Al siguiente día de la pequeña declaración de James, se llevaría a cabo el primer juego de quidditch: Gryffindor vs. Ravenclaw.
El ambiente dentro del equipo de Gryffindor se sentía muy tenso: James, el capitán y buscador, Rose Wood la mejor guardiana que pudiera existir, Kathleen y Kirsten Blanch de 3° y 5° grado las mejores golpeadoras y los últimos pero no menos importantes los cazadores: Paul Coleman, Axel Huyaley y Michael Stanford todos de 6° grado todos juntos funcionaban a la perfección. Los entrenamientos siempre parecían ensayados, todo salía perfecto. Pero este juego tenia un pequeño conflicto.
Kathleen Blanch salía con el cazador de Ravenclaw: Jonathan Colt, pero los Gryffindors jamás habian dejado que los sentimientos influyeran en su juego.
James Se levanto de su cama, corrió el dosel de su cama, en la habitación se escuchaba la pacifica respiración de los tres chicos, los cuales dormían tranquilamente, salió de su habitación y bajo a la sala común.
Era aun de madrugada, y la sala común tendría que estar vacía, pero no era así, alguien estaba sentado frente a la chimenea.
-¿Buenos Días?- pregunto dudativamente James.
-No tienen nada de buenos Don Fanfarrón.- contesto una Lily Evans muy enfadada.
-¡Lily! Ahhh si te refieres a lo de ayer, créeme que no era por fanfarrón...-
-Entonces explícate por que no entiendo- le exigió la chica al tiempo que volteaba a verlo.
-¿Qué te ocurrió Lily?- pregunto James, la chica tenia la cara llena de tizne y hollín -¿Quién fue Lily?- estaba claro que Lily había tenido que evitar algunos hechizos.
-Tus estúpidas admiradoras me dijeron que no me metiera contigo- la ojiverde comenzó a llorar, por lo visto no había dormido en toda la noche.
-Lo lamento, no pensé que pudiera causar todo esto, de verdad lo lamento Lily- contesto James
-¡Bah! Ya que, al menos yo no tengo la cara llena de granos- dijo limpiándose las lagrimas.
-¿Granos? ¿A quien le dejaste la cara llena de granos?-
-A Alexa Nichols, me dijo que yo no valía mas que un elfo domestico, intento hechizarme, pero actué antes que ella- contesto la joven con cara de satisfacción.
-Eres brillante, tantas veces que me reprendiste por hacerlo y mira con lo que has salido- dijo James en tono de burla.
-Lo hice para defenderme Potter- contesto la chica con enfado- TU, lo haces para divertirte.
-¿Potter? Pero, si ya habíamos pasado la parte de "James"- dijo con asombro el joven.
-¿Después de lo de ayer?- pregunto la joven con los brazos en jarras.
-¡Si! Después de lo de ayer- contesto haciendo el mismo gesto que la chica.
-¡No me imites James!-
-¡Lo hiciste me llamaste por mi nombre!
- La primera y ultima vez, ni te emociones-
-Perfecto, tu así lo quisiste. No jugare el partido de hoy a menos que me llames por mi nombre, quiero ver como se los explicas a todos los Gryffies- le advirtió James a la joven al tiempo que se sentaba en un extremo del sillón.
-¡Bien! No juegues, a mi no me importa el quidditch- dijo mientras se sentaba en el otro extremo frente a James.
Ambos se miraban, ninguno de los dos bajaría la guardia, Lily odiaba la poca discreción de James y James odiaba no poder tener una conversación normal con Lily.
La sala común empezó a llenarse, todos en la torre de Gryffindor estaban desconcertados.
Lily Evans y James Potter estaban dormidos en el mismo sillón, con las manos entrelazadas, el sueño los había vencido.
Lisa y Anne corrieron apartando a la multitud a empujones.
-¡Lily!- grito Lisa medio divertida, medio confundida.
-Bueno días chicas- dijo James incorporándose, sin soltar la mano de la pelirroja.
-Suéltame- le ordeno la chica al joven en voz baja.
-No hasta que me digas James- objeto el castaño
-No lo haré-
-Solo dime James y te soltare-
-No- decía la joven al tiempo que intentaba soltarse.
-Solo dilo Lily-
-¿Querido James harias el favor de soltarme por favor?- dijo Lily con un cambio de actitud inimaginable.
James procedió a soltar a la joven, estaba atónito. La chica se levanto y le dijo muy bajo:
-Como me vuelvas a hacer esto, te juro que te vas a arrepentir, yo no soy otra de tus tontas muñequitas y no voy a dejar que me mangonees. Yo no doy espectáculos.-
Lily se levanto y se fue de inmediato al baño de prefectos, Lisa y Anne la siguieron con la misma expresión de asombro que todos los demás, llegaron al baño de prefectos, y a pesar de no ser uno las chicas se metieron a el.
A juzgar por el olor a jazmín Lily necesitaba relajarse y meditar. Las tres amigas estaban dentro de la bañera, pero Lily estaba apartada en un rincón.
-Bien, basta ya cariño ¿Qué ocurrió?- pregunto Lisa, sabia que Lily jamás diría lo que le ocurrió, por si sola. Su carácter solía ser como un bubotuberculo, tenias que exprimirlo para que dejara de irritar.
-No me pasa nada- contestó la joven, dándoles las espalda.
Lisa y Anne se miraron, sabían lo que tenian que hacer. Cada una tomo su varita y comenzaron a lanzar grandes chorros de agua fría a Lily.
-¡Basta ya! ¡Esta helada, demonios!- Ordeno Lily
-Paramos si nos dices que te ocurre- respondió Anne sin dejar de lanzar agua.
-¡QUE ME PASA! ¿Cómo que me pasa?... Pasa que por primera vez en mucho tiempo no se que es lo correcto. Odio la petulancia de James, odio que sea un arrogante, pero odio mas cuando me mira, cuando me dice con esos ojos que le gusto, que me quiere. Pero lo que de verdad odio es que no se como decir que no, pues una mitad MIA quiere estar con el y la otra lo aborrece por completo- explico la chica con la respiración entre cortada.
-Ay no seas dramática Lily- contesto Lisa con enfado -Lo único que tienes que hacer, es darle una oportunidad a James y ya-
-¿Para que Lis? Para que sea una mas en la lista de los merodeadores, no tu si que enloqueciste-
-¿Y quien dice que lo serás? Puede que no, y que James de verdad este enamorado de ti-
-Bueno ¿Quieren parar? Lily tienes todo el partido para relajarte y pensar en que diablos vas a hacer con James. Vamos ya, que el partido esta por empezar y de seguro Sirius ya tiene unas cuantas arpías alrededor de el- dijo Anne lanzando dos toallas, una para cada chica.
Las tres amigas comenzaron a vestirse, Lily aun estaba enfadada con Lisa ha verla llamado "dramática", todo lo que había dicho era verdad, estaba realmente confundida.
Bajaron al campo de Quidditch, Sirius esperaba a Anne recargado en una de las torres del campo.
-¡Hoy es mi día de suerte! Me acabo de encontrar con las tres chicas mas bellas de todo el colegio- dijo el joven con ese tono tan característico de el.
-¡Calla y muévete!- Le espeto Lily muy enfadada.
-Calma, pelirroja intocable. No entiendo por que estas tan de mal humor si despertaste con James a tu lado, pero eso es poción de otro caldero. Ahora, les reserve el mejor lugar. Venga que les va a agradar.-
El apuesto joven las guió hasta una torre, ahí estaban ya Remus Lupin acompañado por Mellisa, su novia en turno, Peter Pettigrew. Al parecer los chicos habian acondicionado esa torre solo para ellos. Tenia butacas y mullidos puffs, tenia tambien una larga mesa con bocadillos, dulces y algo mas que jugo de calabaza.
-Hola Lily- dijo Remus levantándose.
-Hola Remus, Hola Mellisa- dijo Lily mirando a la Ravenclaw quien le había dirigido una severa mirada de desprecio -¿Cómo sigues Remus? Pregunto observando detenidamente el rostro del joven licántropo.
-Mejor gracias, ¡Mira que ya salen!- dijo el joven intentando distraer la mirada de se rostro-
