¡Hola! Nuevo capítulo, espero que les guste.

Capítulo 9: Sentimientos

Avanzó por el largo pasillo hasta la salida.

Se había aliviado diciendo todo aquello, y aunque realmente no fuera culpa suya todo lo sucedido, él lo sentía, sentía ser débil y no haber podido ver todo antes de que sucediera.

Pero claro...no era vidente.

Entonces, algo le abrazó por detrás...

O mejor dicho alguien...

Se giró para ver si su mente no se la estaba jugando.

Y así era...

- ¡Eres un idiota y un imbécil si piensas que eres culpable de todo esto!- estalló también en llanto el vampiro, abrazándolo con fuerza y escondiendo su rostro en su pecho.

Las lágrimas bajaron veloces por las mejillas del menor, quien le miró temblando.

- No te vayas de mi lado...por favor...no te vayas...- rogó entre sollozos, algo que le llegó al alma y le hizo sonrojar. Y aún más le llegó cuando se abrazó a su cuerpo escondiendo su aniñado rostro en su pecho- no te vayas...yo te perdono...siempre te perdonaré y confiaré en tí...- volvió a mirarle con el rostro en lágrimas y con sollozos saliendo de su boca cada vez que hablaba- no tienes la culpa...no te vayas...- susurró audiblemente aferrándose con fuerza- y...si me mereces...mucho más de lo que piensas...¡pero no me abandones!

Las lágrimas fluían por los ojos de ambos, los cuales se conectaron mirándose fijamente.

- Rumanía...- murmuró limpiándole las lágrimas y plantándole un beso en la frente, abrazándolo con fuerza- no te voy a abandonar...pero no llores por favor...- se separó un momento para mirarle de frente, soltando más lágrimas al verle todavía llorando.

- ¿N-No...me vas a abandonar?- preguntó apretando sus puños contra el pecho del más alto, dejando caer más lágrimas y sonrojándose.

- Nunca...nunca sería capaz de abandonarte...- le dijo rodeando su cintura y acercándolo más a sí juntando sus frentes, completamente sonrojado- solo cuando tú me lo pidas...entonces sí lo haré...y aún así te cuidaré a lo lejos...- se separó un poco para limpiar un par de lágrimas del rostro del menor, y volvió a juntar sus frentes- te amo Vladimir...por eso no podría dejar de preocuparme por ti.

- Y-Yo también te amo Dèitrin- confesó relajándose en cuanto a los sollozos, pero algunas lágrimas seguían cayendo.

Una pequeña sonrisa se formó en los labios del mayor.

- ¿Entonces...?- empezó preguntando colocando un mechón de su cabello castaño cariñosamente tras su oreja sin dejar de mirar sus ojos.

- Hazlo...- murmuró apretando sus puños y acercando su rostro al del búlgaro.

Y acto seguido, sus labios se unieron en un beso único, en el que cada uno mostraba sus sentimientos y el amor que sentía por el otro...

Un beso de amor verdadero...que a pesar de todo lo ocurrido, seguía creciendo en el corazón de ambas naciones.

Se separaron por la falta de oxígeno, pero aún así sus rostros no se separaron demasiado.

- Vlad...te amaré hasta el fin de mis tiempos...- tomó sus manos entre las suyas- nunca lo olvides.

Besó cada mano con cariño, y seguido le dió un beso en la frente consiguiendo sacarle un lindo sonrojo.

- Yo también Dèitrin..y jamás lo olvidaré...- enlazó sus dedos con los del mayor y le dió un beso en la mejilla- ¡pero espero que no olvides que yo también te amo~!- exclamó con una gran sonrisa.

- Sabes que no lo haré...- contestó riendo levemente ante la ternura del más bajo y juntando su nariz con la suya- ahora vamos...quiero ir a hacer una visita.

Le plantó un corto beso en los labios y separó sus rostros ahora sí caminando hasta la salida, con sus manos enlazadas, caminando uno al lado del otro.

- ¿Una visita?- se extrañó mirando al rostro del de cabellos carbonizados- ¿A quién?

Un aura oscura rodeó al de ojos esmeraldados, quien apretó el enlace con el castaño.

- A alguien que me debe una cabeza y más- murmuró entrecerrando los ojos y poniendo expresión seria.

El rumano abrió los ojos al pensar en una posibilidad de quien podría ser esa persona.

- Bul...¿no será...?

- ¿Drácula? Por supuesto que sí, ese me debe una buena después de hacerte lo que te hizo- cerró su otro puño por la rabia que le tenía...

Pues estaba recordando cuando su lindo vampiro le relató lo sucedido...

*FLASHBACK*

Estaban en su casa, diez días después de encontrarse por primera vez.

Estaba en la cocina haciendo el almuerzo cuando de repente escuchó unos sollozos.

Decidió dejar lo que estaba haciendo y dirigirse al salón, encontrándose al rumano llorando en sueños.

Lo sacudió un poco sin ser demasiado brusco, consiguiendo que el menor abriera los ojos, el cual se incorporó en el sofá y se limpió las lágrimas.

Se sentó a su lado y le miró fijamente, preocupado, acarició sus cabellos suavemente ganándose un ronroneo por parte del más bajo, quien inclinó la cabeza hacia su hombro y sollozó un poco.

- Tranquilo...- le susurró para que se calmara- ¿una pesadilla?

El menor asintió limpiándose alguna que otra lágrima que salía de sus ojos.

Suspiró, odiaba verle así, sentía que algo malo le pasaba, pero que no lograba descifrar.

Por lo tanto, decidió preguntárselo directamente.

- Ruma...¿te pasó algo malo para que todo esto esté ocurriendo?- le preguntó sintiendo algunas lágrimas caer en su hombro pero lo cual no le importó, por lo que siguió acariciando el cabello castaño miel del más bajo notando el ronroneo que emitía en su hombro.

- Y-Yo...- sollozó mientras disimuladamente se acercaba al mayor.

Y entonces se lo contó todo, lo de los maltratos de aquel vampiro, el rechazo de su rey, el de su pueblo...

Pero lo que se le quedó grabado a fuego de venganza fue lo de Drácula...

De quien juró vengarse costase lo que costase.

*END FLASHBACK*

- Dèitrin...- susurró el menor apretando su mano contra la del mayor- te lo agradezco de corazón...pero no quiero que te pase nada malo...- le dijo ganándose una mirada curiosa del más alto- ese hombre es peligroso...

- ¡Me da igual! ¡No pienso permitir que después de que te humillara y maltratara se vaya como si nada!- exclamó hecho una furia, mirando por los alrededores por si veía su hacha, que era lo que pensaba usar contra aquel malnacido- se va a enterar ese monstruo...por no decirle otra cosa.

Y la halló, estaba clavada en el tronco de un árbol cercano.

Soltó un momento al rumano, cogió el hacha y volvió a su lado, mirándolo de frente.

- Te prometo que le va a salir muy caro lo que te hizo- susurró en su oído besando su mejilla y enlazando nuevamente sus dedos con los suyos.

- Bul...- murmuró con un sonrojo notablemente encendido en su rostro, cerrando el enlace y siguiendo el camino del bosque en dirección a Transilvania.

~...~

Su poder fluía nuevamente...

Se sentía como nuevo, la verdad fue buena idea volver allí tras mucho tiempo.

Batió sus alas en contra de la corriente, ni eso le detenía.

Ni siquiera llevando a su nuevo compañero a espaldas.

~...~

Estaba anocheciendo, pero consiguieron llegar a Transilvania.

El búlgaro miró el castillo de arriba a abajo, con odio, pensando seriamente en ir a buscar una bomba para mandarlo por los aires.

Pero decidió calmarse y mirar al rumano, el cual temblaba un poco observando la tenebrosa estructura del castillo.

- ¿Voy dentro y te esperas aquí?- le preguntó poniendo sus manos en los hombros del más bajo.

- No te hará falta.

Quien había hablado no era ni más ni menos que aquel que lo había maltratado y humillado.

¿Cómo habría adivinado que se encontraban allí?

Repentinamente, el mayor se puso delante suyo, cubriéndolo por si aquel monstruo se atrevía a ponerle la mano encima...

Algo que ni de broma iba a permitir vivir más tiempo.

- Vaya...vaya...veo que vienes bien cubierto...- dijo con una sonrisa ladina- con que este es mi sustituto.

- Yo no soy sustituto de nadie, porque tú no fuiste más que un horrible maltratador asqueroso con él, no tengo nada que sustituir...sino que destruir- contestó secamente la nación del hacha mirando con total odio al hombre frente a él.

- ¡Anda! No pensé que fueras tan gracioso- rió con maldad y superioridad.

Bulgaria lanzó el hacha contra el Conde, pero este la esquivó casi sin mirar.

- Con ese juguete no conseguirás nada- dijo encogiéndose de hombros y lanzando el hacha de vuelta.

Ambas naciones la esquivaron de milagro.

El de ojos verdes tomó el arma entre sus manos, apretándolas contra el frío metal.

Rumanía se acercó hasta él poniendo una mano en su hombro.

- Te dije que era demasiado fuerte...- murmuró cabizbajo.

El mayor tomó su mentón levantando su rostro y conectando su mirada con la suya.

- No pienso ceder tan rápido, de hecho, no pienso ceder, menos si lo que me juego es tu bienestar y libertad- lo miró profundamente y le dedicó una sonrisa.

- Ten cuidado, por favor- fue lo único que pudo decir el menor antes de recibir un beso en la frente.

Se retiró un par de pasos enlazando sus propias manos, nervioso por lo que le pueda pasar al de cabellos carbonizados.

Rezó para que la batalla no se tornara complicada para el búlgaro.

Y este ha sido el capítulo de hoy, ¡muchas gracias a quienes siguen la historia!

Antes de terminar, agradezco el comentario de suguintoulabruja (jaja, sí bueno siempre pensé en un Polonia dando toda su fabulosidad de la forma más heroica posible, es por eso que era hora de probar, y por ahora no me arrepiento de haberlo hecho así :). También me alegra saber que te haya gustado la forma en la que decidí para identificar una nación, y sí, Feliks hará algo épico xD. Lo de Rumanía en plan minino sí, yo también pienso que es algo adorable, y lo de la bolita de lana fue algo que me pareció lindo ponerlo, pues que él y Bulgaria tuvieran una escena tierna en plan jueguitos tontos pues no sé, para descansar del dramita supongo. Eeem, y gracias por pensar eso de mi imaginación, no pensé que fuera a gustar a nadie xD. Sinceramente, concuerdo contigo, Dèitrin se merece un par de bofetones, ¿o yo misma?, *se queda pensando eso detenidamente*. *sigue leyendo el comentario* Sí, realmente me inspiré en ellos xD, sobre todo en cuanto a Amandrya y su comportamiento francés. Polonia y Modavia aparecerán más pronto de lo que piensas :3. Contestando a tus dos preguntas, el título del fic significa 'Contigo hasta el final' en búlgaro, y el nombre de las hadas...fuí pensando en nombres hasta que cogí dos que me gustaron y uno medio inventado, y después les dí un toque mágico, porque amo la magia y la fantasía si señor (?), por lo tanto, son Shiley, Amanda y Lucy transformados en Shileysia, Amandrya y Lucyanya. Gracias por comentar y espero que te esté gustando la historia :D).

Ciao!