Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía al igual que algunos personajes creados por mi. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores.
Pulga, en relacion al otro fic, es mio, le di permiso a la chica de subirlo, auqneu yo ya habia subido el mio, no pensé que fuera aqui, asi que iré adelante de ella por un capitulo. Disculpen las confusiones, pero todo esta bien.
Mil gracias a quienes no estan inscritas como : eisa, ROSCULLEN, kira masen, mary diaz, Estrella, tuky01
besos a todas y mil gracias por sus comentarios y para las que no escriben comentario y solo leen, animense es facil y hacen feliz a la autora. Osea yo jeje.
Cap.10 A CADA QUIEN LO SUYO
Como mi madre Dorotea prometió, en cuanto pudo corrió a ver al padre de Michel.
-Buenas tardes Sr. Augustus, quisiera hablar con usted para terminar de ultimar los detalles de la boda de nuestros hijos.-Ante esta mención el señor Augustus la miró despectivo mientras encendía una pipa.
No hay nada que tratar señora Dorotea. Todo esta listo. Cómo bien debe saber la situación me corresponde a mí. Por lo tanto yo estoy a cargo de todo. Pronto traerán el vestido de Jessica para que se lo pruebe. Será todo, en lo que usted tenga injerencia. De lo demás es cuestión mía.
Y aunque Dorotea quiso protestar no pudo. La fiera mirada del señor Augustus, el impidió algún otro comentario. Y salió de ahí, presa de angustia.
Al llegar a la casa, Jessica la espera ansiosa por saber las nuevas, a lo que Dorotea tuvo que mentirle.
-Ya esta listo hija. Te traerán el mejor vestido que se haya hecho-eso dejó muy contenta a Jessica pero sumamente preocupada a Dorotea. Y temía el momento de la boda.
Mientras en la mansión Cullen.
Unos toques suaves me despertaron mientras entraba una doncella con la charola del desayuno a la cama. Me sonrojé porque jamás habían hecho algo así por mí. Detrás de ella venia mi cuñada Alice.
-Buenos días Bella-y me plantó un beso en la mejilla, traté de incorporarme, pero ella me detuvo.
-Calma Bella, desayuna primero, debes estar agotada después de tanta emoción.-Si era cierto aún estaba agotada.
-Prepara el baño de la Señora Bella, Ágata, le gusta tibio-me quedé sorprendida, ¿cómo sabia que me gustaba le agua tibia? Cada vez iba de sorpresa en sorpresa, y sin dejarme decir nada, salió de nuevo con gracioso andar.
-Regresaré por ti en una hora.-dijo antes de retirarse.
El desayuno fue delicioso. Jamás había probado cosas tan deliciosas como en este momento. El café era riquísimo, el pan dulce y suave. La fruta exótica con una crema espesa y dulce que le daba un toque soberbio. Y la servilleta para limpiarme era exquisita, bordada primorosamente con las iniciales mías y de Edward. No quise pensar aún en eso y al terminar Ágata retiró la charola y me dijo que ya estaba listo el baño. Fue una sensación única, la tina de porcelana llena de agua y ella le puso aceite de lavanda, mientras me bañaba, (porque no permití que lo hiciera) ella preparaba mi ropa.
Cuando después de treinta minutos salí, me sentía realmente bien. Alice regresó por mí y me llevó ante Carlisle, a su despacho, donde había muchos cuadros de todos ellos. Había uno de un chico muy hermoso de ojos verdes, parecía tener doce años. Y era guapísimo, sin embargo mis pensamientos se perdieron cuando la voz de mi suegro me trajo a la realidad.
-Bella necesito que hablemos.-asentí para ponerle atención y me senté como me ofreció. Se fue elegantemente a su sillón y se sentó, junto sus manos y se puso algo nervioso. Eso me inquieto, parecía el momento de la verdad.
-Bella mi hijo Edward, era el de esa foto.-Tragué saliva "era", ¿que quería decir?-Cuando hicieron este retrato él tenia doce años, era tan alegre, tan bueno, tan generoso. Y meses después hubo un incendio, jamás supimos el origen, pero cuando nos dimos cuenta, fue imposible rescatarlo a tiempo, él...quedó desfigurado y parte de su cuerpo también se quemó.-cada palabra era una agonía para él. Lo veía bien. Y eso me entristeció.-Se apartó de todos y se volvió antisocial, sus modales se volvieron salvajes y bruscos y no permitía que nadie se le acercara.
Ahora con el tiempo, parece aceptar su realidad y esta haciendo esfuerzos muy grandes para ser otro. Por eso no quiere que lo veas...aún. Dice que no soportaría que lo rechaces. Que lo mejor es esperar.-Un suspiro de alivio salió de mi pecho. Y también de angustia, pues él sufría. Yo no sabia hasta que punto, yo siempre creí que el sufrimiento era mío exclusivamente, pero me equivoqué, el saber que había otros en desgracia, peor que mi situación anterior, me hizo avergonzarme del miedo que sentí ante los chismes de los demás.
