Nami paró de llorar y lo miró con los ojos muy abiertos.—¿q..que has dicho?—dijo Nami aun sin creerselo.

—y..ya lo has oido, que t..te a..amo—dijo muy avergonzado, mientras sus mejillas se enrojecian.

—m..me a..mas—dijo Nami incrédula—m..me amas—volvió a decir.

—no te quedes asi, dime algo mas—dijo perdiendo los nervios. Pero Nami no reaccionaba.—¿Nami?—llamó Zoro—di algo—.

—m..me amas—volvio a repetir la peli-naranja.

—te he dicho que si—el peli-verde se acercó a Nami.

—y..yo tambien te amo—dijo por fin la peli-naranja, que ya volvio en si. El corazón de Zoro comenzó a palpitar rapidamente.

—e..entonces, podemos ser pareja—dijo Zoro nerviosisimo. Nami iba a llorar de felicidad, su amor era correspondido, pero como siempre, algo fallaba, y ese algo era el trabajo del chico, pues ella se niega a compartir a su chico.

—pero ¿y tu trabajo?, si somos pareja, no te pienso compartir—dijo Nami esperanzada a que él chico dejara el trabajo. El chico se llevó una mano a la nuca y le sonrió.

—lo dejaré—dijo Zoro tranquilamente, cogió su movil y lo lanzó lejos. Nami lloró de felicidad, pues el chico iba a dejar su trabajo por ella, eso significa que la amaba de verdad. Sin perder más tiempo abrazó al chico, este correspondio al instante. La chica apoyó su cabeza en el hombro del chico.

—te amo—dijo Nami que lloraba sin cesar en el hombro del chico. El peli-verde sonrió y le besó la sién de la peli-naranja, SU peli-naranja.

—yo tambien te amo—dijo sin titubear, sus mano rodearon la cintura de la chica, esta por su parte levantó la cabeza y paso sus manos por el cuello de Zoro. Y sus labios se unieron en un beso que prometia de todo, sinceridad, respeto, pasión, confianza y sobre todo Amor. El beso se volvió un poco apasionado, la lengua de Zoro queria entrar en la boca de Nami, esta le dio acceso y empezarón a devorarse mutuamente. La mano de Zoro viajo por el muslo de la muchacha, excitandola. Nami empezó a caminar hacia atrás sin dejar de besar al chico, Zoro captó el mensaje y empezó a caminar hacia delante. Después de que la pareja entrará al domicilio, Zoro cerró la puerta tras de sí.

Nami guió a Zoro hasta su dormitorio sin dejar de besarse, subierón por la escalera y llegarón a la habitación de Nami, Nami deshizo el beso y abrió la puerta de la habitación. Zoro abrazó a Nami por la espalda, la cual gimió al notar la dura erección del peli-verde en sus glúteos. El chico sonrió y comenzó a besarle el cuello, Nami suspiraba de placer, cosa que le encataba a Zoro. Nami volteó rompiendo el abrazó del peli-verde y volvió a besar los labios del chico, que se le antojo lo mas delicioso que habia probado en su vida.

La mano del chico acarciaban dulcemente la espalda de la chica, a la que le encantaba ese tipo de caricias. Avanzarón hasta que las piernas de Nami hicieron contacto con la cama. Zoro tumbó suavemente a Nami y se colocó encima de ella, puso las manos alrededor de la cabeza de la peli-naranja para no aplastarla y la volvió a besar. La chica estaba muy extasiada, y el rozé del sexo del chico sobre el suyo la estaba matando. Las manos de Nami se posarón en el borde de la camiseta Negra que llevaba Zoro, y se la quitó poco a poco, rompierón el beso para que pasra la camiseta de Zoro. Una vez hubo quitado la prenda, Nami se quitó el short y el sujetador de encaje. Zoro al tener la celestial vista de los pechos de Nami, no dudo en atacarlos. Nami gemia, mientras Zoro estímulaba los pezones de la chica, mientras qur un pezón era devorado por la hambrienta boca de Zoro, el otro era atacado por los salvajes dedos de Zoro. Zoro dejó de al pezón libre, gesto que no le gusto a Nami. Zoro subió para besar los labios de Nami, luego beso el esbelto cuello de la muchacha. Bajo otra vez a sus pechos, beso los dos pezones de la chica y comenzó a bajar mas, besó el abdomen de la chica, la cual sabia lo que venia ahora. El chico levantó la cabeza y sus manos agarrarón la minifalda de la chica y se lo quitó salvajemente. Enloqueció al ver las braguitas de encaje negro que llevaba puesto la chica, pero de no se sabe donde sacó el suficiente autocontrol para no arrancarselos de cuajo. Queria que Nami le suplicara, queria domarla por completo, y primero tenia que enloquecerla. Paso uno de sus dedos por encima de las bragitas de la chica, frotando el clítoris de la chica. Nami gemia con fuerza y sus manos agarrarón con fuerzas las sabanas de la cama. Zoro añadio un dedo mas, cosa que enloquecio a Nami, la cual respiraba agitadamente.

—Zoro..aah..Zoro...vamos...aah—decia Nami entre gemidos, que comenzaban a afectar al autocontrol del chico.

Sin mas tapujo, Zoro le quitó las braguitas a Nami, ella levantó las piernas para que Zoro le quitase las bragas. Zoro levantó la vista y miró a Nami con una sonrisa.

—te has depilado—dijo con una sonrisa, Nami se sonrojo.—sabes que, me encantan las vaginas depiladas y la tuya aun mas—dicho esto, comenzó a dar pequeños besos al sexo de Nami. La chica gimió al notar como la lengua de Zoro comenzó a estimular su clítoris. Nami estaba extasiada de tanto placer, sabia que pronto llegaria al orgasmo.

—Zoro...aaah...No voy...aaaah..a aguantar mas—dijo Nami entre gemidos. Zoro al oir eso, en vez de parar, aumentó el ritmo.—Zorooooo—gimio Nami al llegar a su orgasmo. Zoro no dudó en beberse toda la esencia que el orgasmo de Nami le brindaba, sin desperdiciar ni una gota.

Nami respiraba agitadamente. Cuando Zoro termino de tomar toda la esencia de Nami, levantó la cabeza de entre las piernas de Nami, subio hasta quedar frente a frente con la chica y la volvió a besar.

—Zo..ro, t..te Necesito—le rogó la chica, Zoro sonrió y se levantó de la cama, primero se quitó los Zapatos, seguido se quitó el pantalón ante la atenta mirada de la peli-naranja, la cual se sorprendio de la tremenda erección del chico, Zoro agarrón el borde de los boxers y los bajo, dejando ver su enorme y gruesa erección, decir que la chica temblo fue decir poco.

—e..es monstruosa—dijo la chica, jamás en su vida habia visto un pollón igual, dicho vulgarmente.

—asustada—dijo el chico tumbandose encima de la peli-naranja.

—un poco—dijo muy nerviosa, pero se calmó al notar los labios del chico sobre los suyos.

Las piernas de la chica rodearón la cintura del peli-verde, los sexos de la pareja se rozaron, cosa que produjo un gemido a la chica y un gruñido del chico.

—Zo..ro, hazlo ya—dijo la chica impaciente, Zoro agarró su miembro viril y lo guió al sexo de la chica. Cuando el grueso prepucio de Zoro tocó el sexo de Namo, los dos gimieron. Zoro comenzó a entrar en la peli-naranja, la cual cerraba los ojos con fuerza, esta era la segunda vez que lo hacia con un hombre, pero dolia igual que la primera. Cuando la cuarta parte del miembro de Zoro se adentro en el sexo de la chica, él se dió cuenta de que a la chica le dolia.

—e..es t..tu primera vez—preguntó Zoro entrecortadamente, la chica negó con la cabeza.

—es..aaah...que..aaah...es enorme, pero sigue—dijo la chica, Zoro se adentro un poco mas y cuando medio miembro estuvo dentro de ella, la embistió con fuerza y metio todo el miembro. La chica soltó un fuerte gemido de dolor, y sus uñas se clavaron en la ancha espalda del chico.

—lo...aa..siento—dijo Zoro calmandola, con suaves caricias en la mejilla.

—no..aaaaah..aaaaah..sigue...aaaah...sigue—dijo la chica, que comenzó a notar que el dolor desaparecia dejando solo el placer.

Zoro comenzó a embestirla lentamente, la chica gemia sonoramente y Zoro tambien gemia pero un poco mas bajo. Cuando por fin Nami se hubo acostumbrado del tamaño del miembro de Zoro, este comenzó con unas embestidas mas profundas y rapidas. Nami no podia parar de gemir, mientras enterraba sus uñas en la espalda de su amante. Sus repiraciones agitadas se mezclarón. Zoro besó a Nami, la cual ahora gemia en la boca de Zoro, el cual aumento la rapidez de sus embestidas. Nami se sentia en el cielo, jamás habia sentido tanto placer y la boca de Zoro no paraba de besarla, pero tuvieron que romper el beso por la falta de oxigeno. Miles de descargas recorrieron la espalda de Nami, ya iba a llegar a su segundo orgasmo de la noche.

—Aaaah...Zooro...Aaaah...no puedo...aaaaah...mas—dijo la chica la cual en dos embestidas se vino al igual que el peli-verde.

—Zooooooro—gimio Nami al llegar al orgasmo.

—Naaami—gimio Zoro al llegar al suyo.

Zoro salió del interior de Nami, la cual gimio por ultima vez. El chico se recostó a su lado, intentando respirar normal. La chica apoyo su cabeza en la del chico, intentando tambien respirar normal. Y se dejarón llevar por el cansancio y se durmieron.

CONTINUARÁ...