Dis: Los personajes son de S. Meyer. Yo solo juego con ellos

...

Capítulo X

...

- ¿Y?.- preguntó Jacob mientras estábamos sentados en el borde de la piscina

- ¿Y qué?.- tomé de mi trago y me hice el loco con su pregunta

- No te hagas el idiota.- se rió como sólo el podía hacerlo.- ¿Cómo va tu ligue?

- Eso es secreto profesional.- lo molesté

- Jodete Ed. Cuenta todo

- La invité que viniera.- me encogí de hombros

- ¿Aquí?.- gritó atrayendo la atención de los demás

- Grita mas fuerte. Los del otro extremo no escucharon.- rodé mis ojos

- Pero Ed ¿Estás loco? ¿Y qué le hubieras dicho a Jane?.- miré en su dirección. La respuesta era obvia

- De haber aceptado, Jane no se estaría tostando allí.- me reí

- ¿De verdad te gusta la vieja?.- inquirió burlesco

- Tiene 29 y no es vieja. Y puede ser….- hice un gesto sin importancia y me tiré a nadar al otro extremo. Jane me recibió gustosa


Be.-

El fin de semana llegó y yo seguía con mis tormentos. Derek seguía viviendo en la propia mentira que se había creado y yo no sabía como solucionar todo. Mi madre me había llamado constantemente para seguir con los preparativos, y hasta habíamos tenido una breve discusión cuando le había expresado que no tenía tiempo…

Sentía estar colapsando poco a poco. Estaba segura de que ya no quería dar ese paso acompañada de Derek, pero más me asustaba los sentimientos que estaban apareciendo en mí durante el último tiempo… Me había pasado rodando en mi cama y con la cabeza perdida durante el día, pensando en Edward.

Debía estar en su viaje y aunque había esperado ansiosa observando mi móvil cada dos minutos, el no había vuelto a llamar. No quería ponerme a evaluar cuales eran las dimensiones de lo que sentía, pero no era menor y me dejaba totalmente temerosa a salir mal parada de lo que había comenzado como un juego de niños. Mismo juego que me estaba cobrando con creces mis actuaciones…

- Mi amor recibí un mail de Gianna.- informó Derek entrando a la habitación.- Dice que no haya las horas de volver a vernos

- Yo también la extraño.- contesté perdida en mis pensamientos

- Así que le he respondido y le conté de las buenas noticias.- se sentó a mi lado.- No tendrás que extrañarla más. En menos de dos meses estará acá

- ¿Le contaste del matrimonio?.- pregunté apoyando mi espalda en el cabecero

- Así es. Me contestó enseguida y está feliz. Nos manda desde ya sus mejores deseos

- Derek.- lo llamé para conversar de ese tema en particular nuevamente

- Preciosa debo salir ahora. Quedé de terminar unas cosas hoy. Estaré en el despacho y llámame si me necesitas ¿Si?.- me besó y se puso de pié rápidamente

- Derek tenemos que hablar.- pedí casi rogando

- Cuando vuelva preciosa

Y se fue. Sabía que estaba huyendo de esa conversación. Su actuar de estos dos días me lo había demostrado claramente. Pasaba poco tiempo en casa y cuando estaba, siempre se enfrascaba en su trabajo, incluso más que otras veces, o simplemente se dormía como nunca temprano y salía poco antes que yo.

Me dejé caer en mi cama nuevamente. Mi cabeza parecía querer estallar con todas las cosas que pasaban por ella… Miré mi móvil en la mesita de noche, y me levanté para tomarlo. No guardaba su número, pero sólo faltaba que rememorara su rostro para que mi mente de forma autónoma lo detallara… Nunca antes me habían consumido las ganas de marcarle, pero como la cobarde que era…lo volví a dejar allí mismo.

- Hola.- saludé sorprendida de ver a mi hermano un día sábado en casa

- Hola pequeña.- saludó y entró. Se veía algo incómodo y me pregunté por qué Rose no estaba con él

- ¿Y Rose? ¿Han tenido algún problema?.- cuestioné al ver lo serio que estaba

- No, no hay ningún problema. De hecho quería venir, pero le pedí que me dejara conversar contigo a solas.- le indiqué que se sentara.- ¿Está Derek?

- No. Ha tenido que ir a ver algo del trabajo.- expliqué teniendo la certeza ya, de su seriedad

- Bien.- cruzó sus manos sobre su regazo. Estaba nervioso al parecer

- ¿Ocurre algo?.- comencé, a sabiendas que esa pregunta se voltearía

- Eso quiero saber Bells ¿Qué está pasando?.- me miró tratando de buscar sus respuestas

- Creo que no puedo mentirte.- señalé sonriendo.- Rose te contó ¿Verdad?

- Quedó preocupada por el suceso que me contó. Yo quiero saber que ha pasado ¿Derek se ha portado mal contigo? Porque de ser así…

- No. El no es el problema.- sentí mi vergüenza crecer, al recordar todo lo pasado

- ¿Tú?.- presionó cuando yo no dije más.- Te arrepentiste de casarte.- afirmó

- Sueno como una pequeña niña tonta ¿Verdad?.- no pude evitar que mi voz se quebrara

- Por supuesto que no hermanita.- se acercó a mí y paso su enorme brazo sobre mis hombros.- Pero… ¿Qué te ha llevado a esa decisión?

- Ni siquiera es una decisión Em.- murmuré apoyada en él.- Derek quiere creer y hace como si todo estuviera bien

- O sea, que no se lo haz dicho claramente

- Si, o sea, no… No sé Em. Le hablé sobre mi inquietud, pero él no ha reaccionado… Ni siquiera mal. Es como si yo jamás hubiese hablado.- declaré sacándome un peso de encima al hablar con mi hermano

- Es extraño su actuar.- reflexionó luego de unos minutos

- Quizás tiene que ver con que no le he dicho claramente que no…- dejé la frase en el aire

- No quieres casarte con el.- sentenció por mí.- Bella…- lo miré ante su tono dubitativo.- ¿Cuál es el motivo fundamental para tu cambio de parecer?

Me quedé en silencio. Una cosa era decirle mis inquietudes y otra muy diferente, revelarle que había sido infiel y que esa persona se estaba impregnando hasta en mis poros… Mucho menos señalarle con detalle quién era ese personaje…

- Yo… es sólo que… Siento que… el amor se acabó.- dije al fin una verdad a medias

- ¿Segura que es sólo eso?.- azuzó

- Segura Em.- declaré sin titubeos para dar término a la conversación

- Entonces hermanita, creo que es tiempo que hables con firmeza. Y debes hacerlo antes que el tiempo siga transcurriendo Bella

- Tengo miedo.- pronuncié con voz ahogada, tapando con mis manos mi rostro

- ¿A qué le temes exactamente?

¿A qué le temía? ...A la soledad, a aventurarme a algo que no daría frutos, a la reacción de los demás al saber que todos los planes eran cancelados… Pero mi mayor miedo radicaba en el sustento más grande, en la atracción desmedida que Edward estaba ejerciendo en mí

- A muchas cosas Em.- solté sin detalles

- Temes hacer lo correcto según tú, pero que el resto lo vea de otro modo ¿No es cierto?

- Creo… creo que tienes razón.- admití lo cierto de sus palabras

- Toma la decisión que más correcta veas para ti pequeña.- acarició mi nariz con su dedo.- No pienses en el resto ¿Sabes por qué?.- no espero que contestara.- Porque el resto, es decir, nosotros… No seremos los que vivamos tu vida para bien o para mal

- …- me quedé sin palabras al escuchar por primera vez un consejo de Emmett sin una cuota de broma

- Y yo voy a estar contigo Bella. Decidas lo que decidas, siempre voy a estar para ti, así mismo Rose y Charlie.- sabía que Renée sería otro cuento

- Menos Renée.- comenté con una risita nerviosa

- Al final entenderá que es tu vida. Y que la vivirás como mejor te parezca a ti y no a ella.- me apaciguó.- Además por mucho que quiera a Derek como su yerno, eres tú su hija

- Gracias Em.- lo abracé fuertemente. Era un alivio y un regalo poder tener un hermano y un apoyo como él.

Y así pasó el maldito fin de semana. No hubo momento durante los días siguientes, en que pudiera conversar con Derek sobre nada en realidad. Por primera vez un compañero de trabajo había ido a casa, según a terminar de revisar unos casos… Y mis nervios comenzaban a colapsar…

Miré de soslayo a Tanya y Ángela, cada una estaba sumida en sus ordenadores y sus trabajos. Suspiré por no sé cuanta vez consecutiva. No lograba concentrarme y menos poner mi cabeza en la pila de papeles que tenía al frente. Me levanté otra vez de mi asiento y me preparé otro café, había perdido la cuenta de los que llevaba.

Tanya me observó atenta los movimientos, pero mantuve mi cabeza gacha interesada completamente en mi humeante líquido… Aunque al parecer no estaba tan concentrada…

- Hola chicas.- saludó Esme entrando a la oficina.- He venido a hacer una visita, y a ver a mis chicas favoritas

- Hola.- saludaron las demás. Yo en cambio fijé mi vista tras ella y sentí un calor abrazante en mi vientre

- ¡Mierda!.- grité y me paré de un salto, apartando mi blusa del cuerpo. Había derramado el caliente líquido sobre mí

- ¡Bella! ¿Estás bien?.- preguntó Tanya acercándose a mí

- ¡Hija! ¡Te quemaste!.- señaló acongojada Esme

- Estoy bien.- mentí. Sisee de dolor cuando toqué el lugar dañado

- Deberías mojar con agua helada donde te quemaste.- señaló esa voz

- Ve al baño Bella y toma.- me tendió una prenda ropa Tanya

- Permiso. Lo siento.- las miré apenada

- No te preocupes hija. Ve a ver esa lesión y esa ropa.- me indicó Esme

Salí apresurada de la oficina. Pasé por el lado de Edward y sentí como mis traicioneras piernas temblaban. Casi corrí por el pasillo hasta el excusado. No era tanto el dolor de la quemadura, como los nervios por volverlo a ver después de varios días…y la rabia al saber que regresaba luego de unas vacaciones con ella

Me miré en el espejo, abrí mi blusa y miré mi vientre. Estaba todo enrojecido, pero no era nada de gravedad. Sólo una simple quemadura por culpa de mi falta de atención… Comencé a aplicarme agua helada por todo el lugar. Ardía un poco, pero no era nada comparado con todo lo que estaba ocurriendo en mi interior.

- Estúpida.- murmuré para mí misma

Sentí la puerta abrirse y cerré mi blusa. Me di cuenta que no había puesto el cerrojo, así que me acerqué a un cubículo para encerrarme allí. Iba a cerrar la puerta cuando alguien lo impidió

- ¿Qué haces aquí?.- chillé contenida cuando lo vi frente a mi.

- Vengo a ver cómo sigues.- contestó de lo más relajado

- Sal inmediatamente.- indiqué la puerta

- No. Ya te dije, vengo a ver cómo estás.- ignoró mi forcejeo por salir y cerró la puerta dejándonos encerrados a ambos en el pequeño espacio.- Déjame ver tu quemadura

- ¡Estás loco!.- grité y luego bajé el tono de mi voz asustada de que alguien pudiera habernos escuchado.- Alguien puede venir y verte aquí ¿Qué excusa vas a dar? Sal.- rogué

- Tengo mis métodos.- guiñó un ojo.- Nadie me vio entrar, de hecho creen que bajé a la cafetería

- De igual modo puedes irte. Estoy bien.- ignorando nuevamente mis palabras tomó mi blusa y la abrió

- Tienes irritado.- señaló lo obvio. Quise volver a cerrarla, pero me lo impidió

- Está bien. Voy a cambiarme y volver.- tomó la otra prenda que iba a ponerme y se la puso en su espalda

- Todavía no.- lo miré con pánico cuando lo vi agacharse en el pequeño espacio

- ¡¿Qué estás haciendo?.- sentía el pánico abrirse el paso en mí

- Aliviar tu dolor.- sonrió y tomó mi cintura para acercarme a él.- ¿Me extrañaste?.- inquirió y no respondí cuando pasó su cálida lengua por mi vientre

- Edward.- dije en tono de advertencia, pero el siguió lamiendo en forma sensual

- Yo sí te extrañé.- musitó besando mi piel

- Seguro.- logré decir. Me miró sonriendo

- ¿Por qué dices eso?.- preguntó con sus labios ocupados

- No…- tuve que tragarme un gemido al sentir sus manos masajear mis nalgas y ver lo erótico de su acción con su boca y lengua haciendo círculos en todo el lugar

- No ¿Qué no?.- cuestionó y se puso de pié arrinconando mi cuerpo en la pared

- Nada.- intenté quitarle mi ropa que colgaba de la pretina de su pantalón, pero tomó mi mano y la ubicó sobre mi cabeza

- ¿Acaso esto tiene que ver con que no te haya llamado?.- sentí su cálido aliento en mis labios y no pude evitar dirigir mi mirada a los suyos

- Estoy segura que no me llamarías.- hablé tratando de no quebrar mis palabras con su cercanía.- Después de todo cuando uno está acompañado de otra persona…- no pude terminar con su risa

- ¿Estás celosa?.- preguntó riendo y acarició mi mejilla con su nariz.- Si es así, no tienes por qué estarlo

- No lo estoy.- mentí. Me miró fijamente y negó divertido

- De igual manera no tienes por qué estarlo. Nosotros no tenemos nada.- susurró besando mi cuello. Quise no sentir nada, pero sus palabras me devolvieron a la realidad de golpe ¡No éramos nada!

- Tienes toda la razón. Ahora dame mi ropa que a diferencia tuya yo trabajo y quiero seguir conservando mi puesto.- intenté que mi voz no saliera tan filosa, pero cuando paró de besarme y me quedó viendo fijo, supe que había fallado

- ¿Qué pasa?.- cuestionó sin darme una mínima más de espacio

- Pasa que tengo trabajo que hacer.- intenté quitarlo de sobre mi cuerpo, pero era infructuoso.- Edward, deja que me vaya ¿Quieres?

- Te molestó mi comentario.- afirmó

- No tendría por qué hacerlo.- levanté mi barbilla desafiante.- Es la realidad, y tampoco es como si yo quisiera cambiarla

- No lo dije para que te enojaras.- se encogió de hombros.- Simplemente lo dije porque es la verdad. Tu vas a casarte y nosotros somos amigos, así como lo soy con Jane

- Me alegro.- zanjé con rabia.- Ahora quítate. Van a pillarnos y me van a despedir.

Justo en ese momento volví a sentir como la puerta se abría. Me quedé helada, estaba encerrada en un cubículo con el hijo de mi jefe y desnuda de la cintura hacia arriba ¡Iban a despedirme! E iban a acusarme de acoso ¡Dios! Miré con terror a Edward y él sólo me observaba con su risita tonta

- ¡Por Dios! Ese hombre es divino y estoy segura que en todos lados es igual.- habló una chica a la cual no le reconocí la voz

- Pregúntale a Lauren. Dicen que ella probó todo de allí.- esa sí que supe reconocerla y casi sentí mi bilis devolverse. Era Jessica

- ¿Lauren se acostó con Edward?.- una risita me sacó de mi trance. El muy idiota adolescente estaba entretenido con la plática a su nombre

- Eso dicen, aunque yo no lo creo…

Jessica y la otra chica siguieron hablando de Edward, Lauren, Jasper y no sé cuanto más. Yo sólo rogaba porque salieran lo más rápido posible del baño, antes que se dieran cuenta de nuestra presencia… Edward escuchaba atento las palabras que les brindaban las chicas y aunque quise evitarlo, los malditos celos me estaban consumiendo

- Nunca me acosté con Lauren.- susurró en mi oído como leyendo mi mente.- Con la única que he tenido un sexo fabuloso y espero seguir teniéndolo, es contigo.- pasó su lengua por el lóbulo y casi me olvidé de donde estábamos, por suerte las voces fuera me aterrizaron

- No me importa.- puse mis manos en su pecho para mantenerlo alejado.- Y deja tus juegos ¡Por favor! Pueden echarme por esto Edward.- susurré casi histérica

- Esto me excita.- ronroneó en mi oído.- Y estoy seguro que estás igual.- tomó el dobladillo de mi falda y comenzó a levantarle. Me alarmé

- ¡No!.- bisbisee.- Edward por favor ¡Basta!.- pensé que en cualquier momento lloraría

- Te deseo. Te he deseado todos estos días Bella

- Estoy segura que tu amiguita se encargó de satisfacerte.- solté molesta al recordar sus palabras

- No como tú.- subió mi falda y sentí el sonido de su pantalón deslizarse

- ¿Qué haces?.- tomó mis manos que se movían frenética para detener sus acciones y las puso sobre mi cabeza

- Escúchame algo.- se cayó un momento cuando las chicas también lo hicieron. Mis ojos se abrieron de par en par creyendo que nos habían oído, pero pronto comenzaron a hablar nuevamente.- El que no tengamos una relación no dice nada. Me excitas sólo con verte Bella y deseo estar en ti siempre

- No…- susurré sin fuerzas cuando su mano corrió mi ropa interior y sentí como sus dedos se hundían en mí

- Tu también me deseas.- aseguró con la prueba en sus manos.- No sabes las ganas que tenía que fueras tú quien estaba allí. Debiste ir conmigo

- ¿Te acostaste con ella?.- pregunté sin evitar

- No quieres saberlo.- fue su respuesta y quise protestar, pero sentí como se hundía en mí. Como me llenaba entera con su masculinidad.- Pero si te diré algo… Los únicos gemidos que quería escuchar eran los tuyos, el único interior en el que quería estar era el tuyo… A la única persona que quería penetrar hasta sacarle el último aliento eras tú…

Pensé que estaba loca. Sentía como entraban y salían personas de ese baño y yo estaba allí, teniendo relaciones con el hijo de mi jefe casi once años menor. Y peor aun, disfrutando mientras él me corroboraba una y otra vez que había tenido sexo con otra mujer, y que cuando lo hacía pensaba en mí… Estaba segura que era una mentira, pero mi lado morboso salía a relucir y sentía como me excitaba hasta la locura…

- ¿Te gusta?.- susurró mordiendo el hueco entre mi cuello y lóbulo.- ¿Te gusta esto? Yo sé que sí.- no contesté, en vez de eso mordí con fuerza su hombro para no gritar del placer que sentía.- Cada vez te mojas más.- pasó un dedo por nuestra unión y lo llevó a mi labios

- No…- dije, pero antes que procesara estaba succionando sus dedos y sintiendo nuestra mezcla de fluidos

- ¡Mierda! Me pones tan caliente Bella.- embistió con mas fuerza en mí, haciendo que mi espalda golpeara con fuerza la pared. Ni siquiera me importó si había alguien allí todavía

- Mas fuerte…- jadee como posesa. Me sentía en las nubes

- ¿Así?.- salió totalmente de mí y volvió a entrar con toda su fuerza

- Dios…- gemí descontrolada

- Dame tus senos…- logró decir y bajé mi sujetador para verlo como succionaba mis pezones con fuerza.- Bella, Bella…

- Ya…- dije cuando sentí como mi orgasmo me golpeaba. Puso sus dedos en mis labios y los mordí al tiempo que él hacia lo mismo con mis pechos y terminaba junto conmigo. Dolor, placer y temor me hicieron ir y volver junto a él, que poco a poco se vaciaba en mí y comenzaba a disminuir sus movimientos

Nos quedamos allí en la misma posición, recuperando nuestro ritmo normal de respiración y latidos. Pasé mis brazos por sobre él y lo abracé con fuerza. No sabía qué sentir en ese momento, pero lo único que quería era no perder nuestra conexión. El se adueñó de mi cintura y así nos mantuvimos sin hablar…

Salir de ese baño había sido toda una osadía. Luego de unos minutos la cordura había vuelto a mí y me había consumido el miedo absoluto de haber sido descubierta por alguien. Edward me había dado un último beso y había desaparecido cuando no había nadie en los pasillos por otro lugar. Al llegar a la oficina Esme y Tanya estaban pensando lo peor. Habían estado a punto de ir en mi búsqueda, pero justo habían recibido la llamada de Jasper y Alice

Llegué a casa un poco más temprano por lo sucedido con mi quemadura. Pero mi mente no pensaba ni por asomo eso, sino más bien el remedio que había encontrado en aquel baño… Edward. Cada vez que rememoraba sus labios y manos sobre mi piel, sentía como me erizaba por completo… No podía negarlo, lo había extrañado hasta el último segundo… Pero… ¿Qué significaba eso?

Iba a incrustar la llave en la cerradura cuando ésta se abrió de repente. Un sonriente Derek me esperaba del otro lado. Mi cara quiso caer de la vergüenza nuevamente, pero pronto lo sustituí por ansiedad. Estaba temprano en casa y era el momento perfecto para liquidar todo de una vez, y dejar descansar mi mente de todas las emociones que me asaltaban al estar en esta encrucijada

- Hola mi amor. No te esperaba tan temprano en casa, pero es una excelente sorpresa.- me tomó en sus brazos y me abrazó con fuerza

- Yo tuve un percance en el trabajo.- comenté.- ¿Y tú? Creí que volverías a llegar tarde

- Tengo novedades.- su cara era la de un niño emocionado

- Derek. Antes que digas cualquier cosa, creo que es momento de que hablemos y aprovechemos esta oportunidad.- hablé de corrido antes que me interrumpiera

- Lo que quieras mi amor, pero antes tengo que darte algo.- fue a su chaqueta. Respiré hondo, tenía que tomar este momento

- No Derek, por favor deja de buscar excusas para aplazar nuestra conversación. Tu escuchaste lo que dije ese día, es importante que aclaremos nuestra situación.- me sentía impotente

- Yo…- se volteó y en su mano portaba un papel pulcramente doblado.- Esta es mi sorpresa.- añadió y extendió su mano hacia mí

- Pero…- no conseguí formular oración cuando vi lo que portaba en mis manos

- Te amo. Y quería hacer esto bien, pero te me haz adelantado.- lo miré preguntándome si realmente estaba con alguien que tenía sus cinco sentidos bien

- ¿Qué es… esto?.- pregunté con un nudo en la garganta y sabiendo exactamente lo que era

- Creo que está claro amor.- tomó mi mano y me acercó a él.- Tenemos fecha y hora para nuestro matrimonio

Volví a posar mi vista en ese simple papel. Una hoja que contenía nuestros nombres y el día en que me uniría para siempre con él… Y una oleada de pánico me invadió. Sentí como mi respiración se aceleraba, mi corazón latía desbocado en mi pecho, mi boca se volvió amarga y reseca…

- Derek.- susurré. El me observaba con adoración

- También estoy nervioso preciosa, pero es lo correcto

"Es lo correcto", ese era el problema entre nosotros y conmigo. Siempre había hecho lo correcto para los demás, pero y… ¿Para mí?

- No puedo.- musité con voz ahogada

- Amor…- comenzó, pero lo corté.

- No puedo casarme Derek.- dije más firme. Su rostro pasó por distintas emociones, hasta que volvió a predominar esa aparente calma

- Princesa esto está bien…

Iba a replicar cuando el sonido de la puerta interrumpió nuestra plática. El sonrió deslumbrante y besó mi mano antes de dirigirse allí… Mi familia completa se encontraba en el umbral de la puerta, y sólo ahí me percaté de mi alrededor. La mesa estaba perfectamente arreglada para una cena

- ¡Hija!.- entró mi madre feliz.- Derek nos ha contado y nos ha pedido venir para celebrarlo

- ¿Estás bien?.- inquirió Emmett. Respiré profundamente. La rabia comenzó a inundar mi cuerpo y no filtré antes de lanzar mi furia

- ¡¿Qué es esto?.- grité ante la mirada atónita de todos.- ¡¿Hiciste venir a mi familia para tenderme una maldita trampa?

- Mi amor…

- ¡Mi amor y un demonio!.- seguí gritando ajena a todo.

- Bella, no es bueno que te alteres.- pidió Emmett

- Creo que no es momento de ponerte a gritar como loca.- reprendió mi madre, y me olvidé que lo era en un momento

- Quiero que me dejen a solas con Derek. Por favor.- pedí entre dientes y haciendo esfuerzos para mantener mis palabras a raya

- Princesa. Tu familia ha venido a celebrar con nosotros.- por primera vez noté miedo en sus palabras

- No hay nada que celebrar.- dije sin miedo a enfrentar

- Bella ¿Qué está pasando hija?.- mi padre se acercó a mi. Su rostro estaba confundido

- Que sus casi 30 años no han servido para que deje de ser la niñita consentida que tu criaste Charlie.- expuso mi madre y se volteó a Derek.- ¡Me alegró tanto la noticia hijo! Porque eres parte de la familia desde ya

- Les pido a todos que se marchen de mi casa.- volví a decir con voz firme.

Mi hermano y Rose me sonrieron dándome valor y salieron tras despedirse de todos. Mi madre fue un caso aparte, pues gritó y me vociferó todo lo que quiso al darse cuenta que algo no andaba bien. Mi padre solamente besó mi frente y luego de comprobar que todo estaría bien, sacó a mi madre de casa…

Se hizo un silencio que abrumaba y sentí como mis ojos se llenaban de agua. Derek estaba de espaldas a mí y me sentí una bruja por hacer esto, pero no podía seguir adelante en unos planes que no tenían nada que ver conmigo ahora. Que aunque soñé en tiempos pasados mil veces con ellos, ahora no eran mi puerto seguro…

- No debiste dejar que las cosas llegaran a este punto Derek.- comencé.- Debiste escucharme cuando te dije que no…

- ¿Por qué?.- preguntó y su voz me partió lo que quedaba de mi corazón. Porque a pesar de todo, lo que menos quería era ver su sufrimiento

- Porque el tiempo pasó…y cambió las cosas…

- En ti.- me cortó.- Porque yo te sigo amando como la primera vez que te vi.- cerré los ojos para no destrozarme en este momento

- No fue algo planeado…- me acerqué más a él.- Nos alejamos Derek. Quizás inconcientemente, pero hubo un cambio desde que llegamos aquí. Tu te encerraste en el trabajo y me relegaste a tus tiempos libres, que últimamente eran mínimos…

- No quise oírte esa vez… Y me cegué a pensar que… que todo iría bien… Supongo que creíste que estaba loco.- rió sin una pizca de humor.- Pero nunca en mi vida tuve tanto miedo…como cuando te oí decir que ya no…no sabías si era amor… lo que sentías por mí

- Yo lo siento tanto.- me ahogué con un sollozo. Se giró y su dolor me traspasó como una lanza. Lloraba como si fuera un niño desamparado…

- Yo…- aclaró su garganta para hablar.- Quiero saber la verdad de todo…- sentí como todos mis músculos se tensaban.- Sé que hay algo más que gatillo esto y creo que… merezco saberlo ¿No crees lo mismo?

- No… no hay nada más.- mentí y desvié mi mirada de sus ojos rojos por el llanto

- No me mientas.- pidió y exigió.- Que tu ya… ya no me ames. No significa que yo deje de hacerlo. Y te conozco, y quiero saber… si, si esto… ¿Hay alguien más?

- Derek no…- levantó una mano y me gesticuló que no siguiera

- Quiero saber si hay alguien más. Una vez te dije que lucharía por ti hasta quedarme sin fuerzas, y quiero saber si… si tengo otra oportunidad o hay alguien que ocupó mi lugar

No podía decirle la verdad, pero tampoco quería seguir dando esperanzas a algo que no volvería a pasar. El amor que alguna vez había sentido por él, se había quedado guardado en el rincón de mis mejores recuerdos… Lo miré con súplica en mis ojos… Derek acortó la distancia y me aferró a él, como si eso cambiara todo

- Dame otra oportunidad Bella. Te juro, te juro que voy a cambiar. Mi amor, te amo más que a mi vida. No me importa sonar patético, pero dame la oportunidad de recuperar lo que teníamos… De llevar a cabo nuestros planes…

- No Derek… Por favor…- supliqué llorando amargamente al escucharlo humillarse de esa forma ¡No lo quería!

- Bella, amor…- me separé poco a poco de él. Era tiempo de poner todas las cartas sobre la mesa…

- No puedo Derek… No puedo… porque… Yo estuve con… alguien más….- suspiré sintiendo doler el trayecto del aire en mí.- Si... hay alguien más..

Sentí como su agarre se debilitó hasta soltarme. Y sentía como si fuera mi propia alma la que iba decayendo con sus brazos… Me atreví a mirarlo y fue lo último que terminó por desarmarme hasta el último punto… Si mis primeras palabras lo habían apuñalado, como la maldita que era, debería sentirme gustosa de lo que veía… Yo moría, junto a él… Porque mi engaño lo había muerto en ese mismo instante…

...

Continuará...


Un nuevo capítulo para uds. =D

Me he atrasado con mis otras historias porque no quiero entregar capítulos a medias

¿Qué opinan? Bien o mal?


Pam3


PD 1:- Muchas gracias a uds que no tienen cuenta. A las demás ya les llegó mi adelantito, saludo y agradecimiento. Claudita, aquí estoy jiji- glenda- kristens- adri- RociodePeru.. Mis niñas, algunas de uds me pidieron adelanto. Dejénme en el coment su correo y yo se los envío allí ¿Ya? No hay ningún problema, pero así nomás no me sale donde enviarles algo...

PD 2: Y aquí un Aviso de Utilidad Pública. Me acaba de llegar un correito donde estoy nominada a "Mejor Autora Nueva Generación", así que... Les pido su voto ¿Si? Bueno, no es una obligación, pero si uds lo consideran...me harían muy feliz si, si, si.. y de paso votan por sus historias favoritas en distintas categorías "Está muy buena"

Esta es la dirección, y en mi perfil les pondré también el link ¿Ok? Besitos enormes y espero que el capítulo sea de su agrado.. Esta un tanto acalorado jiji

http : / / ficsfanstwilightawards . blogspot . com / 2010 / 08 / mejor - autora - nueva - generacion . html

(sin espacios) Muack para todas Uds.. ¡Las adoro!