Ser una dama

Capitulo 10

Prestigio.

Era lo que trataba de cuidar Uchiha Fugaku. Una autoridad poderosa capaz de otorgar y quitar. El es una persona que nunca se daría el lujo de que su apellido se viniera abajo y perdiera su reputación que fue forjándose desde generaciones pasadas. Pero por otro lado, una carga pesada ya que no solo llevaba su estatus a la cima sino que incluso cargaba con los errores de sus antepasados.

Los ojos de Fugaku parecían alma sin vida al releer de nuevo esas amenazas que constantemente llegaban, día tras día. Se reclino sobre su silla ejecutiva de cuero negro, arrugo el papel y como siempre esas amenazas se iban directo a la basura y él con la mente tranquila. Al principio le resultaba difícil ignorarlas, pero gracias a su mentor, todo ese remordimiento se fue y nunca más volvió aparecer.

Continuo tecleando informes sobre los nuevos apartamentos que había adquirido y ya había un posible comprador – un extranjero – que al parecer quería reconstruir una casa grande. Pero a Fugaku poco le importaba sobre los planes que tenían, el solo quería el dinero; que era el doble a su precio actual. Pero la gente ambiciosa existe, y en cuanto lo puso en compra, surgieron alrededor de cinco clientes.

. – Sr. Uchiha, su esposa está en la línea 2 – se escucho la voz de su secretaría a través del teléfono.

Fugaku tomo el teléfono y activo la línea 2. – Hola amor, aun sigue en pie la comida – se escucho la sutil voz de Mikoto. – ¿O, aún tienes mucho trabajo?

. – Sabes que para ti siempre tendré tiempo. – articulo Fugaku con cierto cariño ocasionando una risa por parte de su esposa. Para él, Mikoto y sus hijos era lo mejor que pudo haberle pasado en toda su vida y él se prometió que nunca les faltaría nada; por eso trataba de que la familia fuera su prioridad pero ya ha habido ocasiones donde el trabajo lo es más, pero su compresiva familia lo entendía y con eso le bastaba.

. – Entonces, nos vemos en nuestro restaurante favorito – propuso Mikoto.

. – Claro, saldré de inmediato. Te veo allá en nuestra mesa – dijo Fugaku a la vez que se despedía de su esposa. Y tal como había dicho, se puso de pie, organizo unos cuantos papeles y dejo a los demás hacer sus deberes mientras el comía con su esposa.

Llamo a su chofer y en un minuto un auto Susuki CIAZ de color negro con ventanas blindadas ya se encontraba en frente de él, por la entrada principal de la empresa Uchiha. Al adentrarse, le indico al conductor donde quería ir y el auto arrancó.

Él casi nunca miraba por la ventana puesto que siempre hacia papeleo incluso en el carro, pero esta vez estaba un poco más desocupado y no pudo evitar matar el tiempo al ver las calles del centro. Gente caminando de un lado a otro yendo a quien sabe dónde. En cuanto el carro se detuvo en uno de los semáforos de Shinjuku, el peatón cruzaba por ambos sentidos, y fue en un instante en la que creyó que su mente jugaba con él, pero no lo fue; Su hijo Sasuke cruzaba la calle y se mezclaba con la multitud, por eso tanteo en descubrir si en verdad era él, después su vista viajo a tres pasos detrás de su hijo; una joven de cabello azulinos cruzaba tranquilamente la calle y la reconoció al instante, era la misma adolescente que había acudido al citatorio. Cuando los perdió de vista, el auto ya había arrancado, dejando a Fugaku con la incertidumbre.

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. – Sasuke, caminas muy rápido – se quejo Hinata una vez alcanzándole el paso. – ¿Quién te corretea?

. – Nadie me corretea, tú caminas como anciana – comentó Sasuke y luego se dio cuenta que había un par de señoras de la tercera edad a unos metros de él que lo habían escuchado y lo fulminaban con lo mirada.

Hinata reprimió su carcajada con una sonrisa a la vez que se mordía los labios y miraba a otro lado, para que las señoras no la regañaran por reírse.

. – Ya deja de reírte y fingir que no me conoces – dijo Sasuke avergonzado por la reprendía del par de señoras.

. – ¿Te conozco? – bromeo Hinata, tomando ventaja unos metros para que el azabache lo siguiera. Uchiha gruño y aun así la alcanzó, caminaron a través del parque y luego llegaron a una banca de madera lejos de toda multitud.

Era inevitable la conversación y ambos lo sabían, pero el problema radicaba en cómo romper el tedioso silencio tras haberse sentado en una banca protegido por una sombra de un frondoso árbol. Cada quien miraba por su lado, Sasuke se entretenía con el vals de una hoja caída observando donde terminaría mientras Hinata no dejaba de ver sus uñas, estaban limpias y de color rosita natural, pensó entonces en quizás pintárselas de un color azul marino o en negro pero luego esa idea se vino abajo imaginándose un regaño por parte del azabache.

. – Esto es raro, ¿no crees? – se aventuró Hinata dejando de ver sus uñas para luego ver hacia un oficinista con su niña de kínder con un helado de fresa. Ambos sonreían, felices en su propio mundo.

Sasuke no pudo evitar dirigir su mirada hacia lo que veía Hinata y ambos vieron como se perdieron entre la multitud. – Yo nunca viví un momento así cuando mis padres vivían.

. – Si no quieres contármelo, yo entenderé. – musitó Sasuke, no quería ver ese rostro de soledad en Hinata.

Hinata volteo a verlo, tomando en consideración su oferta. Pero la curiosidad humana, el deseo de saber, es algo inevitable. Tarde o temprano llegas enterándote de la verdad ya sea por la misma voz o por otras y la joven Hyuga no quería eso. Lo dudaba, pero podría pasar.

. – Te ofrezco un trato – ofreció Hinata. – Yo te digo mi pasado y tú me dices que paso con el carro.

Para sorpresa de Hinata, una mueca de diversión broto y se difundió en la cara de Sasuke. Ella espera su típica reacción de: "no te metas en mis asuntos, perra." Omitiendo lo último, pero así se lo imaginaba.

. – Fue algo muy estúpido – confeso Sasuke.

. – ¡¿Qué, ya me lo vas contar?! ¡¿Así nada más?! – pregunto sorprendida Hinata.

. – Si, ¿por qué pones esa cara? – alzó la ceja Uchiha al ver la atónica mirada de Hyuga.

. – No pensé que me lo dirías así tan fácil. – musito la joven, enviándole una indirecta a Sasuke con la mirada.

. – Es que antes no éramos… ya sabes… amigos. – articulo lo obvio. Ocasionado que Hinata gimiera de ternura. – Ya cálmate moza.

. – ¿Moza? ¿Quién dice eso hoy en día? – comenzó a mofarse la joven.

. – La gente educada. – contesto Sasuke con orgullo y lo único que tuvo fue un fracaso de risa ahogada por parte de Hinata quien comenzó a patalear ante la absurda respuesta de Uchiha. – Ya cállate… ¡¿Quieres que te cuente, o no?!

Después de unos minutos de burla, Hinata se autocontrol respirando varias veces y al instante en que Sasuke abrió la boca, lo único que se escucho fue de nuevo la risa de la joven. – ¡Lo siento, lo siento! ¡No lo hago a propósito!

Una vena en la frente de Sasuke comenzaba a cobrar vida y lo único que se le ocurrió fue pellizcar el brazo derecho de Hinata. – ¡Ouch!

. – ¿Ya te calmaste? – ahora el que se mofaba era Sasuke.

. – Idiota – murmuro Hinata mientras acariciaba la parte de su brazo que fue lastimada sin piedad. – Sí, ya me calme.

Sasuke entre cerró los ojos, esperando que eso sea verdad. Una vez confirmado, la calma y la seriedad reino de nuevo. Ese pequeño momento suele pasar cuando alguien se torna nervioso ante la idea de hablar de un tema muy sensible y ambos lo estaban.

. – Ese carro fue una tontería – articulo Sasuke recargándose en la banca mientras estiraba ambos brazos por el borde de la misma. – Fue un regalo por mi quinceavo cumple años. Mi padre dijo que autorizaría los papeles para poder manejarlo, pero yo… – suspiro – Yo no quería.

La boca de Hinata no pudo evitar entre abrirse, digo, en estos tiempos que un joven adolescente recibiera tal regalo, tan pronto lo obtuviera ya estaría presumiéndole al mundo entero.

. – No me siento cómodo conduciendo entre tantos carros. – murmuro un tanto avergonzado al mostrar una debilidad que él consideraba estúpido. – Mi prueba de manejo fue con mi padre como instructor y eso solo aumento la tensión que previamente ya sentía antes de subirme al carro. Ese día, trate de relajarme y por un momento pensé que eso era pan comido, pero luego… un carro intento sobrepasarme, mi padre me dijo: "no lo dejes, el debe esperar." Pise el acelerador y aun así al otro conductor no le importo, por miedo a chocar gire el volante hacia la izquierda y en vez de pisar el freno termine acelerando. – Sasuke agacho la mirada. – Choque contra un camión de paquetería y el carro desapareció de mi vida.

El silencio de Hinata hizo que Uchiha volteara hacia ella y jamás espero verla tan pensativa y a la vez tan triste. – Tú no tienes la culpa Sasuke, accidentes como esos pasan a cada rato. – musitó Hinata mientras llevaba la mano derecha por detrás de su cuello. – Tu eres afortunado… mis padres y mi hermanita no tuvieron esa suerte.

Ahora fue el turno de Sasuke de entre abrir los labios y no pudo evitar sentir una punzada de dolor dentro de su corazón. – Tan solo tenía cinco años…

Hinata se quedo en silencio y luego volteo a ver a Sasuke. – El 24 de octubre del 2005, lo perdí todo en un accidente. En el kilometro 17, un tráiler se… se impacto contra nosotros. – los ojos de Hinata comenzaron a humedecerse al mismo tiempo que sentía un nudo en la garganta. – M… Mi hermanita… tan solo tenía un año, no pudieron salvarla.

Sasuke sentía que era demasiada información, si él se sentía abrumado no podía imaginarse lo que sufría Hinata cada día. Observo como la joven trataba de evitar de llorar y limpiaba sus lágrimas con los nudillos de sus manos.

. – Lo único que recuerdo es… fuego… y luego desperté en el hospital con quemaduras de segundo grado…

Hinata acerco su mano derecha y para sorpresa de Sasuke, llevo su dedo índice al cuello bajo de este y le indico la forma de la quemadura deslizando su dedo en forma de una diagonal. Cuando retiro su mano, lo único que le ofreció fue una amarga sonrisa. Por otra parte, Sasuke comprendía y rememoraba como su madrina le había obsequiado a la joven un ungüento.

. – Cuando me dieron alta, me llevaron al orfanato y debiste verme – se empezó a reír entre dientes – era una tartamuda y los demás niños se burlaban de mí. Y mi única amiga fue Kaede, trabajaba en la cocina y ella me enseño a cocinar. Cuando cumplí lo siete, Kaede se casó a los 25 años y me adopto. Su esposo se llamaba Ken y era un maestro de la Universidad de Tokyo, ellos cuidaron de mí hasta los nueve, su situación económica no podía mantener a dos niños…

. – ¿Dos? – pronuncio Sasuke consternado.

. – Kaede quedo embarazada y yo regrese al orfanato. Estuve en dos casas más y a la tercera entendí que nunca pertenecería a eso hogares. Las familias tenían sus propias familias y aunque estuviera allí solo me observaron como una carga más. Entonces, hace dos años me escape y me di cuenta que nunca llegaría a ninguna parte estando allí. Quería estudiar en una escuela, no en una casa hogar que ni se molestaba en pagar mis estudios. Quería ser… Quería ser alguien importante. Busque empleo y lo conseguí, busque una escuela y lo conseguí, busque una casa… y casi lo había conseguido. – se empezó reír ligeramente, esperando que Sasuke quitara esa cara consternada.

. – Nadie dijo que sería fácil, ¿verdad Sasuke?

. – ¿Sasuke?

La mirada de Sasuke se veía sombría y Hinata tuvo que agacharse para poder mirarlo a los ojos. El corazón de Hinata se estrujo al ver ese rostro lleno de dolor o quizás solo era confusión, pero tuvo que llevar sus manos para tomar su rostro. – Sonríe… sonríe para mí. – suplicó Hinata sonriéndole para contagiarle un poco de su sonrisa.

Sasuke cerró los ojos con fuerza, ante Hinata se veía como un total inútil. Ella ha estado sola desde su niñez, cada vez que regresaba a casa nadie le decía que era bueno tenerla de regreso y lo peor es que no podía imaginarse cuando ella enfermara. ¿Quién cuidaba de ella? Y lo más importante, ¿Cómo ha logrado mantenerse de pie ante la crueldad del mundo?

La mente de Sasuke era un caos, pero cuando Hinata le pidió que le sonriera, lo sorprendió de nuevo. Por eso, tomo las suaves manos de la joven entre las suyas, las entrelazo al mismo tiempo que pegaba su frente a la de Hinata y al abrir los ojos, le sonrió.

Como un amigo dispuesto apoyarla ante todo.

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Restaurante "Tsuki" – 4:33pm

Fugaku y Mikoto Uchiha se encontraba comiendo en su mesa favorita, que se encontraba a lado del gran ventanal que daba vista a la ciudad de Tokio y sus hermosos edificios. Mikoto comía su estofado con elegancia al mismo tiempo que observaba la intranquila mirada de su esposo quien no despegaba la vista de la ventana y a pesar de haberle preguntado tres veces sobre su estado, él simplemente repetía que no era nada.

. – Amor… ¡Fugaku! – llamo Mikoto alzando la voz suavemente, atrayendo la atención de su esposo. – ¿Ya me vas a decir que tienes? Sé que te pareció ver a Sasuke en la calle… pero, no es eso lo que te molesta, ¿verdad?

Fugaku suspiro y dejo la copa de vino que tenía en su mano derecha en la mesa. Realmente quería evitar esta conversación pero sabía muy bien que su esposa podía a llegar a molestarse, pero también sabía que no podía mentirle a ella, ya que nada se le escapaba.

. – Bien, no es por Sasuke… sino por quien estaba acompañado…

. – Pero dijiste qué creíste verlo solo. – Mikoto dejó de comer, pensando en que quizás su hijo menor estaba con un grupo de rebeldes o algo por el estilo.

. – Me pareció verlo con una muchacha… que se… que se parecía mucho a Hana. – comentó Fugaku sin perder de vista algún tipo de reacción por parte de su esposa. Mikoto frunció el ceño por unos segundos y luego se recargo en su asiento.

. – ¿Takumi Hana, digo, Hyuga Hana? ¿Esa Hana?

. – De quien más podría ser – respondió Fugaku sin querer ocasionado que su esposa lo mirara de mala gana.

. – Ya veo… entonces todo este tiempo has… has estado pensando en ella. – articulo con dificultad Mikoto.

. – No de la manera en que piensas. Solo me pareció algo raro, después de todo Hana falleció hace doce años…

. – Lo sé, junto con su esposo y su hija, fue un terrible accidente. – comentó con cierto recelo.

. – ¿Por qué esa actitud? – cuestiono Fugaku molestándose por el tono inapropiado que tuvo Mikoto ante la mención de la familia de Hana.

. – Tu sabes porque…

. – Amor… ya pasaron más de doce años. ¡Doce años! ¡Yo te amo! – confirmo Fugaku e intento tomar la mano de Mikoto y esta simplemente la retiro.

. – Lo sé, pero no siempre fui la primera.

Mikoto se limpio la boca con la servilleta y después se levanto de la mesa.

. – Te veo al rato. – se despido secamente y se fue, dejando a Fugaku con sus pensamientos.

Sin poder decir nada, Fugaku termino suspirando con pesar. La mente de la hermosa Hana, revivió en su mente de nuevo, olvidando por completo la molestia de su esposa. – "No fue la primera" – pensó Uchiha como unas diez veces. Tenía razón, Hana fue su primer amor. Un amor que lamentablemente fue rechazado con amabilidad.

. – Esa chica…

En cuanto llego el mesero con la cuenta, Fugaku pago y se dirigió de nuevo a la empresa. Su presentimiento sobre la joven, lo intrigaba demasiado. Así que cuando llego, le pidió a su secretaria que le llevara los papeles de todos los inquilinos que residían en los apartamentos que había adquirido. Como siempre, la humilde secretaría no se negó y le llevo once archivos de los datos de los inquilinos. Al momento en que la secretaría dejó a Fugaku en su espaciosa oficina, Uchiha no tardo en abrir todos los archivos hasta dar con la posibilidad de ver el apellido que jamás creyó volver a pronunciarlo.

. – Hyuga Hinata…

El archivo de la joven decía muy poco, joven de 16 años y estudiante de la misma preparatoria que su hijo menor y su número telefónico. Algo muy tentador y a la vez inapropiado, pero su deseo de curiosidad afloraba como fuego vivo en su pecho.

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Al día siguiente, Hinata se levanto con suma pereza, pero tenía que ir a trabajar a la tienda departamental. Cuando se levanto no pudo evitar mirar su dormitorio ya casi empacado en cajas. Había avanzado mucho gracias a la ayuda que la brindó Sasuke. Después de la abrumadora charla sobre sus pasados los dejó agotados mentalmente que al final terminaron despidiéndose. Uchiha fue muy amable en pedirle un taxi y pagarlo de ante mano, a costa de la negación de Hinata. Pero al final, aceptó su amabilidad. Desde ese momento, el corazón de la joven se hincho de una tranquilidad que jamás creyó haber sentido. El decirle a la gente porque no tenía familia era muy difícil, pero el tener a alguien que sepa, es como un peso menos sobre sus hombros.

Al llegar al vestíbulo, la joven Hyuga observo un automóvil de color plateado donde un joven de unos 35 años ayudaba a su vecina Mei a subir sus pertenecías. Con cierta incomodidad, salió y Mei volteo y le sonrió con ternura. La viuda se acerco y abrazo a Hinata con calidez.

. – Cuídese mucho Mei-san – articulo con gentileza Hinata al momento de separar el abrazo.

. – Tú también pequeña. Te voy a extrañar – dijo Mei. – Debo decir que fuiste la mejor vecina que tuve… si necesitas algo, pues, no dudes en llamarme. – comentó al mismo tiempo que le extendía un papel donde venia su número telefónico. – Estaré encantada en escucharte de nuevo.

. – Gracias, Mei-san.

. – ¿Lista, mamá? – pregunto el hijo de Mei.

. – Claro… – respondió y luego le dio un último abrazo a Hinata. – Si esto no es un Adiós, espero que sea un nos vemos…

Hinata sonrió. – Nos vemos…

Hinata vio el automóvil partir y cuando estuvo fuera de su vista, volteo a ver su apartamento con tristeza y pesar. – Tengo que buscar rápido un apartamento – se dijo así misma.

No dio un solo paso, y su celular sonó dentro de su mochila. El identificador anunciaba un número desconocido, pero aun así contesto.

. – Bueno…

. – Hablo con la señorita Hyuga Hinata – articulo una voz varonil.

. – Depende de quién pregunta – contesto con cierta rudeza al pensar que quizás era una llamada de extorsión.

. – Mi nombre es Uchiha Fugaku, el padre de Sasuke. – anunció con voz autoritaria, sorprendiendo a Hinata.

. – Ahhh… ¿C…C…cómo dijo? – articulo perpleja la pobre joven, quien prácticamente se le puso la cara azul del nerviosismo. – Es un chiste… ¿cierto?

. – Me temo que no es un chiste, pequeña…

. – "¿Pequeña?" – Pensó Hinata – "¿Porqué me dijo pequeña?"

. – Se que esto es muy inesperado, pero me gustaría hablar contigo. – Comentó Fugaku.

. – ¿Qué? ¿Pero, porqué? ¿Hice algo malo? – el pánico de Hinata comenzaba a elevarse, casi podía sentir su cuerpo temblando ante esa petición.

. – No, claro que no. Es solo que… conocía a tu madre…

Ante esa declaración, el temblor de Hinata se detuvo y capto toda su atención. Poco después, Hinata le comentó que podía después del trabajo, dejando a un perplejo Uchiha al enterarse que la joven a tan corta edad ya trabajara, pero aún así acepto su condición mientras Hinata aceptaba la de él, verse en un restaurante cerca del centro.

Al colgar, Fugaku se quedo pensativo. Llevo su mano izquierda al escritorio, quito la cerradura del cajón del escritorio y al abrirlo, busco entre sus más confidentes papeles. Saco un pequeño tarjetero d dentro tenía varias fotos de su familia, desde su boda con Mikoto hasta el nacimiento de Sasuke, pero entre una de ella, había una foto vieja que guardaba con sumo cuidado. Era una vieja foto de la Universidad, donde se había realizado el festival escolar del último grado, en esa foto salía con Takumi Hana junto con él, en la cual ambos estaban embarrados de chocolate ya que su salón les había tocado hacer pasteles. Por un descuido de Hana, la cacerola que contenía la mezcla de chocolate salió volando, manchándolos a ambos. Fugaku cada vez que veía esa foto una sonrisa aparecía en su rostro.

La risa de Hana, aun seguía guardada en su corazón. No solo estuvo enamorado de ella, también fue su más grande amiga. Su confidente y su apoyo en todo momento. Aún cuando se le declaro, Hana le había dicho que solo lo veía como un amigo y ante todo el hermano mayor que nunca tuvo, eso lo desanimo pero a la vez se sentía feliz al ver que en el corazón de Hana había cabida para él. Por eso, cuando Hana se enamoro de Hyuga Hiashi y se casó, el renunció complemente a su amor; pero aun así el siguió siendo su mejor amigo, por eso cuando se entero del accidente poco después de haberse casado, su corazón se partió en dos.

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Al ser sábado, la tienda departamental estaba repleta. La gente miraba ropa u accesorios. Dentro de un área, Hinata se encontraba arriba de una escalera de tres escalones, acomodaba los relojes confeccionados por Deidara al mismo tiempo que le daba información sobre ellos con una sonrisa en su rostro. Cada gesto y cada movimiento eran seguidos por los ojos violáceos del gerente. Una vez que el área de Hinata se encontraba semivacío, hizo su movimiento en acercársele.

Por otra parte, Sakura subía las escaleras eléctricas al segundo piso, donde se encontraba la ropa de dama junto con la de caballero. Quería comprar un hermoso vestido escotado para su fiesta de cumple años e impresionar a Sasuke con sus esbeltas piernas. Al momento de llegar miro cierto vestido a su lado izquierda que capto toda su atención y al girar en esa dirección, termino chocando con alguien.

. – Perdóneme madam, ¿Se encuentra bien? – pregunto Aoi, quien evito que la joven adolescente cayera al piso.

. – Si, gracias…

Sakura no pudo evitar tragarse sus palabras al ver lo guapo que era ese hombre.

. – Que bueno que este bien, sea bienvenida a nuestra tienda. Si me disculpa… – dijo educadamente al momento que palmeaba el hombro de Sakura y continuaba su camino hacia donde estaba Hinata. Entretanto, las mejillas de Haruno seguían de un color rosa ante ese encuentro con ese guapo hombre. Lo siguió con la mirada por unos segundos, y antes de olvidarse de ese encuentro, no pudo evitar regresar la mirada y enfocar hacia donde se dirigía ese hombre.

No pudo evitar sorprenderse al ver como el hombre dirigía su mano izquierda a la espalda baja de una mujer, un poco más abajo y parecía tocar sus glúteos. Eso la hizo sonrojarse de nuevo y pensó que quizás era su pareja, pero esa idea se desecho al ver como la mujer se sobresaltaba y por poca caía de las escaleras. En ese acto, Sakura se dio cuenta de la identidad de esa mujer, su ceño se frunció al darse cuenta que era Hyuga Hinata.

. – Perdóname, no quise asustarte. Solo venía decirte que no deberías subir a la escalera con esos zapatos… podrías lastimarte. – comento Aoi, sin quitarle la mano de su espalda bajo.

. – Lo siento, pero ya casi termino. Le aseguro que tendré cuidado con la mercancía – se excuso Hinata sintiéndose incomoda de nuevo, ante el tacto del gerente.

. – La mercancía es lo de menos… – murmuro Aoi, sorprendiendo a Hinata. Sabiendo que era un lugar inadecuado, tomo la mano derecha de Hinata la ayudo a bajar de la escalera. – Hinata…

. – Joven Aoi, ¿Podría soltarme? – pregunto con delicadeza, ya que no quería que se enfadara pero al no obtener una respuesta inmediata, la que comenzó a enojarse fue Hinata. – Suélteme. – demando, soltándose con un brusco movimiento. – Se puede saber qué hace… eso fue muy inapropiado.

. – Lo sé, siempre lo he sabido. Pero… Hinata, debo decírselo o mi corazón va estallar… usted es una joven hermosa y desde que llegó aquí ha cautivado mi corazón…

. – ¡¿Qué?! – Grito Hinata.

Aoi miro a su alrededor y como si fuera un señal de los dioses, el área había quedado vacía. Entonces tomo su oportunidad, tomando de nuevo ambas manos de la joven Hyuga, quien prácticamente, lo único que puedo hacer fue echar su cuerpo hacia atrás al ver cautiva sus manos.

. – Hinata, me gusta mucho. Eres una joven esplendida, hermosa desde que llegó y sobre todo creativa. Sé que eres menor de edad, pero realmente…

. – ¡Deténgase! ¡No diga ni una palabra más! – bramo enojada Hinata volviendo a soltarse con un brusco movimiento. – ¡¿Cómo puede pensar eso?! ¡Prácticamente le doblo la edad! ¡Usted… usted… usted me da asco! ¡Siempre acercándose de manera inapropiada, cree que no me doy cuenta! ¡La única razón por lo que lo soporto es porque usted fue muy amable en darme el empleo!

Los ojos de Aoi se tensaron ante las palabras de Hinata, realmente no esperaba esa reacción. Entonces toda su reacción cambio por completo, se volvió frio y oscuro.

. – ¿Asco? – pronunció con cierta irritación. – ¡¿Y qué me dices de ese tipo rubio?! – se acerco amenazadoramente. – ¡Ese hombre también es mayor de edad, ¿o no?! ¡Entonces por qué con él es diferente! ¡Dime algo Hinata, te acuestas con él, ¿es eso?!

. – ¡¿Qué?!

. – No lo niegas, ¿eh?

. - ¡Cállese! – la ira de Hinata exploto y le dio una fuerte cachetada. – ¡Que patético es usted! ¡No tiene ningún derecho en juzgarme de esa manera!

. – Eres una perra, después de todo. – articulo Aoi tomando bruscamente el brazo izquierdo de Hinata y lo jaloneo hacia él, al mismo tiempo que le decía con veneno esas palabras. – ¡Maldita zorra!

Los ojos de Hinata se cristalizaron al mismo tiempo que su ira crecía y no pudo evitar darle de nuevo otra cachetada, no sin antes sentir como alguien alejaba Aoi con brusquedad y lo tomaba por el cuello de la camisa.

. – ¡¿Quién demonios se cree usted en tratar a una dama así?! – bramo con enojo.

. – U… U… usted es… Señor Uchiha – articulo con nerviosismo Aoi al ver al magnate hombre, Uchiha Fugaku.

. – Su padre se enterara de esta grave falta, ¡Ahora fuera de mi vista! – lo empujo Fugaku sin importarle que ya había atraído la atención de los clientes y de ciertos empleados. Y sobre todo era ajeno al ser grabado por Haruno Sakura.

. – Señor Uchiha…

. – Ven Hinata, te sacare de aquí – articulo con amabilidad Fugaku al mismo tiempo que tomaba a la joven por los hombros, como un padre protector, quien la sacaba de apuros y de la vergüenza ajena.

Mientras, por otro lado, Sakura dejaba de grabar al momento en que se veía como el padre de Sasuke ponía una mano sobre la cabeza de Hinata.

. – No te avergüences, has hecho bien en defenderte – comento Fugaku mientras ponía su firme mano sobre la cabeza de Hinata, quien se encontraba reprimiendo las lagrimas de frustración ante las brutales palabras de Aoi. – Hiciste bien.

Ante las palabras de Fugaku, Hinata solo atino asentir con su cabeza.

Por otra parte, antes de irse. Sakura se acerco ante el humillado hombre, quien se reincorporaba al mismo tiempo que acomodaba su corbata.

. – Disculpe… – Llamo Sakura al mismo tiempo que atraía la atención de Aoi, quien se sorprendió de ver a la joven con quien choco. – Después de esa terrible escena, le gustaría confirmar sus dudas sobre Hyuga Hinata – comento con malicia.

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. – No te preocupes, me asegurare que no te despidan. Esa empresa es tan solo una distribuidora de mi propia empresa. Estarás bien. – articulo con voz demandante Fugaku al mismo tiempo que el mesero les traía un café y capuchino para Hinata.

Hinata no dijo nada, tan solo asintió agradecida pero a su vez, estaba incomoda ante la presencia del padre de Sasuke.

. – No fue mi intención llegar de esa manera, solo quería ver en que trabajabas… lo siento… eso no sonó bien – se corrigió. – Es solo que… me sorprende.

. – Es porque tengo 16 años – dijo Hinata.

. – No solo por eso, sino el verte… viva…

. – ¿Cómo? – articulo confundida Hinata.

. – Cuando me entere del accidente de Hana, me dijeron que nadie sobrevivió. Por eso cuando te vi, era como ver a Hana en sus años de Universidad…

. – Ustedes… ¿eran…?

. – Amigos – completo Fugaku, pensando en que quizás la joven Hyuga se imaginaba que fueron novios o en el peor de los casos, amantes. – Tu madre fue la mejor amiga que tuve desde el jardín de niños y cuando falleció fue muy devastador para mí.

Entonces, Fugaku sacó de su bolsillo la foto de Hana y él. – Es mi… mi mamá – musito Hinata tomando la foto entre sus manos. Era la primera foto que veía de su madre en sus años de juventud, las únicas fotos que guardaba eran en un álbum pequeño de sus vacaciones y de la boda de sus padres.

. – ¿Cómo sobreviviste? – pregunto Fugaku, atrayendo la atención de Hinata. – Tu sola…

. – Pues… no fue fácil…

. – Me lo imagino, como su única hija debió…

. – ¿Única? – interrumpió Hinata atrayendo la atención de Fugaku. – Mamá tuvo otra bebe, ¿no sabía?

. – ¡¿Qué?!

. – Tenia tan solo un año… ella murió en el accidente. Se llamaba Hanabi – articulo con dificultad Hinata y se preocupe al ver el pálido rostro de Fugaku. – ¿No lo sabía?

Fugaku negó con la cabeza y luego se recupero de esa sorprendente noticia. Nunca supo que Hana había tenido otro hijo, y de haberlo tenido ella se lo habría hecho a enterar como lo hizo con la primera.

. – ¿Se encuentra bien? – pregunto Hinata.

. – Si, es solo que sigo sin imaginarme como has vivido estos últimos doce años… más lo que te hice…

Hinata se sorprendió ante la culpabilidad que mostraba Uchiha ante el hecho de que le había quitado a la joven su apartamento. Eso era nefasto para él y como mejor amigo de Hana, solo se le ocurrió lo primero que se le vino a la mente para ayudar a la hija de su compañera.

. – Hinata, me aseguraré de que tengas un futuro – comentó atrayendo la atención de Hinata – A partir de ahora, serás mi protegida.

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Fin del capítulo 10

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He vuelto mis queridos lectores, lamento mucho por no actualizar como Dios manda pero ahora que trabajo y estudio al mismo tiempo mi única relación es con la cama ya que llegó hecho trizas y me duermo. Ya ciento que el día no me duran más que mis días de descanso. Pero soy escritora y no puedo dejar una historia que es degustada por todas(os) Solo diré que a pesar de lo que me tarde en actualizar, terminare la historia. Les agradezco de antemano su paciencia y el apoyo hacia mi historia.

PD: Si ven errores de ortografía, perdóneme la vida. Es culpa del sueño.

PD2: Tuve dificultadas para subirlo, quise subirlo desde el 25 de diciembre.

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COMENTARIOS

Clau: Hola, me alegra saber que te haya gustado el capítulo anterior. Gracias por tu paciencia y espero que te haya gustado este donde por fin se rebeló el pasado de ambos. Pobre de Hinata y del orgullo de Sasuke al no querer admitir que le da miedo viajar en carro. Espero leerte pronto. Saludos.

Elidel: Holi! Muchas gracias por escribir tu comentario, me dio risa que te haya gustado el baile de nuestro poli XD sobre lo de Gaara pues ya veremos qué será de él, por lo pronto te dejare con este nueva intriga más. Saludos.

Nana: Hola nana, me alegra saber que te haya gustado el capítulo anterior, me gustaría saber qué piensas sobre la amistad de Sasuke y Hinata, será cierto que las mejores relaciones son las que empieza desde amigos. Por mi parte sigo neutral, pero ya veremos. Gracias mucho por leer y espero leerte pronto.

GilCa: Hola, tu emoción me contagia. XD ¿Te gusto este capítulo? Espero que sí, lo hice con mucho amor, cada vez más las cosas se ponen buenas. Agradezco tu paciencia y espero leerte pronto. Saludos.

Hime-23: Como tú lo has dicho, la amistad de Sasuke y Hinata se vuelve estrecha, será capaz de soportar las tempestades que venga. Por otra parte, Temari es un amor. :3

Fran. Sanchez: Hola, muchas gracias por comentar. ¿Cómo vez? Ya te puse el pasado de Hinata 0w0 pobre de ella y me pregunto qué pensaras al ver que Fugaku se volverá el tutor de Hinata. Esto se pondrá chico, y Sakura sigue siendo una maldita egoísta que solo ve por su propio bien, pero ya sabremos cómo le funcionara. Espero que este capítulo haya sido de tu agrado y agradezco – como siempre – tu paciencia. Saludos y abrazos.

Tsuki-shin: Hola, debo decirte que me encanta tu intuición, no te voy a mentir, la maldad de Sakura e Ino será algo así, pero aun grado que tú misma querrás matarlas con tus propias manos. Espero que este capítulo haya sido de tu agrado y recemos que a Hinata le llegue su felicidad.

xMoonLizz: Hola y bienvenida, me da gusto saber que te agrada como escribo y narro. Eso me pone bien happy, lamentablemente no tengo día exacto de actualización debido a mi trabajo, pero debo decirte que yo nunca dejo mis historias incompletas al menos que fallezca (toca madera) por eso siempre agradezco su paciencia. Espero que este capítulo te haya gustado y espero leerte pronto.

Guest del 25 de agosto: Si tienes nombre, me daría mucho gusto saberlo. Muchas gracias por tu hermoso comentario, es una historia que siempre quise hacer y como tu dice darle mi toque. Espero que te haya gustado este capítulo y continúes conmigo hasta el final.

SKuchiki: Lo siento mucho T.T por hacerte esperar, pero aquí ya te traje el pasado de Hinata más aparte el miedo de Sasuke. Espero que te haya agradado y espero leerte pronto.

Flordecerezo: Muchas gracias por la espera, espero que este capítulo sea de tu agrado. La vida de Hinata cada vez se tuerce más ante la influencia de los mismo Uchiha. Espero leerte pronto :)

XukiUchiha: Holi! Me alegro tenerte intriga en mi historia, por ahora no salió Gaarita pero lo hará te lo aseguro, pero por ahora te dejo con esta nueva intriga. ¿Cómo lo llevara Hinata? ¿Y Sasuke? ¡Y todo el mundo! ¡Ay, Dios! Hasta yo quiero saber XD bueno espero leerte pronto.

Aty: ¡Jamás lo haré! ¡Lo juro! (al menos que falleza (toca madera)) Espero que este capítulo haya sido de tu agrado. Nos vemos.

Les agradezco su paciencia y el seguirme y darle favoritos a mis historias.

Feliz Navidad y les deseo un prospero año nuevo 2018

KatarlizRose se despide.