Capitulo 9: Interrogaciones.
Edward POV.
Por más que lo intentara mi boca simplemente no se movía, estaba en completo estado de shock. Brook me miraba emocionada, esperando que por fin la registrara y dejara de ver como tarado la pared de enfrente. No me la podía creer.
— ¡Reacciona! — Me gritó posteriormente logrando que varios chicos que pasaban por el pasillo se giraran hacia nosotros y se nos quedaran viendo raros. Cualquiera pensaría que esta cría rubia me acosaba y trataba de violarme en medio del pasillo, con su enorme sonrisa maquiavélica y sus ojos ensanchados claro que podía creer que se trataba de una psicópata.
—Oh, este… yo… — balbuceé aún aturdido.
— ¿Y? ¿Y? ¿Y?
— ¿Y qué?
— ¿Me vas a ayudar? — demandó esperanzada.
—Ehh… haber Brook, manéjamela más espacio ¿no?
—Ash. — bufó — Hablo de Brent… Tu amigo… ¡El que me presentaste hoy!
—Sí, sí, hasta ahí me quedo claro, lo que no entiendo es ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Por qué?
—Pues ¿Dónde? En la cafetería ¿Cuándo? Hoy, hace unas horas, creo que lo recuerdas ¡Ya que tú me llevaste hasta ahí! ¿Cómo? Tú sabes cómo es el amor a primera vista, nada más… lo sientes. ¡Además es TAN lindo!
—Aja… — murmuré mirándola con cara de loco.
—No me veas así ¡Estoy enamorada! No lo puedo evitar. — Suspiró soñadoramente lo que por suerte para mí me dio un poco de espacio para moverme.
—Dime, ¿Cuántas palabras has cruzado con él? ¡¿TRES?!
—15, de hecho. — ¿Era enserio? — Oh, vamos Edward ¿Qué a ti jamás te ha pasado algo parecido? Brent es tan lindo, es, es… como un animalito abandonado y, y, sus…
—OK, ok, no quiero detalles explícitos, gracias. — rezongué, no suficiente con toda la melada que tenía en casa ahora hasta estos dos se me venían a poner así, es un hecho seré un solterón amargado. — Este bien, te ayudaré.
—Ahhhhhh…. —Chilló totalmente encantada y repartiendo besos por mi mejilla — Gracias, gracias, gracias, gracias…
—Ya, ya pues de acuerdo. Agh ¿qué hice para merecer esto? Bien ¿Por dónde empezamos?
— ¿Tiene novia? — investigó cautelosa.
—Mmm, no, creo que no.
— ¿Crees? ¿Cómo que crees? A mí no me vienes con suposiciones. Lo averiguas ¡Ya! — Bramó empujándome por el camino que seguía antes de que me interceptara.
— ¿Ahora? Estás loca, tengo clase de idiomas y…
—Convincente, como quieras, sólo quiero esa información para mañana a primera hora, también asegúrate de preguntar cuál es su color favorito, su animal favorito, su piedra preciosa favorita, la música, su comida favorita, ¡Rayos! ¿Tendré que aprender a cocinar? Espero que no, a mí se me quema hasta el agua…
—Claro, ya me voy. —Salí espantado de ahí, era increíble que ahora era el esclavo de la rubiecita, peor aún, era su Cupido.
Me debes una grande Brent.
En fin, me dirigí silenciosamente a mi clase de idiomas y tomé mi lugar junto al chico con quien compartía pupitre.
La hora paso bien, la profesora dejo mucha tarea pero por suerte se trataba de un tema relativamente fácil. Cuando por fin terminaron las clases salí apresuradamente del edificio, casi estaba asfixiado.
Me encaminé a mí amado Volvo plateado y me dispuse a esperar al resto mientras me cuestionaba ¿Por qué demonios tenía que hacerla de chofer?
Pasó y pasó el tiempo. Minuto tras minuto. Ya casi todo el mundo había partido a su trabajo o a su casa y yo continuaba esperando a la bola de holgazanes aquellos. Considere, muy seriamente, la posibilidad de irme y enfrentar las consecuencias después, pero tenía que admitirlo, no contaba con las agallas suficientes para enfrentar a Alice, estaba demasiado loca. Y era muy, MUY vengativa.
Y, no me pregunten porque, mi memoria empezó a divagar en distintas experiencias vividas con mis amigos. Una en especial logró captar mi atención.
El día que conocí a Emmett.
Flashback.
Era mi primer día en el nuevo instituto. Por fin, me había mudado de la espantos cuidad en la que crecí. Hugh, se me revolvía el estomago de sólo recordarlo. Había sido un día muy interesante y la gente parecía ser más normal aquí… o eso creí.
Estaba en clase de Español, trataba de concentrarme en el ejercicio que nos asigno la profesora cuando unos molestos murmullos a mi espalda me hicieron distraerme.
"Hey, pss… Alec, ¡Alec! Oye Pss… ¡Voltea! Alec, Aleec ¡Aleeec! ¡Aleeeeeec, tú, Alec, pss… hey tú, si tú, niño cabeza de champiñón ¡Alec!¡Aleeeec! Pss… "
Bueno, con algún raro me tenía que encontrar. El tipo no entendía lo que era ignorar a alguien.
"Hey ¡Alec! ¡ALEC! Ash Hey…Pss"
"Disculpa" Lo interrumpí, ya me estaba dando dolor de cabeza. "No creo que te vaya a contestar"
"Oh, lo sé" exclamó sonriente. "Sólo me gusta molestarlo"
"De acuerdo" suspiré perezosamente.
"Eddie ¿no?"
"Edward" Lo corregí.
"Me gusta más Eddie, creo que et diré así"
"No, soy Edward"
"Como quieras Eddie" Sonrío "Oye, tengo una pregunta para ti"
"¿Sí?"
"Se dice que solo diez personas en todo el mundo entendían a Einstein.Si nadie me entiende a mí, ¿eso significa que soy un genio?"
"¿Disculpa?"
"Si hay un más allá... ¿hay un menos acá?"
"Hee…"
"Si el pez nada... ¿la vaca todo?"
"¿De qué hablas?"
"Si un abogado enloquece….. ¿pierde el juicio?"
"Oye, creo que necesitas un psicólogo."
"Sí el mundo es redondo y lo llaman planeta. Si fuese plano. ¿Lo llamarían redondeta? "
"Pero… yo ahh."
"¿Dónde está la otra mitad del Medio Oriente?"
"Es sólo su nombre"
"¿Qué tiempo verbal es "no debería haber pasado"? ¿Preservativo imperfecto?"
"No tiene nada que ver"
"¿Por qué los Picapiedras festejaban Navidad si vivían en una época antes de Cristo?"
"¡CALLATE!"
"¿Por qué Tarzán estaba siempre afeitado?"
"OK, NO CULPO AL TAL ALEC POR IGNORARTE"
"¿Hasta dónde se lavan la cara los pelados?"
"BASTA"
Y así fue como me convertí en el nuevo blanco de Emmett McCarty.
Fin del Flashback.
Sí. Mejor no saber lo que pasaba por la mente de esa rara especie mitad oso, mitad niño.
Emmett POV
¡Aaaaaaaaahhhhhhhhh!
¡Aaaaaahhhhhh!
— ¡Aaaahhhh!
—Emmett, lo diré por quinceava vez ¡Cállate!
¡Aaahhhh!
—Y deja de gritar en tu mente.
— Es que Jasper, tú no me entiendes, moriré, lo puedo asegurar, no sobreviviré a esto.
—Lo sé, lo sé, pero hay que pensar con claridad. — ¡Aaahhh! ¡Estoy perdido!
—No puedo creer en lo que nos metimos, pronto no seremos más que un recuerdo de lo que fuimos.
—Calma y concéntrate, dos cerebros son mejor que uno… o, un cerebro y medio, o… lo que sea que tengas tú. — ¿Me habrá querido decir algo? Nah, imaginaciones mías.
— ¿Tienes el teléfono?
—Sí. Me costó mucho quitárselo a Alice y en cuanto lo sepa seguramente estaré un gran problema…
— ¡¿LO TIENES SI O NO?!
—Ya, ya pues, si lo tengo. — sacó el celular rosado de su bolsillo trasero.
—Bien. ¿El número está ahí?
—No sé. — abrió el celular y empezó a picar y picar botones, simultáneamente yo no podía hacer más que morderme las uñas. — ¡Aquí esta!
—Genial, llama, llama…
—No, no puedo. Esto está mal Emmett, y si nos descubren, y si Alice me odia después de esto, y si…
— ¡Cállate y dame le maldito teléfono! — Se lo quite de las manos y marque el número en pantalla.
"Bueno" contestó una voz femenina.
—Hola, Hey… — Tosí un poco — Soy Emmett, no estoy seguro si me recuerdes.
"Oh, Emmett, claro que te recuerdo" Lo sabía ¿Quién se podía olvidar de alguien tan extremadamente sexy?
—Que bien, ahh… —Volvía toser un poco más. — Te quería informar que estoy, gravemente enfermo y…
"hu, lo siento mucho ¿Qué tienes?"
—Omn… — Miré a Jasper en busca de ayuda, ya que él había estado escuchando toda la conversación puesto que estaba pegado a mi oreja. Jasper movió sus manos frente a él haciendo raras formas y apuntando a una pizarra detrás de mí donde se hallaban varios afiches pegados. —Pulmo…cardio… ¿cáncer? — el rubio se pegó en la frente con la mano.
"¿pulmocardiocancer? ¿Eso existe?"
—Oh, sí, sí que existe — Afirmé — es cuando… cuando ¿se te cae el pelo de los pulmones? — otro golpe sordo en la frente.
"Ahh, pero ¿lo del pelo no era por las quimioterapias? Y, los pulmones no…"
—Uh-oh Sí, lo acaban de descubrir, es parecido al papiloma humano y… — de nuevo tosí — Estoy muy mal, de verdad y Jasper también tiene.
"Umm ¿El papiloma humano no se contagiaba por medio de relaciones sexuales?"
Otro golpe en la frente. A este paso le saldría un muy grande moretón.
— ¿Si?
"Entonces… ¿Tu y Jasper…?
¡¿Qué rayos?! ¡Acababa de entender!
—Oh, no, no, no…
"Emmett…"
—Yo, no…
"Emmett, ¿seguro que no estás diciendo todo esto para no tener que venir a trabajar hoy?
—No, no. Bree, Puff… ¿Cómo puedes creer eso de mí?
"No sé, con eso del pulmocardiocancer da mucho que pensar ¿sabes?" Suspiró "En ese caso, te veo en un par de horas en la tienda"
— ¿Qué?
"Sí ¡A trabajar!"
—Escucha… — musité con tono seductor. — Tal vez podamos arreglar esto…
Jasper me vio con una ceja alzada.
"Ah sí ¿Cómo?"
— ¿Qué te parece, tu, yo…? ¿Una…?
"Oh, Emmett no es por nada pero no quiero salir contigo si a eso te refieres"
¿Qué? ¿De qué está hablando? ¡Claro que quería salir conmigo! Cualquiera hubiera aceptado salir conmigo ¡Soy jodidamente sensual!
—Bree… — use mi mejor tono sugerente, ese que usaba cuando Rose y yo… jo-jo, continua Emmett concéntrate — creo que no me entiendes…
"Sí, creo hacerlo y Emmett si tienes que venir a trabajar y lo siento no eres mi tipo"
¿Qué estupidez es esa? ¡Yo soy el tipo de todas!
¡Estoy malditamente bueno!
"Además tengo novio"
A no, así sí. De todos modos yo no quería nada con Bree, ya tengo a Rose.
"Te veo en una hora Em, chau"
Colgó.
— ¿Me puedes decir qué diablos fue eso? ¡¿pulmocardiocancer?! ¿Cómo se convirtió de una excusa a un intento de flirtreo? ¿PULMOCARDIOCANCER?
—Creo que no me creyó.
— ¿Enserio? No me digas…
—Pues si te digo.
Otro golpe en la frente.
—Por otro lado… — murmuré.
— ¿Sí?
— Podre usar una de esas camisas negras. — otro golpe. Uff, es que me vieran con una de esas camisas ¡Son geniales! Con ellas parece como si viniera de sexylandia o algo parecido.
Edward POV
Transcurrieron alrededor de 20 minutos haciéndome las mismas preguntas:
a) ¿Cómo es que Emmett y Jasper terminaron convirtiéndose en mis amigos?
b) ¿Cómo termine aceptando vivir con ellos?
c) ¿Cómo rayos fui tan despistado la primera vez que una chica se me insinuó por mandato de Jasper?
d) ¿Por qué los Picapiedras festejaban Navidad si vivían en una época antes de Cristo?
Bien, la "C" no tenía nada que ver pero vino en a mi mente con un tren de pensamiento. De hecho, si lo veías desde otro punto de vista (Y me refiero a un punto de vista que no sea el mío) había sido algo gracioso, exceptuando cuando casi me violó en el baño de un avión ¡O! y cuando me planteó la posibilidad de hacer un trió con Lauren Mallory ¡Eso es perturbador! En definitiva, Jessica Stanley necesita un terapeuta.
Pero bueno, al final ambos se disculparon durante meses (claro que también se rieron por meses) de lo ocurrido, eran y son mis amigos así que los perdone, afortunadamente nunca más llegaron a esos extremos para conseguirme una chica.
— ¡Hey Ed! — Gritó Alice llegando al volvo. — ¿Por qué esa cara? No recuerdo haberla visto desde el incidente con Stanley y Mallory. — Me estremecí involuntariamente.
—Ugh… sí, malos recuerdos. Como sea ¿Por qué tardabas tanto? ¿Y los demás?
—No sé, no encuentro mi celular por ningún lado ¿no lo has visto?
—No ¿Y Rose?
—La última vez que la vi iba a su clase de matemáticas con Brent. — Se rio un poco. — El muy tonto se cayó en el pasillo del edificio D.
—Para variar… — rodé los ojos. — Ese chico debería conseguirse una silla de ruedas.
—Probablemente pero se vería espantoso en una cosa de esas.
— ¿No crees que eres un "poquito" superficial?
—No, a mi me cae bien aunque se vista horrible… lo cual hace.
Iba a seguir con la conversación pero me distrajo Emmett que venía caminando hacia nosotros con cara de desilusión y Jasper junto a él con una expresión que decía "Emo" por todos lados y con una gran marca morada sobre su frente.
— ¿Paso algo, corazón? — preguntó Alice melosa.
—No. — Como dije: Emo.
—El pulmocardiocancer lo está afectando — masculló Emmett.
— ¿El qué?
—Nada. —Resopló — ¿Y Rosie?
—No sabemos.
—Necesito un abrazo… — usó su cara tipo "Gatito con botas de shreck" made in Alice —… ¿Eddie?
—No te abrasaré Emmett. — refunfuñé a lo que él frunció el ceño molesto.
—Y yo que pensé que me querías…
— ¿Sólo estas así porque iras a trabajar?
— ¡Cállate! Tú no comprendes mi dolor…
Vi por el rabillo del ojo acercarse a una rubia divertida y aun hombre demasiado torpe para su propio bien –y el de cualquiera cerca-. Rose corrió a inmediatamente abrazar a un desconsolado Emmett y Brent sólo se nos quedo viendo en silencio.
—Ya que todos estamos aquí ¿podríamos por favor irnos antes de que sea necesario traer un psicólogo?
— ¿Qué le pasa? — Le preguntaron mis amigos a Alice en voz baja, lo suficiente como para que fuera capaz de escucharlos.
—Se ha puesto a recordar el incidente Stanley-Mallory.
Todos menos Brent se estremecieron.
—Como sea, ustedes dos —apuntó a Emmett y Jasper — ya van tarde, mejor súbanse al auto de Rose, ella los lleva ¿de acuerdo? — Asintieron. — Yo me voy con Brent y Edward al departamento para llevarles los uniformes; ya no hay tiempo de que los recojan.
—Ay Alice ¿no podemos no-no-no ir a trabajar hoy?
—No. Y mejor apresúrense ¡vayan! ¡Vayan! — Alice los empujo a ambos al auto de Rose y los encerró en el asiento trasero, ellos miraban por las ventanas como si en vez de sólo acudir a su trabajo los estuvieran llevado detenidos a la estación de policía.
Mientras el auto se alejaba Alice paralelamente nos empujaba a Brent y a mí hacia el volvo de la misma forma en que lo había hecho segundos atrás con Emmett y Jasper.
…
— ¿Por qué tan callado? — pregunté cuando íbamos a medio camino y Brent seguía sin decir palabra.
—Nada, sólo… ha sido un día pesado, muchas caídas. — Se rió un poco pero se notaba que también estaba enojado por este hecho. — Y, ¿De qué hablaban hace rato?
— ¿Qué cosa?
—Algo sobre un incidente…
—Oh, créeme es mejor no saber.
—Ay Eddie ¿Por qué no le cuentas? — Intervino la duendecillo —Seguro se ríe un buen rato.
—No. — me negué. —No es buena idea. Y Alice si no quieres que salga huyendo dándose cuenta de la clase de amigos que son te recomendaría callar. —De ahí en adelante no se dijo nada en absoluto, todo era paz y tranquilidad, aparentemente.
…
Al llegar a nuestro destino los tres subimos hasta el octavo piso –el ascensor seguía sin funcionar- y entramos al departamento. Alice rápidamente corrió hacia las bolsas de ropa que había comprado el día anterior y saco dos uniformes; uno que parecía ser para cubrir un auto, deduje que era el de Emmett; y otro bastante más chico.
—Ok, es mejor que me vaya; Emmett y Jasper ya debieron haber llegado, adiós chicos.
—Adiós, Alice. —nos despedimos antes de que saliera por la puerta principal.
—Bueno, eso nos deja a ti y a mí Brent ¿alguna idea?
—Hum, amm este… no. — balbuceó nervioso al mismo tiempo que mordía su labio inferior y sus ojos revoloteaban por toda la habitación. —Creo, creo que haré el trabajo que él señor Varner nos pidió para mañana. —Lo miré extrañado, era un comportamiento bastante anormal si me preguntan. — Bu-Bueno dijo que era importante así que…
—Aja, ¿alguna razón especial para lo alterado? — le interrumpí. — ¿O así eres siempre?
—Casi… — Suspiró.
—Vale, tranquilo. Iré a la tienda de abajo por algo ¿vienes? — pareció pensárselo un momento pero finalmente se negó con un movimiento de cabeza. —Como quieras, vuelvo en un rato.
…
Bajé a la recepción del edificio y al entrar en la cafetería-tienda tomé unas cuantas chucherías –adiós a mis últimos cinco dólares- entre ellas, un par de empanadas, una gaseosa, unas papas, un panque y un enorme frasco de nutella. La plática con Brent esta mañana me había recordado lo increíblemente adicto que era a ella de niño y quería recordar viejos tiempos. Termine de pagar en el mostrador y subí de nuevo al octavo piso.
Creo que subir tantas escaleras me estaba dando condición física.
…
Entre al departamento y llamé a Brent para que comiera algo de lo que había traído pero nadie contesto. Me comí el panque y encendí la televisión. Salía un maratón de Doctor House en el canal 8 y me dispuse a verlo. Pronto me aburrí, puesto que ya había visto ese capítulo más de dos veces hasta que se escucho un fuerte estruendo desde la habitación de Brent, como de algún cristal rompiéndose, grité su nombre un par de veces pero de nuevo no hubo respuesta alguna por lo que fui a ver que ocurría.
La puerta de su habitación estaba abierta así que entre, me dirigí a la que sería la habitación del baño y toque la puerta.
—Brent ¿estás ahí?
Silencio.
— ¿Brent…? Brent, Voy a entrar…
— ¡NO! — un grito histérico lleno mis oídos. —No, no, no entres, no.
— ¿Paso algo? ¿Qué fue ese ruido?
—Ee, se me cayó algo…
Otro fuerte estruendo al igual que el anterior sonó por todo el cuarto acompañado por el claro sonido del agua de la ducha caer.
— ¿Qué es? — intenté abrir la puerta pero sentí como algo estrellaba contra ella.
—Nada, nada, de verdad no es necesario que entres.
Genial. Era la segunda vez en el día que actuaba igual ¿Qué demonios le pasaba a este tipo? ¿es una especie de psicópata o algo así o qué?
—Agh está bien, pero más te vale no haber roto ninguno de los juguetitos de Jasper. No quiero escucharlo llorar por sus soldaditos de nuevo. — resoplé y salí de ahí.
…
—Fue un accidente…
Si, rompió la caja de sus soldaditos… hoy sería una mala noche para él.
…
Eran alrededor de la de la tarde, según Alice, por ser su primer día los chicos tendrían que quedarse en el "trabajo" hasta las 7 de la noche para que aprendieran a llevar el negocio así que Brent y yo seguíamos solos en el departamento. En realidad no habíamos hablado mucho, era muy callado ¿demasiado o estaba nervioso?
Vimos un par de películas tontas por la TV una de las cuales lo hizo vomitar, por cierto.
Tenía un estomago muy débil.
Y eso que fui yo quien estuvo comiendo y comiendo nutella.
Mientras continuábamos con el maratón de películas de "Harry Potter" después de que se acabara lo que estábamos viendo algo hizo Click en mi cabeza.
Rayos, Brook.
— Um, ¿entonces…?
Me miró con una ceja alzada.
— ¿Cuál es… tu color favorito? — me sentía un completo idiota preguntado eso.
— ¿Disculpa? — preguntó confundido, pero si somos justos hasta yo reaccionaría así.
—Sí, ya sabes para… ¿conocerte mejor? — me salió más como una pregunta que como una afirmación.
—Uh, pues, no sé… supongo que depende.
— ¿Cómo que depende? ¿Depende de qué? — Su respuesta me intrigo, digo, igualmente ¿a mí que me importa cuál sea su color favorito? Esa era una respuesta rara.
— Del día, creo.
— ¿Cuál es tu color favorito hoy?
— ¡Hey! ¿Ese tipo no se parece a ti? —Apuntó hacia la pantalla de televisión.
—No desvíes el tema.
— Claro, ¿amarillo? No estoy seguro.
— Ok, ¿animal favorito?
—Edward te digo que ese sujeto…
— ¡Sólo contesta!
— El… leopardo.
— ¿música?
—Casi toda
— ¿comida favorita?
— Yo que sé… — resopló cansado — ¿para qué quieres saber todo eso?
— Bueno, bueno una más — pedí divertido a su actitud. ¿Cuál era la otra pregunta que hizo Brook?
— ¿Cuál es tu piedra preciosa favorita? —sonsaqué tranquilamente. Él se volteó para contestar pero cerró la boca en el momento en que sus ojos se fijaron en los míos. Había un extraño y desconocido brillo en ellos que me dejo aturdido, él también parecía estarlo puesto que parpadeó varias veces antes de volver en sí.
—Es… esmeralda. — susurró.
…
Y todo cambió de color.
.
N/H: ¡Hello! Así es ¡Estoy de vuelta! Jejeje. Gracias a todas mis amadas lectoras que me han apoyado a pesar de todo y no me abandonan sin importar todas mis complicaciones. Ahora que excusas podría darles hasta de lo que no (mis maestros creen que no tengo vida, etc, etc)pero no lo hare porque simplemente no tiene sentido, ya actualice y tratare de hacerlo de nuevo pronto. De nuevo agradezco a todas las chicas que me dejan sus opiniones y a las nuevas lectoras y seguidoras de este fic como dreyescanseco gracias por os múltiples rewiewsdejados anteriormente igualmente a todas chicas.
Quieren B POV?
Les recuerdo que el 99% de los personajes le pertenecen a Stephanie Meyer. Eso sí, la historia es toda mía.
Bay Guapas… (Sí, hablo de ti hermosa :3 )
