Capítulo 9: Sentimientos
Él apartó ligeramente su rostro del mío, mis mejillas rozando sus manos cálidas por el rubor igual que las de él, tintadas de un ligero color rojo. Sus ojos brillaban más este día y entre nuestro aliento murmuró seguro:
"Te quiero" y si no me había ruborizado, en estos momentos mi rostro estaba completamente rojo.
"Yo…" balbuceé y mis manos temblaron.
Incorrecto. Me dije
Completamente incorrecto, ¡¿cómo pudiste, Sakura?!
Me mordí el labio y miré mis manos. Las alcé y aparté a Sasuke de mí.
"Lo siento…" murmuré. "No debí… No debí besarte." Y lágrimas de frustración comenzaron a resbalar por mis mejillas.
"¿Acaso… estas enamorada de alguien más?" me preguntó. En su voz se oía dolor. Comenzó a limpiarme las lágrimas con su dedo índice.
"No…" musité.
"¿Entonces…?" me tomó de la mano pero la retiré. "¿Comprometida?"
Volví a negar con la cabeza.
"Entonces no hay un porque no…" musitó y sus manos se dirigieron a mi rostro para tratar de encararlo pero yo no quería verle a los ojos. "Sakura…"
"D-Dime…"
"Voltea a verme." Me dijo pero yo no le hice caso. "Sakura…"
"¿Por qué?"
"Por qué quiero preguntarte algo y quiero que me contestes con la verdad…" me tomó de la barbilla y giró mi rostro hacia el de él con éxito pero yo aún seguía con la mirada abajo. "Sakura…" volvió a insistir.
"¿Sí?"
"¿Tú me quieres?" y volteé a mirarle a los ojos los cuales reflejaban preocupación.
Apreté mis labios con cierto dolor y luego murmuré:
"Yo… No sé."
Sentí su mano retirarse suavemente de mi barbilla y noté que la tristeza o desilusión inundo sus ojos rápidamente.
"Oh…" musitó
"Lo siento… Lo siento, no debí…"
"Ya… Esta bien." Le escuché mentir. Y otra vez las lágrimas comenzaron.
"¿Quieres irte ya?" me preguntó con debilidad.
"Sí… por favor." Y como si no hubiésemos estado en la fiesta salimos por el jardín sin despedirnos de la gente, caminando rápido hacia el convertible negro.
El trayecto fue corto, cómo casi no había carros duramos menos en llegar. Estacionó el carro en el garaje y salimos sin cruzar palabra, entramos a la casa y nos dirigimos a nuestras respectivas habitaciones.
"Buenas noches…" le dije a Sasuke.
"Descansa…" me musitó.
Al día siguiente amanecí con los ánimos hasta el suelo. Tomé un baño y luego desayuné algo rápido. Sasuke no bajó y me sentí culpable. Faltaba media hora para las 9 así que me atreví a ir al cuarto de mi hermanastro.
No toqué y abrí con cuidado.
Lo encontré durmiendo en bóxers sin taparse sobre su cama. Me ruboricé y tomé una sabana limpia de su clóset y se la coloqué encima. Luego me senté en el borde y mientras le acariciaba su cabeza le aprecié por un rato.
Sasuke me quería… ahora de eso estaba segura… ¿pero mis sentimientos?
¿Yo le quería igual que él a mí?
Yo estaba segura que era de una manera de hermanos… Amigos… ¿pero le quería como quería a Alen?
No.
Era diferente.
Totalmente diferente.
Entonces no le quería como a Alen…
Pero…
Le apreciaba… le extrañaba… me preocupaba… me hacía sentir bien…
¿QUÉ ES LO QUE SENTÍA ENTONCES?
"Hn…. ¿Sakura?" escuché el quejido de Sasuke al momento de despertar. Me miró con ojos aborregados y luego me sonrió.
"Hola…" saludé.
"Hola…" musitó el devuelta.
"Bueno, ya me tengo que ir…" le dije y me levanté de su cama. Él rápidamente hizo lo mismo.
"¿A dónde?" me preguntó alarmado.
"Pues… ¿a dónde más? A la Universidad."
Él asintió y se levantó… La sábana resbalo por sus piernas y tocó el suelo. Le vi de pies y le recorrí con la mirada hasta los muslos, ya que los boxers obstruían paso…
Me di cuenta de lo que estaba haciendo y luego miré con pena a Sasuke, quien sonreía.
"Yo… ¡Lo siento!" chillé saliendo de la habitación, preocupada por que me gritase o se apenara por verlo en esa situación.
Llegué hasta las escaleras y me senté en uno de los escalones. Me jalé los mechones largos que colgaban de mi cabeza. FRUSTRACIÓN. Rayos. ¡SASUKE!
Ese muchacho me estaba volviendo… Loca. Casi jadeaba y recordarlo en ropa interior –casi desnudo, solamente llegaba hasta él y le retiraba la prenda y quedaba como lo quería ver- no ayudaba ya que me ponía nerviosa.
A los pocos minutos me tocó el hombro. Volteé a verle y no había pena en sus ojos… Era tristeza. Me sonrió con cierta debilidad y me ayudó a ponerme de pie.
"Vamos, te llevaré." Y comenzó a bajar las escaleras.
Observé su vestuario. Lo más casual. Era lo más casual que yo le había visto por primera vez. Una camiseta de un ligero color verde manzana que estaba 1 medida más grande que la de él y unos jeans rotos y algo pegados que dejaban ver su trasero…
Alcé la vista rápidamente, quitándome los pensamientos morbosos que habían inundado mi mente. Lo seguí casi corriendo y llegamos a su convertible negro, dentro del garaje.
Estaba a punto de abrir la puerta cuando él la abrió. Volteé a darle las gracias y en ese momento perdí control.
Sus ojos tan hermosos… sus labios y aliento. Su cabello hecho una ligera maraña. Sentí los labios de Sasuke una vez más. Traté de apartarme y logré escapar de sus labios por unos segundos pero él volvió a aprisionarlos, una, dos y luego tres veces. Me rendí y lo abracé. Comencé a acariciar su espalda mientras él tenía una mano en mi cintura y la otra en mi cabeza (para no escapar de sus besos).
El beso fue adquiriendo pasión… una pasión que me volvía loca. En esos momentos comprendí que le deseaba. Mis manos fueron paseando por su columna hasta llegar al final de su camiseta, donde ágilmente metí mis manos para tocar su espalda.
Sasuke, al momento de sentir mis manos, comenzó a hacer lo mismo que yo, recorrer sus manos por mi espalda… pero lo hacía de una manera tan delicada que yo parecía salvaje.
De pronto me vi sobre el asiento trasero del convertible, debajo de mi hermanastro. Besándonos, mis manos entre su cabello, alborotándolo más y su izquierda viajando debajo de mi camiseta llegando a mis costillas y dudando en seguir, no duró mucho cuando la sentí sobre mi sostén A esa altura mis manos habían logrado introducirse debajo de sus pantalones y las tenía sobre su trasero.
Y lo miré. Y reaccioné:
Estábamos en el garaje (la puerta de este abierta) dentro de su convertible y –quería negarlo- excitados, con ganas de tener relaciones ahí mismo. Además de tener 2 opciones: a- Entrar a la casa y continuar ó b- Parar y hacerle como si no hubiera pasado.
Elegí la opción b. Lo aparté ligeramente de mí y él me miró dudoso. Negué con la cabeza y me comprendió. Se levantó y acomodó su camiseta y jeans, yo hice lo mismo.
Rumbo a la universidad no dijimos nada y me despedí de él con silencio.
Las primeras horas de estudio estuve nerviosa y casi no prestaba atención. Hinata me miraba preocupada y cuando salimos a comer me arrinconó y algo molesta me preguntó:
"¿Pero qué tienes?"
Yo no contesté.
"¡En la mañana me dejaste sola haciendo el trabajo Sakura! Estabas a un lado de mí pero no hiciste nada… EN LAS NUBES."
"Lo siento…" ella suavizó la mirada y me tomó una mano.
"¿Qué tienes? Puedes decirme…" yo suspiré y asentí.
"Ayer pasó algo…" la miré para notar interés en sus ojos. "… Salí con Sasuke… y…" pero la voz de cierto muchacho nos interrumpió.
"Disculpen que las moleste señoritas…" era un muchacho alto, vestía algo descuidado, pero aún así se le veía bien: jeans desgastados y algo rotos de la rodilla y una camiseta que casi iba por los mismos rumbos; ojos negros y tez bronceada, cabello castaño y puntiagudo. "… Tú debes de ser Hinata." Ella asintió. "Me llamo Kiba, tu primo te busca y esta esperándote en la entrada…"
"Eh… G-Gracias, enseguida voy." Musitó Hinata y luego me miró.
"Bueno, nos vemos en clase y luego te cuento… Ya sabes, tenemos que ir a comprar las telas y comer pizza…" le sonreí.
"Bien." Ella también me sonrió entusiasmada de la idea.
Las horas pasaron rápido, nos despedimos de algunos compañeros y profesor para dirigirnos al Beattle de Hinata.
De trayecto a la tienda de textiles mi amiga parecía impaciente. Hinata era muy tranquila pero se ponía nerviosa muy rápido y para este tipo de asuntos (que era algo nuevo verla tan interesada) se le veía… rara.
"¿Y… siempre que pasó?" me preguntó ya desesperada. Volteó a verme cuando hizo alto y luego se sonrojó. "Es-Es que… ¡Ay!" La verdad es que no me esperaba esa pregunta así nada más de ella… Ella que siempre fue tan cohibida… Reí.
"Pues…" comencé a jugar con ella. Acercándome lentamente a su oreja y haciéndole señas para que se acercara a mi, lo cual hizo interesada "… ¡Muchas cosas!" le musité.
Hinata se apartó rápidamente de mí y apretó labios.
"¡No se vale, Sakura!" se veía algo molesta. "¡A-Anda, cuéntame!"
"Bien, bien… Pero aquí no, cuando comamos te cuento…" le dije sonriendo tímidamente. La verdad es que me daba cosa decirle, pero ella mi amiga y yo estando confundida… Tenía que decirle.
Llegamos a la tienda textil y fuimos buscando las telas que necesitábamos, ya que esas eran las que ideamos para el conjunto que expondríamos en unos días.
Aunque las 2 habíamos dicho un tipo de tela, diferenciábamos en como la imaginamos, aunque fue mínima la diferencia opté por elegir la tela que escogió Hinata, pues era más fina y quedaría mejor.
Salimos con varios metros de tela de diferentes diseños, no necesitábamos hilo, botones o lo que usaríamos, ya que teníamos eso en su casa. Hinata iba a paso rápido de regreso al carro.
Y rodeé los ojos.
Manejó hasta el centro comercial donde se encontraba el local de la pizzería, y estacionó el carro cerca de nuestra comida. Esta vez caminamos a un paso normal y llegamos al Tonneli's en unos segundos.
"¡Quiero pizza de pepperoni!" dije momento de entrar. Ya hacía mucho que no comía y se me antojó.
"Yo-Yo también quiero… pero que tenga champiñones."
Nos formamos y esperamos hasta que nos atendieran. Al momento de nuestro turno, los ojos del cajero tuvieron cierto brillo al ver a Hinata o tal vez al verme a mí.
"Bienvenidas a Tonneli's, que desean llevar," lo dijo con voz galante y hasta casi con doble sentido.
"Pues… una pizza de pepperoni con champiñones para 2 personas, y también 2 refrescos individuales, uno 7 Down, y ¿tú Hinata?"
"Eh, yo Manzano…" musitó.
"Bien, una pizza de pepperoni con champiñones para 2 personas, 1 refresco 7 Down y otro de Manzano, ¿algo más?" repitió el cajero, sonriéndonos.
"No, es todo, gracias." Le dije tratando de sonreír. Vaya, no podía seguirle el juego…
"Son 15 Euros." Y pagué, por que yo había invitado a Hinata. "Su orden estará lista en 16 minutos." Y nos dio el ticket.
Fuimos a una de las mesitas más alejadas del público y nos sentamos, yo nerviosa de lo que estaba a punto de decir.
"Sasuke… Sasuke… Sasuke me dijo que estaba enamorado de mi." Solté.
Hinata se me quedo viendo. Luego sonrió.
"¿Cómo sucedió?"
Le miré a los ojos, se veía tan tierna así de tranquila.
"Ayer cuando llegó a casa, me invitó a salir… Una cena por parte de su empresa de modelos y pues yo acepté. Bailamos y luego…" miré mis manos que estaban jugando con un botecito de pimienta. "Salimos al jardín y ahí… nos besamos. Me confesó que me quería." Me sonrojé por completo.
"Y… ¿Tú que le dijiste?" en sus ojos había cierta preocupación.
"Que… yo no estaba segura." Cerré los ojos.
"¡Oh, Sakura!" Hinata parecía algo sorprendida. Pero no dijo nada mas, solamente apretó los labios. Después de un largo silencio me tocó el hombro "¿Y… hay algo más?"
"Pues, esta mañana..." si ya estaba sonrojada, esta vez las orejas se tornaron de un color rojo. "… Casi lo hacemos." Musité esto último.
"…." Hinata quedó muda y abrió los ojos espantada. "¿Y lo quieres?"
"Yo aún no sé. Si siento algo fuerte por él, de eso estoy segura, pero no estoy segura si es amor, o sí es simplemente apreciación."
"Bueno… en el amor se aprecia." Musitó. "Y puedes sentir millones de cosas por esa persona, pero sus defectos no te importaran. Sabrás ver sus virtudes..." y me hizo encararla. "Si besaste a Sasuke, entonces te gusta, ¿no crees? Y si te gusta, entonces conociéndolo y conviviendo con él llegaste a sentir algo…"
Yo asentí. Tal vez… Tal vez…
Nuestra orden estuvo lista y fuimos por ella. Comimos ahí mismo y de vez en cuando platicábamos acerca de Sasuke o como me sentí. Cuando terminamos llegamos a su casa y comenzamos a hacer el traje. Después de varias horas de trabajo fuimos a la cocina y Hinata abrió el refrigerador.
"¡T-Ten.!"
Me lanzó una lata que apenas pude atrapar. La vi y me sonrió, luego volteé a la lata, y luego a ella, y la lata, y viceversa. ¡ES QUE NO PODÍA CREER LO QUE ME HABÍA LANZADO!...
Era una lata de una bebida preparada (con alcohol), sabor naranja. Mi ojo casi se cerraba nerviosamente y ella abrió su lata.
"H-Hay que festejar."
¿Esta era Hinata?
"… ¡Por Sakura! Quien ha hecho lo posible por ser una buena hermanastra… Y-y ¡Por qué su hermanastro se confeso!" comenzó el brindis.
Miré mi lata y la abrí, luego le sonreí… Bueno. ¡Un poco de alcohol no hace daño!
Alcé la lata y dije:
"¡Sí, además por Hinata, quien ha sido mi mejor amiga!" y choqué contra la lata de Hinata.
A los pocos minutos comenzamos a charlar cómodamente y no estaba segura si era por el alcohol. La única cosa que sabía es que habíamos comenzado a querer más y más.
Estaba sentada en el sillón de la casa de Sasuke, viendo la televisión. Escuché a mi hermanastro bajar las escaleras.
"Llegaste tarde, Sakura." Me dijo, casi regañándome. Se sentó a un lado de mí para ver la televisión.
A los pocos segundos sentí su mano en mi hombro, volteé a verlo y me robó un beso. Le miré sorprendida.
Otra vez volvió a besarme, pero esperó a que yo le correspondiera…
"Sakura…" me llamó.
"Sa…Sasuke…" dije entre sus labios.
"¡Sakura!" y me zarandeó. "¡Sakura!"
Abrí los ojos y me vi enfrente del primo de Hinata, quien se veía algo molesto. Volteé a ver algo que me pesaba en mis piernas y vi a mi amiga recostada en mis piernas, su mano sosteniendo una lata. Y volví a ver a Neji, esta vez le sonreía apenadamente.
"E-este…"
"Estas ebria." Musitó Neji para luego ayudarme con su prima, a quien alzó y la llevó afuera de la sala. Vi mí alrededor, mínimo había alrededor de 10 latas vacías.
¡Cielos!
¡Que vergüenza!
Comencé a levantar las latas para luego aplastarlas. Tambaleándome me dirigí a la cocina donde las dejé en el bote para aluminio. Seguí mi camino a la sala y comencé a levantar mis cosas para marcharme.
Estaba a punto de salir de casa de Hinata cuando la mano de alguien me detuvo.
"Sería una tragedia que fueras a tu casa sola y además ebria. Te podrían pasar miles de cosas, Hinata se pondría mal…" murmuró mirándome seriamente.
"¿Y que q-quieres que haga-a?" le dije tratando de hablar bien. "H-Hinata-a, esta-a dormida-a."
"Yo te llevaré."
Creo que mi estado de ebriedad me hizo confundir las palabras.
"¿Qué-qué-e?"
"Vamos, ya son las 12:15 a.m., mi madre no tarda en venir de su cena con su novio y se molestaría en ver lo que han hecho Hinata y tú…"
Neji salió primero y le seguí. No convivía con este tipo y no me caía bien… Pero estaba segura que no era gente mala.
Me guío hasta un auto, parecía ser un volvo moderno, pero no me fijé más que en color, que era de un simple gris, al parecer mi estado.
Me abrió la puerta y me senté ya dentro. Recosté mi cabeza sobre el asiento y esperé a que el primo de Hinata me llevara. Entró y al poco rato encendió el motor.
"Ponte el cinto, tampoco quiero que me multen." Quejándome logré ponerme el cinturón y volví a recargarme pero la paz no me duró, pues Neji casi gritándome me sacó de mi trance. "¿Crees que soy adivino?"
"Eh, no… ¿Porqué?" le miré y entrecerré los ojos.
Se dio un golpe en la frente. "¡No sé donde vives!"
Tardé un poco en reaccionar.
"Oh, cierto."
Fui guiándolo hasta que llegamos a casa de mi hermanastro, bajé del carro y le agradecí. Neji solamente asintió y se fue.
Como pude llegué a reja y la abrí, y cercioré que estuviera completamente cerrada antes de ir a la puerta de la casa, la cual, con cierto trabajo, logré abrir, ya que las llaves se me cayeron varias veces.
"Por favor…" gruñí y entré. Cerré la puerta detrás de mí y fui resbalándome hasta tocar el suelo con el trasero. "Aaaaah… que día." Musité y creó que ahí quede…
Al día siguiente desperté con nauseas. Extrañamente seguía en la entrada. Corrí hacía el baño y vomité. No vuelvo a tomar tanto en mi vida. El dolor de cabeza era insoportable. Fui hacia mi habitación y vi la hora. Eran apenas las 6 de la mañana.
Con paso lento me dirigí al cuarto de Sasuke, donde abrí la puerta con cuidado de no despertarle. Me acerqué hasta la cama y me sorprendió ver nada sobre ella.
Prendí la luz.
No había nadie en la habitación. La cama estaba hecha, todo en orden.
"¿Sasuke?" lo llamé, pero nadie me respondió.
Salí de su habitación y fui a buscarlo a su cuarto de música. Estaba abierto, pero no había nadie.
"¿Sasuke?" volví a llamarlo. Otra vez no obtuve respuesta.
¿Se habrá ido al trabajo tan pronto?
Salí de la habitación y cerré la puerta. Bajé las escaleras y lo busqué en el baño, cuarto de lavar, sala y cocina, pero no estaba ahí. Mi corazón me decía que algo no andaba bien.
Aún estaba cansada, pero fui al garaje con el control y lo abrí. El convertible negro de Sasuke no estaba ahí…
"¿Habrá tenido que ir al trabajo temprano?" me pregunté, pero descarté esa idea, ya que si hubiera salido en la madrugada, me hubiera despertado y además, me hubiera aventado un sermón que no me lo iba a acabar.
Tal vez no llegó en la noche… Se quedó en el trabajo.
Me senté en el sillón y me quité los vans, para luego acostarme en el sillón. A los pocos segundos quedé dormida.
El ruido del teléfono me levantó por sorpresa. Corriendo me dirigí a él. La voz de Naruto… La voz de Naruto…
"¡Sakurita!"
Estaba alarmado.
"¿Qué... qué pasa?" me había asustado.
"Sasuke… Sasuke… ¡ha sufrido un accidente!" gritó del otro lado. "¡Esta muy grave!"
Yo me quedé helada. Casi suelto el teléfono. Sentí la vista pesada. ¡No, no iba a desmayarme!
Contuve el dolor y traté de quedar conciente.
"¿D-dónde están?" pregunté nerviosa.
"En el hospital…"
"No, tonto, ¿en qué calle?" apretaba los dientes.
"Ah… por la…"
Llegué al hospital en 5 minutos. El pobre taxista terminó asustado por mi agresividad, pero le pagué 40 euros. Corrí y llegué a la entrada, casi haciendo un escándalo, mi pecho me dolía.
Entre varias personas logre encontrar una cabellera rubia alborotada. Me acerqué a Naruto y lo abracé.
"¡Sakurita!" exclamó mi nombre sorprendido.
"Dime que esta bien…"
"… No puedo decirte… Me encantaría, pero… llegó muy grave aquí." Musitó triste.
"¿Qué pasó?" le miré a los ojos nerviosa.
"En la madrugada salió en su carro… El accidente ocurrió a eso de las 12: 10 a.m. Por la universidad…" musitó. "Al parecer un carro iba deprisa y se estampó contra él. El conductor murió, Sasuke apenas aguantó. Su mustang quedó hecho mierda…"
"¿Y qué pasa ahora? … ¿Podemos verlo?" estaba impaciente.
"Lo están operando… Se rompió algunas costillas…. Y casi perforan el pulmón y otros órganos, según me informaron… Además lo operan de la cabeza… el cráneo tuvo algunos daños… al parecer un coagulo y necesitan quitarlo antes de que ocurra algo más…"
"¿Estará bien?"
"Lo estará Sakura, lo estará…" me musitó y me abrazó. Comenzó a consolar.
Mi pecho me dolía, sentía un nudo en la garganta, una desesperación y sentía el estomago revuelto.
Ahora de algo estaba segura…
Amaba a Sasuke.
N/A: Siento la tardanza, no inspiración, no capitulo nuevo. Pobre Sasuke.
