Tsuki: Esa es la idea, sí, que Grau le plante cara, pero que termine abriendo las piernas (?)
Anashi: ME HAS MATADO X'DDDD +999
Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima
Anteriormente…
"¡DETENTE, POR FAVOR, ME DUELE!" Supliqué mientras mis lágrimas calientes empezaban a recorrer mi rostro. Pero por supuesto, él me ignoró completamente, e incluso disfrutaba de mi agonía
Natsu se inclinó hasta mi oído y deslizó la lengua por la parte exterior de mi oreja "No he hecho más que empezar" Susurró lascivamente
Capítulo 10 – Entrégate a mí
Natsu se introdujo más en mi interior, cada vez más rápido y más profundo, sin apenas dejarme tiempo para acostumbrarme a su tamaño. Sentía como si mi interior se estuviese desgarrando y quemando lentamente, provocándome un dolor agónico que nunca hubiese creído que existía
Mis gritos resonaban en la habitación, mi sangre manchaba las sábanas, si seguía de este modo, iba a terminar muriendo, o como mínimo en estado grave. Las pocas veces que el dolor me permitía abrir mis ojos, mi única visión era la sonrisa animal de Natsu, sus colmillos afilados amenazantes y sus ojos negros hambrientos a través de mis lágrimas
Por su aspecto lujurioso, él no se iba a detener por mucho que suplicase, tenía que hacerle entrar en razón de alguna forma, algo que realmente haga despertar su interés
Ni siquiera me atrevía a hablar, intimidado por su rostro y sus jadeos animales de placer, pero reuní las pocas agallas que me quedaban para no morir aquí mismo. Silencié mis gritos de agonía para intentar hablar "¡Te lo ruego, detente, estoy perdiendo demasiada sangre!, Yo podría—
Pero fui amordazado por la mano de Natsu fuertemente presionando mi cara, interrumpiendo la única esperanza que tenía. Ni siquiera podía respirar correctamente por la presión, y no era algo que necesitaba en este momento "Cállate" Susurró con voz ronca y lujuriosa mientras daba un fuerte y profundo empuje dentro de mí "Te lo mereces"
Él me sujetó de los tobillos y llevó mis piernas por encima de sus hombros, acelerando su ritmo, haciéndolo mucho mas brusco y profundo que antes y provocando que la herida sangre mucho más
Grité y Grité de dolor, incluso empezaba a notar irritación en la garganta, pero el dolor era inhumano, no podía soportarlo "¡POR FAVOR, HARÉ LO QUE QUIERAS! Grité en un último intento desesperado
Para mi sorpresa y alivio absoluto, él detuvo sus embestidas. Abrí los ojos para encontrarme una sonrisa diabólica que ni siquiera había visto en películas de terror "¿Ah, sí?" Pregunto lentamente, como disfrutando del momento
Tragué saliva al darme cuenta de lo que acababa de provocar, cuando él movió la mano hasta mi barbilla, alzándola suavemente, lo que incrementó mi miedo ya que Natsu era de todo menos delicado "¿Tienes una idea de lo que acabas de decir?" Habló con una voz calmada y siniestra
No sabía qué hacer o a qué se refería, así que yo asentí débilmente mordiéndome el labio inferior
Su sonrisa sólo profundizó "¡Heh!" Rió brevemente entre dientes, retirando su miembro de mi interior, lo que me provocó soltar una pequeña queja de dolor, pero rápidamente sentí como el ardor se calmaba, todavía impresionado por haber conseguido evitar la situación
Sin embargo, él no se retiró de mí por completo, todavía estando apresado bajo su cuerpo desnudo "Veo que por fin has aprendido" Susurró, prácticamente rozando mis labios
Estaba desconcertado por sus palabras, hasta que mis ojos se ampliaron en el horror de recordar que le dije que haría lo que él quisiera…
"¡E-ESPERA YO NO QUERÍA…!" Intenté enmendar mi error, pero mis palabras se esfumaron cuando algo en su mirada me reveló que no lo aceptaría de ninguna manera "…No quería decir…" Susurré débilmente, siendo incapaz de terminar una vez más
Sus ojos se entrecerraron y sus dientes se apretaron, mostrando su descontento. Él sujetó mis mejillas con una mano y acercó sus ojos a los míos "¿Me estás tomando el pelo?" Su voz sonó amenazante como la muerte misma
Mi cuerpo experimentó el miedo más atroz que jamás había experimentado, viéndome obligado a negar con la cabeza por miedo a mi vida
Un gruñido desconfiado resonó en el fondo de su garganta, y si no supiese que ese sonido provenía de él, habría descartado inmediatamente que fuera de procedencia humana.
Me sentía como estar acorralado por un dragón, un dragón al que tenía que entregarme si quería vivir
Natsu se inclinó al hueco de mi cuello para deslizar su lengua y dar pequeños mordiscos hasta llegar a mi oído, donde aspiró aire profundamente "Puedo oler tu miedo" Susurró con una voz mortal, sintiendo contra mi piel como su sonrisa vil volvía en su rostro "Si estuviese en tu lugar, haría caso a tu instinto de supervivencia" Habló como si me leyese la mente
Mi cuerpo se tensó todavía más, si eso era físicamente posible, odio admitir que era más inteligente de lo que pensaba, sabía cómo manipular a una persona, y ahora mismo mi mente, inundada por el terror, sólo deseaba abandonar mi cuerpo para que él hiciera lo que quería
"Si te portas bien, no habrá más dolor" Me aseguró con su tono siniestro. Realmente no me fiaba en absoluto, pero si se enfada sabía muy bien que iba a dolerme
Renunciando a todos mis principios y a mi moral, relajé mi cuerpo y me entregué a él. Natsu profundizo una sonrisa de suficiencia y victoria cuando dejé mi lucha por completo. Él levantó mis piernas una vez más y colocándolas en sus hombros, empezó a introducirse en mí de nuevo. El ritmo fue lento, haciendo honor a su parte del trato, pero todavía podía sentir el ardor de antes, por lo que hice mi mayor esfuerzo para mantener mi cuerpo relajado a pesar del dolor
Esta vez, él permitió a mis paredes internas acostumbrarse a su tamaño, fue más gentil de lo que había esperado que fuese, y yo realmente empezaba a sentir un cosquilleo leve de placer cada vez que empujaba en mi interior. Cuando él notó que estaba preparado, su delicadeza se desvaneció y fue sustituida una vez más por su lado salvaje, embistiéndome con fuerza, empujando mi cuerpo hacia delante y hacia atrás repetidamente.
Sus movimientos rápidos y profundos creaban dentro de mí la incontrolable necesidad de gemir con todas mis fuerzas, satisfaciendo a Natsu y excitándolo todavía más de lo que estaba. Yo no quería esto, no podía aceptar que este monstruo me provocase una sensación tan increíble y única
Percatándose de mi conflicto interno, Natsu se relamió los labios de forma viciosa mientras interrumpía repentinamente sus movimientos "Admítelo, se siente bien, ¿verdad?" Preguntó de forma arrogante
No quería darle la razón por nada del mundo, agitando la cabeza en negación absoluta mientras me tensaba por la interrupción de ese placer maravilloso
"¿Ah no?" Preguntó burlonamente, moviendo su miembro hasta el fondo de en fuerte empujón, tocando mi punto de placer y provocándome un gemido audible
"M-Más…" Rogué sin pensar
"¿Más qué?" Siguió burlándose
"N-Necesito mas…" Susurré débilmente
Natsu se inclinó hacia mí en una nueva posición, tocando ahora nuestros pechos desnudos "Buen chico" Dijo contra la piel de mi cuello, poniéndome la piel de gallina por su aliento cálido. Él reanudó sus movimientos en mi interior sin apartarse de mí en absoluto, creando un tipo muy diferente de placer. Sentí su mano moverse hasta mi propio miembro, empezando a masajearlo, y siendo honesto, me sentía como en el paraíso en estos momentos
Noté como Natsu empezó a jadear más que de costumbre, eso significa que está a punto de terminar, y a mí tampoco me faltaba mucho
Con unos últimos empujones, noté como un líquido caliente llenaba mi interior mientras Natsu mordió mi cuello del placer, dejándome una notable marca. Yo terminé unos momentos después, dando un último gemido de satisfacción mientras disfrutaba de mi éxtasis y liberaba en mi propio cuerpo
Sin moverse ni un centímetro, Natsu jadeó de agotamiento, tratando de recuperar sus fuerzas "Eres tan jodidamente apretado…" Susurró con cansancio mientras movía una de sus manos hasta el cinturón que me ataba a la cabecera, liberándome del agarre
Mis muñecas y brazos se aliviaron al instante por la libertad, pero yo estaba realmente agotado, nunca me había sentido de esta forma, y sentí como mis ojos se cerraron por sí mismos
