Capítulo 28: El tiempo no pasa nada más.
Bella POV
Han pasado casi cuatro años.
El tiempo me ha hecho más cuidadosa en mis pensamientos para que Edward no vea todo lo que sucede con Jacob. Y ser más cuidadosa con mis gestos para que Jacob no note mi confusión y mi desesperación por todo esto, él sabe leer casi cada gesto que hago y toma mis palabras tan a pecho y tan enserio que me preocupa hasta si respiro de más.
Han sido tiempos de reflexión y crecimiento, pues con el tiempo Edward ha entendido un poco más la situación con Jacob, ha logrado entender a ciencia cierta como todos los años que he estado con el he logrado cambiar para bien y me enseño a ser lo que soy,,, incluso le logre explicar que gracias a que el me enseño la dieta de los animales es que puedo aproximarme a Edward sin tener ganas de matarlo.
También, ha sido tiempo de reconciliación y esperanza. La esperanza que tenemos tanto Jacob como yo de que las cosas se solucionen entre Edward y yo. Y no vivamos pensando en que pasara mañana, es casi como si tuviéramos una enfermedad terminal y viviéramos un día a la vez.
La situación me tiene realmente cansada, pero no siento obligación para con ninguno de los dos. Amo a Jake como nunca pues soy lo que soy y sigo viva gracias a él. Amo a Edward porque su alma es como parte de la mía y nuestro amor fluye tan fácil, como si él y yo lleváramos más años juntos que inclusive Jake y yo.
Pero como todo, todo tiene que cambiar y el gran padre tiempo hacia todo girar. Y ha mi tal vez no me afecte físicamente pero de que me afecta, me afecta ahora lo sé. Y el padre tiempo me lo haría entender otra vez.
Jacob iba a visitar a la tribu cad meses, en estos años todo iba muy bien. La niña crecía según él me decía, la tribu estaba feliz con su matrimonio conmigo (algo que me sorprendía) y todos estábamos tranquilos. Un día hace como 3 días le llego una carta a Jacob que algo sucedía y que requerían de su consejo y presencia en la reservación.
El pidió permiso en su trabajo, le otorgaron unas vacaciones y partió. Me dijo que se estaría allá durante unos 10 días aproximadamente y que regresaría. Nuestra situación había mejorado tanto al punto que el mismo me dijo que si lo quería me quedara en casa de lo Masen esos días. Vaya que me sorprendió lo que me dijo, pero el confiaba en mí y yo en él.
Tome mis cosas el mismo día que el partió. Me sentía inquieta,,, y peor aún era que no era la única. Edward no se separaba de mi ni para ir al baño, él me quería todo el día cerca, me pido que le transcribiera un libro completo, varios de hecho. Trascribí varias cartas de distintos artistas y le hice varios dibujos. No sabía por qué estaba actuando tan extraño pero yo también me sentía tan ansiosa. Lo que más me sorprendió fue que me pidió que le hiciera un dibujo de nosotros juntos abrazados y que atrás de este le escribiera unas palabras de mi propia autoría.
Paseamos por el parque pero el solo quería ir en mis brazos. Aunque a todos les resultaba muy raro que siendo yo tan delgada y pequeña aun pudiera aguantar completamente el peso de Edward, ese día no me importo los comentarios que lograba oír. Su actitud empezaba a preocuparme y peor otra vez. Me sentía un poco igual que él. De la nada el hablo…
- Edward: Bella, quiero que me lleves al lugar donde acostumbras cazar. Quiero que me lleves a ese lugar especial para tu corazón, ese al que nunca has llevado a Black.
Queee? Como sabe el de eso, como sabe que cazo ahí, como sabe que cazo. Como sabe de mi lugar, es solo mío… jamás se lo he contado a él o a Jake.
Él se abrazó a mí con mucha fuerza y me dijo.
- Edward: Están de más los cómos o porqués,,, solo llévame allá por favor, mi amor.
Sabía que algo pasaba pero no lo entendía. Solo asentí y en un principio camine lento pues me encontraba entre humanos. Al alejarme cada vez más de la ciudad lo acune en mis brazos y corrí con toda mi velocidad. El sabía que yo era distinta y si sabía que cazaba para alimentarme, mi fuerza o mi velocidad no eran nada que él no supiera entonces.
-Cierra los ojos cariño, tardaremos un poco en llegar. Duerme si gustas, yo te despertare cuando lleguemos allá.
El solo asintió y obedeció. Menos de dos minutos después él se había dormido entre mis brazos y yo pude cuidarlo y acunarlo para poder tomar toda mi velocidad. Una hora después llegue a mi claro.
Aquel lugar era toda mi felicidad, el único lugar donde podía estar en paz y pensar en mí. No en Edward, no en Jake. En la paz del lugar y en mí.
Me adentre un poco, era un prado con grandes rosales naturales y alguna que otra flor silvestre yo misma había ahí colocado. La verdad yo misma lo había creado a semejanza de mi lugar favorito, mi lago. Pero este tenía solo un pequeño riachuelo que su canto emanaba mucha paz a mi cansado y pesado corazón. Eran más de 100 metros a la redonda sin árboles, solo flores y unos cuantos helechos. El rio nacía de una pequeña cascada natural hasta perderse en el horizonte al doblar sobre su cauce natural.
Este era mi santuario personal, lo compartiría con Edward porque no sabía cómo se enteró de él, pero nadie más irrumpiría aquí.
-Mi amor… pequeño Edward despierta hemos llegado. Vamos mi pequeño dormilón, lo desperté con muchos besos por todo su rostro, así despertaba a Jake y le gustaba mucho.
El abrió los ojos, yo lo deposite cerca del rio para que el pudiera limpiarse el rostro con un poco de agua y quitarse un poco lo adormitado. El entendió en el momento y dejo agua escurriendo sobre su rostro, me senté junto a él y con mi abrigo seque su rostro. Este tipo de gestos míos hacia el eran tan naturales como que el respirara tan cerca de mí y su sangre ya no quemara mi garganta.
- Edward: Ahora veo por qué amamos este lugar, es realmente majestuoso.
Amamos,,,,, pensé. Obvio el escucho.
- Edward: Bella, tenemos segundos para que entiendas que yo no solo escucho lo que piensas. A veces veo lo que vez, siento lo que sientes, odio lo que odias y amo lo que amas. Aun cuando eso incluya al lobo.
Eso si no puede ser… eso va más allá de todo…
-cómo?
- Edward: Esa es la única razón por la que mi corazón no deja de latir cuando sé que estas con el, Bella. Porqué siento lo que sientes y siento como lo necesitas por todo lo que ha hecho por ti y por tu existencia. Pero que eso no te haga pensar que no odio igualmente a Jacob con todo mi ser, le agradezco todo lo que ha hecho por ti. Que te amé, que te cuide, que te proteja, le agradezco todo. Pero no por eso lo odio menos.
No reaccione en lo más mínimo, solo pregunte….
-Como, como le haces para odiarlo y amarlo… yo lo intente y casi me mato en el intento…
- Edward: Exacto, exacto Bella. Prefiero verte con él por el momento que no volverte a ver jamás. Ahora, déjame decirte algo antes de que todo pase….. TE AMO Bella, te amo en un manera en la que ni él te puede amar. Te amo de tal manera, que soy capaz de dejarte ir para que un día regreses a mí.
Seguí casi en shock pero aun coordinaba mis palabras o más bien mis pensamientos…
-Edward yo no me estoy marchando, estoy aquí justo enfrente de ti… que pasa Edward?
- Edward: En unos momentos entenderás, Bella. Recuerda tu promesa Bella. Recuerda que me buscaras y me harás recordarte cuando el momento sea el adecuado. Solo prométemelo de nuevo por favor,,, necesito que lo hagas.
Sentía mucho miedo, por todo mí ser corría el miedo por sus palabras… pero logre contestar.
-Claro que si Edward Masen. Te prometo que cuando llegue el momento te encontrare y te recordare quien eres y quien soy yo. Te lo juro, te lo prometo. Lo cumpliré, cumpliré con mi palabra aun así se a lo último que haga en esta tierra.
El empezó a llorar haciendo que mi desesperación corriera más.
- Edward: Bella, soy solo un humano. Y mi amigo me ha dicho que para poder sobrevivir a que tú te vayas de mi lado, él me va a ayudar. Ambos te amamos…
-Tu amigo?
Eso quería decir que el sabia de esa parte de su alma que salía a relucir en los momentos más feos y desesperados… por eso este niño es tan fuerte. Su mayor fuerza está dentro de él,,, en lo más profundo de su ser… su alma.
- Edward: Si Bella, solo que ahora él sabe que ese momento está muy cerca,,, se lo que va a hacer Bella….
Ahí se derrumbó. Su llanto resonó por todo el prado de manera dolorosa, mis brazos no fueron lo suficientemente fuertes para poder consolarlo o mantenerlo en pie. Me sentía tan mal,,, porque? Porque tenía este pequeño niño pasar por esto,, porque… todo es mi culpa… todo por mí,, por mi egoísmo,,, maldita sea,,, si pudiera desearía que todo su dolor se pasara a mí y no sufriera jamás…
- Edward: No nena, esto no es tu culpa. No existen culpables en esto, solo involucrados y para que tengamos tu y yo un para el resto de nuestras existencias vivieron y fueron felices, tenemos que pasar por esto. Es por eso que se, que él tiene que borrarte de mi memoria y por eso necesitare que un día tú seas quien me lo recuerde y quien me saque de mi aletargo Bella. Por eso quiero que me lo prometas tantas veces como sea posible. Sé que solo así podre sobrevivir a mí a mi sufrir… solo así podre lograr vivir tu adiós.
Eso iba a pasar, esa parte de él que lo protegería me arrastraría al fondo de su memoria. Casi borrándome de su existir para que él pueda seguir viviendo,,, mi corazón se alegró de saber que el sobreviviría y estaría bien… su alma lo cuidaría… la otra parte me entristecía, pues sabía que no estaría presente para el mas nunca…
Entendí otra cosa más… por eso el me pedía que le prometiera que lo haría recordarme. Por eso. Mi recuerdo se encontraría en el fondo de su conciencia, justo en el mismo lugar donde yo siento que se esconde esa parte de su alma que yo no logro recordar. Vaya que todo esto era complicado, pero entendía que mi propia alma escondió algo en algún punto de mi vida para poder sobrevivir a eso y salir viva de ello. Para continuar y un día, alguien me lo recordaría….
- Edward: Bella, mi amor. Me tengo que despedir…
-Edward.. Mi amor. Ya entendí todo y te prometo y te juro. Que mantendré mi palabra, en esta o en otra vida, en este o en otro tiempo, te encontrare y hare que me recuerdes. Esto es un pacto amor.
Tome un gran suspiro y en mi dedo anular de la mano izquierda me di una mordida que me dolió el alma. Me arranque un pedazo de piel, un trozo del al menos un centímetro de diámetro, era lo más doloroso que había hecho en todo mi existencia. Agarre la cadena de oro que colgaba de mi cuello y que Jacob me había regalado por nuestra boda. Le arranque una cantidad de eslabones y forme con gran precisión un pequeño sujetador donde coloque mi recién arrancado pedazo de mí y lo convertí en un dije.
El pequeño dije parecía tener un diamante muy brilloso pues el sol reflejaba en él, tal como lo hacía en toda mi piel. Sin más me acerque nuevamente a él. Y en su cadena de oro que el traía símbolo de la familia Masen coloque mi dije… diciendo.
-Edward Anthony Masen llevas en ti una pequeña parte de mí pero más importante llevas en ti la otra mitad de mi alma. Este pequeño dije es un pedacito de mí y cuando te encuentre tu veras como encajara en el lugar al que pertenece y así me recordaras, en ese momento empezara nuestro para siempre. Así será, mi alma me lo dice.
- Edward: Gracias, Bella era justo lo que necesitaba oír. Ahora no solo sobreviviré, sino que viviré para ti, para nuestro para siempre. Yo me despido, Bella. No sé por qué pero siento que es hora… así que a…
-No Edward, no te despidas. Esto es solo un hasta luego, no se te ocurra decirme adiós porque entonces sé que la que no podría seria yo. Nos veremos pronto mi amor.
No seguimos hablando, yo sabía que hablaría con esa parte de él que tanto nos ayudaba y a la vez nos asustaba a ambos. Hice lo que jamás pensé hacer y el solo me siguió.
Lo bese.
Nuestro beso fue tierno y amoroso. Di en un momento una pequeña mordida a su labio inferior, en un susurro nos dijimos… te amo al mismo tiempo y él se desplomo.
Cayo en un sueño profundo, sabía que no estaba muerto por que su corazón aun lo oía y lo sentía latir contra mi pecho. Pero estaba completamente fuera de sí.
Uno minuto más tarde, el minuto más que para mí pareció una eternidad el abrió sus ojos. Pero su mirada ya no era la misma.
- Edward/Alma: Milagro de mi existencia. Mi milagro de vida, me duele lo que acabo de hacer con este pequeño ser, esta parte de mí. Pero ambos jamás podríamos seguir sin ti. Discúlpame mi amor, discúlpame porque es por mi culpa que las cosas están así,,, pero me niego a creer que todo el tiempo que ha pasado y que hemos esperado el uno por el otro han sido en vano. Me niego a creer que moriremos sin amarnos libremente, me niego a no poder nunca ser tuyo. Te amo, te amamos y te amaremos cada segundo hasta que volvamos a encontrarnos. Tú con él y yo con tu alma.
Algo en mi paso, pues así como el pequeño Edward no estaba presente tampoco yo. Era una parte de mí, era alguien dentro de mí la que salió hacia la luz. Y empezó a hablar…
- Bella/Alma: Maestro tengo miedo pero confió ciegamente en usted. La próxima vez que nos encontremos ya no me separare de usted o pasaremos a la otra vida juntos. Le amo Maestro.
Regrese a mí, luche con todo para regresar y lo logre. Había oído todo pero no fui yo quien lo dijo,,, me sentí muy desconcertada pero nuevamente su alma empezó a hablar.
- Edward/Alma: Milagro, mi milagro… es hora de que partas rumbo a la casa del niño. Estará dormido durante muchas horas, cuando despierte solo será el niño que fue hace 4 años. Jamás perderemos ni tu promesa ni tu dije,,, yo me encargo de eso. Debes despedirte amablemente de sus padres, Jacob viene por ti.
-Pero porque, que pasa… que tiene de malo que el venga… explícame por favor… porque me tengo que despedir. Porque le borraste mi recuerdo si yo no me estoy marchando,, no aun… que pasa…
Tenía tantas preguntas y tantos sentimientos encima… no sabía ni cómo reaccionar.
- Edward/Alma: Lo entenderás pequeña. Lo harás, confió en ti. Te amamos,,, las amamos. Yo lo cuidare, no te preocupes. Siempre estaré aquí para él hasta que de nuevo nos encuentres y por fin podamos ser libres y felices. Vete mi Milagro, veté para un día poder regresar. Te extrañare, sé que lo hare… tienes el tiempo justo antes de que los padres del pequeño se empiecen a preocupar y puedas despedirte de ellos. Cuídate mucho y cuídalo a él, a pesar de todo te merece, yo lo sé. Vete.
Se desvaneció nuevamente, pertenecía ahora si totalmente inconsciente entre mis brazos y con un latido tan acompasado y lento que me aterrorizo. Pero seguiría sus instrucciones, algo había pasado o acaba de pasar o pasaría. No sé qué era y ya me aterrorizaba.
Un momento de lucidez pasó por mi cabeza, limpie el rostro lloroso de Edward con mi abrigo y lo metí debajo de él. Empezaba a atardecer y la temperatura empezaba a descender, para cuando llegara a su casa estaría ya oscuro.
En ese momento de lucidez sentí el enorme dolor que provocaba ese pequeño pedazo en mi dedo que faltaba y sentía como el dije se movía hacia mí, tal como si fuera un imán. Abrace a Edward debajo de mi abrigo y di un gran suspiro para grabar en mi memoria este olor. El olor de Edward en mi pradera, junto al rio en el día de nuestra despedida.
Salí corriendo, tal y como él dijo. Llegue justo a tiempo para que los padres de Edward no notaran nuestra ausencia de horas.
Lo recosté junto a su cama. Mire a todo el alrededor, ahora entendía el porqué del dibujo y la carta, los libros transcritos y la carta detrás del dibujo que le hice…. Me tome unos minutos para agregar al dibujo el dije que le había puesto a Edward y uno idéntico en mi cuello. Y agregarle a la carta detrás una última frase a lo que había escrito… TE ENCONTRARE Y HARE QUE ME RECUERDES.
Bese sus labios, tiernamente. Y grabe nuevamente su olor en mi memoria. Salí por la puerta tan lentamente. Era como si dejara no solo un pedacito de mi con él, era más bien como si mi corazón se quedara con él.
Me dirigí al despacho del Sr. Masen, el me vio con un semblante de dolor. Y hablo antes de que yo misma lo hiciera.
- Sr. Masen: Isabella,,, veo que Edward tenía razón. Debe usted partir verdad?
Me sorprendió que lo supiera y por lo que dijo, fue el mismo Edward quien se lo dijo.
-Si Sr. Masen, es una asunto personal del que me es imposible ausentarme. Y debo decir que me duele mucho dejar al pequeño Edward, me he encariñado demasiado con él. Realmente le quiero tanto… mi corazón era el que estaba llorando en ese momento….
- Sr. Masen: Lo sabemos Isabella y lo entendemos, él nos ayudó a comprenderlo. Debo decirte que has sido una gran amiga y maestra para Edward, sé que la pasara mal en tu ausencia…
-No Sr. Masen, he hablado con él y le he explicado en medida de lo posible las cosas. El estará bien se lo prometo ha comprendido las cosas, es un niño muy especial y jamás saldrá de mi corazón. Si un día me es posible regresar lo hare, se lo prometo Sr… era casi como si necesitara prometérselo a él también-
- Sr. Masen: Bella te deseamos lo mejor y espero, si Dios así lo permite volverte a ver un día… Veras la Sra. No viene a despedirse pues se siente avergonzada pues ha llorado y se siente muy preocupada por nuestro hijo. Sabemos que está bien, el mismo nos lo ha dicho… pero hemos decidido pasar la noche con él.
-Si es una gran idea, dije triste y apenada….. ahh Sr. Masen, le regale un pequeño dije a su hijo, espero no haya problema.
-Sr. Masen: Si Isabella no hay problema, ahora ten esto y parte. Se te hace tarde, tu esposo te espera en casa. Te queremos no lo olvides y este es tu hogar. No nos olvides pues nosotros jamás te olvidaremos.
Me dio un abrazo fraternal. Y salí de ahí con un sobre en las manos. No entendía que tanto les había dicho Edward pero hizo mi partida bastante fácil aun con todo y todo.
Salí de la casa, me quede en el parque viendo hacia el cuarto de Edward, sin pensarlo grite.
-Lo prometo mi amor…. Te amo.
