Esta será una historia un poco larga gracias por sus comentarios, realmente me animan el día.

Lamento si se me cuelan algunos errores de ortografía


Capitulo 9

Astrid tenía un problema serio, últimamente recordaba muchas cosas que su madre decía y eso era algo extraño.

"Dos como ustedes, con tal velocidad, no pueden ser separados o alejados el uno del otro una vez que han optado que la vida es sólo vida eterna juntos, ala con ala y remo con remo."

Las palabras de Hiccup aún estaban tatuadas en su mente, aunque eso era demasiado. Aún en la sala de cine él parece tan tranquilo, como si nunca hubiera dicho aquellas palabras y eso la tiene pensativa. Podría darle una oportunidad, no como si pensara a futuro, porque aún le queda mucho. Pero si como alguien que vale la pena; además si ha estado enamorada de él desde el instituto. Todos aquellos pensamientos han hecho que tenga más hambre de lo usual, así que ha pedido un mega combo. Pero es mientras come una buena ración de palomitas que se da cuenta que no podía decir, si está feliz en ese momento. Es decir, él estaba sonriendo, pero eso no significaba nada. Hiccup es generalmente un hombre que parece feliz. No, en absoluto un mal humorado, como Izvik, el prometido de Camicazi, a pesar de que, a su manera, Hiccup es un artista tan talentoso como Izvik, si no más. Incluso si eso es sólo su propia opinión.

También es su opinión que Hiccup es mucho más guapo que Izvik, con sus ojos verdes -no, de verdad. Son de color verde. No verde avellana, tampoco, sino puro, como la hierba en en primavera- con un tipo de cabello despeinado, y castaño

No es que sea una competencia de que novio está más caliente, el de ella o el de su prima

Pero la verdad es que totalmente el suyo. Entonces se da cuenta que pensó en Hiccup como su novio, no solo eso, sin darse cuenta está sujetando su mano, y no tiene nada que ver con la escena melosa de la pantalla.

A pesar de que se conocen desde hace varios años, su corazón todavía hace algo gracioso, se estremece cada vez que lo ve... Heather dice que a eso se llama escalofrío. Astrid se da cuenta que no le importa cómo se llama, o sus causas. Todo lo que sabe es que realmente le encanta Hiccup. Él es tan... no sabe explicarlo. Cuando él entra en una habitación, no sólo pone un pie en ella... él la llena con su sola presencia, Aunque quizás eso solo es a causa de que es alto y de huesos grandes (bueno es delgado) y todo eso. Lo observa de reojo, observa la forma de sus labios...Es súper ardiente.

Pero no tan ardiente como esa forma que tiene de ver fijamente... como Ahora está viendo la panatalla (ojalá la viera a ella) además tiene un gran bono extra, Astrid esta segura que sus padres lo consideran un buen chico, pensando en sus padres aún están con la cosa de la "ética de trabajo" Astrid sabe están tratando de que vea lo que es tener una propia vida, sin depender de ellos.

Finalmente decide ver la gran pantalla del cine y no el perfil de Hiccup. ¡Error! casi se atraganta, había un hombre desnudo. ¡Desnudo! ¿Que estaban viendo?

Busco alrededor por una pistola convenientemente cargada. Solo por si estaba soñando Tristemente, parecía no haber una disponible. No es que no hubiera visto un hombre desnudo antes, habia visto documentales sobre algunas tribus en alguna parte alejada del mundo donde la ropa parecía no existir, pero aquello era una gran pantalla, lo que representaba un gran... Y justo entonces ocurrió. Fue justo entonces cuando se equivoco. Ese fue el momento decisivo, el instante en que todo pudo haber sido de otra manera. Si Astrid pudiera volver atrás en el tiempo, ese es el momento en que no hubiera besado a Hiccup Haddock, no mientras frente la pantalla un guapo actor estaba desnudo. Pero es que aveces no te das cuenta, ¡qué va! El momento existe, está ahí, cometes tu error fatal y luego el momento pasa y ¡zas...! desaparece, y con él también se esfuma la posibilidad de hacer algo al respecto. Porque ya lo hiciste. Ese era uno de esos momentos.

Astrid recapitulo aquel momento en su mente. Bueno ya había fallado a la regla de no besos, porque debía parecer dispuesta pero no demasiado. De repente se dio cuenta de lo que hizo pero ya es algo tarde; sus labios parecen tener vida propia, se amoldan a la perfección con los de Hiccup, lo único que los interrumpe es el sonido de la película, aquellos sonidos que indican que la pareja Finalmente ha consumado el acto. Asi que besarse mientras se escucha un par de gemidos bien actuados crearon un loco ambiente para su primer beso con Hiccup. Pero sus labios continúan moviéndose aunque su cerebro le pide a gritos que se detenga.

Lo malo del pánico es que se apodera de tu cuerpo por completo. Astrid sigue aún relativamente tranquila, sigue diciéndose: «Solo es un beso, solo es un; intentemos tener una relación, tu familia no tiene porqué saberlo» pero de pronto una vocecilla interior empieza a chillar: «¡Oh, Dios mío! ¡Ya sabía yo que esto iba a pasar! ¡Nadie debería haberme hablado nunca de chicos; soy un caso perdido! ¡Grave error error! ¡Grave error error!».

Astrid tuvo que separarse de aquel delicioso beso cuando escucho a alguien decir "Consigan un cuarto" jamás había sentido ese nivel de vergüenza, ni siquiera cuando salía con Björn y este parecía un bueno para nada y ella pagaba las cosas. Pero ella se la había pasado diciendo que los milagros no existen y que todas las leyendas y tradiciones de su familia son solo supersticiones y que hasta decir «¡Oh, Dios mío!» (es señal de debilidad mental) ya comenzó a pensar que pueden ser verdad esas leyendas.

Entonces mientras se separa de Hiccup y trata de finguir que está viendo la película su celular vibra.

Asi que agradece mentalmente por aquel aparato y no haberlo apagado como las indicaciones de la pantalla habían dicho, todo eso de: apague su celular era realmente algo que nadie hacía

Tomó su celular con manos temblorosas. Tiene tres mensajes, va desplazándose hacia abajo para leerlos, esperanzada.

Tilda

17:54

¿Ya lo has besado?

Lo siento, pero tu mamá me ha dicho que saldrían hoy. Espero no interrumpir nada

Heather

17:55

¡Hola, Astrid! Dios, qué horror Una pareja besándose en la película... Ahora que lo pienso, me pareció verte hoy esperando entrar a una sala... Ya no hay pudor en estos días.

Se quedo mirando el teléfono, atacada de los nervios. ¿A Heather le pareció verlos? ¿Dónde? Peor aún ¿Los está viendo en ese momento?

Hiccup tomó un poco de palomitas, como si aquel delicioso beso no hubiera pasado. Eso la desespero un poco, aún así era mejor que tener la conversación en medio de aquella película, que dicho sea de paso no recordaba el nombre.

«Que bello es Berk, Excepto por el clima. En primer lugar, tienes que conducir tan lejos para llegar a lugares de moda. Lo cual es genial si estás ebrio. Y por el otro, nadie te molesta» Astrid distrajo su mente pensando en su ciudad. Hiccup volteo a verla y aunque estaba oscuro ella podía ver a la perfección sus ojos verdes.

— ¿Está todo bien?

Astrid asintió porque parecía que Hiccup se refería a los mensaje que había recibido

— Si, no es nada importante. — Astrid volvio a tratar de ver si Heather estaba ahí quizás como espía de su madre. Pero no puede creer eso. Su celular vibra de nuevo.

Heather

18:02

Esa pareja parecía querer comerse, no se cómo decirlo, no era obsceno, más bien tierno, pero Astrid ¿Quien va al cine a besuquearse?

Pd: espero que tu cita esté yendo bien. XO

Bien, ese último mensaje solo dejaba más preguntas, aunque fuera Verdad que Heather los estaba viendo desde algún lugar no tenía que preocuparse. Ella siempre fue de ser segura y un beso obscenamente delicioso no la detendría, tomó la mano de Hiccup, y para su sorpresa el apretó suavemente su mano.

— Estás fría — Hiccup dejó un beso en su mano, lo cual la derritió y la hizo tener un orgasmo mental.

Cuando la película termino, estaba segura que si le preguntaban no sabría decir de qué trato o quiénes eran los actores, porque lo más relevante fue ver, bueno la parte importante del actor.

— Astrid. — Hiccup se detuvo al salir del cine — Ese beso.

— Si, es un si. — Aclaro. — Es la respuesta a tus declaraciones.

Y con esas palabras volvieron a unir sus labios.


.-.-.-

Cuando Astrid llegó a su casa estaba más que feliz ¿Porque había dudado tanto? Su familia podía decir muchas cosas pero solo importaba lo que ella pensaba.

Fue hasta su habitación ignorando las preguntas de su madre sobre su día.

— ¿Cómo fue? — Tilda la sorprendió, sus amigas realmente parecía que vivían en su casa.

— Me fue bien.

— ¿En verdad? — Tilda sonrió como si hubiera descubierto algun tesoro. — Porque yo sé que te fue más que bien. Mira. — Su amiga le mostró una foto donde claramente se veían dos personas besándose, eso corroboraba que Heather si estaba en el cine. Aunque la foto estaba algo borrosa ella sabía que era ella e Hiccup disfrutando de aquel beso. — Dime algo ¿Te gusta mucho?

Astrid bufo desesperada. Era obvio que le gustaba mucho, casi tenía tatuado en la frase: Me encanta Hiccup Haddock.

El celular de su amiga sonó.

— Es Heather — Informo antes de ponerla en alta voz.

— Astrid, aunque estoy de acuerdo con tu relación con Hiccup, el besuquearse en el cine es demasiado. Pero ¿quién soy yo para juzgarte? — Heather sonrió a través del aparato

— Yo opino que deberías dar el siguiente paso, ya sabes probar si te gustará — Murmuró Tilda en su oído. — Él no tiene barba.

Astrid Carraspeo, aquella conversación estaba saliendo de contexto.

— Chicas, aunque aprecio que, como feministas, tenemos todo el derecho de adoptar cualquier tipo de lenguaje que elijamos, incluso palabras consideradas por generaciones anteriores como "poco femeninas" o "densas", en realidad no es de buen gusto o imaginativo utilizar vulgaridades en la conversación cotidiana. Claro, si realmente te gusta algo. Pero la palabra con F, Tilda, no deberías usarla cuándo hablas de hacer el amor, en verdad no deberías usar esa palabra. Creo que eres mejor que eso. De hecho, sé que lo eres. Además, ¿qué diría el príncipe Drock? ¿Trock? Olvidé su nombre

Tilda vio a Astrid con la misma expresión en blanco que suele poner cuando le dicen algo sobre su hermano.

—Él dice "follar", incluso más que yo —respondio, luego solo Suspiro.

—Vamos a dejarlo así —Astrid habla a la persona en la habitación, y al teléfono, en general—. Finjan que no saben nada y sobre todo no le digan nada de esto a mi mamá.

— Bien, no diré nada — Se escucho del otro lado del teléfono.—Te diré lo que debes hacer —comento Heather,— Debes tomar un sorbo de una Coca-Cola, eso siempre te calma, porque pareces muy nerviosa. Eso significa que ya quieres verlo de nuevo

— Solo no digan nada.

— Astrid, quieres volver a verlo, pronto. — Tilda sonrió ampliamente

— Opino lo mismo. — mencionó Heather. — Es obvio.

Astrid vio el celular fijamente

—Eso... eso es absurdo —tartamudeo—. Pasa que estoy profundamente, muy profundamente, enamorada de Hiccup Quiero decir... vamos, Tilda —Astrid se dirijio a ella en busca de ayuda—. Tú nos has visto a Hiccup y a mí juntos.

—Correcto —dice Tilda, pensativa tocando sus perfectamente alineados y coronados dientes delanteros—. Pero creo que Heather podría estar en algo, Astrid. Creo que quieres que te digamos que deberías ir a hablar con él. Quiero decir, ¿por qué más lo habrías mencionado?

—Así es. Parece que quieres que te digamos que deberías ir a hablar con Hiccup al respecto de tu familia. — Heather parece muy animada desde el otro lado del celular.

—Creo que te gustó tener sus labios contra los tuyos y tienes la esperanza de que vuelva a hacerlo de nuevo —añade Tilda. — Pero esta vez con el permiso de tu familia

Astrid abrió los ojos de par en par hacia la única persona en la habitación.

—Límites —dijo, sacudiendo la cabeza con urgencia hacia Tilda, quien está ahora sonriendo.—. ¡Límites! ¡Señoritas! Y no digan nada de esto.

— No diré nada. — Tilda levantó la mano. Luego colgó el teléfono— Si preguntan ando buscando a mi hermano, se escapó de casa después de que Drock dijo que le gustó. Lo último que supe fue que lo vieron por aquí. ¿No lo has visto?

Astrid negó, además ¿Porque estaría en su barrio?

Quitando la foto y la extraña conversación sobre la palabra con "F" su día había salido bien, había comenzado a salir con Hiccup y él ya tenía un punto a favor, ya sabía lo que era pasar por el interrogatorio de su familia.

.-.-.-


Hiccup sentía un mar de emociones, tanto que no le importa el sonido de la televisión, ni siquiera aquel olor que seguramente indicaba que habían fumado marihuana o algún narcótico.

— Uhhh, mira — Señaló Svens — Tiene una cara de felicidad, seguro anotó con la chica del tercer piso.

— Está tan perdido. — Tacio sonrió mientras decía aquellas palabras.— Pronto comenzarán a cantarle la canción "Ponle el anillo"

Hiccup solo negó, sus amigos eran todo un caso, y tenía algunas cosas que pensar que no tenían nada que ver con Astrid y ese beso tan delicioso.

Había visto algo en el cine, no solo los labios de Astrid. Había visto algo un poco extraño. Pero era de esas cosas que no podía decirle a Astrid porque sin duda se alarmaria y trataría de arreglar las cosas.

— Tacio ¿Tu hermana va enserio con ese chico del centro comercial?

— No lo sé, solo sé que piensa que puede soportar tratar conmigo y ella. ¿Que problema tendrá? En verdad. Debe estar loco para decir esas cosas, es por eso que me vine para acá, así Tilda se da cuenta que no le conviene.

Hiccup podría decir que quizás tenía razón, pero no era algo que él debía mencionar, después de todo no estaba seguro de nada. Sobre todo después de ver a Heather en el cine, en lo que parecía una cita con el chico en cuestión.

— ¿Sacaste al perro? — Pregunto Hiccup, aunque seguramente la respuesta sería un rotundo NO

— Mira Bro, no tuve tiempo, entre trabajar y cuidar a mi tía, pero lo alimente.

— ¡Ajá! — Hiccup tomó la correa del perro, tenía un dilema, salir y arriesgarse a que Astrid lo viera o salir y arriesgarse a que Astrid lo viera.

Era la misma opción, así que realmente no importaba mucho. Salió de la casa rumbo al parque. Fue en ese momento cuando vio a Astrid, era el momento donde ella sabria que vivía en casa de la señora Newman, la cual aún no daba indicios de despertar pronto del coma.

— Hiccup. — Astrid lo Observó, estaba sorprendida de verlo ahí tan tarde.

— Tenía que sacar al perro. — Murmuró. — Svens no lo hizo

— De acuerdo ¿Porque sacas al perro?

— Bueno, es una historia muy larga, pero la versión corta es que vivo en la casa de la señora Newman de momento, hasta que encuentre un mejor lugar que sea barato.

— Ah, entiendo ¿Eres tú quien ha estado sacando la basura y acomodándola en pilas?

Hiccup asintió, fue entonces cuando pasó algo inesperado, algo que Astrid llamaría "El evento"

Aún estaba emocionada por finalmente aceptar los sentimientos del chico, aunque lo mantenía en secreto de su abuela, Aunque seguramente pronto lo sabría, porque su abuela parecía tener un séptimo sentido, no un sexto sentido, un séptimo sentido para ver quién ya tenía novio, fue en ese momento cuando escucho su propio alarido de estupor antes incluso de darse cuenta de lo que habia pasado. Sintio un dolor como si le hubiesen dislocado el hombro y tuviese arañazos en los dedos. Una figura en bicicleta pedalea a toda velocidad hacia el final de la calle. Asttid solo tuvo tiempo de ver una vieja sudadera gris y unos vaqueros negros antes de que la bici doblara la esquina.

Entonces en ese momento se dio cuenta que tiene la mano vacía. Pero ¿qué demonios...?

Se quedo pasmada mirándo la palma de la mano con incredulidad. No está. Ese tipo le ha robado el celular ¡Ese sujeto le ha robado el puto celular!

Su celular es importante. No puede hacer mucho sin él. Es un órgano vital hoy en día, y eso no quita que sienta un poco de aversión por esos aparatos. Es decir la gente los necesita para vivir el día a día. Y aunque odie los celulares, ella también los necesita para vivir su día a día.

—¿Estás bien ? —Hiccup observa la escena impotente—. ¿Te ha hecho daño ese hombre?

—Me... me ha robado —acierta a decir, tartamudeando—. Sa apaño el celular.

— ¿Pero tú estás bien?

Astrid no esta escuchándolo, sino que esta echándose a temblar. Nunca había sentido tanta angustia ni tanto pánico. ¿Y ahora qué hacia sin su teléfono? ¿Cómo funcionaria? Sus manos no dejan de irse directo al bolsillo donde suele guardar el celular, en un reflejo automático. Su instinto quiere que le mande un mensaje de texto alguien: «¡Dioses: he perdido el puto celular!» Astrid comenzo a pensar en porque necesitaba el celular en ese momento «¿cómo puedo averiguar si me han contratado en algún otro lugar sin un puto teléfono?»

Su celular es una herramienta importante. Es el número de sus amigos. Es saber que pasa con su familia. Es su trabajo. Aunque le duela admitirlo, Es parte de su mundo. Lo sabe es absolutamente necesario. Se siente como si alguien le hubiese desconectado de todas las máquinas de soporte vital.

—¿Quieres que llame a la policía? —Hiccup la mira con inquietud.

Astrid esta demasiado conmocionada para contestarle. Le asalta una súbita preocupación, aún más terrible: Sus entrevistas de trabajo. Le he dado su número de móvil a todo el mundo: al personal de recursos humanos, a las empleadas del servicio de contratación de aquella editorial, a todo el mundo. ¿Y si alguien lo encuentra? ¿Y si lo tiene alguien y está intentando llamarle ahora mismo y no hay respuesta porque el tipo de la sudadera ya ha tirado su tarjeta SIM al río o la basura?

¡Ay, Thor!... Necesita sentarse, no es tanto el celular, es haber sido víctima de un robo en su propio vecindario. Se da cuenta que tiene otra roncha en el brazo, lo que quita la teoría de que era una picadura de mosquito ¿Porque había salido esa noche a pensar en el beso con Hiccup? Ahora estaba sentada en un columpio con Hiccup preocupado por ella. Ya nada podía empeorar, sonrio ampliamente porque no quería llorar en ese momento.