Hey~ *aparece de entre las tinieblas* Alice-chan se reporta y se disculpa por si alguien seguía la historia y todavía esperaba que actualizara (en serio, en serio perdón w) pero es que no he tenido tiempo y cuando me dio ganas de retomar la historia no vi reviews nuevos y me desanime un poco, pero well, ya casi acabo el año escolar y de ahi me quedará solo un año... y no se porque les cuento esto, pero la cosa es que ahora retomaré la historia, y actualizaré cada que pueda porque bueno ya tengo mis examenes finales y eso (claro le da ganas de retomar la historia cuando le tocan examenes :v) y bueno eso espero que los que me siguieron al principio lo sigan haciendo e incluso ganar más lectores uwu (les juro que tuve que volver a leer mi historia y recordar de que iba, hasta me había olvidado de Ayami y de las iniciales de la nota también xD) y bueno para su gusto (tal vez) aquí está el décimo capítulo.
Capítulo 10: El comienzo de un nuevo viaje
Un lugar oscuro, solo una pequeña luz que se veía a lo lejos, era lo que observaba ahora Lucy; ¿dónde estaba?, ¿qué había pasado?, no recordaba nada; solo sabía que su cabeza y sus piernas dolían, iba a levantarse y salir de ahí pero una voz la detuvo.
- ¡Lucy despertaste!- gritaba un peli-rosa muy exaltado
- Hmmm… ¿qué pasó?- preguntó un tanto adormilada todavía
- ¡Te desmayaste! ¿Acaso no lo recuerdas?- preguntó-gritó Natsu
- Me desmayé… - Lucy permaneció en silencio
- Aye- dijo Happy- decías algo sobre una cabaña
- Cabaña…- la rubia pensó un momento- ¡La cabaña! ¡Las fotos! ¡Da…!- Lucy no pudo terminar de hablar pues su cabeza dolía mucho y su cuerpo ardía
- ¿¡Lucy!?- Natsu se acercó a ella
- Estoy bien, solo me duele la cabeza
- ¡Happy! Ve a traer agua
- ¡Aye!- gritó happy y en seguida se marchó
- ¿En dónde estamos?
- Fairy Tail- dijo el peli-rosa todavía con tono de preocupación
- ¿Eh?, ¿estamos en tu gremio?
- Sí- respondió él- me costó un poco traerte hasta aquí pero creo que fue lo mejor
- ¿Por qué me ayudaste?
- ¿Eh?, ya te lo dije ¿verdad?, quiero que seamos amigos – sonrió Natsu
- ¿Amigos?- preguntó Lucy un tanto confundida
- Sí, y tal vez algo más- esto último lo dijo casi en susurro
- ¿Dijiste algo?- preguntó Lucy un tanto sonrojada pues había escuchado las palabras del peli-rosa mas no estaba totalmente segura si lo escuchó bien.
- N-nada – Natsu desvió su mirada un poco- O-oye Lucy, ¿te gustaría ir a caminar después?
- Ella no puede hacer eso idiota, esta lastimada ¿o no?- habló un peli-negro que los llevaba escuchando un buen tiempo
- Agh… ¿Qué quieres hielito?- preguntó Natsu irritado
- Venía a ver cómo estaba la enferma- sonrió él y se acercó a Lucy- Hola soy Gray Fullbuster, quien se hará cargo de ti ahora ya que el idiota de flamita no puede cuidarte- esto lo dijo solo con la intención de molestar al peli-rosa
- Vete de aquí bastardo- dijo Natsu enojado- yo la cuido muy bien
- Pues el abuelo me ha dicho que no te deje solo con ella
- Ugh… - Natsu hizo una expresión de enojo
- Bueno, ya sabes no es bueno dejar a un chico y chica solos ¿verdad?
- Deja de exagerar hielito, yo no le haría nada a Lucy- protestó Natsu mientras Lucy miraba confundida a los dos chicos
- Nadie puede saberlo, ¿o sí?- preguntó Gray con una sonrisa pícara
- …- Natsu pensó un momento- igual que nadie puede saber cuándo le darás una respuesta a Juvia ¿verdad idiota?
- ¿Q-qué…?, ¿Cómo sabes que Juvia se me confesó?- preguntó nervioso el peli-negro
- Happy los vio y se lo contó a TODOS- respondió el peli-rosa haciendo énfasis en la última palabra
- ¡Maldito gato!- gritó Gray mientras Natsu solo rio.
- Chicos- se escuchó una voz femenina- lamento interrumpirlos pero creo que la enferma necesita descansar, así que no es bueno que estén gritando.
- El único gritando aquí es hielito- dijo Natsu mirando acusadoramente al peli-negro
- Eso fue porque me provocaste ¡pedazo de idiota!- gritó Gray un tanto enojado.
- Gray…- contestó aquella mujer peli-roja – el único gritando eres tú – dijo ella mientras tomaba del cabello al mago de hielo
- ¡E-erza me haces daño!
- ¡A callar!- dijo la peli-roja mientas le propinaba un golpe en la cabeza a Gray mientras Natsu reía
- Hey- decía una muy confundida Lucy llamando la atención de todos- creo que ya estoy bien así que me iré, gracias por cuidarme
- ¿Eh?, espera Lucy no puedes estas lastimada todavía – decía un peli-rosa preocupado
- Estoy bien, no es nada- al decir esto Lucy se levantó de la cama y comenzó a caminar pero su pierna todavía dolía
Todos observaron cómo Lucy comenzaba a caminar como si mágicamente hubiera sanado, pero solo Natsu se dio cuenta de las mínimas expresiones de dolor que demostraba aquella rubia. De pronto se escuchó la voz de un hombre viejo que apenas entraba a la habitación.
- Usted señorita todavía no se puede ir- habló un viejo enano
- Pero, ya estoy bien… les he agradecido y ahora debo seguir mi camino.
- Usted…-el anciano suspiró- Lucy no puedes irte ahora, aún no es tiempo.
- ¿Huh?- preguntó la rubia confundida.
- Lo entenderás después… ahora solo regresa a la cama.
- Pero yo…
- Que regreses a la cama ¡necia!, no puedo creer que no hayas cambiado hasta ahora…- estas últimas palabras dejaron a la rubia aturdida.
- Yo… ¿lo conozco viejo?
- ¿Me llamaste viejo?- suspiró aún más el anciano- sigues siendo la misma irrespetuosa ¿huh?- dijo aquel pequeño hombre mientras estiraba la oreja de la rubia.
- ¡D-duele!, ¡déjame anciano!
- Maestro… ¿tú la conoces?- habló el peli-rosado que estaba confundido por la situación
- Es algo que sabrán con el tiempo…
- ¿A qué te refieres?- preguntó el peli-negro que no entendía nada de lo que pasaba.
- Lo entenderán después, por ahora solo cuídenla- habló mientras señalaba a Lucy, todos asintieron con la cabeza.
El anciano se marchó dejando a todos confundidos y aún más a Lucy, pronto comenzaron a hacerle un montón de preguntas, sobre cómo conocía al maestro y de ese tipo, a las cuales Lucy solo respondía negando con la cabeza o con monosílabos, en realidad no recordaba al viejo, y le entró una curiosidad enorme.
Cuando todos se calmaron, Erza ordenó a los demás que salieran y dejaran descansar a la rubia, Natsu insistió en quedarse y cuidar de ella, sin embargo Erza no se lo permitió diciéndole que él sería muy escandaloso y que no la dejaría descansar, la rubia por su parte trató de descansar ya que sabía que no importaba si trataba de escapar ellos no la dejarían hacerlo, se recostó nuevamente esperando a que el sueño le llegara, y comenzó a preguntarse ¿Por qué la cabaña había desaparecido cuando Natsu llegó?, ¿Qué significaba que las fotos de Dann estuviesen allí?, ¿Esa cabaña había sido solo una ilusión?¿Y la nota que encontró antes de que iba? ¿De quién rayos eran esas iniciales?, todas esas preguntas rondaban su cabeza, hasta que sus párpados comenzaron a sentirse pesados y con lentitud sus ojos se cerraron.
A la mañana siguiente Lucy se levantó un poco mejor físicamente, pero mentalmente era otra historia, trató de salir de la habitación y al abrir la puerta se encontró con un peli rosado, quien le mostraba una gran sonrisa y se lanzó sobre ella.
- ¡Lucy! ¿Ya estas mejor? ¿Puedes caminar?, si no puedes puedo llevarte en mi espalda, o tal vez podría…- iba a continuar hablando pero fue cortado por la rubia
- Estoy bien Natsu, gracias
- ¿Quieres ir a desayunar?, te invitaré algo, lo que tú quieras, o podemos ir a mi casa y te cocinaré algo allí.
- Espera ¿no vives aquí?
- ¿Eh?, no- respondió eufórico- tengo mi propia casa y de hecho cada uno de los miembros también, solo algunas chicas viven en los dormitorios de Fairy Tail
- Entonces, ¿estoy en los dormitorios?
- No, no- habló el negando con la cabeza- estas en el gremio en una habitación especial del maestro, dijo que era mejor que te quedaras aquí, porque era más tranquilo
- Y-ya veo- tartamudeó, no sabía por qué el viejo estaba siendo tan amable con ella
- Bueno, vamos- habló el peli-rosa y sin dejar tiempo de que la rubia protestara la tiró del brazo y la llevó con él
Cuando salieron de la habitación Lucy se encontró con un gremio muy animado, gente riendo, algunos simplemente conversando, otros comiendo y otros peleando… Natsu intentó unirse a la pelea pero Erza le detuvo y le regañó ya que él había prometido cuidar a Lucy y no debía estar haciendo tonterías.
Se acercaron a la barra en donde se encontraba una albina de cabello largo y con un mechón agarrado hacia atrás en su frente, la joven les sonrió y les ofreció algo de beber, a lo que Natsu asintió y ordenó varias cosas. Lucy no conocía a la joven ya que la noche anterior no la había visto en la habitación pero le parecía bastante linda y amable lo cual le pareció raro, la albina notó que le estaba mirando y se presentó:
- Hola, soy Mirajane, pero puedes llamarme Mira – esbozó una sonrisa- ¿tú eres Lucy?, el maestro me contó de ti.
- Sí, y-yo soy Lucy, encantada- habló la rubia tratando de ser cortés, pero seguía extrañada de la amabilidad de la albina
Mira sirvió la comida para los dos, Natsu comía con entusiasmo y Lucy tenía una cara sombría mientras lo hacía, pensaba todavía, buscando respuesta a sus preguntas.
- ¿Lucy? ¿sucede algo?- pregunto el peli-rosa preocupado
- Natsu- se sorprendió la joven- dime tú ¿estás seguro de que no había ninguna cabaña donde me encontraste?
- Seguro, ¿por qué preguntas?
- Estoy segura de haber visto una cabaña, estoy segura de que entré en ella.
- Lucy, no había nada allí- le miró el joven preocupado
- Yo, necesito volver allí- insistió la rubia
- Lucy…- le miró otra vez preocupado- ¿estas segura de querer volver?
- Yo…- hizo una pausa- necesito saber que hacían sus fotos ahí- le miró con seriedad.
- ¿Fotos? ¿De quién?- preguntó curioso
- Alguien… -se paró a pensar unos momentos-que fue preciado para mí hace mucho tiempo.
El peli-rosa la miró de nuevo preocupado, sin embargo no creyó que estaba loca, quería ayudarla como pudiera, no sabía la razón, pero sentía que debía protegerla, se levantó y con una gran sonrisa exclamó:
- ¡Entonces te acompañaré! Iremos de nuevo a ese lugar y descubriremos el misterio de las fotos y la cabaña- todo el mundo volteó su cabeza y miraron a Natsu sorprendidos
- ¿E-eh? Yo no te pedí eso
- ¡Vamos! ¿quién quiere unirse?, ayudaremos a Lucy, será como una misión
- Yo me apunto- habló un peli-negro mientras se levantaba
- ¿Hielito, te unirás?
- Pues claro, cabeza de flama, no voy a dejar que vaya sola contigo, no la podrás cuidar- habló concerteza
- Hijo de…- pero no pudo terminar su oración ya que fue interrumpido por la voz de una peli-azul
- Si Gray-sama va Juvia también lo hará- habló mientras se acercaba al peli-negro quien se puso rojo como un tomate
- Yo también voy- habló una peli-roja que apareció en la entrada del gremio
- ¡¿E-erza?!- gritaron el peli-negro y peli-rosado al unísono
- Debo cuidarlos para que cuiden de Lucy, no les permitiré ir solos… Bien, ¿Cuándo partimos?
- ¡Ahora mismo!- habló el peli-rosa
- N-no es necesario- se quejó la rubia, más no pudo decir nada ya que fue arrastrada por Natsu y los demás, simplemente suspiró y se dejó llevar.
Y así iniciaron su viaje un peli-negro malhumorado pero de buen corazón, una peli-azul muy enamorada, una peli-roja bastante seria y fuerte, un peli-rosa bastante energético y una rubia que escondía bastantes secretos, tantos que ni siquiera ella sabía de la existencia de algunos…
Well, creo que este capítulo fue más largo de lo normal, pero bueno; espero les haya gustado nwn
Ah y una cosa bueno quiero retomar la historia pero si no tengo reviews bueno creo que me desanimare y borraré la historia... well~ eso y adiós se despide Alice-chan uwu
