Glee ni sus personajes me pertenecen. Yo solamente juego con ellos :)

Capitulo 10 - Noche Complicada

-Mamá... ¿Mami?- llamo Quinn cuando entro a la casa de su madre. Automáticamente unos finos brazos la rodearon.

-¡Hija!- exclamo la mujer rubia abrazando más fuerte a su hija. -¿Cómo has estado, Quinnie?

-Que manía que tiene tú y Santana de llamarme 'Quinnie' sabiendo que me molesta- rezongó Quinn devolviendole rápidamente el abrazo a su madre.

Entraron juntas a la sala de la antigua casa Fabray. Judy no resistió mucho y volvió a abrazar a su hija. No la veía desde que había entrado a la universidad de Yale, hacia ya varios meses. Quinn, a pesar de todo, también extrañaba a su madre. Desde que Judy se divorcio de Russell era una mujer completamente distinta, ya no se reprimía ni reprimía a los demás, sus silencios eran cada vez menos y sus pensamientos eran cada vez más expresados verbalmente.

Quinn agradecía aquel cambio de su madre, pero no podía evitar pensar que si Judy hubiese tenido esa actitud tres años atrás ahora Beth, seguramente, estaría a su lado.

-¿Como has estado, Quinnie?- volvió a preguntar Judy y Quinn revoleo sus ojos en desaprobación al sobrenombre que su madre se empeñaba a decir a pesar de haber expresado su molestia al respecto. -¿Qué te trae por aquí ¿Te echaron de Yale?

-No, mamá- respondió Quinn después de soltar una pequeña risa debido a la innecesaria preocupación de su madre. -No me echaron de Yale, pero... tampoco sigo yendo ahí. Pedí mi transferencia para Columbia. Estoy viviendo en New York ahora.

Lo cierto es que Quinn no le había dicho a su madre sobre su transferencia y mucho menos sobre su nueva residencia en New York.

-¿New York? Pero... ¿Por qué?- Cuestiono la mujer guiando a Quinn hasta la cocina. -¿Tienes hambre, hija? ¿Quieres que te prepare algo?

-Si, por favor- respondió Quinn siguiendo a su madre y sentándose en una de las sillas del lugar. -Con respecto a mi transferencia... Yale me gustaba pero Columbia tiene un gran programa de Artes Visuales y, bueno, tú sabes... Fotografía, pintura, dibujo, cine, etc. Es bueno aprender cosas nuevas ¿no?

Por mucho que amara a su madre no le diría las verdaderas razones del por qué de su cambio de ciudad. No diría nada respecto a lo que le estaba sucediendo con Rachel. Su madre había cambiado para mejor pero Quinn no estaba segura de cuanto lo había hecho.

-¿La chica Berry no esta viviendo también en New York?- siguió Judy con su interrogatorio mirando fijamente a Quinn tratando de entender de que iba todo aquello.

-Amm... Si. Rachel esta viviendo allí junto con Santana y con Kurt. De hecho hemos venido todos juntos desde allí- explico Quinn tomando el sándwich de tocino que le entregaba su madre.

-¿Santana? ¿No estaba estudiando en Kentucky?- pregunto la mujer rubia con el ceño fruncido en señal de confusión.

-Si, pero... Al parecer se canso de aquel lugar y se fue a New York. Ya conoces a Santana, mamá- repuso Quinn rodando los ojos. -Si hay algo que no le gusta, lo cambia y ya.

-Esa niña- dijo la señora Judy mientras reía recordando las ocurrencia de la latina. -La semana pasada estuvo Brittany aquí- Quinn la miro con desconcierto pero no habló por que tenia la boca llena, por lo tanto su madre continuo: -Vino buscando a su gato gordo por que dijo que le había robado no sé que cosa y que se había ido de su casa por que ella lo reprimía en sus adicciones. Esa niña es un encanto. Me gustaba la pareja que hacia junto con Santana. Lastima que se haya terminado.

Quinn se atraganto con el jugo que estaba tomando en ese momento tras lo ultimo dicho por su madre. ¿Desde cuando era partidaria de la homosexualidad? Según tenia entendido Quinn, eso era algo que su padre ni su madre toleraban.

-Quita esa cara, Quinnie- pidió Judy cuando su hija le dedico una mirada de asombro y desconcierto. -Ya lo dijo el chico ese, el cristiano igual que nosotras... Joe, creo que se llama. El amor es el amor- razonaba Judy mirando a su hija a los ojos, algo que incomodo a Quinn. -Si dos personas del mismo sexo se aman, no veo cual sea el problema. Tu padre y yo estuvimos casados siendo heterosexuales y mira como terminamos. Cada uno debe vivir su vida como quiere. Después de todo, Dios nos ama a todos por igual.

-¿Quién eres y qué hiciste con Judy Fabray?- Cuestiono la rubia asombrada por las palabras de su madre.

-Ya no soy Fabray, hija. ¿Olvidaste que hace tiempo estoy divorciada de tu padre?

-Para mi siempre seras una Fabray- respondió Quinn acercándose a su madre. -En el mejor de los sentidos.

No supo el por qué abrazo a su madre con tanta ternura y desesperación al mismo tiempo. A lo mejor habrá sido lo mucho que anhelaba tenerla a su lado, aunque no lo dijera. Esa necesidad de volver a ser una niña y que su madre le dijera que todo saldría bien, que le acariciara el cabello y le regalara un beso en su rubia cabellera deseándole la mejor de las noches.

-Sera mejor que me de una ducha y luego seguimos conversando ¿Te parece, mami?- pregunto Quinn cuando se deshizo del abrazo de su madre y dirigiéndose hacia la salida de la cocina.

-Espera un momento, Quinnie- le pidió su madre recordando algo que había sucedido días atrás. -Hace días atrás llamo esa mujer... La que adopto a Beth. No recuerdo su nombre.

-¿Shelby? ¿Llamo Shelby, mamá?- cuestiono Quinn deteniendo su caminata y volviendo rápidamente al lado de su madre. -¿Qué...? ¿Le paso algo a Beth?

-Tranquila, Quinn- repuso Judy tomando a su hija por los hombros. -Fue lo primero que le pregunte y me dijo que Beth esta en perfecta condiciones. Lo que quiere en realidad es hablar contigo.

-¿No... no te dijo qué es lo que quiere?- pregunto Quinn un poco más tranquila. Su madre negó con la cabeza. -Pero, ¿te dejo algún numero de teléfono o algo asi para que pudiera contactarla?

-Me dejo un numero de teléfono...- Empezó Judy mientras Quinn volvía a salir de la cocina a toda prisa pero volvía nuevamente sobre sus pasos al darse cuenta de que no sabia la ubicación de dicho numero. Miro a su madre esperando. -Esta en la agenda que esta al lado del teléfono de la sala.

Quinn corrió hasta dicho lugar y con asombrosa rapidez busco la agenda pasando las hojas en busca de algún indicio del numero telefónico de Shelby Corcoran. Estaba nerviosa ¿Para qué negarlo? La ultima vez que hablo con la madre biológica de Rachel las cosas no terminaron muy bien que digamos.

-Hola- respondió una voz femenina del otro lado del teléfono, aumentando los nervios en Quinn.

-Amm... Hola. Soy Quinn, Quinn Fabray- se presento tratando de eliminar el nudo en su garganta. -¿Podría hablar con la señora Shelby Corcoran, por favor?

-Ella misma habla. Tanto tiempo, Quinn ¿Cómo estas?- cuestiono la mujer con amabilidad.

-Eh... Estoy bien ¿y-y tú?- tartamudeo la rubia. -¿Có-cómo esta Beth? ¿Le paso algo?

-Beth esta en perfecta condiciones. Ya camina asi que tengo que estar el doble de atenta- Bromeo Shelby para alivianar la tensión.

-Me imagino- respondió Quinn con los ojos cristalinos. -Amm... Me dijo mi madre que llamaste por que quieres hablar conmigo...

-Es verdad- corroboro Corcoran. -Pero me gustaría que habláramos personalmente ¿Puede ser?

-Me encantaría- respondió rápidamente Quinn. -¿Cuando quieres que...

-La semana que viene, si te parece bien- Interrumpió Shelby mientras que a lo lejos se escuchaba ruidos y balbuceos, que Quinn asocio con Beth.

-Me parece perfecto- fue la respuesta de Quinn intentando controlar el temblor de su cuerpo. -Amm... ¿tienes mi numero de teléfono?. Estoy viviendo en New York ahora y podríamos arreglar con tiempo nuestra reunión. Podría viajar hasta donde tú estas asi...

-New York me parece genial- la corto Shelby. -Quinn tengo que dejarte. Beth esta llorando y... ¿Puedo llamarte esta noche si no te molesta?.

-Por supuesto. Esta noche tengo una cena pero puedes llamar aquí, le diré a mi madre que te pase mi numero si no estoy aquí a la hora de tu llamada. Asi estaremos en contacto.

-Por supuesto. Bueno, Quinn... debo irme. Hablamos más tarde- se despidió Shelby y la rubia le devolvió el saludo. Después de eso la mujer corto la llamada.

Quinn seguía con el teléfono en la mano. No se lo creía. Había hablado con Shelby Corcoran después de todo lo que había pasado entre ellas y la mujer no le había reprochado nada. Es más, la había tratado con amabilidad. Una sonrisa apareció un su rostro cuando recordó haber escuchado del otro lado del teléfono los balbuceos de Beth. Por que estaba segura de que eran de Beth, su pequeña y dulce Beth.

/-/

La hora de la cena llegaba y con ella los nervios en el cuerpo de Rachel. Durante toda la tarde estuvo hablando con sus padres y con Brody pero en ningún momento menciono su verdadera razón de aquella visita. El momento ideal era la cena y asi seria. Brody había sido bien recibidos por sus padres, habían hablado de todo un poco y el chico poco a poco fue relajándose, dándole paso a la tranquilidad de Rachel. Era importante que Brody causara buena impresión, después de todo si el era el padre de los gemelos tendrían que verse muy de seguido con sus padres. Por Finn no había problemas, Hiram y Leroy ya conocían al joven alto y si lo aprobaron una vez para su hija, seguramente lo creerían apto para ser padre de sus nietos.

Los nervios de Rachel no solo eran por la aceptación de Brody, tampoco por lo que dijeran sus padres al respecto de su embarazo. Estaba segura que la apoyarían. El problema estaba en como se lo diría. No podía llegar y decirles: "Papá, papi... Estoy embarazada y no sé si el padre es Brody o Finn". Tampoco quería un discurso muy elaborado por que sabia que Santana no lo soportaría y soltaría la bomba como si nada, como la vez que se lo informo a los posibles padres.

-Ey, Ey, Ey, diva ¿Otra vez perdida en tus pensamientos?- cuestiono Santana entrado a la antigua habitación de Rachel y sacándola de sus pensamientos.

-¿Qué haces aquí Santana?- cuestiono la diva en un tono demasiado cortante recordando la escena de la latina y de Quinn en el avión. A pesar de que la rubia le aclaro que entre ella y Santana no había nada, no podía dejar de lado los celos. -Te esperaba dentro de quince minutos.

-Cálmale a tu humor, Berry- replico Santana sentándose en la cama de Rachel. -O me olvidare de que estas embarazada y te golpeare. Como sea, estoy aquí por que te dije que hablaríamos y eso es lo que haremos.

-¿Hablar? ¿De qué?- respondió Rachel haciéndose la desentendida.

-Sabes bien de qué... o de quién- replico Santana pero la morena no respondió. -Rachel, entre Fabray y yo no pasa nada ¿Ok?

-Eso no fue lo que vi en el avión- contradijo Rachel con los ojos cristalizados, recordando lo perfectas que se veían juntas. -Parecían una pareja, una hermosa y trist... Se veían perfectas una junto a la otra, tomadas de la mano, riendo...

Santana fue consciente de las palabras de Rachel y de lo mucho que intentaba retener las lagrimas en sus ojos. Sin pensarlo siquiera se levanto de la cama de la morena y la abrazo con una ternura impropia de ella.

-Si le dices a alguien que te abracé, te golpearé- amenazo la latina, algo que hizo soltar una pequeña risa a Rachel. -Entre Quinn y yo no hay nada, diva- le decía la latina al oído mientras sentía las lagrimas de Rachel en su hombro. -Solo una hermosa amistad, nada más. Lo del avión solo fue un juego, Q esta confundida respecto algunas cosas y yo...

-¿Qué cosas?- indago Rachel aferrándose más al cuerpo de Santana.

-No puedo decírtelo. Eso le corresponde a Quinnie- respondió la latina tratando de no poner en evidencia los sentimientos de su amiga rubia. -Pero te pediría que por favor, no te preocuparas tanto en lo que pasa entre la rubia y yo, sino que disfrutaras más de su compañía. ¿No era eso lo que querías?

Por supuesto que era eso lo que Rachel quería, tener a Quinn a su lado, sentir su presencia y la paz que le transmitía con ella. Sentir que todo su mundo se tambaleaba son solo una mirada de la rubia, el temblor en sus piernas lo confirmaban todo el tiempo o los constantes latidos de su corazón cada vez Quinn le tocaba o la abrazaba. Eso no era normal, no puedes sentir todo eso por una simple amiga.

-Rachel Berry estas en problemas... un hermoso, tierno y rubio problema- se dijo mentalmente una vez que se detuvo a pensar en todo aquello que su corazón le gritaba pero que su mente se obligaba a callar.

-...no, Fabray- decía la voz de Kurt entrando a la habitación de Rachel con Quinn detrás de él observando la escena que se presentaba antes sus ojos. Rachel rápidamente se alejo de Santana y con disimulo se limpio las lagrimas. -¿Interrumpimos?

-Te dije que teníamos que esperar abajo, Kurt- espeto Quinn con el rostro serio.

-No empieces tú también si no quieres que se destape la olla, Fabray- amenazo Santana mirando significativamente a la rubia. -No interrumpen nada. Tenia que hablar algunas cosas con Rachel, nada más.

-No me digas que le dijiste que tuviste sexo con...- Empezó Kurt pero la mano de Quinn en su boca lo detuvo.

-¿Con quien?- cuestiono Rachel rápidamente mirando a todos con los ojos entrecerrados. -¿Con quien tuviste sexo, Santana?

Quinn aun sostenía su mano en la boca de Kurt pero con disimulo negó con la cabeza dándole a entender a la latina que no debía decir nada, al menos no ahora.

-Rachel, llego Finn- anuncio Leroy entrando en escena y librando a Santana de responder a aquello.

-Bajo en un momento- le contesto Rachel a su padre con una fingida sonrisa. Cuando su padre se fue se dirigió a sus amigos con el ceño fruncido. -Los salvo la campana, o mejor dicho mi padre. Pero esto no se termina aquí... Me deben una respuesta.

Después de eso la joven actriz se fue dejando a sus amigos en su habitación Kurt rápidamente corrió al baño de Rachel cuando Quinn lo soltó de su agarre. Sabia lo que se venia a continuación.

-Hummel ¿puedes salir de ahí?. No te haremos nada- decía la latina con una falsa dulzura que hizo a Kurt confirmar sus sospechas.

-Kurt, necesito que salgas. Necesito que hablemos. Santana no te hará nada, lo prometo- repuso Quinn empujando a la latina lejos de la puerta del baño.

Kurt despacio abrió la puerta y asomo su cabeza asegurándose de que lo que decía Quinn era verdad.

-Déjenme adivinar. Ella no sabe que tuvieron sexo- afirmo el chico aun en la puerta del baño. Quinn y Santana negaron con la cabeza. -¿Cuando piensan decírselo?

-Mañana- respondió Quinn rápidamente con convicción. No sabia por qué pero ya no podía ocultarle algo asi a Rachel. Eran amigas y ella tenia que saberlo. -Se lo diremos mañana. Te agradecería que dejaras tus indirectas a un lado hasta entonces ¿Puede ser?

-¿Por qué mañana y no ahora?- cuestiono Kurt con desconfianza, saliendo totalmente del baño.

-Por que esta noche es especial para ella- respondió Quinn suspirando. -No podemos ir y decirle: "Ey, Rach ¿Sabes qué? Santana y yo tuvimos sexo en la boda del Sr. Schue, pero...

-Que tú y Santana ¿Qué?- pregunto una voz a sus espaldas y a Quinn se le congelo la sangre o abandono su cuerpo por completo, no estaba segura de eso. Lo que si estaba segura es de que detrás suyo se encontraba, nada más y nada menos que, Rachel Berry.

Lentamente se fue girando y lo primero que vio fue un libro pasando a toda velocidad muy cerca de su rostro. Después de eso todo paso muy rápido. Kurt volvió a su escondite en el baño, Santana, increíblemente, se escondió debajo de la cama y Quinn no sabia hacia adonde correr. La furia que desprendían los ojos de Rachel jamás la había visto.

-¿Qué mierda te pasa, Lopez?- grito Rachel arrojando todo lo que tenia a su paso. -Primero Finn, ahora Quinn...

-Rachel ¿Esta todo bien ahí dentro?- pregunto la voz de Hiram del otro lado de la puerta.

-Si, papá- respondió la morena arrojandole a Quinn una almohada con toda la bronca posible. -Solamente estamos jugando a un juego que siempre jugamos en New York, no te preocupes.

-Ah, ok. Los esperamos abajo. No tarden mucho- fue lo ultimo que escucharon del otro lado de la puerta.

-Santana, déjame un espacio- decía Quinn agachándose al lado de la cama de Rachel.

-Ni loca, búscate otro refugio, Quinnie- contradijo la latina. -Este es mio.

-¿San?- cuestiono una inocente voz que Santana conocía muy bien. -¿San donde estas? Sal que quiero verte.

-¿Brittany?- pregunto la latina con desconcierto, sacando su cabeza de abajo de la cama de la diva, asegurándose que su mente no le estaba jugando una mala pasada. Efectivamente, al lado de Rachel con una sonrisa en los labios estaba Brittany. -¿Que haces aquí, Britt?

-Finn me dijo que Rachel estaba aquí y quise venir a verla y a preguntarle si sabia algo de ti- Explico la bailarina sin abandonar su sonrisa. -Hola, Q.

-Hola, B- saludo Quinn cubriéndose con la almohada pero sin perder de vista a Rachel que tenia una especie de bola de cristal o algo asi en la mano. -Rachel, podemos explicarlo. No es lo que tú crees ¿Si?

-Tuviste sexo con Santana, Quinn Fabray- grito la morena arrojando la bola que se añicos justo detrás de Quinn. -¿Qué vas a explicarme? "Entre Santana y yo solo hay una linda amistad"- imito Rachel buscando otro objeto para arrojarselo a la rubia. -Mentirosa... Las dos me mintieron. ¡TRAIDORAS! ¿Por qué no vas y tienes sexo también con Brittany, eh?

-Ay, si ¿Podemos hacer un trío con Quinn, San?- cuestiono Britt saltando de la emoción. -Como en los viejos tiempos, volveríamos a ser The Unholy Trinity, pero sexual...

-Britt, no- negó Santana desde abajo de la cama de Rachel, lanzandole una mirada asesina a Quinn en la cual se podía leer claramente la expresión "Te acercas a mi chica y te mato".

-No me mires asi, Santana- replico Quinn con enfado. -Es tu chica la que quiere hacer un trío. Lo único que falta es que quiera sumar a su gato gordo y ¡Bingo!. Estamos todos completos.

-Si, Q tiene razón. Podemos invitar a Lord Tubbington y el se encargaría de filmarnos mientras nosotras...

-Nosotras nada, Britt- interrumpió Santana. -Dejaremos a ese gato sexopata donde esta y nosotros nos concentraremos en arreglar esto- Después de eso dirigió su mirada hacia Rachel y continuo: -Eso no fue asi, diva- contradijo la latina saliendo de su escondite y acercándose cautelosamente a Quinn. -Nosotras no te traicionamos. Si nos dejaras explicar, podríamos aclararlo.

-Esta bien. Hablen de una maldita vez y sin mentiras- replico Rachel tomando a Brittany de la mano y yéndose a sentar a su cama mientras Quinn y Santana se posicionaban frente a ella.

Enterarse de que entre Quinn y Santana hubo algo más, le rompió el corazón. Sabia que algo le ocultaban pero jamás imagino que seria algo asi. Al principio lo pensó, sí, pero descarto esa idea después de que ambas chicas negaran tener algún tipo de relación más allá de la amistosa. Ahora se sentía estúpida por que sus amigas se rieron en su cara, le habían mentido, ocultado y lastimado. Aunque en realidad lo que más le molestaba era que Santana había tenido un privilegio que ella anhelaba con todo su corazón.

-Antes que nada, pensábamos decírtelo, Rachel- empezó Quinn con nerviosismo y temor a la reacción de la morena.

-¿Ah, si? ¿Cuando? ¿Cuando las encontrara en la cama?- Ironizo Rachel limpiándose las lagrimas de su rostro.

-Tranquilízate, Berry- Intervino Santana acercándose a la puerta del baño. -Solo paso una vez. Kurt, ¿Puedes salir del baño?

-No puedo, estoy conversando con el shampoo- respondió el chico sin abrir la puerta.

-Unicornio ábreme. Yo también quiero hablar con el shampoo- repuso Brittany levantándose de al lado de Rachel y dirigiendo al baño. -Quiero ver si este también dice insultos como el mio.

-Britt, vuelve acá- pidió Rachel con los dientes apretados. -¿No te das cuenta de la gravedad del asunto? Santana, tu Santana, tuvo sexo con mi... Con Quinn- se corrigió rápidamente.

Quinn rápidamente la miro para asegurarse si había escuchado bien. ¿Iba a decir "Mi Quinn"? ¡No, imposible!. Brittany se encogió de hombros y siguió golpeando la puerta para que Kurt se la abriera.

-¿No te molesta que haya tenido sexo con Quinn, B?- Le pregunto Santana con cautela. Quería estar cien por ciento segura.

-No, para nada- respondió Brittany y Santana respiro aliviada. -Por que si tú tuviste sexo con Quinn, yo puedo tenerlo con Rachel. Siempre me gustaron sus piernas y quiero ver si grita tanto como canta cuando...

-¿QUÉ? ¡NO!- grito Quinn a todo pulmón. -¡Santana aleja a tu chica de la mía!.

Todo se volvió completamente silencioso tras aquella frase mientras que el rostro de Quinn adquiría un tono rojo oscuro, Kurt asomaba su cabeza por la puerta del baño, Brittany estiraba el cuello tratando de encontrar dentro de éste al inexistente shampoo hablador, Santana tenia la boca abierta y Rachel estaba pálida.

Quinn se maldecía internamente por lo que dijo. Aquel momento de desesperación la estaba llevando al borde una confesión que no quiera hacer, por que decirlo en voz alta complicaría las cosas. Rachel era su amiga, no su chica. Tenia que grabarse a fuego aquella frase de lo contrario perdería la cordura y una amistad muy valiosa y necesaria.

-Rachel- continuo Quinn como si nada. Con un poco de suerte se olvidarían más rápido de su metedura de pata. -Lo que paso con Santana, fue solamente una vez. Fue en la boda fallida del Sr. Schue, después de eso no volvimos a hacerlo. Tienes que creerme.

-Debo bajar. Hay gente esperándome abajo- fue lo único que salio de la boca de Rachel antes de arreglar un poco su ropa y abandonar su habitación. Quinn suspiro con resignación y tristeza sin saber que la morena al abandonar la habitación portaba una genuina sonrisa.

-"¡Santana aleja a tu chica de la mía!"- repetía la mente de Rachel una y otra vez con una sensación de felicidad en su interior. -Ya veremos si soy tu chica, Quinn Fabray.

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Oh, Oh... Rachel se entero de la noche Quinntana :o ¿Qué les pareció su reacción? Este capitulo esta aprobado o es pura basura?

Britt hizo su inocente y estelar aparición y para los que pedían Beth y Shelby les pido paciencia, ya llegaran, lo del principio solo fu el aperitivo.

Como siempre Gracias... Por todo! A los que no les puedo contestar los reviews les pido mil disculpas, en serio.

Bueno... Nos leemos la próxima!

Besos y Abrazos.