Hola a todos! Debo decir que… estoy flipando! Menudo capitulazo! Oblivio pasa a mi lista de favoritos junto con Animaestro, tranquilos que no daré spoilers, eso deben de verlo. Como sea, espero que les guste este capítulo, debo decir que me ha costado un poquito ya que me repasado algunos libros, conocidos y no conocidos, acerca del tema y yo digo… ¿en serio? Pero bueno, ustedes ya juzgaran, como sea gracias por pasar a leer y sin más qué decir aparte de agradecimientos a Thomas Astruc y que los fans SI valoramos su trabajo… COMENZAMOS!

….

Capítulo 10.
Nosferatu.

Una nueva moda había arribado a Paris, y esa era de los vampiros. Las chicas no paraban de reírse o suspirar y Adrien al entrar al colegio vio que cada una de las chicas babeaba por aquel personaje de ficción. Chocó puños con Nino que le estaba esperando en el salón.
-Que hay, hermano.
-Hola, Nino. Vaya, en serio que las chicas parecen muy entretenidas con su lectura.- dijo viendo a Rose, Juleka y Mylene suspirar como enamoradas, con un libro cada una, hasta Chloe y Sabrina parecían embobadas y la rubia hacia un movimiento con su mano para que Sabrina pasara página.
-Sí, dan miedo. Creo que este vampiro en vez de chuparles la sangre les chupa la mente dejándolas como zombies.- los dos amigos se rieron y Alya que entraba le dio un golpe en el hombro a cada uno.
-No se burlen, las chicas podemos disfrutar de una buena lectura. ¿Por qué no leen antes de juzgar?- dijo extendiendo su libro y Nino y Adrien parecieron querer correr.
-Eh... lo siento. Solo leo comics y es por los dibujos.- se zafó Nino.
-Bueno, solo quedas tú, Adrien. Yo ya terminé de leer el libro. Feliz lectura.- le entregó el libro y Adrien bajó los hombros.
-¿Por qué yo?
-Viejo. Solo tú puedes revelar el misterio del por qué a las chicas les gusta esa cosa.
-¿Y no te puedes sacrificar tu también?
-Solo hay un libro. Suerte, amigo.- Adrien hizo una mueca y suspiró resignado sin saber que en el salón de Marinette las cosas no eran diferentes.
-¿Ya lo han leído?- preguntó Marinette a Ondine, Mireille y Aurore que no paraban de hablar y
de chillar por el protagonista.
-¡Todo un caballero!
-¡Tan guapo!
-¡La ama tanto!
Todas suspiraron al mismo tiempo y Claude, Marc y Guillaume las miraban extrañados.
-No entiendo nada.- se rascó tras la nuca Claude y Marc abrazó contra su pecho su diario.
-Hablan del protagonista de la nueva y popular saga de vampiros Luna Nocturna.
-¿Hablan sobre esos vampiros tan ñoños? Menudo desperdicio de tiempo.
-Esos mismos, son muy famosos.- aseguró Guillaume y Marc rodó los ojos.

-Si me preguntan diré que no vale tal desperdicio de hojas.

-O de neuronas.- agregó Claude y los chicos se rieron hasta que un escalofrió los atravesó. Al
voltear vieron a las chicas verlos con lo que creyeron eran deseos homicidas y palidecieron al acto. Cuando entró Juliet con un libro bajo su brazo como de costumbre, esta notó a sus compañeros temer por su vida y negó con la cabeza antes de sentarse. Marinette se acercó a su compañera.
-Juliet, ¿te nos unes? ¿Ya has leído Luna Nocturna?
-No. Lo siento.- dijo mostrando su libro que ponía título a Drácula.- Aunque he oído buenas referencias acerca de los poderes de los vampiros, no me van los vampiros cursis sacados de alguna parodia teatral de conservacionismo. Prefiero los vampiros clásicos.
-Oh, vamos. Es tan romántico. El protagonista es tan lindo. Casi me recuerda a Adrien...
-Adrien tiene más seso y sentido común y eso lo sé con todo lo que ustedes dicen.- Ondine se apoyó en su mesa.
-Oh, vamos. ¿Segura que no lo has leído? Seguro que temes que si lo haces terminara por gustarte.

-Es cierto.- entró Mireille al dialogo.- El protagonista es tan intenso, con todas las leyes de los vampiros y peleando para poder estar con su amada.- todas suspiraron. Juliet frunció el ceño y miró a sus amigas para luego sonreír.
-¿En qué capítulo van?
-Capítulo 8, ¿por qué?- respondió Aurore y Juliet se levantó con expresión fría.
-Si siguen molestándome con ese libro les narraré los siguientes capítulos hasta el final. ¿Quieren spoilers? Pruébenme.- las chicas retrocedieron y Marinette sonrió nerviosa.
-Vale, vale, respetamos tus gustos. Una disculpa. ¿Verdad chicas?- todas asintieron y Juliet se volvió a sentar, pero esta vez los chicos la rodearon.
-¿Te has leído esa cosa?- preguntó Claude en susurros pero ella no despegó su vista del libro.
-No. Pero ellas no lo saben.- los chicos la miraron con la boca abierta y Claude con una sonrisa enorme la abrazó.
-¡Eres increíble! Bram Stoker estaría seguro orgulloso de ti.- la joven de rizos ahogó un quejido, las chicas se rieron de la escena y solo entonces Claude se dio cuenta de la fuerza de su abrazo.

En el receso fue como de costumbre, Lila no dejaba de responder las preguntas de sus compañeros y Adrien se iba a comer con Marinette y sus amigos. Vio a Nino y este se despedía de su novia con un beso para seguirlo. Cosa que hacia rabiar a Lila y Alya.
-Cielos, Lila. Qué envidia me das. Has conocido a tantas personas y hecho tantas cosas.- suspiró Mylene y Lila sonrió bajando los hombros en falsa humildad.
-Son las ventajas del trabajo de mis padres. Puedo moverme por círculos exclusivos pero si soy sincera a veces es aburrido.
-¡Oh, chicos! Tengo la noticia que el príncipe Ali está aquí en Paris.- dijo Alya con el celular en mano y los chicos comenzaron a hablar entre sí.- ¿Podrías ayudarnos a conocerlo Lila?- todos empezaron a hablar sobre aquella posibilidad de conocer a alguien de la realeza y Lila se levantó de su asiento con una sonrisa.
-Por supuesto. Solo dejen que haga una llamada y veré que todos puedan conocerle. Pero no prometo mucho, Ali siempre está ocupado, incluso cuando fui a visitarle él estaba fuera.- vio de reojo a la mesa de Marinette y sintió rabia al ver a Adrien no prestarle atención, sino riendo tras ver a Marinette apretar de mas una botella de kétchup y sus papas fritas quedaron casi
cubiertas.- ¡Adrien!~- le llamó con voz melosa.- ¿No te gustaría también conocer al príncipe Ali? Si doy tu nombre seguro que me dice que si más fácil.
-Lo siento, Lila. Pero mi agenda está llena. Pero como le conoces seguro que no tendrá problemas en aceptar si no está ocupado.
-Claro. Tienes toda la razón. Le preguntaré y luego les enviaré confirmación a todos.- todos le aplaudieron y Rose chilló emocionada porque de nuevo vería a su príncipe.
-No puedo esperar. Poder ver de nuevo a mi príncipe es un sueño. ¡Oh! Tengo tantas ganas de hablar y pasar el rato con él.- Lila al escucharla sintió clara envidia ya que Rose de verdad conocía al príncipe.
La mesa de Marinette miró a la de Lila y Claude arqueó la ceja.
-Sin ofender pero yo no me emocionaría así si no es por un concierto de Jagged Stone.- Nino se rió y negó con la cabeza.
-Me están dando un poco de pena, lo siento.- Adrien ocultó su risa al igual que Marinette.
-Solo espero no se hagan ilusiones.- susurró Marinette a Adrien.
-Aunque así fuera ya encontraría la forma de contentarlos.

-Sí, siempre lo hace, ¿no?- dijo con un poco de desilusión en su voz y Adrien le sonrió a Marinette para animarla. Al salir de la cafetería, Adrien detuvo a Marinette.
-Marinette, espera. ¿Puedo hacerte una pregunta?
-¿Pre-Pregunta?- sus amigas la dejaron sin decir palabra.- ¡Claro! Seguro, no hay problema.
-Bien, veras. Hay un libro que me dieron, pero no estoy seguro de que va y como es muy popular, pensé si tal vez lo conocías podrías ayudarme.
-¿Qué libro es?
-Luna Nocturna.
-¡¿En serio?! Digo, claro, lo conozco, yo... también lo estoy leyendo.
-Genial. ¿Podrías ayudarme a entender de qué va? Porque no entiendo porque todo mundo esta emocionado.
-¿Y no lo has empezado a leer?

-La verdad es que no me atrae mucho.

-¿Y por qué lo estás leyendo?

-Cosa de Alya.

-Ya veo. Pues trata de una chica normal que conoce a un chico que resulta ser un vampiro, un poco raro, sí, el punto es que se enamoran y el protagonista intenta hacer lo mejor para ella pero al final decide pelear por ella no importando las reglas que lo rigen los vampiros de su clan y los dos hacen lo posible para estar juntos a pesar de sus diferencias.
-Suena bien tal y como lo explicas, pero, ¿por qué se emocionan tanto? ¿Porque es un vampiro?
-La verdad es por la chica.- bajó la mirada.- Como es una chica de lo más normal todas nos identificamos al verla enamorarse del chico popular y apuesto que en la realidad solo voltearía a ver solo a la chica más guapa y popular y no a la del montón. Es un sueño que todas tenemos.- Adrien parpadeó un poco y recordó su enamoramiento de ella con Chat Noir.
-¿Y tú también deseas estar con alguien especial?- Adrien vio a Marinette sonrojarse hasta las orejas y mirarlo con la boca abierta.
-Y-Yo... debo irme. Clases. Retardo. Ya sabes. ¡Adiós!- se fue corriendo y Adrien quedó confundido a su reacción. Casi llegando a su salón, Marinette vio a sus amigas en la entrada y a Lila con
ellas, con ceño fruncido se acercó a paso firme y Lila vio a Marinette detrás del hombro de las chicas.
-Oh, Marinette, hacía tiempo no te veía. ¿Cómo te ha ido?
-Muy bien, Lila. ¿Necesitas algo?
-Solo venía a invitar a toda la gente posible a conocer al príncipe Ali. Mientras más gente vaya mejor.
-Ah, ¿te dio el sí?
-Obviamente. Después de todo, nuestras familias son cercanas. También puedes venir, Marinette. No me molestaría.
-No, gracias. Pero eres muy amable.
-¿Y qué hay de tus amigas? Seguro dicen que sí.
-La verdad no me interesa.- contestó Ondine con indiferencia y Juliet bostezó.
-Lo mismo.- Marinette casi sonreía ante la expresión llena de estupefacción de Lila.
-Gracias como sea por la invitación Lila, eres muy amable, aunque no es para tanto. Por si no lo sabes Rose y Chloe ya le conocen. Es una persona muy amable que se dedica a la caridad.- Lila salió de su estupefacción y jugó con su cabello con una sonrisa.
-Oh, bueno. Es una lástima que pienses así. Opino que conocer al príncipe Ali es un honor. De la manera en que lo dices suena tan banal.
-Yo no he dicho así.
-¡Si lo has hecho!- atrás de ella Rose la miraba con las mejillas enrojecidas y los labios apretados. Siendo que Juleka estaba con ella.
-Rose...
-¡El príncipe Ali es la persona más gentil y considerada de todas! Y no te permito que te atrevas a rebajarlo de esa manera cuando solo se preocupa por los menos afortunados.
-¡Bien dicho, Rose! Ya ves, Marinette, deberías cuidar lo que dices.- le celebró Lila a Rose y Juleka negó con la cabeza mirando de forma reprobatoria a Marinette.
-Qué vergüenza.- Marinette intentó defenderse.
-Yo no le estaba rebajando. Solo dije que conocerle no debería volver locos a todo el mundo.
-Pues si crees que no es tan importante lo que hace entonces tienes un corazón duro como roca. ¡Hmph!- Rose se fue seguida de Juleka que le dedicó una mirada despectiva a Marinette y Lila intentó no sonreír.
-Si cambian de opinión, pueden buscarme. Tú también Marinette.- la clara burla hizo enojar a Marinette que fue detenida por Ondine antes de que se le lanzara encima a Lila.
-Tranquila. Lo hace para provocarte.
-A veces desearía quitarle esa sonrisita que se carga.
-¿Y qué te suspendan? Ni loca.- Juliet le da unas palmadas en el hombro para calmarla.
-Mejor entremos a clases.- Ondine soltó a Marinette y las tres entraron al salón, aunque Marinette sabía muy bien que Lila siempre se guardaba algo entre manos...

-¡Rose!- Lila se acercó a la pequeña rubia y esta le sonrió.
-Oh, Lila.
-Solo quería felicitarte. Me gustó la forma en como defendiste al príncipe. Eres una gran amiga.
-Lo admiro tanto. Es lo menos que puedo hacer.
-Es muy dulce de tu parte.- al entrar al salón la profesora Bustier ya les esperaba y una alarma suena del celular de Lila.
-Lila, no se permiten celulares.
-Lo siento. Es una llamada importante. ¿Puedo?- la maestra le dejó y Lila contestó.- Hola, ¿Ali? ¿Cómo estás?- todos los alumnos se emocionaron, a excepción de Adrien y Chloe.- Claro, yo bien. Mándales saludos a tus padres. ¿Leíste mi mensaje?- se hizo una pausa y la expresión de Lila cambió.- ¿Tanto así?... Bien, entiendo que no tengas tiempo.- todos se desilusionaron ante la clara negativa y Rose hizo señas a Lila para que hablara de ella.- Claro, oye, no te la vas a creer, pero tengo aquí a una amiga mía que quizás conozcas, se llama Rose. ¿Quieres que te la pase?... Oh, entiendo. Siento también quitarte tiempo. Nos vemos.- colgó y miró a Rose y al grupo con expresión de disculpa.- Lo siento pero está muy ocupado. Se disculpó y dijo que tal
vez para la próxima pero estaba en un hospital viendo a los enfermos.
-Oh, se entiende. Es triste no verlo pero es muy noble su labor.- justificó Rose y todos estuvieron de acuerdo, la maestra asintió ante esa noble respuesta.
-Bueno, chicos. Vamos a sentarnos para comenzar las clases.- todos se sentaron en sus lugares y Lila detuvo a Rose un momento ya que ella se veía desanimada.

-No te sientas mal, Rose. Tiene una agenda ocupada, no puede estar en paseos o "citas". Deberías saber cómo va esto.

-Lo entiendo. Espero verle la próxima vez.- Rose se fue a su lugar y Lila se sentó con una sonrisa junto a Adrien.
-Sabes, estoy segura que si hubieses dicho que asistirías, el príncipe nos hubiese dado un espacio de su agenda.
-Lo dudo. Ambos tenemos agendas apretadas pero quien sabe, si hubieses dicho que ibas con Rose seguro te hubiese dado el sí.
-Ya viste que ni siquiera pudieron hablar por teléfono. ¿Por qué cambiaría algo al contrario?
-Tienes razón. Hubiese sido muy malo que Rose respondiera a la nada.- Lila se enderezó.
-¿Que intentas decir?
-¿Yo? Nada. Deberías poner atención en clases. Esto va para el siguiente examen.- Lila no dijo nada mas pero era más que obvio que Adrien no creía otra de sus mentiras y eso la hacía rabiar…

La realidad era otra con el príncipe Ali, hospedado en el hotel Le Grand Paris, este disfrutaba de su rato libre leyendo la más actual novela de vampiros juvenil.
-Príncipe, deberá comer su almuerzo dentro de quince minutos y terminando nos dirigiremos hacia el hospital infantil tal y como solicitó para una visita breve para encontrarse con el alcalde y será guiado a un tour hacia... Príncipe, ¿me está escuchando? ¡Príncipe Ali!- Ali se asustó y dejó caer el libro.
-¿Qué?- la asistente suspiró al tiempo que llegaba el servicio con el almuerzo.
-Príncipe, estamos con la agenda a contrarreloj, he arreglado el horario para ir a los lugares que quería pero si no pone de su parte entonces deberemos quitar algunas cosas de la agenda.- tomó el libro del suelo y rodó los ojos dejándolo en una mesita.- Y por favor, lea las lecciones que tiene pendientes.- Ali la miró apenado.
-Lo siento. ¿Crees que puedas invitar a mi amiga Rose a venir?
-Si siguiera su horario podría tener tiempo pero me temo que el día de hoy no será posible. Tal vez mañana.
-Pe-Pero le había prometido visitarla, no puedo romper esa promesa.
-Coma y ya veremos, hasta ahora no ha puesto de su parte y estamos muy apretados. Deberé hacer varios ajustes nuevamente.- expresó con aire cansado para salir y el príncipe triste se levantó de su asiento y tomó el libro.
-Oh, Rose. Como quisiera poder ser como Stephan, y tener los poderes para ir a verte.- sin poder preverlo, una mariposa oscura voló cerca, y entró en el libro que este sostenía.
-Príncipe, he arreglado su agenda y he encontrado un hueco para...- al entrar al cuarto las cortinas estaban por completo cerradas dejando el lugar casi a oscuras.- ¿Príncipe?- avanzó un poco. La puerta se cerró lentamente detrás de ella sin hacer ruido, y sin poder verlo, a sus espaldas, unos brillantes ojos rojos resplandecieron en la oscuridad.

En la noche, Marinette estaba en su cama leyendo un párrafo de su libro, con una sonrisa boba en su cara.
-Oh, cielos. Hay algo de Stephan que me recuerda tanto a Adrien. Guapo, caballeroso, amable.
-¿Tú crees? A mí me parece que tiene algo de Chat Noir.
-¿Pero qué dices, Tikki?
-Bueno, es protector y algo gracioso, al igual que Chat Noir.
-Pues ya que lo describes así es cierto. Aunque creo que si Adrien se pareciera a Chat con sus chistes gatastróficos y actitud coqueta me daría un ataque.
-Quien sabe. Todo puede pasar.- Marinette se rió.
-¡Claro que no! Eso sería... raro. En todas las formas posibles.- Tikki no dijo nada pero un ruido la alertó al igual que Marinette.- Vino de afuera.- Tikki se ocultó y Marinette se acercó a la ventana.
Abrió con cuidado su ventana pero no vio nada. La cerró con cierta desconfianza, de repente la luz de su cuarto se apagó y ella se giró con el libro en mano como un escudo.
-¿T-Tikki?- nada parecía moverse en la oscuridad, o eso creyó cuando algo pasó a su lado. Se giró pero no podía ver nada y la poca luz que entraba por su ventana no ayudaba a nada. Retrocedió, y su espalda chocó con algo. Sintió una respiración en su cabeza y al girarse se topó con dos grandes ojos verdes.
-¡AH!
-¡Auch!- la luz se encendió y Chat Noir estaba en el suelo con el libro en su cara.
-¡Chat Noir!
-Hola, purrincess. Menuda lectura fatal. ¿Entiendes?
-¿Cómo te atreves a asustarme así?
-Bueno, te vi leer este libro y pensé hacer una entrada digna de un vampiro.- imitó una voz grave.
-Pues estoy tentada a echarte de aquí con un collar de ajos en el cuello.
-El ajo es bueno para la salud.
-Chat...
-Vale, vale. Lo siento. Vine a visitarte, no a asustarte.
-Y a comer algo, supongo.
-Nunca me niego a las delicias que sirven.- al ver la cara seria de Marinette este sonrió.- Pero esta vez no vine con las manos vacías. Te juro que te gustara.
-Vale. Deja aviso a mis padres que un gato esta aquí. Y tienes que bajar a saludarlos.
-Por supuesto. Sin purroblema.- Marinette bajó y Chat Noir subió por la trampilla a tomar lo que había traído. Y al estar sola la habitación, la ventana se abrió lentamente.

La trampilla volvió a abrirse y Marinette se asomó.
-Mis padres dicen que puedes bajar...- su cuarto de nuevo estaba a oscuras y rodó los ojos.- Chat Noir, esa broma no es graciosa si la haces por segunda vez.- en medio de la oscuridad pudo distinguir una silueta y terminó por subir.- Ya no gracioso. Voy a encender la luz.- la trampilla de repente se cerró con fuerza y en la oscuridad, vio unos brillantes ojos de un profundo color rojo que le hicieron ver que quien estaba allí no era su gatito. Encendió la luz y vio a un chico que no reconoció a la primera, sus vestimentas eran elegantes, de hecho recordó el estilo victoriano con adornos redondos de espolones de acero en el pecho, de pantalón y chaqueta larga con cola, con una camisa blanca, pañuelo de seda azul y una especie de crucifijo, pero lo que más llamó su atención fueron sus ojos y sus largos colmillos.- ¡Aaaah!- esquivó lo que estaba segura era una mordida. Cayó al suelo cerca de su cesta de bolas de estambre y comenzó a lanzarlas contra aquel vampiro que casi se traga una de las bolas que quedó atorada en sus colmillos pero que se quitó y fue hacia Marinette.
-¡Aléjate de esa damisela, vampiro de cuarta!- se interpuso Chat poniendo un ramo de tulipanes en vez de su bastón, error que ambos se dieron cuenta, Chat sonrió apenado y el vampiro destrozó el ramo. Chat en una vuelta hacia atrás le dio una merecida patada que lo lanzó al escritorio.- ¡Baja!- Chat tomó a Marinette y abrió la trampilla para que ella bajara y cerró detrás de ella.
-Marinette, ¿qué es todo ese escándalo?- preguntó su madre y pudieron escuchar el ruido de la pelea por toda la habitación. Su madre la tomó de los hombros para alejarla y su padre las cubrió a ambas. Un fuerte ruido casi encima de ellos fue seguido de un silencio total. Para después ver caer en la sala a Chat Noir con el vampiro encima.
-¡Chat Noir!- el vampiro fijó su vista en ella y lanzó a Chat Noir sobre la mesa donde ya estaba servido todo.
-Tú, la chica de las coletas. Tú eres una de ellas.
-¿D-De que hablas?
-Tú estás con ella, sabes dónde puedo encontrar a mi reina. A mi dulce Rose.
-¿Rose? ¿Quieres a Rose?- fue que Marinette al fin reconoció al vampiro.- Príncipe Ali.

-Mi nombre es Nosferaru insolente humana. Pero pronto Paris y sus habitantes serán convertidos en mis lacayos y mi Rose y yo estaremos juntos por siempre. Y necesito saber, donde está y tú vas a decírmelo al volverte mi sirviente.
-¡Atrás!- se interpuso el señor Dupain con una barra de pan.- Esto es pan de ajo y sé cómo usarlo.- el vampiro retrocedió y furioso, se transformó en un vampiro frente a sus ojos, dejando caer algo y escapó por la ventana. Chat se levantó pero no pudo alcanzarlo.
-Debo decir, señor que usted es mi héroe.- dijo Chat Noir con una sonrisa, pero Marinette tomó lo que se había caído y vio una foto vieja, donde salía ella con sus amigas, aquella foto le hizo sentir una profunda tristeza. Al acercarse a la ventana abre grande los ojos de la impresión.
-Ah, Chat Noir, creo que deberías ver esto.- al asomarse este abre tan grande los ojos como Marinette. Decenas de murciélagos estaban sobrevolando la ciudad.

-Esto parece sacado de una película.- hizo retroceder a Marinette y se giró para ver a los Dupain-Cheng.- Les pido que se queden aquí mientras pasa todo, señor Dupain, si tiene más ajo se lo agradeceré mucho.- el señor sonrió.
-Estás en el lugar correcto, cualquier ingrediente aquí lo tenemos.- le dieron a Chat Noir un collar de ajos, un pan, y ajo en polvo. El felino confiado con tal armamento fue hacia la ventana.
-Cierren bien cuando me vaya y... sugiero que Marinette se oculte en algún armario o el baño. Así no la encontrara.- Marinette asintió agradecida por aquella sugerencia.
-Así lo haré. Y Chat Noir, el príncipe buscaba a Rose Lavillant, es una antigua compañera de clases, por favor, protégela, ella es una buena persona.- Chat Noir asintió.

-Lo haré, no te preocupes.

-Les deseo suerte a ti y a Ladybug.- Chat asintió y salió por la ventana, dedicándole una última mirada a la familia antes de irse.- Voy a encerrarme en el baño como dijo Chat. Ustedes escóndanse también. Me llevo esto.- dijo tomando un collar de ajo y más ajo en polvo. Se encerró en su baño y suspiró, para su alegría vio a Tikki por la ventana del baño y esta la traspasó.
-Me alegra verte Tikki, me asusté mucho.
-Con todo el desastre que hicieron en tu cuarto pude escabullirme.
-No quiero pensar en mi cuarto ahora, Chat necesitara ayuda. Pero primero…- Marinette puso en Tikki algo de ajo en polvo.

-¡Marinette!- se quejó Tikki cuando esta la espolvoreó un poco más.
-Lo siento, Tikki, pero es una medida preventiva, por si acaso. Tikki, Transfórmame.- Ladybug salió por la diminuta ventana del baño y miró al cielo.- Buscaba a Rose, eso quiere decir que Rose no está en su casa. ¿Dónde estará?- Ladybug corrió por los tejados donde en poco dio alcance a Chat Noir.- Parece ser que tenemos una noche muy tenebrosa, gatito.
-La verdad no soy fan de los vampiros, pero espero que a estos les dé por beber salsa de tomate y no sangre.- llegaron hasta la cima del Grand Hotel donde los murciélagos rodeaban el lugar y en la azotea, Nosferatu hizo su aparición. Varios de los murciélagos se transformaron en personas, algunos eran compañeros de sus clases. Ladybug y Chat Noir se ocultaron en el edificio contiguo y con su bastón y yoyo hicieron un acercamiento.
-¿Aún no han encontrado a mi reina? Al menos debe haber alguien que sepa dónde está.
-Tal vez yo lo sé.- una mano se alzó y Sabrina junto con Alix y Kim se pusieron al frente.- Su reina gusta pasar tiempo con su mejor amiga, Juleka. Tengo entendido que vive cerca del Sena.
-Bien. Entonces vayan a por ella.
-No tan rápido.- encima de ellos, Chat Noir y Ladybug estaban listos para darles pelea.- Deberán pasar sobre nosotros antes de atreverse siquiera a volar.- Nosferatu sonrió arrogante.
-Los grandes héroes de Paris, ni siquiera ustedes tienen posibilidad contra mi ejército. ¡Vayan a por ellos y quítenles sus miraculous!- los vampiros fueron a por ellos pero los dos héroes saltaron y los rociaron con el ajo en polvo. Nosfetaru retrocedió cubriéndose con su brazo.
-¿Qué pasa? ¿Le tienen miedo a un sazonador?- se burló Chat Noir pero la gracia no les duró. Los murciélagos aleteaban alejando el ajo y unos cuantos se abalanzaron sobre de ellos.
-¡Estos son murciélagos de verdad! ¡No les afecta el ajo!- exclamó Ladybug.
-¡Aléjense de mi ratas voladoras!- los murciélagos les quitaron los ajos y el ajo en polvo, solo dejando el pan que Chat había con su cuerpo protegido. Nosfeatu sonrió.
-Creo que se acaban de quedar sin sus armas.- los vampiros se acercaron lento a ellos y Ladybug hizo girar su yoyo y Chat antepuso el pan.

-No te creas. ¡Lucky Charm!- en sus manos cayó una vela aromática.

-Creo que necesitaremos ayuda.
-Entonces opino que una retirada estratégica es lo mejor.
-Opino lo mismo. ¡Arriba!- Chat Noir lanzo el pan y con su yoyo Ladybug lo hizo pedazos. Todos se horrorizaron ante este y los héroes aprovecharon para retirarse.
-¡Vayan a por ellos!- la marca de la mariposa apareció.
-Espera un poco Nosferaru. Manda a dos de tus lacayos. Si van con quien creo que van la discreción es primordial en tu misión.- Nosferatu hizo una señal y al chasquear los dedos, Sabrina y Wayhem hicieron una reverencia y se transformaron para seguirlos.

Corrieron hasta llegar al techo del maestro y revisaron que no hubiera nadie.
-¿Es aquí?- miró Chat Noir curioso el lugar y Ladybug abrió una ventana para entrar al pasillo.
-Sí, aquí vive el maestro. Chat Noir, en este punto te pediré que me des la espalda, debemos destransformárnos y que nuestros kwamis recarguen un poco, debemos estar al máximo.
-Entiendo, aunque sabes, no me molestaría ver tu bello rostro sin mascara.
-Bien sabes que no podemos.
-Tenía que intentarlo.- los dos se dieron la espalda hasta tocarse.
-/Transformación fuera/- dijeron a la vez y ambos kwamis se encontraron. Plagg olfateó a Tikki y se rió.
-Mmmm, me gusta como hueles.
-Oh, cállate, calcetín apestoso.
-¿Miau? ¿Quién es el apestoso aquí? Creo que te llamaré 'pequeño ajo'.
-¡No te atreverías!- los dos portadores se rieron de sus kwamis pero Marinette dio un paso al frente.
-Mejor, coman, no tardo.- Tikki se fue ofendida con su portadora escuchando las risas de Plagg. Al escuchar una puerta abrirse y cerrarse, Adrien volteó.
-No tardes, Marinette.
El maestro Fu estaba ya en pijama, uno color verde con piñas impresas, y se dirigió al gramófono para poner el código.
-La verdad es una sorpresa todo lo que está pasando. Vampiros. No recordaba un caso así desde hace años.
-Ya me lo imagino, aunque hay algo en este que se me hace vagamente familiar.
-¿Puede que tenga que ver con su objeto akumatizado?
-El objeto... no tenía nada importante que no fuera una vestimenta victoriana y ¡claro! ¿Cómo no lo vi antes? ¡Luna nocturna!
-¿El famoso libro de vampiros?
-¡Ese! Se comporta y se ve casi como el vampiro del libro. El akuma debe estar en el libro, debe tenerlo en algún lugar del hotel.
-Entonces debes tener cuidado de sus habilidades, convertir a gente en vampiros, mover cosas y la hidroquinésis.- Marinette parpadeó un par de veces y luego sonrió.
-¿Hidroquinésis? ¿Cómo sabe usted eso?- el maestro vio de reojo en una esquina el libro mencionado.
-Eh... Mis clientes gustan mucho hablar de eso. Como sea, ¿ya sabes a quien vas a necesitar para esta misión?-Marinette asintió y tomó el miraculous del zorro.
-Lo tengo.
Entre tanto Adrien estaba sentado en el suelo, cuando un aleteo le alarmó y al voltear vio a dos murciélagos en la ventana.
-Oh, no. Plagg, Transfórmame.

-Menuda forma de interrumpir una comida.- Chat Noir salió cuando estos ya se estaban alejando. Este saltó y con un golpe de su bastón los hizo caer al techo. Marinette y el maestro los escucharon.
-Oh, no...
-Marinette, vas a necesitar esto.- el maestro fue a la cocina.
-¿Qué es? ¿Alguna fórmula contra vampiros?
-Oh, no. Mi cena.- dijo abriendo un recipiente plástico con empanadillas que tenían un potente olor a ajo. En el techo, Chat Noir peleaba contra Sabrina y Wayheim, quitándoselos de encima con su bastón.
-¿Eso es todo lo que tienen?- los dos le gruñeron y detrás de Chat Noir apareció Ladybug y esta desde el aire lanzó las empanadillas que cayeron en la boca de los dos que se desmayaron al instante.
-Parece que no les gustó tu comida.- bromeó Chat Noir y ella le entrega otro recipiente.
-No hay tiempo que perder. Nosferatu seguro ya ha enviado a alguien para ir por Rose Lavillant. Debes ir y protegerla.
-¿Y tú a dónde vas?
-Voy a por refuerzos. Cuidate y no dejes que te muerdan.- le guiñó y se fue.

En el barco de los Couffaine, Luka estaba con su guitarra cuando su teléfono sonó, extrañado contestó.
-¿Diga?
-¿Luka Couffaine? Quizás esto te suene raro pero habla Chat Noir, dime, ¿esta Rose Lavillant en tu barco?
Rose y Juleka estaban en pijama, el de Rose era un vestido rosa y Juleka un conjunto de camisa y short color púrpura; las dos no paraban de suspirar dejando sus libros a un lado.
-Oh, Stephan es tan romántico, hace lo que sea por estar con su amada, salvándola de sus enemigos.
-Es cool.
-¿Verdad que si? Es tan romántico.- Juleka vio a Rose y puso su mano en su espalda.
-¿Aun estas triste por el príncipe?- Rose cambió su expresión.
-Sí. Fue una pena, la verdad es que me había ilusionado mucho. Pero si está muy ocupado no hay nada que pueda hacer...- de repente la puerta se abre y la capitana y Luka entraron al cuarto.
-¡Arriba, niñas! Que nos han avisado de un ataque al barco.- Luka cerró la puerta y en poco escucharon pasos encima de ellos. Cinco vampiros estaban caminando en cubierta buscando a Rose. Un silbido llamó su atención y Chat Noir desde el mástil los saludó con una traviesa sonrisa.
-Buenas noches, servicio a domicilio~- Chat Noir lanzó algunas empanadillas y los vampiros chillaron molestos y asustados parados sobre el barandal. El héroe rio pero fue cuando vio que columnas de agua se alzaban detrás de cada vampiro y estos atacaron como proyectiles al
felino que se movió en agiles movimientos esquivándolos con dificultad.- ¡Esto no creo que sea algo que hagan los vampiros normales!- Chat vio a dos entrar bajo la cubierta, reconociendo a Kim y Max, y al ir a por ellos es golpeado en el pecho por uno de los proyectiles tirándolo al suelo. Entre tanto abajo, los dos vampiros intentaron forzar la puerta del cuarto de Juleka.
-¡Atrévanse a siquiera poner un pie aquí dentro y conocerán mi furia!- gritó la mujer con garrote en mano y Luka tenía su guitarra listo para arremeter también. Max y Kim sisearon pero Max salió por una ventana, dejando a Kim golpeando la puerta.
Chat Noir alargó su bastón y sacó de allí a los tres vampiros que cayeron al agua. Bajó a cubierta y vio a Kim golpear fuerte abriendo la escotilla.
-¡Esto no es personal!- con una doble patada lo lanzó al otro lado dejándolo en el suelo. Pero un grito hace que se gire y ve a Rose siendo sacada por la ventana por el vampiro Max. Al girarse vio que Kim tampoco estaba y al asomarse vio a los murciélagos llevarse a Rose.
-Rayos...- llamó a Ladybug y esta le contestó.
-¿Chat?
-Lo siento, mi lady. Le han visto esa cara a este gato.
-¿Hacia dónde van?
-De vuelta al hotel.

-Entonces vamos para allá para rescatar a Rose y derrotar a Nosferatu.

-¿Pero cómo vamos a distraerlos si no pudimos acercarnos a este?
-No te preocupes, ya se nos ocurrirá algo. No es la primera vez.- Chat sonrió desde el comunicador entre tanto Vulpine seguía a Ladybug con una mano en la boca.
-Debiste dejarme al menos lavarme los dientes.
-Créeme, estas perfecto para esta misión.

Cerca del hotel, Chat Noir estaba en una esquina oculto, mirando por algún lugar donde pudieran entrar y fue que Ladybug cayó frente a él.
-Llegas a tiempo, bichito. Apenas y acaban de llegar esos mosquitos.- vio a Vulpine y notó que este se cubría la boca.- ¿Y puedo saber porque te cubres?
-Estaba en una barbacoa coreana cuando todo ocurrió.- explicó Vulpine. Ladybug miró alrededor y vio la puerta trasera de servicio.
-Muy bien, chicos, hora de trabajar.

Un par de vampiros vigilaban la puerta que estaba junto a un contenedor de basura. Chat Noir y Vulpine cayeron detrás de estos y con las empanadillas que aun tenían los desmayaron al ponérselos en su boca. Los dos héroes chocaron puños y echaron al contenedor a los dos vampiros. Ladybug abrió la puerta y los tres entraron al hotel. Escabulléndose y viendo el hotel invadido por completo, agachados y moviéndose con cuidado llegaron hasta las escaleras que por suerte estaban vacías. Subieron con cuidado hasta llegar a uno de los pisos principales. Se pegaron en la pared y Ladybug vio en una esquina a tres vampiros caminar hacia ellos, y fue que sintieron detrás de ellos a alguien jalándolos hacia un cuarto y cerrar la puerta.
-¡Ladybug!- la inconfundible voz de Chloe casi fue un alivio para los héroes, casi.
-¿Chloe? ¿Qué haces aquí? Es peligroso.- le reprendió Ladybug con autentica preocupación y eso hizo que Chloe gritara feliz.

-¡Ladybug, te preocupas tanto por mí!- la abrazó pero luego retrocedió al olfatearla.- Ugh, ¿qué es ese olor? Bah, no importa. ¿Vienes a traerme de vuelta mi miraculous?
-Eh... lo siento, pero ya tenemos ayuda para esta misión.- Chloe vio a Vulpine y puso mala cara.
-Oh...
-Chloe, aun no contestas que haces aquí.-le dijo Chat Noir que también estaba preocupado por su amiga y Chloe giró su cabeza de modo despectivo.
-Yo no te hablo a ti, gato pulgoso.
-Chloe...- la llamó Ladybug y Chloe se dirigió a ella.
-Vale, el príncipe comenzó a convertir a todo mundo en vampiro exclamando algo sobre súbditos y una reina y cuando me ofrecí a ser su reina, ¡me ha rechazado! ¡A mí! ¡Ni siquiera me consideró para ser un vampiro! ¿Te lo puedes creer?
-Creo que fue lo mejor.- le dio unas palmadas en el hombro.- Ahora, quédate aquí mientras arreglamos esto.- fueron al balcón pero antes de eso, Chat sintió como Chloe jalaba su cola.
-Tú y yo no hemos terminado pulgoso.
-Miau, no saques las garras reina abeja. Que para tener tu miraculous ya sabes lo que debes hacer.
-Yo no necesito cambiar, estoy perfecta así como estoy.- gruñó molesta y Chat movió los hombros.
-Si eso piensas...
-¡Mira gato...!- la puerta se abrió de golpe y allí vieron a un numeroso grupo de vampiros.

-Creo que tus gritos los alarmó.- le dijo Chat Noir a Chloe y todos los vampiros fueron contra los héroes que saltaron al siguiente piso y Chloe se interpuso.
-¡No los tocaran! A menos que también me convierta en vampiro, así quizás me lo piense.- pero todos le pasaron de largo y siguieron a los héroes. Chloe parpadeó un par de veces antes de gritar.
-¡¿Pero están de broma?!

Rose estaba asustada, los vampiros, o mejor dicho, los vampiros que eran sus amigos estaban rodeándola para que no escapara.
-Vamos, chicos. Somos amigos. ¿Por qué me han traído aquí?
-No te harán caso. Solo me obedecen a mi.- dijo Nosferatu entrando al cuarto y con un movimiento de mano estos los dejaron.
-¿Pri-Príncipe Ali?
-Ahora me llamo Nosferatu, querida. Y apenas tenga los aretes y el anillo, nadie podrá detenerme.
-Pero, ¿por qué haces esto?
-Sencillo. Quiero pasar mi eternidad contigo, Rose, estaremos donde tu desees, viajaremos y pasaremos momentos únicos y agradables, solos tu y yo ma belle Rose.
-Qué curioso, casi sonaste como un personaje de un libro que estoy leyendo.
-La realidad es mejor que la ficción, querida.- sonrió mostrando sus colmillos. La puerta se abre y entra la asistente del príncipe.
-Amo, los intrusos han entrado y se dirigen hacia acá.
-Llévenlos al salón. Allí no escaparan. Vamos, mi reina. Esto será algo digno de ver.

Los héroes habían perdido el factor sorpresa y los estaban acorralando por los pasillos hasta que llegaron al salón comedor donde en cada ventana había afuera murciélagos esperándoles. El ascensor detrás de ellos emitió el sonido de campana y Nosferatu salió con Rose.
-Vaya, vaya. Al parecer no aprendieron lo de la última vez. Han entrado directo a la boca del lobo.
-En realidad vinimos preparados.- dijo Ladybug confiada, con pocas empanadillas y puso a Vulpine al frente. Nosferaru se rió.
-¿Esa es tu arma secreta?- la marca de la mariposa apareció.
-Son todos tuyos, Nosferatu. Quítales sus miraculous ahora.
-¡Vayan a por sus miraculous!- los vampiros fueron contra ellos. Pero Ladybug no se dejó intimidar.
-¡Ahora, Vulpine!- el zorro abrió la boca y sopló, y quienes se acercaron pudieron oler un intenso olor a ajo. Todos se taparon las narices.
-¿Que es esa peste?- exclamó Nosferatu y Vulpine sonrió.
-¿Qué ocurre? Parece como si nunca hubiesen comido un buen kimchi*
-¡Vayan a por ellos mis mascotas!- los murciélagos que estaban en el exterior escucharon la orden de su amo pero Ladybug y Chat Noir estaban listos.
-¡No esta vez!- usando el yoyo y el bastón cerraron las ventanas impidiendo que entraran y molestando al akuma.
-¡No los dejen escapar!- los vampiros fueron contra ellos, y Ladybug guardó la última empanadilla que tenía. La pelea era muy dispareja pero los héroes hacían lo mejor para quitárselos de encima. Chat Noir pateó una mesa y se quitó a varios de encima y Ladybug ató a tres y los lanzó contra otro grupo, viendo como Nosferatu intentaba llevarse a Rose.
-Oh, no lo harás.- saltó sobre un par de vampiros que reconoció como Kim e Iván y luego apoyó su pie sobre la cabeza de Alya y tomó impulso para ir y golpear al akuma que soltó a Rose, luego vio a los tres vampiros que había pasado y no se veían para nada contentos.- Rose, ven conmigo.- tomó la mano de esta y corrieron hacia el cuarto del príncipe.
Entre tanto, Vulpine se quitaba a todos los que podía, saltando y dejando que un par chocara contra ellos y soplando a otro que se desmayó.
-¿Quién más? Vamos, que apenas estoy calentando.- grande fue su sorpresa de ver a Juliet, la chica le mostró sus colmillos en clara amenaza.
-Oh, la, la~- este se acercó y la tomó de la barbilla.- Hermosa vampiresa tengo honor de conocer, ¿qué te parece si tú y yo damos un paseo nocturno para conocernos mejor, cherie?- las pupilas de la vampira se encogieron y esta se giró cubriéndose la nariz y huyó chillando del lugar, dejando a Vulpine congelado y comprobando su potente aliento a ajo.
-¿Por qué a miiiii?- exclamó frustrado.

-Mala suerte galán.- le dijo Chat Noir que con su bastón se quitó a uno.

Entre tanto Ladybug y Rose llegaron al cuarto del príncipe y Ladybug comenzó a buscar el libro.
-¿Dónde? ¿Dónde está?- vio un cuadro un poco fuera de lugar y al quitarlo vio una caja fuerte.
-Genial, justo cuando necesito a Chat Noir. ¿Cuál podría ser su contraseña?
-Yo creo saberla.- Rose pegó oreja a la caja fuerte y comenzó a manipular a la caja. El click de esta abrirla fue una sorpresa para Ladybug.
-¿Cómo le hiciste?
-El príncipe Ali tiene como contraseña la fecha en la que comenzó su carrera altruista, siempre dice que es el mejor día de su vida.- suspiró enamorada.- Es tan bueno.
-Pues vamos a regresarlo a su estado anterior.- tomó el libro para romperlo pero algo pasaba, era como si un campo de fuerza impidiera que lo rompiera.- ¿Qué pasa? ¿Por qué no se rompe?
-Oh, cielos. Debe haber usado la habilidad de Protección del capítulo 17, este impide que su amada algún objeto sufra daño alguno.
-¿Ya vas por ese capítulo?- le preguntó sorprendida y escucharon la puerta intentando ser forzada. Entre las dos pusieron un sillón y un tocador.- Eso no los detendrá por mucho. ¡Lucky Charm!- fue una gran sorpresa al atrapar una enorme máquina de escribir.- ¿Una máquina de escribir? ¿Y qué voy a hacer con esto?- miró alrededor, un diario, el libro, la máquina de escribir, Rose y la empanadilla faltante.- ¡Eso es!- dejó la máquina de escribir en el suelo, tomó una hoja del diario y la arrancó comenzando a escribir.-Rose voy a necesitar tu ayuda.- dijo dándole la empanadilla
y Rose confusa la tomó en sus manos viendo a Ladybug escribir lo mas rápido posible.

En el gran salón los dos héroes habían sido rodeados por completo. Vulpine y Chat Noir se pusieron espalda con espalda.
-¿No puede tu mal aliento ahuyentarlos?
-No te burles y ya no puedo, uno de esos me ha echado una copa de agua.- vieron a los vampiros mostrar sus colmillos listos para lanzarse sobre ellos.
-Espera, ¿aún no has usado tu poder?- Vulpine sonrió amplio.
-Oh, tengo algo bueno en mente. ¡Mirage!- el brillo naranja iluminó el lugar y los vampiros habian cerrado los ojos, y al abrirlos se vieron con orejas y grandes dientes de conejos. Frente a ellos había una gran mesa con utensilios de cocina y detrás de esta salieron Chat Noir y Vulpine con blancos e impolutos uniformes y sombreros de chef. Chat Noir sonrió ampliamente.
-¡Bon nuit! Parece que tenemos a muchos conejos.
-¡Perfecto! Llegan a tiempo para la cena.- dijo Vulpine que de detrás de su espalda sacó un gran cuchillo y un trinche de cocina.- ¿Qué eliges? ¿Rabo o cabeza?- Chat Noir sacó filo al cuchillo con el trinche que ahora también tenía en sus manos.
-Siempre me ha gustado la cabeza. Bon appetite.- todos palidecieron y gritaron saliendo despavoridos del lugar. La ilusión terminó y los dos chocaron puños entre risas.

La puerta de la habitación de Ali estaba a punto de ceder. Ladybug buscó en el libro un capítulo en especial y al encontrarla colocó la página del diario entre esta y cerró.
-¿Lista Rose?- ella asiente nerviosa y la puerta al fin cede. Alya, Kim e Iván entraron y rápidamente sujetan a Ladybug. Nosferatu entró con una amplia y burlona sonrisa.
-Fuiste demasiado confiada, Ladybug. Ahora te enseñare lo que le pasa a quienes osan dañar a mi futura reina.
-Vale, tienes razón, pero primero, ¿no tienes que hacer algo primero?- dijo señalando a Rose con la cabeza y el akuma iba a abrir la boca pero se detuvo. A Ladybug no le pasó por alto un pequeño brillo purpura entre las hojas el libro y el akuma sonrió.
-Por supuesto, ¿cómo pude olvidarlo?- este se acercó a Rose.- Mi recompensa, un beso de mi querida Rose.- Hawk Moth desde su guarida comenzó a discutir.
-¡No! Quítale su miraculous ahora mismo.- el akuma siseó molesto.
-Ten cuidado, Hawk Moth porque también puedes terminar como mi lacayo, ¿o crees que no me he asegurado de eso antes?- entonces Hawk Moth se dio cuenta que varios figuras de ojos rojos lo observaban desde la ventana. Ya sin interrupciones, Nosferatu se acercó a los labios de su chica, poco a poco para darle el deseado beso, cuando Rose pone su mano entre sus labios e introduce la
empanadilla en su boca.
-Devuélveme a mi príncipe, Hawk Moth.- el claro sonido de tragado se escuchó y Nosferatu retrocedió sujetándose el cuello.
-¡NOOOOOoooo...!- su voz se debilitó y cayó desmayado. Ladybug aprovechó para saltar sobre sus captores y con su yoyo golpearlos. Los dos héroes restantes llegaron y vieron al akuma tirado en el suelo con las manos en el cuello.
-Eso si fue un beso mortal.- dice Vulpine a Chat Noir y este sonríe.
-Chat.- Ladybug le lanza el libro.- ¿Un buen libro para pasar el rato?
-Lo siento mi lady, pero me gustan más los clasicos. Cataclysm.- el libro se deshizo en sus manos, y el akuma voló intentando escapar.
-Alto ahí bicho travieso.- abrió su yoyo y lo hizo girar para lanzarlo y atraparlo.- Yo te libero del mal... ¡Te tengo!- enseguida liberó a la pequeña mariposa blanca.- Adiós pequeña mariposa. ¡Miraculous Ladybug!- alzó la máquina de escribir y en poco todos los daños se habían reparado y las personas estaban en sus camas pensando que fue una pesadilla, incluyendo a la horda de vampiros que estaba a punto de atacar a Hawk Moth. Y el príncipe Ali regresó a la normalidad.
-¿Qué ocurrió?
-/¡Bien hecho!/- chocaron puños Ladybug y Chat Noir.

Hawk Moth suspiró, se hubiese visto en aprietos pero al final todo salió bien.
-Esto no ha acabado, pronto escribiré un nuevo capítulo de esta historia y antes de que se den cuenta sus miraculous serán míos y podré cumplir mi deseo. Solo esperen y verán.- apretó su puño
mirando a la luna llena y dejando que las mariposas revolotearan a su alrededor.

A la mañana siguiente, Marinette ayudaba en la panaderia, estaba frente al mostrador acomodando unos croissants y la campanilla de la puerta se escuchó.
-Bueno días. ¿En qué puedo...? ¡Adrien!
-Buen día, Marinette. Tengo una sesión en el parque y quise aprovechar para verte y poder seguir hablando del libro.- dijo rascándose nervioso tras la nuca.
-Oh, bueno, en realidad he dejado el libro.
-¿Cómo? Pero, ¿por qué?- preguntó sorprendido.
-Digamos que prefiero soñar con alguien real que con un personaje de ficción.- Adrien sonrió.
-Me alegro mucho, pero ¿podrías ayudarme con el interrogatorio que me pondrá Alya?- Marinette ríe al verlo en apuros.
-Sera un placer.- la campanilla de la puerta vuelve a sonar y para sorpresa de ambos ven a Rose y Juleka.
-Hola, Marinette.
-Hola.
-Chicas, hola, ¿que se les ofrece?
-Nosotros vinimos para agradecerte. Luka nos contó que Chat Noir llamó pero que tú fuiste quien le pidió alertarnos.
-¿Chat Noir les dijo eso?- Adrien sonrió sin que Marinette lo notara.- Bueno, como sea, me alegra que estén bien. ¿Y qué pasó con el príncipe Ali?
-Oh, pues tras lo ocurrido su agenda se hizo muy ocupada y no podremos vernos. Ni siquiera para mostrarle la ciudad.- dijo Rose triste.
-Lo siento mucho, Rose. Si pudiera hacer algo...- dijo Adrien sintiéndose mal por lo ocurrido pero Marinette tras pensarlo sonríe.
-Tal vez haya una forma.- dijo para confusión de los presentes.
El príncipe Ali escuchaba a su asistente acerca de su apretada agenda mientras se dirigían a su siguiente destino, el príncipe revisaba unas cosas en su tableta cuando un video llegó.
-Salut, príncipe.- saludó Rose desde el otro lado de la pantalla.- El día de hoy te enviaré videos donde mostraré alguna de las maravillas de Paris que los turistas pasan por alto y que la próxima vez podrás ver en persona.- el príncipe sonrió viendo ese video mientras que en otra parte Rose grababa otro video con ayuda de Marinette y Juleka, y ya más tarde podría ayudar a Adrien a que pueda pasar el interrogatorio de Alya ese lunes en la escuela, contenta de estar con esa persona que hace latir su corazón en la vida real.

...

*El kimchi es una preparación fermentada de origen coreano confeccionada a base de diferentes vegetales sazonados con diferentes especias, su ingrediente especial es el ajo, así que si no soportas el ajo esta será tu kriptonita… como la mía DX

Y… espero que les haya gustado! Gracias a todos por leer, dejen review, uno por persona, en serio, nada de tomatazos y un pequeño spoiler es que en la próxima no habrá akumas! En cambio veremos el talento de Marinette y a Lila metiendo cizaña como siempre, ¿lo conseguirá? ¿Marinette revelará sus mentiras? ¿Y qué hace Adrien a punto de darle un beso a Lila? ¿Y quién se está besando?... Creo que me pasé, COMO SEA, y sin más qué decir… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!