EN SUEÑOS COMO PESADILLAS.
Durante las vagas horas de la noche, el joven de piel bosque se obsesionaba con pensamientos de la dama oscura. Esos últimos días lo llevó a pensar, en algo que no creyó que fuera real.
"pensaba que era mi imaginación, pero no, raven es un vampiro. Mi enemigo ¿que are? Maldita sea, ¿por qué yo?" su rostro se sacudió entre las sabanas y las almohadas, perdiendo su conciencia entre mundos de manta y seda. Sus ojos jugaron entre los espacios vacíos y desorganizados de su habitación, sin encontrar razón o respuesta a las preguntas que vagaban por su mente.
" de nada sirve matarme por respuestas que nunca llegaran a mi" su pesado cuerpo se incorporo flojamente, mientras que andaba por los oscuros pasillos de aquel edificio de concreto. Su mente solo vagabundeo por los callejones de dudas, concentrándose solo en una cosa, Raven.
Sin darse cuenta de la sombra que se encontraba al frente, asta que sus ojos jugaron entre aquellas figuras que borro de su mente todo lo que lo obsesionaba, y se transformo en una mirada llena de confusión hacia un solo espectro que en rostro sereno lo miraba fijamente.
"¿raven?" el joven de piel bosque no daba crédito a lo que veía. Era un sueño o una pesadilla.
"chico bestia... " su voz fue hermosa y casi inaudible, mientras que lentamente se acercaba al joven de piel verde, quien no dejaba de mirarla ya que para su sorpresa su cuerpo estaba completamente en desnudez mostrando su pálida piel.
"raven tu..." el joven no pudo evitar el sonrojo y la vergüenza, al ver a la dama mostrando la verdad, una piel porcelana, sin una peca de imperfección, solo en el se distinguían los contornos de cada músculo delicadamente pintados sobre esta y algunas cicatrices de hacia años.
"chico bestia..."lentamente la dama oscura se acerco, sujetando suavemente la cara del joven de ojos esmeralda, mientras el frió sudor bañaba el cuerpo de este en el nerviosismo. Pero sus dudas se fueron como vinieron siendo borradas por un suave y tierno beso que fue apenas un roce de sus labios. El joven la abrazo con fuerzas, como si de su fantasma tratase y no quería que se esfumara para irse al paraíso con los Ángeles, o al infierno con los demonios.
Su mano jugo sobre la espalda de porcelana, repasando cada línea de ella, cada músculo o cicatriz que se encontrara en su camino.
"raven... mi ángel oscuro" el chico de piel verde susurro suavemente sobre el oído de la chica, mientras ella solo le plantaba un beso.
Sus ojos cambiaron de rojo sin saber que pasaba, mientras en un repentino golpe de fuerza, sujeto a la dama oscura fuertemente, mordiendo su hombro derecho, clavando los afilados colmillos sobre esto y salpicando la blanca piel con tinta carmesí.
"¿chico bestia?" susurro raven mientras una pequeña lagrima fugitiva corría por sus ojos, y el solo la miraba con cara acecina esperando terminar con la vida de su joven amada.
"NOOOO!..." el joven abrió los ojos para descubrir su mundo de desorden, mientras que su cuerpo era cubierto por sudor frió, y tocaba su cuerpo en busca de alguna señal que le dijera si estaba en realidades o fantasías.
"fue solo un sueño... pero... se sentía... tan real" el joven de piel verde toco sus labios en busca de aquella tinta carmesí, pero solo encontró rastros de saliva fría y sudor. Paso su lengua sobre sus dedos para saborear aquel liquido, esperando no ser el vino preciado pero para su alivio, solo era agua de su cuerpo.
Mientras en la oscuridad de otra habitación, una joven de cabellos de hilo lavanda se encontraba leyendo una vieja novela de los condenados de akasha, una reina egipcia, que a su pueblo le quiso dar el mundo, sin pensar que el vampiro subsiste gracias al humano que quiso destruir.
"Akasha..." en voz baja, mas un susurro para el viento que para ella repitió el nombre de la reina, preguntándose si aun existía. Era imposible y poco probable, pero en el tiempo y el espacio solo se puede decir que lo mas acertado a una respuesta es lo que tu corazón cree que es lo correcto.
Observo cada letra, párrafo, puntos y comas en busca de alguna respuesta, en busca del saber que todo vampiro quiere conocer, sin éxito en su aventura de letras y palabras. Sus ojos cansados dieron un ultimo vistazo, antes de que una mano verde se posara sobre aquellas paginas bajando suavemente el libro, para descubrir el rostro de su compañero bestial, sentado sobre la alfombra, mirándola en una cara cálida y seria.
"¿chico bestia que estas haciendo en mi habitación?" pregunto en voz grave, a la sorpresa de no haberse percatado de su presencia, mientras que este lentamente se incorporaba, arrebatándole el libro y tirándolo, dejando que el sonido sordo inundara el espacio, mientras miraba su obra en forma seria.
"chico bestia sal de mi habitación" la joven de ojos lavanda miro las verdes esmeraldas del joven, sin poder evitar el sonrojo ante su presencia. Mientras este en suave voz, sujeto su cara y le susurro.
"los Ángeles tan bellos como tu deberían estar entre los sueños, no en una tierra de tinieblas"
"¿qué estas diciendo?" lentamente y sin darse cuenta sus labios ya estaban entre enlazados en un cálido beso, mientras su cuerpo se fundía en un abrazo que fue interrumpido por su voz tierna.
"dime que nunca dejaras que te corten las alas, mi hermoso serafín en llamas"
la joven se sentía tocada por aquellas bellas palabras, quería escuchar mas, quería sentir sus manos sobre su piel, pero no podía, su cuerpo le decía que siguiera dándole ese placer textual y auditivo, pero su mente hacia maromas entre los callejones de dudas. Lentamente y sin que su mente la perturbara, regreso el abrazo, hundiendo su cabeza en su cálido hombro.
Solo un segundo basta, un sueño hermoso en pesadilla se volvió, la sangre salpico sus ropas, y su alrededor, mientras que sus colmillos fueron bruscamente enterrados en su piel, en un brusco movimiento separo su cuerpo de su atacante, para mirar con dolor a su victima quien en una voz dolida y quebrada repetía su nombre suavemente.
"raven..."
"!NOOOOO!... ¡CHICO BESTIA!..." su cuerpo en el miedo se incorporo del mundo de seda y oscuridad que la rodeaban, para encontrarse con la realidad de un sueño perturbador, un sueño que su mente obsesiono.
"fue... solo un sueño" se dijo así misma para calmarse, pero su mente jugaba con ella, repitiendo el sueño en visiones que solo su mente podía producir.
"raven te escuchamos gritas ¿estas bien?" la voz del joven maravilla la saco de su letargo mientras que ella se disponía a contestar entre abriendo la puerta, pero por mas que quiso, no pudo, solo se animo a gritarle detrás de ella.
"estoy bien, solo fue un mal sueño"
"¿estas segura?¿no quieres hablar al respecto?"
"robin, estoy bien... solo necesito meditar"
"esta bien... si necesitas algo..."
"ya se robin, no soy una niña para esconderme bajo las sabanas de mis padres"
Después de esa breve oración el joven maravilla se retiro, topándose con su amigo de metal a mitad del camino a su habitación.
"¿y bien?"
"bastita solo tubo una pesadilla, dice que estará bien después de un descanso, toffu y video juegos" contesto el joven de metal a su líder titán, mientras este fruncía el entrecejo y miraba a su alrededor.
"algo tienen estos dos"
"y ¿que crees que sea?"
"no lo se cy, pero te quiero a ti y a star, mañana en el tu habitación"
"¿que vas a hacer?"
"debo saber que pasa"
continuara...
