Disclaimer:Los personajes no me pertenecen, son de Stephenie Meyer y tampoco la historia me pertenece. Es de BlueSea14. Yo sólo me divierto traduciéndolo (con el permiso de la autora, por supuesto). Pero soy dueña del DVD de New Moon, edición 2 discos y puedo usarlo cuando quiera :)
Hear No Evil: http: // www. fanfiction. net / s / 3595610 / 1 / Hear_No_Evil
Sólo un par de cosas antes de empezar a leer:
N/A: Hice que el carro de Esme fuera un Impala en un tributo a 'Supernatural' (N/T: es una serie bastante famosa, la de los hermanos Dean y Sam Winchester, que combaten sucesos paranormales. A mi me gusta esa serie) – sin embargo, no es un Chevy Impala de 1967. Es uno nuevo, probablemente del 2004 o 2005 – porque realmente no podía imaginarme a Esme conduciendo en un carro del '67 y quería incluir un Impala porque estoy obsesionada con Supernatural. Sí :)
N/T: Ah, otra cosa, me disculpo por la bromita que les hice del día de los inocentes, lo siento, no me pude resistir además de que ya rodaba en el suelo de la risa al leer sus reviews xD. No me arrepiento de haberlo hecho porque el reírme tanto me hizo bien, me relajó del mega estrés que sentía :D
"Bueno, esta lloviendo fluidamente cuando estas solo afuera…
... Si parece que me estoy riendo, en realidad solo pido salir"
The Sharpest Lives – My Chemical Romance
Capítulo 10 – Entrando
Forks, Washington – Isabella Marie Swan
Alice fue compasiva conmigo. Ella había elegido la ropa que iba a "permitir" llevar a la escuela, pero yo fui la que tomó la decisión final respecto a mi vestimenta. Tuve que escoger mi ropa de las que estaban delante de mí, colgadas.
El único problema era que no tenía idea de lo que debería de querer usar para mi primer día de clases. ¿Qué pasaba si elegía algo malo, algo que hacía que me destacara aún más?
Llegué a la barrera que separaba la habitación de Edward de la mía, toqué lo más suavemente posible en la pared para poder llamar su atención. Dirigí una mirada perpleja hacia la selección de la ropa delante de mí antes de girarme hacia la puerta – donde, por supuesto, Edward ya estaba parado, en respuesta a mi llamada.
Sus largos pasos lo llevaron a mi lado cuando estiré un brazo delante de mí; en mi cabeza, estaba esperando desesperadamente que Alice no llegara con sus sugerencias. Ya sabía lo que ella quería que me pusiera – algo "halagador" o como quisiera llamarlo. Yo sólo quería algo sencillo.
¿Sencillo? Bella, ya sabes, Alice estará tan decepcionada contigo. Ella tiene tantas ideas que simplemente le habría encantado obligarte. Una sonrisa torcida se formó en sus labios; entonces, movió sus ojos lejos de mí y de las perchas y los cajones. Los jeans son lo más simple que puedes conseguir. Es posible que quieras usar una de esas blusas y una sudadera encima de ella si deseas estar cómoda.
Eres un salvavidas, le dije que antes de tirar de mi mano fuera de la suya para arrancar la ropa y tirarla en mi sillón, y devolverla a su agarre un segundo después. Probablemente ella habría querido que me pusiera ese horrible abrigo si no fuera por ti – mi asesor de moda personal.
Se rió. Ese soy yo. Luego levantó una ceja hacia el abrigo en cuestión, teniendo en cuenta el más mínimo detalle al que me oponía. Es bastante pequeño, ¿no?
¡Sí! ¿Cómo cree ella que me sentiría cómoda en algo como eso – por no mencionar que el escote es demasiado indecente. Incluso esa blusa... Le dí una mirada dudosa al material de color azul pálido. ¿Está dentro de las pautas de esta sociedad? ¿Es indecente en este período de tiempo? (N/T: es que somos 'raros' Bella…)
Te sorprenderías de lo que los adultos jóvenes en esta época, creen que son perfectamente aceptables. Edward rodó los ojos ante su pensamiento, haciendo más difícil no pensar en lo que era "perfectamente aceptable". Tuve unos vistazos dentro de las imágenes en su cabeza y no quería ver nada más, tampoco. A veces me gustaría estar todavía en el año en el que nací, más que en este tipo de sociedad.
Estoy empezando a pensar que yo también preferiría eso. Por otra parte, si yo estuviera todavía en mi tiempo de vida humana, nunca habría conocido a la familia Cullen. O tal vez no... No puedo imaginar lo que sería mi vida sin ti. Ya tuve que enfrentarlo una vez: nunca más volvería a hacer eso.
Créeme, estamos contentos de tenerte. Sonrió suavemente hacia mí. Me voy para dejarte que te vistas ahora, si eso está bien.
Por supuesto – ¿cuándo nos vamos?
En unos cinco minutos. Tenemos que inscribirte, lo que significa que tendremos que irnos un poco antes, si queremos evitar todos los problemas que puedan surgir. Levantó una ceja cuando, inmediatamente, comencé a pensar en todas esas posibilidades. "No te preocupes," murmuró en voz alta.
No puedo evitarlo. ¿Y si no me dejan estar en clases contigo y Alice? ¿Y si ellos piensan que yo debería estar en un programa especial, sólo por el lenguaje de señas? No había duda en mi mente de que podían hacer eso, si querían. La administración de la escuela secundaria tenía el poder de obligarme a tomar clases diferentes, lo que sabía por los pensamientos de Carlisle.
Nos aseguraremos de que no lo hagan. Sus ojos capturaron los míos. Bella, no quiero que te preocupes por esto: nosotros nos encargaremos de ello. Eres completamente capaz de comprender lo que dicen en clase – puedes leer los labios hasta cierto punto, puedes escribir y leer, puedes utilizar el lenguaje de señas. Yo soy tu arma secreta, si todo lo demás falla. Sus ojos eran suaves.
Suspiré y asentí con la cabeza. Tienes razón, lo sé. Voy a calmarme. Muchas gracias, por todo lo que estás haciendo por mí. Cortándole antes de que él me pudiera decir otra vez que yo no tenía que darle las gracias, le sonreí. Ve, tengo que vestirme.
Está bien. Edward me soltó la mano y salió por la puerta de la habitación, cerrándola tras él.
Tomando una respiración profunda, me dirigí a la ropa y comencé a tirarla de ella a una velocidad terriblemente lenta. Tenía que tener cuidado al controlar mi velocidad y los reflejos de ahora en adelante: el moverme demasiado rápido podría atraer la atención en público, y mi fuerza era suficiente para convertir el diamante en polvo. Tenía que ser muy prudente, sobre todo considerando las herramientas endebles que tendría que utilizar en el aula.
Finalmente, estaba vestida y lista para irme. Me agaché junto a mi silla para recuperar la bolsa que Alice, amablemente, me compró. Era muy bonita, en realidad, una mochila de cuero negro con un solo compartimiento y una bolsa exterior más pequeña. Era lo suficientemente grande para que cupieran todas mis pertenencias, y se podía estirar más – tenía todo tipo de cadenas y cremalleras que la rodeaba.
Me había sorprendido que Alice me dejara tener las simples comodidades de una bolsa que podía aventar sobre ambos hombros, así mis manos estaban libres. Había pensado, por un momento, que me obligaría a tener uno de esos bolsos horriblemente gigantes para que coincidiera con Rosalie y ella. En su lugar, había pensado de antemano: que iba a necesitar las manos libres sólo para comunicarme. ¿Bolsos de mano? Gracias a Dios, que estaban fuera de la cuestión.
Había una especie de emblema en mi mochila, sin embargo, y Edward no me diría lo que decía – sólo que eso significaba que estaba en el extremo superior de la escala de precios, y eso fue sólo después de que cogiera un pensamiento fugaz en relación con ello. Él ya sabía cómo me sentiría acerca de que tanto dinero se fuera por mí, por una simple bolsa.
Estaba agradecida de que me parecía entender muy bien. Hizo que toda esta experiencia se sintiera mucho menos terrible: iba a ser al menos, una persona a mi lado que me conocía lo suficientemente bien como para ver lo que me molestaba y lo que no lo haría. En esta excursión, Edward representaba seguridad.
Podía sentir ruidos en el aire mientras atravesaba la puerta en zancadas y bajaba las escaleras. Mis zapatos no eran negociables: Alice dijo que los tendría para mí cuando llegara abajo. Le creí: que ella sabría lo que 'mejor combinaría' con mis ropas. Me di cuenta de que podía ser que la dejara ordenar acerca de mi calzado si me negaba que ella me vistiera como a una muñeca.
La familia estaba abajo, dispersa entre las diversas piezas de mobiliario. Carlisle y Jasper estaban uno frente al otro, sus expresiones atrapadas en la gravedad de una sincera discusión – libros, arte, filosofía o medicina, no sabía cuál. Luego leí los labios de Jasper: Shakespeare. Literatura, entonces.
Emmett, Rosalie y Edward se sentaron en otro grupo de sillas sin orden ni concierto, riéndose de algo u otro. Edward no se reía tanto como lo hacía la pareja, sin embargo, y me detuve al pie de la escalera. Mis ojos se quedaron en su cara durante un buen rato, mientras me preguntaba por qué él no parecía tan animado e feliz.
Había algo decididamente cerrado sobre su cara. No estaba allí cuando yo estaba sola con él, o cuando me veía leyendo sus oír sus pensamientos. Pero en comparación a los rostros de sus hermanos, en una conversación sin presiones, pude ver un algo sutil... diferente.
Me hubiera contentado con permanecer allí todo el día, apoyada en la baranda, al pie de la escalera – a excepción por la intervención de Alice. Ella apareció a mi lado, habiendo bajado por las escaleras detrás de mí. En sus manos, tenía un par de botas sorprendentemente familiares.
Cuando las pude ver mejor, me di cuenta de que había cierta elegancia en ellas. Si tuviera que tomar una conjetura, diría que eran de aproximadamente el mismo período de tiempo que yo: mis labios se curvaron en una sonrisa y las tomé – y un par de cosas hasta la altura de las rodillas y apretadas – calcetas – de Alice. Por lo menos las llamadas calcetas eran bastante fáciles: estaba claro que simplemente no eran tan largas como unas medias normales. Y se colocaron solas sobre mis pantorrillas.
Cuando me levanté de mi asiento en la escalera, con las botas cómodamente puestas en mis pies, le sonreí a Alice de nuevo y le dije en señas, Gracias.
Ella respondió con una boca, "De nada," acompañada por las señas. Sonreí: Le pregunté a mi familia acerca de incluir las palabras pronunciadas con su seña para que yo pudiera empezar a conectarlas entre sí. Sería un poco más duro en la escuela, el entender, cuando mis profesores tuvieran que hablar a una velocidad normal para el resto de sus estudiantes.
Pero tenía la esperanza de que pudiera, por lo menos, conseguir la esencia de lo que estaba pasando alrededor de mí, si no el cuadro entero. Y yo tendría a mis hermanos conmigo: siempre me lo podían decir mucho más rápido – la palabra escrita podía venir de nuestras manos en una cantidad increíble de tiempo, y para leer, me tardaba meros milisegundos.
Edward se acercó a mí, tendiéndome la mano después de un segundo de vacilación – una vacilación de la que apenas me habría dado cuenta, si no fuera por la sombra que pasó por su rostro. Traté de no pensar en ello al tiempo que me moví hacia delante. ¿Nos vamos?
Sí. Carlisle y Esme nos están haciendo salir: ellos tendrán que lidiar con el personal de la oficina por si acaso aparece algo – cosa que es muy probable. Pero no queremos que te preocupes por eso, Bella, agregó.Mi preocupación debió de haberse mostrado en mi cara.Ellos se encargaran de eso por ti. Relájate: tendrás cosas más importantes en las que concentrarte.
¿Como no matar a nadie?
Precisamente. Y no lo harás. Confía en mí.
El conducir a la escuela pareció tomar mucho más tiempo de lo debido. Me senté en el asiento delantero del pequeño e primitivo Impala (N/T: Las que leyeron la A/N del principio del capítulo, sabrán de quién es ese carro… si no lo hicieron, leánla por favor que yo no les diré!). Rosalie y Alice iban en el asiento trasero. Los chicos Cullen se habían amontonado en el Mercedes de Carlisle con miradas semejantes al alivio ante la idea de no ir en el coche de Esme.
Me preguntaba por qué. Cierto, Esme no cerraba el gas e corría más rápido que el relámpago, pero cien kilómetros por hora no era algo de lo que burlarse. Podría haber sido la marca del coche: vagamente podría decir que Rosalie y Esme habían tenido una conversación en el curso del todo el camino a la escuela sobre el coche. Alice agregó sus propios comentarios por aquí o allá. Y me quedé allí, sentada y "escuchando" – había algo en las vibraciones de su voz que eran increíblemente relajante.
Sin duda, eso ayudó a tomar mi mente fuera del primer día de instituto (N/T: sería el nivel de secundaria… creo que en la mayoría de los países, le dicen instituto pero no estoy segura. Al menos, aquí no se usa la palabra instituto). Era un manojo de nervios por la mañana antes de mi ducha, y el agua hirviendo sobre mi piel helada había ayudado a calmarme. Jasper podría haber tenido un poco que ver con eso, también.
La parte más preocupante de este día era la idea de que iba a tener que sentarme durante horas con los humanos rodeándome. Esperaba que, con Edward o Alice – o ambos – a mi lado, pudiera mantener mi concentración y control. Pero si me separaban de ellos por la administración de la escuela, esto se volvería diez veces más difícil.
Yo ya tenía una idea del gran acuerdo que iba entre los Cullen y la escuela. Carlisle y Esme me habían inscrito para las clases con documentos falsos – certificado de nacimiento, los antecedentes de la escuela, todos los pinchazos y las vacunas necesarias para este día y la edad – pero fue mi incapacidad lo que fue el mayor problema.
Porque yo era sorda, la escuela quería crear todo un programa específicamente para mí. Carlisle y Esme lucharon para que yo fuera una estudiante normal, tomar clases normales, y estar con mis hermanos para que yo pudiera entender lo que estaba pasando. Ellos proporcionaron una amplia evidencia de mi escritura y mis habilidades en el lenguaje de señas a la escuela: fui un par de veces, demostrando lo que sabía.
La tutoría en velocidad vampírica que tuvo lugar durante el verano, me había preparado: después de todo, mi información señalaba a la escuela que había pasado a través de los grados, desde la preprimaria hasta el décimo grado y me dirigía al junior (N/T: en el sistema escolar americano, junior equivaldría a quinto bachillerato, esa es la palabra que se usa para este grado en el sistema escolar de Guatemala y sería el último… pero para los otros países, sería el penúltimo grado – onceavo grado –. Espero no haberlas revuelto con mi explicación jeje) Tenía que saber realmente toda esa información.
Mis profesores eran los mejores. Carlisle, Edward y Jasper, los miembros con la mentalidad más académica de la familia Cullen, me condujeron a través de sesiones de estudio a velocidad vampírica. Había hecho tareas – el dónde se habían ido ellos, era un misterio – y tenía exámenes completos y todo lo demás. La única diferencia era que se trataba de un programa muy rápido.
Teniendo en cuenta el ritmo, era un milagro que hubiera entrado en las clases avanzadas en todo. Mi clase más fuerte era Inglés, con seguridad, pero incluso la más difícil – ciencias – fui superior a lo normal. Esto funcionaría a mi favor, mientras que trataba de entrar en la escuela aquí, en clases con mis hermanos en lugar de algún programa específicamente modificado para mí.
En el viaje entero a la escuela, todavía estaba nerviosa – apenas un poco menos. Puedo hacerme cargo de esto: puedo controlar mis instintos, y puedo salir adelante el día de hoy la escuela con el menor dolor posible si yo seguía mi concentración y mi fuerte enfoque en ello a través del día.
El coche se detuvo suavemente y me di cuenta de que estábamos allí. El Mercedes estaba a nuestro lado, y Emmett, Jasper, Edward y Carlisle estaban de pie en la acera, hablando en voz baja entre ellos acerca de algo.
Me sorprendió la cantidad de estudiantes que ya estaban en la escuela: sabía que no iba a empezar por lo menos, hasta en una hora más. ¿Por qué estaban todos aquí? Entonces me acordé de Edward me decía que Forks tenía curiosidad acerca de los rumores del nuevo miembro de la familia Cullen. Ellos estaban aquí sólo para rumorear. Suspiré pesadamente, tomando una respiración profunda y tratando de ignorar el burlón cosquilleo en la garganta por el tenue aroma de la sangre humana.
El coche se sacudió cuando mis hermanas abrieron sus puertas de coche para salir, y con retraso, me di cuenta de que Esme también estaba ya a medio camino de la puerta. Con dedos temblorosos, alargué la mano y empecé a abrir mi propia puerta. Tuve cuidado, tratando lo más posible de no abollar el débil e frágil metal de la manija de la puerta.
Deslizando las piernas fuera del coche, me quedé helada, respirando el aroma embriagador de la sangre. Estaba a todo mí alrededor, ¡absolutamente en todas partes! ¿Cómo podía mi familia soportarlo? ¿Cómo podían soportar el monstruo que brotaba, tratando de liberarse – de fomentar un alboroto por la sed de sangre? El pararme tomó más fuerza de voluntad de lo que yo pensaba que iba a necesitar, y fue doblemente difícil el contemplar si cerraba de las puertas del coche.
Y después... Edward estaba aquí. Cerró la puerta con una facilidad que me sorprendió mucho, y él me agarró la mano con el pretexto de que tiraba de mí a la acera para estar cerca del resto de mi familia. No pasa nada, Bella. No respires si es demasiado duro. Relaja los hombros un poco. No te preocupes por lo que puedan pensar de tí – no importa.
Es tan difícil. Hubiera gemido si pudiera hablar en voz alta. ¿Por qué no fue así de difícil, cuando estábamos de compras? ¿Y si no me puedo controlar por mucho más tiempo? Edward, tengo miedo, no sé qué hacer si tengo que separarme de ti y de Alice. ¿Qué pasa si tengo que hacerlo?
Un silencioso movimiento de mano después, Esme se encontraba en mi otro lado, tirando de mí dentro de un abrazo consolador. Sonreí, devolviéndole el gesto, pero se sentía automático. Edward frotó su pulgar sobre mi mano, ofreciendo unas últimas palabras. Relájate un poco, Bella. Prometemos que, nosotros nos encargaremos de todo con la escuela. Todo lo que necesitas es concentrarte en tu autocontrol, y sabes que lo tienes. No dejes que esta situación poco familiar haga que pienses que tienes menos control.
Luego soltó mi mano, permitiendo que mis hermanas que se fueran a su lugar: Rosalie me tomó otro lado, y Alice retrocedió con Edward para caminar detrás de mí. Jasper, Emmett y Carlisle abrieron el camino hacia lo que supuse que era el edificio de oficinas principales. Hicimos un gran desfile.
Y varios ojos nos siguieron. Podía decir que el susurro era lo que florecía, sólo porque lo había asumido incluso antes de que llegara. Cotillear. ¿No sabían estas personas que era un pecado? ¿Qué había sucedido con la religión y los valores morales? En este mundo como venía a ver a través de los ojos de mi familia, esta sociedad estaba realmente deficiente en ellos.
Emmett mantuvo la puerta abierta para todos nosotros cuando entramos dentro del edificio grande. Parecía que nos estaban esperando: los humanos adultos se mantenían a nuestro alrededor, algunos en sillas, mientras que otros estaban parados – todos hablando. Se callaron una vez que entramos, con los ojos curiosos, como dardos sobre cada uno de nosotros a la vez, antes de finalmente aterrizar en mí.
Me quedé atrás con mis hermanos cuando Esme y Carlisle se adelantaron para hablar con los desconocidos. Se estrecharon la mano, y las vibraciones llenaron el aire, pero los ojos seguían llegando de nuevo a mí. Fue desconcertante, por decir lo menos, y deseaba que pudiera estar en una habitación separada por completo aunque sólo fuera para que no me miraran mucho.
Mis hermanos trataron de distraerme: surgieron las conversaciones de lenguaje de señas y me incluyeron a propósito: también, eso nos daba a todos un poco más de práctica. Nuestra conversación derivó en todo lo que fuera posible, desde la escuela a la casa para cazar, brevemente. Habíamos ido el día anterior, e íbamos otra vez por lo menos este fin de semana.
Por fin, la mano de Esme estaba en mi hombro y me di la vuelta, con el estómago apretado a la vez que esperaba la decisión de la administración de la escuela de Forks. Su sonrisa triunfal me dijo claramente lo que fue esta decisión, y yo sonreí de vuelta – esta vez, con una sonrisa real.
Carlisle me entregó mi horario: Recibí una segunda hoja de papel, detallando lo que había sido la decisión. Lo que Esme y Carlisle escribieron, me informó que yo iba a estar en todas las clases de Edward – por desgracia, Alice no compartía con él este año. Mis hermanos tenían sus horarios en ese momento, también, y parecían estar comparándolos entre sí.Me alegré de que Edward y yo tuviéramos clases juntos. Mi seguridad, conmigo todo el tiempo: la única persona de esta familia, que podía, al instante, saber que tenía que decirle algo con sólo un simple toque en lugar de tener que gestualizar o a papel y lápiz. Eso me hizo más feliz del arreglo.
Desafortunadamente para mí, sin embargo, había una clase adicional a séptima hora o temprano en la mañana, que yo tendría que tomar. Al menos una vez a la semana, iba a tener que venir, así la escuela podía estar segura de que estaba manteniendo el ritmo de las clases avanzadas. Si estuviera claro que no estaba luchando con sólo un curso en particular, sino también con todo el trabajo avanzado, entonces yo sería trasladada a mi propio programa.
En silencio, me prometí que haría todo lo posible en todo momento y evitar que me hicieran algo como eso a mí.
Además de esa condición, yo estaba obligada a participar en todas las clases ajetreadas, ya que no podían hacer excepciones para mí. Tenía que realizar todo lo habitual – con excepción de las presentaciones orales. Entonces, una mujer que conocía el lenguaje de signos iba a ser llamada y así haría mi presentación. Esto fue sólo un ejemplo de algunas pequeñas excepciones o cambios que debieron hacerse para mí.
Así como lo esperaba, Edward susurró en mi mente mientras, tímidamente, tocó mi mano con la suya con la intención de ver la hoja de las condiciones de trabajo que estaba leyendo. ¿Lo ves? No había nada de que preocuparse, Bella.
Estarás conmigo todo el tiempo. Eso ayuda mucho. Me entregó la hoja a medida que leía por encima de ella. También sabía, sin lugar a dudas, que Edward me estaría ayudando siempre que fuera necesario para mantenerme al día de mis clases. No era más que ese tipo de hombre. No tenía por qué temer el fracaso y que me eliminaran de las clases avanzadas con él a mi lado.
Nuestros profesores están en esta sala, te das cuenta. Edward me dijo cuando me devolvió mi papel. Luego procedió a decir lo mismo en el lenguaje de señas, para hacer más claro que él me estaba diciendo algo.
¿Lo son? Le respondí débilmente, a sabiendas de que si yo fuera humana, definitivamente habría un rubor en mis mejillas. Estos hombres y mujeres – ¿seis de ellos son mis maestros? ¿Estaban presentes en esta reunión? Y... ¿ellos estaban dispuestos a permitirme sus clases? Me sentí abrumada. Jasper envió un pico de calma a través de mí y miré hacia él, afortunadamente.
Eventualmente, todos nos dimos cuenta de que la jornada escolar comenzaría pronto. Carlisle tuvo que regresar al hospital, y Esme tenía que llegar a casa, ella misma. Ellos estarían de regreso después de la escuela a recogernos, y para entonces, no había otra forma para que lo deletrearan para mí – tenían que volver, de todos modos.
Mis hermanos y yo fuimos con ellos de nuevo hacia los dos coches, estacionados al lado del otro. Me di cuenta de que sus coches eran los más limpios, los más puros y de última generación en el estacionamiento. Pequeñas ciudades, coches pequeños, y pequeñas cantidades de dinero: los Cullen sobresalían como una llaga en el pulgar en medio de eso.
Esme me atrajo en un abrazo antes de que llegara en su coche, sonriendo y pronunciando, "Vas a estar bien, Bella." Asentí con la cabeza, mostrándole que creía sus palabras – y sin embargo, mientras sacaba de su lugar de estacionamiento, todavía me sentía insegura. Todavía me sentía abrumada. Y definitivamente, me sentía sofocada por la fuerte presencia de sangre humana.
La mano de Edward rozó la mía de nuevo. No te preocupes tanto. Lo estás haciendo bien hasta el momento, y seguirás así el resto del día.
Sorprendentemente, le creí.
Maldición… sé que les había prometido que, si llegaban a los 92 rrs, que actualizaría antes del jueves pero para el jueves, me faltaba aún unos 30 párrafos y podría haberlo terminado para este día si no fuera porque la profesora de Lenguaje – el martes regresé del cole después de Semana Santa u.u –, me dejó toneladas de tareas además de que este día no salgo a las 2 del colegio sino que a las 4:30 así que tuve menos tiempo para hacerlas… además de que el viernes también, tenía TRES exámenes así que fue un día de locos.
Ayer traduje un poco más pero me interrumpían a cada rato y al final me harté y lo dejé… bueno, mil disculpas pero que no fue mi culpa, fue la de la profesora de Lenguaje y de mi madre… aún así, actualicé bastante rápido para ser yo xDDD.
Les pondré una meta de reviews, igual que la vez pasada pero esta vez, alargaré más el plazo por el colegio (en las próximas dos semanas, tengo al menos un examen todos los días. En fin, los profesores nos quieren matar) y no quiero decepcionarlas :(. Veamos… hay 98 rrs, así que les pido 111 y actualizo antes del.. lunes o martes de la otra semana, les parece?? Son 12 reviews, no es tan difícil dejar esa cantidad, sólo tienen que clickear el que ahora es un globito amarillo :). Ademas de que los reviews son mi droga que me animan a actualizar antes!!! XD
Ay, lo siento, para variar un poco, les dejé una A/N de tres mil palabras pero es que no las quiero dejar u.u jajajaaj. Sólo les pregunto qué opinan del capi, si les gustó o no? a mi, personalmente, se me hace súper tierno Edward… quiero un Edward!! T___T
Una última cosa: Twitter!!! Desde mediados del año pasado que tengo cuenta pero no me animaba a dejarla hasta ahora así que, las que tengan twitter y me quieran agregar, éste es el mío: twitter . com / PameFrZ (quiten los espacios)
Un abrazo y nos leemos!!!
The Blue Hour
