Capitulo 10

Gabriel se quedo observándola un rato y mientras dirigía miradas a Marco mientras hablaban en su idioma, el cual Hermione no entendía una palabra. Estaba nerviosa ante la decisión de ambos. Marcos se mostraba desconforme mientras Gabriel tranquilo mientras hablaban.

Hermione mientras esperaba la resuelta se dirigió al borde de una roca y se sentó allí a esperar, estaba agotada pero mucho mas preocupada por Draco, sin sus cuidados no sabría como estaba y la desesperación de no verlo iba en aumento.

Luego de unos interminables minutos Gabriel dirigió la mirada a la muchacha y dijo.

-Hemos decidido – dijo serio

Hermione tembló ante esto pero lo miro casi con suplica, estaba cansada de caminar sin rumbo, sin saber hacia donde se dirigía exactamente.

-Dime- dijo dirigiéndose a el.

- bien, primero… no nos inmiscuiremos en el asunto – dijo y a Hermione las esperanzas se le esfumaron. Pronto Gabriel continuo- pero podremos ayudarte… mejor dicho a guiarte hasta donde deseas ir, somos los únicos que conocemos el lugar, pero no pretendas que seamos tus guías, solo te daremos un apoyo.

-Gracias – dijo Hermione derramando una lágrima, por lo menos ahora tendría aunque sea algo certero a que seguir.

-Dinos entonces a donde te diriges.- dijo Marco algo mas ufano.

-A la fuente, de la ciudad perdida de los Incas – dijo Hermione mirando a ambos.

Estos se quedaron callados y comenzaron a dirigirse miradas.

-¿Que pasa?- pregunto la muchacha.

-¿para que te diriges allí?-pregunto Gabriel

-¿no se nota?-dijo algo enojada Hermione- para salvar a Draco, es mi única salida…es su única esperanza. – dijo derrumbándose nuevamente sobre la roca colocando las manos en su cara.

-Tranquila, solo que…solo que, eso es algo muy sagrado para nosotros, si es así…- dijo Gabriel mirando a marco.

-Si es así….- repitió Hermione para que el indio terminara la frase.

-Si es así te acompañare – dijo decidido Gabriel.

-¿enserio? – dijeron a coro la muchacha y Marco.

-si, es un lugar en el cual no puede entrar cualquiera y menos extranjeros, quizás con mi ayuda logres salvar a tu amigo. Ven vamos a verlo. – dijo sin mirar a Marco extendiéndole la mano a Hermione y llevándola hacia la otra habitación.

Hermione no podía estar más que agradecida de que Gabriel se haya ofrecido para acompañarla, él seria de gran ayuda ante los cuidados de Draco.

-Gracias – dijo tímidamente mientras miraba de reojo a Gabriel.

-no agradezcas, salva a tu amigo.

Hermione le sonrió y camino junto a el hasta entrar a la habitación.

Allí encontró recostado a Draco, el cual estaba con un paño en la cabeza y gotas marrones cayéndole del pelo.

La muchacha salió corriendo apenas lo vio y miro a Gabriel mientras levantaba el paño empapado en una mezcla no conocida por ella.

-Tranquila es un medicamento de aquí, hace que baje la fiebre – dijo dedicándole una sonrisa.

-Gracias. – dijo mientras le tomaba la temperatura y pudo notar que verdaderamente esta había bajado. Noto como Gabriel salía de la sala y ella se acomodo a un lado de Draco y comenzó a susurrarle.

–Draco, por fin podremos llegar a tu cura, estoy mas que esperanzada, se que no debería estarte diciendo esto por si todo sale mal… pero, no puedo evitarlo – dijo derramando unas lagrimas.

-No te preocupes… yo confió en ti – dijo Draco en un susurro. Hermione al instante se levanto y abrazo a Draco.

-¡¡Draco!! Recobraste el conocimiento – la alegría era tan grande para Hermione que no pudo evitarlo y lo beso. Al darse cuenta de lo que estaba haciendo se separo del muchacho y se sonrojo.

Draco abrió los ojos, le dedico una sonrisa y acaricio su mejilla diciendo- quedare inconsciente mas tiempo si cada vez que me despierte me recibirás así. Hermione sonrió y el la atrajo a ella besándola mas profundamente mientras acariciaba sus rizos y ella no dejaba de suspirar ante sus besos… partes por ello y otra parte porque su corazón no dejaba de acelerarse.
Ambos se separaron y no despegaron la vista del uno con el otro, algo grande estaba creciendo en ellos dos, algo que ni ellos mismos podían darse cuenta.

La puerta de la sala volvió a abrirse dejando paso a Gabriel quien les sonrió y se dirigió a presentarse con Draco.

-Un Gusto – dijo cordialmente el indio.

-Un placer – dijo Draco – Gracias por la ayuda.

-De nada, todo por esta encantadora muchacha – dijo Gabriel sonriéndole a Hermione y esta se ruborizo.

-La cual viene conmigo – dijo Draco algo molesto.

-lo se, lo se, también lo hago por usted – dijo Gabriel riéndose ante lo que pensó el rubio.- no me mal interprete.

-Está bien – dijo el rubio más relajado.

-bueno he venido porque debemos organizarnos para emprender marcha.-dijo Gabriel sacando unos pergaminos y una pluma.
-Gracias nuevamente – dijo Hermione colocándose a su lado para poder examinar las hojas.

-de nada – dijo Gabriel mientras le extendía a Hermione estas para que leyera. – es mas bien un mapa con indicaciones.

-eso pensé- dijo riendo Hermione y Draco estaba exaltado.

-déjame ver – dijo el rubio queriéndose incorporar.

-Draco quédate donde estas – dijo Hermione ayudando a recostarlo nuevamente- puede que estés mejor pero puedes también tener una recaída, por favor.

Draco resoplando volvió a recostarse mientras miraba de reojo al indio.

Hermione volvió ante Gabriel quien comenzó a hablar.

-Existe una red de senderos bien marcados dentro de la jungla que nos rodea – dijo mientras señalaba el mapa. Si sigues por aquí llegaras a una cortada en forma de T. luego allí debemos seguir la corriente del río quien llegando a su final te abrirá paso a la ciudad perdida. Si sigues los senderos ya marcados no tendrás ningún problema en llegar.

-Gracias Gabriel –dijo Hermione muy contenta, ahora si tenían un camino el cual seguir… solo se le estaba escapando un detalle… los mortifagos.

Hermione muy temprano se levanto para comenzar su camino, habían acordado la noche anterior con Gabriel no perder el tiempo porque aunque ahora se encontraba estable Draco, no sabían cuanto tiempo podría llevar hasta volver a tener una recaída.

-bien- se dijo a si misma Hermione mientras salía de la habitación en busca de Draco. – Permiso – llamo antes de ingresar.

-Pasa, pasa –dijo el Rubio ya despierto pero aun recostado

-¿como te sientes?- pregunto la muchacha mientras se acercaba a el.

- bien, mejor ahora –dijo mientras le sonreía.

-Draco… sobre eso… - comenzó a decir la muchacha mientras Draco acariciaba su mejilla- no creo que sea lo correcto-.

-Hoy en día, nadie sabe que es lo correcto o no, creo que por una vez en la vida entendí que hay que dejar que el destino nos lleve a donde nos quiera llevar y que disfrutemos la vida siguiendo a nuestros sentimientos.- dijo Draco logrando entender por una vez que era lo que estaba sintiendo verdaderamente, por una vez no estaba jugando al chico rico que tenia lo que quería, no estaba siguiendo ordenes de nadie… no había odio, ni venganza a su alrededor… por una vez podía ser el mismo.

-Si pero…- Hermione se había quedado sin palabras ante tal respuesta del muchacho, pero lo que si tenia bien presente es que este ya tenia un compromiso, ya tenia una vida y ella no formaba parte de ella, sabia perfectamente que quizás dadas las situaciones limites en las que se encontraba el muchacho podía haberse confundido entre gratitud y amor… sabia que la odiaba y que solo confiaba en ella porque sabia que era buena en lo que se proponía, aunque ahora claro lo estaba dudando, era un reto muy grande el que tenia y los sentimientos se estaban mezclando mucho.

No sabía como terminaría todo esto pero sabia que nada bueno podía traer. Mientras pensaba todo esto no pudo evitar derramar una lágrima. La cual Draco seco inmediatamente, preocupado.

-¿Estas bien?- pregunto el muchacho.

-Bien…- dijo Hermione secándose la cara, inspirando y saliendo casi corriendo de la habitación.

-Hermione, ¿porque no me crees?- susurro tristemente Draco para sus adentros.

Hermione corrió y corrió mientras sus lagrimas caían furiosas sobre sus mejillas, corrió sin mirar donde, solo queriendo escapar de sus pensamientos, de sus sentimientos, corrió hasta quedar en brazos de Gabriel quien al verla de esa forma fue tras ella para ver que era lo que pasaba y ella aun con los ojos empañados y sin poder decir palabra alguna solo opto por abrazarlo.

Gabriel no entendía la angustia de la muchacha pero sabía perfectamente para que lado se dirigían y levantando la vista miro a Draco con reproche el cual se había asomado para seguir a la castaña.

Draco al ver tal imagen sintió dolor, uno mucho mayor del que sentía, mucho mayor del que imaginaba y ahora comprendía el porque Hermione no quería estar con él… ¿amaba a Gabriel?

Hermione dejo que sus lágrimas cayeran y por un momento no quiso dejar de aferrarse a Gabriel quien no hizo preguntas mas le presto su hombro hasta que ella dijera basta.

Corrió su cabeza a un costado y le dijo –Gracias – al oído. Un Gracias que tenia varios significados para ella, un gracias colmado de esperanza por poder salvar a el hombre del cual se había enamorado, un gracias por permitirles ser su guía ante tal batalla que ella sola no podía y un gracias por dejar que pudiera desahogarse sin tener que explicarse para no llegar mas afondo a su dolor. Prefería el silencio y Gabriel se lo estaba dando.

-Bien Hermione, necesito que te pongas bien… deja tus lagrimas de lado y vamos a ocuparnos de esto para que estés libre ya – dijo Gabriel sonriéndole – vamos pequeña que el mundo tiene mucho para mostrarte, no derrames lagrimas que luego podrías necesitar para la felicidad, la tristeza solo hace que nos derrumbemos, se mas fuerte que ella y deja brillar el sol en ti… - dijo secándole las lagrimas – los males pasaran, solo debes sonreír.

Y con esto último Hermione no pudo más que esbozar una pequeña sonrisa de agradecimiento y parándose tomo la decisión.

-Vamos y acabemos con esto de una vez por todas.- sin mas se dirigió nuevamente en busca de Draco y de sus cosas.

-Vamos Draco, es hora de marchar – dijo Hermione intentando que no se diera cuenta que había estado llorando.

-¿no querrás mejor estar a solas?- dijo Draco recostado nuevamente.

-¿a solas?... no comprendo – dijo anonadada la muchacha.

-claro sola no… espera... no sola no mejor con un indio – dijo burlándose – y con cabellos dorados- dijo nuevamente pasándose la mano por la frente.

-No comprendo a que va esa acusación, ¿que te pasa?- Hermione no lograba entender que era lo que le sucedida.

-Vamos no soy ningún tonto, te gusta verdad, por eso me quieres lejos – dijo Draco mirándola furioso – que mejor que desligarte de mi, para andar de la mano con él.

-No hables pelotudeces Draco… quiero salvarte – dijo Hermione con lagrimas en los ojos.

-¡Me quieres MUERTO! – Dijo Draco derramando lagrimas – lo que no quieres es perder tu trabajo, ¡me odias!

-No es así Draco, no te odio – dijo la muchacha llorando con mas intensidad.

-Todo era un plan verdad, aquí no hay cura… solo viniste a verlo a él – dijo enfurecido

-¡No lo conocía! ¡No lo conocía! – decía Hermione mientras mas lloraba arrodillada en el suelo… su angustia era tan grande que no comprendía porque Draco le decías esas barbaridades, ella había dado su vida por poder salvarlo, la estaba dando con tal de que su corazón siguiera latiendo, no comprendía porque decía lo que decía.

Draco miro la angustia de Hermione y sabia que no mentía pero no podía evitar ver la imagen que le recorría ante lo que había visto, Gabriel abrazándola y este mirándole. Su angustia era también grande pero no sabia porque no podía creerle, sabia que Hermione jamás lo había visto pero no podía borrar esa imagen… el odio se estaba apoderando de el… quería matar a Gabriel por solo haber abrazado a la castaña.

-Porque estabas con el – dijo ahora mas calmado mientras inspiraba aire.

-porque me siento mal – dijo sin voz.- porque todo esto duele – dijo mientras tomaba su cara con las manos… - porque no soporto saber que no se puede, el no tener la certeza de que vivieras, el saber que en mis manos esta tu vida y en mi corazón esta mi amor hacia ti, uno que crece cada día. – Dijo llorando con mas intensidad – saber que solo crees sentir lo que sientes porque estas en una situación limite, jamás querrías a alguien como yo… sino alguien como Pansy… tu prometida – sin mas Hermione tapo su cara y acurruco su cabeza a las rodillas. Estaba tan apenada por mostrarse de esta forma.

Draco se quedo sin palabras, verdaderamente no podía creer lo que le estaba haciendo pasar y el peso tan grande que la muchacha estaba llevando por su culpa, se sentía de lo peor pero lo que también sentía era que el jamás amo a Pansy, no con la intensidad en la que ahora sabia lo que era amar, todo gracias a Hermione, quien con su dedicación, testarudez y sencillez había logrado que Draco cambiara su forma de sentir como jamás pensó.

-PERDONAME- dijo Draco arrodillándose frente a ella y tomándola de los brazos para alzarla y aferrarse en un abrazo el cual la muchacha no se negó.- perdóname por ser tan idiota, por no saber todo el daño que te estoy causando, déjame aquí morir….¡ Ve y se feliz! – dijo Draco mirándole a los ojos y Hermione se quedo callada ante aquellas palabras.