Disclaimer: Todo le pertenece a Stephanie Meyer. Yo solo juego con los personajes.
Summary: Después de la imprimación sabes que esa persona siempre estará contigo, ¿pero qué haces cuando llega alguien más? Alguien que esta dispuesto a amarte de la misma manera. ¿Y si nuestro destino no esta escrito aún? Renesmee/Alec.
Capítulo IX — Sin Culpa.
Renesmee P.O.V
Rojo carmesí.
Esos ojos rojos como la sangre, me veían fijamente. Yo misma no podía quitar la mirada de ellos, ni siquiera parpadeaba, tan solo me miraban.
Esos ojos rojos que eran la muestra de la muerte, la misma sangre que antes había corrido por venas humanas ahora brillaba en esas orbes.
Antes de que lo pudiera evitar, los ojos parpadearon por primera vez, salí del trance, el dueño de las orbes rubíes se lanzó hacia mi, cerré los ojos con temor.
Abrí los ojos sobresaltada, me había sentado de golpe en la cama, aferrando con fuerza las sabanas de la cama. Cerré mis ojos, respirando agitadamente, una de mis manos estaba donde latía mi corazon.
Para cuando volví a abrir mis ojos, mi respiración se había normalizado, pero aun sentía la adrenalida corriendo por mis venas. Los ojos que me habían estado atormentado toda la noche, eran los mismo de un vampiro que bebía sangre.
Y al único que había visto tan de cerca, había sido Alec Vulturi.
Aquello se estaba convirtiendo en una obsesión.
Observé por la ventana de mi habitación, apenas se podían ver los primeros rayos de luz en el cielo, estaba amaneciendo. No quería bajar, no quería comida humana, tenía ya bastantes días sin ir a cazar, la quemazón en mi garganta ya empezaba a hacerse notar.
Fui al baño y me puse ropa deportiva. Frente al espejo, recogí mi cabello en una coleta, tomé un papel y una hoja.
Fui a cazar.
La nota era simple y exacta, mi familia no tendría porque preocuparse de mi. Abrí la ventana y salté lo metros que me separaban del suelo. Sonreí levemente, había ventajas de ser la hija de un vampiro.
Empecé a correr, mis sentidos empezaron a agudizarse, las sensaciones llegaban a mi de formas mucho mas intensas. Me detuve y aspiré profundamente.
Ya tenía a mi presa.
Mi parte vampírica se hizo dominante dentro de mi, ahora tan solo era un predador buscando a su presa. Observé al animal, y no tardé demasiado tiempo en lanzarme hacia él. Obviamente, busco pelea, pero mis colmillos fueron a su cuello y los clavé, se quedó inerte en mis brazos.
Para cuando ya estaba terminando, una voz melodiosa hizo que soltara al animal de un golpe.
— No entiendo como te gusta eso.
Alec P.O.V
Aquella vez no me había costado tanto conseguirla, ya estaba familiarizado con su olor y la busque de inmediato. Su esencia me guió hacia los bosques donde por primera vez la había visto, ahora podía estar seguro de que los Cullen vivían en esa zona.
La vi corriendo hacia su presa, un animal que no estaba muy lejos de allí. Había subido a un árbol y me quedé observandola desde arriba, se me hacía intrigante verla mas como una vampiresa que como una humana. No dudo en acabar con la vida de animal.
Con rapidez y en silencio, me coloqué detras de ella. — No entiendo como te gusta eso. — Ella se volvió hacia mi en ese instante, sin embargo, yo observaba al animal muerto, se me hacía asqueroso el solo pensar el sabor de él.
Volví mi mirada hacia ella, alcé una ceja, sus ojos se veian distintos, quizá la sangre si hacía algún cambio en ellos, pero seguían teniendo ese tono marrón chocolate. — Si no la pruebas, no entenderás. - Respondio ella poniendose de pie, paso su lengua por sus labios, limpiandolos.
Creí que ese gesto acabaría con mi cordura. Aclaré mi garganta. — Paso, creo que hay cosas mejores. — Su mirada quedo fija en mis ojos, estaba seguro de que veía el tono borgoña que tenían.
Fue su turno para alzar una ceja. — Ya veo. — Hizo una pausa. — ¿Qué haces por aquí?
— Paseando, de aquí a allá, no hay mucho que hacer aquí en Londres. — Desvié el tema, empecé a moverme por el lugar a paso humano.
— ¿Y por que aun no vuelves a Volterra? — Me volví hacia ella, tenía la cabeza levemente ladeada. Fruncí los labios, yo mismo me preguntaba eso. Pero por esa razón estaba ahí ¿no?, hallar la forma de deshacerme de lo que sentía sobre ella, fuera lo que fuera.
Metí las manos en los bolsillos de mi pantalón. - Aún hay cosas que debo resolver.
Se acercó a mi. — ¿Que cosas? — Preguntó.
— La misión, por la que me enviaron aquí. — Respondí quedamente, ¿desde cuando ella había tomado la confianza para ser tan cercana a mi?
Sonrió levemente. Algo en ella era diferente, no sabía decir que, pero había algo distinto. — ¿Qué misión?
Eso me alertó, ¿le habría contado a su familia y la habían enviado a preguntarme? ¿Eran los perfectos Cullen capaces de hacer aquello? Me costaba creerlo, era algo mas propio de nosotros los Vulturi. — No puedo decirte. — Retrocedí, debía irme de ahí. Antes de que pudiese hacer algo, ella tomó mi muñeca. El calor de su piel llegó a la mía en ese instante, era una calidez casi irreconocible para mi, quedé allí detenido.
— ¿Por que? — Las comisuras de sus labios cayeron levemente, como si le doliera que no le dijera.
Él me miró durante unos segundos. — Estás confundida — Declaró finalmente. Me sonroje efusivamente, quizá podía ocultar mis pensamientos de mi padre, pero mis emociones nunca habían sido un secreto para mi tío. Aquel día me había sentido molesta, avergonzada, triste... Por supuesto que debía estar contrariado. — Lo que no entiendo es por qué.
Intenté explicarme en ese momento. — Yo sólo...
Me interrumpió y negó con su cabeza. — Sé lo de Alec. — Mis ojos se abrieron como platos. — Alice ha visto un par de visiones sobre ambos y me lo dijo — Hizo una pausa. — Esto tiene que quedar entre nosotros, Nessie. Prometí a Alice no hablar de ello, pero creo que tu sí lo necesitas.
— Es cierto — Admití. — Es extraño, sé que quiero a Jake, además esta lo de la imprimación, pero hay algo sobre él que me intriga, me atrae. — Sabía que Jasper estaba enviando olas de confianza hacia mi, pero se lo agradecía, no soportaría mas tiempo tener todo aquello dentro de mi.
— ¿Nunca se te ha ocurrido que por el mero hecho de saber que él esta imprimado contigo, tu sientas ese amor hacia Jacob?
Sus palabras me dejaron sin respuesta alguna. Siempre había querido a Jacob, él siempre había estado allí para mi, siempre habia sido mi Jacob. Pero mi tío podía tener razón, había empezado a ver a Jacob de otra forma cuando supe lo de la imprimación, antes de eso muy pocas veces lo había imaginado. ¿Quizá todo estaba dentro de mi mente? ¿Era posible que esa necesidad de él tan solo fuese una ilusión?
Jasper continúo. — No estoy diciendo que no lo quieras, o que él no te quiera a ti. Siempre ha habido esa relación entre ambos, yo la he sentido. Pero he vivido mucho tiempo, Ness, he sentido cosas que jamás como humano había imaginado. La imprimación es una de ellas, ese amor, esa atracción, esa necesidad de otra persona es muy complicada, incluye muchas cosas, emociones, sentimientos, pensamientos. Solo imaginate que te digan que estas destinada a estar con una persona, ¿no es como si todo se resolviera ante tus ojos? Él te ama a ti, y tu a él, tu vida queda resuelta frente a ti. ¿Por qué irse por lo difícil? ¿Por qué no aceptar lo que esta escrito y ya?
— Jamás lo había visto de esa forma — Expresé mis sentimientos.
— Casi nadie lo hace, por eso mismo, ¿por qué llevar la contraria? ¿por qué no solo aceptar y dejarse llevar? A nadie le gustaría complicarse buscando a alguien mas, cuando sabe que hay alguien que te ama sin condiciones y que tu también puedes corresponderle. En tu caso, quizá no tuviste que buscar esa complicación, en su lugar, la complicación llegó a ti. Nadie puede asegurarnos que tengamos un destino escrito, tal vez, nosotros mismo lo escribamos. No hay ninguna razón para que te sientas mal, recuerdalo Nessie, no has hecho nada malo.
Al darse cuenta de lo que ella había hecho, soltó mi muñeca en seguida. Yo me quedé en la misma posición, tan solo observandola.
El color de su rostro había desaparecido, me miraba con los ojos como platos.
Sabía que había pasado, Aro nos había contado, ella había utilizado su don sobre mi. Había sido algo excepcional, sentir todo lo que ella había sentido en ese momento. Llevó su mano a su boca, como si aún no creía lo que había hecho.
— Lo siento, yo no quise, por favor, disculpa — Empezó a decir, retrocediendo, fue mi turno para acercarme a ella y deternerla, tomé su antebrazo.
— ¿Que fue eso? — Mi voz sonaba extraña, no la reconocia como mía. — ¿Imprimación? ¿Qué significa eso? — Había entendido lo suficiente del recuerdo, yo la confundía, la hacía dudar de sus sentimientos por el metamorfo. Y si era sincero conmigo mismo, aquello me gustaba.
Su mano libre la llevó hasta mi mejilla, la posó delicadamente, cerré los ojos ante el tacto.
— Jake, ¿qué es la imprimación? — Pregunté ladeando mi cabeza, miraba hacia arriba, Jacob me sacaba mas de dos cabezas, en ese momento tenía la apariencia de una niña de doce años, aunque mi desarrollo mental fuera otra historia.
Estabamos caminando por La Push, él me miró con las cejas alzadas. — ¿Qué es?
— Si, escuche a Quil hablando de eso, y a Sam también lo he escuchado diciendolo, ¿qué es eso?
Él miró hacia las olas que chocaban contra la orilla no muy lejos de mi. — Es una cosa de lobos, es el destino eligiendo la persona con quien pasaras tu vida, la mejor persona para ti. Con tan solo observala a los ojos, sabras que es ella, que es la elegida.
— ¿Tu te has imprimado? — Pregunte mirandolo con una sonrisa amplia. Él sonrió levemente y se acercó a mi, habló en mi oreja.
— Eso es un secreto lobuno. — Dijo con aire de misterio.
— ¡Jake! — Exclamé cuando me levantó sobre su hombro y empezó a llevarme hacia el agua.
Dejó caer su mano, para mi desagrado. Me di cuenta al momento por la forma en que Jacob la había observado, que él si se había imprimado de ella. Apreté mis labios en una línea fina. — ¿Asi que lo amas, cierto?
— Sí, pero no como él lo describía. No es como yo lo imagine. — Dijo francamente, mirando hacia un árbol que estaba junto a ella.
— ¿Tienes una complicación no? — Sonreí levemente, no podía dejar pasar esa oportunidad de saber si le era indiferente o no.
— ¿Y tu una misión, no? — Contraatacó ella, mirandome. Me quedé en silencio ante su respuesta. — Creí que eramos amigos, Alec. No le diré nada a mi familia, solo quiero saber.
— Te diré, si tu prometes responder cualquier pregunta que yo te haga.
Ella alzó una ceja. — Solo una.
— Es suficiente para mi. — Respondí con simpleza.
— Dime entonces, ¿qué es lo que en verdad haces aquí en Londres? — No perdió ni un segundo.
Me apoyé en uno de los árboles. — Primero debes prometer que escucharas lo que diré, no te irás y esperarás a cumplir tu parte del trato.
— Lo prometo.
Asentí. — Después de la primera vez que nos vimos, los Vulturi se interesaron en ti, en saber en que había sido de ti en estos años. — Ella tragó saliva, sabía que no le gustaba por donde estaba yendo, pero ella había querido saber ¿no?. — Aprovecharon la confianza que había logrado en ti y me enviaron aquí, a vigilarte, a saber quién eras, en quién te habias convertido, tus virtudes, defectos, gustos. Absolutamente, todo.
La Cullen apretó sus puños con fuerza. — ¿Parece que ya conseguiste todo no? — Dijo con enfado. — ¡Ve y diselo a tus preciados maestros! — Exclamó con rabia. Empezó a girarse para irse.
No me inmute. — Prometiste algo, Renesmee. — Le recordé. Le tomó un par de segundos, pero finalmente se volvió hacia mi.
— ¿Qué quieres ahora? ¿Averiguar algo mas para poder irte sin ningún problema?
Me acerqué a ella. — Quizá, un tiempo antes lo habría hecho, pero ahora no puedo. Creo que he visto un lado de ti que me intriga y que en parte no entiendo, por eso no me he ido aún. - Ella retrocedió hasta que su espalda chocó contra un árbol. — Te haré tan solo una pregunta, y espero tu sinceridad.
Habló en un simple susurro. — Esta bien.
— ¿Te gusto, Renesmee?
Renesmee P.O.V
No sabía que sentir hacia él, si enfado, rabia, decepción, tristeza, alegria. El vampiro me tenía de cabeza. Ya no sabía que pensar tampoco.
Empezó a acercarse a mi, retrocedí hasta que mi espalda dio contra uno de los árboles que nos rodeaban. — Te haré tan solo una pregunta, y espero tu sinceridad.
No podía hallar mi voz. — Esta bien.
— ¿Te gusto, Renesmee? — Uno de sus brazos estaba apoyado junto a mi cabeza, apoyandose del árbol. Me quedé mirandolo como si estuviese loco, ¿qué Alec Vulturi me gustaba? ¿Podía ser eso? ¿Podía ser aquella la razón por la que me costaba tanto quitarmelo de la mente? ¿Por la qué me hacía sentir tan mal respecto a Jacob?. Se inclino hacia mi, podía ver el rojo de sus ojos perfectamente, justo como en mi sueño. — Dime.
Su aliento me embriago, respiré lentamente y las palabras salieron de mi boca antes de que pudiera evitarlo. — Si.
— Entonces no me sentire culpable al hacer esto.
— ¿Qué? — Pregunte, pero sus fríos labios ya estaba sobre los míos.
Cerré mis ojos instintivamente y suspiré temblorasamente, sus labios eran tan diferentes a los de Jacob, eran fríos no cálidos, eran finos no grandes; una de sus manos se poso en mi mejilla y empezó a delinear mis labios con su lengua, abrí mi boca en ese mismo instante. Sus manos fueron a mi cintura y me apegaron a él, mis propias manos se despertaron y fueron hasta su cabello marrón, era tan suave como lo había imaginado.
Dejé que me besara como quiso, solo lo seguía, como si tan solo quisiera ver lo que él me podía ofrecer, el mundo que podía tener a su lado. Lentamente se separó de mi, permanecí con mis ojos cerrados, dejé caer mis manos, pero las de él siguieron en mi cintura.
— ¿Renesmee? — Susurró.
Salí de mi trance, abrí los ojos y me encontré con los suyos, se veían mas oscuros, sus pupilas estaban muy dilatadas. — ¿Por qué... por qué hiciste eso?
— Por la misma razón por la que tu me correspondiste. — Entendí de inmediato, yo le había correspondido porque me había gustado, porque él me gustaba, lo que quería decir que...
— Alec, tu... tu no deberías...— Balbuceé.
— ¿No deberías gustarme? Es cierto, no deberías, me meteré en mucho problemas, pero no importa, no ahora.
Negué con mi cabeza. — Tu no deberias gustarme, te lo mostré. Jacob y yo...
— ¿Destinados? No creo en eso, y si tan destinados estuviesen, debiste haberte separado de mi en el momento en que mis labios tocaron los tuyos, yo jamás debería haberte gustado.
— Si tan destinado estuviesemos él no se iría. — Susurré con tristeza.
Alec alzó una ceja hacia mi. — ¿Además se irá? Jasper tiene razón, quizá todo esta dentro de tu mente. — Se alejo de mi.
— ¿A dónde vas?
Él frunció el ceño. — Ni tu ni yo somos libres, tu familia te debe de estar esperando, y a mi en Volterra también me esperan, con noticias además.
— ¿Volverás a Italia? — Pregunté rápidamente.
— No aín.
Mordí mi labio. — ¿Y volverás aquí?
Él alzó sus cejas. — ¿Quieres que lo haga? — Pero una sonrisa pícara se iniciaba en sus labios.
Fui sincera con él. — No lo sé.
Se acercó a mi de nuevo. — Vendré aquí una hora todas las tardes, si quieres venir, aquí estaré. Pero si no vienes en una semana, así sea para decirme que todo fue un error, regresaré a Volterra, no habrá motivo alguno para permanecer aquí en Londres.
— Lo siento, todo esto es un peligro y... — Él coloco su fria mano en mi mejilla y negó con su cabeza.
— No, en esto entramos ambos, solo piensalo. — Se inclinó y rozó con sus labios los míos.
— Cuidate, Renesmee.
En un parpadeo, estaba sola en el bosque.
Ando apurada. Espero que les haya gustado el capi :D
Sean almas caritativas, solo pido 3 reviews para subir el prox capitulo, que ya esta escrito a la mitad.
3
3
3
Me fui, besos, cuidense.
SofiaLugo.
