Bueno, se nos va una semana mas, que rápido pasa el tiempo. En fin, ya se la saben:

Disclamer: Todo lo que reconozcas es propiedad de J.K. Rowling, la Warner Bros, etc. La canción de la que tomé la estrofa del principio pertenece al grupo español Mägo de Oz, de su álbum La Leyenda de la Mancha y se llama Ancha es Castilla. A mi solo me pertenece la idea retorcida y escribo sin ánimos de lucro.

Ahora si, !que lo disfruten¡

VACACIONES EN EL CUARTEL

PARTE III

Nada Que Perder

Alguien escribió que la vida es sueño,

Y los sueños, sueños son.

(Ancha es castilla, Mago de Oz)

Las vacaciones continuaban avanzando, la casa de los Black se había convertido en un hervidero de actividad, miembros de la Orden entraban y salían a todas horas, todos los ocupantes del cuartel habían decorado con motivos navideños, todos participaban, todos, menos dos, Hermione y Tobías que se pasaban los días encerrados en la biblioteca.

Aquella mañana Ginny y Hermione hablaban en su habitación después de desayunar.

—Mira Hermione, Ron es mi hermano —le decía Ginny a la castaña —pero es un imbécil, siempre me he preguntado como pudiste enamorarte de él.

Hermione se había sincerado con ella y le había contado lo que Tobías le había dicho respecto a estar enamorada de Ron.

—No lo sé, Ginny, es solo que siempre pensé que ese sería el curso normal de las cosas, un día Harry y tu estarían juntos y Ron y yo en consecuencia también lo estaríamos.

—Hermione, el hecho de que ustedes tres sean amigos y de que Harry y yo seamos pareja no implica que tengas que quedarte con mi hermano —Ginny miraba a Hermione a los ojos —me encantaría que fueras mi cuñada, —murmuró al ver la mirada triste de Granger —pero la verdad Hermione, no creo que mi hermano merezca a alguien como tu.

Hermione la escuchaba, su rostro se veía triste, aquella declaración viniendo de su mejor amiga le parecía un tanto cruel.

—Lo siento mucho Hermione pero creo que tú necesitas a alguien diferente a Ron —luego sonriendo pícaramente —quizás alguien como ese chico.

A Ginny no se le escapaba la manera en que su amiga ansiaba en las mañanas irse a la biblioteca y la sonrisa con que regresaba en las noches. Hermione la miró se sentía un poco tonta, Tobías Prince apenas salía de la biblioteca y ella pasaba el día con él encerrada, cierto que hablaban un poco más que los primeros días pero aun así eran solo días, cinco días desde que habían llegado a Grimmauld Place. Al día siguiente sería nochebuena.

Había notado la incomodidad tangible que se sentía cada vez que Tobías aparecía por la casa, de Ron lo entendía después de la pelea que habían tenido en la cocina, pero de Sirius Black o de Molly Weasley no alcanzaba a distinguir cual era el motivo.

—Hermione —la llamó Ginny trayéndola de nuevo a la realidad.

—Él es un misterio para mi, Ginny —contestó Hermione—, no sé de donde viene, no sé que hace, no sé quien es.

—Pero te gusta.

—Es guapo, si. Pero eso no basta, nadie se enamora en unos días.

— ¿Quién lo dice? —le respondió Ginny —Créeme Hermione, no encontrarás ningún libro en el que se especifique cuanto tiempo es necesario para enamorarse.


Cuando llegó a la biblioteca aquella mañana Tobías ya se encontraba ahí.

—Buenos días —murmuró ella.

Él solo cabeceó en repuesta. Había ocasiones en las que Tobías le parecía tan conocido, se parecía tanto a alguien pero no encontraba quien podría ser. Al final su mente había decidido que si era familiar de Dumbledore lo lógico era que se pareciera a él.

Tomó un libro nuevo y se fijó en el que él tenía en la mano "Enemigos y Traidores, compendio de maldiciones y hechizos para castigarlos".

— ¿Porqué siempre lees sobre artes oscuras?

Él la miró y sopesó sus opciones, las artes oscuras le gustaban, pero ese no era el trasfondo, en realidad pensaba que en alguno de esos libros sobre artes oscuras encontraría la respuesta a como regresar a su tiempo.

—Las artes oscuras son… interesantes.

—Si, lo son, pero no es lo único que hay interesante.

La miró de nuevo, por algún extraño motivo no le molestaba su presencia, se preguntó por qué y en algún lugar recóndito de su cerebro la comparó con Lily, claro que no era ni la mitad de bonita de lo que había sido la pelirroja, pero tenía una aura de ingenuidad de la que Lily carecía, incluso la presencia demasiado prolongada de Lily lo molestaba, con su parloteo, pero Granger le agradaba. Lily era una chica normal de 15 años la última vez que había hablado con ella, pero Granger era mucho mas madura a sus 16.

— ¿Tobías?

Se había quedado tan ensimismado mirándola.

—No es por ningún motivo en particular por el que leo sobre artes oscuras.

—En Hogwarts estudiamos Defensa Contra las Artes Oscuras, ¿es cierto que en Durmstrang no estudian su Defensa sino las Artes Oscuras en particular?

—Es cierto —creía recordar que alguna vez Karkarov había comentado algo al respecto, así que no estaba contando mentiras — ¿Por qué estás aquí en vez de con tus padres?

—Mis padres están de vacaciones en Gales, yo preferí quedarme.

La miró, quería preguntarle mas cosas pero temía que ella también quisiera saber de él y no sabría que contarle.

— ¿Y el Profesor Snape —dijo revirando la conversación, le producía un extraño placer escucharla hablando de sí mismo —es agradable?

Ella soltó una risita.

—Es un excelente maestro, muy estricto, muy inteligente y un maldito de tiempo completo —el la miró con el ceño fruncido —es que siempre favorece a los de Slytherin.

Sonrió, eso era muy Slytherin, sin duda se trataba de él.

— ¿Tu porqué estás aquí?

—No tengo familia —respondió quedamente, aquello era cierto.

—Lo siento.

—No tiene importancia —aquello también era cierto.

El día entero se fue mientras hablaban de pociones, de maldiciones, de libros, un poco de vivencias, apenas habían parado para ir por algo de comida a la cocina para inmediatamente volver a la biblioteca.

Tobías con mucha reticencia le había contado que hacía mucho tiempo se había enamorado de una chica que simplemente no le había correspondido, ella ya se había casado y que incluso tenía un hijo.

Hermione había hablado de Ron, de Víktor y de su vida solitaria.

Cuando empezó a oscurecer la casa se volvió fría, Hermione que solo llevaba una sudadera se abrazó a si misma intentando calentarse, él sin comentar nada encendió la chimenea, una luz dorada bañó la estancia aluzándola mucho mas de lo que las pocas velas que había podrían haber hecho.

—Gracias —murmuró ella quedamente.

—Por nada —dijo él.

—Estuve pensando lo que me dijiste sobre Ron —la miró y asintió en señal de que la escuchaba —y creo que tenías razón, solo di por hecho que lo correcto era que estuviéramos juntos, cuando en realidad no era lo que yo quería.

—Eso puede pasar, algunas veces das por sentado algunas cosas tanto que te convences de que así es como debe de ser.

—Tu tienes a alguien… —Hermione quiso morderse la lengua pero ya había comenzado la frase — contigo… ahora.

—No —fue la escueta respuesta —después de la persona de quien te hable no hubo nadie más.

Él se puso de pie y sirvió más jugo en los vasos y le entregó uno, luego tomó asiento y ambos se quedaron en silencio mirando el fuego, cada uno perdido en sus propios pensamientos.


Cuando Hermione entró en la biblioteca él apenas levantó la mirada, sabía que era ella, pero le pareció raro que en vez de ir directamente hacia una de las estanterías como siempre, se hubiera dirigido hacia él. Entonces extrañado volteó a mirarla, pero ella no dijo nada solo le quitó el libro de las manos. Y contra todo pronóstico se agachó a besarlo.

Luego se alejó hacia la chimenea en donde encendió el fuego.

Él se puso de pie, iba a reclamarle, ¿cómo se atrevía a besarlo? Iba a decirle que no se le acercara, iba a decirle que él solamente había amado a Lily y que muerta Lily nunca habría nadie más, iba a correrla de la biblioteca y a gritarle que no volviera. Iba a, iba a… besarla como nunca.

La tomó de la cintura y le dio la vuelta, en su rostro había una sonrisa, como si supiera que esto iba a pasar, ella le acarició la cara y con infinita ternura lo beso. Apenas un roce, apenas y tocó sus labios, pero fue suficiente para que su corazón tan reseco y maltratado latiera como nunca antes.

Ella suspiró contra sus labios y él solo atinó a decir una palabra.

—Hermione…

—No, Severus, soy Lily.

Abrió los ojos y en lugar de encontrar los ojos castaños de Hermione, los ojos esmeraldas de Lily le regresaron la mirada.

Abrió los ojos de nuevo, asustado, su respiración acelerada, el techo oscuro de su habitación en Grimmauld Place estaba cubierto de telarañas.

¿Qué demonios había sido eso? No podía enamorarse de Hermione Granger, podía al menos enumerar montones de razones por las que no podía enamorarse de ella. En primer lugar él estaba enamorado de Lily, siempre había sido así, en segundo él no pertenecía a este tiempo y en tercero, la chica Granger ni siquiera sabía quien era. Y en cuarto ella jamás correspondería y en quinto no quería, quería seguir llevando el luto por el amor de Lily eternamente, y en sexto no debía, y en séptimo… y en octavo…, y… y podía seguir así hasta el infinito

Cerró los ojos cansado, luego miró por la ventana aun estaba oscuro, probablemente la una o dos de la madrugada, hacía años que no había paz en su alma, hacía tanto que no se sentía tan tranquilo como en aquellos días, aquellas horas compartidas en el silencio de la biblioteca.

No había porque preocuparse, de cualquier manera, en unos días ella regresaría al colegio y él regresaría a su tiempo, nunca volverían a verse, cuando el volviera al pasado todo regresaría a su cause, podría seguir su vida con el dolor por la pérdida de Lily y podría añadir un dolor nuevo cuando perdiera a Hermione Granger. ¿Qué tan egoísta era ese pensamiento?

Con una profunda sensación de resignación hacia el destino, se volteó de lado y se volvió a dormir intranquilo. El dolor ya no lo asustaba, siempre había sido su compañero. No tenía nada que perder.


Hermione continuó mirando la ventana la una o dos de la madrugada y no podía dormir, los ojos de Tobías la intrigaban desde la penumbra de su habitación, se preguntó como habría sido la mujer de la que él había estado enamorado, de inmediato se formó en su mente la imagen de Lavender Brown, pero la descartó de inmediato. Cierto que apenas y lo conocía pero solo alguien con tan poco cerebro como Ron se enredaría con alguien como ella y Tobías era tan inteligente.

No hacía falta ser un genio para darse cuenta, además alguien que pudiera mantener una conversación decente con ella sobre la tercera ley de Golpallot era, obviamente, alguien listo.

Sin darse cuenta se preguntó si Tobías la consideraría bonita, o al menos inteligente.

Saltó de su cama, sin importarle que fuera de madrugada y sacudió a Ginny.

— ¡Ginny!

Pero la pelirroja solo murmuró entre dientes aun dormida.

— ¡Ginny!

— ¡No me importa, si Cho Chang sabe karate! —dijo la pelirroja despertando de repente.

Hermione la miró y soltó una carcajada. Ginny la miró un momento enojada por haberla despertado, pero luego empezó a reír junto con su amiga.

— ¿Por qué me despertaste, Hermione?

—Tenía que preguntarte algo —pero ya una vez que Ginny estuvo despierta Hermione se dio cuenta de lo estúpida que era su pregunta.

— ¿Si?

—Mmm…

— ¿Hermione? Son casi —Ginny tomó su reloj de la mesilla de noche —las dos de la mañana y tu acabas de despertarme cuando yo estaba a punto de golpear a Cho Chang —Hermione sonrió de nuevo —así que mejor dime.

— ¿Crees que soy bonita?

—Eres hermosa amiga.

—No, Ginny, no de esa manera, o sea, no por ser tu amiga, sino para… alguien.

Ginny sonrió y Hermione se sonrojó violentamente.

—Por casualidad ese alguien es un chico alto, pálido y de cabello negro recogido en una coleta que se pasa los días en la biblioteca.

—Yo no dije…

—No necesitas decir nada, solo hace falta ver la sonrisa que tienes cuando regresas de la biblioteca cada tarde —Ginny se le quedó mirando —creo que le gustas mucho, Hermione.

— ¿Y si no es así?

—Si no es así él se irá a su colegio dentro de unos días y no tendrás que volver a verlo.

Hermione asintió a la habitación en penumbra, no había nada que perder.


Listo, ahora a quienes me hicieron el favor de dejarme review:

Luna White 29: Holas, si estúpido pelirrojo y Remus pues bueno creoq ue cualquiera se volvería loco y Albus, no se a ti que te parezca pero es demasiado manipulador y Severus, bueno, pues... es SEVERUS, ¿qué mas se le puede pedir? Ojalá también te guste este capítulo. Nos leemos.

Cleoru Misumi: Hello señorina, ya no me has escrito, supongo que andas ocupadilla, espero que este capítulo también te guste. Te mando un abrazo hasta PR. Nos leemos pronto.

YazminSnape: Prometo que en cuanto tenga la historia completa escrita voy a subirles capítulos mas seguido, ahorita estoy escribiendo el capítulo 18, así que hay historia para rato. Me da mucho gusto que te siga gustando la historia, y pues si, Albus es un cabrón, no solo con Snape sino también con Lupin, y supongo que con todos. Nos leemos en una semanita, Gracias.

Alexza Snape: Aquí tienes la actualización, pues si, habemos a las que nos encanta Snape y, cosa rara, también hay a quien le gusta Ron. En fin yo también prefiero al Snape adulto, tiene un algo. Ahora regresamos con Hermione y Tobías, con los que nos quedaremos por algunos capítulos para luego volver con Severus que llegará para quedarse, ya lo verás. Nos leemos en una semanita. Gracias.

samanthablack30: Capítulo nuevo, ojalá y la emoción continúe. Gracias por escribir.

phoenix1993: Se acabola espera, aquí tienes la acutualización. Nos leemos pronto. Gracias.

TequilaNervous: Yo tampoco les tengo mucho aprecio a ninguno de los merodeadores, pero si tuviera que elegir a alguno prefiero a Lupin. A mi también me dio penita, pero es que no creo que tenga el mismo temple que Snape, en fin, nos leemos pronto. Saludos y gracias.

yumari: Hola, ¡bienvenida!, me da mucho gusto que te haya agradado, ojalá te siga gustando. Aquí tienes la actualización, a ver que te parece. Nos leemos pronto. Gracias.

Bueno, mil gracias a todas, también a quienes me hicieron el favor de agregarme a sus alertas y sus favoritos. También a quienes leen en silencio, mil gracias, ojalá pronto me escriban.

Recuerden que a cambio de mi historia lo único que gano es su reconocimiento.

¡Nos leemos pronto!

Adrel Black