Hola niñ s aqui el otro cap que les prometi
la historia no es mia y los personajes tampoco
sin mas les dejo con el siguiente cap
Ginny POV
-Así que… ¡Mira con que me encuentro! Vengo acá y me encuentro con que mi hermana está teniendo un romance con mi peor enemigo… ¡Que bueno!- exclamó Blaize sarcásticamente.- ¿Cómo te quedó la cabeza?- preguntó burlonamente dirigiéndose a Harry.
-No quiero pelear ahora ni acá, pero estate seguro que la próxima no te salvas- lo amenazó mi enamorado furioso. Y en ese momento, cayó la gota que derramó el vaso:
-Chau profe- dijo Cho pasando por nuestro lado y yéndose.
-¿Profe? No me digas que sos…- se quedó callado y luego sonrió victorioso-¡Qué gran noticia! Yo justamente te iba a decir que no te acerques a ella- señalándome- pero no lo podes hacer… ¡No pueden estar juntos!- exclamó mi "querido" hermano.
-¡Callate!- le grité enojada. Podía tolerar muchas cosas de Blaize, pero esa vez se estaba sobrepasando.
-¡A mi no me decis que me calle!- me ordenó. Iba a seguir hablando, pero Harry lo interrumpió:
-¡A ella no le grites!- se dirigió a mi hermano con los ojos rojos de la rabia.
-Yo le grito todo lo que quiero, es mi hermana- contestó y se quedó callado. Luego, pareció iluminársele el rostro- Tengo una idea: yo no digo nada de lo que escuché y vi, pero a ustedes no los quiero volver a ver juntos…Es eso, o hablo… elijan- sonrió maléficamente el que yo creía que era el mejor hermano del mundo.
-¿Y pensas que te van a creer?- preguntó Harry alzando una ceja y cruzándose de brazos.
-¿Por qué y para qué perjudicaría a mi hermanita?- objetó Blaize orgulloso de saber que había ganado la discusión. Rápidamente, me tomó del brazo y me llevó a rastras hacia el auto.
Harry POV
¿Por qué siempre se tenía que arruinar todo? Iba todo tan bien… pero tenía que llegar el idiota de Blaize. Si antes lo odiaba, ahora lo aborrecía con cada célula de todo mi cuerpo.
Pero no me importaba. Yo iba a estar con Ginny de la forma que sea, mientras ella lo quisiera. Me había cansado de todo: de no poder estar junto a ella, de escondernos de todos, de no poder dormir por las noche por desvelarme pensando en si ella encontraría a otra persona que la haga feliz. En fin, de todo.
Lo que en realidad me importaba era saber que ella me amaba. Mas, menos, o igual que yo a ella, pero el sentimiento era mutuo, y no había nada mas fuerte que eso.
Eran las últimas semanas de clases y las iba a aprovechar al máximo. No recuerdo cómo, pero averigüé el número de la casa de Ginny y la llamé.
-¿Aló?- contestó una voz de mujer del otro lado del teléfono.
-Buenas tardes, ¿Se encontraría Ginevra?- pregunté lo mas cordialmente posible.
-Enseguida la llamo… ¿Quién la llama?-
-Mmm, Paul, un amigo del colegio- mentí rápidamente.
-¡Señorita Ginevra! Tiene teléfono, un tal Paul- gritó la señora.
-¿Paul?- escuché decir a Ginny con un tono de confusión.
-Si, eso me ha dicho-le contestó.
-¿Hola?- preguntó mi alumna algo extrañada.
-¿Hola, Ginny?- saludé con una sonrisa.
-Hhhaaa… ¡Paaaul!- exclamó Ginny- No te había reconocido la voz- me siguió el juego.
-Me imagino- dije rodando los ojos- te llamaba para ver si querías salir hoy…porque es sábado, tengo todo el día libre y…bueno…yo…
-Aja- me interrumpió mi enamorada.
-Te extraño- confesé avergonzado.
-Yo también, Paul- remarcó la última palabra- me encantaría que nos juntemos- prosiguió con tono alegre.
-Bueno, entonces… ¿Queres ir al cine?- sugerí esperando su respuesta.
-¡Claro, Paul!- respondió Gin.
-Bueno, decime la dirección de tu casa y paso dentro de media hora- Ginny me dijo la ubicación, busqué un lápiz y un papel y la anoté- Estate lista, un beso- corté el teléfono y me puse a mirar televisión.
Ginny POV
Rápidamente, corrí a mi habitación y abrí mi closet. Como siempre, nada llamativo ni a la moda. Empecé a revolverlo un poco hasta encontrar unos jeans oscuros y una remera verde. Me puse mis amadas Convers y un abrigo negro. Acomodé un poco mi pelo, pero no me maquillé. No me gustaba, a veces mi amiga Lily me obligaba a hacerlo.
Me lavé los dientes y, al rato, escuché la bocina del auto de Harry. Saludé a Monique, la encargada de la limpieza, y salí.
Cuando entré al coche, me topé con la sonrisa mas radiante que jamás habia visto. Le sonreí de vuelta, nos besamos y él comenzó a conducir. Hablamos de trivialidades hasta que llegamos al cine. Bajamos y formulé la pregunta del millón:
-¿Qué vamos a ver?- quise saber
-Lo que quieras- contestó sin apartar la vista de la cartelera. Luego de varios minutos de indecisión, elegimos "The Curious Case of Benjamín Button".
Harry pagó la entrada y después de comprar pocholos y gaseosas, ingresamos a la sala. Encontramos un lugar bastante bueno, sexta fila, creo.
La película comenzó y Harry me abrazó, a lo que yo recosté mi cabeza en su hombro. Pasó una hora y llegó el intervalo. Luego de éste, la película continuó. ¡¿Para qué?! Quería aguantar las incontrolables ganas de llorar, y no podía.
"Se fuerte" me repetía a mi misma. "No queres que te vea llorando". Pero no resistí y lloré. Cuando finalizó la película, se prendieron las luces y Harry comenzó a reír.
-¿Qué es lo gracioso?- cuestioné haciéndome la enojada.
-De tu rostro… ¡No podes haber llorado tanto!-dijo con una sonrisa y tomándome de la mano.
-Sos un insensible, es re triste la película- agregué haciendo un puchero. Me dio un beso tierno y volvimos al auto.
-Mmm ¿Ginny?- preguntó arrugando el entrecejo- ¿Queres ir a cenar conmigo?
-Claro… ¿Por qué no?- respondí sonriéndole.
-Y… ¿No tendrías que avisarle a tus padres?- sugirió mi profe.
-¡No! Mis padres están en Port Angels… y a mi hermano no le pienso dar explicaciones de adonde voy y adonde no- contesté muy segura. Él asintió y continuó manejando hasta llegar a un restaurant.
Ingresamos directamente y nos sentamos en una mesa para dos, que se situaba cerca de una ventana. Miré el menú un largo rato, hasta encontrar algo de mi agrado y no muy caro, ya que no tenía mucho dinero y no pretendía que Harry se gaste una fortuna en mí.
Harry POV
Cuando supe que era el momento exacto, le guiñé un ojo al mozo y crucé los dedos detrás de mi espalda.
Ginny POV
Estábamos hablando tranquilamente y el mozo se aproximó a la mesa. Traía consigo una bandeja con… ¿dos galletas de la fortuna? ¿Acaso estaba en una película japonesa y no me había dado cuenta?.
-¿Crees en esto?- le pregunté incrédula a mi enamorado señalando la galleta. Él tomó una y me sonrió.
-A veces si, a veces no… pero con leerla no pierdo nada- contestó. Copié su movimiento y abrí una. Cuando saqué el papel que había dentro, me quedé helada.
"¿Queres ser mi novia?" estaba escrito con esa perfecta e inconfundible letra suya. Le sonreí, me aproximé a él por encima de la mesa y lo besé dándole a entender mi respuesta.
Hasta aquí... por ahora
que tal les pareció la declaración de harry? les gusto o no?
