Disclaimer : Los personajes pertenecen a Marvel
Hola! Y para cambiar la rutina, agradezco a todos los lectores y a Guest, Lily y BulletRush 00 por sus comentarios! Gracias por darme su apoyo, me hace feliz saber que disfrutan de la historia ^^
Ahora si a leer!
Sabiendo que su padre estaba demasiado ocupado como para prestarle atención, Tony no se molestó en saludarlo, y decidió mejor irse directamente a su cuarto en cuanto llego a su enorme casa.
En su cuarto nadie solía interrumpirlo, solo ocasionalmente Jarvis, quien era encargado de despertar a Tony cuando este no se levantaba por las mañanas de su cama, ni con el volumen de la alarma al máximo.
Tony había aprendido a obedecer a su mayordomo, pues Jarvis tenía la mala costumbre de recurrir a un balde de agua fría directo a la cara cada vez que Tony no respondía y se hacia el dormido.
Fuera de eso, Tony disfrutaba de total intimidad en su cuarto. Allí era donde llevaba a cabo a las modificaciones y experimentos sobre sus aparatos electrónicos, en especial en su computadora, su estéreo y su teléfono celular. Este último era la prioridad de Tony en ese momento, pues no le había agradado que su celular tuviera tan poca memoria que no pudiera ni guardar un simple video de diez minutos de duración.
Tony había perdido el gran video de la golpiza que Hulk dio a Luke (Loke,Loki, o como se llamase) gracias a esa memoria imperfecta, y no tenía pensado volver a soportar ese contratiempo.
Sacó tornillos, remplazo chips y reprogramó el aparato. Estaba tan concentrado que no fue hasta que Jarvis llegó, con la charola de su comida, que Tony se detuvo para descansar.
Se restregó los ojos y miró el reloj colocado en la pared, y se dio cuenta que habían pasado cerca de cuatro horas.
-Veo que ya salió de su trance, señor- dijo Jarvis, colocando la charola sobre el escritorio de Tony, lleno de libros de tecnología desordenados –Vine hace unas horas, para informarle que su mochila no estaba en la limosina, pero estaba tan concentrado trabajando que me ignoró por completo-
-Lo siento, Jarv – replicó Tony, sentándose frente al escritorio y empezando a devorar su comida, que por la hora, ya era más bien cena –No fue a propósito, al menos no totalmente. Culpa a la tecnología y a las memorias de baja calidad…–
-Mejor lo culpo a usted y dejamos el asunto sin resentimientos -
-Buena idea, Jarvis. Y en cuanto a mi mochila… digamos que un amigo la llevo a pasear a su casa-
-Me alegra que quiera tanto a su mochila que le permita ir a casa de sus amigos a divertirse, aunque en mi opinión, señor, el que necesita salir a pasear es usted. No su mochila, ya que su mochila no pasó todo el verano aquí encerrado, experimentando y descomponiendo todos los aparatos eléctricos de esta casa -
Tony puso los ojos en blanco y siguió comiendo, sin responder a la sugerencia de su mayordomo. Pero Jarvis se mostró insistente.
-La señorita Pepper llega en un par de semanas de su viaje por el extranjero. Pudiera invitarla a cenar con usted en cuanto regrese. Yo me encargaría de los preparativos, naturalmente…-
-¡Vaya Jarvis, no sabía que eras tan romántico!- respondió Tony con tono burlón.
-Pues cada día se aprende algo nuevo – dijo el mayordomo. –Entonces, ¿le parece el plan?-
-Gracias, pero no, gracias. La vida y novias de Tony Stark son solamente de Tony Stark. No de Jarvis, el mayordomo romántico. Ahora Cupido, te pido de favor que te retires, que debo hablar con Clint para contarle que los hermanitos "Odindementes" son en realidad los hermanitos"OdinRicon"- indicó Tony, acabando de comer ,permitiendo que Jarvis retirara la charola mientras encendía un cigarrillo como si fuese su postre.
Jarvis soltó un pequeño suspiro y obedeció a Tony. Tomo la charola y se acercó a la puerta del cuarto.
-Una cena con la señorita Pepper. Recuérdelo, señor. A las chicas les gustan las cenas- dijo Jarvis como ultimo recordatorio mientras abría la puerta.
No miró, pero Jarvis pudo escuchar como el amo Tony dejaba de teclear en su celular y también sintió su mirada posada sobre él.
-Oye Jarvis, ya en serio…- respondió Tony, esta vez con voz libre de burla y sarcasmo -…deja ya de ver tantas telenovelas…-
Aunque la acción de regresar a casa es en esencia la misma, no significa que ocurra de igual forma para todos.
Unos llegan cansados del colegio, con el ansia de ir a sus cuartos y pasar el resto de la tarde solos, como era el caso de Clint. Su hermano mayor, como de costumbre, no había llegado al departamento en donde vivían. De igual forma, no había comida preparada; solamente un billete de diez dólares pegado con un imán al refrigerador (que siempre estaba tan vacio que a Clint le parecía más un adorno que un objeto útil).
Clint utilizó el dinero para pedir algo de comer en los locales cercanos. Luego de pensarlo unos momentos, terminó por ordenar una pizza chica y una soda. El cambio que sobraba era suyo para gastarlo en lo que le viniera en gana , como solía decirle su hermano Barney. Pero en vez de gastarlo, Clint había hecho a caso al consejo de Natasha y prefería ahorrarlo.
Lo guardaba en una caja de metal plateada, que solía ser el empaque de varios balines de plástico y una resortera que Natasha le había regalado hacia dos años en su cumpleaños. La ocultaba bajo el tablón suelto del piso de su cuarto, ubicado a la derecha de su cama raída y pequeña.
Su departamento no era un lugar para nada ostentoso, y ya había varios detalles que necesitaban reparación, como las miles de goteras en el techo que se volvían insoportables en los meses de lluvia, y también había que arreglar las puertas de las habitaciones, ya que la humedad les había oxidado los grilletes y solo se mantenían sostenidas a la pared de milagro.
Clint deseaba que se repararan pronto, pues los rechinidos que causaban le ponían los nervios en punta en varias ocasiones, y le dificultaba el dormir.
Hacía dos semanas, en la hora del desayuno, Clint había comentado esos detalles a su hermano, con voz tan queda e indiferente que pudo haber pasado por una corriente de viento.
Y como también era ya costumbre, Barney solamente había dicho que "él se ocuparía de eso".
Clint había aceptado la respuesta de su hermano , para seguir dando cuenta de sus gachas de avena en silencio.
"Yo me ocupare de eso…", a eso se habían reducido las platicas con su hermano. Lo único que seguían a esas palabras era el silencio total tanto de Clint como de Barney. Clint no sabía exactamente cuando él y su hermano habían adoptado esa extraña costumbre, pero había pasado el tiempo suficientemente para que se volviera una rutina.
Al menos las promesas de Barney eran por lo general, si bien no perfectas, bastante confiables.
Clint empezaba a preguntarse si aquello era una virtud o un defecto.
En dado caso, al menos Barney le otorgaba lo necesario para vivir, por lo que Clint creía que no tenía derecho a quejarse.
Luego de una media hora, mientras Clint sacudía el polvo que se había amontonado sobre la pantalla del viejo televisor, alguien tocó la puerta. Clint pensó por unos momentos que se trataba de su hermano, pero resultó ser el repartidor.
Clint pagó la pizza y empezó a comer solo en el pequeño sofá frente al televisor. En el departamento no había comedor. Solo había dos habitaciones, la de Barney y la de Clint, una sala de baño y el resto de la estancia estaba abarcado por el refrigerador inservible, un fregadero con fugas, unos estantes de alacena casi vacios, un sillón viejo y la televisión descompuesta.
No había más, pero era lo necesario.
La situación tanto para Clint como para Barney había sido así desde…
Desde hacía un largo tiempo; el suficiente como para que al igual que la ausencia de conversaciones, se volviera una rutina para Clint y su hermano mayor.
Sin más compañía que la suya, Clint empezó a comer. Guardó la mitad de la pizza para su hermano y, después fue a su habitación y guardó el dinero asegurándose de no maltratar mucho los billetes. Aprovechó que estaba cerca de la cama para dormir una siesta que se prolongó hasta casi entrado el anocecher.
Lo que despertó a Clint fue una llamada a su celular de parte de Tony. Clint le contestó aturdido, y tenía planeado mandar al diablo a su amigo por haberlo despertado y después cortar la llamada sin más, pero Tony logro capturar su atención.
Era una noticia sorprendente la cual le debía contarle de inmediato, decía Tony.
Algo sobre los hermanos Odinson.
Que eran adinerados, que su casa era genial, que Tony tenía planeado poner un jacuzzi en su limosina…
Clint no escuchaba con mucha atención a lo que decía su amigo, pues su mente seguía aun media dormida.
-¿Te comió la lengua el halcón o que, Clint? Estas más mudo que mi consciencia- comentó Tony , luego de que Clint no diera mas respuestas que quejidos o simples "mhm"
-No, es que estaba dormido y me has despertado…-
-¿Dormido dices? – inquirió Tony.
-Sí, señor de los chismes, estaba dormido. ¿Por qué? ¿Acaso te molesta, Stark?- replicó Clint, bostezando
-Pues depende – confesó Tony – Si estabas dormido tu solo, bien por ti. Pero si estabas con Natasha… que el cielo se apiade de tu alma-
Lo único que Tony recibió fue el sonido de cómo Clint cortaba la llamada.
Era algo irónico, pero Bruce no sabía donde vivía Natasha ,a pesar de que ambos vivían en zonas técnicamente vecinas. Ambos solían caminar juntos cuando regresaban a sus casas, luego de haberse despedido de Clint y Steve, quienes vivían en zonas un poco más alejadas.
Pero la chica siempre se despedía de Bruce en la misma calle, después caminaba una cuadra hacia el norte, cruzaba una esquina y se perdía de vista.
Bruce sentía un ápice de curiosidad por conocer la residencia de Natasha, e incluso había considerado seguirla para descubrir su locación, pero nunca se había atrevido a expresar esta opinión con sus amigos.
En parte porque sentía vergüenza por su curiosidad inofensiva pero aun así grosera(o al menos así la consideraba Bruce), pero sobre todo, no mencionaba nada para evitarse problemas con Clint. Dudaba que su amigo pudiera malinterpretar esa opinión, pero Bruce prefería no arriesgarse.
De todas formas, saber en donde vivía Natasha era una preocupación bastante boba y pequeña, y Bruce recordaba cuan tanto era en realidad cada vez que veía a su hermano.
Su querido Hulk… él era su mayor preocupación y temor, porque Bruce había aprendido que si se descuidaba cuando Hulk estaba cerca, podía terminar con un buen moretón en los brazos que duraba hasta semanas.
O hasta con torceduras leves pero aun así molestas en sus tobillos, resultado de cuando Hulk lo sujetaba y lo ponía cabeza arriba, para después empezar a darle golpes contra el suelo.
¿Por qué lo hacía?
Ni siquiera el mismo Bruce lo sabía.
Hulk no daba excusas ni razones. Era su hermano mayor, por lo que en cierta forma, tenía su derecho.
Bruce no dudaba que Loki se las viera iguales ,o tal vez, hasta la pasaba peor. Tener a Thor como hermano…Bruce no podía imaginarse lo molesto que resultaba eso.
Llegó a su casa y cerró silenciosamente la puerta tras su espalda. Espero unos momentos antes de subir las escaleras. Todo estaba muy silencioso.
Eso significaba que: Hulk no estaba, ó estaba dormido en su cuarto.
Fuera cual fuese el caso, Bruce se quitó los zapatos y subió las escaleras de puntas, tratando de no hacer ruido con sus pisadas. Cuando llegó al pasillo, vio que la puerta del cuarto de Hulk estaba entre abierta.
"!ENTRAS AQUÍ Y MUERES, GUSANO!" decía la etiqueta pegada en la puerta de Hulk.
Mas que una advertencia, era una promesa, y Bruce no estaba dispuesto a ver si su hermano cumplía su palabra. Se metió a su habitación, puso la mochila a un lado de su escritorio y esperó.
Para matar el tiempo, Bruce empezó a hacer la tarea. La acabó en cuestión de diez minutos.
Poco después, escuchó como alguien bajaba las escaleras con pisadas fuertes , y como después se rompía un plato en la cocina. Al poco rato, se escucharon pisadas de nuevo en las escaleras, y el ruido culminó con un portazo.
Hulk, como Bruce había supuesto, había estado dormido cuando él había llegado a casa a casa, y ahora había bajado por algo de comer solo para después encerrarse en su cuarto.
Por fin, ahora Bruce estaba fuera de peligro.
Cuando Hulk se encerraba en su cuarto, no volvía a salir hasta el anochecer, para ir en busca de un poco de pan y leche a la cocina. Eso significaba que Bruce ya tenía la tarde libre y segura.
De todos modos, fue muy cuidadoso al salir de su cuarto y al bajar a la cocina. Limpió los trozos del plato que había destrozado su hermano y se preparo un paquete de comida congelada. Comió en paz en la cocina, leyendo mientras un libro de química.
Cuando terminó, Bruce se dio cuenta que no había nada mejor que hacer y optó por salir a caminar. Aprovechó y pasó a la farmacia a comprar un par de medicinas que le ayudaran a recuperarse de los moretones que le había dejado Thor en el rostro.
No estaba en casa cuando Tony le marcó a su celular, el cual Bruce había dejado olvidado en su cuarto.
Pero quien si estaba era Hulk, y no se alegró mucho de que el sonido de ese molesto aparato interrumpiera el silencio que reinaba en la casa, por lo que salió de su cuarto y entró al de su hermano menor, tomó el celular y lo arrojó por la ventana.
El celular de Bruce cayó en la carretera, y aunque sobrevivió el golpe, terminó por hacer añicos bajo las llantas de un automóvil que paso por allí justo cuando Bruce volvía a casa.
En el automóvil iban nadie menos que Victor Von Doom, Emma Frost y Barney Barton.
-¡Thor!- gritó Loki desde su habitación Loki, pero su hermano no respondió. Loki estaba recostado en su cama, leyendo tranquilamente ya que ya había terminado los deberes desde hacía un par de horas.
Puso el libro a un lado y volvió a llamar a su hermano, pero Thor siguió sin responder. Loki suspiró y de mala gana bajo a la sala, en donde encontró a Thor atentamente viendo el televisor.
-¡Jajaja, este programa es tan divertido!- reía Thor en carcajadas. Tenía un plato de palomitas en el regazo, y ya había llenado todo el sillón de comida.
Loki observó el programa que veía Thor. No era ningún show de deportes extremos o alguna caricatura.
Era algo peor: uno de esos infames programas llamados "realitys"
-Thor, llevas viendo la televisión desde que llegamos a casa , y de eso ya han pasado más de cuatro horas. Se te pudrirá el cerebro. Bueno, si eso es posible….- indicó Loki, acercándose al televisor y apagándolo.
-¡Oye, ya iba a llegar la mejor parte!- dijo Thor molesto, mirando a Loki con soslayo. Prendió el televisor de nuevo con el control remoto, pero Loki contraatacó apagándolo otra vez.
-Hermanito, me estas declarando la guerra…- dijo Thor con falsa seriedad.
-Y tus estas declarando tu estupidez – dijo Loki – En vez de estar viendo esos "programas", ve a hacer tu a tarea o algo productivo. Que si papá llega y tu ve aquí haciendo el vago, se enfadará. Y ya sabes que si se enfada contigo, también se enfada conmigo, y hoy no tengo ganas de soportar sus regaños.-
-Si tienes razón, Loki. Iré a hacer la tarea- contestó Thor, asombrando a Loki por sonar tan responsable – Si, hare mi tarea….en cuanto acabe de ver la maratón de este programa. ¡Ven, veámoslo juntos, Loki!-
Dicho eso, Thor no esperó a que Loki le respondiera y de un jalón le hizo sentarse a su lado en el sofá y volvío a prender el televisor.
Loki sentía que sus neuronas se morían con cada segundo que pasaba viendo ese programa. Si Thor lo veía a diario, entonces ya no tenía dudas de por qué su hermano era tan inepto, por decirlo de forma suave.
-Mi coeficiente intelectual ha bajado 20 puntos….- comentó Loki Diez minutos después, ya no pudo soportarlo –Dame el control remoto, Thor, que ya no aguanto esto ni un segundo mas-
-No Loki, un hombre nunca cede el control remoto. ¡Es la primera ley de la vida y la virilidad!-
-¡Entonces cambia el canal!-
-Jeje, no-
-¡Thor!-
-¡Loki!-
-… ¿Sabes qué? Al diablo con esto. Me regresó a mi cuarto. Adiós, hermano-
-¡Espera, Loki! No te vayas, hermanito - imploró Thor en cuanto Loki empezaba a alejarse.
Loki sonrió triunfantemente. La estrategia de chantaje contra Thor era una jugada que nunca fallaba. Regreso con su hermano, fingiendo estar un poco molesto. Pero en vez de que Thor le dijera que le prestaría el control remoto, le acercó el tazón vacio de su regazo.
-Antes de que te vayas, ¿me traerías mas palomitas?- pidió Thor
Loki soltó un gruñido.
-Te detesto, Thor… -
-Yo también te quiero, Loki – dijo Thor afablemente – Ahora, tráeme más palomitas, o me moriré de hambre-
-De lo único que te vas a morir es de idio…-Loki detuvo sus palabras en seco. Sus ojos se abrieron y su estomago su sumió hasta le piso.
A Thor se le congeló la sonrisa en los labios y rápidamente se transformó en una mueca de terror.
Un automóvil estaba estacionándose en la gran cochera de la casa.
-Oh, no…- empezó Thor – Ya llego papá…-
-Sí, eso parece…-
-Si…-
Hubo un silencio absoluto, en el que lo único que hicieron los hermanos fue mirarse el uno al otro. Cuando escucharon como se cerraba la puerta del automóvil, ambos salieron disparados hacia sus cuartos.
A Thor ni siquiera le importó dejar la sal echa un desastre, pero al menos Loki tuvo la inteligencia de pagar el televisor y ocultar un poco las palomitas del sofá con los cojines.
Para cuando su padre abrió la puerta de la casa, Thor y Loki ya hacían en sus cuartos, con las puertas cerradas y conteniendo la respiración. Loki había vuelto a leer su libro, y trataba de mostrarse tranquilo, mientras que Thor sacaba sus libretas de la mochila y las colocaba torpemente en su escritorio, parar que pareciera que hubiese estado trabajando.
-¡Thor, Loki, ya estoy en casa!- anuncio su padre, mientras subia las escaleras para ir a ver a sus hijos.
-Si no me dices, no me doy cuenta…- murmuró Loki entre dientes,pero cuando su padre entró a su habitación, lo saludó con un tono mucho mas respetuoso- Hola, padre-
-Hola, Loki- replicó Odin.
Loki pudo ver como su padre lucia agotado. Odin era un hombre de gran resistencia, pero últimamente, Loki había notado como su padre en ocasiones se cansaba con más rapidez.
Tal vez fuese su imaginación ó tal vez Odin había entrado en la crisis de los cincuenta. De todas formas, la presencia de Odin seguía imponiendo respeto.
Se acercó al menor de sus hijos y le dió una ligera palamda en la cabeza.
-¿Cómo está tu hermano?- le pregunto Odin.
-Pues como siempre – respondió Loki encogiéndose de hombros – Está en su habitación-
-Oh, ya veo. ¿Y ya ha hecho sus deberes? Más le vale, porque un Odinson nunca debe ser irresponsable— dijo Odin , saliendo del cuarto de Loki y dirigiéndose al de Thor. Loki se pusó de pie de inmediato y siguió a su padre, para intentar detenerlo.
Pero fue muy tarde, y pronto Loki se vio al lado de su padre dentro del cuarto de Thor,quien estaba tumbado en la cama, fingiendo estar dormido.
Loki suspiró y maldijo en su mente la tonta estrategia de su hermano. En ese caso, Thor mejor se hubiese quedado viendo el televisor.
-¿Pero que es esto?- preguntó Odin contrariado. Después, miró a Loki con su único ojo, lleno de la severidad solo existente en un un padre –Loki, ¿es esto lo que Thor ha hecho desde que llegaron del colegio ? Estar aquí dormido como un….un…. –
Odin estaba tan molesto que se le ocurrían muchas palabras, pero no quería expresarlas en frente de su hijo.
Sintiendo el enojo creciente de su padre, Loki rápidamente intentó componer la situación.
-¡No, padre! De hecho, Thor estuvo muy ocupado toda la tarde realizando los deberes de la escuela, y se concentro tanto que terminó por quedar muy cansado. Yo fui quien le recomendó que durmiera, ya que no es bueno que alguien de su edad se sobreesfuerze a tal grado sin tener después un poco de reposo después – mintió Loki, sin huir de la mirada de su padre. Loki no sabía el porque, pero mentirle a Odin siempre le parecía un difícil reto.
Tal vez porque Odin, a diferencia de todos los demás que conocía en su vida ( excepto Frigga, su madre ), no era un completo idiota.
Odin pareció calmarse, pero la duda seguía brillando en su ojo. Loki sintió que su corzaon se aceleraba, pero se obligo a mostrarse sereno.
-No me estarás mintiendo, ¿o si, Loki? Recuerda que un Odinson digno nunca debe mentir – recalcó Odin con firmeza.
Loki sonrió con tranquilidad, aunque por dentro estaba empezando a sucumbir al pánico.
-Padre, nunca sería tan estúpido como intentar engañarte – dijo Loki -¿O es que acaso no confías en que sea un Odinson digno?-
Esa pregunta fue todo lo que hizo falta para que Odin aceptara las palabras de su hijo. Odin pareció sobresaltado unos momentos, pero después rió por lo bajo y puso una manos sobre el hombro de Loki
-Claro que eres un Odinson digno, Loki. Nunca dudes de eso – dijo Odin, con tono extrañamente asegurador.
Si bien esa no fue la reacción inicial que Loki había esperado de su padre, se alegró de ver como el enojo de este había desaparecido por completo. Odin miró a Thor una última vez más y lo llamó "chiquillo dormilón "antes de salir de la habitación.
-Cenaremos en cuanto tu madre llegue a casa. Asegúrate de ir despertando a Thor, que si no baja en cuanto lo llame, se irá a la cama sin probar un solo bocado. Y sobre todo, tengo una noticia muy importante que darles, así que te lo encargó, Loki – le ordenó Odin a su hijo.
-Claro, padre – respondió Loki.
-Y Loki….- añadió Odin con el ceño fruncido -Lávate la cara, que tienes manchas de polvo en las mejillas –
"Si supieras que son marcas de moretones…." Pensó Loki, considerando que tendría que ponerse un poco mas de ungüento en sus no tan invisibles heridas.
Se relajó por completo cuando su padre bajo al primer piso, en donde estaba su oficina, y se encerró para trabajar un poco más en lo que llegaba su esposa.
-Eso estuvo cerca…Me debes una, hermano.- suspiró Loki cerrando los ojos. –Thor, ¿en serio, hermano? ¿Tumbarte en la cama y fingir estar dormido? Esa idea es patética, aun para ti… ¿Thor? ¡Oye, te estoy hablando!-
Loki se acercó a su hermano y lo movió de un brazo, pero se llevó una sorpresa al darse cuenta de que Thor no fingía estar dormido.
Estaba realmente dormido.
-Tenias que ser Thor…- siseó Loki mientras Thor roncaba y hablaba en sueños, murmurando algo sobre la linda vecina y las Pop Tarts.
A Loki le tomó varios minutos despertarlo, pero logró cumplir su objetivo justo antes de que su madre llegara a casa.
Y mientras Tony terminaba de modificar su celular; mientras Clint escuchaba como su hermano llegaba al departamento, mientras Steve hacia ejercicio en el garaje de su casa, mientras Bruce esperaba a que Hulk saliera de la cocina para ir en busca de algo para cenar , y mientras Natasha escribía en su diario, Odin ordenó a Loki y a Thor que bajaran a cenar.
!Gracias por leer!
