Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es mía :)
Edward POV
Fuí donde mi jefe para ver qué tan grande era la obra de mañana y así estar a tiempo donde Bella.
-¡Edward!- me saludó Royce, mi jefe, cuando entré al local- ¿como has estado?
-¿Como estas Royce? pues yo estoy bien solo tenía una duda sobre la obra de mañana.-dije
-Dime, hijo, ¿que duda tienes?- me preguntó.
-Pues... ¿La obra es grande? Más o menos que tiempo me llevaría en ella.-pregunté
-Bueno sí es grande y te llevaría el día completo, es que es un closet de $3000.-que mal no podré ir donde Bella.
-mmm entonces a mí me tocarían ¿$150?-con este dinero le podría hacer un buen regalo.
-Así es Edward, ¿porque la pregunta?
-Es que mañana será el cumpleaños de una persona muy especial para mí y quería pasar el día con ella.-dije apenado.
-Edward ahí si me la pusiste difícil, es que Alec y Marcus ya están en otras obras.-Alec y Marcus eran los otros instaladores.
-Bueno... entonces estaré aquí mañana a las 8 am.-le dije resignado.
-Perfecto Edward, por eso eres mi mejor empleado, pones el trabajo antes que nada.-me sonrió, hacía esto por mi familia, en estos días mi padre no tenía trabajo.
-Sí, además necesito el dinero para compensar a esa persona por mi falta- le sonreí.
-jaja ¿es Tanya?-me preguntó
-Oh no, es una amiga-le respondí.
-Ah bueno Edward y por cierto... ¿pasado mañana es tu cumpleaños verdad?
-Sí, pero eso no importa, bueno, ya me voy hasta mañana Royce.-me despedí
-Hasta mañana Edward cuídate.
-Usted igual.
Salí del local y ya eran las 3 pm así que me fui a casa y me puse mi ropa para jugar. Llegue a la cancha de voley y ya estaban esperándome, total jugué 3 partidos hasta las 7 pm y de ahí regresé a casa a bañarme e ir donde Bella. Llegue a casa de Bella, toque el timbre y salió la señora Renee.
-Hola Edward, pasa.-dijo sonriéndome
-Buenas noches señora-le sonreí- gracias, pero preferiría hablar con usted y Bella aquí afuera, si no es molestia.
-claro que no hijo, ¡Bella!-llamo a su hija.
-¿Si ma'?, ah, hola Edward- me sonrió.
-Hola Bella.-su sonrisa era la mas hermosa que había visto.
-¿Por qué no pasas?-me preguntó Bella.
-Bella es que debo decirte algo...
-Dime- me dijo.
-Bella, mañana no podre venir, pero quería hacerte una invitación.-no quería verla triste
-Mmmm ¿no vendrás?-hizo un puchero- ¿y a donde me invitarás?- sus ojitos estaban apagados
-¿Quieres ir mañana al cine?
-Pero me acabas de decir que mañana no puedes-me aclaró.
-Mi trabajo termina a las 5 pm y puedo pasar por ti a las 6 pm.
-Ahh bueno, ¿puedo ma'?- preguntó a Renee.
-Claro hija mañana es tu cumpleaños y podrás hacer lo que quieras.- le dijo mientras la abrazaba.
-¡Gracias! ¿y que película veremos?- me preguntó emocionada.
-La que quieras preciosa.- me encantaba el sonrojo de su rostro.
-Bueno... yo me voy adentro es que deje puesta la cena y se me quemará.-la señora entró a su casa.
Pasamos un rato sin decir nada, solo viéndonos fijamente a los ojos, sin darnos cuenta que nuestros rostros estaban acercándose poco a poco, nuestro labios estaban por rosarse, cuando...
-¡Bella y Edward, entren a cenar!- nos gritó Seth desde la casa.
Bella se alejó a como estaba al principio y se levantó.
-Será mejor que entremos Edward.-dijo sonrojada
-Sí Bella, vamos.-le di la mano para ponernos de pie y entramos.
La cena fue divertida, la señora Renee no dejaba de hablar sobre el almuerzo de mañana, luego de cenar me fuí, eran las 10 pm cuando llegué a casa.
-¡Edward!-dijo Elizabeth cuando me abrió la puerta- ¿dónde estabas?
-Donde una amiga-le respondí.
-¿En serio? ¿solo es tu amiga?- me sonrió.
-Sí, ¿que hay de cenar?-le pregunté.
-mmm que maleducada es tu amiga, te manda tarde y sin cenar.-odiaba la forma de ser de Elizabeth y mas ahora que se metía con Bella.
-Ellos no son maleducados-dije con el tono de voz un poco alto- son muy amables, además sí vine cenando, solo que aún tengo hambre.
-Uhmm- dijo mientras me servía en un plato la cena.
Elizabeth no es mala persona, de tantas madrastras que he tenido, ha sido la más... buena, se podría decir. Comí y me fui a mi habitación a dormir.
Al siguiente día fuí a mi trabajo, llegue justamente a las 8 pm.
-¡Edward! te tengo una buena noticia- me dijo Royce con una gran sonrisa en el rostro.
-Dígame señor- le dije.
-No llegó el PVC para el closet.-me dijo aún sonriendo.
-¿Y eso es una buena noticia?
-claro que sí hijo, ¿no tenías que ir donde tu amiga?- me preguntó.
-Oh sí claro, pero el problema es que la invite al cine contando con el dinero de la obra.-dije apenado
-Eso no es problema hijo, toma-dijo sacando su billetera- aquí está tu paga, pero mañana sin falta vienes.
-Gracias- le di un abrazo y conté el dinero- pero señor aquí hay $200 y la paga es de solo $150-le recordé.
-Los $50 tómalos como regalo de cumpleaños.- me sonrió
-De nuevo, muchas gracias Royce.-le dí un abrazo
Cuando llegue a casa de Bella eran las 10 am, llegaba a tiempo...
-¿Edward? ¿tú no deberías estar trabajando?-me preguntó Renee.
-Sí, pero me dieron libre, quiero darle a Bella una sorpresa.-sonreí
-sí que será una sorpresa, ven pasa.-me invitó a pasar a su casa
Ayude a Renee a hacer la comida, luego llegó Seth de la primaria y nos pusimos a hacer un cartel de Feliz Cumpleaños.
-Ya viene Bella- dijo Seth viendo por la ventana.
Mire por la ventana polarizada y era verdad ahí venia Bella y dos chicas más, me puse frente a la puerta con el cartel, cuando entró Bella y me vió sus ojos preciosos se llenaron de lágrimas.
-Oh Edward creí que no vendrías- me dijo mientras me abrazaba.
-Hermosa, eres mi amiga y aquí estaré siempre para tí -le susurré al oído.
Bella me presentó a sus amigas, Alice y Jane, luego de 15 minutos llegaron sus amigos, todos parecían buenos chicos, el único que no me agradó fué un chico que ya lo había visto en una foto de Bella, él la abrazó por más tiempo de lo normal. Celebramos todos juntos, luego nos pidieron que cantáramos, almorzamos y al final nos hicieron soplar a ambos las velas del pastel, cuando ya se fueron todos, Bella se me acercó.
-Edward, gracias por venir, eres el mejor amigo que puedo tener, toma- dijo mientras me extendía una caja.
-Bella, no debiste...-debatí, no quería que gaste en mi.
-cállate y acepta que también es tu cumpleaños- me regañó
-ok Bella- abrí la caja y ahí había un gorro de mi equipo de fútbol favorito.
-Gracias Bella- le dije mientras la abrazaba.
-Edward-dijo Renee con otra caja en sus manos- toma esto también es para ti.- abrí la caja y había una bufanda tejida a mano.
-Muchas gracias Renee.-le agradecí y la abracé junto con Bella
-¿Y Seth?-preguntó Bella.
-Con Nessie-respondió Renee- sabes que no aguanta a Jacob Black, así que llevó a Ness al parque de la esquina.
-No entiendo por qué lo odia, en fin, yo me voy a vestir para salir con Edward, ¿o ya no quieres salir?-me pregunto Bella.
-claro que quiero Bella- le dije sonriendo.
-ok entonces ya vengo...- Bella se fue a su habitación.
Pasaron alrededor de 30 minutos y salió Bella vestida con unos shorts y una blusa blanca. Nos despedimos de su madre y nos fuimos al centro comercial, en donde estaba el cine, Bella eligió la película, Titanic 3d, aunque ya se la había visto quería vérsela en 3d.
Compramos las palomitas y las bebidas y entramos a la sala, la película empezó a los 5 minutos que entramos, nos reímos mucho con las ocurrencias de Jack y los escupitajos de Rose, casi en la parte final cuando Rose y Jack se separaban y Rose salta del bote, me di cuenta que Bella estaba llorando, quería abrazarla, besarla y decirle que no estaba sola, pero temía arruinar nuestra amistad. Cuando termino la película Bella tenía los ojos hinchados, quería animarla...
-Bella… ¿Quieres un helado en lo que pido la comida?-pregunté
-No te molestes-me respondió con una sonrisa que no llegaba a sus ojos.
-No es molestia-dije-¿Qué sabor te gusta?
-Fresa y chocolate-sonrío, ahora si más sinceramente.
-Fresa y chocolate será-le dije cogiéndola de la mano y llevándola a la heladería, su contacto provocaba pequeñas chispas de energía.
Luego que nos dieron el helado, charlamos animadamente, sobre su colegio, amigos, y ella me preguntó por Tanya, lastimosamente no le dije mucho. Era rara mi relación con Tanya, éramos novios, salíamos, pero no sentía nada por ella, ni siquiera simpatía.
Comimos tallarines chinos, a lo que Bella asumió que ella los preparaba mejor, luego de burlárseme por no poder coger los palillos, opté por comer con tenedor, su risa era música para mis oídos, era como el canto de un hada, una hermosa hada, pero imposible de tener.
Como un cuchillo en la mantequilla
entraste a mi vida cuando me moría
como la luna por la rendija
así te metiste entre mis pupilas.
Y así te fui queriendo a diario
sin una ley sin un horario
y así me fuiste despertando
de cada sueño donde estabas tu
Y nadie lo buscaba y nadie lo planeo así
en el destino estaba que fueras para mi
y nadie lo apostaba aquello fuera tan feliz
pero cupido se apiado de mi.
Como la lluvia en pleno desierto
mojaste de fe mi corazón
ahogaste mis miedos
como una dulce voz en el silencio
así nos llego el amor amor del bueno
Y así te fui queriendo a diario
sin una ley sin un horario
y así me fuiste despertando
de cada sueño donde estabas tu
Y nadie lo buscaba y nadie lo planeo así
en el destino estaba que fueras para mi
y nadie lo apostaba aquello fuera tan feliz
pero cupido se apiado de mi
y nadie lo apostaba aquello fuera tan feliz
pero cupido se apiado de mi.
