Disclaimer:
La historia no es mía es una adaptación de la película My Sassy Girl, usando los personajes de The Legend Of Korra, los cuales no me pertenecen.
POV ASAMI:
Un anciano estaba dibujando bajo el árbol de cerezo, estaba muy concentrado en lo que hacía, hasta que subió la mirada y se me quedó viendo.
-¿Señor se encuentra bien?- pregunté.
-Si discúlpeme por verla fijamente tal vez cuando era más joven hubiese sido más discreto, pero a mi edad no tiene importancia, ese es el punto ¿Le molesta?-
-No en realidad no, puede mirarme tanto como guste- reímos juntos- ¿Es su árbol?-
-Si... bueno no precisamente pero, el y yo guardamos un secreto- respondió.
-¿En verdad? Yo también lo tengo- dije mientras miraba el árbol.
-¿Esta es tu roca?- dijo señalando el montón de piedras que sepultaban la cápsula del tiempo que Korra y yo habíamos puesto ahí.
-Así es- respondí con una sonrisa.
-¿Y que indica?- acorte la distancia y me senté a lado del señor.
-Pues hace un año y un día mi novia y yo enterramos unas cartas aquí y prometimos vernos un año después para leerlas pero... yo no me presente ayer- hubo un pequeño silencio.
- Que triste- dijo el señor mientras ponía su mano sobre mi hombro.
-¿Cual es su secreto?- pregunté al señor.
-Dime ¿Habías vuelto aquí desde que enterraron las cartas?-
-No-
-¿Sabes que a pasado este año?-
-No- sus preguntas no resolvían mi curiosidad.
-Míralo detenidamente ¿Se ve igual a como lo recordabas?- preguntó el anciano.
-Pensaba que sí, pero ahora no estoy tan segura- la verdad es que si se veía diferente, recordaba el viejo árbol, más grande y menos torcido.
-Hace cuatro meses al árbol que estaba aquí le cayó un rayo y lo calcinó por completo- no se porqué pero comencé a imaginarme todo lo que decía el señor-La joven que reemplazó el árbol viene muy seguido, hemos platicado algunas veces, dijo que era importante que hubiera un cerezo en este lugar- imagine a Korra junto con un Mako refunfuñante, arrastrando el árbol con mucha dificultad- Así que lo reemplazó por este que ves aquí, yo le ayude- el anciano soltó una corta carcajada, recordando el momento- ¿Tú crees que es la misma con quien enterraste las cartas?-
-Si- no tenía ninguna duda.
-Es linda, muy fuerte a su manera-
-Si lo es- sonreí al recordarla.
-Ahora el hecho de que hayas venido hoy, es ¿Porque ya sano?- lo mire sorprendida.
-Si bueno, leí sus cartas, lo siento no debí de haberlo hecho pero me aburrí de venir solo a dibujar-
-No importa- suspiré
-Me alegro, ¿estás lista para volver con ella?-
-No habría venido si no lo estuviera- hable con seguridad.
-Muy bien te ayudare a desenterrar la carta, luego le llamaras- el señor se levantó y empezó a quitar las piedras.
-Ah... leeré su carta pero no voy a llamarla- dije bajando la mirada.
-Estás loca, después de todo lo que han pasado- el señor estaba sorprendido y no resistió la tentación de reprenderme.
-Si nuestro destino fuera estar juntas, habría sanado desde ayer-
-Qué tontería es ésa, solo a pasado un dia, tu curación fallo un día- el señor parecía un poco enojado.
-Un día muy importante, el destino ha hablado- el anciano bufo- buscarla sería moldear al destino y eso no es buena idea-
-Supongamos que formando y moldeando el destino lo haces tuyo- se sentó frente a mi y me miró a los ojos.
-No lo había pensado así-
-Te diré que significa para mi si lo quieres saber, es lo que menos que puedo hacer por dejarme verte- me pareció gracioso lo último que dijo.
-¿Que es para ti?- quería escucharlo.
-Destino es el puente que construyes hacia esa persona que amas- me encogí de hombros y miré de nuevo el cerezo, extrañaba a Korra.
-Si pero... cuando es para ti es para ti ¿Cierto?-
-Llevo setenta y ocho años escuchando esa historia y realmente me enfurece- el anciano tomó su cuaderno y se levantó- Muy bien me voy te dejo con tu carta, quedarme sería de mala educación, además vas a llorar es muy conmovedora, seguramente escribió varios borradores, te deseo una historia con un final feliz, y la sabiduría para buscarlo- eran unas hermosas palabras.
-Gracias- respondí.
Cuando el señor se marchó tome la coctelera y la abrí, solo quedaba la carta de Korra la mire por algunos segundas, la abrí y comencé a leerla.
Querida Asami.
Esta es la historia de la primera y última vez que me enamore, y de la hermosa, complicada y fascinante mujer que habita en mi alma.
Estoy casi segura de que mañana me dejaras, así que te lo diré ahora que aún puedo.
Estemos juntas o separadas siempre seras la mujer de mi vida.
Aun recuerdo la primera vez que te vi, estabas en el parque discutiendo con un pobre hombre, pero a pesar de las circunstancias me parecistes la mujer mas hermosa de ese lugar.
A la única persona que envidiare será aquella que conquiste tu corazón, y siempre creeré que mi destino es ser esa persona.
Todos los momentos que vivimos juntas fueron y seran los mas felices de mi vida, no puedo expresar con palabras el enorme dolor que me provoca el pensar que ya pasare mas tiempo contigo, que ya no podré leer tus historias, el no volver a ver tus hermosos ojos jade, tu labios rojos, ya no podré oír tu risa, ya no vere como ondea tu cabello en el viento y sobre todo ya no podré estar a tu lado.
Siempre guardaré nuestros pequeños recuerdos en mi corazón. Nunca volveré a amar a alguien como te ame a ti.
Si nunca nos volvemos a ver y un día sales a caminar y sientes cierta presencia a tu lado, seré yo amándote donde quiera que esté.
Korra Wolfer.
Era una carta muy hermosa, comencé a llorar silenciosamente, en verdad la amaba, la había extrañado enormemente esos 365 días. Podía tomar el consejo del señor e ir a buscar a Korra después de todo el amor es arriesgado, además quería verla pero también podía dejar todo en manos del destino después de todo siempre había hecho eso.
