En su primer viaje a la ciudad, la pequeña Ginny mira asombrada de un lado a otro, impresionada de ver tanta gente ir y venir, se aferra a la mano de Bill y camina apresurada tratando de mantener su paso, él no se ha percatado de que la lleva casi corriendo. Tropieza con un bordo en la acera, da unos pasitos torpes y se estrella contra su hermano, que al sentir el leve empujón se detiene y gira hacia ella.

-¡Ginny!-la hace a un lado y se sienta en cuclillas para quedar a su altura-¿estás bien?, ¿voy muy rápido?

-si-la niña lo mira aprensiva, él mira su rostro levemente ruborizado-no camino como tú.

-lo siento nena-Bill la abraza-no me di cuenta, caminaré despacio, ¿vamos?

-es que…

-¿Qué pasa?-él la recorre rápidamente con la vista revisando si está lastimada, ella se acerca y le habla en secreto-¿tienes miedo?-Ginny asiente-no lo tengas-habla cariñoso-solo es la ciudad, hay mucha gente pero aquí estamos todos, nos quedamos un poco atrás por la gente que entra y sale de las tiendas pero yo sé dónde está el orfanato, no falta mucho, ¿seguimos?

Ginny mira a su hermano, asiente y le da un sonoro beso en la mejilla, Bill le sonríe, la toma nuevamente de la mano y reanudan su camino teniendo cuidado en su andar para que la niña lo siga sin problema. Se hace un claro entre la gente, distinguen al resto de la familia, solo van un poco delante de ellos, cruzan un par de calles y ahí está ya su destino. Cuando entran al edificio Ginny aprieta fuertemente la mano de su hermano, al sentirla éste la mira, se pregunta si está enferma pues el rubor es un poco más intenso.

-mamá- Bill se acerca a Molly mientras esperan que la directora los reciba-¿puedes checar a Ginny? Está algo ruborizada.

-está bien hijo-lo tranquiliza Molly después de ver a la niña-quizá es por la caminata pues fiebre no es y dice que se siente bien.

En la oficina de la directora, ella, Frank y Alice Longbottom miran por la ventana hacia el patio del orfanato donde los chiquillos tienen una festividad, mientras Nev aguarda pacientemente en un sillón junto a un par de regalos.

-así ha estado desde ayer-comenta la directora señalando a un pequeño que se encuentra apartado del resto, este año la visita de sus tíos le afecto más. Está creciendo, supongo que se pregunta porque no vive con ellos.

-Dios, no puedo creer que esas personas sigan en su misma postura, si no lo quieren ¿para qué vienen a verlo?-habla Alice en tono indignado.

-remordimiento-asienta seguro su esposo-pero no es lo suficientemente fuerte como para que lo lleven con ellos y creo que es lo mejor, si en cinco años no han cambiado de parecer y creen que dos visitas al año son suficientes-hace un gesto con las manos-¿Qué vida le espera a Harry con ellos? está mejor aquí, tiene a sus compañeros y a nosotros.

-es una lástima que ahora también ustedes se alejen-señala la directora mostrando verdadero pesar-Harry anhela sus visitas, se ha vuelto muy apegado a Nev y sus tíos ya no vendrán.

-¿Cómo que no vendrán?-suelta Alice furiosa-no es que sus visitas le hagan bien, eso lo tenemos claro, ¿pero alejarse del todo? y ¿el niño lo sabe?

-no, los muy cobardes me dejaron esa responsabilidad-agrega la directora-y no regresarán porque al fin se decidieron y firmaron la autorización para que Harry sea adoptado.

-¡no lo puedo creer!-Frank se mueve por la habitación murmurando maldiciones, inhala y exhala varias veces tratando de controlarse-seguramente se habían negado para lastimar más al pequeño, ya no es un bebé, ahora tendrá siempre presente que tiene familia y que no lo quieren,

-por eso digo que es una lástima que ustedes se vayan Frank, han rogado tanto que firmaran esa autorización y ahora que se da no puede ser.

-la herencia nos cayó del cielo-se disculpa Alice-Frank ni siquiera sabía que tenía ese tío, al parecer se alejo de la familia muchos años atrás, y la verdad-suelta una risita-nos tocó de rebote ya que el hijo de ese señor, heredero original, murió antes que su padre sin dejar descendencia y Frank es su pariente más cercano.

-ya no seré detective-interviene pensativo Frank-sin un ingreso estable dudo que nos tomen en consideración para la adopción de Harry, si bien, junto con la propiedad recibiré una cantidad de dinero, son tierras de cultivo y llevan tiempo sin producir, así que supongo que se nos irá todo tratando de habilitarlas.

-pero entonces ¿siguen interesados en la adopción?

-siempre lo estaremos-responde Alice dirigiendo una mirada cariñosa a Harry.

-se puede arreglar-la mujer habla animada-hagan la solicitud, yo la recomendaré, el comité tomará en cuenta el trato que han tenido estos años con Harry, todo está en el expediente-imprime un tono altivo a su voz-aun cuando no tenga un empleo, tiene una propiedad-señala pícara-mientras se note que está trabajando esas tierras, y no se gaste todo sus recursos para cuando ellos hagan las visitas de rigor, autorizarán el trámite.

-¿puede ser?-pregunta el tranquilo Nev dejando su sitio y se acercándose a ellos-¿puede Harry venir con nosotros?

-hay una posibilidad cariño-Alice pasa la mano suavemente por el cabello de Nev-pero no se lo menciones cuando estemos con él, no queremos que esté triste de nuevo si no resulta.

-¡vaya!-aplaude emocionado-¡seremos como gemelos! ¡Tenemos los mismos años!-los adultos ríen, la directora corta el momento al recordar que la están esperando.

-¡por Dios, lo olvidé!-se lleva las manos al rostro-Arthur Wesley está aquí, seguramente trajo las tartas-se encamina rápidamente a la puerta-tiene el tiempo limitado, ¿Cómo pude ser tan descuidada?

-¡Molly!-contenta lanza un gritito al ver a la familia Weasley-¡que agradable sorpresa!-la abraza y besa efusivamente-¡y trajiste a los chicos!-saluda a cada uno hasta llegar a Ginny-y tú eres la princesa, ¿cierto?

-soy Ginny-responde la niña regalándole una hermosa sonrisa.

-pues eres toda una princesa Ginny-habla cariñosa-tu madre solía venir por aquí hasta que tu llegaste y entonces dejó que esas visitas las hicieran tu padre o tus hermanos mayores-abraza y besa a la pequeña-me da gusto conocerte.

Frank se encamina al pasillo, Alice intenta detenerlo, él sonríe, la toma de la mano, le hace una seña a Nev para que los siga, durante años ha escuchado hablar de la familia Weasley y su famosa tarta de manzana, pero no habían coincidido, no puede dejar pasar el momento.

-¡hola!-seguro interrumpe la conversación que en ese momento sostienen la directora, Arthur y Molly-perdonen el atrevimiento, soy Frank Longbottom, ella mi esposa Alice y nuestro hijo Neville, nos han presumido mucho su tarta de manzana.

Arthur sonríe complacido, orgulloso presenta a su familia, charlan unos minutos, finalmente se despide pues ha terminado su hora del almuerzo.

-Molly ¿Por qué no te quedas junto con los chicos y repartimos la tarta?-propone la directora-llegas en un buen momento, pienso que a cierta personita le vendrá bien un buen trozo, ha estado algo triste.

-¿puede ser?-Molly suena extrañada, sabe que las reglas prohíben que fraternicen con los niños

-de un tiempo a la fecha hago ciertas excepciones-mira a Frank y Alice y les hace un guiño-tu visita lo amerita, así que ¿te quedas? Comeremos tarta y tus chicos jugaran con nuestros niños.

Arthur y Molly intercambian comentarios, él la anima para que se quede un rato, su familia está algo aislada, necesitan convivir con alguien más. Molly acepta, su esposo se despide y ella se acerca con Bill y Charly, les entrega unos billetes y les pide que busquen su regalo para que más tarde le ayuden con los chicos en lo que ella hace las compras.

-má, esto es mucho-Charly intenta regresarle el dinero-creo que te equivocaste.

-está bien, este año su padre recibió algo extra-dibuja una maravillosa sonrisa-sigo sus instrucciones, así que anden, vayan de una vez que cuando regresen aun faltara bastante por hacer y todavía hay que llevar a los chicos al cine.

-¿al cine?-grita Percy emocionado-¿Qué película veremos?

-aun no lo sé, los gemelos elegirán-despide a sus hijos mayores con un gesto, se reúne con la directora y la familia Longbottom y se marchan al patio donde los niños tienen su convivio.

Los Weasley se integran rápidamente con los chiquillos que juguetean por el patio, el clima está algo frio pero todos están abrigados y correteando, ni lo sienten. Hay niños y niñas pero tímida, Ginny se queda pegada a su madre que junto con el personal se dedica a repartir la tarta, pronto todos están servidos así que se calman un poco. Molly sienta a Ginny en una sillita para que coma su tarta, la niña observa interesada al resto de los chiquillos, de pronto se topa con unos ojos verdes que la observan fijamente al otro lado del patio, su hermano Ron y el chico Nev están con él, al parecer charlan, pero el niño no habla, tampoco come tarta, ¿será que olvidaron servirle?

Ginny da una mordida a su trozo, mastica con cuidado, como le han dicho su madre y Bill, de lo contrario se puede atragantar, dirige su vista hacia el niño, él sigue viéndola fijamente, ella desvía la mirada y sigue comiendo, levanta la vista y ahí sigue el chiquillo. Su hermano y el otro niño lo han dejado solo, ahora juegan a perseguirse por el patio, busca a su madre, ella está entretenida hablando con las otras mujeres, deja su silla, toma de la mesa un trozo de tarta que no tiene dueño, camina hacia el niño, al llegar junto a él nota que si le sirvieron pero dejó a un lado el plato sin tocar, se miran fijamente, cruzan una sonrisa, ella le tiende el plato que le lleva, se sienta junto a él y comen en silencio.