Sanji… te amo

- Ro-robin-san… ¿Qué haces acá?- dice el rubio bastante nervioso y asombrado.

-solo asegurándome que todo saliera bien entre ustedes dos, pero no puedo creer que seas tan idiota, orgulloso, ciego y cerrado de mente- en tono tan serio que el cocinero sintió un escalofrío recorrer su espalda.

-¿Qué? Espera ¿Qué quieres decir?

-que obviamente eres un miedoso que no es capaz de aceptar sus propios sentimientos-

-Espera Robin-san estas siendo muy dura conmigo…

-¿A sí? Y ¿y cómo te portaste tu con Zoro hace un momento? ¿Ah?

-pero es que estaba muy sorprendido, entiéndeme es primera vez que se me declara un Hombre y mas encima ¡el marimo! Bueno estaba bastante sorprendido, es nuevo para mí…

-Sé que es nuevo para ti, pero aun así debes ser capaz de enfrentar la situación y aclarar tu mente.

-tienes razón, pero estoy muy sorprendido, todo esto me shokeo- decía el cocinero mirando el regalo que le había dado el peli verde

-ni siquiera sé que siento, estos últimos días he estado tan confundido…

-mmm… déjame ayudarte – decía la arqueóloga un poco más calmada.

-y ¿Cómo me vas a ayudar?

-Veamos ¿te gusto darle su primer beso a Zoro?

-¿que si me gusto? ¡Me encantó! Ha sido el mejor beso de mi vida, mas encima se veía tan bien con el disfraz de ese tal Mihawk… espera ¿Cómo supiste que yo bese a Zoro? se supone que nadie nos vio juntos... a excepción de Luffi pero él es demasiado despistado para notarlo…

-jujujujujuj! Digamos que Zoro y yo nos hemos hecho amiguis… jujujujuju!

-¿ami-amiguis? Eso suena un poco extraño ¿no?

-jujujujuju! Si deberías ver de las cosas que hablamos mientras le maquillo, le peino, le pinto las uñas, le depilo las piernas con cera caliente, etc.

-¿QUE? Es una broma verdad ahhhhh! No puede ser ¡me lo estoy imaginando! ¡No puedo creerlo! Mas encima ¡me está gustando lo que me estoy imaginando! Ahhhhhh! Me vuelvo loco

- jujujujuj! Jajajajjajaj! Tranquilo cocinero-san era una broma, pero ¿ya estas más claro no?

-¿eh?

-digo te gusto lo que acabas de imaginarte ¿no?

-si… tienes razón- con una tranquila y timida sonrisa

- ¿y bien? ¿que vas a hacer ahora?

-¿eh? Ah! Es verdad el ma… Digo Zoro se fue enojado

-mas bien yo diría decepcionado…

-Robin-san podrías dejar de darme tantos ánimos por favor…

-claro Sanji-san

-tal vez sea mejor si lo dejo solo un rato ya sabes, hasta que se le pase el enojo…

-ammm… sobre eso creo que no podrá ser posible…

-¿porque? ¿pasa algo?

-bueno nada… pues… solo que Zoro se tomo cierta pócima que funciona como afrodisiaco, dejándolo en grave peligro de ser abusado por todo hombre que se le aparezca en el camino, y será aun peor si son muchos hombres, además de que dejo sus katanas en el barco y ni mencionar que con el nulo sentido de orientación que tiene sumada a su mala suerte pues lo más probable es que termine llegando a la misma guarida de el tal Hiryu y termine siendo capturado por este….

-a ya veo… -

5,4,3,2,1

-¿Qué? Y ¡me lo dices con esa cara tan calmada! Y ¿Por qué razón le diste esa pócima?

-amm… pues… te lo contare escucha…

_mientras con Zoro_

Zoro caminaba rápidamente por el bosque, mientras lagrimas silenciosas corrian por sus mejillas, ¡que estúpido había sido! ¿Cómo pudo siquiera pensar que el cocinero se fijaría en él? Era obvio que solo le miraría como a un nakama mas, o menos que eso, alguien con quien des-estresarse a golpes.

-tsk! ¡Demonios! Cocinero baka…

Suspiraba con tristeza, estaba tan metido en sus pensamientos que ni siquiera sabía hacia donde iba; aunque en realidad nunca lo sabias.

En eso estaba cuando algo alerto sus sentidos, alguien estaba cerca, no, un momento, ¡eran mas! Por lo menos unos quince y le estaban observando de manera muy extraña, Zoro comenzó a respirar hondo intentando calmarse, necesitaba estar en pleno uso de sus sentidos e instinto para poder localizar a quienes le acechaban, ya que estaba ocultos en las sombras que daba la noche.

Sintió movimiento a su espalda, llevo lentamente sus manos a su cadera pero no encontró lo que buscaba… ¡cierto; había dejado sus katanas en el Sunny!

-oh! ¡Demonios! –poniéndose alerta

-valla valla, pero ¿Qué tenemos aquí?

-jajajaja! Míralo está listo para el ataque…

-vamos, no le molesten que le ponen más nervioso- mirando al peli verde de pies a cabeza- aunque así se ve muy lindo ¿no creen?

-tienes razón, está bastante bueno- pasándose la lengua por los labios- y hace bastante que no tengo un poco de acción.

-¿Qué dices morenito? ¿te quieres divertir con nosotros?- acercándose lentamente a Zoro que no entendía lo que esos sujetos decían, pero, algo le advertía que no le agradaría si aceptaba su invitación…

-no sé de qué demonios están hablando, pero no me interesa- les dijo sin bajar la guardia mientras más se acercaban a él rodeándole…

(pensamientos de Zoro) –me están mirando raro, están siendo muy molestos y yo sin mis katanas, tsk! Calmate Zoro piensa…

Ahh! Pensar no es lo mio!

Eh? ¿Por qué me siento tan extraño?

¿Qué está pasando? siento mucha calor, mis ojos se nublan, ¡debo salir de aquí!

Zoro comenzó a retroceder lentamente observando los movimientos de cada uno, debía buscar la oportunidad para salir, su instinto se lo decía pero su orgullo de guerrero se oponía a salir huyendo, pero en eso se comenzó a sentir aún más mareado y sus piernas ya no las sentía.

-¿Qué pasa hermoso? ¿No te sientes bien?- demonios se había dado cuenta de su estado, esto se estaba poniendo aun peor.

-ven aquí te hace sentir mejor- decía uno de ellos tomando a Zoro del brazo, así que aprovecho sus pocas fuerzas para golpear al sujeto mientras el resto de esos sujetos se distraían con el que callo, al peli verde corrió con todas sus fuerzas o lo que le quedan de ellas, debía alejarse lo más posible pero la calo era insoportable ya no sabía dónde pisaba tropezó muchas veces, el bosque se volvía cada vez más denso, ¿hacia dónde demonios estaba el Sunny? Quería llegar junto a sus nakamas, junto a chopper para que le revise, pero más importante quería llegar junto a Sanji, ahora más que nunca tenía ganas de ver al cocinero, aunque este le había rechazado, el amor que sentía por el no moriría, y en este momento siente que el único capaz de apagar el calor que hay en él es Sanji, de repente volvió a tropezar pero esta vez si callo, y rodo por el piso, demonios sentía sus extremidades muy pesadas, no le respondían.

-va-vamos ah-ah levántate Zoro ¡tu puedes!- se decía a si mismo Zoro, en eso sintió ruido de ramas romperse…

-¡se fue por aquí¡-

-¡sepárense y búsquenlo¡- eran los sujetos de hace un momento

-¡que no se escape¡ quiero joderme ese culito-

Demonios estaban cerca, debía estar alerta y no llamar la atención, no estaba en condiciones de defenderse. Los sintió irse y se relajó, esperando que no volvieran por ahí, solo debía esperar hasta que pudiera volver al barco, pero justo en ese momento…

-¡hey¡ ¡aquí está¡- ahora mirando a Zoro con una cara lasciva- ¿pensaste que te escaparías de nosotros morenito?- agachándose para tomar al peli verde de la barbilla- tranquilo bebe seremos gentiles contigo, te haremos sentir muy bien.-

Entonces aparecieron todos esos sujetos, se arrodillaron alrededor de él comenzaron a manosearlo, por todas partes, Zoro quería que parasen, no le agradaba lo que hacían, uno de ellos le manoseaba la entrepierna mientras besaba su cuello, comenzaron a quitarle la ropa, su pantalón y ropa interior quedo tirada en el piso, hacían lo que querían con él se turnaban para tocarle, Zoro ya no podía mas, se sentía humillado e impotente, juro que cuando estuviera en sus cinco sentidos mataría a esos bastardos, las lágrimas corrían por sus mejillas, ya quería que terminaran, se sentía sucio el solo quería que Sanji le tocara, pero después de esto ya no podría enfrentar al cocinero.

-oh! Vamos bebe, ¿acaso no estas disfrutando? ¡Por qué nosotros nos lo estamos pasando en grande!

-mmm… tal vez necesite más estimulación, que tal esta parte- llevando su mano a la entrada de Zoro y masajeando por fuera acercando su boca al oído de Zoro- después de esto me pedirás a gritos que te folle-

No, no quiere, demonios que alguien le ayude, como fue que se metió en este lio, oh bueno, ya que más da, esto es una mierda de humillación, y en lo único que puede pensar es en Sanji, su estúpido Cocinero y en cómo le rechazo, si no puede estar con el hombre que ama, entonces no le interesa lo que estos malditos de hagan, él se rendía ya que más daba, dando un suspiro resignado.

-Sanji… te amo…- cerrando los ojos preparándose para lo que venía

Fin capítulo 10

Bien si me he demorado mucho con este fic, y pido muchísimas disculpas, pero he tenido un semestre horrible en la universidad y apenas si tengo tiempo para mis hobbies.

Espero y haya alguien que si lo lea, espero sus comentarios para que me digan si está quedando bien o mal, es importante su opinión para mi ;)