Aquie esta la parte final de este capitulo O:!

gracias a todos por sus reviews y sus lecturas(:

disfruten el capitulo n_n!


En ese breve instante de paz, se abrió la puerta de la habitación.

"Al fin u.u"

-Oh Konan-san, gracias a dios que… Tú eres Konan- La voz de la pelirosa paso de aliviada a sorprendida.

-No (su interlocutor la miraba aun mas sorprendido que ella y hablaba hyuhgcasi en un susurro tragando saliva) y tu no traes ropa…

-¿Qué no traig…? ¡¡Oh O///O!! – La joven se apretó más la toalla al cuerpo, recordando su situación, lo cual la sonrojo completamente.

El hombre frente a ella se quedo mirándola, de pies a cabeza y su mirada no dejaba de mostrar su sorpresa. Paso unos segundos y esos ojos azules observaron de nuevo sus orbes verdes, pero esta vez enseñaban algo nuevo.

El individuo cerró la puerta tras de sí asegurándola. Se acerco rápida y ágilmente a ella, como un lince acechando a su presa y la tomo por la cintura con uno de sus brazos en un movimiento rápido. La chica se espanto ante la acción.

-¡Deidara-San! -¿Qué demonios estas…?- Pero la ninja callo sus palabras al ver el rostro del que la sujetaba. En los ojos del joven no se veía otra cosa que no fuera fuego.

-Cuando nos conocimos te dije…- Se acerco a los suaves labios de la chica, rozándolos mientras hablaba- …que me pagarías lo del golpe Haruno.- Y antes de que la joven pudiera reaccionar, sus labios fueron aprisionados por el feroz beso demandante del Akatsuki.

Sakura se quedo helada, no esperaba que esto fuera el peligro al que se enfrentara por ir al cuarto de Konan. En cuanto paso el shock de la sorpresa, intento separarse del rubio, pero este la aprisiono contra la pared pegando su cuerpo completamente al suyo. La chica cerraba sus labios fuertemente y le golpeaba el pecho al ninja para separarlo.

Deidara, harto de la falta de cooperación de su prisionera, le mordió el labio inferior fuertemente, haciendo que la joven liberara un quejido de dolor, con lo cual aprovecho para meter su lengua dentro de la boca de la chica. Tomo sus muñecas y las aprisionó contra la pared mientras la seguía besando hambriento de sus labios cada vez mas apasionadamente. La chica seguía resistiéndose a como podía, luchando por ser liberada, y esto despertaba mas ferocidad en el joven. Pero entonces, algo extraño le sucedió a la Kunoichi.

Sakura de repente se quedo quieta, sin hacer ningún movimiento. Y luego de la nada, comenzó a responder al beso y dejo de oponer resistencia. El rubio al notarlo, no perdió un solo instante y soltó las muñecas de la pelirosa para comenzar a recorrer su cuerpo con las manos. Podía sentir su estrecha cintura y sus caderas debajo de la toalla, hasta que llego a la zona destapada de sus muslos. La piel de la chica era suave y tersa, la rozo con la yema de los dedos y un escalofrió recorrió a la joven, erizándole la piel en la zona que el joven había tocado.

La pelirosa rodeo el cuello del ojiazul con sus brazos, para profundizar más el beso, ella bebía de sus labios desesperada, mientras jugaba con su lengua húmeda y cálida. Deidara se pego más a su cuerpo y tomo una de sus piernas con un brazo, subiéndola a su costado para acariciarla mejor. Con la otra mano comenzó a subir lentamente por el cuerpo de Sakura hasta rozar uno de sus pechos cubierto por la toalla.

La joven separo su boca para liberar un pequeño gemido ante el roce. El ninja sintió como se encendía más al escucharla, y comenzó a besar el hueco entre el hombro y el cuello de la ojijade, subiendo lentamente con su lengua hasta el lóbulo de su oreja, el cual comenzó a mordisquear.

-Deidaraa-saan- suspiro la chica, mientras las manos de su "pareja" se movían agiles por su cuerpo y su lengua saboreaba su piel.

Ambos sentían como la temperatura del ambiente comenzaba a elevarse frenéticamente, la kunoichi se estremecía al sentir el cálido aliento del joven recorriendo las zonas sensibles de su piel. Ella misma, llevada por su deseo de estar más pegada a él, subió su otra pierna a la cintura del joven, aprisionándolo entre sus muslos. Deidara comenzó a cargarla hasta la cama. La arrojo suavemente entre las almohadas y comenzó a quitarse la capa con ayuda de las manos de Sakura. Todo esto lo hacían sin separar sus labios, besando y tocándose desesperadamente, rápido aprovechando cada instante.

El rubio se agacho hasta los muslos de la chica, y comenzó a besarlos y recorrerlos con la lengua dejando líneas húmedas en el trayecto. Sakura suspiraba y gemía suavemente, mientras sus mejillas se teñían de un suave rosa, que le confería un aire inocente. El joven sentía que no podía mas, tenía que ver el cuerpo de la kunoichi, acerco sus manos a la toalla, y en el momento justo en el que iba a quitarle la prenda…

-¡¡PERO QUE DEMONIOS!!- Se escucho una voz de mujer del otro lado de la puerta.

TOC TOC TOC

-¿¡QUIEN DEMONIOS ESTA EN MI HABITACION!?- Konan golpeaba la puerta y giraba la perilla notoriamente molesta.

-Se supone que el transexual estaba aquí esperándonos. – Una voz que Sakura identificaría en cualquier lugar, ya la conocía bien después de todo, era de las que mas había escuchado desde su llegada a la base… "Hidan".

-Deidara, si estás ahí ¡¡ABRE LA MALDITA PUERTA!!- Cada vez sonaba más iracunda.

-Ag., ¡mierda! – Susurro el ojiazul sobre Sakura, mientras se levantaba de la cama para ponerse la capa.

La chica lo vio mientras se cambiaba rápidamente, su mente comenzó a despejarse y entonces pensó claro. ¿¡Pero qué estaba haciendo!? Se apretó con más fuerza la toalla al cuerpo y se levanto como un resorte de la cama para correr al baño, pero el rubio la detuvo.

-¿A dónde crees que vas Haruno?- La tomo del brazo y la jalo hacia él.

-¡Déjame en paz Deidara! – Se sacudió para soltarse de su agarre, pero este apretó más fuerte.

-¿Qué te deje en paz? Pero si hace un momento tú eras la que me incitaba a continuar… - Acto seguido la jalo hacia su pecho y la tomo de nuevo de su mentón para robarle un beso, pero…

-Te dije ¡Suéltame! - Sakura alzo su rodilla y pateo (por segunda vez desde que lo conoce) la "zona sensible" del rubio.

-¡Agh! Maldita. - Reclamo en un susurro y sin aire. Su mano perdió fuerza por el dolor del impacto recibido y la pelirosa aprovecho para liberarse de los brazos del joven y correr hasta encerrarse en el baño.

Pasaron unos breves instantes antes de que el dolor abandonara el cuerpo del artista. Se enderezo y camino notoriamente molesto hacia la puerta del baño tras la cual se había escondido la Kunoichi. Giro la perilla, pero nada.

-¡¡Sal de Ahí Sakura!! – Rugió el joven hacia la puerta.

-¡Ni que estuviera loca!- LA chica estaba con la espalda pegada a la puerta. Sentía en su espalda como los golpes del rubio a la puerta la hacían rebotar ligeramente.

-¡¡Te he dicho que salgas!! ¡Enfréntate como un hombre!- Grito hacia la puerta de nuevo.

-¡No quiero! Además por si no lo notaste ¡No soy un hombre! – El comentario no le agrado para nada.

-Pero claro que me di cuenta, Si mis manos tocaron cosas que solo una mujer puede poseer…- Esto lo dijo con una voz burlona.

-Ah pues qué bueno que lo notaras… ¡Yo te tuve que golpear para comprobar si en verdad no eras un travesti! – Esto lo dijo conteniendo su risa.

-¡Ahora si me la pagas maldita!- Metió su mano el bolsillo donde guardaba su arcilla explosiva, planeaba hacer volar la puerta, pero en ese instante un grito mas colérico y alto que el de ellos dos se escucho fuera de la habitación.

-¡¡¡¡DEIDARA, O ABRES LA MALDITA PUERTA O JURO POR DIOS QUE TE ARRANCARE CADA UNA DE TUS EXTREMIDADES Y SE LAS DARE DE COMER A ZETSU!!!! – La puerta era golpeada de tal modo que parecía que sería derribada en cualquier momento.

-Agh… Después arreglamos cuentas Haruno. –

Se guardo la arcilla explosiva de nuevo en el bolsillo y se encamino hacia la entrada de la habitación. Abrió la puerta y su mirada fue capturada por los feroces ojos de su compañera Akatsuki. "Esto no será bueno" fue lo único que cruzo por la mente del rubio.

-¿Se puede saber qué demonios hacías encerrado en mi recamara Deidara? – La voz de Konan era un suave siseo, como el de una cobra antes de devorar a su presa.

-Etto, en realidad nada, simplemente estaba esperando a que Hidan y tu llegaran… la puerta se debió haber cerrado por accidente^^'-

-Si claro, y si se cerró por accidente ¿por qué no la abrías?-.

-Tal vez deberías revisar tu cajón de ropa interior a ver si no "desapareció" algo, jeje.-

-¡¡CALLATE HIDAN!! – Deidara se puso rojo hasta las orejas.

-¡¡Deidara exijo una explicación!!- Konan se acerco hasta el punto en que casi rozan sus narices, echaba fuego por los ojos, pero no era para anda parecido al de Deidara, con Sakura hace unos momentos.

-Bueno, yo ya te he explicado lo que paso, si no me quieres creer es tu problema…

-Pero…

-Pero mejor, ¿Porqué no nos dices de una vez él porque nos trajiste hasta aquí?-

-¿Eh? ¡Oh es verdad! esto es referente a Sakura.- Al mencionar el nombre de la chica su cara volvió a ser pacifica.

-¿En verdad te agrada no es verdad? – Al rubio lo recorrí una gota por la sien, (muy al estilo del anime).

-¿Qué tiene la mocosa?-.

Los dos voltearon a ver a Hidan, que hasta el momento, no había mostrado ningún interés en la conversación. Su rostro se veía sumamente concentrado en lo que tenían que decir respecto a la Kunoichi de la hoja.

"Parece que a Konan no es a la única que le cambia el semblante en cuanto mencionan a Haruno…" Deidara solo miraba curioso al peligris.

-Bueno, es algo sumamente importante, Pein de todos modos hablara con todos nosotros en la reunión de esta noche, pero quería ir adelantando las cosas con los miembros mas emm… "emocionales" para evitar sorpresas en la noche. –

-¡Espera! ¿Esto es sobre lo que le pediste al líder en la enfermería?- Los ojos amatista de Hidan la miraban expectante.

Konan solo asintió con un ligero movimiento de cabeza. Los dos Akatsuki hombres se quedaron unos momentos pesando las palabras de su compañera, recordando a la conversación que tomaba lugar alrededor de Itachi en la enfermería el día anterior. Estaban absortos en la sus recuerdos, hasta que Deidara llego a una conclusión y rompió el silencio.

-¿Es que acaso…? – Konan Volvió a asentir, ahora mirándolo a él.

- Ha aceptado ponerle una prueba. Si la pasa, entonces se llevara a cabo.

-¿Y la perra ya lo sabe?-

-No, no se lo diremos hasta la noche, así que mantengan sus bocas cerradas. Bueno, en tu lugar Hidan, esa cloaca que tienes por boca.

-Agh, si joder, como sea.- ÉL aludido se cruzo de brazos y empezó a murmurar cosas inaudibles para Konan, pero ella ya sabía de que se trataba, era normal en él hacer sus berrinches.

-Bueno, ya pueden irse, la reunión se llevara a cabo al anochecer.- La peliazul se hizo a aun lado para dejar pasar a Deidara. Este ya había emprendido su camino cuando se detuvo abruptamente.

-Oye Konan. – Se dirigió a ella dándole la espalda.

-¿Qué?-

-Deberías apresurarte en buscarle ropa a Haruno antes de que pesque un resfriado.

-¿Eh? ¿De qué hablas?- LA mujer lo miraba extrañada alzando una ceja.

-Está encerrada en el baño de tu habitación, y solo trae una toalla puesta.

-¡¡Que Carajo dijiste!!- él peligris grito sorprendido pero no se movió de su lugar. Empezaba a comprender el porqué de la tardanza en la habitación de hace unos momentos.

-No diré que estuvo afuera, pero enséñale a ser más cuidadosa- Emprendió de nuevo su camino y mientras se alejaba por el pasillo finalizo.- Y dile que sus labios si saben a cereza.

Los otros dos Akatsuki se quedaron congelados en el pasillo viéndolo, hasta que desapareció por uno de los pasillos de la derecha.

-Mierda, maldito idiota… -

La peliazul giro su rostro a donde se encontraba su compañero Jashinista. Él miraba el lugar por el que desapareció el rubio, tenía los puños cerrados fuertemente y su mandíbula apretada con furia.

-Hidan. – La chica lo llamo con voz autoritaria.

El aludido la miro, más calmado pero aun apretaba sus puños. La chica tenía una mirada parecida a la que siempre se carga Itachi.

-No menciones nada de esto a nadie, causaría demasiados problemas. Ni una palabra ¿Entendiste?- La chica no se movió de el lugar hasta que no obtuvo respuesta.

-De acuerdo.- Se fue por el pasillo, por el mismo camino que hace unos momentos había recorrido el joven artista.

Konan se metió a su habitación y cerró la puerta tras de sí, asegurándola. Camino hasta el baño con pasos apremiantes y quiso girar la perilla, pero tenía seguro. Toco la puerta suavemente y una voz furiosa le respondió.

-¡Ya vete! ¡Déjame en paz Deidara! Si me vuelves a tocar ¡¡Ahora si te mato!!

-¿Sakura? –

La pelirosa que se encontraba sentada en el piso del baño pegada a la puerta, se quedo helada al escuchar su nombre pronunciado por aquella voz.

-¿Konan-san?- Pregunto aun dudosa.

-Por favor, ábreme la puerta Sakura, aquí solo estoy yo. – Le pidió suavemente la Akatsuki.

Sakura se puso rápidamente de pie y abrió la puerta, se encontró con la mirada sorprendida de la peliazul. Esta la veía ahí parada ante ella, en una diminuta toalla, ahora entendía el porqué del encierro, el porqué de la tardanza, esto no iba de acuerdo a lo que planeaba internamente la Akatsuki, además la duda… tenía que preguntar.

-Sakura… ¿Qué fue lo que hiciste con Deidara?- La criminal la miraba seria, pero nunca inquisitiva no molesta.

-Konan, yo… paso que… etto…- La pelirrosa tragaba saliva audiblemente.

-Tranquila, te daré ropa y después me lo contaras todo, ven conmigo. – Y así tomo su mano y la llevo cerca del vestidor.


(En la oficina de Pein)

-¡¡¡¿¿Qué quieres hacer qué??!!! ¡Agh!- Itachi se paro abruptamente de la silla frente al escritorio del líder, golpeando el mueble con su brazo herido causándose dolor inconscientemente.

-Cálmate, me gusta bastante este escritorio como para que lo rompas. – La voz de Pein estaba tranquila, indiferente ante la rabia del Uchiha.

-¡No puedes meter a Sakura en esto! ¿No es suficiente con tenerla de enfermera? – Itachi comenzó a hablar con su voz tranquila, pero aun sabias que estaba furioso al ver su Sharingan activado.

-¿En verdad crees que es prudente activar tu genjutsu ante mi? – La voz del líder denotaba esa fría y autoritaria voz que usaba como advertencia mientras el se ponía de pie a la altura de su subordinado.

El Uchiha desactivo su Sharingan, pero no aparto su mirada glacial ni un solo instante. El silencio reino en el lugar durante largos minutos.

-No estoy de acuerdo con lo que vas a hacer.- Escupió al fin el pelinegro.

-Pues te parezca o no, la prueba se llevara a cabo. Tú escoges si quieres cumplir con lo que te pido o te quieres quedar al margen. – Pein volvió a sentarse en su silla, junto sus manos sobre el escritorio y miro directo a la mirada negra del Akatsuki.- ¿y bien? ¿Qué harás?

-tendrás mi respuesta en la reunión de esta noche. – Y sin más, sin pedir permiso u ofrecer disculpas, salió del recinto azotando la puerta tras de sí.

-Si no fueras tan útil Itachi, hace mucho que tu insolencia te hubiera matado. Hm. – Dibujo una sonrisa de medio lado en sus labios y concentro su vista en unos papeles, aun faltaban unas horas para la reunión con su organización.


(De nuevo con Konan y Sakura)

-Y entonces él se fue a abrirte la puerta supongo, no podía escuchar nada desde el baño. No supe que él se había ido hasta que tu tocaste a la puerta y me dijiste que estabas sola.- Finalizo la pelirosa, que se encontraba sentada en la cama a un lado de Konan.

-Entonces él se aprovecho de ti. Ese maldito de Deidara- Konan apretó un puño y se le salto una venita en la frente.

-No Konan, él o se aprovecho, yo… yo lo deje continuar. – Contesto Sakura cabizbaja mientras se rozaba los labios con la yema de los dedos. Esos labios que había compartido hace un momento con el Akatsuki.

-Pero Sakura, tu… ¿Por qué le correspondiste? Acaso a ti te gus…-.

-¡No! No Konan,-san, ¡por dios! No es eso. – La chica respiro profundamente y exhalo un suspiro.- La verdad es que ni yo sé porque lo hice.

Eso era una mentira. Ella sabía muy bien el motivo: esos ojos azul celeste, sus cabellos rubios lacios… por un momento se perdió en el recuerdo confundiendo al Joven criminal con alguien más. En aquellos instantes se dejo llevar al grado que casi podía escuchar su voz llamándola al oído como la última vez:

"Sakura-chan".

Sentía hasta la anatomía de aquel rubio bajo el tacto de sus dedos y sus labios sabían igual a los de aquel chico, pero al salir de su ensoñación la realidad la golpeo abruptamente, y lo cierto era, que aquel que la besaba salvajemente no era su Naruto, ni aquel lugar era su departamento en Konoha.

"No puedo creer que estuve a punto de hacerlo con alguien que no me gusta pensando en otro" InnerSakura: y se supone que yo soy la zorra:/ "¡No ayudas U_U!"

-Entonces no te gusta Deidara ¿Verdad? – La peliazul interrumpió sus pensamientos.

-No, digo es guapo, pero no me gusta. – Finalizo sonrojándose.

Su amiga se quedo viéndola por unos instante en silencio, meditando, miro hacia la ventana y la pelirosa la imito.

El crepúsculo se apagaba lentamente tras las montañas del horizonte, dándole paso al azul profundo de la noche. Ahí en el medio del cielo, donde día y noche chocaban, se dibujaban hermosos tonos rojos y anaranjados, tal vez una que otra línea violácea. Era el momento del día favorito de la kunoichi médica, el momento en el que la luna y el sol pueden encontrarse unos instantes antes de separarse nuevamente. Como dos amantes destinados a estar separados. Ella estaba dispuesta a entregar su vida por unos momentos fugaces con la persona que amaba, lo daría todo por él. La pregunta era: ¿Quién es ese hombre? Al parecer la confusión en lugar de aclararse, se hacía más densa dentro de su cabeza.

-Sakura, ¿Qué opinas de este lugar?- Pregunto después de unos minutos Konan, con su vista aun posada en la ventana.

-¿Ah que lugar? ¿Tu habitación? Es linda. – Sakura no comprendía la razón de esta pregunta.

-Jajá, no ingenua, me refiero a la base. ¿Qué opinas de aquí, de Akatsuki? – Le pregunto de nuevo ahora si mirándola para ver su reacción.

Sakura se quedo callada analizando una y otra vez la pregunta en su cabeza. ¿Qué opinaba de ese lugar? Pues, no es que hubiera mucho que opinar. El lugar en si era espacioso, al parecer muy grande, aunque no estaba segura porque aun no había recorrido toda la base. A pesar de eso, lo que hasta ahora había conocido le agradaba mucho.

Las personas eran otra historia. Desde que conoció la existencia de Akatsuki, ella tenía en su mente idealizados a todos como sanguinarios y despiadados asesinos, traidores y bandidos traidores a sus aldeas nativas. No había conocido a todos, pero por lo que había vivido los últimos días, sabía que no todos eran así.

Un claro ejemplo era Konan, que desde el momento que la conoció, la trató como una amiga (Aun no comprendía del todo el porqué). Y también estaba Itachi, su nuevo dolor de cabeza, como si no fuera suficiente con los pensamientos que tenia de Naruto y Sasuke, ahora se encontraba con que sus pensamientos estaban siendo invadidos por el moreno prodigio del clan Uchiha.

No podía olvidar el hecho de que estaba en ese lugar contra su voluntad, pero, en realidad ¿estaba del todo a la fuerza? Ya no sabía la verdad.

-Pues, me agrada hasta cierto punto. Es la única respuesta que se me viene a la cabeza. – Contesto por fin la ojijade.

-¿Y eso tiene algo que ver con Itachi? –

La chica miro inmediatamente directo a los ojos de la mujer frente a ella, y no pudo evitar sonrojarse al ver su sonrisa de complicidad.

-Lo mejor es que no le digamos nada de lo que sucedió hoy con Deidara ¿De acuerdo?- Le dijo de forma amigable.

-Está bien. – La verdad es que no tenía ninguna intensión de hacérselo saber al pelinegro, y que Konan tampoco se lo quisiera comunicar, le causaba un tremendo alivio.

-Pff, ya es hora.- La peliazul se puso en pie y se dirigió a la salida. – Vamos Sakura.

-¿A la habitación de Itachi?- Pregunto Sakura siguiéndola.

-¿Itachi? Que paso con el "San"? – La cuestiono curiosa con una sonrisa picara en su rostro.

-Etto, Gomen, yo… - Sakura se ruborizo completamente hasta ponerse del color de una brillante manzana roja.

-Jajaja, déjalo está bien, creo que le agradara mas escuchar solo su nombre de tus labios. Me pregunto ¿si me tiño el cabello de negro y me convierto en una sabelotodo aburrida, lograre por fin que me llames solo por mi nombre también?- La chica reía suavemente ante su propio comentario.

-Bueno, entonces ¿A dónde vamos? Se supone que no debo de estar afuera.- Hasta ese momento no había recordaba lo de su encierro.

Konan dejo de reír y se quedo seria repentinamente, empezó a caminar por el pasillo rápidamente y Sakura la seguía casi trotando para alcanzarla tras sus pasos largos. Entonces, sin voltearla a ver, le respondió:

-Vamos a una reunión de Akatsuki.-

-Reunión de Akat… ¿Por qué voy contigo entonces Konan?- La chica se empezó a poner ligeramente nerviosa por el hecho de que la llevaran a un cuarto donde era una intrusa.

-Es que no puedes faltar. – Seguía sin mirarla.

-No entiendo Konan…- La chica la seguía acelerando la velocidad, hasta que Konan se detuvo abruptamente, le costó un esfuerzo no estrellarse con ella.

La peliazul respiro hondo y respondió:

-Es que… - Se giro a ver a su receptora- Esta reunión se trata de ti. Es sobre el futuro de ti, Haruno Sakura, como posible miembro de la Organización.-

Y tras esto, continuo su camino, dejando a una helada Sakura, en shock, con su cabeza revuelta por las dudas. ¿Akatsuki había decidido matarla de una vez? ¿Él tratado con Konoha no había evolucionado? ¿Tendría que pelear para salir con vida de ese lugar? ¿Y qué haría con Itachi, o peor, que haría él con ella?

Al parecer su destino, fuera vida o muerte, se decidiría en lo que tardara en dar unos cuentos pasos.


Y eso a sido todo por hoy, ene sta semana actualizo, espero le haya gustado:D!

Salut°!

By:SaAdikDolL