Y sigo aquí, subiendo un capítulo más. Hasta que mi compi no me de más palabras no puedo seguir. Así que me dedicaré a seguir mis otros fics, ahora que me vino otra vez la inspiración. La palabra del capítulo: Cojines.
Disclaimer: Quien fuera J.K para vivir en este loco mundo.
Hacía tanto tiempo que no salía a disfrutar como un muggle. Severus caminaba tranquilamente por las calles de Londres. Era otoño y el suelo estaba cubierto de hojas de colores cálidos. Se sentó en un banco, después de comprar un trozo de bizcocho de calabaza en una pastelería. Tranquilamente, sí hoy era todo tranquilo, se lo fue comiendo mirando a los transeúntes que pasaban frente a él. Entonces vio a una niña. Parece algo normal en una gran ciudad, pero a nuestro Sev, esta niña lo cautivó. Tenía el pelo color caramelo, una mezcla entre rubio y castaño muy extravagante, unos ojos color ocre que albergaban vitalidad y una piel de un tono melocotón, con aspecto de ser muy suave. No tendría más de 6 años. Llevaba un abrigo de color verde hoja, a juego con sus zapatos y un extraño gorro con forma de rana. Estaba sola en mitad de la plazoleta.
-¿Te has perdido, pequeña?-Le preguntó Severus después de estar observándola durante 10 minutos y ella a él.
-No-Sonó decidida-Estoy esperando…
-¿A tus padres? ¿A tus tíos?-Siguió con ganas de ayudar a la niña.
-No-Aquella dichosa negación-Estoy esperando…
Después de otros 10 minutos de "No, estoy esperando", nuestro amigo se desesperó. Era una niña mona, todo lo mona que quisieras, pero parecía un loro. Repetía la misma frase todo el rato.
-¿Pero, a ver, que haces entonces aquí?-Ya casi se tiraba de los pelos.
-Te lo he dicho-Le miró con sus ojos ocres como las hojas del suelo, colocándose el gorro-Esperar…
-¿¡A qué!-No pudo soltar eso con rabia y frustración.
-A que te calles…
Severus quiso lanzarle un Avada Kedavra en aquel mismo instante. Se había partido la cabeza, pensado por qué la niña podía estar allí sola durante al menos, media hora. Y le contestaba eso. Que desesperante. Quería gritar contra unos cojines como aquellas películas de adolescentes muggles.
-…Para decirte, que estoy esperando a mi abuela.
Y se fue. Simplemente se fue, con un trote alegre. Una anciana la hacía señas con la mano para que se acercara. La pequeña le dio su manita y comenzaron a andar. Antes de alejarse lo suficiente, la niña volvió su cabeza. Le miró intensamente para luego sacarle la lengua. Algo dentro de sí gruñó. Pero se sintió abochornado, cuando en un acto reflejo, le devolvió el gesto.
Puajajajajajajja, me reí un montón mientras lo escribía. Que monina la niña. "Te lo he dicho...Esperar" "¿¡A qué!" "A que te calles" xDDDDDDDD Buenísimo! Y Severus, devolviéndole el gesto. Como otro niño pequeño!
Besos, Cookie's
