Ligera atracción
Al día siguiente, una rubia caminaba por los pasillos del colegio buscando a una cabellera castaña, necesitaba con urgencia hablarle. Justo cuando iba a cruzar la esquina hacía la biblioteca, alcanzó a toparse con ella yendo directo en busca de sus brazos.
-Tori, hermanita, de verdad lo siento… Fui una tonta, ahora sé que Theo y tú tienen razón.
-Vaya… ¿Y a qué se debe tú reivindicación?- preguntó mientras se zafaba de su sofocante abrazó y enfocaba sus verdes ojos a los azules de su hermana.
-As, no creo que podamos solos con todo esto… Puedo sentir que muy pronto nos llamarán, que ya no habrá reversa, y es algo que me atormenta y no me deja dormir.
-Me alegro mucho que lo hayas podido entender, Daphne… ¿Y qué pretendes hacer ahora?
-Creo que merecen una disculpa…
-Ahora sí creo que vas en serio- dijo con burla.
-¡Pues claro que sí!- exclamó un poco ofendida, al ver que su hermana no la toma precisamente en serio.
-Y bien, ¿Qué esperas para hacerlo?
-Tengo miedo… ¿Y si no lo toman bien?
-Seré sincera contigo, Daph, ha sido realmente difícil el que me aceptaran… Es más, Ronald aún no lo hace, pero con las chicas es diferente.
-¿Y sí conmigo no es así?- preguntó la rubia con temor.
-No seas tonta y hazlo ahora antes de que comiencen las clases… Sí quieres puedo acompañarte…
-Bien, vamos- sentenció antes de dirigirse al Gran Comedor junto con su hermana.
Mientras en la mesa de los leones del Gran Comedor…
-Ginny, que alegría me da volverte a ver- dijo la castaña en forma de saludo al ver llegar a la pelirroja.
Aún recordaba la vergonzosa situación por la cual le hizo pasar, Hermione creía que su amiga poseía cierta culpa en ello por dejarle semejante curiosidad.
-Gin, ¿te sientes bien?- preguntó el azabache al notar las grandes ojeras que traía.
-Sí Harry, sólo es que no pasé buena noche.
¡Y todo esto es culpa de Zabini y su estúpida lista!
-Está claro que pasaste la noche con Zabini, ¿verdad?... ¿Fue muy intenso?- preguntó Dean Thomas cerca de ellos.
-¿Por qué? ¿Acaso te dan celos que no hayas sido tú?- contraatacó la pelirroja haciendo que el rostro del moreno se endureciera con furia y siguiera su camino mientras que su hermano se escandalizaba.
-Un comentario más y te juro que sales directo a San Mungo, Thomas- amenazó el azabache apuntándolo con su varita.
-Y cuéntame, Ginevra, ¿Potter es tú amante de turno?- preguntó el moreno retintín.
-¡Ni un movimiento más, Potter!- advirtió la pelirroja con mirada letal, levantándose para encarar nuevamente al moreno -¿Te dolió que siempre me negara a tus caprichos? ¿Te duele todavía que no hayas tenido la oportunidad de dibujarme desnuda para exhibirme? ¿Te duele verdad? - preguntó con tono peligrosamente neutro, mientras que su hermano cerrara sus puños con tal fuerza que impedía que la sangre fluyera.
-Me duele que no me haya dado cuenta lo zorra que eres.
-¡Te duele que no me haya acostado contigo pero con Potter y Zabini sí!
-¡Harry James Potter Evans!- exclamó Ron fusilando al azabache con la mirada.
-¡Cállate estúpido!- dijo Ginny mirando a su hermano con furia, mientras que Harry y Hermione reían por su expresión, pues parecía que hubiese visto a Aragog en vez que a su hermanita.
Pues lo que la pelirroja decía no era verdad, Harry era incapaz de ponerle un solo dedo encima a la menor de los Weasley, y no sólo era por sus seis hermanos sino porque para él, Ginny siempre había sido como su hermanita… Pero lo de Blaise Zabini, no sabía con exactitud lo que había sucedido, y estaba seguro que ni ellos mismos lo sabían, aunque el azabache creía incapaz de que la pelirroja hubiera hecho eso,
-Mira maldito bastardo, vuelves a lanzar una sola sátira más, y te juro que no vuelves a ver la luz del día en lo que queda de tú vida, ni a ti ni a nadie le interesa lo que haga o deje de hacer con mi cuerpo, así que o me dejas en paz o atente a las consecuencias- amenazó la pelirroja tenebrosamente enterrando la varita en su cuello, dejando al moreno completamente inmóvil antes de alejarse lo más rápido que le fue posible.
-Espero que me des una buena explicación, Harry Potter.
-¡No seas idiota, Ronald! ¡Por supuesto que no le he hecho con Harry! ¡Por Merlín es como mi hermano!- exclamó la pelirroja con furias haciendo que a su hermano no le quedara ni menor duda.
-¿Qué tal les fue anoche?- preguntó el pelirrojo cambiando de tema y lograr bajar la tensión.
-Bastante aburrido- respondió Harry.
-No creo que lo haya sido, sobre todo en la parte en la cual Daphne habló sobre ti.
-¿Daphne? ¿Quién es esa?- preguntó el pelirrojo.
-Eh… Soy yo, mucho gusto- habló la rubia detrás suyo haciendo que sus orejas se colorearan y las chicas y Harry rieran por eso.
-Hola chicos- saludó Astoria con una sonrisa.
-Hola Tori- respondieron los chicos animadamente.
-Veo que estaban hablando de mi hermana…
-Sí, la verdad es que nos causó mucha sorpresa que hablara bien de Harry anoche en la cena con Slughorn.
-¿Ah sí?- preguntó la morena con sorpresa mirando a su hermana con complicidad, pues eso no se lo había comentado.
-Sí, y el profesor quiere que la próxima reunión estés ahí- respondió su hermana cubriendo su bochorno.
-¿Y qué se les ofrece?
-¡Ronald!- regañó Hermione.
-La verdad es que mi hermana tiene algo que decirles- respondió la morena haciendo que Harry mirara con curiosidad a la rubia -Adelante, Daph…
-Bien… Eh… Yo quería disculparme con ustedes…
-Oh, qué bien… Otra serpiente que viene con esas ideas locas.
-¡Ya deja de renegar, Ron!- dijo el azabache para sorpresa de todos.
-Gracias, Potter… Como decía, yo me quería disculpar con ustedes por todos estos años en los cuales nos hemos llevado mal. De todo corazón les pido que me perdonen por aquellas cosas que salieron de mi boca y les ha ofendido, espero que puedan hacerlo y nos podamos llevar mejor…
-Podemos empezar desde cero, ¿no creen?- preguntó Harry mirando a sus amigos y la rubia.
-Entonces, ¿me perdonan?
-Claro que sí- respondió Hermione animadamente haciendo que la rubia sonriera.
-Aunque yo ya me haya disculpado con ustedes, me gustaría hacerlo de nuevo y que podamos empezar de nuevo, pues sé que Ron aún no está convencido de esto... pero quiero que sepas que te entiendo y no te sientas forzado a hacerlo- dijo Astoria mientras que al pelirrojo le crecía un gran remordimiento, pues ahora sí sentía que sus palabras venían con sinceridad y que realmente querían llevar las cosas bien.
-Y nosotros lamentamos también alguna cosa que de nosotros les haya ofendido, no sólo ustedes tienen la culpa de todo, para que haya pelea se necesitan dos- habló por primera vez Neville haciendo que todos le miraran.
-No tenemos nada de qué perdonarlos- respondió la morena dedicándole una sonrisa.
-¿Empezamos desde cero?- preguntó Ron haciendo que los chicos se sorprendieran tan drástico de su cambio.
-Claro… Mi nombre es Daphne Greengrass y ella es mi hermana Astoria, pertenecemos a la casa de Slytherin- comenzó la rubia de ojos azules estrechando la mano de cada uno, acción seguida por la chica de cabellos castaños oscuros.
-Mi nombre es Harry Potter y ellos son mis amigos, Hermione Granger, Ronald Weasley, su hermana Ginny, y Neville Longbottom- siguió el niño que vivió estrechando la mano de las chicas.
-Bienvenidas a la mesa de Gryffindor- añadió el castaño dedicándoles una tímida sonrisa.
-Muchas gracias, Longbottom- dijo Daphne devolviéndole la sonrisa.
-Nada de formalismos desde ahora, ¿está claro, Daphne?
-Está bien, Harry- finalizó antes de despedirse de los chicos y dirigirse a clase.
La clases habían trascurrido con normalidad e invariabilidad, aunque Daphne se encontraba bastante distraída desde la mañana, pues no paraba de recordar escuchar su nombre de la boca del azabache; sentía que su nombre había salido de una forma diferente a la que el resto de la personas le llamaban, lo que creaba una gran confusión y una curiosidad de saber el por qué.
En una habitación no muy distinta a la de la Slytherin, se encontraba un azabache en una situación parecida, pues desde la cena del profesor Slughorn no dejaba de recordar aquellas palabras de "elogio" de cierta rubia, y sus sinceras disculpas.
-Harry- llamó el pelirrojo interrumpiendo los pensamientos de su amigo.
-Mhmm- respondió sin abrir sus ojos, imaginando a la rubia.
-Daphne es bastante linda, ¿no crees?- comentó haciendo que el azabache abriera los ojos en un respingo.
¿A qué viene eso?- se preguntó.
-Sí, es muy guapa- afirmó.
Harry era incapaz de negar la belleza y perfección de la mayor de los Greengrass, como tampoco podía negar que la rubia había logrado despertar en él una ligera atracción, aunque creía que no era bueno dejarlo al descubierto.
-Aunque…
-¿Aunque qué?- preguntó ocultando la cierta molestia que le había causado.
Aunque Pansy es mucho mejor- respondió en su mente mientras se cubría con las cobijas y esbozaba una sonrisa.
-No, mejor olvídalo… Hasta mañana, Harry- respondió pensando que era mejor no decirlo, era una verdadera locura.
-Hasta mañana, Ron.
Holaaa
Mil gracias de verdad por seguir esta historia y agregarla entre sus favoritos, espero de verdad que les guste y llene cada una de sus expectativas!
Patirosas: Holuu, no sabes cuanta alegría me da saberlo, es realmente genial que te encanten mis historias, por ustedes es que sigo aquí :')
wand: HAHAHAHA siiiii, y no sabes el esfuerzo que les causa esas actividades xD Juju ¡Que viva el Ransy y sus tan apasionados besos! haskjdhsadsjsjkc *.*
