RAZONES INCORRECTAS

CAPITULO 10

- ¿Ya veo…así que vas a seguir con él?- dice Phoebe al escuchar el relato de su mejor amiga.

- Perdóname…se que te decepcioné.

Phoebe suspira.

- Si lo hiciste…pero no por eso dejaremos de ser amigas, ¿cierto?- Phoebe suspira

- Phoebe….- Helga está muy conmovida.

- Rick se ve muy feliz- comenta mirando a Rick, quien juega a lo lejos con Botitas y otros niños- …te apoyo…lo sabes.

- Gracias- Helga mira a su amiga, en el fondo estaba segura de que ella la apoyaría, ojala pudiera estar igual de segura de que Arnold no volverá a su actitud anterior y de que las cosas funcionarán.


Despertó mientras iba en la ambulancia y a pesar de que dijo que estaba bien y que no era necesario que lo llevaran al hospital, no le hicieron caso; no pensó que su buen día tomaría un giro inesperado y terminaría en un cuarto de hospital.

- Los resultados no muestran nada fuera de lo normal Sr. Shortman- informa el médico de aspecto bonachón que lo atiende-.

- Eso ya lo sabía- le duele el hablar pero pueden mas su ansias de quejarse- les dije que no tenían porque traerme aquí.

- Bueno, tal vez a usted le pareció exagerado pero perder la conciencia y ser golpeado como a usted le pasó no es ninguna ligereza, se lo aseguro.

A decir verdad Arnold no sabe bien a bien que ocurrió, acababa de ganar un caso contra un hombre que quería dejar en la calle injustamente a su esposa después de divorciarse y salía de la corte, cuando el hombre al que le ganó lo interceptó y lo golpeo, lo último que recuerda es el rostro furioso de ese sujeto y la sensación de su cabeza dando vueltas.

- ¿Me golpeo más?- pregunta por cómo se siente.

- Sí, lo utilizo como saco de boxeo.

- ¿Tan mal me dejó?

- Pues…ese hombre estaba fuera de sí, fue muy difícil quitárselo de encima, pero como le digo no ha ningún daño mayor, aunque puedo garantizarle que tendrá dolor de cabeza durante algunos días debido a que se golpeo la cabeza al caer, pero es normal y pronto estará bien.

- Gracias, ¿puedo irme entonces?

- No y antes de que me reclame, debo decirle que esto es lo que se acostumbra, se quedará esta noche en observación y mañana será dado de alta, y no sirve de nada que reclame, solo sentirá más el dolor y no vamos a dejarlo ir.

Arnold suspira y mira con molestia al doctor.

- Cálmese hombre, tal vez una visita le haga bien- Arnold lo mira interrogante-. Su esposa está esperando para entrar a verlo, así que relájese- dice el doctor antes de salir del cuarto-.

¿Helga estaba allí?, eso le sorprende y es que a pesar de que hace poco más de un semana ella aceptó no marcharse y quedaron de acuerdo en ser amigos, ella se ha mantenido…como decirlo…distante, es decir las cosas han vuelto a ser igual que antes, al menos cuándo Rick está presente pero eso cambia al quedarse solos y no ha tenido el valor de preguntarle qué es lo que pasa, ya no quiere presionarla más, ella ya accedió a darle una oportunidad y eso es más de lo que él merece.

Helga entra a la habitación y casi suelta un gritillo al ver el estado en el que está el rostro de Arnold, por fortuna logra controlarse y permanecer tranquila ante lo que ve…o al menos eso espera, no quiere que Arnold la escuche dar exclamaciones de horror y lloriqueos, además eso no es propio de ella.

- ¿Cómo te sientes?

- Un poco adolorido pero bien- dice un poco decepcionado, la verdad esperaba verla un poco preocupada por él-, aunque el doctor me dijo que tengo que quedarme esta noche.

- Si, lo sé, me lo dijo cuando me informó que todo está bien.

- Pero siéntate, por favor.

Ella duda un poco pero finalmente ocupa la silla al lado de la cama.

- ¿Y Rick?- pregunta preocupado, espera no haber asustado a su hijo, el pequeño ya lo llama papá frente a Helga, aunque supo que antes de hacerlo le pregunto a Helga si podía hacer eso y ella generosamente le contestó que sí-.

- Está bien, un poco preocupado y muy ansioso por saber como estas, fue difícil que aceptara quedarse con Phoebs.

- Lamento preocuparlo.

- Bueno, creo que la culpa la tiene alguien mas, Phoebe me contó lo que pasó pero aun no lo puedo creer, al menos arrestaron al sujeto ¿no?

- No lo sé pero lo más seguro es que si, aunque…esto tal vez es parte de la justicia divina por haberte tratado como lo hice, es parte de lo que me merezco, ¿no crees?- sonríe o al menos lo intenta porque le duele y termina por hacer una mueca de dolor.

- No diga esas cosas- reclama molesta- lo que te pasó no es algo para bromear.

- No es broma lo digo enserio.

Hay un incomodo silencio y después el vuelve a hablar.

- No me gustan los hospitales, pasé mucho tiempo aquí con mi abuelo y no tengo muy buenos recuerdos de estos lugares.

- A mí tampoco me gustan, lo bueno es que nunca he estado hospitalizada.

- ¿Ni cuando tuviste a Rick?

- No, Rick nació en casa- contesta sin mirarlo- el parto lo atendió una partera.

- Sí, eso ya me lo habías dicho pero me sorprende saber que lo tuviste en casa, digo sin nada para aminorar el dolor, eso es de admirarse porque un parto siempre es muy doloroso.

- Supongo.

- ¿Supones?

¿Cuándo dejará de ser tan descuidada con lo que dice?

- Digo que supongo porque para todas las mujeres es diferente…Mary solía contarme historias sobre mujeres prácticamente no sentían dolor, es mas por poco y ni se enteraban que estaban dando a luz- logra inventar sobre la marcha-.

- ¿De verdad?, vaya, eso es sorprendente, pero es una prueba más de lo diferentes que somos unos de otros.

- Si, tienes razón- casi suspira con alivio pero se contiene y ruega en silencio para que Arnold no haga más preguntas sobre el nacimiento de Rick.

- ¿Y cómo fue para ti lo del embarazo y el parto?

- Pues…- que puede contestar a eso, 'normal y ya', no,eso tal vez traería más preguntas- estaba lejos de casa, hubo momentos en los que tuve miedo, miedo de que Rick no naciera pero no estuve sola, conocí a Mary y ella me apoyo mucho, y… cuando Rick nació y abrió sus ojitos para mirarme y agarró mi dedo yo…supe que todo había valido la pena y que cada cosa que hiciera por él en el futuro, valdría la pena.

Arnold no puede dejar de mirarla, ella refleja en sus ojos lo que siente al recordar y eso lo conmueve, jamás la había visto así…vulnerable, desde que la conoció ella siempre minimizó las cosas sentimentales, incluso cuando él la atacaba no mostraba si la hería pero ahora deja que el amor que siente por Rick se refleje en la expresión de su rostro.

- Me hubiera gustado verte embarazada.

- ¿Qué?

- Digo, me cuesta trabajo imaginarte así… ¿tienes fotos?

- No tengo fotos, no me gusta nada de eso.

- Lastima- dice sinceramente, porque por como habló del embarazo supone que ella lucia feliz y radiante, debió verse muy linda, piensa mirándola fijamente- y de Rick ¿tienes fotos?

- Si, de él tengo muchas- responde incómoda por como él la mira.

- ¿Podría verlas después?

- Si.

- Gracias, por eso y por venir a verme, no tenías porque hacerlo.

- Soy tu amiga y eso es lo que hacen los amigos, ¿no?

- Si…pero siento que no te agrada mucho lo de nuestra amistad, al menos eso es lo que he percibido en los últimos días.

- Arnold, yo…

- No tienes nada que explicar yo me comporté muy mal contigo y no pretendo que eso lo olvides así como así pero te aseguro que no te arrepentirás de haberme dado esta oportunidad.

En ese momento entre una enfermara para decirle a Helga que debe abandonar la habitación y ella después de despedirse de Arnold se marcha.


Arnold dejó el hospital en compañía de Helga, al llegar a la casa lo reciben Rick y Botitas, por supuesto pero también Phoebe y Gerald, a pesar de estar adolorido y cansado agradece la compañía, si hace un par de meses hubiera pasado por esto, hubiera tenido que enfrentar esto solo y no le hubiera importado pero ahora las cosas son diferentes, y eso es gracias a su nueva familia, gracias a ellos ha vuelto a ser capaz de llamar hogar a Sunset Arms y cada día siente el deseo de llegar a casa, y también gracias a ellos sus amigos de la infancia habían entrado a su vida de nueva cuenta.

Gerald decide contar, con su muy peculiar estilo de narración la manera en la que sucedió todo, adornando su relato como solo él sabe hacerlo, Arnold está a punto de decir que exagera, pero cuando Rick comienza a verlo con una mezcla de de emoción y orgullo, desiste de la idea y deja que su amigo continúe, después de todo prefiere quedar como un héroe y no como un hombre que terminó noqueado al primer golpe.

Sus amigos se retiran para dejarlo descansar después de casi una hora y Arnold después de la comida va a su habitación a descansar pero Rick continua haciéndole compañía en lo que Helga se ocupa de sus labores.

- Vamos Rick, tienes que cenar- dice Helga cuando lleva la cena a la habitación de Arnold.

- ¿Pero después puedo regresar?- dice haciendo un puchero, gesto que a Arnold se le hace extrañamente familiar.

- Tiene que descansar.

- Deja que lo haga.

- Está bien…pero primero a cenar.

- Ok.

En cuanto Rick termina de cenar corre al cuarto de Arnold, Helga sube hasta mucho después ya que aparte de las cosas que tenía pensado hacer, recibió una llamada de su editora que la entretuvo mucho, pero fueron muy buenas noticias; y al entrar, la imagen que ve la conmueve, Arnold y Rick, los dos hombres más importantes de su vida, durmiendo uno al lado del otro; debería llevar a su hijo a su habitación, pero se ven tan tranquilos que prefiere no romper el momento. Acomoda a su hijo para que este más cómodo y lo arropa.

- Buenas noches cariño- dice quedamente y le da un beso en la frente a su hijo-. Buenas noches Arnold.

Ella quisiera también besar a Arnold, a pesar de sus dudas al aceptar darle una oportunidad más al matrimonio, no puede negarse a sí misma lo que siempre ha sentido por él y menos viéndolo dormir tan tranquilamente, con sus facciones relajadas, a pesar de los múltiples moretones esparcidos por su rostro, y el corte en el labio inferior que necesito un par de puntadas, tampoco puede negar que a ella siempre le ha gustado…bueno no solo a ella, hubo otras muchas a las que les pasó lo mismo, recuerda con enojo. Aunque no importa cuánto amor sienta por él, él jamás sentirá lo mismo por ella…piensa acariciando con suavidad la mejilla de Arnold, cuidando no lastimarlo y después de cubrir también a Arnold con las mantas y apagar la luz, se marcha.

Arnold abre los ojos lentamente, no estaba dormido solo había cerrado los ojos porque la luz le molestaba y después cuando Helga llegó, sintió la necesidad de continuar igual para poder concentrarse en la presencia de su esposa, que en cierta forma era tan tranquilizadora y después cuando acarició su mejilla, quiso disfrutar de ese momento.

Toca la mejilla que ella le acaricio y trata de grabar en su mente la sensación que esto provoco en él. Se gira y observa al pequeño Rick dormir plácidamente, al mirar su cabello de color rubio rojizo y al retirar el pelo de la frente del pequeño, no puede evitar preguntarse, ¿quién será su padre?, ¿será alguien que conoce?...tal vez porque a veces le parece tan familiar.

FIN CAPITULO 10

Otra semana mas de actualización, espero que disfruten estos 3 capítulos, sí 3, para celebrar que ya son mas de 100 reviews (baile de festejo), el saber que este fic les gusta me animó mucho y bueno, también estaba muy inspirada, aunque ahora la verdad lo que estoy es muy desvelada XD (hice verso sin esfuerzo) pero creo que ha valido la pena ¿ustedes que piensan?

Para todos los que querían ver a Arnold mas interesado en Helga este es el comienzo, para los que lo quieran ver sufrir...tendrán que esperar un poquito aunque creo que no sufrirá tanto como Diana Carolina quiere, gomen por eso, pero por lo pronto ya recibió unos buenos golpes, como una vez me comentaste que te gustaría y para los que quieren ver escenas intensas y subidas de tono...no creo que pase, bueno al menos no tan tan intensas :b

Gracias por leer :)