NOTA: El capítulo contiene algunos fragmentos textuales del manga que podría ser tomado como spoilers por algunos, aclaro nuevamente que la historia de Naruto y sus personajes no me pertenecen, describí parte del manga porque así lo requería éste capítulo, ja né.
Capitulo 10: Reinicio
Despertó sobresaltada, miró en todas direcciones, la reinante oscuridad le hizo comprender que se trató de un mal sueño, tardó un poco en acostumbrarse a la realidad, a su alrededor no había polvo, ni ruinas, ni destrucción, solamente las paredes de su recamara, aspiró profundamente y exhaló con lentitud, tratando de tranquilizar sus quebrantados nervios, otra vez la misma pesadilla, auto protegiéndose, se abrazó a sus rodillas. Meditó un poco, resintiendo los estragos del vívido sueño, incapaz de calmar el acelerado latido de su corazón.
Dos meses habían pasado desde entonces y su mente todavía reproducía la misma escena con perturbadora exactitud, cerró los ojos y se concentró en ello, sabía que no tenía caso seguir atormentándose, pero sería ingenuo de su parte pretender que nada ocurrió.
«La explosión tomó a todos por sorpresa, cuando pudo reincorporarse y el polvo se hubo disipado, no podía creer lo que veía, los edificios, arboles y cualquier otra cosa que hubiera en pie, desapareció del panorama. No comprendía cómo era qué seguía con vida, si a su alrededor todo fue reducido a escombros, escuchó que la llamaban, desorientada, le costó un poco ubicar a la persona.
- ¿Se encuentra bien Hinata-sama? –encontró a Koh, un miembro del Clan Hyuuga que cuidó de ella desde que tenía uso de razón, él estuvo a su lado antes de la explosión, ayudándola a evacuar a los aldeanos.
- Hai... – una vez recuperada, dejo de lado el habitual nerviosismo, preocupada por el bienestar de su camarada – olvídate de mí, Koh-san estás herido.
- No es nada grave, estando fuera Hiashi-sama y Hanabi-sama, no podía dejar que le pasará nada, me arrepentiría durante toda mi vida – Hinata sonrió conmovida, Koh era sincero, durante esos años trabajó muy duro en tratar de ganar el respeto de su Clan, su esfuerzo dio paulatinamente fruto, ganando el aprecio de algunos miembros de la familia.
- Gracias... – le sonrió sincera, para posteriormente incorporarse a su nueva realidad. Se puso de pie y activó el byakugan, tratando de evaluar el alcance de los daños, hasta entonces pudo darse cuenta de la magnitud del desastre, Konoha entera había desaparecido.
Apretó los puños, sabiéndose incapaz de poder hacer nada contra el monstruo akatsuki que ahora se enfrentaba a Tsunade-sama, observó detenidamente lo que sucedía, algo se vislumbró dentro la nube polvo que no acababa por disiparse, ya no estaban solos, tres enormes sapos habían aparecido de la nada, y sobre un cuarto destacaba una figura encapuchada, con un gran pergamino a la espalda y el protector de la hoja enmarcando su frente.
- Naruto-kun – apuntó ilusionada en voz baja, llevó instintivamente ambas manos al pecho y anonadada, vio cómo el chico de dorados cabellos se deshacía fácilmente de uno de los cuerpos que intentaba atacar a la Hokage, quien inmediatamente fue retirada del campo de batalla con la ayuda del mismo sapo que lo transportara a él segundos atrás.
Paso a paso, siguió a través de su byakugan la fiera lucha que estaba teniendo lugar a un par de kilómetros de dónde ella se encontraba, con el pensamiento alentaba a Naruto a no darse por vencido y a su vez rezaba para que no le pasara nada malo, la pelea estaba a su favor, aún así no pudo evitar sentirse preocupada y un poco impotente de no poder ayudarle.
Todo iba bien, quedaban dos cuerpos del akatsuki, aparentemente Naruto tenía la oportunidad de ganar, de súbito la situación cambió, tornándose a favor del enemigo, los sapos que acompañaban a Naruto salieron volando por el aire gracias a la técnica de su contrincante, la situación de Naruto pintó terriblemente mal.
- Él está solo... – murmuró, dándose cuenta de que nadie lo apoyaba, estuvo a punto de salir corriendo en su ayuda cuando Koh la detuvo.
- ¡No Hinata-sama! – le gritó desde su puesto, no se había recuperado de las heridas infringidas.
- ¡Demo Naruto-kun está luchando por la Villa! – replicó desesperada, no iba a quedarse de brazos cruzados viendo como él solo se hacía cargo de una situación que les concernía a todos.
- Si intenta interferir, solo sería una carga para Naruto-kun – esto último la retuvo por completo, frustrada, se mordió el labio inferior, era verdad, si tan sólo fuera más fuerte – ¡solo le causaría más problemas! – apretó los labios tragándose el orgullo, tenía que darle la razón y sin embargo ella no podía quedarse ahí, siendo una inútil espectadora más...»
Estaba segura que ya no recobraría el sueño, no tenía caso intentarlo, dormida o despierta, los recuerdos siempre estaban presentes, se estiró un poco en el futon tratando de desperezarse, se levantó y se dirigió al baño del pequeño apartamento que ocupara desde hacía un mes atrás, la mansión Hyuuga quedó hecha ruinas al igual que los demás edificios, por primera vez los orgullosos Hyuuga fueron directamente humillados, ni uno solo de sus miembros pudo hacer nada para defender la aldea. Una parte de ella se alegraba de la lección de humildad indirectamente impuesta, y aunque ella misma actuó imprudentemente en esa ocasión, ni su padre, ni los otros miembros del Clan pudieron objetar algo al respecto, fracaso o no, fue la única de su Clan que hizo algo al respecto, y sin proponérselo su acción le mereció el consentimiento de su padre para vivir temporalmente por su cuenta, mientras la mansión era reedificada.
El agua fría de la ducha terminó por despejarla, estando en medio de una guerra y en plena reconstrucción de la aldea no podía darse el lujo de tener agua caliente, las gotas resbalaron por la silueta de su cuerpo desnudo, delineando al paso de su trayecto las exuberantes proporciones que la madre naturaleza le hizo poseedora. Siguió pensativa, los eventos del pasado continuaron reproduciéndose en su cabeza y el hilo de sus recuerdos siguió ininterrumpidamente su marcha.
«Decidió observar un poco más, rogando al cielo para que el encuentro terminara pronto, por más que oró y suplicó las cosas no salieron así, uno de los cuerpos restantes del akatsuki atrajo a Naruto con su técnica y el compañero de éste lo atrapó por la espalda inmovilizándolo, desesperada, veía cómo la situación se tornaba cada vez más peligrosa, la balanza finalmente se había inclinado a favor del enemigo.
Todo parecía perdido, no así, el captor de Naruto comenzó a lucir raro, sus facciones fueron transfigurándose en las de una rana y en segundos quedó petrificado, de esa forma Naruto pudo escapar de su agarre; suspiró nuevamente aliviada al ver que solo uno de ellos quedaba, aunque pequeña, había una posibilidad de victoria, el alivio no le duró mucho, el último era el más fuerte de todos, luego de encajar una vara negra en una pequeña rana que acompañaban a Naruto, éste se lanzó enfurecido en picada, no llegó lejos, utilizando la técnica con la que mando a volar anteriormente los sapos, el akatsuki detuvo el ataque de Naruto en seco, tomándolo por el cuello y estampándolo duramente contra el suelo.
El terror de Hinata aumentó al ver como el otro incrustaba una de esas varas negras en las manos del rubio shinobi, y así sucesivamente en varias partes de su cuerpo, ya no pudo seguir pasiva en su puesto y pese a las suplicas de Koh para que se quedara, hizo caso omiso, dirigiéndose a toda velocidad al lugar del encuentro.
Toda su vida no había sido más que una carga para los demás, un estorbo incluso para su familia, ya no más, está vez lo haría bien, tenía claro que iba directo a su muerte, pero no le importó, no si con ello lograba salvarlo a él, a la persona que le enseñó a no darse por vencida, la persona que admiraba, pero que por sobre todo amaba más que a nada.
Y antes de siquiera pensarlo ya estaba ahí, sin detenerse a analizar la situación se plantó frente a Naruto, con una ofensiva determinación como jamás la había tenido.
- ¿Refuerzos? – cuestionó el akatsuki de naranjas cabellos sin mostrar sorpresa en lo absoluto.
- No dejaré que le pongas un dedo encima a Naruto-kun – aseguró con tal decisión, que incluso ella se sorprendió al escucharse.
- ¡¿Por qué has vuelto? – reclamó Naruto a sus espaldas – ¡corre! ¡tienes que huir! ¡es demasiado fuerte para...!
- Lo sé – le interrumpió, su voz denotaba tanta serenidad, que dejó sin palabras al rubio, no entendía ¿qué pretendía Hinata?, ya de por si estar ahí era una locura – demo..., es mi turno de ser egoísta – siguió hablando calma, con esa confianza que Naruto no le había visto mostrar jamás.
- ¡¿Qué demonios dices? ¿qué clase de excusa es esa?, ¡esto es muy peligroso! – exclamó fuera de sí, tratando desesperadamente de hacerla desistir, no importaba lo que le ocurriera a él, aún era tiempo de salvase, nunca se perdonaría si algo malo llegase a pasarle a Hinata por su culpa.
- Estoy aquí porque es lo que quiero. – reafirmó sin ninguna duda, desconcertando aún más a Naruto, pero ella sabía bien de lo que hablaba – Siempre lloraba y me rendía a la primera, sin importar lo qué hiciera siempre me equivocaba... – sonrió nostálgica al rememorar el pasado – hasta que tú Naruto-kun me enseñaste el camino correcto – el rubio la miró sin comprender – desde que te conocí, siempre he ido tras de ti, deseando alcanzarte... soñando que algún día podríamos caminar juntos, intentando llegar a dónde tú lo hicieras... tú me cambiaste, tu sonrisa me salvó de mí misma... – de pronto su voz adoptó mayor fortaleza – ¡no tengo miedo de morir si es para protegerte! – y enseguida vino la revelación más insólita de todas – porque yo te amo Naruto-kun.
Y sin decir más se lanzó en un ataque suicida frente al enemigo, Naruto no pudo reaccionar a tiempo, como era de esperarse su intento no quedó más que en eso, sin siquiera tocarla, Pein la lanzó al frente, causándole graves heridas internas y dejándola semi inconsciente.
Naruto miró horrorizado como el otro estaba dispuesto a terminar su obra, amenazando con una barra negra el cuerpo debilitado de su víctima.
Con todas sus fuerzas le gritó que no lo hiciera, no lo escuchó, algo se rompió en su interior cuando atravesó sin piedad el cuerpo desvalido de su amiga, no escuchó muy bien lo que le dijo, la frustración y el dolor dieron paso a la rabia, una rabia inmensa, un odio desmedido contra aquel que le había quitado todo lo valioso que le quedaba.
Ya no pudo contenerse, el odio cegó su razonamiento y sin más, el chakra del Kyuubi se apoderó de él, de su conciencia, que nublada por el dolor de la perdida, le imposibilitó hacer nada para impedir su aparición…»
Al final terminó siendo una carga más para él, extrañamente no se arrepentía, si la oportunidad volviera a presentársele ella ofrecería gustosa su vida a cambio de la de él.
La última conversación que tuvieron no fue decepcionante pero tampoco le resultó alentadora, se dio luego de su regreso del país del Hierro, aunque ella intentó por todos los medios evitarlo, el encuentro fue inevitable, era como si el destino se empeñara en jugar con sus sentimientos.
«Situados en el medio del puente, quedando uno frente al otro, guardaron silencio durante un largo rato, ninguno se atrevía a romper el hielo, por primera vez en su vida el rubio parlanchín se había quedado mudo, sintiéndose tan incomodo como seguramente lo estaba ella.
No cruzaron palabra desde entonces, de todas formas Hinata no esperaba una respuesta de su parte, dijo lo que dijo porque no podía llevarse el secreto a la tumba, era un sentimiento que únicamente le concernía a ella, sabía bien que el amor no era reciproco, el posterior recibimiento de Sakura se lo dejó bien en claro, aún así estaba en paz consigo misma por liberarse de la pesada carga que durante años llevara a cuestas.
- Hinata yo… – se atrevió a decir él, y abochornado se rascó la mejilla.
- Lo sé… – antepuso ella, ahorrándole la molestia, refregándose las manos con sumo nerviosismo – no tienes que decir nada – aseguró, a sabiendas de a dónde quería llegar él – de-descuida, actué por mi cuenta y no espero recibir nada de ti a cambio – sonrió apenas, Naruto la observó detenidamente, sin cuadrarle del todo su actitud.
- No creo que sea lo correcto, yo te debo mi vida… – tenía tanto en qué pensar, aún no lograba descifrar cuáles eran sus verdaderos sentimientos por la Hyuuga, desde pequeño estuvo tan centrado en el prejuicio de los aldeanos que nunca le paso por la cabeza que él pudiera gustarle a alguien, una parte de su ser se alegraba, mientras que la otra permanecía a la expectativa, no hacía mucho que su compañera de equipo le profesó los mismos sentimientos y pese a haber prodigado durante toda su vida gustar de ella, no pudo corresponderlos, en parte porque sabía que no era del todo sincera y en parte porque no pudo evitar comparar ambas declaraciones, ciertamente Hinata le despertaba una especial simpatía, con el pasar de los años y luego de los recientes eventos la simpatía fue transformándose en un cálido sentimiento que aún no era capaz de comprender.
- No tienes por qué tomártelo personal Naruto-kun – forzó una sonrisa más amplia, sus palabras eran ciertas, eso no evitaba que se sintiera un poco desilusionada al escucharlas – esto que siento solo me incumbe a mí, de ninguna forma podría retenerte a mi lado por la fuerza, si eres infeliz yo también lo sería, aunque quisiera ser egoísta no puedo, eres demasiado importante para mí, por eso quiero que seas libre de decidir…
- ¿Segura que está bien para ti? – balbuceó indeciso, necesitaba un poco más de tiempo para aclararse.
- Perfectamente – mantuvo la falsa sonrisa, obligándose a creer sus propios argumentos – supongo que por un tiempo lo que paso será raro para ambos… aún así me gustaría seguir siendo tu amiga.
- A mí también me gustaría… – apuntó entusiasmado y al mirarla se quedó repentinamente callado, meditando sus siguientes palabras – pero… – el rubio hizo una pausa, mirándola tan intensamente que Hinata no pudo evitar estremecerse – ¿podrías aguardar mi respuesta un poco más? – lo miró confundida – hay algo que necesito resolver antes – sus palabras la descolocaron de sobremanera, ella que estuvo a punto de salir corriendo despavorida al pensar en su inminente rechazo, se quedó de pie en su sitio, sabía bien que no debía aferrarse a él, tenía iguales probabilidades de recibir una respuesta tanto positiva como negativa, más esperando que éste correspondiera sus sentimientos, ella lo aceptó, el amor era así de caprichoso, sin importar lo mucho que deseara tenerlo a su lado, estaba obligada a ser paciente y esperar a que él esclareciera sus sentimientos por Sakura»
Naruto y ella no volvieron a hablar luego de eso, al día siguiente el chico se embarcó en una travesía que lo pondría a salvo de la difícil situación que el mundo ninja enfrentaba en esos momentos, como contenedor del Kyubi era quién más peligraba. Todos los días Hinata rezaba por su bienestar, aguardando inquieta su regreso, sabiendo que en el momento que él decidiera volver se pondría punto final a su historia.
Terminó de ducharse y se vistió apresuradamente para salir, su destino era el hospital de Konoha, reconstruido recientemente y del cual era voluntaria, hacían falta tantas manos allí como en el campo de batalla, Madara había logrado reunir un poderoso ejército, aquellas criaturas no era algo delo que pudieran deshacerse tan fácilmente, logrando sabotear los movimientos de las cinco naciones. Pese a tener el mejor sistema de inteligencia, el legendario Uchiha se anticipaba con inquietante preocupación a los movimientos del bando contrario, sembrando cierto recelo entre los kages, que a estas alturas y no obstante a los votos de confianza, se veían recelosos unos a otros, a la espera de una inminente traición.
Mientras caminaba por la calle y veía los edificios en construcción, no podía dejar de sentirse afortunada, en sus dieciséis años de vida jamás presencio tal devastación, de no haber sido por Naruto-kun las perdidas tanto materiales como humanas hubiesen sido incalculables, él era su salvador, el héroe que salvó Konoha, un justo reconocimiento que ganó a pulso, bien sabía ella de su dura lucha por sobresalir, sin que él lo supiera fue una muda testigo de su esfuerzo y dedicación, cualquiera en su lugar habría gestado sentimientos de odio, rencor a quienes lo agraviaron, y era ahí donde recaía la grandeza del Uzumaki, saber perdonar y seguir adelante, sin quedar estancado en el pasado.
Alzó el rostro al cielo matutino y profirió su acostumbrada aplegaría por él y por esa otra persona que sin saber en qué momento, se había vuelto parte de su vida, sonrió al recordar el porqué comenzó a especializarse en el ninjutsu medico, uno de sus actuales pacientes era el culpable, un caso que todos daban por perdido y que justamente el día anterior había dado muestras de vida al recobrar la conciencia por unos minutos, incluso ella comenzaba a creer que permanecería en coma por siempre y sinceramente se moría de ganas por conocer su identidad. Debido a las graves lesiones sufridas, hasta ahora se la había pasado vendando de pies a cabeza, como si fuera una autentica momia, al llevar una recuperación favorable, Shizune-san le prometió que finalmente aquel día se desharían de la mayoría de los vendajes. Ese paciente le despertaba innato afecto, le parecía sorprendente que siguiera con vida y le emocionaba saber que luego de dos meses de permanecer a la expectativa, hoy descubriría finalmente su identidad.
«La mente de Sasuke tardó un poco en procesar la información "mi nombre es Hinata... Hyuuga Hinata", imposible, seguramente ese bastardo estaba jugando con su mente y todo era obra de un genjutsu, debía resistirse, oponerse a su voluntad, debía ser fuerte por Itachi y romper cuanto antes la técnica para salvarlo a él, concentró todo su chakra, disminuyéndolo a un punto casi muerto, sus esfuerzo fue contraproducente, su estomagó se revolvió y de nueva cuenta perdió el control sobre sus acciones, convulsionando descontrolado.
- ¡SHIZUNE-SAN! – exclamó asustada la joven a su cargo, de la nada había comenzado a convulsionarse y aunque lo intentó, ella sola no pudo estabilizarlo, la aludida no tardó en asistirla, colocando una droga en el suero que estaba conectado a su brazo por la sonda intravenosa, las convulsiones cedieron poco a poco y un suspiro generalizado se hizo presente.
- ¿Qué sucedió? – Shizune se volvió a ver severa a la joven bajo su tutela y asustada, Hinata bajó la mirada.
- Pe-perdóneme… – respondió con un quedito tono de voz – de-debí haberla llamado en cuanto despertó, pero, estaba tan feliz que yo…– no pudo terminar de explicarse, ya que la otra la interrumpió.
- ¿Despertó? – le miró sorprendida, Hinata se limitó a hacer un ademán afirmativo para corroborar lo dicho – no tienes por qué apenarte, has estado cuidándolo estos meses, es normal que te sintieras contenta de que al fin recobrara el conocimiento – la otra asintió de nuevo con la cabeza y dirigió su mirada hacía su protegido, quien al parecer se había quedado de nueva cuenta inconsciente – gracias a tus cuidados ha logrado sobrevivir, nunca vi algo así, todas las células de su cuerpo parecían haber sido metidas en una licuadora, es un verdadero milagro que esté vivo.
- Cuando lo vi, sentí un inmenso deseo de protegerlo… es tonto, demo sentí como si un fuerte lazo nos unieran – murmuró la muchacha, acariciando el azabache cabello y dejando asomar una sutil sonrisa – ¿aún no saben de quién se trata?
- No…, todos los registros se perdieron en la explosión…, es increíble que Tsunade-sama haya podido protegernos de una técnica tan monstruosa… – acotó Shizune con un dejó de tristeza en sus palabras – mientras Tusnade-sama y Kakashi se hacen cargo de defender el frente, gracias a Shikaku, hasta ahora Konoha ha podido sobrellevar los ataques enemigos.
Sasuke escuchó atentamente cada palabra, sin entender lo que ocurría, obviamente se estuvieron refiriendo a él, ¿pero Kakashi?, hablaban de él en presente cuando su sensei murió muchos años atrás, algo muy extraño estaba pasando, de alguna forma tendría que seguirles el juego si deseaba averiguar lo qué había tras esa extraña situación, solo esperaba que la técnica que intentó utilizar Itachi no tuviera nada que ver al respecto, salió de pronto de sus pensamientos al advertir como las mujeres reanudaban la conversación.
- Shizune-san ¿creé que sea conveniente quitarle el tubo endotraqueal ahora que ha reaccionado? – consultó la más joven, la que decía llamarse Hinata, mientras que la otra hacia un estudio concienzudo de su cuerpo.
- Hai, todo parece estar bien y no creo que tenga más problemas... – respondió, mientras comenzaba a quitar el tubo que le atravesaba la garganta.
- ¿Y sus ojos? – dijo expectante, ansió por tanto tiempo aquel momento que le parecía una eternidad el tiempo que tardaba Shizune en terminar.
- . . . – se quedó pensativa – para eso todavía tendremos que esperar, el daño ocular fue más grave que el de cualquiera de sus órganos, una vez que recupere el conocimiento sabremos si todos nuestros esfuerzos funcionaron.
- Entiendo – murmuró dejando escuchar cierta preocupación.
- Listo... – anunció la pelinegra de cortos cabellos – a partir de ahora lo dejaré a tu cuidado...
-Arigatou Shizune-san, siempre le estaré agradecida de que me tomara como su aprendiz – hizo una reverencia antes de despedirla.
- Nada, no tienes por qué hacerlo, lo que más nos falta en éste momento son ninjas médicos que estén tan empeñados como tú en salvar vidas – y así era, a pesar de permanecer todo el día en el hospital, Hinata no mostraba nunca signos de fatiga, siempre estaba en todos lados, ayudando en cuánto podía, tomando a ese paciente bajo su especial cuidado, el desconocido de la habitación 42.
Meses atrás, y horas después de la tragedia que cambiaría para siempre el rumbo de la historia ninja cómo la conocían, Shino y Kiba fueron asignados junto a otro de los tantos equipos de reconocimiento que se enviaron en busca de heridos, él fue uno de los tantos sobrevivientes, pero a diferencia de aquellos que no resucitaron, su situación fue en extremo crítica, nadie le daba esperanzas, sin piel que lo recubriera, su cuerpo era una masa sanguinolenta expuesta, para asombro de todos, incluida ella, sus células y el tejido de la piel se regeneraron gradualmente hasta volver prácticamente a la normalidad, casualmente aquel desconocido terminó en la misma tienda donde Hinata era atendida, al verlo, la chica no dudo en ofrecerse a cuidarlo, no se rindió, bajó la supervisión de Shizune hizo cuanto pudo para salvarle la vida y después de casi dos meses de estar inconsciente, al fin daba muestras de mejoría»
Luego de suministrarle los antibióticos debidos y hacer las curaciones necesarias, Hinata se marchó dejándolo al cuidado de la enfermera, y tal como acostumbraba, al día siguiente en su primera ronda visitó a su estimado paciente. Hasta ese momento Sasuke representó estoicamente su papel de hombre convaleciente, fingiendo estar dormido, aguardando impaciente el regreso de su particular medico, no desperdició el momento a solas y echando mano de su fuerza de voluntad se dio a la tarea de recobrar el movimiento de sus extremidades, tarea que no fue nada fácil, por la falta de movimiento se habían puesto un poco rígidas, necesitaría terapia para recobrar por completo su optima condición física.
- ¿Hinata…? – aprovechando que en ese momento lo examinaba, articuló dificultosamente, sus cuerdas bucales estaban un poco afectadas después de permanecer con ese tubo atravesándole la garganta.
- ¿Cómo te sientes? – la muchacha se sintió inmensamente feliz de que hubiera puesto atención y recordara su nombre.
- ¿Qué pasó? ¿por qué estoy aquí? – su voz se escuchaba ronca, obviamente se le dificultaba hablar.
- ¿No lo recuerdas? – atenuó ella con el mayor tacto, tratando de evitarle una nueva crisis.
- ¿Recordar qué? – murmuró con una nota de incertidumbre. Temerosa de que le diera un ataque, tomó su mano y mientras hablaba utilizó un tono conciliador.
- Has estado en coma por dos meses… – ¿de qué rayos hablaba?, él aún recordaba perfectamente lo ocurrido unas horas atrás – durante la invasión a Konoha, tú fuiste gravemente lastimado… – y así fue que le detalló todo lo ocurrido, desde la irrupción de aquel akatsuki que se hacía llamar Pain, las considerables bajas que hubo, la parcial destrucción de la aldea, de cómo Naruto los salvó, la reunión de los cinco kages que se unieron para luchar contra la más grave amenaza de todas, hasta llegar a su actual guerra contra Akatsuki.
Sasuke escuchó atónito lo que ella le contaba, conocía ese capítulo, pero la historia era otra completamente distinta, su mente comenzó a atar cabos, empezando por el extraño jutsu que su hijo empleó, él había sido influenciado por Madara, y tenía la leve sospecha de que lo qué sea lo que fuere que estuviese planeando afectó el pasado como lo conocía, no se trató de un genjutsu como pensó en un principio y el que Hinata, Kakashi y Shizune estuvieran vivos era un claros indicios de ello, ahora entendía las palabras del enmascarado «ni tú ni nadie evitara que rectifiqué los errores del pasado», recordó lo que éste le dijo antes de evitar que Itachi desapareciera, sabía que en el pasado él había frustrado sus planes de alguna forma al decidir no formar parte de Akatsuki, aunque en ese entonces nunca le interesó averiguar de qué se trataba, creyó que con la derrota de Pain y los demás integrantes todo había terminado.
Había muchas cosas que no acababa de entender, si descubría lo que buscaba Madara, tal vez tendría la oportunidad de regresar a su tiempo, otra cosa que le intrigaba era el hecho de que lo tratarán como un desconocido, sin importar cuantos años aparentara, a esas alturas deberían saber de quién se trataba, inclusive Hinata… ¡Hinata!, notó un detalle mucho más sorprendente que su posible viaje al pasado, ella…, ella estaba viva, asombrado por su descubrimiento, su corazón dio un emocionado vuelco antes de latir desesperado, anhelaba verla otra vez, sentir con sus propias manos la calidez de su piel, cerciorarse de que no era otro sueño, de que realmente era su amada Hime.
Desesperado, intentó torpemente quitarse las vendas que cubrían sus ojos, al percatarse, Hinata quiso impedírselo, pero fue en vano, él hizo caso omiso, desasiéndose en menos de un minuto del molesto estorbo. Le costó un poco acostumbrarse a la luz, todo lo veía borroso, las formas eran dispersas, aún así pudo reconocer la silueta de ella.
- No debiste hacerlo… – decía angustiada la muchacha, con la incertidumbre de si el daño en sus ojos se habría curado por completo.
Él no dijo nada, se sentía desesperado, pues su visión no acababa de aclararse por completo, lo que antes fueron manchas, adquirieron paulatinamente formas borrosas y finalmente todo se aclaró, extasiado, miró frente a frente a la muchacha, que lo observaba con gesto inquieto, una gran sonrisa se fue delineando en sus delgados labios, su corazón latió más aprisa, cierto, lucía más joven, pero sin duda alguna era ella, Hinata, su querida esposa.
- Eres tú… – balbuceó emocionado, tocó su rostro y lo delineó cuidadosamente con sus dedos, temeroso de que fuera otro sueño, después de haber creído que la perdió para siempre, ella estaba ahí, de carne y hueso, no era una ilusión ni mucho menos un anhelo, era la realidad – eres tú… – sin poder contener su emoción, se lanzó sobre ella y la abrazó, tan efusivo como sus debilitadas fuerzas se lo permitieron e impetuoso le dio un beso en los labios. Aquel arranque la dejó petrificada, a decir verdad ese era su primer beso, momentáneamente no supo cómo reaccionar, empezando por el hecho de que era un perfecto desconocido quien se lo había arrebatado.
- ¡Su-suficiente…! – atinó a alejarlo de ella, su rostro fue asaltado por un rojo intenso, no pudo protestar, ya que el arranque lo atribuyó a la emoción del momento y parte de ella se sentía así de feliz, sabiendo que se recuperaría y no había perdido la vista.
Sasuke se sintió decepcionado, sin comprender de pronto ¿el por qué su rechazo?, idiota, por supuesto que lo iba a rechazar, se supone que no sucedería nada entre ellos hasta dentro de algunos años, cuando ocurriera ese incidente que los unió definitivamente y que marcaría al mismo tiempo la causa de sus desgracias, y fue entonces cuando lo comprendió, Hinata estaba viva y el infarto aún no ocurría, tenía el tiempo suficiente para salvarla, para evitar que ella muriera, ¿Itachi buscaría lo mismo al realizar aquel jutsu, evitar que Hinata muriera?, era confuso, así que primero que nada debía averiguar ¿por qué ella actuaba como si no lo conociera?, y sólo había una forma de averiguarlo.
- ¿Podrías prestarme un espejo? – y aunque indecisa, esa era la última petición que esperaba le hiciera, de hecho aún aguardaba una disculpa de su parte, hizo lo que le pidió, de la bolsa de su chaqueta sacó un pequeño espejo que siempre llevaba con ella y se lo paso, Sasuke no estaba preparado para lo que encontraría reflejado en aquel espejo.
- I-Itachi… – balbuceó atónito, atento en su reflejo, aún incrédulo se tocó el rostro, suponiendo que todo era una equivocación, una broma, al palparlo y sentirlo como propio no le quedó duda, miró entonces sus manos, eran pequeñas, apartó la manta que lo cubría, sus piernas eran más cortas de lo que recordaba, lo sucedido era obvio, su conciencia estaba atrapada en el cuerpo de su hijo, lo único que su mente pudo maquinar en esos instantes era que si él estaba ocupando el lugar de su hijo, ¿qué había pasado con la conciencia de Itachi?
Continuará…
(Dudas, sugerencias, felicitaciones y jitomatazos, favor de dejarlos en un review, gracias -o-)
NOTA DE SALEM:
Lo extraño de esto, es que desde hace como dos semanas que tenía escrito éste capítulo XD, juraría que ya lo había subido, pero parece que solo tenía la idea de haberlo hecho o-Ó, si bien éste capítulo contiene fragmentos del manga, ni la historia ni los hechos los llevaré fielmente a él, en realidad desde aquí se despega de la historia original así que no esperen encontrar muchas similitudes jaja, en fin, he dejado un poco abandonados mis fics porque ahora estoy concentrada en un comic que ando dibujando, muchas gracias por sus comentarios, trataré de seguir actualizando, por lo pronto muchos saludos, besos y abrazos para toda(o)s, nos estamos leyendo…
Yukime Hiwatari: See, Minako es un amor, siempre he creído que si Naruto hubiera sido mujer, tendría una personalidad más o menos igual a ella XD, tal vez ahora Mizuho ya no pinte en ésta historia, pero espero recompensarla a futuro, y pss Tobi siempre jugando con las vidas de los otros, Itachi fue el que terminó pagando el pato con el jutsu, Sasuke se acaba de llevar el owned de su vida en todos los sentidos y algún día escribiré un okamake sobre esa memorable charla jaja.
nellycullen: Lo dicho, escribiré un okamake de esa charla en alguno de los próximos capítulos XD o igual y terminó dibujándolo, eso sí estaría intedezante XD
okashira janet: Coincido contigo y sip, yo también leí ese fic =D, y o tienes un maravilloso sentido de la intuición, o yo soy muy predecible, creo que es lo segundo XD (es extraño que nadie más haya acertado, si según yo dejé muchas pistas o-o), y pss lastimosamente Naruto no pudo irse con Sasuke, solo alcanzaba para un boleto, que al final Madara desperdició, desde hace mucho que quería llegar a este punto, tenía interés de ver la manera en que Sasuke se las ingeniaría para poder reconquistar a Hinata, y pss el corazón de Hina estaba dañado porque sufría una enfermedad, lo de Neji no tuvo nada que ver, al menos por ahora XD.
SatarlesSxNightX: Muchas gracias por leerme =D, lamento mucho la tardanza y aunque no lo prometo, intentaré actualizar pronto, saludos n-n.
Lucy: Muchas gracias, y pss en realidad terminó en el pasado, aunque uno muy diferente al que él conocía jaja.
tenoh alex: Digamos que leo demasiado y termino mezclando cosas XD, ni en sueños en las novelas mexicanas mutilarían a alguno de los buenos así jaja.
flordezereso: Si, pss sabiendo lo que sabe Sasuke, aunque será difícil que lo aplique en su actual situación, Minako tiene esperanzas de cambiar su futuro, no sé si esto le beneficie o la perjudique, ya que existe la posibilidad de que sus padres no sean los mismos XD, y aunque he dejado los fics un poco de lado, no pienso abandonarlos, palabra de scout.
gibyborri: Descuida que entre los posibles finales tengo en mente uno que es feliz, pero como la historia apenas va a medias, todo dependerá del desarrollo de los próximos capítulos.
hinatta123: Muchas gracias, espero que éste capítulo haya aclarado algunas de tus dudas y no haya dejado más =D
taty: Muchas gracias, me alegra saber que "una segunda oportunidad" te gustará, y ojalá que ésta no te decepcione, saludos.
night kiryuu yuuki: Primero que nada muchas gracias =D, y como veras la muerte de Hina era necesaria para el desarrollo de la historia, así que a partir de ahora empezará lo bueno XD.
Hinata-Hyuga-048: Muchas gracias por las flores, hiciste que me sonrojara o/o, y pss ahora si que avanzó más rápido en la historia del DA que aquí, y eso que escribir es mucho más fácil que dibujar XD
EthereldCrow: See, por fin voy a escribir lo que tenía en mente desde un principio XD, y por ahora los chicos quedaran un tanto relegados, al menos hasta que el futuro los alcance o Sasuke regrese, lo que suceda primero, lamento haber tardado tanto en actualizar n-nU
