Disclaimer: Los TT no me pertenecen y nunca lo haran... Porque si fuera por mi, la serie seguiría!

Sakura Rain: La pelea final, sueños premonitorios de una arquera estrella

- Que enternecedor...- Dijo irónicamente una voz fría y sádica de entre las sombras. De alguna forma parecía que podía ver en la oscuridad. -Ahora, si mato al chico, Koriand'r será toda mía...- Luego una fría risa resonó entre las paredes.

Los ojos de Star centellaron en la oscuridad, mientras se apartaba del chico.

- No te atrevas...- Dijo con furia contenida. Robin la observó sonriendo para tranquilizarla y tranquilizarse a si mismo.

- No te preocupes... estaré bien.- Dijo recordando el entrenamiento que había tenido con la "Verdadera Maestra". Específicamente el enfrentamiento con la cobra. Además... cómo perder sabiendo que hacerlo sería perder al amor de su vida?

- Pero Robin...- Dijo preocupada la chica. El joven posó su dedo tiernamente en los labios de esta para callarla.

Luego, con firmeza se levantó y miró la oscuridad. Era obvio que Sako lo veía, aunque él no a este. Miró hacia abajo y vio el firmamento de la chica, quien se negaba a soltar su mano. Sonrió y con delicadeza se liberó. La chica lo seguía mirando. Este sólo atino a decir un "Estaré bien, sólo no te muevas", antes de sumirse en las sombras.

Robin caminó entre las sombras sin ver nada. De pronto chocó con algo. Se agachó y vio que era el cuerpo de alguien. Tal vez de Rya, tal vez de BeastBoy o de Raven... Eso era lo de menos. Debía acabar con ese hombre, sin ofender a la raza humana. Se paró nuevamente y cerró los ojos. No notó la diferencia.

Sus oídos estaban preparados para cualquier ataque. Sus manos estaban preparadas para atacar, al igual que sus piernas. Si su oponente estuviera en las mismas condiciones que él (es decir, sin ver), Robin lo hubiera acabado en pocos segundos.

Pero no era así. Sako podía verlo claramente. Sus rubíes tenían la capacidad de adaptarse a la cantidad de luz que recibían, haciendo que este pudiera ver el sol directamente sin problemas o manejarse a la perfección entre las sombras. Su espada desprendía energías malignas inimaginables. Star, quien poseía un poco de energía espiritual y podía captarla gracias a su entrenamiento tamaraniano, podía sentirlo a la perfección y era por eso que estaba tan preocupada por Robin. Qué pasaría si todas esas almas malignas se desataran dentro de Robin? Él no volvería a ser el mismo, tal vez no volvería.

Sako, luego de varios minutos en los cuales sólo se oía la dificultosa respiración de Star, tomo a su katana por el mango, más sin embargo no la desenvainó. Estaba flotando, lo que le permitía un panorama perfecto de la situación. Comenzó a concentrar sus propias energías en la espada. Luego se lanzó al ataque, aun sin desenvainar.

Robin sintió como el aire cambiaba de golpe y con velocidad saltó en el momento exacto: Sako había desenvainado la espada donde debía estar el cuerpo del chico maravilla. El piso erosionó, haciendo un gran cráter. Las paredes temblaron y Starfire, asustada, se quiso levantar pero cayó adolorida.

- Robin!-

El chico, aun en el aire, saco su boff-staff y con rapidez, mientras caía, lo comenzó a bajar, preparando un buen golpe, el cual quería ser asentado de la espalda del extraño hombre. Pero no lo logró. Como ya sabía, Sako lo esquivó con facilidad al poder ver.

El chico maravilla cayó. El terreno estaba desnivelado, lo que hizo que su caída fuera muy mala para sus piernas y que perdiera el equilibrio, quedando de rodillas, clavando su arma en el piso para mantenerse y no caer enteramente. Sako aprovechó esa oportunidad de debilidad de Robin y con firmeza se lanzó cobarde y vilmente por la espalda.

Starfire oyó el filo de la katana rasgar el aire, un grito ahogado por parte de Robin y luego el silencio.

- Robin? Robin! Respóndeme!- La chica no paraba de gritar desde el piso, aterrorizada. Nada sucedió.

Lo que le respondió fue la risa macabra del joven vencedor.

La pelirroja, furiosa y olvidándose del dolor que sufría, se levantó. Levantó una mano y con un pequeño Starbolt la iluminó. En el piso estaba Raven y BeastBoy en el estado que los había visto. A su lado, Rya estaba en el piso, con los ojos cerrados y una profunda cortadura en el brazo. La chica miró hacia la izquierda y quedo paralizada.

Robin, el chico maravilla, tenía los ojos cerrados. Su cara estaba manchada de sangre, su espalda estaba cortada profundamente y la sangre fluía manchando la capa amarilla.

La tamaraniana cerró los ojos y cayó al suelo de rodillas mientras imagines de los sueños que la había perturbado durante esas dos semanas azotaban su cabeza.

--- Sueño...---

Starfire estaba en la mitad de la oscuridad. Nada sonaba. El silencio y ella. Se prende una luz. Ella se dirige hacia ella y ve a Cyborg tirado y con su ojos humano en blanco, mientras el resto de su cuerpo esta desconectado. Intenta despertarlo pero nada funciona. Otras dos luces se prenden. Ella se levanta y ve que son Raven y BeastBoy, ambos tirado y sin moverse. Intenta acercarse a Raven pero otras dos luces se encienden.

En una se encuentra una pelinegra que no reconoce (En el segundo sueño ya la reconoce, es Kaoru) mientras que en la otra ve a un pelirrojo. Tarda en reconocerlo, pero tarde o temprano se da cuenta que es Rya. Lo comienza a zarandear mientras las lágrimas comienzan a asomar en sus ojos. Intenta hablar pero su voz no sale. Una última luz se enciende. Temerosa se acerca y ve que es el chico maravilla, el cual está tirado en el piso, cubierto de sangre y con una gran herida atravesando su espalda.

La chica cae derrotada por el dolor y llorando, mientras comienza a mover a Robin con fuerza. Una carcajada fría retumba en la habitación.

- Robin... Robin...- Por alguna razón comienza a hablar.

Se levanta y comienza a buscar a quien se ríe de su sufrimiento. No lo encuentra. Se desespera. Y despierta.

--- Fin del Sueño...---

Starfire abrió los ojos adolorida. Sus pupilas se dilataron y sus ojos brillaron de un lima peligroso.

- Nadie... Nadie daña a mis amigos...- Si una serpiente de cascabel hablara sería más suave que la chica. Se elevó en el aire, irguiéndose hasta quedar parada, mientras flotaba. Un Starbolt relució en su mano.

Comenzó a buscar al maldito, cuando un mano la rodeó por la cintura por detrás y la atrajo a un cuerpo. Sako puso el filo de la espada en el cuello de la chica, la cual parecía impasible.

- Mi niña... ahora eres toda mía.- Elevó su mano, recorriendo la estrecha cintura de la chica, pero antes de que llegara más lejos... –Aish... maldita...- Starfire utilizó su mano para crear un pequeño Starbolt y alejar la mano del hombre de su destino. Rápidamente clavó su codo en el estomago del chico, haciendo que este la soltara con rapidez.

Se alejó, volteó y con una velocidad nunca antes vista arrojó una lluvia de Starbolts directo al joven, el cual flotaba en el aire tomándose el estomago. Un nube de humo se elevó en el aire. Sonrió feliz, creyendo que había ganado, mientras hacia relucir un pequeño Starbolt en su mano para poder ver.

Cuando el humo se dispersó, la sonrisa desapareció. Allí, parado, con un hilo de sangre bajando desde su boca hacia su mentón, estaba Sako.

El joven se limpió la sangre con su mano, y sonrió.

- Vaya, estamos de mal humor.- Dijo, burlonamente.

La chica perdió la cordura. Sus ojos se encendieron. Un aura verde lima la rodeó, su cabello flotaba descontroladamente mientras decía millones de palabras tamaranianas.

- Senda... Kokusko Sako... No matewa...Kimunda... Glorback!- El chico abrió los ojos más grande, ahora asustado.

La chica abrió sus manos a los costados de su cuerpo y la energía comenzó a tomar otra forma. Al instante, la energía tenía la forma de un arco y una flecha. StarFire tomó ambas armas y apuntó, como la genial lanzadora que era.()

El chico tomó la espada con más fuerza. La sostuvo frente a todo su cuerpo, cubriendo su cara con la filosa hoja.

Starfire tensó el arco y la flecha relució con más poder, lo cual iluminó más el lugar. Apuntó y con precisión y fuerza, lanzó. La flecha atravesó el aire y golpeó la hoja maligna. Sako se mantuvo parado dificultosamente. Mientras la flecha hacia fuerza para seguir su camino, el joven mantenía firme la espada. La fuerza de la flecha hizo que la hoja cediera un poco, y que en la poderosa y gruesa hoja se produjera una grieta que nadie notó. Luego, sin más, desapareció.

Sako sonrió. La chica sintió como de su mano desaparecía el arco. Sus manos relucieron y se elevó. Desde las alturas se lanzó en picada, con ambas manos juntas al frente de su cabeza. Prácticamente un suicidio.

El chico utilizó nuevamente la espada. Cuando la chica estaba a punto de tocar su cara con ambas manos, la espada se interpuso. Starfire continuó haciendo fuerza, sin darse cuenta que era en el mismo lugar en el que la flecha había hecho su trabajo. La espada cedió, finalmente, bajo el poder de la princesa.

Ambos jóvenes vieron como la poderosa hoja se partía y caía pesadamente en el piso, produciendo un ruido sordo.

Luego de eso, hubo un segundo de silencio. Este fue seguido por una gran cantidad de energía malignas saliendo de la parte de la espada que sostenía el espadachín.

Starfire con rapidez comenzó a golpearlo, mientras la cordura volvía y con ella, cada golpe le daba más dolor. El joven esquivaba algunos golpes, otros simplemente los recibía dolorosamente, para luego devolverlos con fuerza.

Ya no había poderes de por medio. Starfire sentía que ya no tenía fuerzas para nada, lo único que la mantenía en pie era la furia hacia aquel sujeto. Mientras Sako, él no tenía poderes, sólo la espada y su gran agilidad.

Una piña llegó a la mandíbula del joven, luego de diez minutos de la incesante pelea. Este quedó unos segundos mirando a la chica y luego cerró los ojos, para caer produciendo un golpe seco.

Starfire sonrió. Cerró los ojos y se desmayó, cayendo fuertemente sobre el frío piso del oscuro lugar.

--- Un tiempo después...---

Raven abrió los ojos, pero no notó la diferencia. Es que acaso estaba muerta? Sintió un peso sobre su espalda y volteó la cara. Allí, con los ojos cerrados estaba el firmamento de BeastBoy.

Lo primero que hizo la chica fue sonrojarse y levantarse, haciendo que el cuerpo del chico cayera al frío piso.

Luego de volver a ser ella, la fría y calculadora, volteó y lo miró. Le había extrañado que no se hubiera quejado o, aunque sea, despertado. Se le acercó y lo examinó con el tacto. Lo primero y único que tocó fue la espalda. Suficiente. Los bellos de la nuca se le erizaron al sentir la sangre del hombre que quería en su mano.

Con rapidez, utilizó sus poderes para cerrar la herida, pero eso no hizo que el hombre verde despertara. Ya cicatrizada la herida de quien más le importaba y asegurada de que no estaba muerto, comenzó a gatear en busca de alguien más.

Al instante chocó con Rya. La chica fue menos suave que con BeastBoy. Lo comenzó a zarandear con fuerza, sin darse cuenta de la herida que tenía en su brazo.

- Aish... Duele...- Fue lo primero que dijo. La chica lo miró extrañada. El pelirrojo sostuvo un Starbolt con su mano izquierda, para iluminar el lugar.

Raven entrecerró los ojos, al igual que el tamaraniano.

- Vaya herida...- Dijo con el sarcasmo que la caracterizaba. No se detuvo a curarlo, lo primero que hizo fue caminar hacia el chico que estaba recién curado y que no daba señales de despertar en breve.

- Duele... Está bien?- Preguntó el pelirrojo, acercándose preocupado.

- No lo se...- Dijo la chica, por primera vez demostrando su preocupación.

- Vamos, no te preocupes, es fuerte, lo sé.- Rya posó su mano herida en el hombro de la chica. –Aish...- La pelinegra se volteó, un poco más tranquila. Juntó ambas manos sobre la herida del pelirrojo. La lesión cicatrizó y el joven la miró agradecido.

Rya se acercó a Cyborg, mientras iluminaba aun con su mano. Raven no se movió de al lado del chico verde.

- Muy bien, Cyborg... te necesitamos hermano...- dijo mientras abría la parte de atrás del robot. –Veamos...- Tomo unos cables y los unió. Al instante, la parte gris y motorizaba del hombre se iluminó.- Bien, Cyborg... DESPIERTA!- El joven no lo dijo con sutileza, pero el hombre robot abrió su ojo con tranquilidad.

- Auch... me duele todo.- Dijo mientras se sentaba.

- No es de extrañarme... Te dormiste una linda siesta...- Dijo sonriéndole, mientras se volteaba. Al instante sus ojos se volvieron redondos y sus pupilas se dilataron.– KAORU!- Corrió hacia la chica y se agachó a su lado. Posó la cabeza pelinegra en sus rodillas, preocupado.

- Veamos... a ver... déjame chequearla, Rya.- El joven mitad robot la examinó rápidamente y le sonrió. –Estará bien, creo que esa sustancia estaba podrida y por eso hizo esos estragos en su cuerpo... tal vez esté así unas cuantas horas...- El pelirrojo suspiró. En ese momento pareció notar algo.

- Y KORI?- El joven no pudo evitar gritar. Ya estaba acalambrado, quería que su hermana diera luz.

- Ilumíname un poco más, Rya.- Dijo el mitad Robot. El chico puso todo el poder que pudo en su Starbolt. No vieron a Star pero si vieron a...

- Robin!- Cyborg corrió hacia el pelinegro que seguía tirado en el piso. Cyborg lo tomó en sus brazos y lo acercó más a la luz. –Necesito más luz... estoy cansado de la oscuridad... Abriré un agujero en el techo.-

- Cyborg, que tal si el tipo ese aun sigue por ahí? Por qué crees que no lo hemos hecho aun?.- Dijo Raven, quien estaba en el piso adolorida al lado de BeastBoy, mientras miraba a Cyborg.

Raven se levantó y con pesadez acercó ambas manos a la profunda herida del joven maravilla. Luego volvió al lado del chico verde, preocupada porque no despertaba.

- Me arriesgaré...- dijo el hombre robot. Sin esperar respuesta, lanzó un poderoso rayo al techo. El sol atravesó el oscuro pasillo y nadie pudo evitar cerrar los ojos.

Luego de unos minutos, los cuales usaron para acostumbrarse a la nueva claridad, Robin se removió molesto en el piso.

- Auch...- El joven se levantó adolorido. –Cierren la ventana, quieren?- Silencio. Eso no le gustaba. De pronto, todo lo de la noche anterior lo golpeó. –Star... Dónde está Star?- Abrió los ojos y comenzó a buscarla desesperadamente.

Todos hicieron los mismo. Desde el lugar en el que estaban, adoloridos y cansados, esperaban encontrar a la chica parada, riendo de la posición de todos.

Los ojos de Rya y Robin se abrieron doblemente al encontrarla. Al final del pasillo, tirada con sangre, manchada y cubierta de magullones estaba la princesa. A su costado estaba Sako, gravemente lastimado y en el medio de ellos la espada partida al medio.

Robin quiso acercarse a ella, pero fue detenido por Cyborg.

- Tu herida se abrirá, chico maravilla...- Dijo, antes de levantarse y acercarse a la pelirroja.

Raven no tardó en acercarse también. Miró preocupada a su "hermana" antes de juntar sus manos sobre el costado derecho de la tamaraniana, donde una patada había roto varias costillas de la chica.

- Sólo lo simplifiqué, hay que llevarla a un hospital, al igual que a BeastBoy, Kaoru y Robin.- Sentenció Raven, mientras se paraba y se acercaba al chico verde.

- Estará bien?- Dijo una voz por detrás de Cyborg. El chico volteó y vio a Robin parado a su lado.

- Viejo... es que nunca escuchas?- Reprochó el mayor. Robin sólo sonrió tristemente por un segundo.

- Alguien debe llevar a este monstruo a la cárcel...- Dijo Rya, quien se había acercado a ver a su hermana y ahora pateaba tranquilamente al saco de huesos y carne que formaban al derrotado.

- Me encargaré...- Dijo Cyborg, mientras tomaba al hombre como una bolsa de papas.

- Yo puedo llevarlos al hospital...- Dijo la chica gótica.

- Raven, has gastado muchas energías.- Dijo el chico pelinegro preocupado.

- Vamos, no es nada que no haya hecho antes..- Dijo sonriéndole de lado. Tomo a BeastBoy en brazos y vio como Rya se acercaba con Kaoru en brazos y como Robin se le acercaba a Star para tomarla.

- Viejo, no deberías hacer fuerza, tu herida se abrirá nuevamente.- Dijo el mitad robot, acercándosele.

- Olvídalo, Cyborg, puedo solo...- El chico tomó a la princesa entre sus brazos y no pudo evitar sentirse como cuando la había llevado con Kaoru en ese oscuro galpón.

- Muy bien, rápido, no tenemos todo su tiempo.- Dijo la chica pelinegra.

Todos se acercaron al lugar donde Raven sostenía al chico verde y la miraron. Esta cerró sus ojos y, luego de unos minutos de silencio, los abrió mientras relucían de un blanco brillante.

- Azharan Mitrion Zintos...-

--- Fin del décimo capítulo.---

(): Star es una gran arquera, se ve en el capítulo Stranded (Varados), en el cual lanza una flecha para ayudar a Robin (No pregunten de donde sacó las armas).

Este chap va dedicado a: fabysfafa, lightfire, La Dama del Tiempo, 'Katherine-Potter-Lupin', Nelly-Crystal, koriandr-titan, Nade-san, GirlGotich, Beronice Gabriela Judith, jerras y princess-dreamer

Hola gente! Ya sé, me matarán porque a) Tarde mucho, b) es relativamente corto. Pero bueno, tengo excusas! . Primero quería recibir 80 reviews... luego me di cuenta de que eso era IMPOSIBLE y cuando quise subirlo caí en cama... uu Me levanté hace unos días y no lo subí porque... me daba fiaquita y quería leer n.nUU NO ME MATEN ToT

Dark: Como si a alguien le importara lo que escribes.

U.U Gracias por el apoyo moral... uu Ahora bien, si les importa mi trabajo y quieren que que suba PRONTO el próximo chap deben dejarme...

REVIEWSSSS! ˆoˆ

Atte;

Sango-Lily