Titulo: Como se supone que pasó
Disclaimer: Los personajes no son míos son del gran Kishi-san, que al final no quiso dejar a Naruto con Sasuke como pareja -_-
Nota de la autora: Volví! , después de varios meses de auscencia volví, perdón por hacerlos esperar : y gracias si es que aún siguen este fic c:
Capítulo 10
Línea de sangre
Una radiante y hermosa Minami se preparaba mentalmente para lo que vendría, lo siguiente que haría sería crucial para su clan y para su vida. Así que con un hondo suspiro dio el primer paso que la llevo a adentrarse a la mansión Uchiha.
El acuerdo ya estaba más que hecho, el padre de Fugaku quería que su clan fuera el más fuerte de toda Konoha y que poseyera claro el mejor doujutsu.
La rama de la familia de Minami dentro del clan poseía una extraña pero poderosa cualidad, era capaz de evolucionar o más bien saltar las tapas del sharingan para así llegar a uno poderoso más rápido y con el menor daño posible.
Los líderes del clan sabían sobre esto por lo que generaciones atrás habían tratado de persuadir al abuelo de Minami de tomar el control del clan, cosa que este rehusó tajantemente, no le interesaba el poder, menos el liderazgo. Por lo que ahora las cosas estaban claras, Fugaku y la chica se unirían para así crear una descendencia imparable o se inculparía a la rama de Minami por algún crimen o desacato a las reglas del clan lo que conllevaría al exilio y exilio en el lenguaje Uchiha significaba extinción.
-Supongo que sabes lo que está en juego- decía un serio y arrogante líder Uchiha.
-Claro, todo saldrá de acuerdo a su plan- Minami rogaba porque funcionara, quería quebrarse, quería llorar, pero no podía, no podía hacerle algo así a sus padres.
-Hn.
El plan era simple primero se llevarían a cabo las presentaciones y la noticia sería dada en ese mismo momento, para comenzar con la segunda fase del plan, fijar la fecha y el transcurso del noviazgo, no había tiempo que perder, el padre de Fugaku lo sabía.
Como de costumbre el Uchiha se encontraba entrenando hasta más no poder, debido a que ya era Genin necesitaba mejorar sus habilidades para así probarle a su maestro junto con Hiashi y Minato que ya eran dignos de una misión, pero no cualquier misión, Jiraiya les había prometido que si conseguían cierto nivel en resistencia y lograban aumentar su rango de percepción los premiaría con su primera misión y una clase B, lo que los dejó eufóricos tanto así que incluso habían apostado, el que menor progreso registraba debía tocar uno de los senos de Tsunade, aunque claro la apuesta y las condiciones las había impuesto el pervertido de su maestro cosa que disfrazaba de "entrenamiento", y la verdad si lo era, tocar o acercarse demasiado a los pechos de la rubia en si ya era una misión suicida y clase A, así que era mejorar o morir, ese era el trato y por supuesto Fugaku no perdería, porque para ser honesto consigo mismo los únicos pechos que quería tocar eran los de Mikoto.
Kushina se encontraba feliz, más feliz que nunca, por un lado ya era Genin y formaba parte del equipo Tsunade, los entrenamientos estaban algo tensos pero gracias a la intervención de Mikoto, ella y Hana se habían vuelto más cercanas, ahora lograba comprender un poco mejor a la ojiperla, su timidez era impresionante pensaba, así que en todos los entrenamientos ideaba pequeños planes para hacer que su lado salvaje apareciera, como hoy por ejemplo.
-Entonces tú vas donde Hiashi y le dices "crees que está bien" así y te inclinas así él podrá.. Auuuuuuuch!- se quejaba mientras una enojada Mikoto la golpeaba.
-Hana no necesita de esos trucos para llamar la atención de un hombre Kushina- afirmaba la Uchiha.
-Pero, entonces que debo hacer?- sonrojada mientras jugaba con sus dedos.
-Solo sé tú misma, a él le encantará eso- sonreía Mikoto- si yo fuera hombre me enamoraría de ti- guiñaba un ojo.
-Ehhhhhhhh?, y de mí?, te enamorarías de mi Miko?, lo harías verdad?- preguntaba la pelirroja moviendo los brazos de un lado a otro.
-Gracias Mikoto- sonreía abiertamente la ojiperla dejando a ambas chicas deslumbradas.
-No, no me enamoraría de ti Kushina, en serio no entiendo a Minato- bromeaba la ojinegra.
-Claaaaaro verdad que tu tipo son los idiotas fríos que apenas hablan- Kushina sí que sabía contratacar, mientras que Mikoto se ponía del mismo color que los tomates y Hana solo reía, su relación mejoraba cada día más, cosa que Tsunade aprobaba.
Hiashi, Hizashi y Minato caminaban hablando de cosas triviales, pero de un momento a otro la conversación se centró en las chicas, más bien en sus chicas.
-Minato tu y Hiashi están con unas hermosas chicas porque yo no- decía el Hyuga menor mientras un aura de depresión se cernía sobre él.
-Pronto encontrarás a alguien para ti- lo animaba Minato.
-Hana…donde estará?- Hiashi no se dio cuenta hasta muy tarde de que había hablado en voz alta, para luego ver a unos juguetones Minato y Hizashi que lo molestaron todo el camino hacia la casa de Kushina.
Cuando llegaron una pelirroja los saludó y se lanzó a los brazos de su rubio, por lo que los hermanos siguieron su camino hacia la mansión Hyuga, sin embargo Hizashi se excusó diciendo que necesitaba nuevos implementos ninja y se separó de su hermano, aunque claro todo era parte del plan.
De un momento a otro sintió dos presencias más en el campo de entrenamiento, supo de inmediato que una de ellas era su padre por lo que se enderezó y se quitó el polvo para recibirlo de la mejor manera. Cuando se volteó vio a la chica Minami la que le sonrió en la ceremonia de equipos, la misma por la que Mikoto lo estuvo interrogando y no lo dejó verla en pijama, esa misma chica tonta.
-Fugaku, hijo mío, futuro heredero y líder del clan Uchiha- Fugaku sabía que cuando su padre usaba ese tono y esas palabras se venía algo muy importante.- Te presento a Minami Uchiha.
-Hola- dijo el pelicastaño en tono serio.
-Hola Fugaku-san.
-Fugaku ella será tu prometida, y la futura matriarca del clan- dijo su padre.
-Será un honor ser su esposa y ayudarlo a convertir a nuestro clan en el más poderoso de Konoha- decía Minami mientras se inclinaba como signo de respeto.
-Disculpa, qué dijiste?- preguntó un atónito Fugaku que aún no sabía si reírse o tomárselo todo en serio.
Justo en ese momento la matriarca Uchiha los interrumpió para tomar el té, cosa que todos hicieron. Mientras los padres de Fugaku conversaban alegremente con Minami, el tan solo podía pensar en que tenía que ser una pesadilla, estaba claro que tendría que casarse con alguien de su clan, eso era una regla, pero no esperaba que su matrimonio fuera arreglado y menos con Minami, es decir ni conocía a la chica y ahora ella sería su esposa, de pronto una palabra se le vino a la mente; Mikoto.
Una Uchiha y una Hyuga caminaban juntas conversando animadamente de cosas triviales mientras se dirigían a la mansión Hyuga. Mikoto tenía tiempo por lo que se ofreció a llevar a Hana a su casa, para cuando llegaron se encontraron a Hiashi entrenando, cansado y sucio.
Mikoto se despidió de Hana y le guiñó un ojo y se fue, dejando a una nerviosa y sonrojada Hana.
Se disponía a entrar a la mansión cuando su visión de tiño de rojo, Hiashi se había cortado cerca del cuello al tratar de parar un kunai, sus manos comenzaron a temblar, nunca había visto a su prometido sangrar, no sabía qué hacer, pero sus pies se comenzaron a mover solos y de un momento a otro se encontró a si misma corriendo en su dirección.
Llego a la mansión y para pasar el tiempo comenzó a entrenar, de pronto sintió la presencia de Hana, se volteó y la vio junto a la chica Uchiha por lo que frunció el ceño y siguió con lo suyo, de pronto desvió la mirada y vio a la ojiperla caminando tan elegantemente y con gracia como siempre por lo que no se percató del Kunai que el mismo había lanzado y que ahora tenía efecto boomerang, dañando así su clavícula.
-Rayos..-susurró y lo siguiente que sintió fueron unos delgados brazos que lo rodeaban por detrás.
-Hiashi-san, está bien?- decía la Hyuga mientras apretaba aún más su agarre contra él.
Hiashi estaba congelado jamás la había abrazado lo más cercano de su piel había sido el roce de su mano y había sido por error, lentamente se giró para poder verla, lo sorprendió verla con la cara empapada de lágrimas y algo sonrojada, jamás pensó que se preocupara tanto por él para llegar a ese extremo.
-Estoy bien Hana, no moriré hoy.- decía en un tono tosco pero serio, sin embargo Hana lo conocía tan bien que sabía que esta era su forma de bromear, de un impulso se puso de puntas y lo besó puso sus manos alrededor de su cara y profundizó el beso.
Hiashi estaba estático solamente sus labios se movían siguiendo los movimientos de su prometida, desde cuando se volvió tan atrevida, acaso era el efecto Uzumaki-Uchiha?, debía apartarla de esas dos, o quizás no ya que sus pensamientos se estaban deshaciendo.
-Oye Hyuga, oye Hyuga, puedes dejar eso para después!- gritaba un furioso Fugaku que se estaba impacientando esta era la tercera vez que lo llamaba y pareciera ser que el Hyuga estuviese congelado, vamos él también había besado a Mikoto y no había resultado así.
Continuará...
Nota de la autora: Gracias por leer y si te gustó deja un review, si no te gustó también deja un review :3, de todos modos gracias :B
