Capítulo 9: Revelaciones
Bella miró como Alice tomaba un paso dentro y su mirada se movía para abarcar todo el lugar. Increíblemente, no se sentía incómodo al ver la pequeña figura de Alice allí, en su espacio sagrado, aquel en el que nadie había puesto sus ojos antes. Alice parecía encajar. Y Bella se sintió feliz y completa de poder compartirlo con ella.
Alice tomó aliento y miró alrededor con curiosidad. A primera vista, la oficina de Bella no era diferente a cualquier otra oficina, si no fuera por el desorden y las pilas de papeles acumuladas en todas las superficies. Incluso las paredes estaban cubiertas de ellos.
Pero en realidad le bastó a Alice sólo un par de segundos revelar el misterio que la consumía. Al mirar el poster colgando detrás del escritorio, lo supo.
"¡Oh Dios!" murmuró. "¡Eres la mujer vampiro!"
Bella miró a sus pies avergonzada, mientras sus mejillas se ruborizaban.
"Dios mío, Bella! ¡No eres solo famosa, eres una estrella!" Alice estaba abrumada con el descubrimiento.
Alice miró al rostro avergonzado de Bella y trató de calmarse. Tomó las manos de Bella entre las suyas. "Me siento terriblemente honrada de que hayas decidido confesarme tu secreto, porque sé que nunca se lo has dicho a nadie voluntariamente. Y nunca tampoco has dejado a nadie entrar en este lugar". Los ojos de Alice brillaban cuando Bella encontró su mirada. "Y quiero que sepas lo mucho que te admiro. No ahora que sé quién eres, sino desde el primer momento en que te conocí".
"¿Admirarme? ¿Por qué?" quiso saber Bella.
"Porque pudiste sobreponerte a tu tragedia y convertirte en lo que eres hoy" dijo Alice simplemente.
"Tu también tienes una historia trágica, Alice" le recordó Bella.
"Si, pero yo tengo a Jasper. Y también a Carlisle, Esme y mis hermanos" declaró Alice. "Tu, en cambio, no tienes a nadie. Creciste sola y te volviste una mujer exitosa, independiente e inteligente. Por eso es que te admiro" Y entonces elevó su cuerpo y abrazó a Bella con fuerza.
Se quedaron perdidas en el abrazo durante un momento, hasta que Bella se separó y dijo: "¿Quieres echar un vistazo?"
Alice miró a su alrededor. Comenzó a caminar junto a la pared, contemplando las imágenes y pinturas colgadas. Se paro delante de una fotografía. "¿Tus padres?" preguntó. Bella asintió.
"Te pareces a tu madre, pero con el cabello de tu padre" dijo Alice y Bella sonrió.
Alice continuó explorando hasta que encontró un enorme dibujo enmarcado cerca de la imagen de los padres de Bella. Por su tamaño y ubicación, supuso que sería de gran importancia. Era la imagen de un hombre, de espaldas, parado en un claro de bosque, mirando a lo lejos.
"¿Quién es él?" preguntó Alice girando para mirar a Bella.
"Dado que ya he confesado bastante, bien podría decirtelo todo" dijo Bella. "Pero te advierto: es complicado".
Alice sonrió al responder: "Tenemos toda la noche".
Bella se rió nerviosa. "¿Recuerdas que te conté de mis pesadillas, de mis largas noches sin dormir, y de cómo un día habían desaparecido?". Alice asintió. "Bueno, realmente no desaparecieron".
Alice la miró confundida, por lo que Bella decidió ir al punto. "La verdad es que dejé de tener pesadillas cuando comencé a soñar con él" Bella completó la idea señalando al dibujo que Alice estaba mirando.
"Me visitó una noche en sueños. Se paró frente a mi, mirándome a los ojos intensamente. Eso fue todo en lo que consistió mi sueño. Pero cuando desperté comprendí que había tenido la primera noche de descanso en meses" Bella tomó aliento y continuó.
"Se quedó en mis sueños para siempre desde esa noche". Los ojos de Alice eran como platos ahora. "Todas las noches durante los últimos siete años, mirándonos a los ojos como si fuéramos los únicos dos seres en el universo".
Bella respiró profundamente, como imbuida en una hermosa memoria, y continuó. "Una noche tuve un sueño diferente. Caminaba en el bosque sola, mirando a mi alrededor buscándolo, cuando encontré el claro. Y ahí estaba él. Parado con su espalda hacia mi, mirando hacia lo lejos" Bella colocó la mano en el dibujo y acarició la imagen del hombre con sus dedos. Lo hizo inconscientemente, pero el gesto no pasó desapercibido para Alice.
"No quería molestarlo. Se veía tan concentrado en el perfil del horizonte. Pero finalmente giró, y al mirarme, pronunció mi nombre. ¡Oh Alice! No podría ni comenzar a explicar lo hermoso y sensual que el sonido de mi nombre resultó en su boca. Su voz era como un coro de violines cantando en armonía. Lo más perfecto que escuché en mi vida" Los ojos de Bella brillaban de un modo peligroso.
"Desde entonces, siempre nos encontramos en el claro, sentándonos uno junto al otro. A veces el susurra mi nombre, pero eso es todo lo que él dice. A veces sostiene mi mano y dibuja con sus dedos en mi piel. A veces toca mi rostro. Yo no me atrevo a tocar el suyo. Tengo miedo de que se rompa y desaparezca, como el sueño que en realidad es". Había solo adoración en la voz de Bella.
Los ojos de Alice estaban desorbitados. Bella solo sonrió.
"La mayoría de las noches solo nos miramos a los ojos. Profundamente, de una manera que es casi dolorosa para el alma. Sus ojos verdes son todo para mi. Mi mundo gira en torno a ellos. Todo lo que importa en mi universo está en su mirada. Y tengo la sensación de que no necesito aire cuando me mira de esa forma. Todo lo que requiero para vivir está escrito en sus ojos" Bella miró soñadoramente hacia el vacío.
"A veces él me muestra cosas…" dijo Bella.
Alice encontró su voz entonces. "¿Qué tipo de cosas?".
"Lugares, escenas, gente. Sobre todo gente. No sé quienes son. Él nunca habla de ellos. Pero siguen apareciendo. Después de varios meses de soñar con él, estas personas se hicieron más y más presentes. Casi como si fueran reales. Y comencé a descubrir que sabía mucho acerca de ellos, aunque él nunca habla de ellos y ellos nunca hablan conmigo" Bella miró a Alice.
"Sabes lo incoherente e ilógica que es la mecánica de los sueños. Solo sé que los conozco. Sé como piensan, sé lo que dirán, se cómo reaccionaran. Incluso se como sonarán y cómo olerán. Y se volvieron tan presentes en mi vida de tanto soñar con ellos, que se convirtieron en una especia de familia. La única familia que conozco".
Bella miró a Alice, esperando que todo esto no le pareciera demasiado extraño. Pero viendo nada más que interés en la mirada de su amiga, continuó. "Después de un tiempo comencé a tomar notas y dibujar todo lo que él me mostraba. Por lo que en unos meses tenía tanta información y notas que decidí que había llegado el momento de hacer algo con ello. Y quise darle una historia a mi familia imaginaria".
Bella caminó hacia las otras imágenes colgadas en las paredes. "Así fue que escribí el libro. Cree una historia de amor para él y para mi, e incluí a estas personas, lugares y escenas que poblaban mis sueños. Y, por supuesto, le agregué un toque fantástico convirtiéndolos en vampiros. Pero nunca esperé la reacción que obtuve" Bella se giró para mirar a Alice.
"El éxito fue increíble. Mis fans me enviaron millones de emails y cartas. Internet se llenó de sitios y blogs comentando mi libro" Bella sonrió.
"Todos parecen haberse enamorado de mis personajes. Dicen que parece que pueden saltar de las páginas. Adivino que es porque son tan reales para mi, que de alguna manera se volvieron reales para ellos" sonrió Bella.
"Pero lo que más aman mis fans es la historia de amor. Y tengo una teoría para ello también. Creo que pueden leer en mis palabras cuánto lo amo, lo importante que él es para mi, cómo mi mundo cambió desde que me visitó por primera vez en sueños"
Bella desvió su mirada de la de Alice, asustada de lo que su amiga podría pensar. No quería ver la incredulidad en su mirada. Pero quería seguir contándole, dejar que todo saliera de su sistema. Así que continuó, sin mirar a su amiga para no amedrentarse.
"Se como suena. Me enamoré de un sueño. ¿Pero qué puedo hacer?. Él es perfecto, Alice. No sólo físicamente. Ha sido mi único amigo y confidente, hasta que tú llegaste. Y por eso es que les dije a ti y a Rosalie que él arruinó el amor para mi para siempre. Porque sé que nunca voy a poder amar a nadie más".
Bella finalmente giró para mirarla y Alice encontró profundo dolor en sus ojos. Bella le estaba abriendo su corazón, contándole sus más profundos secretos. Vió el brillo de la esperanza en su mirada, rogándole que fuera capaz de comprender.
Así que Alice hizo lo que sabía hacer mejor: sonrió. "Eres la mujer más increíble que conozco. Justo cuando creo que te conozco, me sorprendes con una revelación como esta. Eres fascinante".
Bella rió aliviada. Pronto la tensión se disipó y Bella tomó la mano de su amiga, dirigiéndola a su escritorio. "Hay algo que quiero mostrarte".
