Hola!Les traigo la continuación de ''El chico que se escabulle por mi ventana''. Espero que la disfruten
La historia no me pertenece, la original se denomina ''The boy who sneakes in my bedroom window'' que pertenece a la escritora kirsty Moseley que, gracias a gatiinix, pude saber de quien pertenecía esta increíble historia:)
Los personajes tampoco me pertenecen, son del fantástico Masashi Kishimoto, el cuál nos dejo un increíble capítulo en Manga debo decir :'D
Eso es todo, disfruten la lectura mis queridas/os lectores :)
El chico que se escabulle por mi ventana.
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Capítulo 10.
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-Eso fue impresionante- gorjeó Ino, sonriendo.
-Si, la mejor película que he visto en años- estuvo de acuerdo Naruto con una sonrisa, sabía que lo decía porque estuve sentada sobre él.
-¡La odié! ¿Cómo pueden decir que estuvo buena? Quiero decir, cielos, son personas muertas que comen personas vivas y también las convierten en zombies comedoras de carne. Y ahora tengo que ir al baño, ¡y tengo miedo de ir sola!- me quejé, poniéndome de pie y haciendo pucheros. ¿Porqué había visto la *beep* película de todos modos? ¡Sabía que me asustaría!
Los tres se rieron de mi, pero Naruto se paró.
-Iré contigo y revisaré el baño por aterradores no muertos antes de que entres, ¿qué te parece?- ofreció, inclinando la cabeza hacía el baño en el corredor, sonriendo.
-¿Revisarías mi habitación también? ¿Y mi baño?- pregunté esperanzada. Se rió, obviamente pensó que estaba bromeando-. No estoy bromeando, Naruto.
-Lo que tú quieras, Ángel- estuvo de acuerdo, sonriendo y siguiéndome por el pasillo.
Me detuve fuera de la puerta del año y esperé que él entrara primero.
Salió un minuto después, riéndose entre dientes-. Es una zona libre de zombies- dijo, sacudiendo la cabeza y sonriéndome.
-Gracias- murmuré, sonrojándome y sintiéndome como una niña pequeña. Me dirigí al baño, dejando la puerta sin cerrar en caso de que necesitara salir de alli rápido. Sabía que estaba siendo *beep* pero simplemente no podía evitarlo. Lavé mis manos, salí y lo vi inclinado contra la pared esperándome, lo que me hizo sonreír.
-Pensé que sería mejor esperarte. Nunca sabes qué podría estar al acecho en un pasillo oscuro- dijo, mirando alrededor lentamente con los ojos muy abiertos. Mi corazón saltó a mi garganta mientras me tira hacia él, envolviendo mis brazos alrededor de su cintura con fuera y enterrando mi cara a un lado de su cuello. Él río-. Sip, ¡la mejor película!- declaró, poniendo sus brazos alrededor de mí, caminando por el pasillo hacía el salón.
Antes de doblar la esquina se apartó y me besó suavemente en los labios.
-¿En serio? ¿Lo hiciste esperar afuera de la puerta? Eso es bajo, Hinata- Espero que por lo menos hayas cerrado la puerta esta vez- se burló mientras me sentaba. Asentí.
-Sip, cerré la puerta, no creí que quisiera escuchar- confirmé, riéndome-. ¿Qué les parece jugar a la Wii?- sugerí, tratando de cambiar el tema de mi fobia a los zombies. Todos asintieron así que Neji lo preparó. Se decidieron por deportes así que Naruto y Neji jugaron al boxeo primero. Ino se movió para sentarse a mi lado, los dos chicos estaban parados y jugando en frente nuestro.
-Mmm, simplemente no puedo decidir cuál de los dos tiene el trasero más lindo. ¿Qué piensas?- dijo Ino en voz baja pero lo suficientemente alto para que los chicos escucharan.
-¡Ew! En serio, ¿qué esta mal contigo? ¡Es mi hermano!- grité, temblando.
-Sólo uno de ellos es tu hermano, Hinata, el otro es en serio malditamente caliente. Y creo que tiene una debilidad por ti- susurró demasiado alto otra vez, haciéndome temblar.
Vi a Neji lanzar una mirada de muerte a Naruto que se veía como si estuviera pretendiendo que no pudiera escuchar.
-Claro, si, esta bien- contesté sarcásticamente, haciendo girar los ojos-. Vamos, apúrense, quiero jugar- me quejé, tratando de cambiar de tema. Ino realmente no tenía idea de qué tan cerca estaba.
-Aquí, Ángel, puedes tomar mi turno. Será mejor que me vaya de todos modos, es casi media noche, mis padres se deben estar preguntando dónde estoy- dijo Naruto, sosteniendo el control hacia mi. Ino saltó y lo agarró, sonriendo y asintiendo hacía mi hermano, señalando que quería jugar con él.-Naruto, ¿revisarías mi habitación antes de irte?- pregunté, sintiéndome patética y como un niño pequeño asustado.
Sonrió pero no se rió de mi, lo que me pareció sorprendente.
-¡Oh, está bien!- forzó un suspiro, con sus ojos divertidos. Por su mirada, en realidad le gustaba el hecho que le estuviera pidiendo que hiciera esto, quizás le gustaba ser todo protector o algo, quizás lo hacia sentir necesitado.
Marchó a mi habitación, me paré y lo seguí después de uno segundos. Cerré mi puerta silenciosamente, y me incliné contra ella. Lo miré mientras que en realidad caminaba por mi habitación, mirando bajo la cama y en el armario,antes de dirigirse a mi baño. Mientras caminaba de vuelta a la habitación, sus ojos aterrizaron en mi, honestamente no sabía que estaba allí podía decir por su cara de sorprendida. Bendito sea, mi novio en realidad había revisado mi habitación completa por zombies. Mi corazón se saltó un latido al pensar en él siendo mi novio.
-Hola- ronroneé seductoramente mientras caminaba hacía mi cama y me sentaba-
-Hola- contestó con una pequeña sonrisa. No hizo ningún movimiento para acercarse, creo que estaba tratando de no apurarme. Di unas palmaditas a la cama junto a mi y con entusiasmo trotó hasta mí y se sentó.
-Gracias por revisar mi habitación- susurré, jugando con el cuello de su remera, pasando mi dedo por su piel por allí.
-En cualquier momento. Siento que no voy a estar aquí para ti esta noche. Trata de no tener demasiadas pesadillas, ¿está bien?- Me miró con ojos tristes, ambos sabíamos que tendría pesadillas sin él aquí.
Me arrodillé y me moví hacía él, lanzando la pierna por encima de la suya así estoy sentada en su regazo, a horcajadas sobre él. Envuelvo mis brazos alrededor de su cuello y miró en esos ojos azules. Parecía un poco desconcertado, pero sus ojos bailaban con entusiasmo.
-Siento que Ino se vaya a quedar otra vez. Realmente voy a extrañar estar medio aplastada a muerte en la noche- bromeé. Lo dije como una broma, pero para ser honestos, realmente iba a extrañarlo esta noche.
-Bueno, realmente voy a extrañar medio aplastarte a muerte- bromeó, frotando sus manos en mi espalda.
-Trata de dormir un poco esta noche, ¿de acuerdo?- supliqué. Realmente odiaba cuando se quedaba sin dormir, me hacía sentir culpable porque él sólo empezó a dormir acá, en primer lugar para consolarme y ahora se quedó atrapado con eso.
-Lo voy a intentar.
De repente tuve ganas de darle un beso y tal vez burlarme de él un poco, pero me daba miedo hacerlo. Bien, simplemente hazlo, Hinata, ¿qué es lo peor que podía pasar? Es Naruto; se detendrá si se lo pides.
-Tal vez te podría darle un poco de algo para soñar. ¿Te parece que eso te ayudaría?- le pregunté, mordiéndome los labios y levantando mis cejas. Me miró con una expresión un poco insegura; obviamente no estaba esperando tanto contacto físico tan pronto. Me di cuenta por el bulto de sus pantalones vaqueros presionando entre mis piernas que él quería el contacto físico, pero también me di cuenta de que me dejaba hacer los primeros movimientos.
-Puede ser que ayude- dijo con voz ronca, haciendo que mi cuerpo cosquillee y mi piel se caliente.
Me incliné hacía adelante y lo besé con pasión, hizo un pequeño gemido mientras deslizaba su lengua por mi boca. Le pasé las manos por el pelo, amando la sensación de suavidad de el en mis dedos. No hizo ningún otro movimiento, solo me besó, pero yo quería un poco más, así que empuje sus hombres, haciendo que se acostara así yo estuviera encima de él. Le pasé mis manos por el pecho y metí la mano bajo su camiseta, siguiendo su escultural abdomen, haciéndolo temblar ligeramente.
Me rodó por lo que estaba debajo de él, rompió el beso y me miró, nuestras miradas se encontraron tratando de frenar nuetras respiración. Agarré su camiseta y la subí por su cabeza, haciendo que parara de respirar por completo. Bajé la vista hacia su pecho. Realmente era hermoso; recorrí con mis dedos hacia abajo, maravillándome de que este chico quería estar conmigo. Todavía no se había movido, sólo se cernía sobre mí, mirando sin saber qué hacer, así que puse mis manos en su cuello de nuevo y tiré de él hacía abajo para que me bese. Me devolvió el beso con entusiasmo.
El beso se estaba calentando; sólo lo dejo para besarme en la mejilla bajando por mi cuello. Sus manos se movieron lentamente hacía mi estómago y se deslizaron debajo de mi top, rozando con sus dedos la piel de ahí. Continuó besándome hacía abajo sobre el top hasta que llegó a mi estómago luego subió el top y comenzó a besar mi piel. Sentí su lengua recorriendo el camino justo debajo de mi estómago haciéndome gemir. Estaba teniendo una sensación en mi interior que era como un dolor ardiente pero traté de no pensar en ello, la sensación asustaba la vida fuera de mí. Me empujó el top ligeramente más arriba y lo sentí besarme el material de la parte más baja de mi sujetador. Todavía estaba de acuerdo con esto; estaba disfrutándolo mucho más de lo que pensé que haría.
Pensé que sólo le daría algo para soñar, pero tenía la sensación de que lo volvería revisar esta noche también. Mi top se levantó un poco más alto y lo escuché gemir suavemente mientras exponía completamente mi sujetador. Su mano se deslizó arriba de mi estómago y suavemente pasó la mano sobre uno de mis pechos, sólo una vez, antes de moverse lejos como si estuviese esperando que lo detenga. Cuando no dije nada, puso su mano devuelta ahí y tomó mi pecho. Gemí de nuevo. Se sentía tan bien tenerlo tocándome; llevó su boca devuelta a la mía y me besó con ternura, todavía masajeando mis pechos gentilmente. Podía sentir su erección presionando en mi muslo y empecé a ponerme nerviosa porque esto se estaba poniendo demasiado caliente, demasiado rápido. ¡Oh Dos, necesito parar! Rompí el beso.
-Naruto- dije sin aliento.
Sus ojos fueron a los míos de golpe y sacó sus manos de encima de mi, empujándose a si mismo arriba por lo que estaba flotando por encima de mi, sin tocarme aparte de nuestras piernas entrelazadas.
-¿Paro?- ´pregunto, su voz sonaba ronca y llena de lujuria. Tragué saliva y asentí.
Él inmediatamente se apartó de mi por completo y se sentó en el borde de la cama, poniéndose su camiseta. Me senté, sonrojada, sintiéndome estúpida y como una niña pequeña- ¡Vaya, ni siquiera permití que me sacara el top!
-Lo siento- murmuré, sin mirarlo.
-Ángel, no necesitas lamentarlo. Nosotros no teníamos que hacer eso. Te lo dije, lo que quieras. No voy a decir que no me gusto esto, porque sería una mentira. Esa fue la cosa más malditamente caliente que me ha sucedido- dijo, encogiéndose de hombros.
Me reí de esa declaración.
-¿La cosa más caliente que alguna vez te haya sucedido? Si claro, probablemente has dormido con más de un centenar de diferentes chicas y habrás hecho quien sabe qué con ellas y a ellas, y ni siquiera me sacas mi top antes de que me asustará- dije sarcásticamente, sintiéndome como una idiota. Él no necesitaba mentirme para hacerme sentir mejor.
-Ángel, confía en mí que esta fue la cosa más caliente que me haya sucedido. Solo vos, me haces sentir diferente. Incluso besarte es diferente, es mil veces mejor que cualquier cosa que haya sentido antes. Haces que mi cuerpo queme en todas las partes en donde me tocas. No puedo explicarlo.- Frunció el ceño y sacudió la cabeza como si estuviera molesto consigo mismo por no tener las palabras correctas.
-Sé lo que quieres decir.- Sonreí, besándolo suavemente en los labios. Me sonrió.
-Ahora es cuando se supone que me decís que esto fue la cosa más caliente para ti también- bromeó, sabiendo que no había besado a nadie más que a él y a ese idiota que me beso en la fiesta.
Fingí pensar en ello durante unos segundos.
-He tenido mejores.
Se echó a reír.
-Si, apuesto a que lo has tenido- respondió, moviendo la cabeza con diversión. Le sonreí y suspiró-. Creo que será mejor que me vaya. Gracias por hoy; tuve realmente un buen rato contigo. Duerme tranquila, bien. Oh y por cierto, esto que acabamos de hacer se suponía que me ayudaría a dormir, bueno, no creo que vaya a tener el efecto deseado. Creo que en realidad va a mantenerme despierto toda la noche pensando en ello- dijo, trazando con su dedo mi pómulo- Me reí.
A mi también- admití haciéndolo reír también.
Se levantó y me tendió su mano, la tomé y me ayudo a levantarme, caminamos por el pasillo agarrados de las manos. Se detuvo en la esquina y me besó en la frente antes de suspirar y soltar mi mano.
-Correcto, chicos, me voy. Los veré mañana- dijo Naruto, mientras caminaba hacía la puerta de entrada.
-Si, te veo- respondieron ambos, todavía concentrados en su juego de tenis en la televisión. Naruto me sonrió desde la puerta pero era obligado, sabía que casi le hacía daño irse, le sonreí en respuesta y él cierra la puerta.
En el momento en que la puerta se cerró mi corazón se hundió. La idea de tener que pasar dos noches en mi cama sin él me hace sentir un poco enferma; habría sido horrible aunque no estuviéramos juntos, pero ahora en realidad se sentía una tortura. Suspiré y volví al sofá para mirar a Neji patear el trasero de Ino en la Wii.
Continuara..!
Espero que les allá gustado. No fue tan largo el capitulo pero no me digan que no estuvo interesante e.e
Sin más, agradezco sus reviews y nos estaremos leyendo pronto.
¡Sayonara!
