HOLA!

Vamos a lo que interesa, la historia...

Creo que quedaran satisfechas con una escena, xD

Disfruten!

Nos vemos abajo!


Lección 8

Cuando todo va mejor, es porque las cosas se pondrán feas.

-¡No entiendo porque!

El castaño aventó un florero, los ojos le chispeaban.

-Deja de hacer tonterías Xiao Lang. –Ieran permanecía imperturbable. –Ya no eres un niño.

-Entonces porque no me dices… ¡Porque no puedo volver a ver a Tony!

-Eres un chiquillo, y tu hermano se llama Xing.

-Hablaré con mi padre.

Desde afuera del estudio, las hermanas de Shaoran, Meiling y Eriol escuchaban los gritos. Este ultimo odiándose por lo que tendría que hacer.

-Inténtalo, pero me avisó que iría de viaje, y solo yo tengo el número donde localizarlo.

-Está jugando sucio, madre.

-De ahora en adelante, tú eres el varón que ascenderá en la familia. –Los ojos cafés se volvieron fríos. –Velarás por tus hermanas, tu prima y por mí.

-¿Es su manera de controlarme?

-Si quieres llamarlo de alguna manera.

-Entonces… -Le hizo una reverencia burlona. –Buena suerte con eso.

Abrió de un jalón la puerta, donde los oyentes se replegaron inmediatamente.

-Shao…

-Ahora no, Meiling.

El siguiente portazo fue el de la calle, ninguno se movió, pero los ojos de Eriol fueron hasta su tía; que lo retaba… como si estuviera incitándolo a algo.

-Diablos.


-No me puedes estar pidiendo eso. –Takuya dejó de jugar la consola. –Sabes qué situación hay.

-Pero Hiraguizawa es buena onda, te caerá bien. –Takeru siguió en lo suyo. –Nos la pasamos genial en el parque.

-No te lo niego, pero ese tipo tiene algo, que no me gusta.

-A Tomoyo, pero eso no es ninguna objeción.

-Cállate. –Estaba saliendo con una chica de su grupo, y su ex… era eso… su EX. –Sabes que no es eso.

-Nada te cuesta tratarlo más.

-Me cuesta mi dignidad. –Viò la hora. –Es tarde, mi madre me está esperando.

-De acuerdo, pero piénsalo, ¿si? –Ambos se sonrieron, como los viejos amigos que eran.

-Lo haré, lo haré.

Después de salir de la casa, se apresuró a tomar un atajo. Pro lo único que encontró fue a unos tipos de segundo año, con los que tenía problemas.

-Genial. –Diò media vuelta, pero algo se impactó en su espalda. -¿Pero qué carajos?

Era un helado, en su uniforme. Barajeó las opciones, sabía algo de defensa personal, pero ellos eran 4… desventaja numérica.

-Hey. –La voz conocida lo hizo girarse.- ¿Quieres ayuda? Mira, que necesito alguien con quien desquitarme.

-Li, la verdad… Estos idiotas me han venido colmando la paciencia. –No eran precisamente amigos, pero… la situación lo ameritaba.

-¡Vaya, los niñitos tienen agallas! –Uno de los más altos corrió a ellos.

La pelea, había durado más de lo que hubieran querido. Pero salieron –a duras penas- victoriosos.

-Ouch, esto dejará marca. –Takuya se quejó cuando sus dedos tocaron una de sus cejas.

-Madre se enojará. –Shaoran sonrió con fuerza.

-¿Dónde aprendiste a pelear así? –Le extendió la mano para que se levantara.

-En mi familia se practican artes marciales.

-Me tienes que enseñar. –Empezaron a caminar.

-¿Y yo que gano?

-Dos favores a mi cuenta.

-Suena tentador.


A Takuya su mamá lo había curado, para después regañarlo por andarse peleando como salvaje, el argumentó que lo habían intentado asaltar.

Ieran se horrorizó cuando lo viò llegar en ese estado, sus hermanas corrieron a auxiliarlo; pero evitó a la gente y subió a su habitación. El buen Wei, fue al único que le permitió tocarlo.

-Metiéndose en problemas no ganará nada.

-¿Qué fue lo que pasó?

-No lo sé, joven.

-Gracias, Wei.

Al día siguiente, los interrogaron junto con los chicos de segundo. Esa clase de golpes, no eran cosa de todos los días.

Y el rumor se esparció rápidamente por la escuela.

-Lo veo y no lo creo. –Tomoyo acarició la ceja de su ex. -¿Qué paso?

-Nada, Tommy. –Takuya estaba bastante golpeado, pero nada que no le impidiera ir a la escuela. –No te preocupes, ¿si?

-¡Takuya! –Shaoran aventó a su primo y le hizo señas al chico. -¡Vamos!

-Me tengo que ir, nos vemos.

L a pelinegra analizó los hechos. ¿Li y Takuya de amigos? ¿Eriol y Shaoran enojados?

Algo pasaba.


-¿Me vas a decir que pasa?

-No sé de que hablas.

-No soy tonto Eriol, se que tú estabas cerca cuando mi hermano fue a hablar con mi madre.

Los primos estaban platicando alejados de sus amigos.

-Estas loco, Shaoran. Yo me salí, no estaba ni siquiera dentro de la casa.

-NO soy idiota. –Lo veia, veia a su primo furioso. -¿Qué fue lo que hablaron mi madre y Xing?

-Lo siento, pero no tengo idea de lo que me estás hablando.

-¡Te juro que si tu sabes algo, no te lo perdonaré! –Lo empujó con fuerza. -¡Takuya! –Le hizo una seña de que lo siguiera. -¡Vamos!

Eriol se quedo solo, pensando, no podía decir nada; al menos si sabía lo que le convenía.

-Esos dos, ¿amigos? –La voz de su conquista lo despertó de sus recuerdos.

-Si, que cosas, ¿no?

-No me engañas, ¿Qué sucede? –Lo tomó de la mano y se sentaron en unas escaleras cercanas.

-Lo siento, no puedo decírselo a nadie. –Despeinó sus cabellos con rudeza. –Lo prometí.

-Debe de ser algo fuerte, si estas mintiendo de esa forma.

-Algo…

-Solo esperemos que las cosas no se salgan de control.

-Esperemos…

Y recordó todo lo que sucedió aquella tarde en la Mansión Li.

FLASH BACK

-¿A qué debo tu visita?

-Siempre al grano, ¿verdad?

-No estoy para juegos Xing.

-Me quiero casar, madre.

La Dama era inflexible y ninguna mueca de ternura o cariño apareció en sus facciones.

-¿De qué familia es?

-De ninguna de nuestro circulo. –Una leve chispa de enojo cruzó por los ojos de la mujer. –La conocí en la escuela, es una chica becada.

-¿Becada? –No intentó disimular su disgusto. -¿NI siquiera puede costearse la escuela?

-No diga esas cosas. –Aunque siempre estaba de buenas, Eriol se sorprendió al verlo endurecer la mirada. –Es una mujer que vale mucho, la amo y me voy a casar con ella.

-Mejor espera un par de años, tal vez solo es un amor de adolescentes. –Lo ignoró y empezó a revisar las cuentas de la casa.

-No, madre. Le estoy avisando que me caso en un mes. –Los papeles cayeron con fuerza en el escritorio.

-¿Cuál es la prisa?

-Ella tiene un hijo de 2 años y quiero reconocerlo como mío. –Xing alzó la cabeza, en una clara muestra de valentía. –Es madre soltera, trabaja y estudia. NO he conocido una mejor…

-¡Calla! ¡¿Cómo te atreves a ensuciar el apellido Li? -Eriol tragó saliva al ver como su tía se levantaba de su sillón. -¡ESA MUCHACHA HA DE SER UNA CUALQUIERA! Y al ver tu dinero decidió engatusarte.

-No le permito que se exprese así de ella. –Sobre pasaba a su madre por una cabeza y no se amedrentó ni un poco. –Esperaba contar con su apoyo, pero al ver que no es así…

-¡No voy a dejar que los Li pasen por esa vergüenza!

-¡¿De que se preocupa madre? –Ambos perdieron la cordura. -¡Usted solo conserva el apellido porque es nuestra madre! Papá lo sabe y me ha apoyado.

-¿¡Que! ¿Se lo dijiste primero? –Ieran desfiguró su rostro en una mueca de dolor. -¿Ya lo sabe aquella tipa?

-Yo sabía que era una situación delicada, pero papá esta en busca de dejar de lado los convencionalismos en la familia; así que cuento con él.

-¡Pero nunca obtendrás MI bendición, ni con la mayor fracción del clan! ¡La familia Li no permite este tipo de cosas!

-¡LA FAMILIA LI YA NO ES LA TUYA! ¡PAPÀ TE DEJÒ, POR TUS ESTUPIDAS IDEAS ARCAICAS!

PLAF

Xing cerró los ojos cuando la mano se descargó en su cara.

-Retírate de mi casa, y no vuelvas.

-No es tu casa, sigue siendo de mi padre.

-Pero yo vivo aquí, y tu presencia me es desagradable.

-¿No te basta con haber logrado que mi padre se fuera a China?

-Yo no hice nada.

-¡Pusiste a la mitad de la familia en su contra!

-Vete. –Le señaló la puerta con su delgado dedo. –Desde este momento dejas de ser mi hijo y tampoco tendrás lugar en el clan.

-¿Quieres hacerme lo mismo, no? Papá nunca te fue infiel como les hiciste creer, empezó a salir con Yoko cuando se fue a China.

-No quiero oír ni una palabra más.

-No dejaré las cosas de esta manera. –Se soltó de la silla donde aferraba fuertemente sus manos. –Shaoran y mis hermanas no pueden seguir viviendo contigo. Los amargaras igual que estas tú.

-Inténtalo, intenta que tu padre me quite a Xiao Lang. Y el escándalo para la familia, será tal… que nunca podrán dar la cara.

-¿Cuándo fue que te convertiste en una arpía? –No esperó respuesta. – Con permiso dama Ieran, hasta la siguiente vez.

-No quiero, bajo ninguna circunstancia que te acerques a Xiao Lang. Ya está demasiado influenciado por ti, como para que lo eches a perder más de la cuenta.

-Es mi hermano.

-Sería una lástima que tuviera que irse a un internado, lejos de todo y de todos.

-Eres perversa.

-Adiós.

Hiraguizawa se escondió, pero no fue necesario porque su primo no lo observó ni de reojo. No podemos decir lo mismo de su tía.

-Es de muy mala educación escuchar detrás de las puertas. –Un frio le recorrió la espalda. –Esa educación tan libertina que te inculcó tu padre. Si tu madre se hubiera quedado con alguien de nuestras tradiciones.

-No creo que a mi mamá o a mi papá les guste oírla decir esas cosas.

-Así como tampoco creo que querrán saber lo mal que te comportas. –El joven de gafas clavó su mirada en la de su tía. –O no les quedara otra opción que llevarte a Inglaterra con ellos; después de lo mucho que les pediste que te dejaran venir a estudiar con mi hijo y Meiling.

-Nunca ha recibido queja de mi comportamiento.

-Hasta ahora, y si quieres que sigamos así… Tu primo ni nadie tiene porque enterarse de lo que sucedió este día.

-¿Me está chantajeando?

-Tómalo como quieras.

FIN FLASH BACK

La creía capaz de eso y mucho más. No podía darse el lujo de irse, ahora que su primo estaba solo. Aunque no le dejare acercarse ni un poco.

-Que jodida esta mi vida.


Las cosas SI habían salido de control. Era frecuente ver a Li en la dirección. Las peleas, las ofensas contra los maestros, sus inasistencias; le estaban cobrando factura.

Y Sakura se había acercado a él, lo notaba extraño, hasta deprimido podría decirse.

-Hey, Shao… -El castaño abrió los ojos y se encontró con una paleta de hielo. –Te traje una, te ayudará con ese labio partido.

-Gracias. –La chupó, mordió e hizo un gesto de dolor. -¿No había de otro sabor?

-Hey, no te iba a premiar… además el limón y el chamoy te quemará la herida.

-Duele. –Lo observaba más seco, tosco. Pero raramente, solo con ella se mostraba normal. –Vete con tu novio. Cada vez que nos ve juntos hace gestos.

-El sabe que somos amigos.

-Y ex novios.

-Detalles, detalles. –Lo codeó y el joven no reprimió un gritito de dolor. -¿También en las costillas? ¿Qué pasa contigo?

-Nada, Sakura. Y por favor, si quieres que sigamos siendo amigos… -La oji jade sabía lo que iba a decir. –Ya no me preguntes más.

-Ok, ok.


-Y recuerden solo tienen tres semanas antes de las vacaciones, por lo tanto estamos mas cerca de la evaluación… así que si quieren disfrutar de su descanso, esfuércense. –El asesor se despidió de su grupo y los dejó irse a sus casas.

-Mou, tengo que subir mis calificaciones en Química. –Sakura fue guardando sus cosas. –O mis padres no me compraran ese disco que tanto quiero.

-No puede ser tan malo, solo es cosa que le eches ganas. –Takeru la abrazó.

Esa semana no habían discutido ni una sola vez, así que estaban contentos. Pero… algo raro estaba por suceder.

-¡Hey, Li! –Takuya le hizo señas al castaño, el cual salió corriendo del salón.

- ¡Sakura, cuida mi mochila!

-¿Qué cree que soy? ¿Su sirvienta? –Takeru solo torció la boca. -Vámonos.

Acomodando ambas mochilas empezaron a salir. Tomoyo se paró frente a sus amigos.

-Takeru, ¿Por qué ya no te hablas con Takuya? -No le habían pasado desapercibidas las pocas palabras que se dirigían los ex mejores amigos. –Ahora se junta más con Li.

-Y Eriol casi no se habla con Shaoran. –Sakura no había querido mencionarlo, pero ya era hora de afrontar la situación.

-Quieren que sea franco, no lo sé. –Botó su back pack al suelo. –De un tiempo para acá, pasan mucho tiempo juntos. Si lo voy a buscar a su casa, su mamá me dice que fueron a entrenar.

-Quien lo diría. –La castaña frunció los labios. –Esos se odiaban.

-¡Chicos! –Meiling iba corriendo hacia ellos. -¡¿Dónde está Shaoran?

-Acaba de salir, se fue corriendo. –Mei resopló. - Ten, son sus cosas.

-¡Van a tener que ayudarme! –Las jaló. -¡Corran!

No se negaron, la siguieron e instantes después ya estaban afuera de la escuela. Donde una bolita de gente las recibió.

-¡Ya empezaron!

Sakura presentía que algo iba mal. Dejó las mochilas en una tiendita cercana, por suerte le hablaba bien a la señora que la atendía.

-¡Es Li! –Chiharu le gritó desde su autobús. -¡Sakura el que está luchando es Li!

Algo se movió dentro de ella –aunque no supiera exactamente qué era lo que sentía-, se abrió paso y los golpes secos la saludaron.

Shaoran estaba en el piso, con un chico de tercero –y por lo que se veia, del turno de la tarde- enfrascados en un constante golpeteo.

-¡Shaoran! –Empujó a Yamazaki. -¡Sepáralos!

-¡¿Estas loca? –El mentiroso abrió los ojos. -¡Me darán también a mí!

-¡Takuya! –El aludido la miró. -¡¿Qué crees que haces?

Y fue cuando se diò cuenta, estaba reteniendo a los chicos que se querían meter en el pleito, Takeru y otros de sus amigos sujetaban a los mayores.

-¡Sakura! –La voz de su hermano retumbó, antes de sentir su jalón. -¡Vete de aquí! Los prefectos no tardaran en darse cuenta, y si te encuentran recibirás un castigo.

-Touya, por favor, sepáralos. –El joven lo notó, aunque su hermanita no se diera cuenta, el sí.

-Me deberás un favor grande, enana. –Buscó con la mirada a alguien. -¡Yuki!

Con una seña ambos chicos sujetaron a los peleoneros.

-¡Suéltame! –El castaño forcejeó con Touya.

-Óyeme, no me caes bien; eres un mocoso estúpido… pero mi hermana está angustiada por ti. –Los ojos cafés se abrieron con sorpresa. –Así que lo hago por ella. –Le murmuró bajito.

-¡Maestros!

Tan pronto como el grito fue hecho, la multitud se dispersó. Los hermanos Kinomoto, con Shaoran corrieron a la tiendita.

-Llévatelo, yo tengo que entrar a la escuela. –Touya escogió algunas cosas del lugar. -Yo le pago mas tarde. Corre Sakura, yo los entretengo.

-Gracias, hermano.

Las manos se entrelazaron y corrieron lo más que sus piernas les dieron. Llegaron al Parque Pingüino.

-Ven, deja curarte. –Lo que Touya había recogido, eran materiales de primeros auxilios. Banditas, gel desinfectante y algodón. –A mi no se me hubiera ocurrido.

-No es necesario. –Le detuvo la mano.

-No digas nada, ¿sí? –Con ternura acaricio la mejilla lastimada. – Supongo que este día regresaras solo a tu casa.

-Meiling no se irá hasta que me encuentre.

Le encantaba el tacto de los dedos de la joven en su piel. Se dispuso a apreciar el momento, Kinomoto tenía novio; por lo que la situación no se repetiría.

-¡Ouch! –Ardían las heridas, y la castaña no estaba siendo nada sutil. –Con cuidado, sigo siendo humano, ¿sabes?

-No seas llorón. –Empezó a reírse. –Pensé que eras un chico duro.

-¡Claro que lo soy!

-Lo dudo, no aguantas un poquito de ardor.

Sin saber exactamente en qué momento, se encontraron corriendo y bromeando por los juegos. Se persiguieron, se hicieron cosquillas, se tiraron al suelo… y las chispas estallaron.

-Eres preciosa.

Sakura quería hacerse chiquita, la mirada le intimidaba, pero estar entre el césped y un apuesto joven; era una tentación demasiado grande para dos pubertos llenos de hormonas a punto de estallar.

Li, podía apreciar las formas que estaban "madurando", no le cabía duda de que dentro de un par de años… La linda Sakurita arrancaría bajas pasiones.

-Me gustas, Shaoran.

-No te he olvidado, Saku.

¿Qué podría pasar si se besaban? ¿Algo bueno? ¿Algo malo? Nunca lo descubrirían, si no lo intentaban.

Al primer contacto, Shaoran se quejó, ¡Maldito labio partido!

-Creo que no estás en condiciones. -No abrió ni un milímetro los ojos.

-¿Quieres ver que si?

La besó con fuerza, valiéndole poco el dolor. Ninguno de los dos había besado de esa manera, tan llena de amor.

Y vaya que lo estaban disfrutando.

-Ay no…

La voz los asustó tanto, que se levantaron de un solo brinco. Takeru, Takuya, Meiling, Tomoyo y Eriol los miraban asombrados. Bueno, Takeru más bien con decepción y enojo.

-Yo, eh, yo. –Sakura quería que la tierra se la tragase en ese mismo instante, y la escupiera al otro lado del mundo. –Takeru, creo que…

-¿Tenemos que hablar? –El chico empezaba a enojarse. –Que frase tan trillada, ¿no crees? Además no creo que sea necesario que me digas algo, los hechos valen más que mil palabras; sobre todo en este caso.

-Yo puedo explicarte, por favor. –Recogió su mochila. –Te acompaño a la parada del bus, ¿si? Solo escúchame.

-No creo que sea buena idea. –No la esperó y empezó a caminar.

-Por favor, no quiero que las cosas terminen así. –Le diò alcancé. –NO sé que pasó, solo sucedió.

-Bueno, dime una cosa. –Podían sentir los ojos de sus amigos en sus personas. –Si yo no te hubiera visto, ¿me habrías comentado lo que acaba de suceder?

La castaña boqueó como pescado. –Yo…

-NO digas nada, Sakura. Deja las cosas como están. –Una mano lo sujetó.

-Te quiero, eres mi amigo. –NO quería llorar, pero fue inevitable. –Lo siento, lo siento tanto. NO te quiero perder.

-¿Cómo amigo? ¿O como novio?

Una vez más, se quedó sin respuesta. ¿Por qué dudaba? ¿Por qué no le decía que quería seguir con la relación? Y lo peor, ¿Por qué solamente podía pensar en Li?

-Lo nuestro no tiene arreglo, y lo de nuestra amistad… no sé, tal vez en un tiempo. –Hizo que lo soltara. –Por el momento no quiero verte ni en pintura.

Sakura se quedó llorando por el ciclo que acababa de terminarse. Los brazos de su mejor amiga no lograron consolarla y por miedo a lo que pudiera pasar o ver; no se giró hacia el causante de sus problemas.

-¿Qué fue eso, primo?

Meiling estaba demasiado ensimismada en lo que acababan de presenciar, así que no se preocupó por lo que pudieran estar hablando.

Wei, siempre discreto no comentó nada.

-No lo sé. –Li no estaba mejor que la oji verde.

-No puedo creer que fue capaz de engañar a su novio. –Eriol no podía dejar de sonreír. –Creo que Kinomoto te quiere más de lo que piensa.

-¿Tú crees?

-Claro, primo. ¿Por qué otra razón paso lo que pasó?

-Solo quiero que esto se resuelva de la mejor manera.

Eriol también lo deseaba, si aquella chica era lo que necesitaba su primo para componer su vida, el mismo le rogaría que regresara con Shaoran.


La situacion no se había resuelto ni poquito. Ninguno de los involucrados se hablaba, y cuando Sakura quiso comentarlo con Shaoran, los exámenes los tenían atosigados y presionados.

Así que convivían, pero solo para estudiar. Ambos podían reprobar materias si no se aplicaban al estudio.

Las cosas se quedaron en el aire… y las vacaciones hicieron llegada.

Sakura fue a trabajar con su madre a la agencia, Touya entró en un curso para entrar a la preparatoria, Tomoyo fue a clases de canto, Eriol tuvo que ir a alcanzar a sus padres en algún exótico lugar donde se encontraban de visita, Meiling viajó a China con su familia y Shaoran se quedó enclaustrado en su casa.

La cosas se les habían complicado, pero a medida que iban creciendo; las responsabilidades al igual.

No podían darse el lujo de fallar, ninguno. Tenían que cumplir sus papeles; por el futuro que no era bueno.


NOTAS DE LA AUTORA:

Taran!

Uyyy empieza el TxT, eh!

Y SxS se concreta y mas!

Saludos!

ESPERO QUE HAYAN PASADO UNA FELIZ NAVIDAD. Y LES DESEO UN AÑO NUEVO LLENO DE COSAS BUENAS. MUCHA SALUD, MUCHO AMOR, MUCHA PACIENCIA, MUCHA INTELIGENCIA Y CALAMA PARA LA ESCUELA. TODO, TODO LO MEJOR PARA Y USTEDES. Y recuerden, siempre habra momento duros, dificiles... pero en ustedes está poder salir adelante!

aDiOs!