Capitulo 8
Oportunidades
Después de lo sucedido esa mañana, Estoico había ordenado que todos se dirigieran al gran salón, claro, a excepción de los jóvenes.
Los murmullos ya se hacían presentes en todo el salón.
– ¿quién es ese chico?… ¿vieron lo que hizo en el campo de entrenamiento?… fue increíble… ¿como sabemos que no nos engaña?… ¿es verdad lo que dicen?... ¿en verdad domo a un furia nocturna?... si él lo hizo nosotros también podemos hacerlo… –la cabeza de Estoico dolía de tanto ruido y no podía pensar con claridad.
Los eventos de los días recientes lo habían estresado. Tenía mucho que pensar… y todo por culpa de ese extraño chico, pero ahora que lo pensaba… ¿Quién era y de donde provenía?
– ¿Estoico?, Estoico… –estaba tan perdido en sus pensamientos que no se dio cuenta de que Bocón le estaba llamando.
Cuando Estoico lo miro, se dio cuenta de que Bocón le estaba advirtiendo que, como jefe, mantuviera el orden.
Estoico se levanto de su asiento y levanto las manos para tranquilizar a la gente.
–Tranquilos, todo el mundo cálmense –dijo con seriedad y de inmediato la gente guardo silencio –está claro que todos estamos muy confundidos por los… –no sabía cómo llamarlo
– ¿nuevos acontecimientos? –sugirió Bocón.
Estoico asintió. Si, era una buena forma de llamarlo
–y entonces… ¿qué haremos? –pregunto una mujer. Todos vieron dudosos a Estoico que por primera vez en mucho tiempo, no sabía que decir.
El ambiente estaba muy tenso, la verdad, es que nadie sabía que decir.
Jamás se habían enfrentado en una situación como esta antes
Todo se quedo en silencio, todos viéndose mutuamente hasta que Bocón hablo
–bueno… también hay que recordar que ya no sufrimos los mismos ataques de antes
– ¿a qué te refieres? –ahora todos miraban a Bocón con curiosidad.
Bocón trago saliva y se aclaro la garganta
–a lo que me refiero, es que los ataques ya no son como antes. Antes lo dragones nos atacaban violentamente. Destruían las casas y robaban todo hasta no dejar nada. Ahora, cuando se aparece un dragón por aquí es porque quizás se perdió o simplemente busca un poco de comida. Ellos jamás nos atacaron, al menos no si nosotros tampoco lo hacíamos… pero no recuerdo ninguna ocasión en que haya ocurrido tal cosa –comento Bocón tratando de recordar algo similar, pero nada llego a su mente –seamos sinceros. Han pasado 5 años desde que hubo un ataque real, aquí en Berk –todos lo miraron pensativos.
Tenía razón. Desde que hipo había derrotado a la muerte roja los dragones habían dejado de saquear. Buscaban alimento por su cuenta.
Los murmullos volvieron a comenzar
–tiene razón… los dragones ya no causan problemas… deberíamos darles una oportunidad… deberíamos confiar en el chico… el debe estar seguro de lo que hace… yo quiero intentarlo… tienes razón… merecen una oportunidad
–Estoico escuchaba los murmullos de la gente. Todos parecían de acuerdo en darles una oportunidad a los dragones, claro era una locura, pero… ese muchacho… hipo… había hecho algo que nadie jamás había hecho. Domar a un dragón e incluso hablo con él en un idioma que nadie más pudo entender. ¿Acaso sabía algo más de los dragones? ¿Acaso no les había mostrado todo?
Ese chico estaba lleno de secretos, estaba seguro de que ocultaba algo, y Estoico se aseguraría de descubrir que era.
Pero lo más importante… ¿podía confiar en él?
–Bien… levanten la mano quienes estén de acuerdo en darle a ese chico y a los dragones… una oportunidad –la mayoría de los reunidos levantaron las mano, incluso Bocón fue uno de ellos, de hecho, había sido el primero en levantar la mano. Estoico lanzo un suspiro
–Está decidido –en realidad Estoico no estaba muy convencido, pero por primera vez quiso escuchar la opinión de su gente con respecto a esta clase de asuntos, acerca de si los dragones eran dignos de… confianza.
Si alguien le hubiera dicho algo similar antes de la prueba, seguramente lo habría arrojado al mar. Como sea, ya no había vuelta atrás, la decisión estaba tomada
Mientras que los adultos estaban en el gran salón discutiendo de lo que harían con respecto al tema de… los dragones, a hipo se le había permitido ver a chimuelo que nuevamente había sido encerrado por cuestiones de seguridad y de confianza, pero por suerte ya no estaba encadenado. Bocón lo había apoyado para que no encadenaran a su amigo por lo cual hipo estaba agradecido.
Estaba sentado al lado de su amigo mientras le acariciaba la cabeza.
–escuche lo que hiciste… eso de la prueba. ¿Realmente crees que nos dejaran libres? –chimuelo lo miro esperando que Hipo le dijera que todo estaría bien, que en cualquier momento saldrían de ahí, pero hipo no dijo nada de eso
–por el momento, no estoy seguro de nada amigo. Lo lamento –era la verdad. Hipo no sabía que les esperaba. No quería darle falsas esperanzas a su amigo. Lo único que pudo hacer fue rascar la cabeza de su amigo para animarlo.
No había nada que hacer. Tendrían que esperar la respuesta del jefe Estoico. Pero al tratarse de él, no tenían muchas esperanzas.
Mirándolos desde lo lejos se encontraban un chico grande y gordo, un chico robusto de pelo negro, dos chicos que parecían ser mellizos y una chica con el cabello rubio y trenzado.
Todos ellos lo miraban asombrados al verlo sentado junto al dragón, rascándole la cabeza.
–wow, ese chico es sorprendente. Está al lado del dragón más temido de todos y él actúa como si nada –Patapez lo miraba con la boca abierta
– Lo que hizo con la pesadilla monstruosa fue sorprendente –admitió Patan. Todos lo miraron asombrados – ¡¿QUE?! –no era muy común ver a Patan admitir algo o hablar así de otra persona
–Yo quiero intentarlo –dijeron Brutacio y Brutilda al mismo tiempo refiriendo al hecho de tratar a un dragón como un amigo –imagínate las cosas que podríamos hacer con un dragón
Astrid no dijo nada, estaba muy concentrada viendo al chico de ojos verdes que no se percato de la conversación de sus amigos. Algo en ese chico se le hacía interesante y… ¿lindo?
Estoico salió de la gran sala seguido se Bocón y ambos se dirigieron al campo de entrenamiento donde estaba Hipo y su dragón.
Los cinco chicos se movieron para dar paso a Estoico y Bocón.
Al ver la llegada de Estoico, hipo se puso de pie para hacerle frente
– ¿y bien? –pregunto hipo impaciente
Estoico miro al chico de pie en frente de él. No quería admitir que tal vez se había equivocado con los dragones, pero debía hacerlo.
Lanzo un sargo suspiro y se dispuso a tomar una charla con el chico
–tal vez tengas razón y lo drogones no son… lo que creemos –hipo se alegro al escuchar esto –y estaba pensando… mucha gente se sorprendió por lo que hiciste así que, tal vez tu… –Estoico lanzo un resoplido, no podía creer lo que iba a decir –¿podrías enseñarnos? –lo dijo con un gran esfuerzo, pero lo dijo. Algo que jamás creyó decir.
–Pero eso significaría que tendría que quedarme –hipo miro a chimuelo que no parecía muy convencido, pero esta gente había aceptado. No tenía otro lugar a donde ir, y aunque lo encontrara, nada le aseguraría que tendría éxito como aquí. Tenía una gran oportunidad en frente de él. Una nueva vida.
Un nuevo comienzo
lamento si el capitulo es un poco aburrido. el próximo capitulo tratare de hacerlo un poco mas interesante. comenten por favor
