UN TRAGICO PASADO
Caza de Sohara
-pones los brazos en las mangas de esta manera, después se cruza el lado izquierdo sobre el derecho y así es como se ponen ¿entendieron?- Sohara les estaba enseñando a ponerse una yukata a Ikaros con Ninfa ya que se acercaba el gran festival sin contar que cerca de su ventana estaba Tomoki y Seiya espiándolas –me podrías explicar cómo es que me convenciste de venir aquí contigo- recalcaba Seiya dudoso –de que hablas, si fuiste tu quien decidió venir conmigo- mientras seguía viéndolas –ha, ya recuerdo- mandándole un gancho que lo mando a volar por los aires –fue para que no espiaras a mi hermana maldita cucaracha- dijo Seiya sin contar que adentro habían escuchado el escandalo
-Seiya, debí imaginarlo- decía Sohara mientras preparaba su brazo –no, tengo una explicación, lo que pasa es que...- no termino de hablar por el tremendo golpe que lo envió con Tomoki –por qué hiciste eso a mi hermano- decía dudosa Ikaros –es que no lo ves alpha, intento espiarnos en ropa interior, es lo menos que se merece- mirando hacia otro lado una Ninfa molesta por lo sucedido
Mientras en algún lugar en las montañas –al menos no fui tachado de pervertido, es lo que te pasa cuando traicionas a tus amigos- decía un Tomoki aparentemente en un cráter- mientras que en un árbol –joder, realmente no entiendo como siempre hago lo correcto, pero termino siendo yo el culpable-
En la noche: el gran festival
-hay más gente que en el año pasado, quiero probar el takoyaki, yakizoba y un poco de algodón de azúcar- decía Sohara muy entusiasmada –solo piensas en comida, si comes mucho engordaras- decía Seiya –dime Seiya, quieres morir- mirándolo con cara de pocos amigos –no, no olvida lo que dije- mientras se disculpaba –te disculparía si me hubieras echo caso de ponerte una yukata- a punto de mandarle un derechazo –bien, bien me pondré una yukata pero no me hagas nada ¿vale?- al parecer el plan de Sohara había funcionado, amenazarlo era una de sus mejores tácticas para mandar a Seiya –bien, vamos que te elegiré una- yéndose con Seiya a una tienda, esto causo algo en Ikaros –(que es esto que siento en mi pecho, no tengo una herida pero me duele mucho), yo también los acompaño- decía una tímida Ikaros –bien, entonces vamos rápido- dejando solos a Tomoki con Ninfa, esta se encontraba viendo manzanas acarameladas siendo vista por Tomoki –quieres una- mientras sacaba su billetera –no, claro que no- volteando a otro lado, ocultando su rostro levemente sonrojado –entonces vamos que se acaba la noche
En algunas tiendas de por ahí...
-oye Sohara, decide cualquier tienda, que nos estamos perdiendo la diversión- suplicándole que se decida, las mujeres eran terribles para elegir pensó Seiya –bueno, tanto que te humillas, entremos a aquella- señalando una tienda –bien, entremos- jalando a las dos de la mano –oye, no me jales así de fuerte- decía Sohara, -hermano- dijo Ikaros al sentir su mano agarrándole pero una gran molestia se formó en su cuerpo al ver que también le agarraba a su amiga –bueno, si no hacia eso, nunca hubieran entrado, ahora solo elijan uno para irnos- luego de unos "minutos" para elegir la yukata perfecta para el peli café –esto es más largo que mi batalla en las doce casas- tumbado en el piso muriéndose de aburrimiento notando que Ikaros se hallaba sentada, pensó que tal vez estaba en mismo estado –ya se, Ikaros porque no me elegís uno también, que te parece- esta solo se paró a escoger una yukata –(hay muchas, pero no se cual le gustara a mi hermano)- pensaba tímidamente, pero vio una con la figura de un Pegaso –esta es perfecta- entregándoselo –Ikaros, tu... tienes muy buenos gustos-
-espero te guste- viendo que se metía al probador es un hecho que si- pero este se sorprendió por ver a Sohara adentro con el -oye, Sohara acepte ponerme una yukata no que tú lo hicieras- Seiya se encontraba en el vestidor probándose la ropa que le había elegido su hermana pero con una chica en peculiar adentro –no estaría aquí si tú supieras ponerte una adecuadamente- acomodándole la cintura mientras que a fuera esperaba Ikaros –Seiya, que tal la yukata que te elegí-
-es muy bonita, gracias Ikaros- hablándole desde adentro del vestidor, haciendo que a Ikaros se le suba el pulso per al mismo tiempo se le baje por oir la voz de Sohara dentro con Seiya
-por qué me siento así cuando veo a Seiya con otra chica, realmente debe pasar algo con mi reactor- mientras que adentro
-no te muevas Seiya- tratando de ponerle la ropa –yo puedo hacerlo, además no es necesario que me veas mientras me desnudo maldita acosadora- reclamo Seiya –que has dicho infeliz- amenazando con su brazo pero en un descuido tropezó por la ropa votada en el piso cayendo encima de Seiya
-creo que ya demoraron mucho- mientras que Ikaros se propuso a entrar para ver cómo iba todo. .lo que vio realmente le causó un gran dolor en su pecho, estaba viendo a Sohara encima de un Seiya semi desnudo –Ikaros puedo explicarlo, no te hagas idea locas- al toque se puso su ropa mientras que esta solo pudo salir de aquel lugar a toda velocidad
-maldición- trato de alcanzarla y a justas penas la alcanzo al tomarla de la mano pero ya era muy tarde
- no es lo que te imaginas, ella tropezó y todo paso tan rápido- tratando de explicarle de la mejor manera –no importa, solo quería tomar un poco de aire fresco- esto lo dijo secamente más de lo que acostumbraba hacerlo mientras que fueron cortados por Tomoki que los llamaba
-miren chicos, parece que aquí hay mucha gente reunida por alguna razón- indicando un puesto donde se encontraban varias palomas –vamos, nos están llamando- retirándose de ahí Ikaros al mismo tiempo que Sohara salía de la tienda –lo siento, no pretendí causar esto- disculpándose con este –tranquila, ya hablare con ella en otra ocasión- yendo con Tomoki
Mientras que todas las palomas se alejaban del puesto, se podía notar que aquel puesto tan raro era en realidad un puesto de armas –ya veo, este pude ser un campo de tiros pero no hay ninguno alrededor- aclaro Sugata llegando de la nada, a lo lejos -¿es que acaso esto no es un festival?- al parecer aquella persona era Mikako –esto es una fiesta donde la gente se pueda divertir, por lo que mi familia contrato a un experto asesino, digo un experto en armas para organizar un juego de supervivencia en el cual al ganador se le dará una recompensa de 100 000 mil dólares en efectivo- mientras sostenía en su mano un fajo de billetes –yo me largo, no pienso ser parte del juego de aquella mocosa- aclaro Seiya retirándose –además de que podrá gozar de la mejor carne de todo el mundo- esto vasto para que Seiya...
-oye, pensé que no ibas a participar en esto- grito Tomoki viendo que su amigo elegía un arma –que dices, está en juego la carne y no pienso perder tal oportunidad- mientras cogía una escopeta de pistón con una pistola Arcus 98 DA –que te parece si también participamos Tomo chan- decía Sohara agarrando una MK-6
-bueno, esa cantidad de dinero es tentadora... está bien hagámoslo- cogiendo una pistola MK-512 sin notar que Ikaros también agarraba una Cadillac-Gaje stoner 63 con silenciador, Mikako con Sugata cogieron francos con mira infra roja –bien, que comience el juego- grito un hombre. A los pocos segundos todos se dispersaron dejando solo a Tomoki –si no salgo de aquí, quedare atrapado en el fuego cruzado- muy tarde fue su reacción por el hecho de que una lluvia de balas casi le atinan si no hubiera sido por Seiya que lo jalo de ahí de un tirón –que haces, si no te mueves te mataran- dijo al tiempo que disparaba su escopeta a una anciana –pero que dices, si esto es solo un juego, nadie va a resultar herido- riéndose
-no estés tan seguro, pude oler que algunas armas tienen pólvora por lo que deben de ser reales, así que ten mucho cuidado- saliendo de ahí abandonando a Tomoki a su suerte en el bosque –hey no me abandones, maldición y ahora qué hago, no sé cuáles sean reales- mientras pensaba en que hacer, varias personas lo rodearon, este pudo notar que eran –no puede ser, si es la anciana del centro comunitario pero como es que puede moverse si se supone que sus piernas no puedan moverse por el dolor-
-mi dolor se fue al escuchar la palabra "dinero"- disparando a la cabeza y persiguiéndole –es que has olvidado quien te cambiaba los pañales desde pequeño- mientras lo correteaba se topó con otras dos personas –pero si es la señora que vende verduras y el pescador-
-no te dejaremos ir tan fácilmente Tomoki- dijo el pescador –muere Tomoki- disparando a la cabeza la señora. Saliendo de ahí a toda marcha vio que atrás las chicas de su clase se habían unido para cazarlo –porque solo a mi persiguen- mientras que pasaba al lado de Mikako –parece que hay mucha gente que te quiere Tomoki- viendo una Mikako como le daban caza a su amigo –yo no necesito este tipo de amor- corriendo a mas no poder escondiéndose detrás de algún árbol –estoy a salvo, lo único que puedo hacer es esperar a que se vayan- mirando que los demás lo buscaban pero uno a uno iba cayendo al suelo por balas de corcho de alguna dirección por lo cual solo pudo apegarse al árbol esperando no ser descubierto
Sin embargo en alguna copa de un árbol se hallaba Sugata disparando a la gente que estaba cerca de Tomoki pero cuando iba a dispararle al último la bala nunca llego por el hecho de que alguien más ya lo había hecho –ya veo, así que Mikako está cerca- buscándola con su franco encontrándola a una distancia de 20 metros al parecer también le apuntaba por lo cual solo pudieron disparar al mismo tiempo mientras bajaban de los arboles a enfrentarse cuerpo a cuerpo
-veamos que puedes hacer Sugata- sacando una pistola –Mikako, será mejor que no me subestimes por ser hombre- al toque ambos se enfrascaron en un combate cuerpo a cuerpo
-eres buena Mikako- esquivando los golpes –tú también Sugata kun, no está mal para un hombre pero debes saber que todo hombre tiene una debilidad y tú no eres la excepción- poco a poco empezó a levantarse la yukata revelando un poco sus bragas cosa que hizo caer de rodillas al pobre que apenas podía mantenerse cuerdo –no imagine que jugaras sucio Mikako- tratando de levantarse –que esperabas de mi- mientras se acercaba aun indefenso Sugata a lo lejos Tomoki no sabía si Sugata era un pobre desafortunado o un maldito suertudo pero eso lo iba averiguar ahora –listo para el golpe de gracia- decía Mikako pero una sombra apareció de la nada, se trataba de Seiya que venía como si nada
-veo que se estuvieron divirtiendo sin mí, pero ahora que llegue se terminaron los juegos- botando su escopeta y pistola al suelo –pero que haces Seiya, pudiste haber ganado el premio si solo disparabas- grito Tomoki –ya lo sé, pero no sería divertido si esto acaba ahora además de que me quede sin munición usándola toda contra aquellas personas de atrás- eventualmente, atrás de Seiya se encontraban los cuerpos de barias personas inconscientes, Mikako lo vio como una amenaza por lo que decidió hacer algo –Sugata kun que te parece si vencemos a Seiya primero, aunque no quiera admitirlo yo sola no podré hacerle frente y veo que ya estas recuperado- mirando que ya se podía levantar –de acuerdo, uniremos fuerzas solo para esta ocasión- poniéndose en guardia
-ataquen los dos, por mí no hay problema- mientras que este solo reía
-te demostrare porque me llamaban la "princesa del infierno"- dijo Mikako haciéndolo sudar agua a Seiya –lo lamento por ti mi amigo pero es cierto que ella fue temida en algún tiempo atrás- decía Sugata
-pues bien, espero no me decepcionen- mientras veía como aquellos dos se acercaban le recordó un poco a como también el e Ikaros se enfrentaron a Poseidón aun sabiendo que terminarían muertos – (donde estarás, hermana)-
-no te distraigas- decía Sugata mientras lanzaba varios golpes con Mikako pero Seiya solo los esquivabas como si se tratase de algún juego de niños –aún son muy lentos chicos, así nunca podrán darme un solo golpe- hablaba mientras esquivaba, ambos se apartaron por ver que tenía razón –Mikako, él tiene razón por lo cual propongo cambiar de táctica- esta solo asintió con un sí Seiya, miro lo que tengo aquí abajo- usando la misma táctica que uso con Sugata pero de un nivel mayor causando que este tosiera sangre y perdiera el control de su cuerpo, Tomoki solo podía ver como su amigo hacia frente a los mejores peleadores de toda su escuela pero vio que era una oportunidad para eliminar a Seiya por lo distraído que estaba con esos dos –si no lo hago, nadie será capaz de vencerlo en un mano a mano- a punto de disparar escucho un sonido que provenía de mucha gente siendo fusilada, los tres de allí también lo notaron, era Ikaros con una ametralladora enorme que eliminaba a todos los concursantes, Seiya se fijó que las balas no fueran reales, afortunadamente solo era corcho
-hey Ikaros, porque no te unes al combate, será divertido- hablo Seiya sin notar que Ikaros lo apuntaba con esa tremenda arma, viendo atrás noto que los otros dos estaban escondidos con Tomoki dándoles ánimos para vencerla
-vamos Seiya, tu puedes hacerlo-
-no te rindas, por el premio-
-piensa en lo que haríamos si ganáramos-
A Seiya le resbalo una gotita de su cabeza por la estupidez de sus amigos –están locos o que, no puedo enfrentarme a mi propia hermana, va en contra de mis principios- gritándoles sin notar que Ikaros empezó el ataque
-oye Ikaros que te pasa, porque me atacas- esquivando todas las balas tipo matrix. Notando que sus ojos estaban rojos con su cabello erizado, esto asusto a Seiya por lo que podría pasar –Ikaros, acaso tu...- Sugata pensó que Ikaros estaba en modo combate y Seiya lo había descubierto por lo cual habría una batalla por el destino de la ciudad pero...
-fumaste sin mi permiso y te fuiste de parranda a una discoteca, sé que estas en una etapa de rebeldía pero no es excusa suficiente para librarte de tu castigo jovencita- hablando en forma chibi haciendo que Sugata se caiga al estilo anime por la idiotez de su amigo –y se supone que él es el caballero de la esperanza- hablo Sugata en vos baja
Volviendo a la pelea. Ikaros cargo una cinta nueva y disparo una gran cantidad de balas pero todas estas eran reales, todos pensaron que Seiya era hombre muerto, sin embargo Seiya las detuvo todas con las manos desnudas mirándola de una manera seria haciendo que Mikako creyera que la atacaría de verdad y presenciara una pelea brutal pero... –oye tonta, aparte de fumar también tomates, estas en graves problemas señorita- en forma chibi dejando a Mikako en el mismo estado que Sugata y un Tomoki exaltado de tal sorpresa
Ikaros permanecía en silencio –supongo que por ahora me tendré que ocupar de ti- dijo Seiya con semblante serio mientras sacaba un cuchillo de supervivencia que tenía pero Ikaros desenvolvía dos katanas que guardaba en su espalda –sabea Ikaros, normalmente no suelo pelear contra mujeres y mucho menos contigo por lo que quisiera que bajaras esas armas y te relajaras para darte unas pastillas, que dices- tratando de convencerla pero esta no escuchaba por lo que ataco
-veo que continuaras no importa que- enfrascándose en un combata cuerpo a cuerpo donde todo era muy parejo mientras peleaban a una velocidad increíble.
-este combate es asombroso, no importa si es amistoso pero noto que Ikaros ataca con cierto odio- decía Mikako confiando en su instinto de mujer
En la pelea se notaba un poco agitado a Seiya por encender su cosmos para pelear al nivel de ella –no creí que acabaría peleando contigo de esta manera, pero al intercambiar golpes pude notar que tu realmente quieres lastimarme, no sé cuál es por qué pero si eso te hace sentir feliz- dejando su guardia baja –eres libre de hacer lo que te plazca-
-estás loco Seiya, te matara de un silo golpe- decía Tomoki –tranquilo Tomoki, Seiya no es alguien que se deje ser vencido tan fácilmente, debe tener un plan bajo la manga- mirando como Ikaros se acercaba más a Seiya y este no hacía nada –o tal vez no-
Ikaros ya estaba muy cerca de Seiya mientras que este solo esperaba lo que vendría pero solo vio que ella se le quedo mirando –vamos, solo hazlo- recibiendo una cachetada de parte de esta –mentiroso- saliendo de ahí a toda velocidad, para Seiya ese golpe fue el más fuerte que había experimentado en su vida –(mentiroso)- se repetía en su cabeza una y otra vez, de hecho el no recordaba que había prometido para romper esa promesa lo que lo enfadaba más, mientras que los demás se acercaban para preguntarle que había hecho para ponerla de ese modo –debo alcanzarla- mientras corría detrás de ella dejando a todos muy confundidos
Árbol de cerezos de más de 400 años
Ikaros se encontraba pensando el por qué había hecho eso, el golpear a su hermano era imperdonable, incluso considero cortarse su mano para restablecer lo que había hecho pero estaba dudosa, no, estaba con miedo de que Seiya nunca más la quiera ver –pero que fue lo que hice- acurrucándose en sus piernas mientras que de las sombras emergía Ninfa con su traje de angelroide –que te pareció el haber estado disparando a todos esos gusanos... y el hecho de que lastimaste el corazón de Pegaso nuevamente- esto último tomo por sorpresa a Ikaros, pues para ella nunca conoció a Seiya en el pasado –a que te refieres- mientras que la otra solo podía reírse
-es inútil recordar, después de todo tus recuerdos están sellados, pero déjame ayudarte- tomándole de la frente –te hare recordar tu verdadero yo-
-yo soy una angelroide clases de mascotas tipo alfa- la otra solo podía partirse de risa mientras la veía –dices que eres clase mascota, no me hagas reír, eres la causante de aterrorizar la synapse hasta su núcleo, pero tranquila solo quitare la protección de memoria con mi sistema de hackeo- en eso Ikaros empezó a ver cosas, al parecer cosas de su pasado
-puedo ver algo- mientras podía apreciar a su verdadero yo de hace mucho tiempo, solo podía ver que lo único que hacía era repartir muerte pero se topó con un recuerdo muy crudo que le dejaría grabado muy profundo en su mente
Flash back
Se podía ver a una Ikaros de rodillas frente a un imponente hombre con armadura –que desea maestro- refiriéndose al ser sentado en su trono –quiero que vayas a los pueblos cercanos del santuario y los extermines por completo sin prisioneros- ordenándole –como ordene maestro Zeus- retirándose a toda velocidad del olimpo dejando a un Zeus hecho furia –al fin pagaras por tu osadía Pegaso, me alegro de que eliminaras a mi hermano pero no tolerare que esparces el miedo entre los Dioses, eso se castiga con la muerte-
Santuario
-Seika, segura que puedes volver al pueblo por ti misma, si me esperas prometo que te comprare el cordero que quieras-
-tranquilo Seiya, además de que olvidas que le hablas a tu hermana mayor jovencito, le prometí a unos niños que jugaría con ellos; no puedo decepcionarlos- retirándose de la casa de sagitario –vale, pero ten cuidado- mientras volvía a hacer guardia
Si todo había cambiado, Seiya por fin convivía con su hermana como una familia desde hace 1 mes, de hecho Seiya y Seika vivía en el mismo pueblo donde esta pasó la mayoría de su vida. Llegando el ocaso del sol Seika por fin había llegado al pueblo mientras que varios niños le daban la bienvenida
-Seika, por fin llegaste-
-te estábamos esperando-
-vamos a jugar-
-ya tranquilos, que todavía queda tiempo- decía Seika intentando tranquilizarlos –(presiento que algo malo va ocurrir, espero que sea mi imaginación)- yéndose con los niños mientras que con Seiya durmiéndose en el trabajo, Hyoga vio que su amigo estaba muy cansado para seguir –oye Seiya despierta- tirándole una piedra –que yo no fui... a eres tu Hyoga, que se te ofrece- haciendo enojar al santo del hielo –idiota, mejor vete a casa, en tu estado solo puedes dormir así que largate, yo te cubriré-
-de verdad, gracias- yéndose al pueblo donde lo esperaba su hermana
En el pueblo todo era normal hasta que notaron un agujero en el cielo y una luz se acercaba a toda velocidad, Seika pensó que lo primero era evacuar a los niños y luego pedir ayuda a Seiya y sus amigos, muy tarde en cuanto se dio la vuelta, todo el pueblo ardía, personas quemándose vivas intentando pedir ayuda y una persona en el cielo con alas que lanzaba misiles –que es lo que pasa, tengo miedo- decía un niño abrazando su falda con fuerza –tranquilos todo va a salir bien, se los prometo- encerrándose en un cobertizo cerca de ahí por miedo a que los vea –niños, no hagan bulla si no el desconocido nos encontrara- con una sonrisa fingida haciendo sentir mejor a los niños –solo debemos esperar a mi hermano-
A lo lejos Seiya vio que en la dirección del pueblo salía humo, por lo que pensó en lo peor, rápidamente decidió ir a investigar lo que ocurriría –que es este dolor en mi pecho, porque presiento que algo malo va a pasar (Seika) debo apresurarme- corriendo rumbo al pueblo
-Seika veía la gente pidiendo clemencia al ser para que los dejase con vida pero inmediatamente eran asesinadas siendo atravesados en sus pechos como papeles por el simple puño de aquella desconocida, ella quería ir y ayudar sin embargo sabía que si hacia eso revelaría el escondite causando la muerte de todos. Solo podía ver horrorizada como una chica tan linda como aquella matara sin ninguna expresión en su rostro, es como si no tuviera emociones, las cosas empeoraron cuando vio a una mujer con bebe en brazos tratando de huir de aquel monstruo, pero lamentablemente cayó al suelo
-por favor, mátame pero a mi bebe no le hagas nada- suplicaba la mujer mientras que la criatura con alas se acercaba
-soy Ikaros la Reyna Urano prepárate para la exterminación- pero sintió que alguien la golpeo con un pedazo de madera por la espalda, aturdiéndola levemente –niños quiero que corran con la señora al santuario y pidan ayuda- los niños solo podían ver como aquella cosa recapacitaba mandando a volar contra la pared a Seika –estás loca niña, eso te matara- decía la madre con el niño llorando –tranquilos, la entretendré el tiempo necesario para que huyan, solo váyanse- parándose de los escombros con un brazo roto y manchada de sangre que fluía de la herida de su cabeza al tiempo que la madre sacaba a los niños de ahí pudo oír que Seika le dijo –por favor cuida de los niños- corriendo en dirección contraria atrayendo la atención de Ikaros, la madre solo podía correr con los niños sabiendo que aquella niña no volvería con vida –no dejare que tu vida sea en vano, prometo cuidar a estos niños como mis hijos- saliendo del pueblo
Seika se estaba cansando de correr y esconderse porque siempre la encontraba como si supiera donde iba a estar –esto se prolongó demasiado- decía Ikaros lanzando un pedazo de metal que encajo en la pierna de Seika ocasionando que esta cayera gritando de dolor mientras que Ikaros se acercaba amenazante levantándole de su camisa –mis órdenes son eliminar a Seiya de Pegaso, pero dado que no está aquí, solo te matare-
-espera que, te mandaron a matar a mi hermano-
-ya veo, el es tu hermano, eso lo hace más sencillo, dime donde esta si quieres vivir, te daré 4 oportunidades para hablar- sabía que si no hablaba moriría pero si decía información Seiya podría morir y nadie le garantizaba que cumpliría con su palabra
-crees que delataría a mi hermano, solo por salvar mi vida, el es todo lo que me queda y por ninguna manera diría algo que lo condenaría- siendo clavada en un tronco con un pedazo de metal en su mano gritando de dolor
-dime porque haces esto, quien es el que quiere la cabeza de mi hermano- recibiendo otra clavada en su otra mano haciendo que grite más fuerte mientras que la sangre corría sin cesar –dado el hecho de que morirás y eres su hermana, tienes el derecho de saber quién me mando a matarlo. Mi maestro Zeus quiere la vida de tu humano por el pecado de levantar la mano contra los Dioses-
-así que es eso, no tienes voluntad para decidir por tu propia cuenta, no tienes algo porque vivir y es por eso que obedeces a Dioses tan crueles- mientras derramaba una lagrima de dolor por ver que alguien tan joven como ella se manche con sangre las manos por otros Dioses recibiendo otro pedazo de metal en ambas piernas quedando crucificada –tonta, yo fui creada para complacer a mi amo, es imposible que sienta algo como los mortales comunes tomando decisiones- al tiempo que sangre le salpicaba la cara
-te queda una oportunidad de hablar, úsala bien- viendo que no resistirá mucho por la sangre perdida –si ese es el caso, eso es mentira, todo ser viviente puede decidir por si mismo, amar, odiar, extrañar, apreciar. Todo eso tú lo puedes hacer- mientras que Ikaros se preparaba para clavarle el metal en su corazón pero vio que Seika levanto su rostro enseñándole una sonrisa -solo te pido que llegado el día que te encuentre con Seiya le recuerdes que su hermana lo quedra por siempre y espero que tú puedas hallar tu propia voluntad- mientras que era penetrada en su corazón por el metal frio ocasionando su muerte, Ikaros solo pudo darse media vuelta pero
A lo lejos veía que su objetivo estaba llegando –que ha pasado, donde esta Seika- intentando buscar señales de vida pero lo que descubrió a continuación le marco de por vida, pudo observar a su hermana llena de sangre, con trozos de fierro estampado en sus brazos y piernas crucificada en un mástil de la plaza del pueblo sin vida, al lado de su hermana se encontraba un ser con alas que no pudo distinguir bien por el fuego emanado por todas partes
Sin interés de saber quién era aquel desconocido se lanzó al ataque sin pensarlo pero este había volado al cielo mientras que apuntaba con una flecha con llamas negras. Pero alguien la detuvo –retírate- ordeno Zeus por la mente –está seguro maestro, el esta abajo, podría exterminarlo en este momento-
-no, déjalo, el sufrimiento es mucho peor que la misma muerte, dejemos que sufra por toda su vida- esta solo pudo retirarse de ahí a una gran velocidad perdiéndose en las nubes dejando a Seiya emanado odio puro hacia ella
Acercándose al cadáver de su hermana, sacándole de aquel mástil mientras le acariciaba las mejillas, llorar era poco para describir su dolor, estaba peor, incluso empezó a llorar lágrimas de sangre por no haber hecho algo, sintió un gran dolor al ver su hermana muerta –todo esto es mi culpa, si no la hubiera dejado salir al pueblo nada de esto pasaría. Maldición, maldición, maldición, maldición- al tiempo que golpeaba el suelo gritando al cielo maldiciendo a los Dioses por quitarle a su hermana por todo el valle abrazando su cuerpo sin vida –lo juro, hare pagar caro al perro que te hizo esto, lo pagara caro, lo torturare, le arrancare su corazón y lo triturare con mis propias manos- pero noto que su hermana había muerto con una sonrisa en su rostro, no tenía palabra para expresar lo que veía solo deseando más el día donde mataría al bastardo que le arrebato lo que más quería
Sin notar que desde el cielo Ikaros podía ver todo lo que le pasaba a su presa –patético- mientras se retiraba al olimpo
Monte olimpo
-cumpliste con tu trabajo de una manera excelente-
-pero maestro, no pude eliminar a Pegaso, esto no es una misión cumplida-
-sabes, el matar a una persona es fantástico, pero mucho mejor es verla sufrir por arrebatarle algo muy preciado para el, en este caso eliminaste al ser más preciado de aquel humano, en estos momentos debe de estar sufriendo un montón- mientras se reía en su trono –como diga maestro-
Fin del flash back
Ikaros estaba con los ojos sin brillo, como si hubiera perdido su alma por tal revelación de su pasado –no...no...no puede ser...si eso es cierto... entonces...yo- siendo cortada por Ninfa –exacto, eres la causa del sufrimiento de Pegaso, asesinaste de una manera brutal al ser más preciado de tu querido hermano, dime cómo te sientes al saber que fuiste tú quien arruinara la vida de tu querido hermano- riéndose amas no poder –yo, yo hice eso- cayendo de espaldas contra el árbol llorando a mas no poder, por el hecho de que mato al ser más amado del hombre por el cual sentía algo –por supuesto, quien más haría todo lo que hicisteis, aun crees que Seiya te perdonara después de todo lo que se entere, su linda hermanita asesino a su verdadera hermana creo que incluso te eliminaría por completo-
-no, no dejare que hagas eso- dijo Ikaros –pero mira cómo te encuentras, que podrías hacer en tu estado he-
-aunque sepa que yo fui quien causo el más grande dolor de mi querido hermano, yo aún quiero permanecer a su lado, puedes tomarlo como simple egoísmo pero yo todavía quiero estar al lado de mi hermano ,sonreír, llorar, caerme, levantarme, y muchas cosas más. Llegado el momento en que sepa la verdad, dejare que cumpla su venganza pero hasta entonces no dejare que nadie me separe de su lado aun si tenga que matar a los mismos Dioses
Esta respuesta solo hizo enfurecer a Ninfa –creo que te castigare un poco para que aprendas modales cuando te dirijas a alguien- mandándole una cachetada pero... quien lo recibió fue...
-Seiya que haces aquí- pegunto Ninfa viendo que Pegaso se encontraba ahí vestido con la yukata que Ikaros le había elegido –ya me entere de todo lo que hizo, pero no dejare que le pase nada, quien se encargue de darle un castigo seré yo así que lárgate si no quieres quedar involucrada- con un semblante serio –y que crees que harías contra mi gusano- riéndose de lo callado que este estaba –no tienes la menor idea mocosa- esto colmo la paciencia de Ninfa –sabes le iba a dar un castigo a tu hermanita por tu parte, pero dado que tu estas veremos hasta donde resistas- enviándole muchos golpes, patadas, codazos en total cualquier técnica de arte marcial más este solo los recibía –veo que eres muy resistente pero a ver qué te parece esto "canción del paraíso" un gran rayo salió de la boca de Ninfa impactando en Seiya –he, creo que me pase- pero vio que Seiya estaba parado ahí con algunas heridas con mechones tapándole sus ojos por el ataque –es imposible que resistiera eso, no importa, te lanzare hasta que me quede sin energías- ella lanzaba sus ataques una y otra vez sin tomar en cuenta si este sobreviviese o no, Ikaros solo podía ver como Seiya la protegía de Ninfa, esto provoco que ella llorara por saber que incluso después de todo lo que ella hizo la defendiese pero estaba triste al saber que nunca más estaría a su lado, al menos será asesinada por la persona a quien ama, esto último lo pensó sin darse cuenta. Al momento, los ataques cesaron viéndose a un Seiya hecho trizas por aquellos ataques –veo que quieres morir, dime porque no te defendiste, o es que acaso recibiste mis ataques a propósito- no recibiendo respuesta alguna –veo que tendré que seguir con el castigo- encajándole un golpe en su rostro -a ver si así aprendes gusano- pero esta sintió un miedo al ver que seguía manteniendo su mirada seria -dime, como es que lograste resistir todos mis ataques-
-crees que esa porquería podría dañarme, estas completamente equivocada, vuelve con tu jefe y dile que si intenta algo más en contra de Ikaros lo pagara caro, yo seré quien elimine a Ikaros de todo lo relacionado con ustedes- Ninfa sabía bien que ya no le quedaban fuerzas y a el apenas si le había afectado algún ataque –está bien me retiro- mientras se desintegraba en partículas -pero piensa Seiya, la dejaras libre de toda culpa a alguien como ella- retirándose por completo dejando muy serio a Seiya que se dio media vuelta para encarar a Ikaros
-por lo que oí, fuiste tú quien lo hizo, eso me da más razón para castigarte- acercándose con rostro de sicótico, -está bien, has lo que tengas que hacer, después de todo no creo poder vivir con este cargo de conciencia- esperando su final con lágrimas en sus ojos sabiendo que todo termino –al menos enfrentas el castigo como verdadera mujer, recordare eso- poniéndose frente a ella levantando la mano –toma esto- Ikaros solo pudo cerrar sus ojos esperando que todo pasara pero...
Lo único que sintió fue que la agarraron por la cintura poniéndola en pose de 4 patas en el regazo de Seiya con la falda arriba mostrando su trasero a su hermano mientras este se apoyaba con el árbol –esto es lo que te pasa por involucrarte con los narcotraficantes, es hora que tu hermano te castigue como en la era antigua, con unas buenas nalgadas- en forma chibi –debes aprender que hay gente mala, ya sabía que esa niña tenía malas mañas, pero nunca más dejare que te involucres con drogadictos, me tienes a mi así que puedes confiar en mi pero por ahora debes aceptar tu castigo niña-
–(quiere decir que no lo sabe)- solo podía derramar unas lágrimas de felicidad por la estupidez de su hermano y el hecho de que pasaría más tiempo a su lado –está bien Seiya, castígame cuanto quieras, desahógate conmigo- esto le parecía Seiya ir al extremo, con tal, el solo quería que aprendiera una lección –sabes, dejémoslo aquí, creo que ya te estas humillando lo suficiente- intentando apartarse de ahí pero sintió como los glúteos de Ikaros hacían presión mientras se sobaba sobre su pecho aprisionándolo contra el árbol y ella –castígame, he sido una chica mala- tanto incluso al de suplicar, Seiya solo podía admirar el gran trasero que su hermana poseía pero estaba mal que el hiciese eso pero ver su rostro en lágrimas, realmente quería ser castigada por lo que había hecho –está bien, veo que estas arrepentida de tus actos por lo que si tanto quieres ser castigada- mandándole una nalgada –lo hare- mientras Seiya le mandaba varias nalgadas, Ikaros lloraba por el hecho de que Seiya realmente golpeaba duro en su trasero haciéndola llorar –con cuidado- decía Ikaros tímidamente, pero por alguna razón la mirada de Ikaros se puso lasciva con forme más fuerte la golpeasen, su mente estaba nublada, poco a poco el dolor se convirtió en placer haciendo que Ikaros –si, dame más, mas, mas, mas, mas- al parecer sus emociones también habían sido desbloqueadas por equivocación, en esos momentos sentía placer al ser nalgueada por Seiya ocasionando que su cara este de un color carmesí mientras que su cuerpo se sacudía y sudaba sin parar con el cuerpo de Seiya al tiempo que votaba saliva sin control, estaba excitada, pero su hermano no se daba cuenta de ese hecho, al parecer Seiya pensó que lo disfrutaba por lo que procuro dar más fuerte las nalgadas, pero noto que el trasero de su hermana estaba ya muy rojo, húmedo, caliente, con sudor y botando un líquido blanco que se rebalsaba de sus bragas –Ikaros, acaso tu...- con cara de desamparado por estar haciendo eso con su hermana
-activaste una de tus cartas para sentir menor dolor, tramposa, entonces te nalgueare tan fuerte que hasta la carta pierda su efecto- mientras activaba su cosmos le daba unos golpes tan fuerte que la hacían gemir de placer, Ikaros se encontraba agarrando con fuerza el pasto por tremenda sensación sintiendo como le rompían su culo por los golpes –(porque me siento así, esta sensación es nueva, ser golpeada por el me hace sentir que estoy en el cielo)- esos eran los pensamientos de Ikaros –haaa, haaa, haaa, haaa- ella gemía cada vez más fuerte, cada vez su culo se acercaba más al rostro de Seiya, este no vio venir eso por estar tan concentrado en golpearla hasta que quedo a milímetros de su rostro, Seiya podía sentir la humedad y el líquido chorreando que emanaba de la entrada de Ikaros que le empapaba su cara, muy dentro de el sentía que en verdad ella lo estaba disfrutando pero por su inocencia pensó que en verdad estaba sufriendo hasta que dio una última nalgada haciendo que Ikaros gritase de placer corriéndose por todo el placer acumulado –kiaaaaaaaaaaa- miraba al cielo con la mirada perdida, con la lengua saliéndose de la boca, botando una enorme cantidad de saliva y al parecer una gran cantidad de viscosidad salió de su entre pierna de Ikaros manchando toda la cara de Seiya en el progreso dejando en el suelo a una Ikaros totalmente satisfecha botando vapor de su boca, Seiya pensó que tenía fiebre pero ella estaba totalmente caliente por dentro y por fuera esa sensación de correrse sobre su hermano le hacía sentir muy bien, aun no sabía porque sucedió eso, mientras Seiya pensaba que tal vez ella se había orinado por el miedo a seguir con esto, pero esa viscosidad no parecía en nada a eso por lo que curioso fue a tocarlo –que es esto- jugando en sus dedos lo que había salido de Ikaros era como tocar algo de musgo, por lo que decidió probarlo para ver que tan bien sabia, después de todo tenía la inocencia de un niño con la fuerza de un demonio, sus amigos pensaban que era demasiado inocente para su edad –sabe rico , caliente y está bien dulce, oye Ikaros creo que eres pariente de las vacas, esto parece leche recién ordeñada, si había sabido que podías hacer eso, te habría ordeñado todas las mañanas para tomar leche fresca en el desayuno, pensándolo bien, no he comido nada en toda la noche, que te parece si te ordeño para los dos- al tiempo que lamia todo de su cara quedando satisfecho –la agarro de nuevo pero no sabía cómo ordeñar una humana pero recordó que a las vacas se les agarraba su teta y se las jalaba pero no quería hacer eso con Ikaros –pero sabes, tenemos que irnos, el gran premio está en juego- intentando apartarle pero fue bloqueado por Ikaros que se había recuperado ya –dame más, necesito más castigo, te lo ruego, te daré toda mi leche solo dame mas- Seiya sabía que esta era una buena oportunidad para comer pues no había comido toda el día –bueno, si tu insistes, pero conste que tú fuiste quien me lo pidió –agarrándole los senos mientras los estrujaba –creo que así se jalaba a la vaca- proporcionando que Ikaros se ahogue de placer, que le toquen esa parte la hacía estremecer totalmente –más fuerte, si no, no habrá leche para el niño- el placer la volvía loca, pues no pensaba con claridad –entonces debo apretarlos más fuertes- poniéndole cosmos para el calor haciendo que los pezones de estas se calienten de manera exagerada poniéndose duros –chúpamela Seiya- indicando que le lama sus senos –que, esto no puedo hacerlo intentando salir de ahí –es que acaso no quieres tomar tu lechita hermanito- bueno si, pero esta no es la manera correcta en como la consiga- lo decía un poco sonrojado –habrá mucha leche para ti, lo prometo- decía Ikaros, esto era tentador para Seiya y más con el hambre que tenía –está bien- quitándole lo la ropa que llevaba en su pecho quedando el pecho de Ikaros al descubierto, a primer vista eran enormes pero así de cerca realmente pensaba que era una vaca –que aproveche- lamiendo sus pezones sin parar causando que esta gritara de placer, a continuación este le mordió los pezones causando que Ikaros se doblara –(esto es muy bueno para ser cierto)- pensaba ella, sus senos eran devorados por su hermano, esta pose se podría destacar como una vaca que amamanta a sus terneros y no aguantando más, otra cantidad de leche salió de sus pezones en la boca de Seiya, este se lo tragaba todo como agua mientras succionaba lo que quedaba causándole cosquillas a ella, -lámeme más- decía ella con la vista nublosa –lame aquí- levantando su falda donde se poda apreciar su vagina totalmente mojada con la leche que corría por sus piernas –oye, eso es ir muy lejos, soy tu hermano no novio- reclamo este con la cara sucia de leche –entonces solo mira lo que hago- ella al rato se metía el dedo en su entrada suavemente aumentando su velocidad –idiota, como quieres que mire eso- volteando a otro lado –esta será la última, habrá más leche que nunca- al escuchar esto –sigue con eso- alentó este, por lo que Ikaros siguió metiéndose el dedo hasta que entrara toda su mano pero por una rama que estaba por ahí tropezó dándose una vuelta en el aire cayendo sentada sobre la cara de Seiya, esta sintió la respiración agitada caliente y la lengua de su hermano en su vagina por lo que con impulso desconocido empezó a mover sus caderas al compás del viento, este al notar en la pose en la que se encontraba intento escapar de ahí pero al simple contacto con la piel de Ikaros, este se quemaba por lo caliente que ella se encontraba, no podía respirar, por eso intentaba mover su lengua en busca de oxigeno pero todo era inútil, al parecer su lengua por equivocación entro en el útero y mordiendo sus labios inferiores de Ikaros causando que esta se ponga más cachonda pegándose más al rostro moviéndose más rápido llegando al clímax corriéndose en la boca de Seiya mientras agarraba la cabeza de Seiya presionando contra su vagina asegurándose que se la tome toda –toma todo Seiya-. Este simplemente se ahogaba por tal cantidad botada de leche por parte de Ikaros que no paraba de botar leche sobre él, incluso Seiya pensó que moriría por tal Tsunami de leche, solo le quedaba tomar todo lo que veía y así lo hizo, tomo y tomo hasta el punto de enviciarse por aquel liquido desconocido que empezó a bombear a Ikaros desde adentro con su lengua, esta solo podía gemir de tanto placer quedando rendida pero Seiya quería más leche por lo que seguía metiendo su lengua hasta el fondo provocando que ella se corriera nuevamente sobre la Seiya y así siguió hasta dejar completamente seca a Ikaros, ella solo pudo desmayarse mientras que le seguían bombeando y rompiendo desde su vagina con la lengua –se siente tan bien- fue lo último que dijo antes de desmayarse.
Después de quedar satisfecho, Seiya propuso ir con lo demás –gracias Ikaros, me has salvado, pero creo que exagere- notando que ella estaba en el piso –comí demasiado- cargándola y retirándose de ahí pero Ikaros se levantó con más energías bloqueándole su camino quien no pudo reaccionar ante esto, Seiya pensó que tal vez había transformado a su hermana en masoquista –sabes se hace tarde, mejor regresemos con los demás- intentando escapar pero lo sujetaron de su yukata volteando vio una cara de Ikaros que al parecer estaba con una actitud de bestia insaciable pero este no lo noto, por lo cual simplemente obedeció por temor.
-está bien, si quiere ser castigada hasta el límite, cumpliré tus deseos- encendiendo su cosmos para tener mayor fuerza mientras que Ikaros se ponía en cuatro esperando su castigo, y así paso mucho rato gritando de placer por Seiya que no sabía lo que hacía por su maldita inocencia de preescolar
Con Tomoki y los otros
Tomoki se encontraba descansando en el puesto de armas, sin saber lo que estaba ocurriendo –oye viejo, hasta cuando tenemos que seguir jugando este juego- hablándole al mercenario –solo te diré que tu amiga la voluptuosa se acerca y no tiene muy buenas intenciones que digamos- refiriéndose a Sohara –te encontré Tomo chan, si gano podre hacer muchas cosas con el dinero –(podre pasar más tiempo con él, navegar por el mar, ir de compras, haría feliz a Tomo chan)- estaba en un gran delirio, en su forma chibi disparando sin pensar, rozando el cabello de Tomoki –oye Sohara, esa es una de verdad, tranquilízate- pero vio que era inútil, estaba en un estado de vergüenza nivel Dios en el cual no existe nadie más que sus sueños por lo que salir de ahí sería lo mejor
-vasta Sohara, alguien saldrá lastimado- rogando para que ninguna bala le dé mientras que Sohara estaba muy sonrojada echando humo persiguiéndolo hasta el templo –no hay salida Tomo chan, déjate ganar para que yo pueda...- poniéndose roja como un tomate al tiempo que gritaba –es muy vergonzoso decirlo- jalando el gatillo, la bala estaba por impactar en Tomoki pero...
Seiya detuvo sin ningún problema la bala llegando justo a tiempo con Ikaros en brazos al parecer estaba totalmente agotada –oye Sohara, sabes que pudiste haber matado a Tomoki, aunque siendo sincero me hubiera quedado con su casa, pero eso no es el punto- la regañaba a mas no poder, esta estaba temblando por lo sucedido –mejor suelta esto- le dijo Sugata quitándole el arma
-pero aún no sabemos quién es el ganador del concurso- aclaro Tomoki –cierto, solo quedan ustedes tres, pero Seiya- oliendo algo raro –tienes un olor que se desprende de tu yukata, algo raro, pero no sé qué es...- preguntaba dudoso Sugata siendo noqueado por Mikako que sabía perfectamente que ese olor era semen de una mujer
-no estés tan seguro, el también queda- dijo Mikako señalando al mercenario que se acercaba –y Seiya, no esperaba que fueras un chico travieso con Ikaros, me tendrás que dar algunas explicaciones después de esto-
-pero yo que hice ahora- trato de defenderse sin fijarse que el viejo se acercaba con un arma –diviértanme hijitos de mama- lo decía atemorizante -lo mismo digo viejo- decía Seiya. Todo estaba callado como un duelo del oeste mientras que el viento soplaba, el silencio gobernaba hasta que una paloma voló dando inicio al juego –prepárense- el viejo disparo a los tres mientras que Tomoki también disparo pero la bala le alcanzo y también a Sohara que se encontraba escondida detrás de este quedando inconscientes pero Seiya lo esquivo sin mucho esfuerzo –veo que no eres como esos niños de mama, eres diferente- votando sus pistolas y sacando un cuchillo –veo que lo notaste, después de todo nunca tuve mama sacando su cuchillo peleando con el viejo, todos veían asombrados que estaban emparejados pero Mikako noto que el mercenario estaba a punto de perder así que saco su haz bajo la manga –oye Seiya, mira esto- llamando su atención al revelarle los senos de Ikaros que se encontraba durmiendo, este al verlos descuido su defensa, dejando mucha ventaja a su oponente perdiendo el encuentro por un derrame nasal –y el ganador es el señor del puesto de armas- afirmo Mikako –bien, toma tu paga, entregándole todo el fajo de billetes –gracias- retirándose de ahí –niño- refiriéndose a Seiya –eres bueno, si no hubiera sido por tu descuido yo hubiera perdido, me gustaría enfrentarte en algún futuro mano a mano- saliendo de ahí –espero con ansias ese día-
La media noche
Seiya estaba tirado medio muerto, el haberle confesado todo a Mikako de lo que hizo con Ikaros no fue buena idea después de todo, recordando la dura paliza que recibió, el pensó que había hecho lo correcto al castigarla pero para Mikako le parecía algo muy sucio lo que hizo con su hermana –decidido, nunca más castigare a Ikaros, no importa que tan grave sea su problema- llorando al estilo anime, sin notar que Ikaros estaba escondida en el árbol de al lado, prendiéndose en el cielo varias bombardas, Seiya solo podía ver desde el suelo –Ikaros, sal de tu escondite, es de mala educación espiar a otros- al quedar descubierta, bajo acercándosele fijándose que llevaba la yukata que ella eligió con la figura de Pegaso –porque todavía lo llevas puesto-
-que, esto- mirando la yukata –bueno, tú me lo elegiste y esa es razón suficiente para que yo la use, digamos que es muy especial para mí- sorprendiendo a Ikaros –pero esta toda rota- viendo que estaba media destruida la yukata –eso lo hace más especial, y por ningún motivo la votare- ocasionándole un gran dolor en el pecho a Ikaros –(sé que esto está mal, engañarle de esta manera, pero yo...)-
-esta es la prueba- sacándola de sus pensamiento –esta es la prueba de nuestra amistad y lazo como hermanos- dedicándole una sonrisa tirado en el suelo lo que causo que Ikaros llorara –(no merezco nada de el pero porque siento esto)- sentía lo que toda chica sentía por un chico "amor" por el hombre que estaba tirado en el suelo, por aquel huérfano, por ese caballero , por su hermano. Por impulso propio agarro la cabeza de Seiya abrazándolo contra sus senos –Seiya estaba por decir algo pero noto que su hermana derramaba lagrimas pero estas eran muy amargas, como si de un gran dolor se tratase por lo que no intento nada, devolviéndole el abrazo – (Seika, tal vez lo mejor para todos seria que yo me fuera y nadie nunca se acordase de mí, pero te prometo, que no importa que- yo lo defenderé a pesar de que me tenga que sacrificar, es lo menos que puedo hacer por ti, espero que me perdones por mi egoísmo Seika)- mientras se acercaba al oído de su hermano –sabes, en un sueño tu hermana me dijo que te quería mucho- esto conmociono a Seiya –mi hermana, te dijo eso- derramando unas lágrimas, ahogándose de dolor mientras un mar de lágrimas brotaban de Seiya sobre la espalda de Ikaros –tranquilo, yo te protegeré desde ahora sin importar que- afirmo Ikaros llorando de igual manera que Seiya
Notas del autor
Primero que nada quiero aclarar que a partir del siguiente capítulo, Ikaros demostrara tener más emociones porque le quitaron su seguro de memorias y por consiguiente también sus emociones
