No culpes a tu suerte.


¿Puedes quedarte sentado cuando alguien que amas está siendo públicamente atacado frente a ti?

Ash no podía hacerlo.

Así que, fijando sus ojos en la escena frente a él con los puños cerrados se levantó de golpe a la vez que Pikachu saltó de su hombro soltando chispas de sus mejillas. Aquél hombre sonreía a Misty de una forma que Ash sólo podría describirla como siniestra; disfrutando cínicamente la conmoción que había provocado entre los presentes con sus insinuaciones.

"Misty," El individuo pronunció el nombre de su mejor amiga con una familiaridad que se sentía impropia salida de su boca, y sus facciones de por sí duras, se oscurecieron aún más. "¿insistes en decir que eres inocente?"

No era una pregunta; era una acusación.

Ash tensó su mandíbula mientras observó a Misty respirar profundo en un obvio intento, aunque quizás inconsciente, por calmar la mezcla de emociones que para él eran reconocibles en su rostro; la confusión, el enojo, el arrepentimiento y detrás de todo ello el deseo latente en sus ojos por ser entendida o al menos perdonada por los que una vez la respetaron y le dieron su apoyo.

La mirada de alguien que en el fondo todo lo que pide es otra oportunidad pero que sabe realmente no se la están dando; las personas ahí presentes ya habían decidido qué pensar de antemano.

Pero por encima de eso, Misty le estaba haciendo frente, en una actitud valiente, porque ésa era una contienda con su honor en juego; y aún si Ash sabía que ella no quería que interfiriera, él prefería mil veces hacerla enojar que dejarla luchar sola.

Determinado a protegerla y volverse su escudo cuántas veces fuera necesario, abrió la boca sin ni siquiera saber qué diría; pero inesperadamente, antes de poder formular un sonido claro, fue la voz de Lance la que irrumpió como un trueno el lugar, consiguiendo un silencio inmediato en el set.

"La señorita Waterflower, ya ha sido investigada, interrogada y juzgada." Dijo dirigiendo sus ojos al hombre que hizo la pregunta, su entonación llena de esa autoridad que Ash admiraba y que probablemente nunca lograría igualar. "No es un secreto que en consecuencia fue destituida de su cargo como líder de gimnasio, resolución que ella aceptó dando muestras de su cooperación. El informe completo puede ser leído en el sitio web oficial de la Liga; no hay razón para volver a cuestionar el tema, señor." Advirtió en tono definitivo; y luego, desvió su mirada hacia el resto de los espectadores. "Asimismo, si alguno considera que podría hacerlo mejor que la ex líder de gimnasio de ciudad Celeste, lo invito a que se postule como candidato en las próximas elecciones. El proceso para participar estará abierto a cualquier entrenador Pokémon sin excepciones; y," Se detuvo un momento, enderezándose. "eso incluye a la señorita Waterflower." Reveló mirando brevemente a Misty, confirmando así oficialmente lo que ya le había dicho a Ash antes; lo cual a su vez produjo un ligero murmullo de sorpresa colectiva. "Pues, repito, el objetivo principal de la Liga es que se trate de una competición justa, en la que todos tengan la oportunidad de demostrar sus habilidades y propuestas; para luego ser elegido el mejor. Eso es todo." Concluyó haciendo a un lado el micrófono que dejó en manos de uno de los técnicos, y sin más, dio la espalda al auditorio volviendo a sentarse en su lugar entre los productores.

Lance solía ser algo seco cuando hablaba ante las cámaras, y no siempre obtenía el agrado de los oyentes, pero usualmente nadie se atrevía a rebatirlo de cara; y en esta ocasión no fue diferente.

El hombre que hizo la pregunta volvió a tomar asiento, y Ash soltó el aliento que no sabía había estado conteniendo.

Al menos, por lo pronto, Misty estaba a salvo, pensó desviando nuevamente su mirada hacia su dirección, y la observó todavía parada con una expresión desorientada y Gary de pie junto.

Qué difícil le era a Ash contenerse de correr a su lado, se lamentó interiormente mientras Pikachu se subió sobre su hombro y le dio una mirada comprensiva; su pequeño amigo debía advertir su impotencia mejor que nadie.

Al mismo tiempo, May se adelantó en el escenario hasta quedar parada junto a él, pues de seguro, le estaban presionando para que en cuanto antes cambiara el ambiente en el set; y al verla de cerca se sintió algo mal por ella porque, aun si era su deber disimularlo, también era palpable en su rostro el desconcierto por lo sucedido.

"Gracias, maestro Lance." May dijo mirando hacia éste, y el antiguo campeón de la Liga respondió con un escueto gesto de la cabeza que fue enfocado por una de las cámaras para luego volver a encuadrar a ella. "Ha sido muy emocionante pero hemos llegado al final del programa del día de hoy. Espero que todos disfrutaran de la entrevista, y que sus dudas respecto a las próximas elecciones hayan sido aclaradas." Giró a él con una expresión un poco más animada. "Y, por supuesto, quiero agradecer al maestro Ash, por acompañarnos esta mañana."

También le devolvió una pequeña sonrisa que procuró no se notara del todo cansada pero por esa ocasión no pudo forzarse a sí mismo a responder el habitual «Fue un placer» que se esperaba de él.

Es que, ¿por cuánto más tendría que hacer a un lado sus propios sentimientos por anteponer las expectativas y exigencias de su título?

¿Y hasta qué punto seguía valiendo la pena todo eso?

Por primera vez, fugazmente, se le pasó por la mente que su sueño de infancia no era tan valioso como para sacrificar todo por éste.


En toda su carrera como entrenadora Pokémon, contando su montón de batallas y hasta sus peores derrotas, era la primera vez que Misty se había sentido tan desproporcionadamente, tan estúpidamente incapaz de defenderse.

De hecho, en más de una ocasión había oído a otros decir que tenía una lengua sagaz, y quien la conocía sabía que ella no se dejaba intimidar fácilmente, pero ¿dónde estaba esa Misty?

Se dejó caer desfallecida sobre su asiento cuando anunciaron que ya no estaban al aire.

Las preguntas de aquél señor seguían repitiéndose dentro de su cabeza, como si aún estuviera atrapada en ese momento: paralizada sin poder responderle; indefensa como un Pokémon salvaje que es debilitado por un entrenador experimentado que se ha asegurado de tener toda la ventaja de su lado.

Quería decir que era injusto y rebelarse; pero al mismo tiempo no podía denunciar a sus hermanas por dejarla en circunstancias tan desesperadas ni tampoco podía culpar a su mala suerte por arruinar todos sus planes de salida.

Porque al final lo único que contaba era que no era del todo inocente de lo sucedido.

Ellos tenían razón. Era la líder oficial; sin importar qué, debió ser capaz de protegerlo.

A su alrededor los otros invitados habían comenzado a retirarse, pero ignorando cualquier murmullo externo, simplemente cerró los ojos, consiguiendo normalizar sus signos vitales hasta que sólo un sabor amargo persistió en su boca.

Su mente todavía era un mar de confusión, incluso Lance, de quien había dudado tanto, había resultado ser quien se levantó a hablar en su nombre; considerando todo lo demás, ¿qué significaba eso?

"Estás muy pálida. Te traeré una botella de agua." Gary le ofreció en un tono serio que cubría quizás su preocupación y acto seguido lo percibió levantarse.

Misty se llevó una mano a su rostro; no quería seguir actuando patéticamente. Ella no era una chica débil, se recordó soltando un suspiro.

"Lo que pasó te tomó por sorpresa, ¿verdad?" Kaori, de quien se había olvidado todavía estaba sentada a su izquierda, le comentó en un tono empático. "Gary, tiene razón. Te ves muy demacrada."

Misty se enderezó haciendo a un lado la incomodidad que aún le causaba estar cerca de la chica.

"Um, no, bueno, un poco, pero estoy bien; ya sabía que no sería fácil regresar." Respondió en un intento por parecer más tranquila de lo que realmente estaba. "Lo que pasó no es algo que olvidarían tan pronto."

Kaori asintió haciendo un sonido afirmativo.

"Pero, ¿sabes de hecho por qué están tan en contra tuya, Mist?"

Misty buscó en los ojos de Kaori algún indicio de la intención con la cual le hacía esa pregunta, pero no notó ninguna malicia aparente en su mirada.

"¿Por qué?"

Kaori suavizó su expresión antes de contestar.

"Porque realmente creen que para ti es fácil, cuando no te lo mereces."

"¿Fácil?" Exclamó rápidamente sin pensarlo, y en su tono incrédulo traslucía lo insultada que se sentía. "Claro, porque cualquiera amaría estar en mi lugar, Kaori."

Su sarcasmo fue a su vez respondido por una sonrisa irónica.

"Sí, Misty, es cierto, cualquiera amaría ser tú; tu mejor amigo es el campeón de la Liga, tu novio es un Oak, e incluso el legendario maestro Lance te defiende." Kaori le soltó acelerada en un tono mordaz, como si por un momento estuviera desahogando lo que realmente pensaba, y luego hizo una pequeña pausa como para controlarse. "Todo el mundo sabe que te están protegiendo los más altos rangos en el ámbito Pokémon de la Región. ¿Crees que sería así si no fueras tú, si hubiera sido otra en tu lugar?"

Misty se giró en su asiento casi por completo hacia Kaori.

"Entonces, ¿mi crimen es tener buenos amigos?" Alzó un poco más la voz. "¿O sólo que sean personas famosas?"

Kaori frunció levemente el ceño pero notoriamente se contuvo de contestar de inmediato, como si estuviera midiendo sus palabras.

"Tu crimen, Misty, es utilizar tu amistad con ellos para obviar tu responsabilidad." Respondió y luego ablandó su gesto soltando un suspiro. "Tal vez todos estarían más dispuestos a entender tus circunstancias si alguna vez te hubieras mostrado públicamente arrepentida. ¿Por qué no te disculpaste por lo que pasó, Mist?" Le dijo y fue como si de pronto se hubiera transformado en una verdadera amiga preocupada por ella. "¿No lo entiendes? Hasta ahora todo lo que has hecho es huir."

No, se dijo interiormente con cierta angustia, no quería dejarse confundir por Kaori de nuevo; ella sólo quería hacerla sentir mal.

La razón por la cual no había pensado en hablar antes fue porque todo pasó tan rápido que lo único que hizo fue seguir las órdenes que le dio la Liga; ellos le pidieron que no hiciera ninguna aparición pública para evitar volver a provocar un escándalo.

Eso no había sido huir, era una muestra de su cooperación como dijo Lance; ¿o no?

De repente, la expresión de Kaori cambió como si estuviera viendo algo detrás de ella, y antes de que Misty pudiera reaccionar una mano fuerte tocó su hombro haciéndola saltar de la sorpresa.

"¿Desde cuándo actúas como un Skitty asustadizo, Misty?" Era la voz y la risa inconfundible de uno de sus mejores amigos.

"¡Brock!" Gritó sin poderlo creer y se levantó de su asiento olvidándose de todo lo demás. "Pensé que no podrías venir." Se quejó, y éste respondió dándole un gran abrazo. "No sabes la falta que nos has hecho." Masculló casi como si fuera una niña reclamando a su padre por ausentarse cuando la familia lo necesita.

Él la soltó, y la miró un poco más serio.

"Debí venir a verlos antes; lo siento he estado muy ocupado este mes, ya sabes..."

Suspiró.

"Sí, ya sé; el hospital sería un caos sin ti." Misty completó moviendo la cabeza, y al desviar la mirada notó a Gary detrás de Brock; éste al hacer contacto visual con ella se adelantó un poco para pasarle la botella de agua que le había prometido.

"Gracias." Ella le susurró con una tenue sonrisa mientras abrió la botella para tomar un sorbo de agua. Gary simplemente metió las manos en sus bolsillos; como si de alguna manera se sintiera inusualmente incómodo.

"Entonces," Brock llamó su atención volviendo a colocar una mano en su hombro. "¿qué te parece si esperamos en la cafetería a que el señor maestro Pokémon termine de dar autógrafos?"

Misty dirigió sutilmente la mirada hacia Ash que con Pikachu al hombro estaba parado en medio de un grupo de fans, tomándose una de muchas fotos; y sonrió levemente al notar que se veía más tranquilo.

El apoyo, hasta ahora incondicional de sus verdaderos seguidores, que lo admiraban y confiaban en su honestidad, debía ser un aliciente en esta situación, y por eso supo que justo entonces lo único que ella podía hacer por él era guardar distancia.

"Sí, está bien." Aceptó la propuesta de Brock.

"Entonces, ve con ellos, Mist." Kaori, quien también se había levantado, intervino en voz suave. "Yo me quedaré para pedirle un autógrafo al campeón." Sonrió sacando una gorra estilo las que Ash usaba de su bolsa. "Estaba esperando que Gary regresara para no dejarte sola."

Brock se volteó inmediatamente hacia Kaori y tomó una de sus manos.

"Mi amiga es muy maleducada, todavía no nos ha presentado." Le sonrió con su famosa mirada de he visto una chica bonita que a Misty le sacaba de quicio. "Mi nombre es Brock, soy el director del área de Cardiología Pokémon en el Hospital de Especialidades de la Liga. Y si me dejas me encargaré de tu corazón—"

"¡Brock!" Lo interrumpió jalando su brazo, y al mismo tiempo Kaori soltó una risita.

"Misty, no sólo tienes amigos famosos sino también graciosos." Declaró viéndolos entretenida.

Kaori estaba loca, pensó conteniendo su frustración, y, ya no podía -ni quería- seguir lidiando con su hipocresía sin sentido; así que se dio la vuelta sin responderle y, tomando también del brazo a Gary, jaló a los dos hacia la salida.

"Aquí tienes mi número." Brock alcanzó a extenderle su tarjeta a Kaori antes de que Misty lo arrastrara lejos. "Cuando quieras que te haga sonreír, llámame."

Después de cruzar la puerta, soltar a ambos en una actitud indignada y seguirse caminando a paso furioso por media estación televisiva, se dio cuenta que en su arrebato se había olvidado del punto más importante: estaba dejando a Kaori sola con Ash.

No; no sola, se corrigió deprisa en un intento por pensar racionalmente; había cientos de personas más ahí.

Qué podía pasar, ¿cierto?


Eso había sido algo que no debió pasar.

"¿Cómo que no saben quién era?" Lance le espetó a la encargada de seleccionar los invitados que harían preguntas en el programa. "Se supone que los asientos estaban designados."

"Esto, señor," La chica tartamudeó acomodando sus lentes. "lo que pasa es que no nos dimos cuenta que tenía un pase falso." Confesó dando un paso atrás como si esperara su furia.

Comenzaba a darle un dolor de cabeza.

"¿Qué clase de trabajo hicieron hoy? Dejé claro que no toleraría ningún incidente." Reclamó girando su cuerpo hacia el jefe de seguridad de la televisora, pero éste en lugar de contestar lo miró impasible, haciendo ademan de estar escuchando por el intercomunicador de su oído.

Lance se cruzó de brazos con impaciencia, aún negándose a tomar asiento en uno de los sillones de la oficina del presidente de la PKMNews.

"Lo siento, señor." Respondió el hombre después de un momento. "Acaban de comunicarme que perdieron al sujeto. Me temo que no podremos interrogarlo como usted pidió."

Lo miró irritado, pero intentó contenerse de seguir descargando su ira contra ellos; no servía de nada.

"Investiguen qué pasó con el invitado original." Ordenó mirando a ambos, a lo cual asintieron y acto seguido la chica prácticamente salió corriendo del lugar con el joven caminando a paso serio tras ella.

"Lance, no te pongas tan nervioso." Intervino, entonces, el presidente y dueño de la televisora, quien hasta el momento lo había dejado resolver el asunto a su modo, y que era además un viejo conocido suyo. "Esas cosas pasan." Añadió con la tranquilidad de un hombre mayor y experimentado hablando a uno más joven. "Sabes que en las entrevistas en vivo suceden imprevistos pero no te preocupes por un opositor de la Liga; déjalos que hablen un poco. Lo importante, es que, en general, el proyecto está siendo bien aceptado." Sonrió pasándole una tableta electrónica de 10" por encima de la mesa de centro entre los sillones de su oficina. "Ash Ketchum sigue siendo nuestro As bajo la manga cuando se trata de obtener el agrado del público." Proclamó complacido recargándose contra el respaldo de su asiento.

Lance se sentó frente a él mientras observó en la pantalla que la página de la entrevista ya tenía cientos de comentarios, y como el presidente había dicho, al menos en lo referente a Ash y las próximas elecciones, la gran mayoría eran opiniones positivas.

Había veces que Lance aún se maravillaba de la fidelidad y confianza que tenían en el joven campeón sus fans y entrenadores que lo conocían: ellos no caerían tan fácilmente en las intrigas de un desconocido porque aquellos que habían seguido y escuchado a Ash le admiraban con la autoridad que da el ser auténtico y coherente; les sería inadmisible creer que él tenía dobles intenciones o mensajes tergiversados.

Lance no pudo evitar sonreír leyendo varias de esas líneas de ánimo.

"Sorprendente, ¿no?" Le dijo como adivinando sus pensamientos.

"Lo es." Lance coincidió con él levantando la vista; en cierto modo sentía orgullo porque Ash se trataba de su discípulo.

El presidente se rió de buena gana.

"Concentrémonos en lo positivo; aún hay mucho por hacer, Lance."

Sabía que tenía razón; y de hecho, Lance normalmente no se sentiría tan inquieto ni dejaría que sus emociones se desbocaran de esa manera pero aquel hombre en el set le había dado la impresión de que sabía más que un ciudadano cualquiera, hasta el punto que sus preguntas se le hicieron tanto una provocación como una advertencia para la Liga; no se sentía tranquilo de dejarlo ir así.

"En realidad, ¿qué es lo que te preocupa?" El presidente le preguntó en tono más serio.

Dejó la tableta sobre la mesa y se enderezó antes de contestar.

"Podría haber sido un enviado o miembro del equipo Diamante."

El presidente de la PKMNews asintió meditativo.

"Es probable. Considerando que su propósito es tanto desacreditar como presionar a la Liga." Concordó lentamente, y luego fijó su mirada sobre sus ojos. "Además, por lo que me dijiste, ellos son los que ocasionaron el problema en ciudad Celeste en primer lugar, ¿no?"


Decididamente, el problema con Misty, si se lo preguntaban a Gary, eran sus repentinos, constantes y visibles cambios de humor.

Y, no era que él no estuviera siendo comprensivo sino que ella estaba siendo incomprensible.

Porque primero, al ponerse tan demacrada en una cuestión de instantes, lo había impresionado, hasta el punto de preocuparlo, mas había reflexionado que era obvio que después de ser inculpada abiertamente ante televisión nacional no estuviera de las mil maravillas.

También entendió que al reencontrarse con un viejo y estimado amigo su recuperación fuera inmediata, haciéndola recobrar el color sonrosado en su rostro.

Pero, ¿qué rayos pasaba con ella ahora?

Observó a Misty caminar encolerizada hacia la cafetería, alejándose de ellos con pasos largos, marcados y pesados.

Como si ése fuera tiempo para molestarse por niñerías.

En todo caso, ¿por qué le importaría si Brock coqueteaba con Kaori? Gary había creído que aquél era sólo como un hermano mayor para ella.

Es más, el día anterior, Misty le había dicho casi llorando cuánto quería a Ash.

Así que, ¿a qué venía ese ataque de celos inopinado?

¿Ahora resultaba que Misty era de esas mujeres con corazones como de condominio a las que les gustaban más de uno a la vez?, se cuestionó en cierta forma indignado.

Aunque no era asunto suyo si era así.

No era como si él fuera su novio real.

Además, probablemente era cosa de rivalidad entre mujeres.

Escuchó reír levemente a Brock que caminaba junto a él, y que también veía hacia Misty que se perdía entre la multitud.

"Estaba preocupado por ella pero me alegro de ver que está bien." El chico murmuró casi para sí.

Claro, si estar bien significa ser tan volátil y errático como un Drifloon en un campo ventoso.

"¡Hermano!" Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando escuchó a May llamarlo por detrás así que volteó su cabeza sobre su hombro.

Ella avanzó rápidamente hacia él mientras su abuelo y Tracey caminaban atrás suyo; seguramente, éstos habían terminado ya de grabar su programa semanal La Lectura del Profesor Oak, que coincidió estaba dispuesto filmarse en la misma hora de la entrevista.

"Le pedí a mi abuelo que se esperara a regresar con nosotros." Su hermana le informó deteniéndose frente a él. "Ah, pero ¿dónde está mi cuñada?" Le preguntó mirando alrededor, y luego se inclinó un poco para hablarle en voz más baja. "Tengo un plan para ayudar a Misty a ganarse el buen visto de nuestro abuelo." Explicó con orgullo. "Después de lo que pasó, eso la hará sentir mejor."

Gary desvió brevemente su vista hacia su abuelo, éste se había acercado junto con Tracey a intercambiar saludos con Brock, pero pudo sentir cómo le devolvió una mirada seria; conociéndolo, seguía estando tan reacio como antes a que él se involucrase con Misty.

Volvió sus ojos a May, quien seguro se creía que un «Abuelito, míralos, son tan lindos.» de su nieta adorada sería todo lo que se necesitaba, y casi puso los ojos en blanco, tan típico de ella.

Pero, un pensamiento se le vino de espontáneo a la cabeza, si Misty estaba tan campante como para celar a un amigo con todo y lo sucedido, seguro también podía cumplir su parte del trato, y fingir ser una novia perdidamente enamorada de él.

"Gracias, May." Le sonrió como si en verdad de ella dependiera el destino de su relación. "Misty fue a la cafetería. ¿Por qué no alcanzas a tu cuñada antes que nosotros y le cuentas tu plan?"


Antes de que ese día terminara, May se había propuesto conseguir que su abuelo aprobara la relación de su hermano con Misty; su plan era a prueba de tontos, y podía dividirse en tres sencillas fases.

"En primer lugar," May le explicó a su cuñada levantando su dedo índice. "hay que mostrarle a mi abuelo lo sincero que Gary está siendo contigo." Sonrió. "En cuanto, él note lo lindos que se ven juntos se ablandará; en el fondo, mi abuelo es muy romántico, yo lo sé."

Porque sin importar lo que otros pudieran pensar o decir acerca del interés de su abuelo por casar a su hermano con alguien conveniente, May estaba convencida que si se manifestaba en contra de Misty ahora, no era porque en sí mismo estuviera inconforme con ésta (¿por qué haría caso a los chismes o habladurías?); su recelo debía ser causado por el inusitado vuelco de filosofía de su hermano, quien le había asegurado más de una vez, quizás en parte para molestarlo, que atarse a una sola mujer cuando se podía tener muchas era una tontería.

Y, después de todo, los últimos meses su rebelde hermanito no había hecho más que retar a su abuelo, negándose a seguir las recomendaciones que le daba en cuanto a cómo llevar la administración del laboratorio o sobre cambiar su estilo de vida despreocupado; así que era natural que se sintiera confundido por la inesperada formalidad de Gary hacia la ex líder del gimnasio de ciudad Celeste.

"Pero, May, no quiero presionar al profesor Oak a aceptarme." Misty le dijo sacándola de sus cavilaciones interiores.

Su orgullo debía estar muy herido, pensó sintiéndose mal por ella.

"Tranquila; no lo veas así. Es cosa normal tener que ganarse a la familia política; si quieres te cuento las horas que gasté siguiendo de arriba a abajo a la madre de mi ex por los almacenes de ciudad Azulona. Mi abuelo es un ángel a comparación de esa—" Se interrumpió a sí misma al percatarse que su abuelo y los chicos acababan de entrar a la cafetería, así que levantó su mano hacia ellos para llamar su atención, y luego susurró a Misty. "No olvides el plan."


Era evidente que la hermana de Gary no lo dejaría olvidarse de la petición que le hizo, y como de todas formas, Tracey tenía la maldición de ser un chico amable, sabía que aunque él habría preferido mantenerse al margen de ese asunto, terminaría haciendo lo que ella quería.

Según May, era importante que él también se mostrara a favor, porque su abuelo tomaba muy en cuenta sus opiniones y observaciones; lo que quizás era cierto referente a los Pokémon, pero en verdad dudaba que en ese caso el profesor Oak se creyera semejante mentira así de fácil.

De hecho, lo que le sorprendía era cómo ella en menos de un día se había tragado tan firmemente esa historia poco factible.

Por segunda vez, May codeó sutilmente su brazo por debajo de la mesa, incitándolo a coincidir con la afirmación que ella acababa de hacer.

"Sí, hacen una bonita pareja." Tracey repitió al fin mirando hacia los aludidos; y Gary con una gran sonrisa abrazó con más fuerza el hombro de Misty como para remarcar lo bien que se veían juntos.

"Pero, ¿es en serio?" Fue Brock el que exclamó viendo a la supuesta pareja en una especie de incredulidad divertida, y comenzó a reírse cuando Misty asintió visiblemente sonrojada. "Por eso dicen, que el amor es impredecible." Comentó llevándose una mano a su barbilla. "Todos creíamos que un mes viviendo juntos en Paleta, finalizaría contigo y Ash en boda; pero mira cómo da vueltas la vida, así que el novio resultó ser otro." Añadió alegremente, cerrándole uno de sus diminutos ojos a Misty en una actitud que parecía insinuarle «qué pícara eres».

Ok, que Brock se lo creyera tan fácilmente no le asombró a Tracey en absoluto; cuando se trataba de romance su amigo seguía sintiéndose un experto pero lo interpretaba todo ingenuamente.

"Bueno, qué puedo decir," Gary sonrió con un aire de superioridad. "siempre he sido más rápido que Ash."

Misty comenzó a reírse, claramente incómoda.

"Sí, todo pasó muy rápido." Murmuró en un obvio intento por dejar el tema.

"Pero ya tienen más de un mes saliendo." May apuntó apresuradamente; y Tracey supo que eso a su vez ponía en marcha la fase dos de su plan: hacerle saber a su abuelo acerca de la seriedad de la relación, dejándole en claro que no era sólo un capricho pasajero (cosa que ella parecía creer genuinamente).

Esta vez notó cómo el profesor Oak miró inquisitivamente a su nieto.

"Es cierto." Gary corroboró seriamente, y luego bajó su mirada a la chica atrapada entre su brazo y su pecho. "¿Qué dices si les contamos nuestra historia, amor?"

Misty lo miró en lo que para los otros se habría podido pasar por vergüenza, pero Tracey supo descifrar el silencioso aviso que le dio de no pasarse de la raya; aunque por lo que sabía, según su acuerdo habían concertado decir que su relación, de hacía ya varios meses, la habían mantenido antes en secreto.

Gary soltó ligeramente a Misty, y volvió su mirada al resto de los sentados en la mesa.

"Todo empezó porque sus hermanas confabularon para que saliéramos." Dio como primicia. "Por mucho tiempo, me insistieron que éramos el uno para el otro, así que terminé por sentir curiosidad hacia ella. Entonces, un día nos encontramos por casualidad en la reserva." Explicó. "Ellas ya me habían advertido que me enamoraría nada más de verla," Continuó con una expresión como si estuviera reviviendo ese momento en su memoria. "pero esa tarde Misty en verdad me pareció la más bella de todas las mujeres que había visto."


Gary no estaba seguro de por qué justo entonces se le había venido aquél viejo recuerdo a la memoria, o en todo caso, por qué lo había conservado tan vívidamente si en su tiempo había sido algo trivial.

Bueno, no exactamente, porque fue el día en el que Ash inesperadamente ganó el campeonato de la Liga por primera vez; un momento en el que todo ciudadano de Kanto, entrenador Pokémon o no, recordaría dónde estaba y qué hacía si se lo preguntasen.

Sin exagerar, dentro y fuera de la región, el mundo entero, había estado al pendiente de la última batalla, siguiéndola atentamente por televisión, radio, vía internet o, los que tenían suerte, viéndolo desde la misma arena de combate.

Gary sin embargo esa tarde había estado sentado en la barra de un bar, prestándole una atención indiferente al asunto. Ash tenía la costumbre de fallar en el último momento, y nada le había indicado que ese año sería diferente a los anteriores.

Fue una gran sorpresa.

El lugar estalló en vitoreo de emoción cuando anunciaron a Ash Ketchum de pueblo Paleta como vencedor oficial de la Liga Añil de Kanto de ese año; en la pantalla de televisión frente a él podía observar a su antiguo rival abrazando jubiloso a su Pikachu, tan diminuto y ordinario a simple vista pero inconcebiblemente poderoso por dentro; seguido por las figuras de sus dos mejores amigos humanos, Misty y Brock, corriendo hacia ellos.

La imagen de esos tres agarrándose de los brazos y agitándolos al aire en actitud triunfante, con Pikachu saltando desde el hombro de Ash, parecía como el fin de toda una era.

Ash había conseguido realizar su ansiado sueño de infancia.

"¡Oficialmente nuestra hermanita es novia del campeón!"

Escuchó la inconfundible voz de una de las hermanas sensacionales, aunque tuvo que voltear para reconocer cuál de ellas era; y no le asombró ver, en aquél restaurant bar del lujoso Spa Pokémon en ciudad Plateada, a las tres sentadas unos pocos bancos más lejos del suyo; ellas solían ir juntas a todas partes.

Lily, quien estaba sentada en medio de las otras dos, rió sacando su celular.

"Hay que decirle a nuestros amigos." Propuso consiguiendo que las otras dos rieran emocionadas.

Gary, sin poder evitarlo, soltó un bufido a la vez que movió su bebida, tornando su atención a ésta; ese trío era increíblemente inmaduro y superficial.

"Oh, quién está aquí." Violet exclamó inclinándose hacia atrás para verlo por sobre encima de las espaldas de sus otras dos hermanas, ya que era la más alejada de él. "¡Pero si es Gary Oak!"

"¡Hola!" Las otras dos le sonrieron alegremente agitando sus manos; podría ser que estaban sólo de buen humor o que estuvieran ligeramente borrachas, con ellas a veces era difícil saberlo.

Levantó su vaso en señal de saludo.

"Saben, no deberían inventar rumores como ése." Les aconsejó dando un sorbo a su bebida. "Mentiras tan obvias sólo las deja en mal. Quienquiera que lo conozca sabe que Ash es un inepto cuando se trata mujeres."

Ellas intercambiaron una mirada rápida.

"Gary Oak, suenas celoso." Lily opinó inclinándose sobre la barra.

"¿Por qué iba a estar celoso? Realmente ni conozco a su hermana."

Las tres soltaron una risita al unísono.

"¿Quién habló de Misty?" Daisy exclamó cerrándole un ojo.

"Pensábamos más bien en que Ash es ahora el gran campeón." Violet explicó.

Las miró impasible.

"¿Y?"

"Pues, que a comparación, tú ya no te oyes tan superior."

"Aunque sigue siendo nieto del Profesor Oak."

"Es cierto. Y además es muy apuesto. Tampoco estaría tan mal si él fuera nuestro cuñado." Dedujeron una tras otra rápidamente.

Daisy ladeó su cabeza hacia él y le sonrió.

"¿Quieres que te la presentemos?"

Él se rió secamente.

"Lo siento, no estoy interesado."


Sin poderlo contener, porque la situación le parecía demasiado ridícula para su gusto, Misty se rió secamente en voz baja, y dicho sonido se perdió imperceptiblemente junto con las risas de los demás que conversaban alegremente mientras caminaban adelante suyo rumbo al estacionamiento de la televisora.

Qué podía pasar, se había dicho cuando dejó a Kaori con Ash; qué ilusa había sido, tratándose de él era fácil de adivinarse.

Colocó sus manos en su sien para opacar el dolor que comenzaba a darle en esa área, y siguió andando detrás de ellos con los ojos cerrados, guiándose por el sordo taconeo que producían los zapatos de Gary al pisar cerca suyo.

"Así que, luego de que ganamos la batalla doble a los otros fans que le retaron," Escuchó la voz de Kaori que continuó su historia de cómo aparentemente pedirle un autógrafo al campeón había sido la mejor experiencia de su vida. "Ash me invitó a ir a comer con ustedes."

Misty se aventuró a abrir un ojo; Kaori con sus manos juntas detrás de sí le sonreía a Ash ladeando tiernamente su cara hacia él; como si fuera toda una dulzura con su bonito vestido celeste y sus zapatillas de tacón bajo color blanco inmaculado a juego con su bolsa, su largo cabello oscuro perfectamente liso y peinado hacia atrás con la gorra autografiada encima llevándola con el orgullo de una princesa su tiara.

Ash se rascó levemente la nariz.

"Bueno, dijiste que querías venir."

¿Por qué Ash no podía decir un simple y tajante no? ¿Cómo podía dejar que cualquiera lo siguiera a donde quiera que iba tan fácilmente?

Algunas mujeres eran tan descaradas.

"¡Pikachu pichuka Pikachupi!" Afirmó Pikachu en un tono tan festivo que bien podría significar «Amamos hacerte feliz, Kaori». (Aunque probablemente lo que en verdad dijo fue más similar a un «Las amigas de Misty son bienvenidas».)

Ignorando cómo Brock y Tracey siguieron haciéndole alguna que otra pregunta a la chica, interesados por conocerla mejor, Misty entrecerró los ojos y clavó su mirada en Pikachu que quedaba sobre su altura al estar en el hombro de Ash.

«¿Y tú, que se supondría tendrías una intuición Pokémon innata, qué excusa tienes para dejarte engañar tan totalmente por personas mentirosas como Kaori?», le reclamó en su interior (no era que el pequeño roedor eléctrico y ella tuvieran comunicación telepática pero de alguna manera tenía que desahogar su fastidio).

"¿Pikachupi?" Pikachu preguntó confundido, volteando su cabeza hacia atrás para verla; posiblemente había percibido su mirada (maligna) fija en su espalda, (¡para eso sí tenía un sexto sentido!)

Pero, ay, esos ojitos, ¿cómo podía tomarla contra él?; pensó arrepentida suavizando por completo su expresión, y al notarlo, Pikachu brincó contento a sus brazos.

«Sí; no es culpa tuya.» Deliberó en su interior mientras lo acariciaba y Ash volteaba a verlos parpadeando visiblemente extrañado por el repentino cambio de sitio de Pikachu. «Es culpa de tu tonto entrenador.» Añadió redirigiendo su irritación al señor Maestro Pokémon, que nunca podía declinar un desafío.

Pero él les sonrió con tanto cariño que para el corazón contrariado de ella eso fue suficiente.

Aún si Ash era un tonto, ése era su tonto, pensó relajándose y devolviéndole la sonrisa.

"Hija, ¿y cómo ha estado tu papá?" El profesor Oak que había permanecido en silencio a un costado, intervino volteando hacia Kaori, y la atención de todos se desvió hacia él. "Pensé en pasar a visitarlo hoy, pero me dijeron que tenía una reunión importante."

"Ha estado bien, profesor; pero ya sabe, sin tiempo ni para comer con su hija como de costumbre." Le respondió con una leve sonrisa triste. "Todo el día está ocupado; cómo quisiera que se pareciera más a usted que sabe quitarle una hora a su trabajo para pasarla con la familia." Kaori deseó en voz alta, y luego, volteó la cabeza sobre su hombro. "Gary, ¿ya te he dicho antes la suerte que creo que tienes de tener un abuelo tan genial?"

Gary se rió, adelantándose a ellos.

"Abuelo, creo que cierta persona quiere adularte."

"No seas malo, no es por eso. Hablo en serio; tú qué dices, Ash," Kaori lo tomó del brazo. "si Gary no lo valora nosotros podríamos cambiar de lugar con él."

El profesor Oak rió.

"No hay necesidad, ambos ya son como nietos para mí."

Misty inspiró profundo a la vez que abrazó a Pikachu con más fuerza contra sí, intentando no hacer caso a la punzada de dolor que le ocasionó ese simple comentario. El profesor Oak la había estado ignorando todo el día, mientras Kaori era...

«Piensa en cosas bonitas,» se dijo a sí misma interrumpiendo su línea anterior de pensamiento, «Tentacools, helados y baratas departamentales.»

Cuando se quedó varios pasos atrás del grupo, la única que pareció notarlo, fue May quien volvió en su camino y se acercó a ella con una pequeña sonrisa amistosa mientras los demás continuaron adelantándose.

"No le hagas caso; sólo quiere llamar la atención." Opinó la hermana de Gary en voz baja, refiriéndose a Kaori, y quizás al notar que no consiguió subirle el ánimo del todo, le dio un leve apretón en su hombro. "Misty, podríamos poner en marcha la fase tres del plan, si quieres."

Temía preguntarle pero tuvo que hacerlo.

"Nunca me dijiste cuál era la tercera parte."

Ni la segunda de hecho.

May la miró determinada.

"Es el último recurso, la parte 100% infalible del plan."

"May, me rehúso a actuar toda zalamera como Kaori, si es lo que—"

La hermana de Gary negó con la cabeza.

"No, no; lo que tengo en mente te será extra fácil porque, por lo que veo," Añadió acariciando a Pikachu. "ya tienes tu instinto maternal bien desarrollado." Proclamó sonriendo mientras Misty sólo parpadeó sin captar a qué venía la acotación. "Cuñada, mi abuelo estaría encantado de tener bisnietos; y si demuestras que serás buena madre, seguro te amará."

"¿Eh? No creo que eso..."

May se rió.

"Hazme caso, sé lo que digo. Además, ten por cierto que si te oye a ti y a mi hermano hablando de tener hijos, la boda sería un hecho."

"¡Qué!"

"¡Pika!"

La afirmación repentina de May fue seguida por las exclamaciones alarmadas tanto de Pikachu como de Misty, pero fue la súbita aparición de Ash la que desconcertó a ambas; y, sin tener idea de cuándo él había comenzado a escuchar, sólo supo que se acercó a ella y la volteó jalándola del hombro, como si no le importara actuar así de impulsivo enfrente de la hermana de Gary.

"Todavía es temprano para hablar de hijos." Ash le dijo con firmeza viéndola a los ojos, y, obviamente, no era una pregunta pero en su mirada fija le pareció ver la espera de una confirmación de su parte; como si quisiera que le prometiera que habría cosas de las que nunca hablaría con otros hombres, que existía algo que estaba destinado a ser hablado algún día sólo entre ellos, y que ni siquiera por seguir su pacto con Gary cruzaría esas líneas.

O, quizás fue que por un momento, Misty se permitió a sí misma interpretar así su mirada.

"Lo sé." Susurró como para tranquilizarlo; por si acaso en verdad él se sintiera como ella esperaba.

Entonces, Ash la soltó, y desvió la mirada; tal vez, como si él mismo no pudiera entender por qué había exagerado, así que ella también bajó la vista conteniendo un suspiro.

Él seguía siendo un misterio para ella.

Pikachu saltó de sus brazos nuevamente hacia Ash, despertándola del corto instante en el que todo lo demás pareció desvanecerse de su entorno; y entonces notó cómo Gary se había quedado unos metros atrás observando la escena inmóvil y en ese momento se dispuso en paso recto hacia ella.

"Vamos; los demás nos están esperando." Le dijo como si lo anterior no hubiese pasado, y tomándola de la muñeca, sin dar ni pedir ninguna otra explicación, la alejó de Ash.

May no dijo nada ni los detuvo; y Misty, simplemente atinó a dejarse llevar.

No muy lejos de ahí, se encontraba la puerta de cristal que llevaba al estacionamiento tipo sótano, y Gary la abrió para dejarla pasar primero.

El silencio incómodo que los embargó durante el breve trayecto entre los automóviles se sentía mayor debido al eco de sus pisadas, y no se rompió ni cuando escuchó que se les unieron a las suyas también las de Ash y May.

Pero si ellos no decían nada, Misty no tenía ningún deseo de hacerlo ella.


Cuando en el estacionamiento,Lance de frente a su automóvil se encontró con el profesor Oak y el grupo de conocidos que lo acompañaba, aún si no sentía deseos de a ir a comer con ellos, no pudo rehusar su insistente invitación.

En realidad, ¿cuánto tiempo había sido desde que disfrutó de una simple comida entre amigos?

Sinceramente no lo sabía.

Había pasado años haciendo hasta lo imposible por conseguir arrestar a Giovanni, creyendo que todo sacrificio lo valdría; y cuando el esperado día en el que el equipo Rocket oficialmente se disolvió llegó, su esperanza en que ésa sería la paz para ellos resultó ser una vana ilusión; en las sombras siempre habría un nuevo enemigo escondido, más poderoso que el anterior.

En su intento por ocultar esa fría realidad, ahora ni siquiera podía recordar la última vez en que su vida se había sentido remotamente ordinaria; el peso de sus secretos evitaba que pudiera actuar con naturalidad.

Pero esa tarde, sin darse cuenta, por un momento consiguió olvidarse de todo, adentrándose en el debate que rodeó la mesa, discutiendo con los demás comensales las distintas estrategias que usaría cada uno en una batalla Pokémon hipotética.

Hablar de ataques y ventajas de tipo, lo trasladaba de nuevo a aquél joven que igual que Ash soñó con ser el entrenador más grande de todos los tiempos; ese que sería fuerte y valiente, y defendería a los más débiles.

Sus sueños revivieron por un instante.

Pero como todas las ilusiones sólo duró el corto tiempo antes que la realidad lo alcanzara nuevamente.

Fue cuando un mesero sutilmente, para no interrumpir el ánimo, se acercó a él a entregarle una hoja blanca doblada por la mitad.

"Disculpe, señor," Le dijo en un susurro dejando el papel sobre el tapete de su lugar. "se lo manda un cliente de otra mesa."

Frunciendo el ceño abrió la nota.

«Si no quieres que el mundo sepa, sabes lo que queremos.»

Levantó la vista en cuanto lo leyó, y casi como si fuera atraído por un imán, encontró de inmediato, sentado en una mesa entre las penumbras de una esquina a aquél hombre que se había levantado para hacer la última pregunta.

Éste respondió a su mirada con la sonrisa que parecía ser característica suya, y un gesto de saludo con una de sus manos.

Lance manteniéndose con el semblante serio, arrugó el papel.

Ahí estaba de nuevo, aquello de lo que no podría escapar porque aun en pleno día, entre las sombras, siempre se ocultaría un enemigo.


Continuará.


Disclaimer: Pokémon no me pertenece. Este fanfiction es por entretenimiento, sin ánimo de lucro ni la intención de ofender a nadie. Valoro y agradezco profundamente todo su apoyo, opiniones y comentarios; cada uno de ellos me ayuda a mejorar.