¡Hola! Aquí les traigo otro capítulo de este triángulo amoroso entre la sexy Lucy y los dos Dragons Slayer, bueno este es el penúltimo capítulo, a no ser que decida hacer un epilogo. Bueno quería pedir disculpas por tardar tanto, creo, es que en verano pierdo la noción del tiempo, y encima vivo en el centro de España con todo el calorcito, por lo que mis niveles de pereza están al máximo.
Natsu iba caminando por el pasillo del gremio en dirección al balcón, con un ramo de rosas, donde se encontraba Lucy. Había decidido que era el mejor momento para decirle lo que sentía, ahora mismo se encontraba a las puertas del balcón de Fairy Tail, estaba sudando un poco y se encontraba muy nervioso, tanto que parecía un pedazo de gelatina.
—Muy bien Natsu, esta es la tuya, ella está en el balcón tranquila, ahora tu entras le entregas el ramo de flores y la dices que la amas, todo muy fácil— Natsu empezó a sudar más— Oh Mavis nuestra dame fuerzas y no me dejes caer en la fiendzone— Natsu se quitó el sudor de la frente— Allá voy— Natsu abrió la puerta para encontrarse con una escena que lo dejo más helado que Gray, Sting estaba besando a Lucy, ¡A Su Lucy! Mientras ella estaba paralizada y sonrojada, Natsu no aguanto a más y, literalmente, se rodeó de llamas a la vez que su furia aumentada— ¡Sting!— El chico se separó de una rubia en estado de shock y miro a Natsu con miedo que lo asesinaba con la mirada.
— ¿Natsu-san?— Dijo Sting temblando levemente— No es lo que parece…
— ¿Ah no…? ¿Y entonces qué estabas haciendo?— Sting empezó a sudar, mientras Lucy seguía sin reaccionar
—Eh…, está bien es lo que parece— Natsu apretó los puños y se acercó a Sting, mientras Lucy recuperaba el control de su cuerpo.
— ¿Chicos?— Lucy por fin consiguió articular una palabra preocupándose por cómo se estaban mirando los dos Dragons Slayers cada vez más cerca, Natsu no aguanto más y le propino un puñetazo a Sting que lanzo fuera del balcón y del gremio— ¡Natsu que haces!— El peli rosa no hizo caso y salto del balcón hacia donde había lanzado a Sting, Natsu aterrizo al lado de Sting e intento golpearlo pero este se defendió parando el golpe y golpeando a Natsu en el estómago, los dos iniciaron una feroz lucha— ¡Chicos parad ya!— Lucy intentaba detenerlos sin éxito, el gremio oyó los gritos y salió del gremio encontrándose con los dos magos peleándose con furia, por desgracia Erza había participado en una competencia de bebidas contra Minerva y Kagura y ahora estaba indispuesta para pararlos, más bien estaba desmayada sobre la mesa completamente borracha, sin Erza para detenerles los dos magos continuaron peleándose y los primeros destrozos no se hicieron esperar— Estoy harta voy a acabar esto yo misma— Lucy saco sus llaves y su látigo y salto del balcón.
—Maldita luciérnaga— Dijo Natsu envuelto en llamas golpeando Sting.
— ¿Qué me has llamado pelo chicle?— Sting devolvió el golpe.
—Aléjate de ella— Natsu intento golpéale pero fue detenido por Sting.
—No eres quien para decirme eso
—Cállate, maldigo el día que cogí esa misión— La pelea se estaba poniendo cada vez más seria.
—Hasta ese día ni siquiera sabías lo que sentías por ella.
— ¡Cállate!— Natsu y Sting iban a golpearse pero fueron detenidos por un látigo que los atrapo a los dos inmovilizándolos— ¿Pero qué?— Natsu miro y se encontró con Lucy que los tenia atrapados y con una mirada de pocos amigos— Lucy yo…
—¡Silencio!—Los dos hombres se asustaron y decidieron callarse por el bien de su integridad física— ¡Me tenéis harta con vuestro comportamiento! Natsu desde que volvimos de esa misión has estado muy raro y no me quieres decir por qué, y tu Sting—El nombrado trago duro— Sting… ¡Se puede saber por qué coño me besas!
—Bueno… yo…
—¡Que os calléis!— El chico obedeció al instante, Lucy respiro hondo e intento calmarse— Mu bien ahora os voy a soltar y me vais a contar a que viene esta actitud y…—Lucy miro hacia tras donde se encontraba medio gremio espiando — Si alguien se atreve a interrumpirlos ya puede olvidarse de tener descendencia—El gremio trago saliva y se alejó un poco de la rubia, esta vez Happy no iba salvarlos, sobre todo porque estaba haciendo de caballo volador para una Charle borracha— Muy bien chicos comenzad, y más os vale que sea una respuesta convincente— Los dos chicos se sonrojaron, el primero en hablar fue Natsu.
—Muy bien Lucy, si es lo que de verdad quieres— Natsu cogió aire, y soltó todo lo que llevaba guardando todos estos días— ¡Lucy me gustas! Estoy enamorado de ti, me peleaba con Sting porque también está enamorado de ti y cuando te vi besándole no pude aguantar y mis celos pudieron conmigo— Lucy estaba en shock completamente blanca por la sorpresa, mientras Natsu parecía un tomate.
— ¿Qué?— Es lo único que pudo decir la rubia, luego miro a Sting que le asintió muy sonrojado— Yo…— Lucy bajo la mirada.
— ¿Lucy?— Dijeron los dos magos un poco preocupados por la reacción de la chica.
—Yo… lo siento—Los dos chicos se sorprendieron.
— ¿Por qué te disculpas Lucy?
—Lo siento… pero… yo no estoy enamorada de ninguno de los dos… lo siento— Se creó un silencio incomodo entre los tres, hasta que un Natsu con la mirada triste decidió romperlo.
—Está bien, lo comprendemos— Natsu sonrió como pudo, para no preocupar a su amiga— Espero que podamos seguir siendo amigos. No soportaría perderte.
—Claro Natsu, jamás te abandonaría.
—Sentimos haber arruinado la fiesta de cumpleaños Lucy— Dijo esta vez Sting con la mirada triste.
—No la habéis arruinado, ¿Volvemos a la fiesta? El ambiente que hay aquí no es digno de Fairy Tail—Los dos chicos asintieron y regresaron a la fiesta. Aunque fue una gran celebración se notaba que el ambiente estaba muy tenso por lo ocurrido, cuando la fiesta término Natsu se fue a su casa bastante decaído.
Los días pasaban y poco a poco el asunto se empezó a olvidar y Natsu y Lucy volvieron a ser los mejores amigos, Natsu y Sting hicieron las paces y se volvieron muy cercanos, todo volvía a la normalidad en Fairy Tail, un día por la tarde Natsu y Sting se encontraban peleando en la colina, estaba ya atardeciendo y los dos estaban muy cansados.
—Has mejorado desde la última vez que peleamos Sting— Dijo Natsu esquivando un golpe del rubio.
—Lo mismo digo Natsu-san.
—Por ciento Sting, ya has superado lo de… bueno… Lucy.
—Si claro Natsu-san— Sting se sonrojo levemente— Ahora creo que me gusta otra persona ¿Y tú Natsu-san?— El peli rosa también se sonrojo.
—Bueno si… también hay alguien que me gusta… bueno ¿Continuamos?
—Claro— Los dos empezaron a pelear pero ambos fallaron en el golpe cayéndose por una pendiente terminando Natsu encima de Sting, quedando sus rostros muy cerca— ¿Natsu-san?— Ambos se miraron muy sonrojados, poco a poco se fueron acercando hasta que sus labios se juntaron en un beso y…
—¡Ahhhhhhh!— Natsu abrió los ojos aterrorizado y sudando— ¡Pero qué demonios ha sido eso!
— ¿Natsu estás bien? Ta habías quedado dormido en una fiesta, eso no es propio de ti— Dijo una voz femenina, el chico la miro encontrándose con Mira, luego descubrió que estaba en pleno gremio y todo el mundo se le había quedado mirando, Natsu se puso rojo por la vergüenza.
—Nada, Mira solo he tenido una pesadilla horrible, Mira ¿Dónde está Lucy?
—Está en el balcón, creo que dijo que necesitaba un poco de aire— Mira sonrió inocentemente— Creo que Sting fue a hacerla compañía.
— ¡¿Qué?! Ese maldito— Natsu se levantó.
— ¿Natsu qué vas a hacer?
—Primero conseguir un buen ramo de flores, después decirle lo que siento a Lucy y por ultimo aclararle al rubio de bote ese que ella es mía— A Mira le salieron corazones en los ojos.
— ¡Por fin ya era hora! Con las flores te puedo ayudar Natsu— Mira busco en la barra sacando un ramo de rosas muy bonito ¡Suerte!
— ¡Gracias Mira!— Y Natsu salió corriendo hacia el balcón corriendo y esperando que esa pesadilla no se cumpla.
Continuara
¡Ja, Ja, Ja! Lo siento no me he podido resistir, se me ocurrió hace unos días y tuve que hacerlo, bueno en el siguiente capítulo por fin sabremos con quien se queda Lucy, esta vez de verdad, esto es un especial con un poquito de fanservice para las fans del yaoi XD
