No era la primera noche en que compartía cuarto con el peli plata. En el instituto siempre lo hacían pero se sentía muy nervioso. Tener al chico que le gustaba en su casa, en su cuarto y con su familia rodeándoles, únicamente aumentaban la adrenalina en su cuerpo.

Puso a llenar la bañera con agua caliente, para luego temperarla agregando un poco de agua fría. Y agrego un poco de baño de burbujas que su madre una vez le había comprado, las burbujas hacían más divertido el baño. Reviso la temperatura del agua esperaba que al más bajo le gustara el detalle. Le hubiese encantado bañarse con su novio pero con sus padres despiertos era un riesgo que no debían correr. Tal vez no era el chico más prudente, pero no podría a Aiichiro en mas aprietos, ya lo había notado demasiado nervioso en la cena.

-Ai-chan el baño está listo -dijo al regresar a la habitación.

-Gracias Momo-kun, lamento causar tantas molestias- se disculpo avergonzado, pese a que su novio le dijo que no era una molestia en su casa, le era imposible dejar aquella costumbre.

Nitori estaba completamente nervioso, todo el momento en el que estuvo solo en la habitación, además de extender el futon observó el cuarto. El lugar decía Momo por donde lo viera incluso ese olor característico del chico se sentía mas perceptible y solo pensar que dormiría en la cama del chico producía que una centenar de mariposas despertaban en su vientre.

Apenas vio a Aiichiro dirigirse al baño, el peli naranja tomo rumbo de la cocina. Tomo algunos dulces, un poco de té y otras cosillas que tal vez consumieran por la noche. Aun era temprano como para dormir en una noche de viernes, sin mencionar que no tenia sueño, pues los nervios no lo dejarían dormir fácilmente. De eso estaba más que seguro. Si al peliplata no le molestaba lo invitaría a jugar algunos video juegos. En la academia no podían hacer otra cosa que hablar, estudiar y entrenar, bueno también besarse a escondidas. Así que un poco de diversión de parte de su consola no le vendría mal para distraerse y mandar a volar sus bajos instintos por un rato.

Y si a su novio no le apetecía jugar, tal vez pueda mostrarle álbumes de fotos de cuando él era más chico, así también podría hacer bajar la tención que había en el momento. Deseaba con todo su corazón que fuera una noche divertida para el más bajo, aliviarlo un poco de la melancolía que le rodeaba de vez en cuando.

El menor de los Mikoshiba podía ser muy rápido para algunos trabajos y justo andar en la computadora sin más nada que hacer mientras esperaba, le revivió ciertas dudas que tenia sobre como debía ser su primera vez con Aiichiro, necesitaba saber que era lo mejor para no hacerle daño.

Abrió la ventana de incognito de Google y comenzó con la investigación. Al principio solo encontraba blogs un poco pesados que hablaban en contra de las relaciones homosexuales, cosa que le molesto. No entendía porque había gente que podía criticar de manera tan fea a las personas solo por sus inclinaciones sexuales. Al final el corazón no tiene género ¿Por qué entonces lo encadenaban si amaba a una persona de su mismo sexo? El amaba a Aiichiro como no podía amar a nadie más, así que esos idiotas que lo tildaban de pecador se podían ir al infierno antes que el mismo.

Quiso darse por vencido pero al escuchar el sonido del agua en el baño por momentos le recordaba quien estaba allí bañándose. Imagino el cuerpo desnudo de Aiichiro y su propio cuerpo comenzó a llenarse de un calor diferente al producido por la temperatura. Estar cerca del mas bajo siempre despertaba todos sus deseos, así que con mayor motivación regreso a la investigación.

Leyó con atención como se debía hacer, incluso se sorprendió enterarse de que zonas eran especiales además del pene. En su mochila tenia condones y un lubricante que había comprado en la farmacia, ahora tenía la información. Solo debía esperar el momento adecuado y ser paciente para estimular adecuadamente a su novio, así los dos disfrutarían del momento más hermoso en sus vidas.

Miro el reloj, definitivamente había pasado un buen tiempo Aiichiro demoraba bastante en el baño, tal vez estaría jugando con las burbujas o se había dormido, las últimas noches el chico se había trasnochado estudiando.

-¿Ai-chan estas bien? -pregunto sin recibir respuesta.

Decidió entrar para asegurarse de que no hubiese problemas. Sin pensar mucho las consecuencias que podía traer hacerlo.

Ver al peliplata recostado en la bañera desnudo cubierto de burbujas, con los ojos cerrados y sus mejillas un poco coloradas lo encendió mas de lo que ya estaba. Los labios del chico se notaban tan apetecibles que no pudo controlarse, acerco su boca hasta la de él comenzando un dulce beso.

Nitori no se había dado cuenta en el momento en el que cayó rendido en aquella relajante tina, con el agua tibia y llena de espumas. Hace mucho tiempo no se sentía tan cómodo. Seguramente era por el ambiente tan cálido que se sentía en esta casa. No es por menospreciar a su podres o algo parecido, pero la casa que ellos tenían era muy fría… Como le gustaría que cada vez que llegara a su hogar una reconfortante calidez lo envolviera, pero eso difícilmente podía pasar.

En sus sueños escuchaba la voz de Momo, preocupado por él, acercándose para abrazarlo y besarlo tiernamente, incluso en sus sueños Momo, velaba por él. Los labios del chico se sentían tan reales, incluso eran muy cálidos. Esa sensación no parecía un sueño. Lentamente abrió sus ojos encontrándose con los de su novio cerrados en frente suyo.

-Momo-kun- hablo sorprendido, abriendo sus ojos a más no poder. No era un sueño, realmente era Momotarou quien lo estaba besando.

-Pe... Perdón -dijo avergonzado por lo que había hecho -Te estabas demorando mucho y decidí entrar a ver qué pasaba ya que tampoco me contestabas. Pero al verte con las mejillas sonrojadas y los ojos cerrados no pude evitar la tentación de besarte. La verdad es que esta noche tenerte tan cerca será un martirio porque yo realmente te deseo. Aiichiro, tu aceleras mi corazón de una manera incomprensible.

Se puso colorado, ante la declaración de Momotarou. No sabía que decir, siempre la pasión de su novio lo dejaba sin armas con las cuales protegerse se abrasante calor. Su corazón latía como loco, lo dicho por Momo era claramente algo aun mas del amor que siempre le declaraba, ahora la palabra deseo resonaba en su cabeza. Eso implicaba algo aun mas allá de los besos y carisias que ya tenían en algunas ocasiones.

-Etto… Yo… Lo siento, me quede dormido. Siento preocuparte…. Creo que es mejor que salgas o tus padres podrían sospechar algo si te ven salir conmigo.- dijo a duras penas, y lo más fuerte que se lo permitió el bochorno que aun tenia.

-La puerta está cerrada y mis padres no entran a mi cuarto y menos a este baño sin tocar, siempre usan el de ellos. Así que no te preocupes. Pero saldré para que tengas intimidad de terminar de bañarte, solo cuida de no dormirte otra vez es peligroso. -comento antes de robarle un pequeño beso para luego salir del baño con el corazón muy acelerado.

Nitori hizo su mayor esfuerzo para calmarse y poder salir pronto de la ducha. Cuando ya estuvo listo, con la pijama puesta regreso al cuarto de Momo.

-Ya estoy listo… Momo-kun, ya puedes ir a darte un baño también. Lamento haber tardado tanto- se disculpo, intentando evitar la mirada del menor, o su pulso se dispararía por las nubes nuevamente.

-Me alegra que te relajaras en el baño, prepare algunos video juegos por si quieres jugar o tal vez vemos álbumes de fotos, hay algunas de mi hermano muy chistosas -dijo riéndose - Aunque tal vez descubras alguna vergonzosa de mi - inflo los cachetes de forma mimada. -Aunque si tienes sueño también podemos dormir de una vez, tú decides. -al pasar por el lado del peli plata le revolvió los cabellos mientras aspiraba el dulce aroma del shampoo.-Me bañare rápido.

Momotarou se dirigió al baño con el corazón acelerado olvidando por completo que había dejado la computadora encendida con todas las paginas abiertas.

El colorín no paraba de poner a Aiichiro nervioso, si supiera lo que causaba en él con solo un leve rose. Necesitaba relajase, así que con la confianza que Momo le había otorgado reviso los juegos que tenia sobre su escritorios para elegir cual jugar.

Mientras buscaba y pasaba carátula por carátula una de esta cayó sobre el escritorio y al intentar evitar su caída el resto resbalo de sus manos cayendo sobre la laptop de Momo haciendo que esta se iluminará. Lo que vio lo dejo sin palabras . La pantalla mostraba claramente una página con artículo sobre el sexo entre hombres. Aquello hiso que los colores se le subieran al rostro. ¿Es que momo, quería llegar así de lejos con él? ¿Tan pronto?… Tenía que claro que en algún momento ellos llegarían a ese punto, pero no veía el apuro… ¿Realmente Momotarou lo deseaba tanto como le decía? ¿O solo eran ganas de tener sexo? No lo entendía y tampoco quería creer lo último. Momo le había demostrado muchas veces lo contrario. Pero no podía evitar sentirse inseguro y tener miedo que todo esto hermoso que estaba viviendo se disolvieran como las burbujas de jabón que le habían acompañado en la tina. Momotarou había dicho tantas beses que lo amaba, por lo que no quería creer que solo le pidió ser su novio para poder hacer estas cosas. Sin notarlo Nitori tenía sus ojos vidriosos, aquellas interrogantes le estaba atormentando demasiado.