De vuelta con Quartz y Purple, ya se encontraban en Ciudad Portual. Pero hubo un pequeño problema que no calcularon:

-¡OIGA! ¿CÓMO QUE NO PUEDO PARTICIPAR AQUÍ?-gritó rabioso el chico.-¡SI SOY MUY BEAUTIFUL! ADEMÁS, SOY HIJO DEL GRAN COORDINADOR RUBY.

-Lo siento señor, pero necesitas un pase de concurso para participar.-dijo una mujer en el mostrador.-Además aunque lo tuvieras no podrías porque es de nivel avanzado.

-Ah, ¿me estás llamando imbécil?

-No señor, no estoy diciendo eso...

-¿Sirve este pase?-sacó Quartz uno.

-¡ESE PASE ES MÍO!-chilló a lo lejos un hombre.

-Uy, vámonos chico cursi.-le tomó de la muñeca y se fueron corriendo como si no hubiese un mañana.

-Ay...-suspiró viendo el mapa de su Pokédex.-Tenemos que ir a Pueblo Verdegal. Se va por esta dirección, hay que pasar por Malvalona...

-¡SÍ, MALVALONA!-se acercó a él, viendo los detalles de la ciudad.

-Oye, no te acerques tanto a mí.

-¡Mira esto! Tiene un casino, restaurantes de lujo, un montón de tiendas...-se puso a fantasear.

-¿Y con qué lo vas a pagar?

-Con tu dinero, por supuesto.

-¿Cómo crees que te voy a dar mi dinero?

La chica sacó la cartera de Purple.

-¡OYE! ¿DE DÓNDE HAS SACADO ESO?

-De tu pantalón mientras dormías.

-A partir de ahora dormimos en habitaciones separadas.

-Inténtalo, no lo vas a conseguir.-dijo la peliazul mientras partía a Ciudad Malvalona, aún con la cartera del chico.

-Va a ser mi ruina...

-Anda, tendremos una cita.-guiñó un ojo.

-¿UNA QUÉ?

-Pues ya sabes, me invitas a un helado con tu dinero, vamos al cine con tu dinero, vamos a la habitación de un motel con tu dinero...

-¿¡POR QUÉ TODO CON MI DINERO!? ¿¡Y POR QUÉ A UN MOTEL!?

-Pues porque no tengo dinero y a un motel porque bueno, ya sabes.

-¡NO, NO SÉ!

-¿Qué más da? Tú solo hazme caso.

Mientras Quartz seguía corriendo hacia la ciudad, se chocó con unos señores y se cayó.

-Uy, lo siento viejos.

-¿¡Cómo que viejos!?-habló enfadado uno de ellos.

-Sí, unos viejos que... ¿Parecen de una secta?

-¿Una secta? ¡Esto es un uniforme, niña!-respondió el otro.

-Pues que uniforme más feo.

-Por una vez estoy de acuerdo con ella.-le dio la razón Purple.

-¡Os vais a enterar! ¡Poochyena!

-¡Zubat!

-Anda que usáis Pokémon poco genéricos...-se quejó la chica mientras sacaba una Pokeball.-¡Mareetaro! Vamos chico cursi, saca a tu...

-¡Ah, que bonito Mareep! Tiene un pelaje tan suave...-se puso a acariciarlo.

-Ejem...

-Ah... Lo siento, pero yo no peleo. ¡Mis Pokémon se ensuciarían!

-¡Arg! Pues da un paso atrás... ¡Ve tú también, Cyntaro!-salió un Cyndaquil.

-Oh, Pokémon típicos de Johto... Ese aspecto, tú debes ser...-uno de los sospechosos hombres soltó una carcajada.

-¡Pues claro, cómo no me vas a reconocer! Soy la grandísima Pokédex Holder Quartz, hija de Gold y Crystal.-enseñó su Pokédex orgullosa.-¡Y mi novio Purple, también Holder, me acompaña!

-¿Novio...?-el niño se veía disgustado.

-¡Jajaja! Eres una tonta...-siguió riéndose.

-¿YO TONTA? ¡TE VAS A ENTERAR! ¡CYNTARO, QUÉMALE LA CARA A ESE ANCIANO!-el Cyndaquil sin más dilación le echó toda la llama.

-Grrr niñata... ¡Poochyena Mordisco!-le agarró el hocico a su contrincante, lo que hizo que se viera afectado porque es una zona sensible.

-¡Oh no! Mareetaro, ayúdale.

-No te lo permitiré... Zubat, Supersónico.-Mareep quedó confundido.

-Rayos... Vuelve Mareetaro. ¡Échame una mano, chico cursi!

-¡Te he dicho que no pienso pelear!

-Te devolveré la cartera.

-Hecho. ¡Poopoo, sal y Mordisco tú también!-atacó al otro Poochyena, lo que logró que el Cyndaquil se liberara y realizase una Rueda Fuego haciendo que se debilitase.

-¡Bien hecho! Y a propósito... ¿Poopoo? ¿Cómo le llamas así a tu Pokémon?

-Yo no te juzgo por tus apodos.

-¡Los míos son normales!

-¡Silencio! ¡Zubat, Colmillo Veneno!

-Koofing sal y ayúdale con Tóxico.

Con esa combinación venenosa lograron realizar un ataque combinado muy poderoso.

-¡Ay, Poopoo! Lo que te han hecho, pobrecito...

-¡Deja de lloriquear! Además, mira...

Ambos Pokémon evolucionaron, a Quilava y a Mightyena respectivamente.

-¡WOAH! ¡QUÉ HERMOSO SE HA VUELTO!

-¿Qué?

-¡Eso no va a permitir que ganéis el combate...! Ahora usa Ataque Ala.

-¡Cyntaro, Ascuas!

-¡Poopoo, emmm! Ataca.

Lograron derrotar al Zubat e iban a por Koofing.

-Explosión.

Un enorme ataque se inundó en la ruta, llenado toda esta de humo y formando un gran hoyo en el suelo.

-¡Chico cursi! ¡CHICO CURSI!-gritó desesperada Quartz devolviendo a su Pokémon ya débil a la Pokeball, que se había separado de su amigo.

Cuando se disipó, encontró a Purple desmayado junto a su Mightyena que estaba debilitado.

-Oh no, ¿ahora qué hago...?-vio una casa en la cercanía y empezó a reventar el timbre.

-¿Qué pasa? ¿Qué pasa?-dijo un hombre bajo y viejo.

-¡Señor, necesitamos ayuda!

En esa casa esa persona le dio una cama al joven, sanó sus heridas y le dio reposo.

-Se me ha olvidado presentarme. Soy Treto.

-Ah, yo soy Quartz y mi... amigo, es Purple.

-¿Qué os ha pasado?

-Unos abuelos nos han atacado... Pero bueno, muchas gracias.

-No hay de qué, qué menos para los hijos de los Holders.

-¿Cómo lo has sabido?

-Conozco a vuestros padres y soy amigo de Emerald, además sois muy parecidos a Gold y Crystal y a Ruby y Sapphire.

-¿Me parezco a mi vieja?

-Pues sí, mucho.

-Ay, me voy a amargar y poner vieja y fea...

-De todos modos, necesito que me hagas un favor.

-¿Favor?

-Verás, uno de mis últimos inventos ha sido la casa Treta. Si vas por esa habitación te encontrarás un laberinto con varios entrenadores, quiero que la pruebes.-dijo señalando una puerta.

-¿Hay posibilidad de que me pierda dentro?

-Pues sí.

-Bueno, debería entrenarme. Esos tipos parecía que nos conocían de antes...

-Pero no te preocupes, si veo que tardas mucho...-antes de terminar ya estaba dentro.-Ay, hija de Gold tenía que ser.

Varias horas más tarde, ya por la noche...

-Ay... ¿Dónde estoy? Me duele todo...-se puso a hablar solo el castaño.

Se levantó un poco y vio que estaba Quartz al lado en una silla durmiendo, luego se asomó por la ventana y vio que ya era muy tarde.

-Ya has despertado...

-¡AH! Eh... ¿Quién eres? ¿Qué hago aquí?

-Soy Treto. Esta chica te trajo aquí porque estabas muy herido y desmayado por una batalla.

-¡Es verdad, una batalla! ¡UGH, ESTOY TODO SUCIO! Ah, Quartz...

-Tranquilo, solo está cansada. Se ha estado entrenando para protegeros.

-¿Lo ha hecho por nosotros...? Mmm... Señor, ¿me puedes decir dónde está la ducha?

-Sí mira, aquí...-cogió una manguera y le mojó todo.

-¡AAAAAAAAHHHH! ¡MI DULCE ROSTRO!

-Hijo de Ruby tenía que ser...

-¡DAME ESO, YA ME APAÑO YO! Y eh... ¿no tienes algún cuarto así cerrado?

-No, no tengo ninguno.

-Mierda...

Después de intentar ducharse y tras pasar la noche...

-¡Quartz, despierta!-se puso a moverla.

-Cinco minutos más, vieja...

-No soy ninguna vieja, soy un hombre muy guapo.

-Ah...-se volvió a dormir.

-¡Lo he intentado por las buenas...!-cogió la manguera y se puso a rociarla en toda su cara.

-¡AAAAAAAAH, ESTÁ FRÍA! ¡ESTÁ MUY FRÍA!

-Si pillas un resfriado no me eches la culpa.

-Si me resfrío lo que voy a hacer es estornudarte para que te contagies y te quedes sucio.

-¡NO, TODO MENOS ESO!

-Parejita, dejad de discutir que estáis haciendo mucho ruido.-habló Treto.

-¡Parejita...!-dijeron a la vez, la chica contenta mientras que el otro, pues bueno...

-¡Qué feliz soy, qué feliz soy! Venga cariñito, vámonos~

-¿¡CARIÑITO!?

-Pues cariñín.

-¡Peor todavía!

-¡Adiós, señor Treto! Y gracias por todo.

-Menos por la manguera...

-Adiós, jóvenes.

Dicho esto, los chicos partieron ya a Ciudad Malvalona sin ningún problema.

-¡Vamos Purple, tengamos una cita!

-No.

-¡Qué cortante! Si te he salvado la vida...

-Podría haberlo hecho cualquier persona que pasase por ahí.-se cruzó de brazos.

-Bueno, pues me auto invito a una cita.-sacó la cartera de nuevo.

-¡Oye, que se supone que me la ibas a devolver!

-¿De qué hablas? Lo habrás soñado... Espera, significa que has soñado conmigo, que lindo...

-Sí, y fue una pesadilla.

-¿Ah sí? Pues me voy al restaurante más caro.-se fue corriendo.

-¡Eh, vuelve aquí! ¡Que tenemos que ir a Pueblo Verdegal!

-Nah, además no me has querido invitar a una cita.

-¿Cómo te voy a invitar si te estás auto invitando tú sola?

-Pues me invitas y ya iremos al sitio ese.

-¡ARGH! Vale bien, te compraré un helado.

-¡Yupi! Quiero de tres bolas, grande... No, mejor cuatro. Una de chocolate, otra de menta, otra de vainilla y la última...

-¡No te pases!

-Bueno, está bien. Que sea de tres y mediano.

-Uff...-suspiró.-Mira vale, te lo acepto.

Finalmente le compró el helado y se dirigieron a la ruta que iba hacia el siguiente concurso.

Protagonistas del fanfic.

Purple: Segundo hijo de Ruby y Sapphire. Afeminado como su padre, cosa que ha hecho llevarse mal con su madre y su hermana, lleva una ropa azul combinación de la de sus ambos progenitores a su edad, pelo castaño y ojos zafiros. Cuando consigue una Pokédex es retado por su hermana a ver quién puede ganar todos los concursos y gimnasios respectivamente en 80 días, viaje en el que conoce a Quartz.