Mikey, al verlos me dio una sensación de estar viendo una madre y a su hijo.
-¿Entonces Leo estás de acuerdo?- me pregunto sorprendiéndome y asentí sin pensarlo.
-Claro-respondí.
-¡Oh sí! Vamos a la cocina-exclamo Mikey mientras tomaba la mano de Mikey y la llevaba literalmente corriendo a la cocina.
Suspire viéndolos salir del Dojo y pude sentir que sensei se situó a mi lado.
-Parece ser que Isabel aprecia mucho a Miguel ángel -dijo con una sonrisa, al parecer no había sido el único en darse cuento de eso y asentí dándole la razón.
Isa Pov:
Una hora y media después la comida estaba lista y Mikey había sido de gran ayuda, me había ayudado a cortar los vegetales, había hecho la limonada mientras yo me encargaba de la salsa, la pasta y la carne además de ser un buen degustador para asegurarme que todo estuviera correctamente condimentado y sobre todo había sido divertido, sin duda si volvía a cocinar debía de pedirle ayuda a Mikey de nuevo.
-Uf, está listo- dije quitándome el delantal, Mikey miro la carne en salsa y pude ver como boca se hacía agua, me mordí el labio para evitar soltar una risa se veía tan lindo.
-Me muero de hambre Isa ¿ya podemos comer?- me pregunto y asentí.
-Claro, pero antes ¿puedes llamar a sensei y los chicos?- antes de que terminara, el salió corriendo gritando que la comida ya estaba lista y no pude evitar reír, suspire era extraño sentirme tan alegre, ligera y aliviada sin esfuerzo, concentre mi mente en las gavetas y estas se abrieron, los platos y vasos salieron florando en fila acomodándose, después me centre en los cajones sacando los cubiertos, acomodando todo de una forma armoniosa, por último la jarra de fresca limonada lleno los vasos y ahora me toco servir la pasta y la carne con salsa.
Acaba de terminar de servirles a todos cuando Donni fue el primero en entrar, se detuvo al ver la mesa servida, parecía sorprendido.
-¿Wow, tú y Mikey hicieron esto?-pregunto acercándose y oliendo la comida, asentí.
-Sí, pero vamos toma asiento- respondí y justo en ese momento entraron Leo y Raph y se quedaron igualmente sorprendidos.
-Vaya solo me conformaba con que fuera comestible pero esto… ¿enserio Mikey te ayudo?- pregunto y Leo le dio un codazo en su brazo.
-Gracias Isa se ve increíble- respondió con una sonrisa y asentí riéndome de su incredulidad.
Por ultimo entraron sensei y Mikey quien rápidamente se sentó, sensei miro la escena y me sonrió.
-Se ve delicioso, Isabel, Miguel ángel hicieron un buen trabajo– asentí algo avergonzada, ni siquiera lo había probado y ya me estaba elogiando, les pedí que tomaran asiento.
-Es espagueti a la boloñesa, espero que les guste- dije tomando mi tenedor, ellos miraron un momento la comida, mire mi comida, ve veía bien y también olía sin sonar presuntuosa apetitoso, comencé a preocuparme, mire como Mikey tomo su tenedor y tomo un bocado, sus ojos se abrieron.
-Mmmm-exclamo con las mejillas llenas, todos lo miramos y él se dio cuenta y de inmediato mastico y trago.
Los demás vieron su plato e hicieron lo mismo, comencé a sudar frio.
Oh por favor que les guste, contuve la respiración, al verlos exclamar de alegría, me relaje.
-Vaya Isa esto esta increíble- dijo Raph entre bocados o amenos eso creí escuchar.
-Gracias, la receta me la enseño una amiga cuando visite Italia, si no recuerdo mal me dijo que era una receta familiar antigua- dije haciendo memoria, hace dos años cuando en uno de mis viajes para hacer un trabajo, probé la famosa comida Italiana fue una grata experiencia, en una de mis visitas encontré lo que eran más una casa convertida en restaurante, había sido acogedor, al probar el espagueti me enamore al instante y al ser alguien curioso por naturaleza no pude evitarle preguntar a la chica que atendía si podía enseñarme a hacerlo y una anciana que nos escuchó prácticamente corrió hacia nosotras hecha una furia, al principio creyó que era una espía de la competencia pero cuando le aclare que solo quería de forma sincera saber cómo hacer un auténtico espagueti a la boloñesa se volvió amable y a la mañana siguiente me pidió que viniera temprano, así fue como no solo aprendí a hacer espagueti si no también otras comidas más.
El recuerdo me hizo sonreír, suspire.
-¿Isa?- escuche mi nombre y de inmediato salí de mis recuerdos.
-¿Si?- dije rápidamente y vi que fue Leo quien me había llamado.
-Bien yo… me preguntaba ¿cómo fue que conseguiste ser alumna de Hottori Hanzo?-pregunto algo nervioso, mientras giraba la pasta con su tenedor, todos voltearon a verme incluido sensei, suspire.
Vaya eso no lo esperaba, pero supongo que era lógico que me preguntaba viendo lo sorprendido que estaba al decirle quien me había enseñado a usar mis katanas y más siendo este alguien famoso.
-Bueno es una historia…. Interesante, claro si quieren escucharla les contare si les parece bien- dije, tomando un bocado, esperando sus respuestas.
-Creo que es una historia que todos deseamos escuchar Isabel-respondió sensei por todos y asentí tomando aire y haciendo memoria, lo recuerdos llegaron rápidamente.
-Bien, comenzó en unos de mis viajes gracias a mi trabajo, el objetivo estaba en Japón Tokio para ser exactos, era la primera vez que visitaba al país del sol naciente y no había pasado mucho tiempo hay, apenas pude ver todo Japón en su esplendor, al mismo tiempo que apenas había aprendido el idioma y costumbres cuando en una de mis visitas, vi una representación de una pelea samurái y bueno a decir verdad me quede encantada del uso de las katanas, lo había visto antes pero verlo en persona me motivo a querer aprender ese arte en carne propia, pero no quería aprender de cualquiera, quería aprender que alguien que de verdad supiera, así que al preguntar a mis fuentes, el nombre Hottori Hanzo salió, pero claro, encontrarlo no fue una cosa fácil paso una semana para saber su paradero y fue cuando supe que él vivía retirado en la isla de Okinawa, sin pensarlo me dirigí ahí, vivía en un pequeño pueblo alejado de las grandes ciudades, preguntando supe donde estaba su vivienda y al final lo encontré, eh de decir que las historias que se contaba sobre el si son ciertas bueno amenos la mayoría- no pude evitar soltar una risa.
-Oh ese viejo cascarrabias, si lo hubiera sabido antes hubiera ido con más preparada, se dice que te convierten en aquello que amas creo que con el si era una verdad absoluta, rápido, certero, letal y frio así podría describirlo correctamente- vi como Leo me miro extrañado de que hablara de esa forma a mi sensei o el que fue mi sensei y seguí mi narración.
-¿Saben que a Hottori Hanzo no le agradan los americanos ni las mujeres?, bueno para mi mala suerte era mujer, pero para mí fortuna no era americana, una de dos no estaba mal, cuando llegue, él se negó diciéndome que jamás le vendería a una americana frívola una de sus katanas para que la usarán de juguete o la dejaran abandonada en un garaje, además de burlarse de mi poca habilidad en el dominio del japonés, pero al decirle que lo que quería no era una katana si no aprender la habilidad de usar una como se debía eso cambio las cosas y también porque le dije que no era americana, fue así que me puso a prueba, la primera vez que use una katana casi pierdo un brazo, claro con eso él quería que me asustara y desistiera pero creo que no contaba con que fuera tan terca como el, así decidió entrenarme más a regañadientes viendo que no me iría a ningún lado-
Tome una respiración viendo lo atentos que todos me escuchaban y continúe.
-Fue difícil no voy a mentir su entrenamiento en ningún momento me la dejo fácil, así siempre terminaba el día con heridas algunas superficiales y otras más profundas, pero del mismo modo que mi japonés mejoro, mi habilidad con la katana igual y de algún modo se encariño conmigo y yo con él, comenzó a llamarme su alumna y al final me conto por qué hace más de 6 años que no importaba cuantos jóvenes vinieran pidiendo sus katanas él no las vendería porque sabía que ninguno la usaría correctamente, me enseño que una katana era más que una parte de tu cuerpo y un arma para matar, que el filo de esta era una representación de la esencia de tu alma, con el pasar del tiempo le pedí que me enseñara a usar dos katanas, él se rio de mí, pero igual me enseño y claro el entrenamiento se volvió más intenso, recuerdo que más de una vez estuve a punto de tener un nuevo corte de pelo, pasaron dos meses y cuando por fin gane un combate fue cuando él me dijo que estaba lista, que ya no tenía nada más que enseñarme, decir que estaba alegre era poco pero no me lo esperaba cuando me dijo que me forjaría personalmente una katana-
Suspire con cierta añoranza y tome un sorbo de la limonada, el sabor ácido y ligeramente dulce me refresco, vaya Mikey sí que sabía hacer una limonada.
-En fin, un mes después en una ceremonia, él me dijo que no había podido hacerme una katana, sorprendida le pregunte por qué y él me sonrió, respondiendo que él ya había hecho mis katanas hace 6 años, fue cuando me presento a las que ahora son mis katanas, me explico que hace seis años las había creado y las consideraba sus obras maestras, al tratar de forjarme una katana que me representara a mí y a mi alma supo que no había otras más que estas, que ellas me pertenecían, fue su último y más grandioso trabajo-
Estas son mis obras maestras, mi orgullo y ahora son para la mejor alumna que eh tenido y también mi mayor orgullo, te las entrego ahora eres el dios del viento úsalas con honor y sabiduría.
-Fue así que conseguí mis katanas- finalice aun sintiendo las dulces palabras de mi antiguo maestro y también las ultimas una vez que me las entrego regrese a Paris y hasta la fecha no había vuelto a saber de él.
Me levante viendo que ya todos habían acabado y retire sus platos.
-Una historia interesante como has prometido Isabel- respondió sensei sonriéndome, levantándose dio gracias por la comida y se retiró, todos comenzaron a irse agradeciendo y diciendo que había estado delicioso, dejado solo a Leo y a mí en la cocina.
Tome un suspiro y comencé a lavar los platos.
-¿Te ayudo?- pregunto poniéndose a mi lado, mire sus ojos azules como el océano y sentí que me miraban con respeto y asombro.
-Claro yo lavo y tú secas- respondí pasándole el primer plato.
El asintió y continuamos la tarea en silencio.
-Yo lamento haberte pregunto de repente- dijo con un tono avergonzado y eso me sorprendió pero sonreí.
-No hay problema fue agradable recordar-respondí sinceramente pasándole un vaso.
-Aunque me sorprendió saber lo brutales que eran sus métodos de enseñanza, casi pierdes un brazo, no me puedo imaginar a sensei haciendo eso- dijo angustiado y algo horrorizado, si supiera que esos métodos de enseñanza no habían sido los más brutales que había tenido.
-Bueno sensei por lo que veo es estricto pero aun así sigue siendo su padre Leo y puedo ver que los quiere de verdad- respondí, el asintió aceptándolo.
-Si es verdad- respondió sonriendo.
Terminamos con los platos y la cocina volvió a estar limpia, estuve a punto de salir cuando Leo me detuvo.
-Isa yo…solo quería preguntarte si podrías….-
-¿Quieres entrenar conmigo tu manejo en la katana?- respondí antes de que terminara leyendo sus pensamiento y el asintió.
-Me parece bien ¿te parece mañana?- el asintió.
-Y también me gustaría probar a otra vez con las ilusiones- y eso me dejo sorprendida, lo mire buscando algún rastro de inseguridad pero vi que estaba bastante determinado a hacerlo, asentí.
-Seguro será difícil al principio pero te acostumbraras- dije como advertencia y el asintió sonriendo.
-Cuento con ello-respondió mostrándome una sonrisa
-Bien- y salí de la cocina, topándome con Donni, le sonreí mecánicamente.
-Hey Donni- dije y de inmediato vi que estaba nervioso, parecía que había esperado que saliera de la cocina.
-Hey Isa…mmm, podríamos hablar un momento…- dijo nervioso y vio que Leo salió de la cocina y tomo mi muñeca.
-En mi laboratorio porque quiero mostrarte algo sorprendente- continúo alzando su voz y aderiendole un tono alegre cubriendo su nerviosismo.
-¿Esta bien?- conteste no muy segura pero lo seguí al laboratorio, cuando entre y el cerro la puerta suspiro aliviado, por mi parte me senté en una de las sillas giratorias y cruce mis piernas, junto con mis brazos sobre mi pecho, cuando volteo a verme se sentó en la silla frente a mi volviendo a ver su nerviosismo me adelante.
-¿Entonces que pasa Donni?-pregunte levantando mi ceja.
-Emmm… Isa sé que esto sonara raro pero tengo algo que pedirte-dijo comenzando a mover sus manos con nerviosismo.
-¿Bien y que es lo que quieres pedirme?-pregunte ahora más relajada y la curiosidad burbujeo en mi pecho.
-Quiero pedirte tus servicios como asesina- dijo y lo mire sorprendida.
¿Qué?
Uf, eh sentido este capítulo bastante largo pero bueno, creo que me toca disculparme con ustedes y dar gracias por sus comentarios, por seguir al pendiente de esta historia (Mil gracias por eso, hacen que mi frio corazón se derrita) y por haberlos abandonado durante tanto tiempo, siendo sincera este año fue bastante duro para mí (¡Que mierda 2017 pensé que este era mi año!) a decir verdad mi atención se fue a otras cosas que si bien eran importantes eran también agotadoras, aun así gracias por todo y continuare esta historia hasta el final porque de verdad me gusta seguir escribiendo y saber que a ustedes les gusta motiva a seguir, sobra decir muchas gracias y les mando un gran abrazo y besos.
¡Hasta la próxima!
Okinawa
