Dos días tarde, ¡mátenme! Tengo una buena excusa, tengo mucho trabajo (ya sé, ya sé, no es una buena excusa), les diré algo chistoso: el martes comencé a escribir y ¡no tenía idea de lo que hacía!

Ejem... Bueno, sin más, les dejo el capítulo, como siempre recordando que los personajes de SKIP BEAT! no me pertenecen son propiedad intelectual de YOSHIKI NAKAMURA.


-Basta, ¿cómo hacer para que la información se grabe en tu memoria? –preguntó Setsu, claramente enojada, dando por concluido el retoque de su esmalte fucsia.

-Pero no te he pedido algo absurdo, sólo debes tomarte una foto conmigo.

-¿Una foto contigo? ¿Para qué quiero una foto contigo?

-El proyecto está por acabar y quizá no volvamos a vernos, es una foto para el recuerdo.

Setsu estaba por levantarse, pero una enorme e imponente sombra hizo que ella sonriera y que Murasame se alejara unos pasos.

-Listen to this! He wants me to take a picture with him –comentó Setsu en tono de burla.

Murasame se apropió del poco, poquísimo valor que le quedaba de esas grabaciones y se dispuso a confrontarlos, a pesar de sus temores, ante semejante personaje.

-Hablen en japonés, todos sabemos que pueden hacerlo.

-Déjame decirte esto, en japonés, espero que te quede claro –rugió Cain, colocándose frente a Setsu-, si vuelves a acercarte a mi hermana, no, si tan sólo le diriges una de tus asquerosas miradas, te prometo que la única foto que te tomarán, será en una canaleta para que puedan reconocerte.

Antes de poder Setsu tomar su brazo Cain se giró hacia ella mirándola de una manera extraña e intensa, se encaminó cogiéndola de los hombros.

-¡Nii-san! –exclamó cuando estuvieron a una distancia donde nadie pudiese oírlos—estas actuando sobreprotector, de nuevo.

-Eres mía.

Si Cain se hubiera girado en ése momento, hubiera descubierto que su hermana estaba teñida de carmín.

Al llegar fuera de la locación se dieron cuenta que el día había pasado sumamente rápido, en vez del cielo celeste congestionado de nubes, se pintaba un cielo oscuro donde no se veía ni una sola estrella, todo parecía indicar que llovería, pero ellos siguieron adelante con su actitud desafiante.

Después de caminar algunos minutos, nadie, absolutamente nadie, era la cantidad de personas que transitaba, la razón, la hora y el clima que había empeorado, si seguían caminando, tardarían media hora en llegar hasta el hotel, ya se podía sentir la brisa y alguna que otra gota, así que decidieron quedarse esperando en el centro comercial, al menos tendrían un techo mientras la situación cambiaba.

-¿Quieres helado o café? –preguntó Cain, señalando dos puesto que quedaban distantes entre sí.

-Café –respondió dirigiéndose hacia el puesto que atravesaba una fuente de los deseos.

Cuando iba a pasar cerca de la fuente, Kyoko sintió una extraña, pero conocida aura, se paralizó ante el espectro que tenía ante su vista, él, precisamente él, Reino, entre tantas personas indeseables para encontrarse, debía ser él. Sí, seguramente había cometido crímenes horribles en su vida pasada para estar pagándolo de esa manera.

Bueno, no podía reconocerla, no de esa manera tan… tan provocativa y atrevida como iba vestida, eso sin agregar el maquillaje y su cabello. Aferrándose a valor y rogando que sus dotes de actriz no la abandonaran en ese momento, siguió caminando confiada.

-Vaya, pero si eres tu Kyouko –dijo sonriendo, lo que causó escalofríos en la joven actriz.

-Excuse me?

-Solo te engañas a ti misma.

-Setsu –una voz sacó a ambos de su enfrentamiento, desviando sus miradas hacia el portador de ella.

-Nii-san…

-¿Nii-san? Crees que puedes engañar a alguien con esa mentira tan patética, los dos…

-¿Qué quieres? –dijo dando dos pasos al frente y tomando posesivamente a Setsu de la cintura.

-Contigo, nada. Pero por lo menos has dejado de fingir algo que no eres, tú y yo, sabemos que eso no te pega ese asunto de vivir pacíficamente.

-¿Quién o qué eres?

-¿No queda claro, nii-san? Es un servidor de la oscuridad, el hijo del demonio.

-No, no soy servidor de nada ni nadie, y no discutiré el nombre de mi madre contigo, pero suponiendo que sea cierto, ¿no quisieras saber, pequeña Kyouko, quién es el padre de este sujeto?

Una cosa era intimidarla, claramente le daba repulsión, pero otra e igualmente de dolorosa era insultar a su "hermano", a… a su mentor, a su amado; Setsu se giró bruscamente, tomando la mano de Cain y caminando hacia adelante.

A pesar de la abundante lluvia, Setsu no se detuvo, siguió con paso firme, hasta llegar al hotel, nuevamente eran el centro de atención de todo el que mirasen, claro el aspecto desalineado y el que estuvieran empapados hasta la médula ayudaba a su imagen.

-Coge la toalla y ve al baño –ordenó tajantemente Cain, al instante de cerrar la puerta de la habitación.

Setsu, mejor dicho Kyoko, salió del baño minutos más tarde, en la habitación no la esperaba Cain, simplemente estaba Ren Tsuruga.

-Mogami-san, así que tampoco has podido hacer algo con la peluca.

-Tsuruga-san, no, discúlpeme –dijo haciendo una gran inclinación-, ha sido mi culpa, si no hubiera sido tan impulsiva…

-No es culpa tuya, arreglaremos esto, sólo debemos llamar al Presidente.

-Tiene razón –dijo tomando asiento en la cama que ocupaba Setsu.

-Lo que dijo ese sujeto… no tiene importancia, no debería tenerla, yo… pienso en algún momento presentarte a mis padres, yo…

-No diga eso, son asuntos personales, todos tenemos cosas que guardamos, no pienso que usted se oculte tras un disfraz, pero como actores creo que debemos cuidar nuestra apariencia ante las personas.

-Pero hay cosas –continuó, secándose el cabello-, que pueden ser más oscuras de lo que aparentamos, yo no confío en mí, en…

-Aunque usted lo vea de esa manera, hay gente que sí confía en usted, el Presidente Lory, Yashiro-san, yo –confesó sonrojándose un poco-, sólo vea el mundo con otros ojos, verá como todo comenzará a adquirir más y más luz.

-Mogami -Ren fue interrumpido por el sonido que indicaba que llamaban-… ¿Diga?

- …

-Precisamente estaba por hablarle.

-…

-No, verá, Mogami-san y yo…

- …

-Sí, pero hay una razón para ello, verá nos hemos mojado completamente y no hemos podido hacer algo por nuestras pelucas.

-…

-¿Hasta mañana?

-…

-Bien, a las 3:00 a.m., en el estacionamiento, entendido.


Bien, si les interesa saber cómo me vino la inspiración fue por un omake (espero que así se escriba), bien, así concluye para mí la interpretación de los hermanos Hell, vamos, que no me los imagino en una fiesta o haciendo "despedidas" normales como nosotros, mejor que quede en un "veremos".

Como siempre no me queda más que agradecer a quienes se toman el tiempo de leer este mundillo y revoltijos que hago con los personajes de Nakamura-sensei (y que si se entera, capaz y me mata), gracias a quienes agregan a favoritos o me siguen, muchísimas gracias a quienes escriben, espero no dejarlas muy decepcionadas.

Esperando ansiosa el raw 214 y nos leemos fin de mes, besos.